Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. Pacifica está decidida a liberarse de sus padres y del abuso que recibe de ellos. Ahora cuenta con un arma, un plan para obligar a sus padres a darle esa libertad, su inteligencia y ayuda de sus amigos, los empleados de la mansión, a quienes debe ocultar sus planes para protegerlos. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (18 de Octubre de 2017), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

-A Joseph: La habilidad de Grenda la saque del episodio del 'Misterio en la Mansión Noroeste'. No digo que Mabel no sea creativa, creo que es demasiado creativa, al punto de sobrecargar su vestido, al igual que el de Candy. Desde mi punto de vista la que iba más elegante era Grenda. De ahí el comentario. Sobre los sueños no sabría decirte, todo mundo sueña. Y no sé si que Archivald sea así de curioso, aunque tampoco sé si tenga la habilidad. Como siempre gracias, es un gusto leer tus reviews.

Créditos al final

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

14. Medford

Al acabar la segunda ración de tacos y terminando con la crema, ante la asombrada de los presentes. Ganándose una sonrisa del señor Ramos, el cocinero, al alabar el desayuno. Pacifica subió a su habitación. Inesperadamente el primer paso de su plan había sido fácil. El centro comercial al que irían lo había revisado la noche anterior y tenía todas las facilidades que necesitaba para los siguientes pasos de su plan.

El señor Kimble le indico a Jackie, que también había acabado su desayuno, que ayudara a Pacifica con su atuendo, así que ambas salieron juntas de la cocina y se separaron cuando Jackie se dirigió a la lavandería para recoger el disfraz de Pacifica, mientras se dirigía a su habitación converso con Archivald, indicándole que saldrían, y que se preparara. Al cruzar la puerta y ver su cómoda ya junto al cuerpo de Archivald se encontraba una pequeña esfera.

-"Listo para viaje estoy, pero a dónde iremos aun me intriga volveremos al pueblo tal vez?"

-"No Archivald iremos un poco más lejos, conoces Medford?"

-"A si mi memoria no me engaña el pueblo su fama tenia, pues la estación de ferrocarril más cercana al valle tenia. Aunque con todo no era muy visitada pues el viaje las montañas pesaba y más de un día de trabajo llevaba." Pacifica volvió a pensar lo… desactualizado que estaba Archivald, pues el viaje de una hora a Medford le parecía lago. Luego de explicarle que 'solo' sería una hora de viaje, preparo lo que tenía que llevar el efectivo para comprar lo necesario y los documentos sobre Nataniel. Fue cuando encontró el primer problema, lo que demostraba que el plan mejor pensado funciona a la perfección hasta ponerlo en práctica. Ahora debía acompañar a la Señora Kristen y de alguna forma preparar todo lo demás, sin que nadie se diera cuenta de lo que hacía.

Primero debía llevar los documentos sobre Nataniel de forma que la Señora Kristen no sospechara. Tomo el mismo macuto que había usado el día anterior y puso varios ejemplares de revistas de moda adolescente y artículos de moda, entre los que escondió el sobre con los documentos del encubrimiento de Nataniel, y aprovechando escondió mil dólares en efectivo, que según había revisado internet, alcanzarían para comprar lo que necesitaba.

Poco después entro Jackie con la misma ropa que había usado el día anterior, para salir con Grenda.

-"Lista para convertirte en Percival de nuevo. Debes apurarte Paz, no es un viaje corto."

-"Tan lista como podría estarlo." Luego de unos minutos, la apariencia de Pacifica había vuelto a Cambiar ahora no era la jovencita de largo cabello rubio conocida por medio Oregón, sino un chico mas.

-"Y con esto estas lista." Dijo Jackie mientras terminaba de acomodar la melena rubia dentro de la gorra sujetándola con pasadores. "El señor Kimble dice que no será lo mismo el estar sentada comiendo que pasar estar cambiando por el centro comercial, así que mejor te pones las bolsitas en los zapatos al llegar, y que si te molestan los pies debes sentarte por unos momentos." Dijo Jackie mientras le daba las bolsitas para que las guardara en el bolsillo de los pantalones. Mientras Pacifica se levantaba y tomaba el macuto. "Eso de nuevo?"

-"Si, se que quiero regalarle, o al menos eso creo. Pero si no lo encuentro me gustaría poder tener más ideas a la mano." Dijo abriendo el macuto, y mostrándole las portadas de las revistas.

-"Bueno pero no dejes que nadie las vea, eso acabaría con tu disfraz."

-"Gracias, tendré cuidado, Jackie."

En la puerta de la mansión se encontraba ya lista la señora Kristen y el señor Kimble.

-"Ya que esta lista señorita tome." Le dio el señor Kimble, mientras le entregaba otras dos pastillas irritantes. "Medford está bastante alejado, aun así hay que tener cuidado en todo momento así que o se confié. Además usted es toda una celebridad."

-"No te preocupes Jonathan, estoy segura que la Señorita va a tener mucho cuidado." Acoto la señora Kristen. "Además a diferencia de ayer no irá sola." Justo en ese momento la camioneta de jardinería, se estaciono ante la puerta. Dentro, también vestido de civil, el señor Richardson le tendió la mano para que subiera.

-"No se preocupe señorita estos asientos están hechos para tres, así que no creo que se sienta incomoda. Sé que no es un Bentley, pero igual llevar a un par de damas como ustedes es un gusto" Dijo mientras el señor Kimble ayudaba a subir a la señora Kristen. Y sin más demora iniciaron el viaje a Medford.

Pacifica saco una de las revistas donde había unos modelos de falda, parecidos a los que había pensado pedirle a Grenda enseñándoselos a la señora Kristen. Antes de que preguntara por el macuto.

-"Tal vez en un rosa o un rojo oscuro..." comentaba Pacifica.

-"Podría ser así realzaría el tono de tu cabello y de tus ojos…" Respondía la Señora Kristen.

-"Por suerte yo solo voy como animal de carga, para llevar cajas." Interrumpió el señor Richardson. "Alguna vez han oído cual es la mayor diferencia entre hombres y mujeres?"

-"No." Respondieron ambas mientras la señora Kristen mandaba una muy significativa mirada hacia el chofer.

-"Los hombres vemos menos colores." Dijo riéndose tan alegremente de su propio chiste, que termino contagiando a sus acompañantes.

Lo que Pacifica no sabía era que los choferes, aunque vivían en la misión, no pertenecían a la rama de empleados de la mansión sino a seguridad. Cada uno era experto en conducción defensiva, lo que significaba que podrían muy bien estar al a par de un piloto de rally, defensa personal y manejo de armas, por ejemplo el señor Richardson era un ex policía de carreteras. El que el señor Richardson, fuera su chofer y ayudara a 'llevar cajas' quería decir que sería el guardaespaldas de la Señorita. Era solo la parte 'visible' del apresurado plan de vigilancia que el señor Kimble había hecho.

La parte 'invisible', o así lo esperaba Kimble, era Ferguson, otro de los choferes que, con un disfraz improvisado por el propio Kimble, había salido 15 minutos antes que Pacifica y compañía en su propio auto, ligeramente alterado, lo que casi aseguraba que llegaría más de media hora antes a el Centro comercial en Medford. Aunque las capacidades de Ferguson, en vigilancia y seguimiento eran casi nulas comparadas con las del Ritter. Kimble habría preferido poder enviar a Richardson, como parte invisible, por su experiencia como policía. Pero lo mismo que lo hacía un excelente guardaespaldas, su enorme talla, hacia que fuera imposible que pasara desapercibido y lo peor era que la señorita ya lo conocía. Por milésima vez lamentaba la ausencia de Ritter, tanto en lo personal como en lo laboral.

Luego de casi una hora, en que Pacifica no tuvo oportunidad de preocuparse por lo que estaba por hacer contra sus propios padres, gracias a la plática de modas con la señora Kristen, y las ocasionales bromas de el señor Richardson. Entraron en Medford, aunque Pacifica conocía la cuidad habían sido pocas las veces que llegaba a ella en auto, y siempre en limosina, la vista desde la elevada camioneta le hacía ver todo como nuevo y excitante. Pero no por eso olvido tomar la pastilla del señor Kimble.

-"Wow." Dijo Richardson. "Sabía que los niños cambian la voz de repente cuando crecen pero eso fue demasiado rápido." Dijo sonriente. Como le habían comentado antes Pacifica lo vio como un osito gigante.

-"Bien Señorita." Agrego la señora Kristen. "Lo primero que haremos es el encargo del Señor Kimble. Así que iremos a una tienda, déjeme hablar a mí, el que un chico de su edad no esté contento con que su… madre le compre ropa no se verá extraño. Y como no sabemos si alguien del pueblo estará cerca usaremos el nombre que le dio su amia, así que con su permiso la llamare Percival. La parte difícil es que tendrá que usar el vestidor de hombres. Cuando tenga que probarse la ropa. No se sienta intranquila, preocúpese solo lo necesario y trate de salir entrar cuando no escuche a nadie. Además no se verá extraño, al menos no mucho que este junto a la puerta del vestidor de chicos." Mientras decía esto Pacifica pasaba del sonrojo a la palidez. Entrar en un vestidor de hombres estaba fuera de sus más extremas expectativas.

-"Lo intentare." Se limito a decir Pacifica cabizbaja.

-"Pacifica, encaraste a un monstruo fantasmal, te enfrentaste a tus padres. Veras que podrás con eso." Dijo comprensiva la señora Kristen. Que no estaba segura si Kimble había sugerido el comprar más ropa para la Señorita, si bien no como revancha, sino mas bien para mostrarle que debía tener cuidado con los impulsos repentinos y sus consecuencias. Ella al igual que Richardson sabía del plan de doble guarda espaldas que había ideado Kimble. Pero opinaba que el inglés a veces era demasiado paranoico, en especial con la Señorita.

En eso pacifica sintió un movimiento en el bolsillo donde estaba la pequeña esfera que contenía a Archivald.

-"Archivald?"

-"Si bien no sé que sea un vestidor, por lo que dice la dama me hago la idea. Si a tu tranquilidad ayuda, recuerda que al ser hombre y ser fantasma, invisible puedo vigilar y cuando todo esté despejado te pudo avisar." Pacifica dejo salir un prolongado suspiro de alivio. El tener que usar el vestidor de hombres la había tomado tan de sorpresa, que se había olvidado de su amigo fantasmagórico. Con el ahí podría usar el vestidor sin mayor problema.

-"Entonces cuento contigo Archivald, por favor sigue a atento todo el tiempo."

-"Creo que podre hacerlo señora Kristen"

-"Ese es el espíritu Señori… Percival." Dijo la señora Kristen cerrándole un ojo.

-"Gracias señ… Mamá." Le respondió Pacifica con una sonrisa, dejando fría a la otra mujer. Que, después de unos instantes, se dio cuenta que Pacifica estaba entrando en su papel de 'Percival' tanto como ella debía entrar en su papel de 'mamá de Percival'. Entonces la camioneta paso frente a la estación de autobuses SpeedyBeaber, doblado para entrar al estacionamiento del centro comercial. El señor Richardson estaciono el auto y una vez detenido pacifica se coloco las bolistas en sus zapatos y tranquilamente entraron al centro comercial. El Centro comercial compartía el edificio con la estación de autobuses, abarcando toda una cuadra y, en el caso del centro comercial, varios pisos. Lo que le deba al centro comercial una afluencia de clientes procedentes, pasajeros que esperaban el transbordo. Y a la compañía de trasporte las ventajas de una zona extra de descanso y comidas.

Pacifica con la molestia en sus pies caminaba junto a la señora Kristen, y un paso atrás iba Richardson, conocía las marcas de moda en ropa para chicos, pues eso también salía en las revistas que solía leer, pero extrañada la señora Kristen paso de largo las tiendas más prestigiosas.

-"Percival, ya te lo dije, eso es solo pagar por solo la marca, puedes encontrar la misma calidad con solo buscar un poco más, así que no protestes" Dijo la señora Kristen, en voz baja, al notar la mirara de extrañeza de Pacifica.

-"Si mama…" Dijo Pacifica, mientras buscaba lo siguiente en su plan. Una tienda, o preferiblemente un quiosco donde vendieran netbooks. Que según había revisado la noche anterior debía estar abierto hoy. Pero también noto como varias personas los volvían a ver, temiendo que algo en su disfraz estuviera mal llamo la atención de la señora Kristen. Señalando disimuladoramente a varios mirones. La señora Kristen le hizo un gesto tranquilizador mientras apuraba el paso alejándose del señor Richardson. Pacifica entendió que una mujer blanca con su hijo, seguidos de cerca por un hombre de piel negra, y más aun de la talla del señor Richardson, llamaban la atención de cierta clase de personas. Algo que le pareció, de alguna forma, incorrecto. Pero así era la gente.

Luego de pasar por tres tiendas en la parte menos exclusiva del centro comercial y tener que entrar en igual número de vestidores, sin mayor problema más que el sonrojo de Pacifica gracias a la ayuda de Archivald. Y que el señor Richardson, empezará a llevar bolsas de distintitas tiendas y se pudiera acercar a ellas, al parecer para la misma gente que veía mal a un hombre de color con una mujer blanca, no veía mal que ese mismo hombre de color pareciera empleado de la misma. Cosa que a Pacifica le pareció aun peor que lo anterior. La señora Kristen decidió que era suficiente Ropa. En total habían comprado cinco pantalones ente jeans y otros estilos, de diversos colores y todos del tipo holgado, al igual que seis camisas, para que la incipiente figura de Pacifica quedaran oculta. Además de, para consternación de Pacifica, cuatro mudas de ropa interior. Lo que requirió una pequeña platica con la señora Kristen. En susurros sección de ropa térmica de la tienda que por ser verano estaba prácticamente vacía, aunque por ser esa región de Oregón tenía ventas todo el año.

-"Señorita se que puede ser algo… bochornoso, pero que pasaría si se sienta y alguien nota su ropa interior?"

-"Usare cinturón."

-"Podría ser, pero usted debe saber más de moda adolescente que yo, que tanto se usa cinturón?" Pacifica, al darse cuenta de la solidez de las razones de la señora Kristen solo pudo agregar.

-"Parece que no tengo salida." Dijo mientras tomaba la ropa, junto con la ropa interior y se encaminaba al vestidor.

Luego de esa casi traumatizante experiencia, de su atuendo solo faltaban los zapatos pero por razones obvias, si se probaba unos zapatos las bolsitas del Señor Kimble podrían causar que alguien sospechara. Así que la Señora Kristen entro sola a la zapatería, mientras ella y el señor Richardson, esperaban un poco alejados eso le permitió a Pacifica revisar un plano del centro comercial y localizo el quiosco que buscaba. Ahora el problema era como llegar ahí con la presencia de la Señora Kristen y el señor Richardson, además debía de encontrar la forma de ir a la sección del edificio que funcionaba como estación de autobuses. Al menos el quiosco que al que ocupaba ir y la entrada a la estación estaban bastante cerca.

Pero sin que ella lo notara el señor Richardson seguía vigilando hasta que localizo a unos 50 metros, aparentemente interesado en un aparador y comineo un helado, al señor Ferguson. Sin más intercambiaron una mirada, como cada vez que ambos habían hecho contacto visual durante las compras de Pacifica y la Señora Kristen. Luego la señora Kristen apareció con dos bolsas y tres pares de zapatos de la talla de pacifica, dos de zapatillas y unos un poco más formales. Pacífica los vio y no le parecieron de mal gusto, además su disfraz no era para ir a alguna fiesta o por gusto mientras fuera lo suficientemente convincente estaba tranquila. Por lo tanto las compras habían sido rápidas al no importar mucho la ropa.

-"Me sorprende lo rápido que compramos todo." Dijo Pacifica.

-"A decir verdad también lo creo." Acoto la señora Kristen. "Debió ser porque lo único que ocupábamos era ropa que fuera acorde al disfraz"

-"Saben cuál es la razón." Acoto el señor Richardson.

-"Cual?" Se adelanto la señora Kristen a Pacifica por un instante, por la cara que tenia Richardson, era seguro, para ambas, que haría otra de sus bromas."

-"Que han comprado como si la Señorita fuera un chico." Dijo en voz baja.

-"Eso que tiene que ver?" Dijo Pacifica adelantándose esta vez.

-"Que las mujeres van de compras." Empezó el señor Richardson en voz baja. "Y los hombres vamos a comprar." Dijo en voz baja pero terminada con una sonora carcajada. Que contagio a sus acompañantes, no sin una mala cara de parte de la señora Kristen justo al oír el comentario, pero dejándose llevar por la calidez de la risa del chofer.

-"Ya listo esto vamos por el regalo para su amiga señorita." Dijo la Señora Kristen, mientras seguían riendo encomiándose a comprar la tela.

Para ser domingo la tienda estaba repleta, o posiblemente por ser domingo, día en que muchas amas de casa y mujeres trabajadoras tenían el tiempo y la oportunidad de comprar telas ya fuera para usarlas ellas mismas o amigas, familiares o costureras de barrio, Medford era ese tipo de ciudad. Para su fortuna Pacifica había visto el catalogo de la telas e la tienda por internet el día anterior. Mientras estaban parados frente a la tienda la señora Kristen como toda una matriarca tomo el mando del grupo.

-"Señor Richardson, por favor espere aquí afuera. Con esos paquetes ahí adentro no hará más que incomodar e incomodarse usted mismo, mientras Pacifica y yo iremos a buscar la tela." Ganándose una significativa mirada de parte del chofer/guardaespaldas. "No se preocupe por nosotras, estaré pendiente de la Señorita, además entre toda esa gente lo mas que podría pasarle es que alguien le pise el pie, o si tiene muy mala suerte y esta distraída algún codazo." Sin estar totalmente convencido Richardson cedió ante la señora Kristen.

Decidieron separarse tal y como lo había esperado Pacifica mientras la Señora Kristen se perdía en la tienda revisando mesas y pidiendo la ayuda de los dependientes, Pacifica se dirigió a un aparador ceca de la otra entrada de la tienda. Afortunadamente las clientas siempre preferían a las encargadas con experiencia y dejaban a varias chicas, posiblemente en trabajos temporales de verano, casi desocupadas, en especial una que parecía algo aburrida por trabajar en fin de semana. Gracias a lo cual Pacifica pensó que estaría más dispuesta a colaborar con ella si aparentaba estar interesada en algo de relativa importancia. Mientras se acercaba al aparador, no directamente hacia la chica que había escogido, pero si quedando lo suficiente mente cerca para parecer llamar la atención de otras dependientes mas ocupadas. Hasta que quedo casi frente a ella. La miro un momento y le empezó a hacer señas para que se acercara.

-"Que deseas amigo?"

-"Disculpa eres dependiente?"

-"No amigo estoy aquí por la vista."

-"Perdona entonces no quería interrumpirte…" Dijo aparentando un poco de mal humor.

-"Hey amigo". Dijo la adolescente. "Espera que se te ofrecía."

-"Entonces estas trabajando?" Dijo Pacifica sin querer poniendo sus puños en sus caderas y contorneándose un poco entrecerrando los ojos. Cosa que no dejo de notar al dependiente.

-"Si… lo que sea y que buscabas dandi?"

-"Mi madre me pidió que buscara esto." Dijo mientras sacaba la libreta del macuto. "Pieza de tela de seda de punto de 12x1.5 metros, doble ancho, de color rosa 106." Mientras la dependiente tecleaba en una computadora.

-"Si tenemos pliegos completos, si eso es lo que busca tu madre." Respondió la dependiente.

-"Fantástico, podría ver un pliego?" No estaba segura de que fuera el tipo de tela que buscaba por solo una fotografía. "Sé un poco de esas cosas, creo saber lo que mama quiere."

-"Si déjame ir a la bodega… dame un minuto." Si en verdad ese ligeramente… delicado chico la ayudaba a vender un pliego completo, se quitaría a su supervisora de encima por lo menos por una semana, además tampoco tenía mucho más que hacer y era mejor que la vieran haciendo algo.

-"Si parece perfecta, es hermosa..." Dijo pacifica mientras sentía la tela con los dedos, aunque el color era un poco más apagado que el rosa que le gustaba era hermosa. "Sería posible de que me la guardes un momento mientras le aviso a mi mama?" Dijo pacifica mientras cruzaba los brazos en su pecho dejando la cadera ligeramente inclinada.

-"No es la política, pero si no tardas mucho..."

-"Gracias, estaré aquí enseguida." Pacifica no soporto y dio un saltito de alegría aplaudiendo suavemente.

-"Y tu mama es modista o costurera?"

-"Si, se podría decir que es así. Muchas gracias ya vuelvo." Dijo la rubia disfrazada, despidiéndose y encaminándose a la puerta principal y al pasillo central del centro comercial, mientras la dependiente pensaba que era casi seguro que ese 'chico' terminaría en la industria de la moda o posiblemente estilista.

Mientras en la puerta lateral, Richardson se había cansado de hacerle indicaciones con la cabeza a Ferguson, y marcaba a su celular para que se acercara para cubrir la puerta principal de la tienda que daba al pasillo ancho del centro comercial, sin levantar sospechas, al menos eso esperaba el ex policía. Pero ya se había retrasado lo suficiente Pacifica había salido de la tienda y caminado rápido lo mas que podía con la incomodidad en sus pies, para acercarse al quiosco, pues sabía que aun no tendría tiempo de ir y volver de la terminal, aunque le quedara cerca,

-"Disculpe que modelos de netbooks tiene?" Le pregunto al joven encargado del quiosco.

-"Pues en la tienda manejamos equipos Asus y Acer…" Luego de un rápida enumeración de cosas como discos duros, unidades de almacenamiento de de estado sólido, sistemas operativos, tamaños de pantalla y cantidad de puertos. Cosas que no ocupaba. Pacifica, que sabía que no tenía mucho tiempo, volvió a tomar su libreta. Y lo interrumpió en medio de la regalía de especificaciones técnicas.

-"Ocupo una netbook que tenga…" Dijo describiendo las características mínimas que había recopilado el día anterior

-"Entonces podría interesarte una de estas dos, presentándole dos cajas cada una con la imagen de una computadora, casi igual en si la única diferencia apreciable era que la marca de una era Asus y otra Acer, y la diferencia de 40 dólares entre el precio ambas.

-"Para ti cual es la mejor?"

-"La Asus tiene mejor respaldo, es la que yo compraría." Dijo el dependiente mas basado la comisión que otra cosa.

-"También venden Modem de conexión móvil, de ser posible con un chip de datos prepagado incluido?"

-"Si el prepago te ofrezco 1GB ilimitado por un 49,90 dólares pagando el primer mes, y después 40 dólares al mes y el modem es gratis."

-"Y no haría rebaja por pagar en efectivo?"

-"Podría pensarlo."

-"Piensa rápido." Dijo Pacifica sacando tres billetes de cien dólares. En realidad el precio no le importaba, pero, según el 'Manual del Estafador' y lo demás que había aprendido en internet, los vendedores recordaban más a alguien que pagaba sin chistar, que a otro que regateara.

-"Y cual netbook te gusta chico?"

-"Depende de la rebaja. Pero ya con modem, chip de datos y plan de internet incluidos." Dijo mientras el vendedor que seguramente aprovechaba el verano con un trabajo de medio tiempo, hacia cálculos de cual sería comisión.

-"Me gusta esa actitud, parece que has ahorrado este verano y quieres una computadora así que te voy a ayudar te ofrezco la Acer ya con el plan por 390."

-"350."

-"380"

-"360"

-"380, o acaso quieres que también te de un beso" Cosa de la que se arrepintió al recordar la forma de moverse del chico.

-"Trato." Dijo Pacifica luego de hacer como si pensara por unos momentos. Sacando del macuto un billete de cincuenta y tres de diez. Un par de minutos después había pagado los 380 dólares y llenado los papeles de contrato del plan de datos, que era por el primer mes de servicio. A sabiendas debería hacer ese trámite, había usado una web, que considero ligueramente ilegal, donde gratuitamente podía crear una identidad falsa, pero lo suficientemente convincente para engañar a una tienda, pero posiblemente el lunes cuando la compañía telefónica recibiera el documento perdería el servicio, pero para entonces ya no importaría. Tomando la bolsa con las cajas del equipo se apresuro para volver a la tienda. Ya tenía cumplida otra fase de su plan.

-"Llévate esto también. Créeme luego me lo agradecerás." Dijo el chico. Mostrando un pequeño mouse. Así por sugerencia del encargado gasto otros 5 dólares.

-"Que la disfrutes chico." Dijo el adolescente."Y revisando el contrato de compra del plan de datos dijo. "Eres canadiense?"

-"Gracias. Oui, moitié Canadien." Respondió sonriente, mientras el adolescente ponía cara de 'eso lo explica'.

-"Ouruvoy" Intento responderle el chico, mientras terminaba de registrar los datos en la caja registradora. Aun con el descuento había tenido una comisión de 10 dólares, por lo que estaba alegre. Todo el trámite le había llevado menos de 10 minutos.

Ferguson se había acercado, al hablar con Richardson, este le había dicho que revisara la otra entrada de la tienda en el pasillo principal, sin volverlo siquiera a ver. Y había continuado hasta la esquina, caminado distraídamente mirando ventanales, como si estuviera buscando algo o simplemente viendo precios, mientras su helado se derretía. Al menos no llamaba mucho la atención, Richardson se sentía incomodo y preocupado, nunca había sido jefe de una operación de vigilancia. Si bien su experiencia lo calificaba, Ferguson aunque calificado como chofer de seguridad, estaba muy verde en vigilancia, de ahí la demora en atender a Richardson.

Kimble se preocupada por la Señorita, pero también tenía que supervisar la seguridad de la mansión y era de los que consideraran que la mejor maestra era la experiencia, y por eso los había mandado a ellos a esta misión, ligueramente mas difícil que un entrenamiento. Las posibilidades de que alguien reconociera a la señorita en Medford eran despreciables, y de que le hicieran algún daño ya fuera por ser quien era o casualidad también lo eran. No por eso debían de tomarla fácil la Señora Kristen le entregaría un informe a Kimble, sobre su desempeño y sabia que el retraso de Ferguson les iba a restar puntos.

La futura ausencia de Ritter, de duración aun indeterminada, dejaba a Kimble en una posición que no le gustaba, la mejor forma de verlo era una cabeza sin manos, Al tener que encargarse del manejo de la mansión, ser asistente en más de un rubro de los Noroeste, y además cargar con la seguridad. Por eso era que se había arriesgado a esos métodos extremos. Al menos ya Ferguson tomaba su puesto caminando lentamente hacia los quioscos del pasillo central. Dándole cobertura a ambas puertas, con lo que aseguraban, de forma discreta, a la Señorita. Y así le hizo saber a la señora Kristen cuando lograron cruzar miraras unos instantes después.

Pero afortunadamente para Pacifica, que para cuando Ferguson entro en el Pasillo central, ella ya había guardado la bolsa con la netbook y sus demás compras en la paquetería de la tienda, para ir a buscar a la señora Kristen. Quien seguía aparentemente mirando telas, mientras constataba cuanto tiempo había salido Pacifica de su vista. Cuando la Señorita apareció frente a ella. Diciendo que había encontrado la tela perfecta, presentándola como su madre, la Señora Kristen reviso el pliego, el costo y le pidió que lo empaquetaran. Mientras Pacifica no podía evitar mirar de reojo a la paquetería.

Mientras se dirigían a pagar pasaron frente a la sección de pasamanería de la tienda quedándose u momento viendo cuentas, botones, dijes y demás artículos decorativos bonitos, pero de materiales poco costosos. Que pescaron la imaginación de Pacifica, por la novedad que cosas tan bonitas no debían ser hechas de piedras preciosas o metales preciosos, unos botones que eran casi indistinguibles a los broches de diamantes de su madre o copias de algunas de las mancuernillas de su padre. Unos broches al parecer llamaron su atención en vez de las, para ella comunes, diseños de escudos familiares, o de marcas de alta costura, de alguna empresa o así. Había algunos en forma de ositos, gatos, bombones y otros diseños más juveniles pero igual más a su gusto.

-"Interesante… y barato no pensé que vendieran joyería aquí." Dijo en voz baja de forma que solo la señora Kristen la pudiera oír.

-"No es joyería es pasamanería, piensa e ella como joyería de imitación, por ejemplo." Dijo señalando los broches que ella había visto. "Pueden recordarte a alguno de la Señora Prisilla pero en verdad no son joyas lo más seguro es que serán de cristal o si son más finos de un cristal llamado circonio, en vez de metales preciosos usan materiales más económicos."

-"Pero aun así bonitos." Dijo Pacifica señalando los que habían atraído su atención antes.

-"Y de diversos precios y calidades." Dijo la Señora Kristen señalando los mismos diseños es en oro material. "El buen gusto no es una cosa de que tanto dinero se tenga en la cuenta del banco, sino de eso… gustos."

Volviendo a ver los que le habían señalado, noto que eran vendidos en paquetes con forma de estuches de varios tipos cada uno. Con compartimientos para cada diseño y además en lo que parecía imitación plata, oro o simple metal.

-"Pero vamos, Señorita." Le apuro su acompañante. "Debe apurarse a tomar la otra píldora del señor Cimble ya está empezando a hablar mas como usted y aun debemos hacer unas cuantas compras mas. Así una aparentemente calmada y felizmente salieron Pacifica acompañada de una igualmente clamada Señora Kristen salieron de la tienda. Mientras le entregaban la incómoda bolsa con el pliego de tela al señor Richardson, quien las siguió hasta la primera de las tiendas para damas, donde deseaba ir la señora Kristen en primer lugar. Seguidos por Ferguson.

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!