Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. Seguimos con Pacifica en su primer paseo 'solamente' con su nueva amiga por el mundo real. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (6 de Setiembre de 2017), si todo sale bien, publicare el octavo capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Créditos al final.

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

8. Revelaciones.

-"Paz eres una gran chica, jamás pensé que congeniáramos así de bien y así de rápido." Dijo Grenda de repente muy seria. "Creo que hay cosas sobre Dipper como decirlo… no tan conocidas. Que deberías saber."

Pacifica la miraba extrañada. Mientas acato a comerse otra cucharada de pastel y helado. El tono y la expresión de Grenda habían cambiado.

-"Para ponerlo fácil existen cosas que no te sabes de Dipper, y que creo que deberías saber. Él es sorprende, en eso estamos de acuerdo. Pero no es un héroe de novela, tiene sus fallos y sus errores a cuestas. Pero te gusta, de alguna forma logro ver entre la mimada, rica y pesada de Pacifica Noroeste y te logro sacar de todo eso, solo puedes admirarlo por eso. Si ayer me hubieran dicho que hoy estaría contigo comiendo pastel y, más aun, tu disfrazada de chico, pensaría que era una broma. Que además me cayeras tan bien, tomando en cuenta cómo te detestaba. Sería cosa de locos. Pero aquí estamos." Dijo sonriéndole, ya con su tono normal de voz.

-"Pues si ayer me hubieran dicho lo mismos que estaría aquí con una pueblerina tampoco lo habría tomado en serio. Igual no lo habría creído. Pero luego de conocerte sé que es en verdad una amiga y eso es más de lo que habría podido imaginar." Respondió la rubia.

-"Si Paz y por eso no quiero que idealices a Dipper, debes aceptar que en verdad lo conoces poco, y que puede que estés deslumbrada por sus mejores cualidades. Nadie es perfecto. Tampoco es que sea doble cara. Aunque debo aceptar empezar solo lo conozco desde principios del verano.

-"Se que no lo conozco mucho, la primera vez que lo vi fue en esa fiesta a principio del verano en la Cabaña del Misterio. Aparte de ayer nunca había pasado con el mas de unos minutos."

-"En eso estamos igual ambas conocimos a los gemelos Pines en la fiesta de la Cabaña del Misterio. Y no sé si notaste como se comportaba con… Wendy?" Pacifica se puso a hacer memoria, desde ayer había estado pensando en Dipper, por lo que le resultaba fácil recordar.

-"Una chica mayor y pelirroja? Si Dipper me comento algo sobre ella ayer, pero no sé porque en ese momento no me gusto la forma en que hablaba de ella. Además recuerdo haberla visto por el pueblo." Dijo Pacifica pensativa.

-"Parece que tienes buenos instintos Paz, identificaste a tu mayor competencia a la primera." Respondió Grenda mientras Pacifica la miraba extrañada. "Dipper estuvo, está o ha estado, no sé si ya lo supero, enamorado de ella desde que llego al pueblo. Según oí Incluso casi llego a pelearse con un chico mayor a causa de ella. Ya sabes cosas de chicos. Inclusive de alguna forma se le declaro a Wendy, ella lo rechazo, pero aun siguen de amigos. Que pensara Dipper de ella ahora, no tengo idea. No es que Mabel sea chismosa con su hermano. Si pasas tiempo en la Cabaña de Misterio te das cuenta de todo, solo por estar ahí."

Pacifica aunque estaba comiendo pastel en ese momento sintió un mal sabor de boca. Pero en eso tenia razón Grenda, Cuando Dipper había mencionado a esa chica, no le había gustado, como decía Grenda algún tipo de instinto. Siguió comiendo en mirando a Grenda. Pero anotando mentalmente el averiguar todo lo posible de esa tal Wendy. De nuevo cayó en cuenta que, desafortunadamente, había mucho que desconocía del chico Pines.

-"Al menos no lo tomaste tan mal como esperaba." Continúo Grenda. "Dipper intento poner sus ideas claras, debe ser feo que te rechacen, por mas amablemente que sea. Además sigue viéndola a diario, debe ser difícil para el superar eso. Desafortunadamente le pidió ayuda a su tío para poder recuperarse de ese enamoramiento. Fue hace un par de semanas en un viaje por carretera, lo sé porque los Pines nos invitaron a Candy y a mí, además de Soos. Salimos en una destartalada casa rodante…" Pacifica siguió comiendo, en forma casi automática su postre. Mientras Grenda relataba ese extraño viaje, saboteando otras 'atracciones turísticas' por las carreteras de Oregón. Y como Dipper para 'recuperarse' de sus sentimientos por Wendy, se había vuelto alguna clase de aprendiz de casanova. Coqueteando, con un éxito asombroso, en cada atracción turística donde pasaban.

-"… y así llegamos a la última parada." Continuaba Grenda. "La atracción turística más grande de todo Oregón, la Montana del Misterio. Y ahí todo el coqueteo le exploto en la cara a Dipper, cuatro de la chicas con que se había topado lo encararon. Y luego fue todo un caos hasta que logramos escapar de esa montaña. El nunca pensó en las consecuencias, ya sabes es un chico después de todo. Además pedirle consejo a su tío Stan fue una verdadera tontería. Para colmo al final no sé si funciono o no, como te dije antes no se si sentirá algo por Wendy, aun."

-"Parece que si debo conocerlo mejor." Agrego Pacifica, algo decaída. Sin darse cuenta casi había acabado su postre mientras Grenda relataba ese viaje por carretera. "Debo aprovechar mejor esas ultimas semanas del verano." Dijo Pacifica aun impactada. Sin estar segura de por qué estaba más sorprendida por enterarse de la etapa de 'Don Juan' de Dipper, o celosa por el éxito que había conseguido.

-"Que piensas de él ahora?" dijo Grenda de nuevo seria. Mientras Pacifica intentaba organizar sus ideas.

-"Si… aun me gusta." Dijo sonrojándose un poco. "Yo no lo puedo juzgar, me doy cuenta que no lo conozco lo suficiente. Lo único que puedo hacer es conocerlo más y para eso debo aprovechar lo que queda del verano." Dijo mas determinada. Mientras veía a Grenda algo contrariada. "Dije algo mal, de nuevo?"

-"No nada de eso, y tampoco fue por lo que dijiste. Más bien estaba casi segura que ibas a reaccionar así. Si dices que te gusta, es porque te gusta y creo que ya habrás pensado en todo, eso incluye conocerlo mejor ya sea para bien o para mal." Dijo de nuevo animada. "Pero eso me pone en un pequeño lio." Agrego algo más seria. Mientras Pacifica la miraba desconcertada.

-"Ya que te conté esto no puedo dejarte a medias." Continúo la castaña. "No me gusta ser chismosa… al menos no mucho. Además no es de amigas contar secretos de otras, aunque no sé si esto cuente como secreto. No sería buena amiga, ni justa… para ninguna de ustedes dos, ya que ambas son mis amigas." Dijo Grenda turbada como si no supiera como continuar.

-"Cuales dos?" Dijo la rubia intentando comprender, porque de repente una chica tan directa y abierta como Grenda, parecía hablar en acertijos.

-"No comas ansias tratare de contarte todo, pero primero necesito que e prometas dos cosas." Dijo la más grande mientras miraba seriamente a la rubia. "Primero lo que te diré es secreto, nadie aparte de nosotras puede saberlo."

A lo que Pacifica solo acertó a afirmar con la cabeza. No se le ocurría, luego de todo lo que habían hablado esa tarde, porque algo seria así de secreto.

-"Y segundo, puede que sea difícil, y te entenderé que te niegues, pero podría ocupar contarle todo esto a alguien más, me refiero a que te gusta Dipper y lo que ocurrió en la fiesta anoche, del porque ahora somos amigas." Dijo de repente muy seria.

Pacifica empezó a perseguir las migas del pastel que quedaban en su plato, empapadas en helado derretido mientras pensaba.

-"Dame un momento." Empezó, a hablar lentamente y algo bajo, sin dirigirse a nadie en particular. "Que seamos amigas… no es un secreto, díselo a quien quieras, me siento muy bien de ser tu amiga y es algo que no me gustaría tener que ocultar, el único problema son mis padres. No creo que acepten así de fácil que tenga una amiga del pueblo."

-"Sabes que no desearía meterte en líos y menos perderte como amiga. Por mi parte puedes estar tranquila, creo que los Noroeste no incluyen a mi amiga Paz" Dijo Grenda un poco más tranquila.

-"Gracias eso me hace querer salir a gritar que eres mi amiga." Dijo Pacifica menos pensativa y sonriendo, para inmediatamente volver a concentrarse en los restos del pastel. "Tampoco me molesta que se enteren de que me gusta Dipper, de ser posible lo gritaría en la plaza del pueblo… tal vez no, no me atrevería a tanto." Dijo sonrojándose. "Pero sé que si le dices a alguien, seria alguien de confianza y solo si lo crees necesario, no temo que empieces a decir chismes a cualquiera, eres mi amiga." Mientras levantaba su cabeza y le sonreía.

-"Igual cualquier cosa que me contaras." Continuo. "Puedes estar segura que puedes confiar que guardare el secreto. Si algo he tenido son falsas amistades que aprovechan la primera oportunidad para tratar de aprovecharse de una. Y siento, mas allá de lo que me dijo Dipper al conocerte, sé que no eres así. Por lo mismo yo no podría bajar a ese nivel de falsa amiga, se que tanto daño puede causar." Dijo extendiendo la mano para tomar la de la castaña, como sellando un pacto. Su pequeña mano casi desapareció en la tibia y gran mano de Grenda. Que la apretó suavemente. "Pero antes de decirme nada déjame tratar de adivinar que paso, así no tendrás que fallarle a otra amiga, tu única falta seria el corregirme si me equivoco." Pacifica no era nada tonta y sabia que la reacción de su amiga, sobre las andanzas de mujeriego de Dipper solo podían significar una cosa. Respirando hondo sin atreverse a ver a la otra chica se aventuro.

-"En ese viaje iban los Pines, su sirv…" Recordó que no debía referirse a la gente en esa forma. "El chico que trabaja para ellos, tú y tu amiga Candy?" Mientras Grenda asentía, Pacifica empezó a sentir como si algo le apretara el corazón. "Dipper se puso de Don Juan con todas esas chicas… con las que conoció en el viaje y con tu amiga Candy?" Supuso que Dipper empezara a jugar de casanova, para olvidar a esa Wendy, no era de admirar, aunque podía comprenderlo. Pero de ahí a coquetear con una conocida, con alguien que le tuviera confianza y más aun una amiga de su hermana, no era solo coquetear, era abusar del corazón de la chica. Eso era algo que no podía comprender o perdonar.

Podía ser que él estuviera confundido, podría ser que estuviera deprimido, incluso, y eso esperaba, ella podría equivocarse. Pero si era cierto, tendría que esforzarse mucho en olvidarlo, porque nunca podría perdonar al chico. Había conocido muchos falsos amigos y muchas falsas sonrisas y, al ser una heredera, le habían advertido que tarde o temprano habría falsos amores. Con toda su alma deseaba que no fuera así con Dipper, pero qué más podía ser. Mientras esperaba que Grenda hablara le pareció que el tiempo se detenía sobre la mesa.

-"Pues casi aciertas, Paz." Dijo Grenda, mientras Pacifica trataba con poco éxito de ocultar su decepción. "Pero, lo he pensado mucho, y en verdad no fue tanto culpa de Dipper, al menos no totalmente. Sé que podría sonar raro, pero desde que lo conozco no ha dejado de cambiar y no solo lo digo porque ya tiene algo más que huesos en esos ridículos brazos de espagueti. Poco a poco se ha vuelto más seguro, menos metido en sí mismo, es como si cada día fuera una versión mejorada de sí mismo." Pacifica dejo escapar una sonrisa porque ella misma había notado ese cambio. Desde el baile a principio del verano, a la velada de la noche anterior.

-"No sé tal vez esta en esa edad, como dice mi mama." Continúo Grenda. "En el viaje, luego de la primer atracción y, creo, de hablar con Stan, Dipper se veía muy seguro de sí mismo, puede que esas conquistas que hizo le dieran un empujón a su autoconfianza, no me canso de decir que es un chico y lo que le pase por la cabeza es un misterio." Dijo riendo. Mientras Pacifica pasaba de la decepción a la esperanza. "Nosotras, Mabel, Candy y yo, no sabíamos de sus andanzas de mujeriego, pero en algún momento del primer día del viaje, esa actitud hizo que Candy empezara a sentir cosas hacia él, por eso no creo que fuera su culpa, él solo estaba siendo él y Candy lo malinterpreto o se impresiono con él." Pacifica intentaba poner toda su atención en lo que decía la chica, porque no quería que su propia necesidad de perdonar a Dipper nublara su juicio.

-"Candy nos confeso en la noche que le había empezado a gustar y así, entre las tres, hicimos un plan para dejar a Candy y Dipper solos en el museo de la Montana del Misterio, el día siguiente. Solos aparte de Mabel y yo que los espiábamos, ambas queríamos ver lo que iba a pasar." Dijo algo avergonzada. "Dipper se veía muy nervioso, lo tome por buena señal, mientras Candy se ponía un poco más… intensa en su coqueteo con él. Fue cuando, una por una, tres de las 'nuevas amigas' de Dipper aparecieron. Y no creo que tenga que explicarte el caos que siguió, mas con Dipper olvidando los nombres de las chicas y perdiendo toda esa confianza y tartamudeando. Para no hacer muy largo el cuento, al final Candy termino descorazonada y las demás chicas hicieron algo parecido. Luego de eso estuvimos consolando Candy hasta que Dipper llego buscando ayuda, una araña gigante había secuestrado a Stan y…" Volvió a ver a Pacifica mientras esta pasaba de esa expresión de esperanza a una que podía pasar por asombro o incredulidad. "Créeme esas cosas no son tan extrañas cuando algún Pines esta cerca, te pido que tomes mi palabra, no bromearía con algo tan serio." Ambas quedaron un momento en silencio, mientras Grenda no sabía si continuar o no, pues la historia había pasado, por mucho, al lado de lo sobrenatural.

-"Grenda, anoche mi casa quedo hechizada por un fantasma con toda la gente convertida en madera, creo que me acostumbre de la forma difícil a lo extraño." Le respondió pacifica, más que convencida que, por increíble que fuera, lo de la araña gigante debía confiar en su amiga, y en esa rara cualidad de los Pines en volver todo extraño.

-"Entonces sigo, luego de eso no hubo tiempo de más reclamos, lamentaciones o disculpas. Hasta que pudimos rescatar a Stan y escapar a salvo de la Montaña. Pero lo que si sé es que no era su intención él coquetear con Candy, ella solo tuvo la mala o buena suerte de estar ahí y ser la primera en ver esa faceta de Dipper, sinceramente no sé que me habría pasado de ser yo, posiblemente habría terminado esa escena del museo arrancándole la cabeza." Un poco mas pensativa agrego. "Viéndolo de ese modo fue mejor que fuera Candy." Pacifica no pudo ocultar el suspiro de alivio al darse cuenta que se había equivocado. Cosa que su amiga noto.

-"Pero lo peor no es eso." Agrego. "Como dije él se disculpo, y Candy le dijo que lo perdonaba y que seguirían siendo amigos. Además le dijo, y luego nos dijo a nosotras, que se había desencantado de él." Pero poniendo de nuevo la cara seria agrego. "Lo realmente complicado de todo eso fue que, no sé cómo fue que Dipper se disculpo con Candy… él ya había desatado ese extraño encanto Pines, por más que Candy lo siguió negando, sé que aun siente algo más que amistad, por Dipper." Pacifica quedo de piedra por un instante cuando no supo cómo reaccionar.

-"Por eso es que una de las condiciones era poder contarlo todo sobre mi?" Reacciono Pacifica levemente molesta, pero se dio cuenta que ese era el lio que tenia Grenda. Al comprender que Grenda estaba poniéndola al mismo nivel que una vieja amiga. A ella, que no llevaban más de un día como amigas, al nivel de Candy que se conocían de toda una vida. "Lo entiendo ella es tu amiga de toda la vida. Es lógico que te pongas de su lado, si deseas no volveré a tocar el tema. Pero no dejes de ser mi amiga si?" Dijo ya calmada y más preocupada por su amistad que por otra cosa. Mientras la otra chica sonreía de manera muy especial al oír el tono y el sentimiento de esa última oración.

-"Tienes razón en que Candy y yo hemos sido amigas desde hace tanto, que no recuerdo como la conocí. Pero la amistad no se mide así, a Mabel la considero tan amiga como a Candy y la conozco solo hace unos meses, y a ti… Cosas, como lo que acabas de decir, me hacen querer conocerte más. Creo que eres una gran chica y espero que podamos seguir siendo amigas… Me gustaría que todas fuéramos amigas." Dijo más sentimental que antes.

-"Gracias Grenda…" Pudo decir Pacifica, mientras trataba de no llorar.

-"Gracias a ti Paz… Pero por lo mismo ahora tengo dos amigas interesadas en el mismo chico y, para terminar de complicar todo, es el hermano de otra amiga." Mirando su plato continúo. "Creo que lo más fácil era quedarme callada, pero hay que tomar en cuenta que si yo me di cuenta de lo que sientes Mabel se daría cuenta aun mas rápido y creo que Candy también, por lo que no sería justa contigo. De la misma forma si es necesario le diré a Candy o, lo más seguro, como en tu caso le confirmare las sospechas."

-"Pero ellas son tus amiga, no es como si la traiciones, al menos eso podría pensar." Agrego la rubia. "Además a ellas no les han pedido que me sean mis amigas como te lo pidió Dipper."

-"Podrían sentirse así, aunque no creo que sea por mucho tiempo. Ambas Mabel y Candy me conocen, saben que no me gusta andar con misterios o secretos entre amigas." Y sonriendo de nuevo agrego. "En serio crees que si ahora estoy contigo es por un favor a Dipper? Puede que fuera por él que aceptara hablar con la insufrible Pacifica Noroeste, pero eso solo me dejo descubrir a la increíble Paz, quien y como eres en verdad. Creo que le debo darle las gracias a Dipper por eso. Solo espera cuando ellas te vean como te veo ahora, verán lo mismo que yo. Una gran chica y creo que una gran amiga."

Pacifica casi llega las lagrimas con eso ultimo, no sabía cuántas veces se había sentido así desde había ido a 'dar la vuelta' con Grenda. Y que debía hacer ahora. Al parecer no podía ocultar lo que sentida por Dipper, al menos a nadie aparte del mismo Dipper.

-"Como un chico tan listo puede ser tan tonto." Dijo en un susurro.

-"Apenas te das cuenta de eso? Los chicos son extraños… guapos pero extraños." Dijo Grenda notando ambos platos vacios.

-"Digamos que ahora que lo dices… si hay algunos que son mas lindos y más extraños." Dijo Pacifica con una pequeña risita.

-"Bien extraño es una palabra que le cae que perfecta a Dipper." Agrego Grenda pensativa. "No en una forma fea. Extraño como en novedoso o sorprendente. No es de mi tipo, pero aun así debo aceptar que tiene muchos puntos buenos."

-"Pues si pero como dices los rumores que oí no son muy exactos." Acoto la rubia.

-"Pero bien anoche debiste oírlo del mismo Dipper. Aunque creo que a veces peca de modesto." Mientras más pensativa agrego. "Creo que voy a repetir, pero no sé si helado o pastel."

-"A mí se me antojan ambos, si quieres te invito." Dijo con una sonrisa.

-"Me tientas Paz, pero luego se me hace costumbre y no quiero que piensen que estoy aquí por tu dinero." Dijo Grenda pensativa.

-"El dinero de mis padres, en todo caso." Respondió la rubia. "Admas a mi también se me antoja y sabe mejor por la compañía como dijiste. Así que si te invito es solo para aprovecharme de que le des más sabor. Además." Agrego. "No se veri arao que tu primo Percy te invite, o si?" Dijo riendo.

-"Ahora saliste una verdadera aprovechada, he Paz." Respondió sonriendo. "Aun así no creo que estaría bien."

-"Hagamos, algo tu paga tu helado y yo tu pastel."

-"Eres una dura negociante, pero si tanto insistes creo que aceptare." Dijo riendo la castaña.

-"Trato hecho entonces." Mientras levantaba la mano para llamar a Linda Susan.

-"Paz este no es uno de esos restaurantes finos donde sueles ir." Dijo para luego levantar la voz. " Susan!" Mientras hacia unas señas. "Listo vienen dos órdenes mas. Quédate conmigo y podrás pasar por una pueblerina, o pueblerino o lo que sea." Dijo cerrándole un ojo.

-"Pues creo que mejor maestra no podría haber… Pero dime que tanto sabes de cierto chico de gorra azul que yo no sé." Dijo Pacifica con una mirada cómplice."

-"Se Mucho pero, no dices que quieres conocerlo mejor?" Dijo mientras Pacifica asentía. "Pues si te cuento todo lo que se de él, de que hablaran cuando estén juntos?" Dijo entrecerrando los ojos.

-"Bien eso no lo había pensado." Respondió sorprendida la rubia, mientras le servían el segundo plato. "Creo que no sé nada de coqueteo." Agrego en un susurro.

-"No te preocupes por eso, que el curso intensivo de coqueteo de Madame Grenda acaba de empezar." Dijo con una sonrisa.

-"Parece que el inversión en pastel empieza a dar dividendos." Dijo la rubia sonriente, ya ambas frete a su segunda porción.

-"Vez que eres una gran negociante." Dijo comiéndose e primer bocado. "Pero es simple, solo busca al afortunado y habla con el siendo tu misma, no la falsa Pacifica de siempre, habla como la Paz que esta frente a mí." Dijo muy seria.

-"No sé si tenga tanta confianza."

-"Anoche no lo hacías nada mal, aunque parecía que te diera pena... dar el siguiente paso" Dijo meditando otro momento. "Si un chico te gusta déjaselo saber. Tú decides cómo, pero recuerda los chicos son densos, algunos no verían una indirecta aunque los golpees con ella."

-"Y así fue con Marius?"

-"Bien Marius…" Dijo Grenda.

- "No te va a dar otro ataque verdad?" agrego Pacifica preocupada.

-"No lo creo al menos ahora no. Aunque no te preocupes, ya te dije que soy cliente de aquí. Susan sabrá que hacer."

-"Verdaderamente es un alivio."

-"Volviendo a Marius. Cuando vi su foto en la lista de invitados. Me dije a mi misma que era un bombón, pero demacrado bombón. Precisamente el tipo de chicos que me gustan."

-"No puedo negar que es lindo."

-"Pero por lo mismo pensamos, o sea las chicas y yo que era demasiado así que…" y mientras comían, más despacio esta vez, Grenda le conto a Pacifica que hacían ella y sus amigas mientras ella y Dipper eran perseguidos por el fantasma.

-"O sea le diste un golpe en la cara y así lo conquistaste?" Dijo asombrada Pacifica cuando acabo Grenda.

-"Bien mas o menos así fue. No lo hice con intención de coquetear, era que me haba enojado con ellas. Por eso digo que lo hay que hacer es ser una misma. Si el chico vale la pena el tomara el siguiente paso y si no, insiste u poco. Debes saber leer el ambiente." Dijo mientras Pacifica se entristecía un poco. "Tu como sentiste a Dipper ayer?"

-"No sé." Dijo algo confundida. "Animado parecía que la pasaba bien, incluso como se hizo amigo de Marius." Y terminado con u suspiro agrego. "No sé si debería hacerme ilusiones."

-"Pobre chica mimada, recuerdas como te trato en la mañana?" Dijo Grenda en un toco cómplice.

-"Como podría olvidarlo? Como se pudo atreverse a cerrarme la puerta así en la cara y yo que… y yo… y…" Dijo quedándose sin voz poco a poco. Dejando la cucharilla en su plato.

-"No tienes que decírmelo no sé si te acuerdas, pero yo también estaba en la cabaña. En la mañana eras la peor chica de Gravity Falls." Mientras pacifica seguía con la mirada perdida en su postre agrego. "Y que hicieron luego de lo del fantasma?"

-"Hablar" Dijo simplemente.

-"Solo hablar…" Dijo la castaña con una media sonrisa. "Hablarías, por toda la noche con el peor chico que conoces. Por gusto?"

-"N… No… al menos no creo." Dijo mas animada.

-"Paz, para que Dipper pasara de detestarte a pasar la velada contigo… diría que no son pocas las posibilidades que tienes ahora, solo debes de aprovechar lo que queda de las vacaciones."

-"De verdad los crees?"

-"Pues si no es demasiado tonto seguro que sabrá que eres una gran chica." Sentencio Grenda. "Solo debes aprovechar el tiempo." Pacifica pensándolo se dio cuenta que si en verdad era algo que le había gustado de cómo Dipper la había tratado esa noche que por muchas razones le parecía mágica. Firmemente determinada a aprovechar lo que quedaba del verano.

Pero no pudo evitar recordar cómo estaban las cosas en su casa, y que lo más posible era que la sacaran del pueblo, pero ya tenía un plan se dijo unas palmadas a su en su macuto, recordando los documentos que tenía en el.

"Ok pero cambiando de tema. O mejor dicho volviendo al tema… que fue eso de las llamadas de Marius?" Agrego la rubia.

-"Ahora que ya me dijiste que es cortejar veo porque papa se… altero un poco." Dijo Grenda aun con los ojos mirando algo en algún lugar sobre la cabeza de Pacifica. "Aunque creo que va un poco demasiado rápido."

-"Tiene que apurarse en eso, el peso de un titulo, o sea la Baronía, tiene muchas responsabilidades. Así que está siguiendo las 'buenas costumbres y etiqueta'. Primero permiso de visita, nunca se es demasiado joven, mas cuando siempre está el peligro que lo fuercen a un matrimonio arreglado." Dijo Pacifica continuando con su plato.

-"Un matrimonio arreglado?

-"Es cuando dos familias se ponen de acuerdo para que sus respectivos hijos se casen, incluso puede ser desde niños. Así la cada familia gana prestigio, dinero, posición y todas esas cosas." Respondió Pacifica. "Incluso sabes porque invitaron a Marius a la gala?"

-"Porque es rico?"

-"En Parte, pero según sé el regente de los Hundhausen, un primo del difunto padre de Marius, tiene problemas de liquides." Mientras veía los ojos de su a miga agrego. "Tiene muchas deudas. Así que hizo correr el rumor de que estaba dispuesto a arreglar un matrimonio con Marius por una dote que le beneficie, o sea que parte de la dote sea para él o que le den una compensación como casamentero. La dote es una costumbre lo que la familia de la novia le da a la del novio para aumentar su fortuna."

-"Como si vendiera el titulo a alguna familia junto con Marius?"

-"Para decirlo claro. Si." Y dijo soltando un pequeño suspiro. "Lo invitaron para que nos conociéramos mejor, una de las familias interesadas en el titulo de Marius son mis padres." Dijo poniéndose roja.

-"O Sea ellos, tus padres y ese primo de Marius quieren que se casen?" Dijo Grenda mas incrédula que sorprendida. "Había ido algo así pero en historia. Nunca pensé que todavía hicieran las cosas así.

-"No te molesta?"

-"No es como si tu quisieras algo con Marius o Marius contigo." Dijo quitándole peso al asunto. "Es cosa de tus padres y de ese primo Regis, o lo que sea"

-"Regente es alguien que ocupa el puesto nobiliario hasta que el heredero esté en condiciones de asumirlo, en el caso de Marius es hasta que cumpla la mayoría de edad."

-"Y eso que tiene que ver con que pida permiso para cortejarme?" Pregunto Grenda ligueramente roja.

-"No se puede que sea alguna clausula en la herencia o algo de la nobleza austriaca. Podrían ser muchas cosas." Dijo Pacifica divertida. "O que como te veías tan linda anoche el pobre Marius no te puede sacar de su cabeza" Dijo guiñándole un ojo. Y ante la sorpresa de Pacifica Grenda se sonrojo.

-"Se que no soy la chica más guapa, Paz" Dijo un poco nerviosa.

-"No te atrevas a decir eso eres una de las chicas más hermosas que conozco." Dijo la rubia ligueramente alterada. "Anoche de todas eras la que se veía más bella y elegante."

-"Pero Paz yo se que soy muy grande y algo tosca…"

-"Vas a contradecir a la mayor experta en moda de Oregón, si yo digo que eres hermosa y elegante es que lo eres!" Y ya menos alterada siguió. "Mira como dejaste a Marius realmente impactado."

-"No fue para tanto… no le deje ni un poco morada la nariz además solo fue con el dedo. Pero se veía guapo y elegante."

-"Y tú también, eso te quería preguntar donde conseguiste ese vestido de anoche era fabuloso." Y de nuevo sorprendió al ver a Grenda sonrojarse.

-"En serio te gusto, ese vestido lo hice yo."

-"De verdad? Eres una modista nata."

-"Mama me enseño a tejer desde pequeña, siempre diseño y hago mis vestidos." Dijo con un tono más confiado. "Además como soy alta pensé que lo mejor era usar sandalias."

-"Ves eres Bella y habilidosa." Dijo Sinceramente. "No me extraña que Marius e fijara en ti."

-"Pero tú te sabes comportar mejor, tienes buenos modales y eres una dama."

-"Eso se aprende, no es tanto en comparación con tener una habilidad como la tuya."

-"Exageras, Paz, pero gracias."

Poco a poco esta vez sin sobresaltos sin historias de relaciones, de padres funestos, de amigos, de amigas o de coqueteos Pacifica y Grenda disfrutaron de su segunda porción de pastel y helado. Eran solo dos amigas hablando sus cosas. Modas, chicos, artistas, de Familias algo molestas en el caso de Grenda o totalmente insufribles en el caso de Pacifica. Y Pacifica conoció que era estar con alguien que no le importaba su estatus, el tamaño de la fortuna de su familia o el valor de su estirpe. Era la segunda vez que ella sentía que no estaban con la heredera Noroeste si no con Pacifica. Sentía que era la amistad verdadera que era ese sentimiento de querer estar con alguien solo por lo que era no por conveniencia. Pero sabía que sus padres no aprobarían y también aun no había oído la sentencia por la afrenta al apellido Noroeste que había cometido y lo único que tenia para enfrentarse a ellos era el contenido del Macuto. Las pruebas de la llama cobertura Noroeste.

-"…Paz." Decía Grenda. "… Control de vuelo llamando a Paz." Continuo mientras Pacifica retomaba el hilo de la conversación. "Hudson tenernos un pro… no parece que la consumiciones se han restablecido." Decía ahora sonriendo Grenda. "Andabas en Dipperlandia?"

-"No un lugar más aterrador, pensaba en que harán mis padres." Dijo Pacifica pensando que necesitaba al menos visa de turista para Dipperlandia, sonriéndole a su amiga.

-"Que es lo peor que te pueden hacer, encerrarte y tirar la llave?" Dijo Grenda, desde donde empezaba a digerir la doble ración de pastel y helado echada en la mesa, en tono de broma y sonriendo.

-"De hecho eso es lo que me temo y en un internado en Maine." Dijo triste Pacifica mientras a Grenda se la borraba la sonrisa de la cara.

-"Disculpa no se me ocurrió, dices que te mandaran a donde?"

-"Es un internado una escuela para señoritas, ya sé que sonara raro y que no era exactamente alguien a quien extrañar, pero no se te hacia raro que casi no estuviera en el pueblo."

-"Pues si solo estabas por aquí lo suficiente para echar a perder las vacaciones y uno que otro día festivo o fin de semana." Agrego la otra chica luego de hace memoria.

-"Mis padres solo me sacan de ahí cuando ocupan parecer la familia perfecta." Dijo enfadada contra nadie en particular. "Si no me necesitan estoy en una vieja mansión, cerca de Bangor una ciudad en Maine. Una escuela para señoritas de las más prestigiosas de América." Dijo pacifica con un tono que le hizo entender a su amiga que mejor no ahondar en ese tema.

-"En verdad crees que te manden ahí? Sin terminar el verano?"

-"Creo que eso es lo menos que podrían hacerme, o eso creía hasta esta mañana." De nuevo el tono de pacifica le indico a Grenda que ese tampoco era un buen tema.

-"Pero no tienes más familia o alguien quien te pueda ayudar?"

-"Nunca conocí a la familia de mi madre, y por mi padre solo estaba mi abuelo, siempre decía que mi madre era el mayor error de mi padre, y que yo no era apropiada para ser la heredera Noroeste, aunque a mi abuelo tampoco lo recuerdo bien murió cuando yo era muy niña." Respondió en un hilo triste de voz.

-"Pero podrías escaparte, costaría pero en mi casa creo que podría convencer a mis padres… hacer algo… no sé." Dijo apesadumbrada Grenda. Silenciándose poco a poco al comprender la situación, lo poco que podrían hacer ellas, incluso su lograba convencer a sus padres, contra los Noroeste. "Pero no te sientas mal por lo que dijo ese abuelo."

-"Siempre me había sentido mal por eso, por eso trataba de hacer todo lo que mis padres me decían para merecer ser una Noroeste, pero ya no más, por algo que me entere ayer." Dijo sonriendo fríamente." En verdad mi abuelo me alagaba al decirme que no era apropiada." Y sonriendo de nuevo otra vez. "Con que te ofrezcas a ayudarme es mucho para mi Grenda. Gracias." Para volver a sumirse en la tristeza. "Creo que encontré una forma de obligarlos a que me dejen en paz, una forma no muy legal o moral, pero es lo único que puedo hacer."

-"Si es por defensa propia creo que cualquier cosa es legal, o si no debería serlo." Digo la castaña decidida. "Sobre si es moral o no, si me pongo a pensar mucho en eso me duele la cabeza, así que en vez de que si moral o no, piensa si es justo o no lo que te hacen y si es justa o no la forma en que te piensas defender. Porque no sería forzarlos si te van a castigar por salvarnos a todos anoche. Piensa si en verdad dañas a alguien." Pacifica no dijo nada, pero Grenda noto que su mirara cambiaba en verdad.

-"Sabes tienes razón, ellos me dañan a mí, y la idea que tengo no dañaría a nadie, a nadie menos a ellos." Dijo levemente más animada la rubia.-"Dejemos el tema si por lo menos hasta salir de aquí si no me pondré triste cada vez que piense en este 'pastel y helado' con mi mejor amiga." Dijo fingiendo muy mal una sonrisa.

-"Creo que tienes razón en eso." Dijo la chica levantándose, sacando un monedero y un par de billetes.

-"Se te olvido el trato yo pago la segunda ronda."

-"Perfecto, pero mejor lo arreglamos el dinero aquí, así no tenemos que esperar a que Susan o la cajera se compliquen o hagan preguntas." Agrego Grenda poniendo un par de billetes en la mesa, mientras pacifica ponía otro par del doble de la denominación. "Ves ya te decía yo que era mala idea."

"No es tanto lo tu pagas el tu poste y tu helado del segundo yo pago mis dos postres y un helado extra, así que dame estoy toma este y así quedamos a mano." Dijo Pacifica mientras tomaba billetes y monedas de la mano de una impresionada Grenda.

-"Espera Paz." Dijo de repente preocupada. "Ahora que me fijo en ello tu voz suena normal."

Pacifica se inquieto un poco al darse cuenta, se había entretenido tanto que se le había olvidado el limite da la pastilla que Kimble le había dado. Tomado la segunda pastilla. Dejando que se disolviera lentamente en su boca. Dándole el dinero a Grenda para que ella pagara. Caminado despacio por el estacionamiento hasta la acera.

-"Que piensas hacer? Sabes que puedes confiar en mí y estaría encantada de ayudarte." Rompió el silencio a castaña.

-"No Grenda gracias, pero es demasiado arriesgado, prefiero no decírtelo por tu seguridad." Su tono aunque animado al principio, estaba cargado de tensión. "Con suerte podre mantener a mis padres a raya, pero si saben que eres mi amiga podrían amenazarte de alguna forma, y no podría hacer nada para ayudarte. Por eso me pareció mejor la idea de venir disfrazada. Según mis padres aun estoy encerrada en la mansión."

-"Bien no se qué planeas pero es cierto, no podría hacer nada contra los Noroeste." Dijo cabizbaja. Y de repente levanto la cabeza con una sonrisa de oreja a oreja. "Pero tú y yo sabemos quién puede." Dijo guiñándole el ojo a Pacifica. "Incluso seria romántico, el príncipe que salva a la princesa de su horrible familia." Dijo con la mirada ensoñadora.

-"No… sería aun peor. Si le hicieran algo a él… no se qué haría. Además, aunque sea muy listo, no podría hacer nada contra mis padres."

-"Pues será mejor que alguien le avise, estoy segura que ya está pensando en cómo sacarte de ese lio, lo sé desde anoche." Deteniéndose mientras caminaban se quedo viendo a la distancia los reflejos del lago y las perezosas nubes perdiéndose en el horizonte, frotando un puño contra el otro. "Hasta el momento ha podido ganarle a todo lo que se le ha enfrentado."

-"Aun así no quiero que se arriesgue, además solo soy una chica mas para él, solo una conocida. Ya tengo un plan, pero... me sentiría mejor si me prometes que si no me funciona le digas que… yo no…"

-"Tranquila amiga, creo que si hay alguien en este pueblo tan listo como Dipper Pines eres tú, así que si tienes un plan seguro funcionara, no creo que sea necesario decirle nada, pero tienes mi promesa. Aunque sabes que hará si se entera verdad?" Fue el momento para que Pacifica perdiera la mirara en el horizonte.

-"Creo que lo sé. Aunque no sea más que una conocida para él, haría lo que fuera para ayudarme. Por eso lo que te pido es que le digas que me fui para no estar cerca de mis padres, no que me obligaron."

-"Si es tu decisión lo hare, pero… no lo conoces seguro que me descubre."

-"No quiero pensar en eso, no quiero que se arriesgue…" Dijo con la mirara perdida.

-"Espero no tener que hacer nada pero si te secuestran tus padres, tratare de que no haga nada demasiado arriesgado." Luego notando el sol dijo. "No se pero es extraño, por cómo te tratan me gustaría que Dipper hiciera algo." Dijo ante la mirada atónita de la rubia. "Siendo como son tus padres, en especial tu padre, solo imagina como se sentiría si un niño de 12 años le gana."

-"Pero no…"

-"No sé por qué." Continúo sin oírla. "Es como algo que no ves, pero sientes. Como el horizonte sabes que está ahí, pero por más que quieras alcanzarlo nunca te acercaras a él. Eso siento a veces cuando veo a Dipper. Es algo más profundo de lo que crees al verlo. Es un alfeñique, pero se enfrento sin dudar a un robot gigante, puede tener miedo, pero ha encarado monstruos y fantasmas o cosas peores más de una vez. No sé si tenga límites, incluso los que el mismo se pone. Incluso logro hacer de la chica que mas detestaba una amiga." Dijo pasando la mano por los hombros de Pacifica.

-"A veces intimida… o no se no es una sensación como el miedo… es…"

-"La sensación que tienes en una película. Durante ese instante entre que todo sale mal y cuando el héroe llega y salva el día."

-"Si como que quedas a ansiosa esperando saber que hará."

-"Bien pero hay algo que ocupes, sin que me digas que es te podría ayudar." Dijo Grenda, volviendo a la realidad.

Pacifica se iba a negar de nuevo pero en eso recordó el plan que tenia, ocupaba digitalizar esos documentos. Sería imposible hacerlo en el estudio que su padre mantenía en la casa.

-"Pensándolo bien yo no conozco muy bien esta zona del pueblo, y ocupo usar una escáner y una computadora, no sabes si hay algún centro de copiado o centro de internet por aquí? Si voy al centro comercial alguien podría reconocerme."

-"Aun pienso que es poco, pero si ocupas eso vamos. Hay una papelería donde rentan unas computadoras y otro equipo de oficina en la otra cuadra. Creo que podría servirte."

Desde casi media cuadra de distancia y junto a dos de los motociclistas del pueblo, Ritter observo como la Señorita y su amiga. Cruzaban la calle para luego ir a una tienda, una librería o una papelería, la señorita entro por varios minutos, mientras su amiga la esperaba afuera y salió acomodando su Macuto. Para luego tomar su teléfono. Le dio un sobre a la otra chica y ambas se despidieron en la esquina una tomando hacia el pueblo y la rubia hacia las afueras, camino a la venta de autos usados. En eso sonó su propio teléfono.

-"Diga Jimmy al habla."

-"Señor Ritter, le informo vamos por la Señorita, a la salida del pueblo cerca del negocio de Bob Gleeful." Dijo la pausada voz de la Señora Kristen.

-"Bien la seguiré vigilando hasta que pasen por ella. " Dijo sin perder de vista a la Señorita. "Luego me gustaría quedarme por el pueblo un poco más para averigua mas de ese chico Pines y su familia."

-"Perfecto Señor Ritter, entonces nos veremos en la mansión." Coto la Señora Kristen.

Caminado despreocupado con sus amigos pandilleros Ritter vio como el 'chico' se apartaba algo del centro del pueblo, cuando paso a su lado una de las limosinas de la mansión se detuvo junto al chico y este subió en ella. Su teléfono timbro dos veces luego de una pausa timbro de nuevo y luego de otra pausa una tercera vez. Era la señal convenida ya sus deberes de guardaespaldas habían acabado, así que debía empezar el trabajo de detective. Dijo que quería tomar algo antes de irse y el pequeño grupo se dirigió al centro del pueblo. Y al estar casi al frente de la estación de policía, empezó a sentir como todo perdía peso.

-"Otro, sosténganse de lo que puedan." Les digo a sus amigos mientras se sostenía de un poste de electricidad. Logro alcanzar a uno de sus amigos que por relejo se había sostenido de un auto pero ambos empezaron a florar. Fue el hipo más largo que había sentido hasta el momento. No supo cuando duro pero fue lo suficiente para que los autos dieran media vuelta en el aire. Observando todo mientras sostenía a su amigo con las manos y a si mismo del poste con las piernas. Cada vez estaba más seguro que tenía algo que ver con Stanford Pines. No podía ser casualidad que, el mismo día que arrestaran a Pines, pasara algo tan extraño como esas inversiones gravitacionales.

De repente y de un solo golpe todo recupero su peso y de repente estaba a varios metros en el aire sostenido de sus pies a un poste y tomando de la mano a su amigo Bats Biker. Fue demasiado peso no pudo sostenerlo, mientras se ingeniaba para poder caer en sus propios pies. Mientras a unos metros Mano de Gato se había aferrado al escaparate de una tienda, así caer fue más fácil para el caer sin lastimarse, pero Bats Biker había caído mal y su brazo estaba torcido en una forma antinatural. Las alarmas, de muchos autos que estaban estacionados empezaron a sonar por oda el área Un par de hidrantes habían sido golpeados por auto mientras flotaban creando verdaderos estanques, algunos cerca e cables eléctricos. Rápidamente evaluó la situación y priorizo a Bats. Que gritaba de dolor mientras trataba de incorporarse.

-"Eh amigote tranquilo." Le decía mientras le ayudaba, había caído de costado posiblemente se había quebrado e brazo, y era un tipo grande que había caído de varios metros. "Sé que duele pero trata de no moverte."

Mientras estaba inclinado con Bats. Y con mano de gato corriendo hacia ellos. Vio como Stanford Pines salía corriendo de la estación de policía, le decía algo a un taxista que por milagro estaba en tan buen como su vehículo, vio darle algo, supuso que sería dinero y el taxi acelero saliendo del pueblo. Doblando la esquina, justo en el momento en que varios hombres con uniforme de fuerzas especiales, sin distintivos que reconociera, y otros usando el uniforme no oficial de las agencias oscuras, lo que les había ganado el apodo de 'Hombres de Negro', salían de la estación e iniciaban la persecución del taxi vacio, mientras Pines se ocultaba.

"Mano de Gato, lleva a Bats al hospital deben revisarle ese brazo." Dijo mientras seguía con la mirada a Pines. "Yo me quedare por aquí, parece que este fue muy fuerte, puede haber más gente que ocupe ayuda." Señalando la calle donde varias personas aun no se recuperaban de la caída y se veía el estado de destrucción causado por el ultimo 'hipo'.

Rápidamente llamo a La señora Kristen y luego a la mansión, luego de semejante incidente le preocupaba el estado tanto de la limosina con la Señorita como el de la mansión, pero aparentemente esos 'hipos' era muy localizados y afortunadamente la mansión estaba fuera de estos puntos calientes gravitacionales, y la limosina había tenido tiempo para salir del que se encontraba en el área del pueblo y el lago. Más tranquilo tenía ya claro que debía de hacer.

Mientras Bats y Mano de gato se alejaban se encamino hacia la plaza central donde parecía haber un punto gravitacional central, sin perder de vista al anciano Pines que se alejaba, directo hacia la Cabaña del Misterio. Al quedar fuera de vista de sus amigos empezó a seguir al hombre, al principio muy cuidadosamente. El truco del taxi no era algo que se aprendiera fácilmente o que estuviera en el temario de en alguna universidad, sería difícil seguir a alguien con esas habilidades. Todo el entrenamiento e instintos de Rittler le gritaban una cosa, ese tal Pines no era el viejo estafador que había hecho creer al pueblo que era, no sabía si detrás de ese 'encubrimiento Pines' había algo turbio, pero mientras no constatara lo contrario debía suponer que los Pines eran un peligro para la Señorita. Tenía que cumplir con su obligación con la Señorita y cuidarla. Era hora de descubrir cuál era el secreto que ocultaban los Pines.

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!