Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.
Una nueva entrega. El final de la escapada de Pacifica, ese día cuando la gravedad se comportaba extraña en el valle, el personal de la mansión está detrás del verdadero misterio de la Cabaña del Misterio. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (13 de Setiembre de 2017), si todo sale bien, publicare la siguiente. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.
Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.
Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!
He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.
-A Joseph: Gracias por tu Review, a decir verdad el personaje de Kimble aun no sé si fue agente, pero explico un poco de su pasado en este capítulo, espero te guste.
Créditos al final.
Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.
9. Ritter
Mientras Pacifica se encaminaba a la mansión, donde estaría segura de lo que fuera que Pines tuviera en su cabaña. Ritter tenía clara su obligación para la Señorita, sus compañeros de trabajo y, en alguna forma, con el matrimonio Noroeste. Al menos eso pensaba mientras seguía al anciano entre el bosque. Para su sorpresa el viejo Pines no se preocupaba mucho en evitar ser seguido. O bien estaba muy confiado en su truco con el taxi, cosa que dudaba, o 'algo' en verdad hacia que tuviera que correr, ese 'algo' era lo que más preocupaba Ritter. Lo habían entrenado para conseguir información, eso contaba también para su memoria, una cosa que pocos aprendía a usar en estos días, sin embargo Ritter tenía entrenamiento especial en eso, por lo que sin mucho esfuerzo lograba recordar la ficha que Kimble le había dado de Pines.
Pines haba conocido al señor Preston hacia más de 30 años, por ese entonces habían hablado de ciertos rumores familiares, que el archivo de Pines no especificaba. Aunque, cual fuera ese rumor, el padre de Preston había ordenado una investigación rigurosa del ese entonces científico. Los encargados de seguridad tiempo había contratado a un investigador, no demasiado escrupuloso, que había tanto robado la cartera de Pines como intentado entrar a su casa. Aunque esto último no lo había conseguido. Dada su afiliación con el gobierno, el laboratorio de Pines estaba bajo vigilancia 24 horas al día, 7 días a la semana, lo mismo que su casa, pues compartían el mismo edificio, la actual Cabaña del Misterio. Lo que había frustrado cualquier intenso de 'revisar' su casa Luego y para no levantar sospechas el contenido de su cartera había sido copiado y la cartera entregada a la policía, como dictaba el procedimiento normal para esa época.
Por lo que la investigación dio solo dos datos interesantes, la afiliación, de nivel más que medio, de Pines con el gobierno y las fotografías que Pines guardaba en la cartera, la mayoría familiares que no importaban mucho con excepción de la posible existencia de un hermano. Y que Pines en algún momento había practicado boxeo. Ritter En especial se había fijado en una donde Stanford y su, aun no identificado hermano, aparecían de niños y era fácil determinar cuál era Stanford por las gafas. Pero esa fotografía lo había inquietado, según había aprendido, seguramente su subconsciente había notado algo, y como un instructor de su época de aspirante a mayordomo decía 'el subconsciente suele ser más inteligente que un mismo, lo malo es que pocos le hacen caso.'
Dicha fotografía estaba datada en la década de 1950 una imagen a blanco y negro de dos niños casi idénticos, la única diferencia era que uno era ligueramente más robusto y el otro usaba gafas. Parecía alguna playa, lo que indicaba unas vacaciones o algo así, ambos niños sonrientes apoyando un brazo sobre los hombros del otro. El más robusto sonriendo y saludando a la cámara con la mano, mientras Stanford sonreía con la mano en su bolsillo. Algo había llamado la atención de Ritter, pero sabía que lo mejor era darle tiempo al subconsciente que la evaluara, al menos eso esperaba, luego se daría cuenta conscientemente de que le incomodaba de la fotografía. En todo caso ahora no era el momento para divagar en eso, debía seguir a Pines. De todas formas aun tenía la impresión de esas fotografías tanto como toda la información que tenían sobe Pines en su bolsillo.
Según los datos que tenían de Pines había sido un científico adelantado a su época, como una mezcla entre Steve Jobs, Stephen Hawking y Leonardo da Vinci, sobresaliendo en varias ramas científicas. En sus primeros años en el valle, desde que había ingresado al 'Archivo Farley' de los Noroeste al comprar el terreno donde ahora se hallaba la Cabaña del Misterio, la información mostraba a Pines como investigador autónomo o asesor en varias entidades. Pero hacia 30 años algo había pasado, según parecía su mente había entrado en una espiral descendente, como otros genios, volviéndose paranoico. Y al final, posiblemente como forma de escape, había echado toda su carrera como investigador a la basura y convirtió su hogar y laboratorio en una trampa para turistas, usando la capacidad de su cerebro en estafar incautos, en vez de investigaciones. O al menos eso había hecho creer a todos.
Esas anomalías gravitacionales, por más rarezas que había oído en el valle eran por mucho las peores y más notables, ya no eran rumores el mismo se había visto envuelto en ellas. Y todo indicaba que Pines tenía algo que ver en todo eso. Que habría estado investigando en esos treinta años? Hasta donde sabía Ritter, los científicos aun no se ponían de acuerdo en que era la gravedad, menos aun en alguna forma de controlarla. En eso ese anciano llevaba una delantera indeterminada, pero enorme, al resto del mundo. No solo parecía saber que era la gravedad, por lo visto de alguna forma había llegado a controlarla. Para Ritter esto había pasado ya, y por mucho, de ser una vigilancia normal, ahora parecía una historia de ciencia ficción. Lo preocupante era que, al parecer, Pines era el villano de la historia, y que no solo los Noroeste, o la gente de la mansión estaban en peligro.
Y todo había iniciado por un 'interés romántico' de la Señorita. Hasta donde sabía el chico Pines no estaba involucrado con su tío abuelo, además al tener 12 años casi quedaba excluido de sus sospechas, pero no podía parar de recordar, a veces con algo de vergüenza, todo lo que ese chico había hecho. Pero ahora no solo por lo Noroeste, sino que un bien mayor, de eso estaba seguro. Debía de saber todo lo posible de Stanford Pines.
Pero había pocos civiles que se compararan con Ritter, gracias a una historia de casi 10 años de conocer a Kimble. En su ciudad natal Los Ángeles, un heredero algo loco y un posible escándalo. Kimble había acabado con tenerlo a él como único cabo suelto de la maraña que un desdichado crio rico había formado, que casi había destruido el prestigio familiar junto con su vida. Nunca supo muy bien porque o que fue lo que Kimble vio en él, pero en vez de hacerlo desparecer, volver su historia tan poco creíble como un encabezado de un tabloide. Ritter había ofrecido otra oportunidad y él, afortunadamente, la había aceptado. Así como menos de un mes después se despedía de lo poco que tenía en Los Angeles y viajaba a Londres. A un lugar que Kimble solo llamaba la Escuela y que Ritter termino llamando el Purgatorio.
Era una de esas extrañezas británicas como 'Thefiveo´clock tea', el flemático y casi robótico comportamiento de los Guardias Reales o los cuervos de la Torre de Londres. La Escuela de mayordomos, que no tenia nombre, era el áspide de ser un mayordomo, superando con creses al mayordomo inglés normal. Aunque un egresado de la Escuela debía saber de etiqueta, de vinos, de cómo llevar una casa y ser el asistente de confianza de la familia que lo empleara. Eso era solo una parte de su educación. Para los estudiantes de la Escuela además de aprender las habilidades normales de cualquier otro mayordomo. El curriculum podía variar de cursos de cocina a nivel de Chef, administración y relaciones internacionales. Incluso, como en el caso de Ritter, seguridad y protección.
Si bien le pareció normal al principio. Al llevar cursos de defensa personal y armas ligueras, en un caso en un intento de agresión el último que estaba junto al 'amo' era el mayordomo. Y este debería estar listo para al menos retrasar a cualquiera que lograra pasar a los guardaespaldas, dándole oportunidad a su jefe de huir o tempo pasa que los auxiliaran. Otros cursos como 'Evasión, Ocultamiento e Infiltración', dado por un ex sargento del S.A.S., o 'Investigación, seguimiento y desenvolvimiento urbano' impartido por un ex agente del MI5 sin olvidar 'Técnicas de manejo evasión y persecución" Impartido por un taxista retirado. Marcaban una verdadera diferencia.
Así el Jason Ritter que se había reencontrado con Kimble, cuando fue contratado por los Noroeste, además de ser un mayordomo refinado, tenía casi las mismas capacidades de un agente de seguridad nacional, además de licencias validas de piloto comercial de helicópteros, aviones, lanchas de motor y vehículos pesados. Como una licencia de investigador privado valida. Nunca pensó que el hecho de vigilar a la Señorita en esta escapada lo forzara a usar todo ese entrenamiento que había recibido en la Escuela.
Al llegar al borde del claro dónde estaba la Cabaña del Misterio, el anciano se detuvo, por primera vez echando un ojo a los alrededores entro al claro. Ritter lo vio entrar en la Cabaña, luego pensando en hacer su movimiento, Ritter, siguió por el bosque hasta otro punto del claro y entro caminando por el claro como si entrara desde la carretera principal. No era mucho, pero la escusa de querer comprar algo en la tienda de regalos podía servirle si aparecían de repente los de fuerzas espaciales o el mismo Pines, al menos era mejor que nada.
Pensó en llamar a Kimble siempre podía necesitar ayuda, si las cosas salían un poco de control y quien mejor que Kimble y algunos sus chicos de la seguridad de la mansión. Fue cuando la tierra dio otro 'hipo' o eso le pareció, porque de repente no solo perdió peso, sino que su cuerpo que impulsado hacia arriba, mientras el teléfono salía como catapultado de su mano, no tuvo ni tiempo de lamentarse mientras lograba sostenerse de las ramas de un árbol, ya a varios metros del suelo, pero gracias a esa altura tenía una inmejorable vista de la cabaña. Logro desplazar su cuerpo con sus manos y brazos por las ramas hasta llegar al tronco y sostenerse del árbol con piernas y brazos mientras seguía pendiente de la cabaña y el 'hipo' pasaba a categoría de 'eructo'. Era por mucho a anomalía más larga, Ritter calculo que levaría casi un minuto, sin perder fuerza, más bien veía como otros árboles, los más cercanos a la cabaña era desarraigados y mandados a volar, por la extraña fuerza que Pines tenia desatada. Poco a poco su agarre fue cediendo parecía que el árbol o el iban a perder asidero en cualquier momento y perderse en las alturas. Mientras luchaba por mantenerse sujeto fue cegado por un destello que pareció cubrir todo el claro y hacer desaparecer la cabaña el bosque y todo lo demás.
Por suerte y reflejos logro a sostenerse del tronco mientras estaba cegado. Lo que le salvo de una fuerte, o posiblemente mortal, caída. El fogonazo marco el punto más alto de ese 'hipo' y al mismo tiempo su final, tan rápido como todo había perdido su peso lo había recuperado. Más calmado, gracias a el subidón de adrenalina, evaluó su situación estaba a mas de 10 metros del suelo, no le quedaba más que bajar y rápido. Resbalando más de una vez hasta que termino cayendo del tronco los últimos metros empezó a acercarse a la cabaña, sus manos ardiendo por los raspones y una leve cojera, desafortunadamente era el bajón de adrenalina. Seguía más o menos su plan original, pues la entrada más cercana, a lo que quedaba de la cabaña era la tienda de regalos. Al racer la anterior anomalía había levantado toda la conducción y la había dejado caer.
Al entrar entre el caos provocado por la ultima anomalía noto que los agentes del gobierno había tomado el lugar como puesto de mando o cuartel temporal, había equipos, documentos, radios, de todo lo que pudieran ocupar los agentes desparramado por toda la tienda, gracias a las anomalías no solo por el piso sino paredes, anaqueles y hasta el techo de la tienda de recuerdos. Sin dudarlo un momento Ritter empezó a revisar todo el desorden, aprovechando que tendría unos minutos antes que los agentes volvieran, podría haber algo ahí que le ayudara a desmarañar o desenmascarar a Pines. Y tuvo suerte.
Gracias al reciente evento gravitacional el bosque estaba inusualmente silencioso, con toda la tienda sola y como, además, no había aire acondicionado ni ninguna otra fuente de ruido. Ritter logro oír un susurró y un pitido intermitente. Siguiendo el sonido encontró su fuente. Una tablet con una cubierta negra y el mismo logo de los vehículos y los uniformes de esa agencia, estaba encajada en uno de los soportes de madera del techo. Ritter tomando una silla logro alcanzarla, sorprendiéndose al ver que la fuente del susurro era un video de un hombre moviendo barriles de algún compuesto toxico, posiblemente radiactivo por el tipo de traje de protección que usaba. Se extraño de cómo estaría aun conectada, pero la forma en que había quedado en el soporte del techo hacia que la tapa, empujada por el viento, rozara periódicamente la pantalla. Lo que impedía que entrara en hibernación o se apagara, dándole la oportunidad ver su contenido sin necesidad de descubrir una contraseña. El problema era que los pitidos eran la alarma de batería baja, ahora luego de no sabía cuánto tiempo encendida, estaba por apagarse. Se podía ver el porcentaje que le restaba a la batería en números rojos y el mensaje de apagado de emergencia. Si quiera aprovecha esa oportunidad única, sin mayores problemas, debía encontrar una fuente de poder y rápido.
Reviso rápidamente la Tablet y para su fortuna utilizaba un cargador USB, al menos eso ampliaba sus posibilidades de encontrar un cargador, aunque el aumento del ritmo del pitido solo podía significar que a la batería le quedaba menos y menos tiempo, un par de minutos y su oportunidad de revisar los datos contenía esa tablet del anciano Pines desaparecería. En el suelo vio lo que parecía una computadora portátil con la pantalla hacia el piso. Al acercarse vio que había caído desde una buena altura, posiblemente desde el techo, lo que había desprendido la tapa del computador y destrozado el teclado. Revisando encontró el maletín de la portátil y dentro un cable USB además de el cargador para la computadora, acomodo una silla y una de las mesas plegables que estaban en el suelo. Con todo el cuidado posible levanto la computadora, notando que la pantalla estaba totalmente astillada y cuidadosamente la coloco en la mesa en la misma posición que estaba en el suelo y la conecto al adaptador y el cable USB. Tomando el cable USB lo conecto a la tablet. El pitido acabo mientras en el icono de la batería en la parte superior de la pantalla cambio de rojo a amarillo con un efecto de animación de 'cargando'.
Inconscientemente dejo salir un suspiro mientras cerraba el mensaje de alarma y el video. Reviso las demás aplicación activas y una era un lector de documentos, con el Archivo 'S. Pines' abierto accedió a esa aplicación. El documento estaba cerca del final donde mencionaban bajo la imagen de Stan Pines, mencionaba el registro de las inusuales pulsaciones de energía que se producían a mucha menor escala desde ese mismo día en la madrugada. Para luego mover el indicador de posición del documento y empezar a revisarlo desde el principio.
-"Bingo." El encabezado del documento era 'Stanford Pines'. Sin emocionarse mucho reviso las otras aplicaciones. Una era un visor de imágenes al abrirlo estaba la imagen de Pines reciente, pero al cerrar esta pudo ver más imagines del mismo cada una con una fecha, siguiendo las imágenes, siguiendo el orden la imagen más antigua, datada ya en su época de escolar. Las imágenes le parecieron extrañas de la misma forma que la que recordaba de los niños en la playa, pero era más notable entre mayor aparecía en las fotos. Pines tenía la costumbre de tener las manos en sus bolsillos, o de alguna manera ocultas a la cámara, al menos en todas las imágenes que vio, nunca pudo notar sus manos, y lo que más le parecía extraño era porque se había fijado en ese detalle?
Sin dejar esa inquietud totalmente empezó a leer la información que aparecía en el archivo de Pines. Primero estaba la descripción del individuo nombre, edad. Alias conocidos, que estaba en blanco. Un resumen sobre el último chequeo médico, al parecer Pines, aunque viejo, tenía una salud envidiable, además de estar en gran condición física, como pudo constatar al verlo correr desde la estación de policía hasta la cabaña. Relaciones familiares las conocidas, pero además de tener una ex esposa de nombre Marilyn Rosenstien. Señas particulares, una quemadura en forma de algún símbolo no identificado, posiblemente de su etapa de paranoide. Una marca a fuego no era nada agradable, pero la primera vez alguien lo noto coincidía con su etapa de paranoico y podía ser resultado de un episodio paranoide. Ningún medicamento, ninguna cicatriz, aparte de la quemadura en su hombro derecho.
Sobre los demás datos todo coincidía con el archivo que había impreso Kimble, nacido en New Jersey. Sobresaliente en los estudios desde la primaria. Confirmo que tenía un hermano, de nombre Stanley, y gemelo fraterno para ser más precisos, recordando que el chico Pines y su hermana también eran gemelos, posiblemente alguna predisposición genética en la familia. De ese hermano había una fotografía de un archivo criminal y estafador ex convicto. Luego un escueto resumen de su educación básica donde demostró que era un genio. Por alguna razón, acabo en una universidad de tercera. Pero demostrando que no había buenas o malas universidades, sino buenos o malos estudiantes, empezó a ganar respeto en la comunidad académica aun antes de conseguir su primer postgrado, algunos títulos de ensayos o artículos para revistas científicas, además de cierta inclinación hacia fenómenos inexplicables.
Luego, gracias a su tesis de postgrado, gano una beca de investigación y termino en el valle, paso varios años en ese ámbito académico, anotaciones de asesoría en varias organizaciones tanto privadas como gubernamentales. Y en las gubernamentales había trabajado para organizaciones limpias, incluso de consejero de la casa blanca, como otras no tan oscuras. Una anotación sobe su relación con el presidente Reagan, siendo el principal asesor, entre bastidores, de la Iniciativa de Defensa Estratégica o StarWars. Impresionado a Ritter. Y después desapareció del ámbito académico.
Se le considero paranoico por algún tiempo, luego una anotación de la muerte de su hermano gemelo, como posible causa de su distanciamiento y conversión de su laboratorio en una trampa para turistas. Junto a eso aparecía una fotografía de Stan Pines ante la Cabaña del Asesinato, como se llamaba su negocio en un principio, sonriente, saludando con la mano a la cámara, posiblemente tomada por algún agente que se hacía pasar por un turista… fue cuando su subconsciente empezó a gritarle algo, decidió revisar la foto, que había visto en el informe que le había dado Kimble de Pines y su hermano en la playa.
Mirando detenidamente la expresión la sonrisa y la pose eran las mismas que en la fotografía del informe gubernamental que recién había visto, pero no las del chico de gafas, Stanford, sino que coincidía con las de su hermano, Stanley. Revisando más detalladamente la fotografía noto algo aun más extraño, parecía que la mano del pequeño Stanford tenía seis dedos. Y lo relaciono con su inquietud de anterior sobre las manos de Stanford. Empezó a pasar las imágenes de la tablet, fijándose en las manos de Pines o más bien su ausencia. Mientras más imágenes pasaban el niño crecía, se volvía adolescente, luego universitario, adulto y luego cuando dejo sus investigaciones y empezó con la trampa para turistas, si aparecían las manos. Así siguió revisando fotografías que cubrían la época de Stan Pines como dueño de una trampa para turistas. Fue cuanto la última pieza del rompecabezas cayó en su sitio. Dejándolo literalmente frio.
Dejo escapar el aire, no se había dado cuenta que había estado aguantando el aliento desde que logro acomodar todas las piezas. Al darse cuenta de que el Stan Pines que había seguido, el que vivía en el pueblo no era Stanford, sino su hermano Stanley. Un engaño de treinta años. Sabía que era solo evidencia circunstancial y no había ninguna prueba real. Pero estaba seguro. Ocultar las manos era un acto inconsciente, por parte de Stanford. Por más genio que fuera, de niño habría sufrido mucho por esa deformación. Por eso no apareciera ninguna fotografía donde mostrara sus manos, al menos no si se daba cuenta que iban a fotografiarlo, el no ver las manos de Stanford Pines, era el reflejo inconsciente de este por intentar ocultar esa deformación, y de repente cuando dejo su carrera académica e inicio ese negocio, empezaban a aparecer sus manos en las fotografías, aunque manos normales y la fecha también coincidía con la aparente muerte de su hermano.
En la revisión médica del Pines que conocía no aparecía nada que indicara algún rastro de esos dedos supernumerarios, por lo tanto nunca había tenido polidactilia. Eso indicaba que no era Stanford Pines y el único que era capaz de suplantar la identidad de su Stanford era hermano gemelo. Aun debía de confirmar la polidactilia de Stanford, pero no sería difícil confirmarlo o negarlo, debía haber algún registro medico o incluso testigos, posiblemente familiares, de cuando los hermanos Pines vivían en New Jersey o de su época en la universidad. Ese era el secreto de los Pines. Pero en vez de responder preguntas producía otras mucho más angustiantes. Que habría pasado con el hermano genio? Porque el hermano estafador había tenido que usurpar su identidad? Era el Stanford real el causante de las anomalías gravitacionales? Seguiría vivo en alguna parte de la cabaña con algún tipo de arma del día del juicio? Fue demasiado para Ritter quien tuvo que sentarse un momento en el piso.
Obligándose a tranquilizarse debía evitar que su imaginación le diera una mala jugada debía enfrentar su miedo, enfrentarlo y controlarlo, si bien nunca espero encontrarse con un secreto de ese tamaño. Lo que fuera que planeara Stanley Pines, ya fuera con su hermano o sin él, en verdad podía ser peligroso, sabía que debía hacer algo rápido, si es que podía hacerlo. Esa última anomalía había pasado por mucho a las anteriores además del fogonazo, bien podría ser que lo que fuera que había oculto en la cabaña se había cargado. Estaba junto a un arma que podrá destruir al mundo? Un genio maniático y su hermano estaban por anunciar al mundo que lo tenían como rehén. Se dio una fuerte cachetada, al notar que estaba hiperventilando, dejando que el miedo lo controlara. Ya más fríamente reforzó sus sospechas de que en verdad había algo en esa cabaña de esa magnitud, por algo había aparecido el gobierno. Pero el gobierno sabría sobre el suplantamiento de los Pines… No según lo que había leído. Para el gobierno Stanford Pines se había vuelto paranoico y luego de la muerte de su gemelo, había abandonado todo.
Posiblemente el detalle de la polidactilia no había sido notado, era demasiado obvio para que alguien se fijara. Además también estaba el hecho que Stanley Pines era un estafador, bien pudo mantener en secreto sus manos normales ante su familia y conocidos, no podía saber el nivel de planeación e los gemelos Pines. Pero la pregunta que no deseaba hacerse era: para que lo habían escondido en la cabaña? Había visto el desastre que habían causado las anomalías gravitacionales en el pueblo, si de alguna forma ellos pudieran desatar una anomalía así en una ciudad importante o que alcance tendría… dejo de pensar en eso, si seguía por ese camino volvería a quedar incapacitado por el miedo.
Eso lo superaba y por reflejo intento tomar su móvil para hablar con Kimble, al no encontrar su teléfono recordó que debía estar destrozado en alguna parte del bosque. Tomo el teléfono de la tienda, pero estaba muerto. Los agentes podrían haber cortado la línea o alguna anomalía había cortado los cables, lo que fuera dejaba a Kimble fuera del cuadro por el momento. Pero también ya no era solo asunto de la mansión, era por mucho más extenso y peligroso, lo único que quedaba por hacer era llamar al gobierno, advertirles o pedir ayuda, pero la central de radio que habían instalado en el improvisado centro de operaciones estaba destrozada en el piso. Empezó a registrar todo, no encontró armas ni nada para actuar en solitario, debía esperar a que volviera el gobierno.
Tomo un intercomunicador que había encontrado y se lo coloco, no escucho nada más que estática. El equipo de operaciones especiales aun estaba fuera de alcance. De repente se sintió como en esas películas apocalípticas. Sería el tipo veía a los misiles nucleares despegando, consciente de lo que significaba, pero totalmente incapaz de evitarlo o seria el tipo que veía el fogonazo en la ciudad vecina y esperaba unos segundos antes de ser devorado por la onda de choque. Pensó en incendiar la cabaña, pero lo vio inútil solo advertiría a los Pines que no estaban solos y otra anomalía podía dejar inhabitable toda la zona. Tampoco podía simplemente aparecer ante los agentes así vestido. Seria inmediatamente tomado como parte del enemigo, un hostil en la jerga militar. En el mejor de los casos lo arrestarían sin hacerle mucho caso y en el peor lo usarían de tiro al blanco.
Aun con todo debía hacer algo, dejo de pensar un poco y empezó a actuar según el manual, un truco para evitar entrar en pánico. Lo primero seria ver con que contaba, decidió registrar la cabaña, al salir de la tienda, en el espacio entre la tienda y la cabaña en sí, encontró un puesto de primeros auxilios, o lo que quedaba de él, la camilla estaba volteada apoyada en una pared, los maletines estaban de cabeza y abiertos en el suelo. El equipo médico, las provisiones y los medicamentos estaban regados por el piso. Registrándolo encontró varias cajas que contenían monos negros de una pieza, chalecos antibalas, equipo de protección y algunos cascos. Uniformes de repuesto tal vez. Pero ningún arma. Siguió registrando la cabaña en busca de un teléfono fijo o móvil, una radio onda corta, algún equipo con conexión a internet, lo que fuera para poder poner sobre aviso de preferencia a Kimble y sino a los del gobierno. Luego de unos minutos volvió al puesto de primeros auxilios, ningún teléfono funcionaba, como lo había creído las líneas estaban cortadas. No había radios y el único computador que encontró utilizaba conexión de teléfono así que era inútil.
Podía volver al pueblo para hablar con Kimble, pero serian al menos veinte minutos antes de poder comunicarse con él. Y por más que respetara a Kimble, esto lo sobrepasaba ahora tras descubrir que el genio Stanford había sido suplantado por su hermano, las anomalías gravitacionales y el poder destructivo de estas, la inestabilidad mental que tenía el Stanford real antes de ser suplantado por su hermano, que además, tenía un expediente criminal. Un loco, un criminal y un arma que podría destrozar una zona como la del pueblo eran demasiado peligrosos.
Al menos estar haciendo algo le había permitido pensar que hacer. Se puso el uniforme, al ser de una sola pieza no tuvo más que ponérselo sobre su ropa, si bien usaba botas tipo vaquero eran negras y al ponerse el chaleco se disimulaba su chamarra, así que al menos no llamarían mucho la atención y eso le daría la oportunidad de comunicarle a los agentes lo que había descubierto sobre los hermanos Pines. Empezó a oír el residuo de voces en el intercomunicador así que decidió ocultarse en alguna parte. Si lo encontraban ahí solo, por mas uniformado que estuviese, igual seria tomado como un hostil por los agentes o peor aun por un infiltrado, la mejor manera era esperar a que volvieran a tomar la cabaña, con la esperanza de que lo que fuera que Pines, ya fuera solo o con su hermano, tenia aun no fuera funcional. Así ya en uniforme podría hacer notar la ausencia del sexto dedo en el supuesto Stanford Pines y de ahí en adelante dejar que el gobierno lidiara con los Pines.
Sin más se escondió bajo el piso de la cabaña, justo en ese momento empezó a oír los helicópteros y las sirenas, nada mas tendría que esperar mientras, ya los primeros vehículos entraban al área de la cabaña y los helicópteros sobrevolaban claro, pronto uno de los hombres de negro tomo el control de la situación mientras proseguían con el registro de la cabaña. No le quedaba más que esperar unos minutos, aun no parecía ser demasiado tarde pues los agentes habían entrado sin dificultad alguna a la cabaña. Empezó a sudar, el llevar dos mudas de ropa encima, además de la tensión hacia su reparación pesada, así que prefirió desconectar el micrófono audífono de su intercomunicador y ya sin el casco decidió no ponérselo al estar con el cuero cabelludo empapado de sudor.
Continuara.
Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!
