Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.
Una nueva entrega. No sabría decir que le pasa a esta historia, cuando empecé a escribir este capítulo tenía La idea que tenia era totalmente distinta, aunque el resultado me gusto mas. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (23 de agosto de 2017), si todo sale bien, publicare el sexto capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.
Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.
Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!
He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.
A Guest. Gracias por tu review, en el capítulo de la próxima semana y el siguiente sabrás porque el padre de Grenda se refiere a Marius como "delincuente de voz aflautada."
Créditos al final.
Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.
6. Nataniel.
Preston y Prisilla Noroeste, se miraban sin notarse, sin ninguna expresión con sus mentes en blanco. Se habían encerrado desde la mañana en el estudio, el fantasma del leñador los había obligado a permanecer ocultos, lo más alejados posible de su hija y de ese fantasma. Él detrás de su escritorio, ella echada en uno de los sofás. La limosina salió de la mansión y poco a poco se alejo. A los pocos minutos Preston recupero la expresión de su rostro, volvió a ver a su mujer, justo para notar como desaparecía un leve brillo amarillo de sus ojos. Volvió a ver su mano, aun tenia apretadas las puntas de su cinturón, las lanzo con repulsión odiándose a sí mismo, de la bruma de su mente apareció lo que había pasado y lo que casi había hecho.
-"Me he convertido en mi padre." Dijo mientras sostenía su cabeza entre las manos apoyado en su escritorio. Él creía que hombre no debía llorar, pero lloro en silencio.
Había pasado el ultimo limite que se había autoimpuesto, sabía que no había sido un padre ejemplar. Pero se había prometido a sí mismo, el día en que supo que su esposa estaba embarazada, que no sería como su padre. Que no golpearía a la criaturita que su esposa llevaba en su vientre. No tan silenciosa, Prisilla lloraba, sus alguna vez finos rasgos, ahora deformados por tratamientos de 'belleza', su sonrisa artificial, su maquillaje corrido por las lagrimas, su cabello teñido desaliñado. Nada podían ocultar el la desolación y el miedo de lo que se había convertido esa mañana. Al no proteger a su propia hija.
-"No lloren marionetas, sabían que esto iba a pasar." Resonó en sus cabezas luego de una risa maniaca. "Me pertenecen, toda su familia me pertenece, desde que ese miserable decidió que la vida podía ser más fácil. Los Noroeste son míos. Y esa malcriada de su hija también me pertenecerá."
Y así había sido por 150 años, generación tras generación. Cada generación infectaba a la siguiente de la sombra de un terror demente, que ninguno podía llegar a entender o a siquiera imaginar.
Más de 150 años atrás, un ambicioso pionero, había viajado desde la costa este, lleno de sueños de fortuna y esperanzas de gloria. Había encontrado un lugar para vivir, donde creyó podría hacer fortuna, en las inmediaciones de ese valle, luchando esperando cumplir sus sueños. Pero la cruda realidad de las tierras del oeste, lo habían privado de sus esperanzas. Aun desesperado, deseando cumplir sus sueños a toda costa. Había oído, entre las historias de los campamentos de leñadores y entre las leyendas alrededor de las fogatas, de la maldición que los indios aseguraban que castigaba ese valle, la razón de porque ningún indio vivía ahí, escucho sobre la leyenda y la profecía de la Bestia de un Ojo. Pero más allá de las profecías y maldiciones de la Bestia, prefirió escuchar el poder que podía dar.
Sin desearlo en sus sueños una figura difusa le ofrecía lo que deseaba. La Fortuna que había buscado desde que emprendió su viaje, el poder más allá de sus fantasías, un prestigio que ningún rey podía tener y más influencia que el mayor de los tiranos. Se volvió su obsesión dándole fuerzas, pensando en la recompensa que la Bestia le daría, no le importaba nada. Como muchos otros, antes y después de él, se dejo engañar por las promesas que superaban sus sueños. No lo sabía pero la Bestia era muy vieja, casi infinitamente vieja, desde aparecieron los humanos, los había aprendido a usar. Había tenido muchos seres como él, secuaces que podía influenciar lo suficiente. La bestia solo ocupaba de uno, con uno que tuviera la suerte, o la desdicha, de poder traerlo a este mundo, sería suficiente.
Obsesionado por esa idea, por esa salida de la vida que tenía que soportar, por esa forma de cumplir sus sueños, el pionero inicio la búsqueda. Siguiendo cualquier indicio, cualquier rumor, cualquier pista entre los indios, entre los leñadores, cualquier historia que escuchara. Paso años en las vecindades de ese misterioso valle trabajando de leñador, de peón de granja, en los establos paleando estiércol, nada más alejado de sus sueños de riquezas y oro en los nuevos territorios. Solo buscando a la Bestia que se le presentaba en sueños, y las promesas que le hacía. Y ya fuera por perseverancia, necedad o suerte supo del chaman que guardaba la leyenda, que sabia los canticos y las pócimas para evocar a la Bestia de un Ojo. Pero el anciano chaman se negó, más que nadie el chaman sabia que la Bestia buscaba como entrar al mundo, como dominar la tierra.
El viejo Chaman también sabia de la forma de actuar de la Bestia. Era un embaucador, la Bestia buscaba en los sueños de aquellos que eran sucesibles a su poder, ofreciéndoles sus más recónditos anhelos, sus más fuertes deseos o sus más pérfidas fantasías. Muchos grandes hombres habían caído ante esas tentaciones. Y una vez que un hombre caía en garras de la bestia, le era casi imposible salirse de esas maniáticas manos. Pero también existían quienes como el chaman se le enfrentaban, la bestia podía controlar a cualquiera y alguno podara descubrir como poder abrirle la puerta a este mundo, por eso era que entre los indios había chamanes que conocían sobre la bestia, esperando ni tener que usar ese conocimiento para frenar a sus secuaces, esperando lo mejor pero preparados para lo peor.
El anciano había aprendido esos secretos cuando se probó, ante sí mismo y ante sus iguales, que no caería en la tentación. Podría ser una inmunidad a la Bestia, que no le permitiera entrar sus sueños. O que aprendiera la verdadera finalidad de la Bestia y comprendiera que nada en este mundo valía la tanto como aceptar a la Bestia y dejarse embaucar para hacer su voluntad. Había visto casos en que un pobre incauto o un gran hombre había tendido que desaparecer por caer en las argucias de la Bestia.
En ese momento, la Bestia, se valía de la ambición y la desesperación de ese pionero. Para encontrar la entrada a este mundo. Se había negado, pero la Bestia había dominado más allá de toda razón al pionero.
El anciano sabía que una vez descubierto él y su secreto estaban en peligro. Por lo que alisto todo para huir de la zona. Pero la bestia era muy poderosa en ese hombre y logro seguir su rastro por días, hasta que o encontró y lo cazo. Así el pionero secuestro al anciano indio y al continuar este negándose a hablar sin dudarlo lo torturo. Lo torturo por días, pero el chaman sabia que cualquier sufrimiento seria poco comparado con lo que la Bestia podía llegar a hacer, y esperaba poder morir antes de que la Bestia lograra romper su espíritu.
El pionero no era tonto, llego al punto de casi matar al viejo y ya no tenía escrúpulos, pero si lo mataba debería empezar la búsqueda de nuevo. Ni él ni la Bestia querían esperar más. La bestia hacia cienos de años que no había estado tan cerca de irrumpir en este mundo. Por eso las ansias de escapar de la Bestia contagiaron al pionero en una forma demencial. Llevando a su cautivo lo suficientemente cerca de la tribu del viejo y se preparo para cazar. No animales, cazaba humanos, a los compañeros de la tribu del chaman. Cuando le llevo al primer rehén, el chaman supo que pasaría pero aun así se negó.
El desquiciado acabo con él rehén, en frente del al chaman, prometiéndole que uno a uno iría acabando con su tribu. El anciano vio en sus ojos el malvado brillo de la bestia así que sabía que no eran solo amenazas. Mientras se negara, su tribu sufriría por él, de ser necesario acabaría con todos. El anciano indio sabía que el pobre hombre ya no era dueño de sus actos y que cualquier bajeza cualquier, villanía serian poco para La Bestia. El extranjero ya estaba dominado, y cumpliría su amenaza. Aun sufriendo por su error al no escapar a tiempo, acepto que el sacrificio de su tribu valdría la pena, si con eso evitaba a la llegada de Bestia.
Lo acepto conscientemente, ese era el porqué los secretos de la Bestia eran solo trasmitidos a los de corazón más fuerte. No sería extraño que un esbirro de la Bestia, hiciera todo lo que fuera necesario con tal de cumplir el deseo de su amo. También se sintió indignado por su prepotencia, había llegado a pensar que era lo suficientemente fuerte, pero era su tribu, al ser un anciano conocía a todos, a muchos los había visto crecer, a otros más, al ser chaman, los había sanado o cuidado hasta que recuperasen la salud. Pensar en la muerte de todos a quienes conocía lo hacía sufrir más allá de lo que pensó posible, tampoco podía dejar que la Bestia y su secuaz cometieran tal barbaridad. En su desesperación ideo un plan para mantener a la bestia fuera del mundo y salvar a los suyos, solo necesitaba la oportunidad. Pero el secuaz no lo perdía de vista de día y la Bestia de noche, aunque intento varias veces acabar con su vida, no se lo permitieron.
Termino accediendo a las demandas del poseso, pero debía prepararlo todo. Necesitaba hiervas, raíces y hongos para una posición, copiar el dibujo de cierta cueva, antorchas de grasa de oso, una lista enorme. Pero el pionero no le importaba había esperado años y conseguir unas cuantas cosas mas no sería problema. Y aunque el chaman hizo de la lista, con la esperanza que fuera mortal para el pionero, este, con ayuda de la bestia, consiguió todo ileso. Además entre los ingredientes de la poción había algunos venenosos, que acabarían con la vida del chaman antes de revelar el secreto, pero la Bestia los conocía y lo amenazo con segur matando a su tribu si trataba de suicidarse antes de llevar a cabo la ceremonia. Pero como el chaman esperaba la Bestia no se preocupo, por un ingrediente que era usual en las pociones, pero mortal si se sabía cómo preparar.
La ceremonia de la Bestia debía ser en el lugar donde el poder de la Bestia era más fuerte, en el momento en que la bestia seria más fuerte. El pionero llevo al chaman donde pedía a una cueva en lo profundo del valle, con un extraño dibujo de un circulo con símbolos que no comprendió en una pared. Así esperaron la fecha idónea. Ese día, el anciano chaman, inicio su plan. Preparo una fogata donde se coció la poción. Dibujo un círculo y los símbolos de la pared en el piso, colocando las antorchas de grasa de oso en su posición idónea. Tomo la poción, y con un tambor inicio a cantar en su lengua: 'Triángulo, enredado. Señor de las Mentes, ven a la puerta. Todo lo que ve uno, ven a la puerta.' Y la Bestia de un Ojo se presento ante ellos.
Una endemoniada carcajada casi derrumba la cueva mientras la Bestia veía su liberación segura. El pionero se rio de felicidad pues creía que sus sueños se iban a cumplir al fin y el indio los veía ambos con miedo, pero determinado a no dejarlos pasar de ahí. Fue cuando el anciano recito el último verso. 'Ven a la puerta Triangulo de mente hasta que mi vida se mantenga.' Dijo mientras vomitaba sangre y caía a piso. Había agregado a la posición hongo de visiones pero en vez de secarlo y echarlo a hervir, primero lo había dejado toda una noche en agua, por lo que se había vuelto venenoso.
La Bestia dejo de reír, así como el pionero ambos sabían que el chaman iba a morir. Y por ese último verso en el hechizo al morir la puerta se cerraría la Bestia grito de furia, él el máximo embaucador había sido engañado por un simple humano. Mientras el anciano indio moría la puerta se cerraba y succionando a la Bestia, pero la Bestia logro pensar rápido e hizo un pacto con el pionero y dejo parte de sí mismo en él, el Espectro de Ojos Amarillos, para que resguardada el pacto. Antes de que no pudiera mantenerse la puerta reducida a casi nada, y la vida del anciano solo se podía medir en segundos.
El anciano ya no veía, reparaba forzadamente la toxina que había en el hongo, que en niveles bajos producía visiones ahora acababa con su sistema nervioso. Ya no veía, no oía y casi no sentía su propio cuerpo. 'Ves maldito indio por más que lo intentaste estoy aquí.' Le dijo el Espectro de Ojos Amarillos por labios del pionero, mientras levantaba el cuerpo. Pero ya el indio no lo escuchaba, su conciencia casi había partido. Solo algo quedaba de su ser, una profecía parte de su ultimo sacrificio.
'La bestia podrá volver, pero del Leñador y del Pino deberá teme….' Y en ese instante el anciano murió. Había logrado burlar a la bestia, al Pionero, salvado al mundo y salvado a su gente. Por eso se le premio con esa visión al futuro, un futuro donde la bestia seria derrotada. Dejando de respirar con una sonrisa en los labios. La bestia sintió que eso no lo había dicho el indio que algo mas había usado ese cuerpo mientras el corazón del indio dejaba de latir. Y sintió miedo.
Pero aun seguía ahí el pionero y la ínfima parte de la bestia que había podido entrar a este mundo, sustentada por el espíritu del pionero. El entrar en el espíritu del pionero y controlarlo había cansado al Espectro, así que durmió por días mientras se recuperaba como un parasito alimentándose del Pionero. Mientras el pionero planeaba, logro alejarse solo por los bosques intentaba volver al este. Pero al salir del valle pionero sintió como su cuerpo se desgarraba del dolor, algo evitaba que el Espectro saliera del valle, pero el Espectro sabia que debía salir. Si se quedaba en ese valle era lo mismo que no poder entrar a este mundo así que logro hacer que el pinero hiciera una valsa, y dejándola ir con la corriendo logrando hacer que el pionero se desmallara. Pudo salir casi volviéndose loco de dolor.
Ya una vez lejos del valle, sabía que debía volver, pues era en ese valle donde era más fuerte, pero el pionero no podía volver así de fácil, tenía que cambiarlo, tanto física como moralmente, y tenía que educarlo, para que aceptara su voluntad sin chistar. Fue así que el pionero volvió, cambiado lo suficiente por las menguadas fuerzas del Espectro, entrenado para hacer lo que el Espectro decía y con un nombre nuevo. El Espectro dejo que escogiera, como la región donde iba a vivir seria suya, o eso pensaba, era lo mejor llamarse así. Y el Espectro de Ojos Amarillos pensó que Nataniel, "lo dado por el Señor" era buen nombre en su forma burlona pues en este caso el señor será Él y su Yo Más Poderoso, así que un par de años después de la muerte del chaman Nataniel Noroeste volvió a la zona y al valle de Gravity Falls
-"Fui débil con ustedes, y subestime a 'Llama'. Nunca imagine 'Estrella Fugaz' y 'Pino' estarían con ella. O que 'Pino' era tan de fuerte e importante para 'Llama'. Ahora 'Llama' tiene un protector, o más bien dos. Maldición un leñador y un pino... Al menos logre ocultarme del fantasma." Dijo la voz a unos aun destrozados Preston y Prisilla.
Lo llamaban el Espectro de Ojos Amarillos o solo el Espírito. Creían que era parte del ente que había hecho un pacto con su ancestro. Su fortuna, su prestigio, su nombre, todo se lo habían conseguido gracias a ese Espectro. Para Preston era quien le ayudaba a saber que había en la mente de sus competidores y de sus socios. El que le daba esa ventaja en los negocios, el que atormentaba en sueños a los testigos y a los fiscales que se atrevían a ir en su contra. Para Prisilla había sido distinto, bajo ese ente ella se había convertido en la dama de sociedad, la dama culta, la confidente admirada de toda la alta sociedad. En la cara bonita que su esposo usaba en sus negocios, el trofeo de esa generación Noroeste, el vientre para la siguiente.
Hacía muchos años, al principio, no había sido así. Prisilla había caído enamorada de un Preston más joven, al principio influenciada con su fortuna, pero ella termino amando al hombre que había oculto tras la fortuna. Cuando llego al punto de ir en contra de las ordenes del anterior jefe del clan para estar con ella. Era esa cualidad primitiva de Preston, el no dejarse vencer y nunca estar satisfecho con nada menos el triunfo, lo que la había atraído mas allá de su fortuna. La había conquistado, para luego terminar ambos contaminados con ese Espectro. Ella sabía que no era culpa de su esposo, él tampoco sabía. Desconocía la tara de su clan, cuando formo una familia con ella.
El anterior patriarca Noroeste, había educado a su hijo usando la fuerza, la violencia y el dolor. Lo había moldeado como todos los demás herederos Noroeste anteriores. Había cultivado las para nada comunes cualidades de su hijo, para ser un depredador, al cual nada le importaba por conseguir su presa, y su presa era el poder. Sin otro fin más que ganar, sin importar el costo. Como si amaestrara a un caballo de carreras, más que educando a un hijo. Al cumplir Preston la edad adecuada. Su padre, empezó a buscar un vientre, para que diera a luz a la siguiente generación del Clan. Así estaba en el pacto, cada generación debía engendrar a la siguiente y que esta firmara el pacto, así lo deseaba la Bestia y así lo mantenía el Espectro, así el clan Noroeste acumulaba poder y fortuna. Mientras el Espectro aguardaba por su Yo Más Poderoso.
'Les daré a ti y tu familia prestigio, fama y poder. A cambio la primera sangre de cada generación deberá aceptar el pacto. Los Noroeste y yo estaremos ligados, ayudaran a que mi yo verdadero emerja en este mundo y me asistirán cuando Yo y mi Verdadero Yo nos unamos.'
Rezaba el pacto que cada patriarca noroeste y su esposa aceptaban cuando era proclamada la sucesión. Y fue así desde Nataniel Noroeste al padre de Preston. Siempre había sido un Noroeste y su esposa, engendrando al siguiente Noroeste, pero en el caso de Preston algo había pasado y había caído bajo los ojos azules y la cabellera rubia de una chica humilde, que había ganado un concurso de belleza del pueblo. Poco pudo hacer su padre, Preston sin saberlo había sido más rápido.
Enamorados solo como una pareja joven podía estarlo, habían roto las normas sociales y se habían casado en secreto para que el clan Noroeste no los pudiera separar. Mientras el padre de Preston, sin saber la decisión de su hijo, seguía buscando la madre para la siguiente generación del clan Noroeste, pero todas eran negadas por su hijo, algún defecto les lograba encontrar, alguna falla que las descreditara como dignas de engendrar al siguiente varón Noroeste, la primera sangre que continuaría el pacto. Y el anterior patriarca había continuado la búsqueda, entre herederas de buena cuna, de un vientre, de una potra, para ser la siguiente madre de un Noroeste. Como lo había sido su madre, su abuela y todas las esposas Noroeste desde época de Nataniel.
Sin saber que su hijo ya tenía su propia familia, su hogar y su esposa en el valle. Al enterarse del desatino de su hijo Preston, el Patriarca intento anularlo, pero ya era tarde Prisilla estaba en cinta. La primera sangre de la generación había llegado, el padre de Preston acepto el matrimonio para preservar el pacto y su fortuna. El Espectro en ese entonces aun solo infectaba al padre de Preston, pero era infinitamente viejo y sabía que era un problema dejarlo elegir libremente, y más aun, a una mujer de ese valle, donde lo extraño era cosa habitual. Por eso no se sorprendió cuando lo inaudito pasó. El primer nacido de esa generación Noroeste no fue un varón. En el clan Noroeste, por primera vez desde Nataniel, el primer nacimiento había dado a una niña. Pero ya era tarde aun para el Espectro de Ojos Amarillos, no pudo más que esperar a que la niña creciera, para cumplir con el pacto que esperaba eventualmente liberaría su parte más poderosa y seria uno solo de nuevo.
También era tarde para Preston y Prisilla, Preston no tuvo el valor de contradecir a su padre una segunda vez y su espíritu fue infectado al recitar y aceptar el pacto y poco después su esposa también fue condenada. La fortuna pareció sonreírle al Espectro, pues la niña que engendro Preston era la 'Llama', al controlarla podía evitar que se formara el Oráculo, la dejo vivir y crecer manteniendo el pacto con sus padres y su clan, vigiándola, evitando a toda costa que su identidad como 'Llama' fuera descubierta. Sabiendo que al controlar a 'Llama' en esa generación podría emerger a este mundo su Yo más Poderoso y sin peligro alguno volver a ser uno.
El Espectro sentía cerca el día en que volvería a ser uno, sentía Su presencia tan fuerte, tan sustancial, infinita y demente. Como hacía 30 años que casi pudo cruzar a este mundo en su totalidad, no solo como la sombra que habitaba en los Noroeste. Y esa sombra recordaba ser infinitamente poderoso, no tener que ocultarse en las mentes de simples humanos. El tener que esconderse de un simple fantasma lo humillaba. Ese día había sentido como había aparecido de nuevo la puerta. Solo faltaba abrirla y su Otro Yo, el infinitamente poderoso, podría pasar y dejaría de ser débil, de ser una sombra. Y podría acabar con esos insignificantes humanos. Como disfrutaría el torturar a los Noroeste.
Pero Preston había sido suave con su hija y ella al final se había revelado, haciendo peligrar el pacto entre el Espectro y los Noroeste. Por eso ese día había usado casi todas sus fuerzas para tomar posesión de sus cuerpos, estaba furioso. Le enseñaría a 'Llama' como debía comportarse. También como sentía cercano el día en que su parte más poderosa entraría a este mundo, debería de mantener alejada a 'Llama', pero no podía tocarla aun. El pacto con los Noroeste, por insignificantes que fueran se había vuelto su seguro, su plan de respaldo para entrar a ese mundo. Influenciándolos o controlándolos podría controlar a otros hacer que hicieran, incluso otra puerta. Debía mantener el pacto por más que le repugnaran esos insignificantes humanos. Pero al tomar sus cuerpos y mentes había agotado sus fuerzas, ya solo podía influenciar sus mentes, no podría controlar sus cuerpos. Todo gracias a la aparición de ese fantasma protector.
Aun así la Sombra era astuta, los pudo influenciar lo suficiente, sin que ellos lo supieran. Su amor de padres les decía que debían proteger a su hija. Valiéndose de esos sentimientos el Espectro les convenció de que proteger a su hija significaba alejarla de ellos, haciéndoles pensar que podría volver a controlarlos y esa vez ni fantasma podría evitar que ellos mismos dañaran a su hija. Los Noroeste no notaron que era el Espectro de Ojos amarillos influenciándolos para alejar a 'Llama', para evitar que interfiriera en la llegada de su Yo Más Poderoso.
-"Lo sientes?" Dijo Preston, aun con lágrimas en los ojos. Había descubierto que el Espectro se debilitaba al punto de desaparecer, cuando posesionaba su cuerpo, como la vez que había obligado a su esposa a aceptar el pacto.
-"Que hemos hecho Preston?" Respondió su mujer. Preston sabía reconocer la forma de actuar de su mujer de cuando era ella misma a cuando estaba influenciada por el Espectro. Sus gestos, su forma de hablar eran de la mujer que se había enamorado de joven, pero tenía que traerla a la realidad, tenían que tener prisa.
-"Dime si lo sientes Prisilla, no tenemos tiempo para lamentarnos ahora. Debemos aprovechar mientras esta débil." Dijo, era el mismo Preston decidido el hombre que fue de joven, pero ahora decidido a proteger a su hija, desgraciadamente de ellos mismos.
-"No, no lo siento." Dijo su esposa negando con la cabeza, aun llorando.
-"Debemos alejarla, lo más posible… un intentado en Suiza… no a Austria…" Dijo en un momento de inspiración. "Si haremos los arreglos ahora mismo, arreglamos su compromiso, estará segura con los Fundahauser."
-"Pero mi niña…" Replico Prisilla, acercándose lentamente.
-"Es por ella. Nos odiara, pero estará a salvo… a salvo de nosotros." Dijo apesadumbrado Preston. "Debemos mantenerla lejos, así aunque nos controle de nuevo… casi me hizo… el Espectro casi me hizo…" Se le quebró la voz cuando recordó lo que estuvo a puno de ocurrir esa mañana.
-"Lo sé." Dijo Prisilla junto a él sosteniéndole la mano, abriéndole la palma donde aun se marcaba, casi a punto de sangrar, el cinturón. "Pero algo lo asusto." Dijo besándole la mano, aun lo amaba, aun recordaba el joven del que se había enamorado.
-"Si lo sentí también… fue el fantasma de anoche." Dijo Preston recuperando un poco la compostura, debía ser fuerte por él, por su esposa y más aun… por su hija. "Por alguna razón el fantasma la defendió… ahora ese fantasma se está alejando… por eso nos soltó al fin…" Refiriéndose al Espectro. "Debe estar exhausto, nunca nos había controlado por tanto tiempo. Un leñador fantasma eso podría ser parte de la profecía del chaman." Dijo Preston mientras recordaba lo que todo Noroeste sabía. Entre los muchos documentos que guardaban, no los públicos donde mantenían la historia oficial, sino los otros los que mantenían en la bóveda de la casa en el Diario de Nataniel Noroeste.
"Las últimas palabras del indio fueron: La bestia podrá volver, pero del Leñador y del Pino deberá teme… Lo más posible es que la última palabra fuera Temer. Sentí que el Espirito se impactaba por solo fueron los delirios de un moribundo'
-"Pero es mi niña, mi bebe." Dijo Prisilla aun llorando, según la propuesta de la familia Fundahauser, Pacifica debería asistir a un internado en Austria para aprender las costumbres y el idioma, y saber comportarse como aristócrata, a ser una varonesa, para luego casarse con el heredero Fundahauser, al llegar a la edad adecuada. "No quiero separarme de ella." Aceptar el compromiso significaría que su hija viviría en Austria hasta casarse.
-"Por eso mismo… por nuestro bebe." Dijo Preston suspirando tomando la decisión más difícil de su vida. "Por nuestra niña, por Pacifica es que debemos aprovechar el momento." Dijo Preston, amaba a su hija, pero odiaba lo que el Espectro le obligaba a hacerle, y hoy había sido demasiado. "Si aprovechamos para aceptar la propuesta de los Fundahauser, el Espectro no podrá hacer nada para evitarlo." Dijo Preston, demostrando la agilidad mental que había logrado aumentar la fortuna Noroeste. "Si luego nos retractamos del compromiso, perderíamos nuestro prestigio y eso rompería el pacto... El Espectro no podrá hacer que nos retractemos… Así la mantendremos a salvo." Dijo abrazando a su esposa, llorando ahora no por lo que había hecho, sino porque tendrían que separase del ser que amaba mas en este mundo solo comparable a su esposa.
Prisilla lo sentía igual. Comprendió que era lo mejor… la mejor forma de proteger a su hija. Era una decisión que nunca habría podido tomar ella sola, por primera vez en muchos años beso a su esposo, no al ser que era controlado, sino al hombre de quien se había enamorado hacia tantos años y que aun amaba.
Preston sintió del amor que compartía con su esposa. Pero debían tomar esa oportunidad.
"Te amo." Dijo desde lo más profundo de su corazón. "Pero ahora debemos apurarnos no sé cuando tiempo estemos libres. Debo llamar a los Fundahauser, aceptar su propuesta, habla con esas amigas tuyas, diles que te guarden el secreto el compromiso, de esa forma para mañana toda la sociedad de la costa Oeste lo sabrá. Y ya no podremos retractarnos."
Ambos empezaron a usar el teléfono, simulando que era un día normal, no uno de los más tristes de sus vidas.
Mientras escondido de entre sus espíritus, El Espectro de Ojos Amarillos, la sombra de un demencial triangulo millones y millones de veces más débil de su Yo más Poderoso se reía demencialmente. Se había sorprendido por el compromiso que habían aceptado los Noroeste, Preston parecía que lo había puesto en jaque. Aunque sentía que lo único que importaba ahora era que 'Llama' estuviera lejos del valle, si no era así encontraría la forma de hacer que cumplieran su pacto, eran simples humanos que no se podían comparar con él, mucho menos con su Yo más Poderoso.
Había pasado poco tiempo con los humanos, pero había aprendido a controlaros muy bien. Lo que les había hecho decidir mantendría a 'Llama' lejos, para que se cumpliera la profecía de millones de años que El, su Yo más Poderoso llegaría a este mundo. Sin 'Llama' cerca para formar el Oráculo, podría tomar el mundo antes de que pudieran detenerlo y tendría tiempo de buscar y destruir a los demás avatares antes de que pudiesen detenerlo, además con eso mantenía abierto su plan de emergencia. La sombra que era parte de Bill Cifra estaba feliz sabiendo que su condena con esa inmundicia llamada humanidad acabaría pronto. Y así exhausto dejo a los Noroeste ser ellos mientras descansaba.
A colgar, Preston, había aceptado de palabra la propuesta del Albacea de los Fundahauser, ya no había manera honorable para echarse para atrás, al menos manteniendo intacto su prestigio entre la alta sociedad. Mientras Prisilla llamaba a sus amistades, las damas que habían asistido a la gala de la noche anterior y algunas que no, disculpándose por los inconvenientes. Compartiendo el feliz secreto de la futura unión entre los Noroeste y los Fundahauser. Pero algo dentro de ella le hacía recordar las palabras del Espectro: 'O que Pino era tan de fuerte e importante para Llama.' Pensando su hija, ya no como niña sino como una joven mujer y en la forma en que se comportaba con ese chico Pines… Seria ese el 'Pino' del cual el Espectro se había sorprendido? Y ese chico sería el otro protector de su hija junto al fantasma? Eran esos el 'Leñador' y el 'Pino' que la Bestia y el Espectro debían temer? Con todo su amor de madre así lo deseaba, pero de todas formas su esposo tenía razón y la mejor forma de proteger a su hija era manuteniéndola lejos.
Ya habían hecho todo lo posible, al menos hasta donde creían por ella. Su hija se iría lejos, no la verían crecer, pero estaría a salvo de esa maldición. Se quedaron abrazados, disfrutando de esos momentos en que eran ellos mismos. Esperando el inevitable momento en que la oscuridad que conocían como el Espectro de ojos Amarillos, volviera a tomar el control de su mentes y de sus cuerpos, insanamente dejándolos conscientes, en la cárcel que eran sus mentes, mientras disfrutaba del dolor que les causaban sus propias acciones. Pero ahora no estaba y hacia tantos años que no habían estado solos sin su control. Preston y Prisilla se amaban casi tanto como amaban a su hija, pero nunca lo podían demostrar, esa felicidad era algo que el Espectro les negaba. Por eso durante el tiempo que pudieran iban a disfrutar de esos instantes en que se habían despertado de la pesadilla que era sus vidas.
En la limosina, Pacifica se había sentado correctamente mientras terminaba de detallar su salida con Kristen y Jackie. Consientes que debían tener cuidado con que la descubrieran y preocupados de que los señores supieran que ella había salido. Sin permiso y peor aun a mezclarse con alguien de clase inferior. Una plebeya, habría dicho su padre, pero consientes que para Pacifica ese seria u primera salida en libertad. Una libertad que implicaba ocultarse, pero no podían hacer nada.
Por más que la señorita deseara contradecir a sus padres, ellos aun eran sus padres as que no les quedaba otra que acatar sus ordenes, para desgracia de Pacifica. Y sabían que los señores no cambiarían su forma de ser, aunque Pacifica creía tener la clave en s macuto, o al menos para presionarlos y conseguir un poco de la libertad que deseaba. Ya había formulado un plan ahora era cosa de saber que tan posible era el llevarlo a cabo.
Mientras la limosina se alejaba de la mansión seguía preguntándole a Archivald, como se sentía al menos esa parte de él. Mientras Archivald le explicaba que era sentirse alejado, como oír una voz en la distancia, poco a poco más lejos. Un poco después de bajar la colina, ya encaminados al pueblo Archivald dijo que había perdido contacto con su otra parte, al menos no podía oírla ni verla pero la sentía y parecía que amabas partes estaba bien.
Además Pacifica iba detallando el plan que se le había ocurrido para, tenía que aceptarlo ella misma, chantajear a sus padres. No le gustaba, creía que con eso bajaría al nivel de lodos los Noroeste antes de ella, usando un método despreciable para conseguir un beneficio. Pero ella, a diferencia de sus ancestros, no lo deseaba hacer así. Sería su último recurso, y ella podía soportar más de lo que sus padres habían llegado a imaginar, o ellos la habían forzado a endurecerse, parte de su infancia había muerto esa mañana, cuando miro los ojos de su padre a punto de golpearla ante la indiferencia de su madre.
Su determinación de cambiar a su clan la había mantenido firme ante ellos y la aparición de Archivald la había salvado, pero ella misma sabía que parte de su forma de ser había cambiado entre la noche anterior y hoy. Pacifica sabía que había madurado, ya no esperaba que un príncipe azul la salvara, su príncipe azul le había mostrado que dependía de ella el salvarse. Ya su meta en la vida era más fuerte ahora, sabía que tan podrida estaba su familia, o al menos eso pensaba. Debía de ser más fuerte para poder limpiar su apellido. Había resistido el primer obstáculo y pero no sería el último. Aun era una niña, pero esa mañana por primera vez, había visto la maldad y la desgarraba el haberla visto en los ojos de su padre, que su imaginación le hacían recordarlos con un maligno brillo amarillo. O eso pensaba.
La única ventaja que creía tener eran los documentos del montaje hecho sobre Nataniel Noroeste. Y la forma de usar esa ventaja era amenazar a sus padres con hacer público ese montaje, destruyendo la reputación del clan. Debía enviar copias de los documentos a varias personas tanto socios, como rivales de negocios de su padre y a algunos medios de comunicación. Para quienes una deliciosa historia sensacionalista, que implicaba a su familia, una de las más importantes en la costa oeste, seria siempre bien recibida.
Sabía que posiblemente no bastara con una amenaza. Lo primero seria intentar publicar imágenes de los documentos en internet, pero le sería difícil. Se le había ocurrido dejar en algún servidor público las imágenes resguardadas por una contraseña y luego de alguna forma el hacerlas públicas pidiéndole de antemano a alguna persona que lo hiciera dándole la contraseña y demás información, sin que lo supieran sus padres, para que cuando llegara el momento se extendiera de forma viral por internet. Iniciando un incendio mediático, además el segundo paso era enviar una copia a algún tabloide de segunda 'The Globe', 'The National Enquirer' o 'National Examiner', para así hacer que sus padres entendieran que iba en serio. Esperaba que no pasara de ahí, pero no debía contenerse, debía planear todo y prepararse para todo. Su padre más de una vez había dicho que lo más importante en un negocio era la planeación.
Si eso no los hacía ceder, debía tener listo todo para enviar las demás copias. Tenía que estar preparada para cumplir la amenaza, estaba segura que sus padres no le creerían a menos que fuera en serio. Y todo debía estar listo de forma que una vez iniciado solo ella podría detenerlo, si llegaba a eso posiblemente la tuvieran incomunicada o algo peor. Por lo que había descubierto hoy, no sabía hasta donde podrían llegar sus padres.
También debería mantener ocultos los originales. Llegado el caso debería de demostrar que la historia era real, las pruebas originales tendrían que estar seguras en algún sitio, un algún lugar donde sus padres no los pudieran encontrarlas y las hicieran desaparecer. Donde pudiera hacer públicos los originales y ante la mayor cantidad de testigos posible. Más allá de eso no sabía qué hacer. Pero creía que conocía lo suficiente a sus padres, que darían su brazo a torcer antes de que ella tuviera que llegar a tanto. Era una jugada arriesgada, pero era la única que podía pensar para evitar el castigo de sus padres.
Además tenía a Archivald. La protegería con todo su poder pero sabía que no era sufriente con el fantasma. Sin querer sonrió para sí misma. Él la protegería si supiera? Dipper seria de nuevo su paladín?
Las mujeres en el auto la vieron suspirar y malinterpretaron el silencio de la Señorita.
Si pudiese comunicarse con él… También Dipper la protegería? Podría ser que no le gustara ese método. Él era más honrado, más directo, más confiable. No había sido educado como un Noroeste. Pero de algo estaba segura era que comprendería que era la única forma en que ella podría enfrentarse a sus padres, con alguna posibilidad de ganar. No era tonto, para nada tonto.
Pero su plan tenía muchos puntos débiles, como mantenerlo en marcha y una vez que iniciara, de forma de ser ella la única que pudiera detenerlo, pensaba que era casi seguro que la incomunicaran. Como proteger las pruebas originales. Como hacer llegar las copias primero a internet, para volverlas virales, y luego al tabloide. Como enviar las copias a los medios más serios. Como mantener protegidas las pruebas y más aun, como hacer públicas las pruebas. Todo eso lo debía de ser planeado. Debería investigar todo eso, pero no sabía dónde. Dudaba mucho que existiera un 'Manual del Chantajista'. Aunque nadie sabía que podía encontrar en internet era mejor mantener un perfil bajo.
Se le ocurrió que debía comportarse como la antagonista de una historia de detectives, no le gustaba se sentía sucia, sentía que sus ancestros estarían orgullosos de ella. En algún momento debía de sacar a la luz la verdadera historia de Nataniel Noroeste y la fundación del pueblo, pero no deseaba tener que legar a esos extremos, al menos aun no. Cambiar su clan significaba el revelar toda la verdad, pero no lo había pensado hacer de esa forma, siendo una miserable chantajista. Podría vivir sabiendo lo que era, mas aun… que haría Dipper si lo supiera, creía que el entendería, porque si legaba a hacer eso sería su último recurso. Pero el chico Pines volvería a considerarla un eslabón más de la cadena que eran los Noroeste? Sentiría su odio o su desprecio o peor aun su indiferencia la borraría de la existencia de nuevo?
Sin tener más que hacer, sin poder llegar ella a una solución. Le pregunto a la única persona que podía. Y cerrando los ojos lo hizo.
-"Archivald?" Dijo en su mente y fue como si encendiera una luz sobe su cabeza en un salón infinitamente oscuro y grande.
-"Si mi niña?" Le respondió Archivald apareciendo junto a ella, no como el fantasma que era sino en carne y hueso bajo otro foco de luz. Pacifica se sintió confundida un instante. "Pacifica me has llamado a tu mente, para ti en vida así me veía, para conversar es este lugar que tu mente acaba de preparar, incluso nuestros recuerdos en este lugar podremos juntos observar."
-"Conociste a Nataniel Noroeste?" La imagen de su ancestro apareció del lado del fantasma.
-"Si tuve la desgracia."
-"Crees que yo sea… que yo sea como él?"
-"Pacifica tu corazón es puro, no como la inmundicia de Nataniel."
-"Pero…" Pacifica empezó a decirle sus planes mientras tras ella las imágenes de cómo había conseguido los documentos e imágenes recurrentes de Dipper aparecían mientras ella hablaba.
-"Pacifica tus preocupaciones debes olvidar, porque como ese patán, lo único que compartes es tu nombre."
-"Pero estoy pensando en chantajear a mis padres"
-"No mi niña, solo en tu protección piensas, no se te puede culpar si esa es la única forma que logras encontrar."
-"Tu ancestro no habría durado, más que eso tu corazón sufre por solo la idea de hacer lo que el maldito Noroeste no habría chistado en cometer." La figura del fantasma abrazo a la niña en su mente. "Debes llegar a entender que tu corazón es puro, no la oscuridad que tus ancestros han dejado lucir, así que por tus planes no te debes entristecer."
Pacifica sentía los brazos del fantasma, cálidos y dejo salir la preocupación que tenía desde que había descubierto su historia familiar. Si desearlo tras ella la imagen de Dipper en traje de gala apareció. '… pero que seas hija de tus padres no significa que dabas ser como ellos'.
-"Tú misma la respuesta has encontrado, en boca del joven caza fantasmas. Ya no eres Noroeste eres distinta en tu su oscuridad o veo. Y sé que no soy el único que lo ha notado. Acaso a pasar la tarde con una amiga no vas a ir?
-Una amiga, así de fácil? Que dirá si se entera de lo que ha hecho mi familia, que tal que se entera de lo que te hicieron, de lo que casi hace mis padres…" Archivald gentilmente tapo la boca e pacifica con su enorme dedo.
-"Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere." Dijo sorpresivamente el fantasma. "Debes ser sincera si deseas se buena miga pero solo si consideras necesario que tu amigo sepa toda la verdad, esa es tu decisión".
-"Pero no sé que es la amistad." Dijo Pacifica abrazando fuete a la imagen del fantasma mientras poco a poco empezaba llorar.
-"Yo sólo puedo mostrarte la puerta, tú eres quien la tiene que atravesar." Volvió el fantasma. "Pacifica eres mejor persona de lo que puedes imaginar." Y más seriamente agrego. "Tanto la amistad como el amor, no se aprenden o se enseñan, debes vivirlos." Así Pacifica se sobrepuso, debía vivir, saber vivir, debía saber que era la amistad, debía saber que era el amor y esos eran los primeros pasos que daba para hacerlo.
Continuara.
Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!
