Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. El señor Kimble se ha forjado una nueva meta una, meta de redención, con la meticulosidad inglesa, enfocándose no en el clan Noroeste, sino en su heredera. Como interactuara ahora que dentro de su reticulada concepción irrumpen de repente tanto la adolescencia de la Señorita y el que se hace llamar Dipper Pines. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (20 de Diciembre de 2017), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

23. Forja.

Cuando el señor Kimble se dio cuenta había terminado de revisar todo el mantenimiento y aseo de la mansión. También los arreglos que toda fiesta deja como recuerdo. Pero dejar eso sin revisar, al menos dos veces, sería imperdonable en una mansión como la Noroeste. Aparte de raspones en los mueles, manchas de diversa índole en los muebles y el piso. Extrañamente la alfombra del salón del jardín, la favorita de la señora, parecía que había sido deliberadamente vandalizada, con barro, líquidos y quien sabia que mas. Aun así no era nada que un profesional con equipo adecuado no pudiera solucionar. Luego de un fin de semana la mansión volvía su esplendor. Cosa que evitaría la ira de la señora Prisilla. Ya solo debiera de hacer el pedido para reemplazar lo que se había 'desparecido' durante la fiesta, que en esta ocasión sobrepasaba por mucho lo normal. Supuso que parte se debería al fantasma y a que, le pareció lógico, los invitados de último minuto se habitan llevado algún recuerdo.

Aunque satisfecho por el trabajo, ese lunes ara especialmente sombrío. La Señorita no estaba, en solo un fin de semana todos habían descubierto lo que Kimble ya sabía, el magnetismo natural de Pacifica Noroeste. Para muestra el estado de la Señora Kristen y de la Señorita Buscarino, no les había dado el día libre, pero mantenían sus labores en las dependencias de los empleados o sus propias habitaciones, había preferido mantenerlas apartadas de la señora Prisilla, varios otros miembros del personal se apreciaban más apagados que lo normal un lunes. Desde antes que la limosina que llevaría a Pacifica al aeropuerto partiera, ese verano habían descubierto que la mansión Noreste no era el sitio frio que todos creían, que tenía un corazón cálido, y los señores habían arrancado sin compasión ese corazón para enviarlo al otro lado del país. O eso esperaba.

El mayordomo esperaba ser el único que sospechaba que el castigo no solo era volver a Maine. Gracias a algún represente europeo de La Escuela, estaba al tanto de que los Fundshauser habían encontrado la candidata ideal y ya habían acordado el matrimonio del joven barón, sabiendo que los Noroeste estaban interesaros en agregar un titulo nobiliario a su apellido y el 'oportuno' viaje de la señorita, la situación le daba mala espina. Se había comunicado con La Escuela y Sir Justin, lo había comunicado con Herr Bauman, mayordomo principal de la casa Hohehauser, familia de la que los Fundshauser formaban parte. Ambos tenía mucho que compartir, la información sobre la gala, las amistades y otras relaciones que habían surgido en ella, el evento paranormal que muchos de los afectados, como de costumbre habían precedido olvidar, ser convertido en madera era muy buena escusa para tener síndrome de estrés postraumático. Luego de esa entrevista telefónica ambos mayordomos, habían decidido ahondar en el asunto Noroeste-Fundshauser.

Luego de informar al señor Preston de la conclusión de los trabajos y dejado en su escritorio las facturas por servicios externos, suplidores y demás. Preston Noroeste solo había entrevisto el informe y las facturas. Para empezar a hablar de la forma en que Pacifica había arruinado todo. Preston solo se estaba desahogando por la, según él, mancha que había caído en la familia, y al tener a Kimble como un útil más de la casa, con más comprensión que un perro, lo había aprovechado. Para alarma de Kimble dijo también que habían logrado "limpiar el buen nombre… y solucionar el problema de Pacifica." Gracias a una maratónica asistencia a tres eventos de alta sociedad en la costa este entre el sábado y el domingo. Afortunadamente Kimble logro mantener su expresión de flemático interés.

Luego pidió que el señor Preston le dispensara, pues debía seguir revisando los trabajos aun inconclusos, y salió del estudio. Si en verdad ellos habían hecho lo que pensaba… Aparto lo que había pensado, esas ideas eran los ecos del fantasma de un soldado británico, cuyo nombre no quería recordar, sin embargo lo recordaba. Había estudiado esa idea hacia mucho, afortunadamente la vida, ambas la de Jonathan Kimble y la de ese soldado muerto, le había enseñado a no precipitarse. Como Pacifica no tenía otra familia, en caso de que la niña quedara huérfana, heredaría una de las mayores fortunas del mundo. En ese mundo con sus demonios de traje entero, era lo último que deseaba. Los Noreste no eran buenos padres. Pero fungían la función esencial de ser un muro, de mantener a Pacifica a salvo del mundo, por más que llegaran la atormentarla. Aunque no había desechado del todo la idea, solo la había postergado a que Pacifica fuera mayor.

Pero el Mayordomo sabía que no podría hacerlo, había demasiada sangre en sus manos y rostros que aun lo atormentaban de noche. Aun así la actitud de los señores Noroeste lo llevaba a ese extremo. Para no pensar en las múltiples y sutiles formas que tenía para hacer desaparecer a los señores Noroeste decidió mantener su mente ocupada y desde su oficina se usando su computadora personal y un programa especial de correo reviso las noticias que había de La Escuela, como el sistema tardaba tiempo en dejar legibles las noticias, no pudo evitar recordar como había empezado todo. El padre del señor Preston, ligueramente paranoico por los comunistas, gracias a la política del senador McCarthy, había despedido a todo el personal al principio de la década de 1950. Desde entonces los trabajos en la mansión eran manejados por empleados sometidos a un control de lealtad, que superaba el de la misma Casa Blanca. Por no decir que debían ser 'verdaderos americanos,' según los criterios del antiguo jerarca y para el antiguo señor Noroeste ser educado en Europa, era suficiente para dejar en duda su lealtad.

Usualmente el cargo de Mayordomo era de por vida. Y de alguna forma 'hereditario,' el Mayordomo entrenara a su propio hijo o a otro pariente cercano, o entrenaba a alguno de sus subalternos para el cargo. El oficio de mayordomo era cruel con la familia, muy pocos podían prestar atención a sus casa y las casas donde trabajaban, Kimble ya se había hecho a la idea de pensionarse anciano y pasar sus últimos años al servicio de La Escuela, como Sir Justin. El caso era que al momento de que el Mayordomo, ya no podía seguir con el cargo los mismos empleados de la casa empezaban a obedecer las instrucciones de su heredero, lo normal era que se le reafirmara en el cargo por parte del dueño de la casa. La Escuela sabía eso mejor que nadie, muchas familias llevaban varias generaciones con miembros de La Escuela en tan alto cargo. Las nuevas generaciones de egresados entraban en las filas de los empleados de las casas, con la excelencia que era sello de los egresados lo normal era que el Mayordomo Jefe, fuese o no miembro de La Escuela, el terminar por entregando el cargo a algún egresado. Con el beneplácito de la familia, de la casa, o del clan. Así poco a poco La escuela se había extendido hasta el nivel actual.

Pero en el caso de los Noroeste, habían roto esa sucesión con el antiguo t paranoico jefe del clan. Cuando Preston heredó la jefatura vio que las excentricidades de su padre bajaban el prestigio de la su casa. Según la alta sociedad no había nada más prestigioso que un mayordomo inglés. Por ese entonces había pasado el desafortunado incidente de Kimble en Los Angeles. Así que varios miembros de La Escuela, vieron una insuperable oportunidad para acercarse a una de las familias más poderosas del mundo, con un miembro de alto nivel de La Escuela. Aun con la nada aragüeña reputación Noroeste, y el debacle del que recién se había salvado Kimble, sabían que era una oportunidad de oro. Aunque el mismo Kimble se sentía incomodo por la reputación que empezaba a ganar Preston Noroeste.

-"Jonathan muchacho, se que será difícil, pero no pierdes nada con concertar entrevista con el señor Noroeste. Además sabes el poder que tiene un mayordomo, si sabe como emplearlo." Había respondido Justin Roland. Y así el señor Kimble acordó con la escuela que lo intentaría por un año como prueba. Debía saber si se adaptaba, a esa familia americana, no se adapto. El problema con los Noroeste era que seguían entrando y saliendo de esos negocios turbios, con una facilidad solo superada por su efectividad. Era por todos sabido, al menos todos los de la Escuela, que la misma revista Forbes o Afficionado Afficionado Magazine preferían no incluir todos sus bienes. A diferencia de estas revistas, La Escuela calculando de forma conservador ponía a Preston Noroeste entre los 50 hombres más acaudalados del mundo. Kimble se había quedado, haciendo alarde de la resistencia ganada, literalmente, en otra vida. La razón era Pacifica la heredara del clan. Saber que en algún momento ella seria la cabeza del clan, era la razón de Kimble para permanecer en la mansión. Debía de mantenerla lo más libre de la influencia de sus padres. Así trabajando desde las sombras, de la forma más peligrosa, a vista y paciencia de todos. Intentaba que la Señorita Noroeste no siguiera los pasos de sus padres, con poco éxito. Fue por eso que casi lloro de felicidad cuando Pacifica se había enfrentado a sus padres, cuando decidió entre sus órdenes y salvar a los asistentes a la gala, abriendo las puertas de la misión.

Cuan se entero de que en verdad fue Dipper Pines el que había obrado ese cambio en la Señorita, se alegro por ella, y de una manera muy inglesa agrego que si bien el chico era un imán para peligros era un… buen chico. Y así se lo había dicho a todos a River, más conocida como la señora Kristen, a la señorita Buscarino, a Jason Riter, a sir Justin y a herr Bauman. Y en vedad lo creía, joven Pines era un… buen chico. Sus únicos inconvenientes, aparte de ser un imán para los problemas, eran su mala conducta, su mal aseo, su voz chillona. Su clase no importaba, pero si el que no sugiera los más rudimentarios modales, como la mayoría de los americanos. Cuando Kimble vio la bandeja de entrada de su correo especial estaba llena de mensajes. Estaban los mensajes que esperaba, uno procedente de California, la información sobre los expedientes escolar y medico del chico Pines y el otro firmado por herr Bauman, desde Austria. Y los demás de miembros que en su no conocía o que solo había oído mencionar. Al leer estos noto que eran versiones de: 'Que paso en la gala y cómo fue que lo solucionaron.'

-"Un fantasma maldijo a los Noroeste, cuando estaba a punto de cumplir la maldición y matar a todos los que estaban dentro. La Señorita lo impidió, por influencia de un… buen chico." Pensó sin quererlo y siendo honesto consigo mismo tuvo que aceptar que desde que supo las razones del cambio en la Señorita, el chico Pines, dejo de ser solo otro de los niños del valle, aunque un poco más conocido, para volverse un… buen chico. Y por los mensajes que leía, en ese momento más de veinte miembros de la escuela, algunos de los cuales los reconoció como Mayordomos de los invitados del viernes, le estaban preguntados, directa o indirectamente por Pines.

Kimble ya había visto eso y sabía que era, en casos como esos el estrés post traumático solía bendecir con amnesia del momento del trauma, además lo que había pasado era algo que la mayoría achacaría a una alucinación o una pesadilla. Después al encontrarse la víctima en un ambiente tranquilo y dependiendo de la capacidad mental del afectado, ese velo en la memoria podía desaparecer, recordando lo ocurrido, o volverse pesadillas recurrentes y terrores nocturnos. Y ahora algunos de los personajes de más peso en el mundo estaban preguntando por el… buen chico, Kimble no sabía que responderles. Gracias a su educación en la Escuela, había leído a los clásicos, y no solo a los occidentales, si antes había pensado en una de las tres maldiciones chinas para describir al muchacho. Ahora se enfrentaba a otra: 'Que los poderosos conozcan tu nombre.' Eso lo hizo pensar en Pines el… buen chico.

No era que le desagrada el joven, tampoco podría decir que en ese momento le agradara y tampoco podía decir que no le despertaba ninguna reacción. Reconocía que además de sus defectos el muchacho tenía grandes virtudes, la valentía y la inteligencia se peleaban el primer lugar, en las que le vinieron a la mente, perseverancia también, sentido de responsabilidad y de amistad engordaban la lista, fácil de tratar como o pudo constatar al verlo en la gala con el joven barón… y la Señorita. Además estaba seguro que era cosa suya la repentina nueva amiga de la Señorita. Por algo había pedido su expediente. Debía conocer más Dipper Pines, para poder saber que era esa sensación, o incomodidad que tenia. Dejando el mensaje de herr Bauman para después, pues prefería estar tranquilo. Ni enojado porque le confirmaban sus sospechas, ni feliz porque las descartaban.

Y empezó a leer el expediente de Mazón Pines, nacido el 31 de agosto de 1999, residente de Piedmont, California... A mitad de la lectura tubo que revisar de nuevo los datos personales, el documento parecía referirse a otra persona. Calificaciones eran buenas pero sin llamar especialmente la atención, a excepción de deportes y manualidades, donde solía ser un simple aprobado, aunque había llegado a las finales de deletreo en varias ocasiones y tenía un IQ verdaderamente alto. Según el documento solía ser víctima de agresiones y abuso por otros niños la escuela, 'bulling' como le llamaban los americanos. Era un solitario, no tenía amigos en la escuela con excepción de su hermana Mabel de la que era psicológicamente dependiente. Ninguna actividad extra curricular, ningún logro… nada. Solo era un chico algo por encima de la media en lo académico. Sin quererlo se pregunto si mismo este era el mismo chico que había vuelto de cabeza el valle?

Leyó mas atentamente las conclusiones del más reciente informe de los psicólogos escolares: 'Se trata de un niño de constitución física normal baja y de un potencial intelectual adormecido por la falta de ambición, nótese su IQ. Trabaja lo menos posible, aun así consigue resultados más que aceptables. Desafortunadamente es el estereotipo del niño medio. Posiblemente algún shock insospechado le despertaría, pero el departamento psiquiátrico no puede hallar nada que despierte su potencial. No se le recomienda para actividades fuera de las normales de la escuela. Todo parece indicar no puede alcanzar su tope máximo.'

Al acabar el Informe de M. Pines apareció el encabezado de otro informe de M. Pines, pero no de Mazón Pines sino de Mabel Pines. Aparentemente el que hubiese dos alumnos en la misma escuela, el mismo grado y con las mismas iniciales y apellido había desconcertado un poco a su colega en California y para agilizar las cosas había enviado ambos. Mabel Pines, nacida el 31 de agosto de 1999, residente de Piedmont, California... Notas normales, ligueramente más altas en artes y deportes, varios premios en artes y manualidades, IQ ligeramente sobre la media, una niña esforzada. Popular entre sus compañeros de salón y en toda la escuela. Miembro de clubes de tejido de apreciación musical moderna y de moda, teniendo cargos en varios comités. Como Algunos grandes descubrimientos eran por suerte.

En las conclusiones del mismo informe que antes había leído del chico decía sobre Mabel: 'Se trata de un niña de constitución física normal alta y de un potencial creativo enorme y aprovechado. Trabaja todo lo que puede tanto en la zona de ciencias como en la de artes, aun así no consigue resultados más que aceptables en ciencias aunque muy altos en artes. Es la viva imagen de un alma libe y extrovertida, disfruta de vivir el momento. Aunque ese compartimento podría ser preocupante aparentemente logra un equilibrio entre el sentido común y su personalidad extrovertida. Muy bien situada para las actividades extraacadémicas en especial. Es lo que se ha dado en llamar coloquialmente un alma libre."

Estaba claro para Kimble lo que pasaba, si bien lo que más le había llamado la atención del joven Pines era su valentía y su inteligencia, para el mismo Pines lo más importante era la responsabilidad. Se sentía responsable por su hermana. Si ponía eso en prospectiva casi todos los rumores y acontecimientos que se habían esparcido por el valle tenían un eje común, Dipper salvaba a alguien, en varias ocasiones a Mabel Pines. No era difícil imaginar cual era el motivo de la valentía de ese chico, era el motivo más noble, el proteger. El shock que los psicólogos de la parte tranquila de california no habían podido encontrar era salvar a alguien. Ahí era cuando el tremendo potencial del chico Pines salía a la luz.

Al repasar el informe sobre el joven pines se veía que su desempeño escolar no era por falta de ambición, en algún momento, posiblemente en el primer grado de la escuela, supo del método de promoción del sistema educativo californiano, si destacas o si sobresales en un curso automáticamente te promueven cuso adelantado. Con lo que dejaría a su hermana sola. El carácter de Mabel Pines era demasiado impulsivo para su propio bien, de ahí la vigilancia de su hermano, debía cuidarla, debía cuidarla de la realidad para que ella siguiera siendo ella misma. El motivo por el que Mabel seguía siendo un alma libre era porque su hermano velaba para que así siguiera. Como había visto en la gala Dipper Pines tenia don de gentes, la popularidad del chico no quedaba opacada por la de la hermana, más bien el chico permanecía en la sombra para vigilar que nada entorpeciera a su hermana.

Lo más seguro era que no fuera un comportamiento consciente de ambos, solo que así se había acostumbrado a vivir. Según recordaba era lo que llamaban 'identidad dividida', pero algo en este verano había empezado a cambiar en el chico, posiblemente en la chica también, y cada uno empezaba a identificarse a sí mismo como una persona independiente. Tal vez el inicio de la pubertad, todo eso a lo que se habían visto en estos meses en el valle o quién podía saber lo que había empezado ese cambio. No podía estar seguro de la chica, pero Dipper Pines estaba reconstruyéndose a sí mismo. Y, hasta el momento, sus logros hablaban por sí mismos del tipo de hombre en que se convertiría. Era más claro el interés de la Señorita y la forma en que la había influenciado. Pines era un proceso, no una persona, poco a poco el niño nerd inseguro que había llegado a pasar el verano estaba dando paso a alguien más, alguien que Kimble se sorprendió al darse cuenta que podría llegar a admirar.

Pero era un proceso delicado, Kimble pensó en una fragua y como moldeaban el metal, golpeándolo y retorciéndolo lo suficiente fuerte para hacerlo cambiar de forma, pero lo suficientemente suave para no romperlo, por algún motivo imagino que golpeaban un lingote de metal en bruto, que era el niño Pines, para volverlo una placa lisa y resistente, no una espada Dipper Pines no era agresivo, era defensor, un escudo. Cada vez más fuerte, más lustrosa y, no pudo evitar pensar, más resistente. Pero algo en el joven Pines le parecía decir obra en construcción. Si algo había entrevisto, era que aun no llegaba a su máximo potencial. Pero después de todo lo que había pasado el verano, incluso enfrentarse a un robot gigante con las manos desnudas o quedar convertido en madera, no pudo más que preguntarse qué clase de shock sería necesaria para hacerlo llegar a su máximo. Que tendría que defender Dipper Pines para alanzar su máximo potencial y convertirse en Mazón Pines. Era una edifico construyéndose a sí mismo, o bien un escudo forjándose a sí mismo, que debía de soportar el edificio o que debía proteger el escudo ara demostrar su fuerza?. Un escalofrió recorrió su espalda, fuera lo que fuera ese shock sería mejor para todos que el chico quedara inconcluso.

De repente noto que ya no pensaba en él como en un… buen chico. Esa sensación ya no seguía igual, había entendido algo del joven Pines o, más bien, gracias al joven Pines. Era claro que la Señorita cambiara mas por ese poco refinado muchacho, que por los años que llevaba intentado influenciarla. Supo que era lo que había sentido hasta ese momento, celos. No de los sentimientos de la Señorita, no era como si creyera que nadie la merecía, sino de la influencia que Pines había tenido con ella. En pocas semanas ese chico había conseguido más que él en años. Incluso estaba seguro que no había sido intencional. Ese chico lo estaba ayudando a cumplir la meta de su vida y redimirse, y él le había tenido celos.

-"Eres un idiota Jonathan." Se dijo a sí mismo. Se dio cuenta Dipper Pines estaba haciendo muy buen trabajo por sí mismo al crecer o evolucionar como persona. En tal caso la maldición 'Que los poderosos conozcan tu nombre' en verdad sería perjudicial para el chico Pines. Con las cualidades que tenía en este momento, no serian pocos los que querrían enlistarlo para sus empresas. sus casas o sus clanes. Pero eso echaría a perder el trabajo que hacia el mismo Pines. Podía recordar sin esforzarse mucho a varios herederos que había dilapidado fortunas por el simple hacho de haberles creído a los que trataban de ganar sus favores al darle siempre la razón, dejándolos con un sentimiento de superioridad, creyéndose tan listos que no se podían equivocar. Llevándolo a cometer las peores equivocaciones. O el caso de saber lo que un heredo valía y pedirle que se esforzara más de lo que podía llevarlo al fracaso y a perder su confianza.

Posiblemente Mazón Pines estaba ente esos y si no lo estaba, de todas formas hacia un muy buen trabajo él solo. Ya con todo claro y más tranquilo pasó la siguiente hora preparando los informes de la fiesta que le solicitaban, así como los informes para Her Bauman. Si pudiera mantener esa amistad con la Señorita, él sería una pieza clave de la renovación del clan Noroeste… aun era muy temprano para pensar en un 'clan Pines.' Se abstuvo de pensar en eso, aunque posiblemente la Señorita, como toda adolescente en esa situación, ya lo habría pensado. Aunque no le molesto la idea había entendido algo visceralmente algo más allá de los papeles o de las acciones que conocía del joven Pines. Algo que gustaría confirmar, pero hacerle un visita al joven estaba fuera de discusión. Sabía que podría hacer que el joven sintiera la presión, quería conocer el tipo de metal que estaba siendo forjado en Mason Pines.

Antes de responder a los que preguntaban qué había pasado en la gala decidió que sería injusto tomar el solo la decisión de no compartir la existencia de Pines, por lo que que le envió el informe a sir Justin pidiéndole su opinión sin mencionar la omisión del nombre Pines. Aduciendo que había sido un suceso paranormal que había sido controlado por la Señorita. Antes de acabar con los informes para herr Bauman, un mensaje apareció en su computadora. 'JRolland desea hablar con usted desea contestar… (S/N)'

-"Sir Justin ya leyó mi informe?"

-"Si Jonathan muchacho, pero note que no es exactamente como lo que me habías contado. Qué paso con la intervención del joven Pines?"

-"Si mi lord por eso se lo envié, supongo sabrá la cantidad de miembros que me han preguntado por la gala?"

-"Si fueron la mitad de los que me han pedido informes a mí, sería el record en lo que va del año."

-"Exacto y pienso que sería mejor dejar en el anonimato al joven Pines."

-"Esa es tu opinión profesional… Jonathan."

-"Si sir, creo que para el muchacho sería mejor ir a su aire, antes de permitir que otros se interesen por él."

-"Y en que te basas?. Sé que no es mi incumbencia, pero Jonathan tu mismo dijiste que tenias un conflicto de intereses."

-"Sir Justin acabo de leer los informes educativos, psicológicos y demás información sobre el chico Pines y… creo que él es de los que es mejor dejarlos madurar mas por sí mismo, no creo que exagere al decir que el mismo atraerá la atención en su momento."

-"El caso del 'príncipe mal educado'?"

-"Esa sería una posibilidad, creo que el joven Pines debe descubrirse un poco a si mismo antes que empiecen a presionarlo o alabarlo."

-"Confió en tu juicio Jonathan, pero confía en los miembros. Como sugerencia al menos diles que es lo único que podrás decir por el momento."

-"No estaba seguro, pero también creo que sería bueno que cuando el joven Pines llame la atención, los miembros sepan que muchos de sus empleadores le deben la vida."

-"Es tu decisión Jonathan, eres quien conoce al joven."

-"Modificare el informe para los demás miembros, desea revisarlo antes de que se los envíe, sus sugerencias siempre son bien recibidas."

-"Lo leeré como todos, confió en ti Jonathan." Respondió el caballero desde el otro lado del atlántico. "Entonces pasa una buena noche."

-"Y usted un buen día Sir Justin"

Ya casi acababa los documentos para herr Bauman, en ellos si se extendía mas con la participación de Pines en el cambio de la Señorita, que acabo con el dominio que tenían sus padres sobre ella y de paso salvando a los invitados de la fiesta. El caballero austriaco debía conocer mejor al joven Pines, era importante que supiera la clase de personas con que el joven barón se relacionaba. En el informe a los demás menciono un tercer participante que había ayudado a la señorita a salvar la fiesta, así como una escueta explicación del porque prefería mantenerlo en secreto.

Pero antes de enviarlo decidió leer la misiva de Herr Bauman, esperando que con eso le quitaran sus sospechas acerca de los señores Noroeste. Lamentablemente no fue así. Más bien al contrario al leer el arreglo, no solo aprovecharían la ausencia de la señorita, sino que sería enviada a Austria sin siquiera consultarle, sin decirle que abandonaría el país de antemano, como si fuera solo 45 kilos de carne o una máquina para crear a la siguiente generación Fundshauser. Sintió su ira hacia los Noroeste encenderse, cuando el germano explicaba los pormenores del arreglo, mientras leía una parte de su mente evocaba a ese soldado inglés, a quien afortunadamente la misma misiva hizo callar. El Mayordomo de los Hohehauser, sospechaba que el arreglo de matrimonio, concertado por Brandeis Fundshauser, regente de la baronía y tío del joven barón. Era una prueba más para el joven barón, por parte de su abuela.

Kimble conocía lo suficiente del mundo para saber la clase de mujer que era Grafin Mechthild von Hohehauser, y como el joven barón era otra pieza de metal siendo forjado en otra fragua, con métodos y metas distintos. No era raro que se ambos jóvenes se hubieran comportado como amigos desde el primer momento que se conocieron, eran parte de los candidatos a la siguiente generación de personalidades mundiales, pero uno había nacido con una cuchara de plata en la boca y el otro era… de California. Esa idea le vino a la mente sin siquiera pensar, pero una vez hecha la comparación del joven Pines con el barón, la misma talla que le propinan al joven barón, no desencajaba con lo que pensaba del chico Pines.

-"Al menos tendrá que aprender buenos modales…" La Señorita estaba en esa misma lista de 'futuros líderes,' rica y heredera de la fortuna Noroeste, serian claros los motivos de una alianza Noroeste- Hohehauser, casi dudo de lo que suponía herr Bauman, para la Condesa sería ventajoso unir la casa austriaca con el clan americano. El patrimonio de la pareja seria de los mayores en el mundo y con el joven Marius a la cabeza, en la forma que lo estaban educando, no era difícil imaginar que ese patrimonio aumentaría considerablemente. Si bien no dudaba en la opinión de Herr Bauman, nadie podía saber lo que la Grafin tenía en mente, desde hacía tres décadas había sabido manejar uno de los grupos industriales, un territorio casi exclusivamente masculino, además siendo viuda. Y no solo logro con manear el grupo Hohehauser, sino que expandirlo. Sin usar mucho juego sucio.

Aunque menos preocupado por las palabras de su colega no pudo sentirse tan calmado como el europeo. Además sin querer pensó en la desolación que traería a la casa ese arreglo, donde la Señorita no volvería en varios años. Pero Kimble no era de los que se quedan dormidos en sus laureles empezó a imaginar algún método para evitar ese arreglo, si bien no podía actuar contra los Fundshauser, o sus familiares. Sabia suficiente de los Noroeste como para que se le ocurriera alguna forma 'convencerlos' de que no era tan buena idea el arreglo matrimonial. Tomando en cuenta la clase de negocios que le conocía al señor Preston

Se dio cuenta que evitar la unión de los grupos industriales Noreste y Fundshauser-Hohehauser sería el mejor modo de mantener su anonimato y, de paso, obligar a la disolución del arreglo matrimonial, una vez que se hiciera público. No eran pocos los competidores que no verían con buenos ojos esa unión. Y lo mejor no debería usar ningún chivo expiatorio ni nada por el estilo, eso siempre dejaba hilos incómodos capaces de ser seguidos hasta la fuente, o sea él. Incluso un competidor sabría que el escándalo, si bien dejaría mal parado a las industrias Noroeste, no lo afectaría lo suficiente para debilitarlo, pero si lo suficiente para que el grupo Fundshauser-Hohehauser prefiriera no verse involucrado. El 'negocio' que iba a usar para forzar la unión era una compra hostil de una empresa. Había sido una trampa muy ingeniosa por parte de Preston Noroeste. Primero se hizo público, de manera obviamente anónima, un posible desfalco, que terminó siendo falso. Pero, antes de constatarse como falsos, los rumores condujeron a la caída en picado del valor de la empresa. Lo que el grupo Noroeste aprovecho para ofrecer comprar las acciones y hacerse con el control de la misma. Ese pequeño asunto estaba siendo investigado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, un precioso trapo sucio puesto secar al sol.

Mientras pensaba en eso otra idea paso por su mente, qué pensaría el joven Pines de los arreglos de los señores Noroeste? Era una pregunta que le pareció muy interesante, si era en verdad lo que pensaban, que el chico Pines parecía corresponder a los sentimientos de la Señorita. Pero también parecía que Grafin Hohehauser no iba autorizar el plan del tío del joven barón, anulando el arreglo matrimonial.

-"Una lástima, sería una gran oportunidad para ver que tan forjado esta Pines... y también para saber sus sentimientos hacia la Señorita." Fue lo primero que pensó.

Continuara.