Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

-NOTA IMPORTANTE-

Por un ataque de creatividad el autor, o sea yo. Que se emociono escribiendo y cuando se dio cuenta eran las 2am. Como resultado la próxima semana habrá doble capitulo. Pues el día siguiente entre las brumas del dolor de cabeza que tenia se decidió que era muy grande y era mejor dividirlo en dos.

-FIN DE NOTA-

Una nueva entrega. Pacifica vuelve a la mansión para terminar un día que significa una nueva vida y se prepara para poder disfrutar de su vida. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (20 de Setiembre de 2017), si todo sale bien, publicare la siguiente. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

-A Joseph: Gracias, en verdad te agradezco el review, y el que te gustaran los empleados de la mansión, seguirán activos durante todo el Fic., en verdad me gusta mucho usar así a los empleados de los Noroeste. No puedo decirte cuando, pero no olvidare el Raromagedon, ni las ausencias de Pacifica. Aunque como no me canso de decir esta historia tiene vida propia, no se para cuando empiece el Raromagedon, espero que te guste la trama y el ritmo como van y tengas paciencia creo que valdrá la pena. Gracias por el tip y si ya había visto esa imagen. Aun espero que Hirsch este troll, y retome los personajes para otra historia. Para mi Gravity Falls tuvo el mejor final que le podían dar, pero quiero saber más de esos personajes.

Créditos al final.

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

10. Noche

En el momento del fogonazo y de la ultima anomalía Pacifica estaba escondida entre los asientos de la limosina, justo después de haber pasado el portón de la mansión Noroeste. Y se preparaban para bajar de la limosina. Cuando empezó a sentirse más ligera advirtió, tanto al chofer como a Jackie y a la señora Kristen que se pusieran sus cinturones de seguridad y que intentaran no moverse para no desestabilizar el auto. Afortunadamente al estar lejos de las zonas esta anomalía o 'hipo' si bien fue el más fuerte. Apenas y movió la limosina. Una reacción parecida al de un pequeño sismo. Si bien las alarmas de los demás autos empezaron a sonar en la cochera de la mansión. Gracias a los arreglos de la gala de la noche anterior nada ni nadie sufrieron daños dentro de la mansión como pudo constatar la rubia al entrar apresuradamente. Seguida de la Señora Kristen y Jackie siendo recibidas las tres por el señor Kimble.

-"Señorita imagino que sería estresante ese… evento, pero le pediría que guarde la calma, recuerde que al estar… ausente sin permiso podría ser un problema si la vieran os señores." Dijo luego de asegurarle a pacifica que no había ocurrido nada. "Afortunadamente los señores salieron a una gala en Portland, por lo que no hay nada que temer o lamentar. Señorita Buscarino podría acompañar a la Señorita a sus habitaciones y ayudarla a cambiarse?"

Ante la tranquilidad de las dos mujeres Pacifica acepto ir a su habitación.

-"Como puede estar tan calmado?"

-"Cuando conozcas mas al señor Kimble, descubrirás que el siempre es así. Creo que se podría estar incendiando la mansión y el organizaría todo para darles refrescos y aperitivos a los bomberos. Pero no por eso es insensible, Paz. El Señor Kimble no tiene familia, o eso dicen, nunca se ha casado, y creo que tiene a todos en la casa como si fuéramos su familia." Dijo animada. "Es estricto, mas con esa personalidad que tiene, pero ya lo viste siempre piensa en todo y está pendiente de todos en la mansión." Dijo al entrar en la habitación de Pacifica.

No era la primera vez en el día que Kimble la dejaba impresionada así que supuso que Jackie tendría razón, en verdad seria un mayordomo tipo película de espías, como había bromeado con Grenda, pero lo pensó mejor y algo era la realidad y algo eran las películas. Aunque hasta ayer ella había pensado que los fantasmas eran solo de películas de terror.

-"Y a ver cuenta Paz, Que tal te fue en tu ausencia sin permiso." Dijo la mucama, parodiando un poco el acento del mayordomo al final de la frase.

-"Grenda es en verdad una chica increíble, creerías que…" Empezó a contar pacifica mientras se quitaba los zapatos y los incómodos saquitos, para masajease un poco los pies, sorprendiéndose de la pericia del trabajo 'improvisado' de señor Kimble, aunque las plantas de sus pies estaban adoloridas no había ninguna herida o siquiera alguna marca.

Jackie la escuchaba atentamente, pero sin dejar de quitarle el disfraz. Una vez con su cabello liberado de la gorra, Pacifica fue al vestidor y tomo una muda de ropa limpia, como siempre en su habitación la ropa usada, desaparecía para reaparecer luego nueva limpia y planchada. Sin dejar de admirar el carácter de Grenda y la delicia del pastel de manzana de la cafetería. Los problemas de los 'hipos' que tenían ese día e pueblo. Jackie la oía alegre al ver cómo reaccionaba la Señorita y el cambio radical que había sufrido en solo un día. Por un omento recordó la velada de la noche anterior y recordó que era precisamente esa chica, Grenda, la que junto con el joven noble austriaco. Habían estado una velada de amigos con pacifica y el chico Pines.

-"… y luego pasaron a recogerme." finalizo el relato Pacifica, con una sonrisa en su rostro. Pero pasando por alto la ida la papelería. Ahora sentada en su tocador mientras entre ella y Jackie desenredaban su cabello como todos los días casi sin excepción mientras pacifica permanecía en la mansión.

-"Crees que sería más fácil si me cortara un poco el cabello?"

-"Paz seria un crimen cortarte el cabello, lo tienes tan hermoso."

-"Pero siempre sea difícil de disfrazarme con el cabello así de largo." Dijo tomando un mechón rubio que se había colado por sobre su hombro.

-"No seas pesimista veras que pronto tus padres te dejaran salir con tus nuevos amigos al pueblo." Agrego Jackie no muy segura de sus palabras.

-"Igual podría servir un pequeño cambio de look, no se"

-"Aun así debes tener permiso de la Señora para cualquier cambio de look. No creo que se lo puedas explicar." Al decir eso Pacifica puso mala cara.

-"Siempre podría pasar un accidente, que me caiga un chicle, por ejemplo."

-"Piénsalo mejor te ves muy hermosa con el cabello así largo." Y sonriendo de forma traviesa agrego. "A muchos chicos les gusta más las chicas con el cabello largo." Pero se sorprendió ante la tranquila respuesta de Pacifica.

-"He estado penando mucho en eso y ahora me di cuenta que una debe ser como es por su propia voluntad, agradarse a una misma es más importante que agradarles a los demás."

-"Pues si tienes toda la razón Paz, pero a veces una cambia sin darse cuenta por la influencia de alguien especial." Ante lo que obtuvo la reacción que esperaba, no tan fuerte como creía, pero si lo suficiente para notar cómo se ruborizaba levemente.

-"Pero es malo cambiar por algo así?" Dijo la menor tímidamente.

-"No hay una respuesta para eso." Respondió después de pensarlo un momento. "A veces un cambio es para mejorar a veces es para empeorar, si notas que cambias debes ser sincera contigo misma y pensar si ese cambio es bueno, no solo para ti, sino también para las otras personas, en especial a las que les importas. Bueno al menos eso creo."

-"Creo… que cambie en algo desde ayer… no como mis padres les gustaría, pero no me disgusta, además creo que es bueno." Continúo la menor luego de unos instantes. Mientras veía la sonrisa de Jackie en el espejo.

-"Si lo hiciste, desde hoy en la mañana, eres distinta… no sé cómo explicártelo." Quedo mirando la mirara expectante de Pacifica en el espejo. "Ya se te daré un ejemplo, porque te preocupaste por no saber mi apellido hasta hoy?"

-"Me pareció que era injusta contigo, no sé qué te trababa mal al no saberlo."

-"Y antes como te sentías?"

-"Me parecía normal… no sé."

-"Ayer paso algo, no te hiciera pensar así?" Dijo mientras pacifica se sonrojaba intensamente"

"Si había pasado algo" Pensó. Un remolino llamado Dipper Pines, le había hecho ver muchas cosas. Desde que su orgullo familiar era falso a que en realidad ese orgullo no importaba. Qué cosas como la clase social no eran de valor. Que una buena amiga no depende de el nombre de su familia sino de sus actos, que ella había sido una persona pesada, desquitándose con los demás de cómo la trataban sus padres, pero impresionándolos con el dinero y posición de ellos, si y eso era solo la punta del iceberg.

-"No te preocupes por responder, solo date cuenta del cambio. Y acéptalo, aprende a ser como deseas ser." Dijo Jackie con una sonrisa. "Al menos a mí y creo que a todos los de la mansión nos gusta más como es Paz, a cómo era la Señorita Pacifica." Concluyo con una sonrisa. Pacifica respondió a la sonrisa, y muy despacio tomo la mano con que movía delicadamente el cepillo por su cabello y apretándola suavemente.

-"Gracias Jackie, se siente bonito también tener una amiga mayor que una."

-"No lo agradezcas Paz, sigue siendo tu misma, así eres una chica fantástica." Y apretándole la mano agrego. "Ya pronto estará la cena alístate."

-"Pero hoy me di cuenta que no me gusta comer sola, además no sé si tenga apetito luego de todo ese pastel."

-"No creo que ocupemos al señor Kimble para eso yo tampoco he cenado, si deseas cenar conmigo, y tal vez la señora Kristen." Pensándolo mejor agrego. "Aunque de todas formas le preguntare al Señor Kimble."

-"Eso haría que la comida sepa mucho mejor."

-"Entonces le preguntare al señor Kimble, si dice que no te avisare. Si no baja y come algo no puedes pasar la noche solo con pastel." Dijo mientras salía de la habitación.

-"Archivald?" Pensó sacando una pequeña esfera de metal de uno de sus bolsillos. "Ya estas completo?"

-"Si mi niña completo he estado desde que a subir la colina hemos empezado." Pacifica se haba preocupado por la prueba de dividir el 'cuerpo físico' de Archivald, para cuando en la limosina, Jackie y la Señora Kristen estaban platicando sobre el extraño fenómeno de los 'hipos', y la unieron a la conversación, por eso le habías sido imposible hablar con el fantasma, incluso entrar en ese espacio compartido de su mente pues significaba distraerse de la conversación con ellas, así que solo había estado pendiente a ratos del estado de Archivald preguntándole ocasionalmente como se sentía al acercarse al resto d su cuerpo. Aparentando estar cansada como escusa de su distracción. En algún punto de la carreta que subía la colina Archivald había dicho que cada vez se sentía más y más completo, pero se tenía que concentrar, así con la promesa de avisar cualquier cosa pacifica lo había dejado 'solo' mientras seguía la misma rutina de todos los días, con la novedad de quitarse el disfraz.

-"Y que sentiste? Que paso con cada parte de ti?

-"A decir verdad es extraño pues como si dos 'yo' hubiera habido, uno en esta casa encerrado, el otro por el pueblo en tu bolsillo escondido. Al acercarnos simplemente ambas mentes se unieron y los recuerdos de cada parte se ordenaron."

-"Si te entiendo bien cada uno de tus 'yo' fue independiente, desde que se alejaron lo suficiente hasta que volvieron a acercarse?"

-"Eso mismo ha pasado. Como si cada uno fuera yo mimo ha sido. Mi parte, que en la mansión quedo, echarse a dormir decidió."

-"Tu 'yo' que quedo en la mansión recuerda que hizo o estaba encerrado en la esfera."

-"Ese 'yo' que en la mansión quedo, pensando en ser de utilidad a practicar intente y por eso pronto me canse, pero si pude realizar todo de cambio de forma y sentir podía a todos en la mansión"

-"Entonces parece que al estar tus partes muy apartadas, ambas son conscientes, pero como dependen de mi 'fuerza' tuvo que dormir?"

-"Pues la deducción más lógica parece"

Dejo e hablar con Archivald cuando La llamaron a cenar, pero en vez de llevarla al comedor, sin mucha fanfarria, paso directo a la cocina junto con Jackie, la señora Kristen y el mismo señor Kimble, donde la señora Yang se esmero en darles una cena deliciosa. Con bromas entre los mayores que le hicieron recordar la tarde con su amiga.

Para Grenda o los gemelos pines esta extraña cena donde se notaba el cariño en la mesa, antes de los buenos modales seria lo normal y la excepción serian las cenas con sus padres donde la maldita campanilla sonaba cada vez que cometía algún error en la etiqueta, ponía mala postura o siquiera hablaba sin tener el permiso de sus padres. Kimble había sido claro cuando bajo a cenar. Una cena con los empleados de la mansión estaría fuera de discusión en cualquier otro momento, que solo podían tenerla así ya que los señores no estaba en casa. Luego de Servirles a todos la señora Yang también ocupo su puesto en la mesa.

Luego de eso se fue a su habitación, pero a investigar en internet que hacer con los documentos sobre Nataniel. Se sorprendió al encontrar más allá de toda lógica un 'Manual del Estafador'. Tenía claro que debía de poder iniciarlo y, de alguna forma, una vez iniciado debía poder frenarlo, por decirlo así solo tenía un tiro y debía hacerlo valer lo más posible. Supo de la información que guardaba un correo en internet, que era posible seguir su rastro, que cada archivo de imagen guardaba mas información que solo la imagen y también como despistar esos rastros. Paso a paso pensó en cómo esconder y luego evitar que se descubrieran los originales, si todo salía bien sus padres desistirían antes de eso.

Leyó que ese tipo de… negocios, lo más importante era generar el mayor alboroto posible, fue cuando recordó el cuarto secreto, ese donde Dipper le había salvado la vida y donde había descubierto las pinturas que representaban la podredumbre de los Noroeste.

-"Archivald estas dormido?". Pensó.

-"Pues ya una vez he dio que si piensas en mi te oiría, así que ahora ismo he despertado."

-"Perdona, pero necesito que me hagas un favor."

-"Disculparte no debes pues, en mi vida… o muerte un placer es ayudarte."

-"Necesito bajar al primer piso, sin que nadie lo sepa, podrías acompañarme para que me digas si se acerca alguien"

-"Ahora pocos quedan despiertos solo los hombres de la caseta, unas mujeres en el ala de empleados y ese inglés estirado."

-"No le digas así al señor Kimble." Luego pensando un poco pregunto. "Como puedes sentirlos si están lejos?"

-"A mí también me ha extrañado, pero al parecer mis fuerzas han aumentado."

-"Pues en eso tienes razón tampoco me he sentido tan cansada como la primera vez que me ayudaste."

-"Lo único que puedo pensar en que tu cuerpo a nuestro vinculo se empieza a acostumbrar."

-"También creo, además he estado comiendo un poco más, espero no engordar."

-"Por tus carnes no te debes preocupar, que tal como tú a mi te acostumbras, yo me acostumbro a ti, empiezo a saber qué cantidad de fuerza utilizar. Si no deseas tu peso cambiar, solo dime y yo te hare adelgazar." Dijo riendo.

-"Es un alivio al menos." Respondió no tan sonriente. "Entonces divídete para que vigiles abajo si es que alguien se acerca."

-"Bajar puedes tranquilamente pues, con mi fuerza de ahora pienso que hablar contigo más lejos puedo."

-"Estas seguro?"

-"Si al alejarte no me escuchas solo devolverte debes." Dijo mientras empezaba a silbar Yankee Doodle.

Aun un poco preocupada Pacifica salió de su habitación haciendo el menor ruido posible, sin dejar de oír al fantasma. Bajo las escaleras y llego por la entrada secreta, pero ya habían cambiado la pintura desgarrada, y no sabía cómo abrirla. Luego 10 minutos se empezó a desesperar.

-"Mi niña hace tiempo que no te mueves, es acaso que algo te ha pasado?"

-"Si Archivald no puedo abrir la puerta."

-"No te alteres, pues a un carpintero experto tienes."

-"Entonces voy por ti."

-"Preocuparte no debes pues… espera intentare algo, no te alteres." Y al decirle esto empezó a dibujarse frente a Pacifica la enorme figura del leñador.

-"Hoy estas lleno de sorpresas, Archivald."

-"A veces yo mismo me sorprendo, un fantasma más completo me siento." Diciendo esto metió su cara en la pared. "A una artefacto interesante es, pero si pudiera empujar esta clavija tal vez…" y la puerta hizo un sonido como 'click.'

-"Ahora también puedes mover cosas."

-"Hacerlo podía, pero por tu fatiga temía."

Haciendo una nota mental de que debía investigar las mejoradas habilidades de Archivald, Pacifica entro en la habitación y tomo fotos de los aberrantes cuadros de sus antepasados. Así casi a media noche quedo tranquila, había pensado en ese plan de chantaje había aprendido trucos de cómo hacerlo realidad, de cómo hacer más impactante el escándalo y de que podía fallar.

Ya solo le quedaba dejar los preparativos listos, eso implicaba tener que ausentarse sin permiso otra vez, teniendo cuidado en no ser descubierta por sus amigos de la mansión o involucrarlos directamente. No le gustaba engañarlos, pero sabía que era por su propio bien. Con los recursos que podían disponer sus padres nadie, incluso ella, podía estar a salvo. Sabía que debía proteger los originales. Pero eso había sido lo primero que había pensado y ya lo tenía contemplado, por eso su necesidad de salir de la mansión, pero ahora no al pueblo. Según recordaba y, había revisado, el lugar idóneo para terminar su plan seria Medford, la ciudad más cercana al valle. Pero debía encontrar algún motivo para ir ahí sin levantar sospechas.

Se cambio para dormir y se acostó, pero la ansiedad no la dejaba dormir, estaba casi segura de su plan, aun así siempre podían haber cosas que ella no contemplara. Ahora más preocupada que cuando pensó en usar esos documentos, pues como se había dado cuenta en la tarde. Era muy posible que él, al querer ayudarle se vería mezclado en esa disputa con sus padres y tenía miedo de lo que pudieran hacerle. Y también sabía que por más que le pidiera no interferir, no le haría caso, aunque era una de sus mejores cualidades, la mera posibilidad de que le pasara algo no la dejaba dormir. Por eso se había decidido a aprovechar la ayuda de Grenda. Mientras estaba alistando todo en la papelería, se dio cuenta que las mejor manera de protegerlo no era pedirle que no interfiera. Por eso había escrito el mensaje que había dado a Grenda en un sobre, haciéndole prometer que solo se lo entregaría si ella desaparecía y no se comunicaba por una semana o el empezaba a actuar para ayudarla y que la quemaría sin abrirla si ella así se lo pedía. No le gustaba escribir lo que sentía. Abrir así, esa nueva sensación que tenía en una simple carta. Pero recordaba cada trazo, cada letra, cada palabra y cada sentimiento que había puesto en esa nota. A mano como debía ser una carta personal y al sexto intento.

'Querido Dipper, si leíste bien escribí querido. Sé que esto es un cliché, pero si estás leyendo esto es porque algo me salió mal y mis padres lograron alejarme del pueblo y de ti. Le pedí a Grenda que te entregara esta carta si eso llegaba a pasar. Eso y el hecho que trates de ayudarme.

Temo por ti, por tu seguridad, me preocupa más eso que lo que puedan hacerme. Si me alejan de ti me dolerá más de lo que imaginas, pero si te llegara a pasar algo nunca me lo perdonaría. Detesto escribir esto en vez de decírtelo de frente, pero no pude hacerlo antes de que me alejaran. Así que si estas de pie, siéntate antes de seguir leyendo…

Ya te sentaste, bien entonces dale vuelta a la página.

ME GUSTAS DIPPER PINES!

Me gustas, si leíste bien nerd. Me gustas tanto que no puedo pensar en otra cosa. Y también paso intranquila pensando en que te podrían hacer mis padres si tratas de ir contra ellos. No sé si me correspondes o no, pero no me importa ahora. También sé que, aunque te lo pida lo contrario, vas a tratar de ayudarme y con eso podrías ganarte la enemistad de mis padres. Así que en vez de pedirte que no hagas nada, te diré que hice y así podrás descubrir que me salió mal.

Intente usar unos documentos sobre el encubrimiento de Nataniel Noroeste, se que suena mal, para chantajear a mis padres. Ahora es el día después de la gala, el sábado en que a todo le dio por salir volando y arrestaron a tu tío, por cierto espero que este bien. Así que no sé qué pasara o que saldrá mal, no sabré porque te dieron esta carta. Mantendré un diario en internet con todo lo que haga, hasta que me impidan hacerlo. La cuenta estará en dipcifica()clouddisck,com*. Que cursi no, así me haces sentir nerd.

La palabra clave de la cuenta es mi nombre, cada letra intercalada con lo que te diga Grenda. Seguro ya con eso sabes cuál es. Aun así te pido que no hagas nada, deja que mis padres hagan lo que quieran, no me importa si tu estas bien. Si me mantienen alejada encontrare la forma de comunicarme con ustedes.

Ya sé que es más que posible que no sientas lo mismo que yo, no quiero que te sientas obligado conmigo. Aunque no me correspondas me has dado más de lo que podrías imaginar, solo mira a Grenda quien diría que ella y yo terminaríamos siendo amigas. Por eso ya te estoy eternamente agradecida. No quiero que te pase nada y lo más que pueden hacer es alejarme. No sé donde estaré en el momento en que leas esta carta. Pero veré que hago para comunicarme con ustedes, tengo más recursos que una simple heredera mimada. Dile a Grenda que no será tan fácil perderme como amiga. Gracias por leerme y por favor no te enfrentes a mis padres.

Quien te quiere, pero nunca tuvo oportunidad de decírtelo.

Pacifica Noroeste.'

Se había sentido un poco tonta luego de escribir esa carta, pero igual se la había entregado a Grenda junto con la clave, un maniático de los misterios como Dipper se daría cuenta casi de inmediato. Aunque tuvo que deletrearle a Grenda 'Fibonacci (15) descendiente'. Lo que mezclado con 'pacifica' quedaba en 'p610a377c233i144f89i55c34a21' que, según el propio internet, si una computadora normal empezara ahora mismo a tratar de descubrirla acabaría el universo antes de que lograra descifrarla.

Estaba cansada y angustiada, reconocía que no sabía mucho de computadoras, por eso se había esperado en planear, afinar y apuntar cada paso de su plan, pero aun así pensó que no podría dormir, la tensión no se apartaba mucho, tanto que se sentía a punto de llorar. Pensó en el todo lo que había pasado desde el día anterior. Como se había sentido el jueves cuando se durmió, la rica y privillejada Pacifica Noroeste, heredera de una de las familias más ilustres del país, obediente hasta el máximo de sus padres y de las buenas costumbres, donde su clase la elevaba del resto de la gente. Y en cómo se acostaba hoy solo Pacifica, sin querer recordar su apellido, revelándose contra sus padres. Que el respeto y la obediencia no eran algo que se merecía, se debían ganar, como sus padres habían hecho lo imposible por no ganarlo, que a clase no importaba nada y, una chica de su edad, le había enseñado mas de cómo ser una persona que todas las clases de buenos modales que había recibido hasta el día anterior, que la clase y la amistad no tenían nada que ver. Y le fue imposible no pensar en él, la había cambiado… tanto. Pensó en lo que planeaba hacer, eso que la preocupaba, lo que la angustiaba hasta el punto de no poder dormir. Pero era por querer estar con él?

No, se respondió a sí misma, decir eso era casi ridiculizarlo. Sabía que quería estar con él, pero eso era solo una parte. Él ya le había dado mucho más, le había mostrado que vivía en la famosa jaula de oro, sin saber siquiera que vivía en una, menos aun cómo salir. Él le había mostrado que la jaula donde vivía no tenía ninguna cerradura, él le enseño de todo lo que se perdía, el le había dado… un nuevo mundo. Le dio la fuerza para abrir esa jaula y dar los primeros pasos fuera de ella. La fuerza para destruir esa jaula. Le había dado las ansias de libertad, esas ansias que había plasmado en hacer el plan. Tenía que ser fuerte, también, se lo debía a él, debía de ser la perfecta Pacifica Noroeste, solo un poco más, aparentar estar tranquila, hasta asegurarse de que nadie más que ella estaría en peligro. Teniéndolo a él en su corazón poco a poco se fue quedando dormida, pensando que era extraño. La segunda noche seguida que pensaba en él antes de dormirse. Pero aunque ahora estaba más preocupada, se dio cuenta que le encantaba dormirse así, pensando en él. Por eso el ultimo pensamiento que tuvo esa noche fue 'Gracias Dipper...'

Ya estaba dormida cuando el Señor Kimble salió en uno de los autos de la mansión, la camioneta de jardinería, para no llamar mucho la atención. El inglés estaba preocupado por Ritter, que desde que había acabado la vigilancia de la Señorita no se había vuelto a comunicar.

Continuara.

*Tuve que poner dipcifica()clouddisck,com porque no sale la arroba o la dirección.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!