Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. Pacifica esta en problemas, la apartaran del valle aparentemente por años, lo que molesto a quien no debía, alguien que se siente en necesidad de defenderla. Quien tiene la inteligencia y la oportunidad para ayudarla, alguien a quien no le tiembla la mano, aun ante los apellidos más poderosos del mundo. Espero te guste este capítulo, y el próximo miércoles (24 de Enero de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Gracias a todos quienes se preocuparon por mi salud, afortunadamente ya estoy mucho mejor.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

26. Escudo.

Sabía lo que debía hacer, pero no tenía más que rumores, entredichos y pruebas circunstanciales. Nada lo suficientemente firme, aun siendo un aficionado podía notar la pericia con que habían ocultado todo. Era imposible confirmar nada, pero también era obvio que alguien como Preston Noroeste, no podía estar tan limpio. La misma falta de evidencia demostraba que habían hecho un concienzudo trabajo de ocultar todo, sabía que era solo cuestión de saber encontrarlo. Todo dejaba sus huellas, era un campo de la computación que se llamaba informática forense, que se enfocaba en revisar los espacios vacios, archivos temporales, volcados de memoria y otras zonas donde las computadoras dejaban información 'temporalmente'. Donde aunque se tratara de eliminar, con suerte encontraría rastros suficientes para reconstruir lo que habían querido destruir, era como usar un sabueso para encontrar un cadáver, pero este cadáver en especial estaba enterrado en discos duros.

Pero saber eso era una cosa y ponerlo en práctica era otra totalmente distinta. La solución idónea era lograr la ayuda de la única persona que conocía que sabía lo suficiente, alguien que había diseñado un plan para interferir el sistema de computación de los misiles rusos. Su tío abuelo Ford. Pero apenas conocía al científico de la familia y pedir su ayuda para eso le parecía imposible. Ahora había encontrado un modo, aunque le costó ser vapuleado 'gentilmente' por 45 minutos.

Dipper había quedado lleno de raspones y moretones, le dolían partes del cuerpo en las que ni siquiera solía pensar muy a menudo y parecía que respirar se había vuelto un lujo. Durante la 'practica amistosa' con su tío Ford, la expresión 'solo duele cuando me rio' cobro un nuevo significado, quería reír del gusto al ver a su tío Ford en el suelo, pero sentía que si hacia tal esfuerzo sus pulmones, en verdad, empezarían a salirse en trocitos por la boca. No le guardaba rencor, sabía que tío había sido rudo, pero no por hacerle daño. Lo que habían practicado hoy era el tipo de lecciones que se aprendía mejor si dolían. Siendo sincero consigo mismo era claro que el anciano había ido suave, al menos lo más suave que pudo con él. No eran las prácticas deportivas de box o lucha que había tenido durante el verano con tío Stan, eso era más parecido a cuando tío Stan decía 'dejemos de ser caballeros,' y le enseñaba los trucos que posiblemente había aprendido en alguna cárcel.

En eso se parecían, aunque a tío Ford debía costarle ir más suave de lo que había ido. Había descubierto que, por alguna extraña razón y experiencias distintas, ambos ancianos no le enseñaban a 'practicar' box, lucha o lo que fuera que usaba el tío Ford. A él nunca le había gustado la violencia, pero había aprendido que a veces debía usar la violencia y si debía usarla mejor usarla bien. Y eso le trataban a enseñaban sus tíos. En esas ocasiones cuando 'dejaban de ser caballeros,' como ahora lo había hecho tío Ford, tío Stan le enseño que lo más importante de una pelea no era ser elegante, demostrar técnicas complejas o caballerosas, tampoco era demostrar que eras mejor. Lo importante en esa tipo de peleas, en las que habían participado sus tíos y donde habían aprendido esos trucos y esos movimientos, era que perder significaba morir.

Luego de unos momentos logro componerse lo suficiente como para ayudar a levantarse al tío Ford. Los siguientes 15 minutos fueron una agonía de resistencia, aguantando los embates, mucho más intensos de su tío, aunque busco las aberturas que antes había encontrado, en su tío era ahora mas concienzudo y evitada darle una segunda oportunidad, además que de todas formas ya había conseguido su objetivo. Otro día, dando un poco más de tiempo y ya más acostumbrado a 'ejercitarse' con tío Ford, volvería a tratar de derribarlo. Al menos ahora ya no era una pelea de un solo lado y con amagues y contras se logro mantener a salvo y lejos del suelo.

Mientras poco a poco recuperaba el aliento, sus tíos volvían a discutir, no era que tío Stan se había molestado con tío Ford por lo poco amable había sido con él, era que tío Ford no le había gustado la forma en que su hermano había reaccionado ante su derrota. Pero por una vez estaba demasiado excitado y cansado como para que le molestara la rivalidad de niños entre ambos ancianos, poco a poco sentía que su pulso volvía a la normalidad, incluso creía que ya podría hablar sin perder parte de su aparato respiratorio en el intento

-"Stanley tu mismo dijiste que te había empezado a derrotar pronto."

-"Si, pero al menos conmigo tubo que probar por unos días, a ti te dejo en el suelo en menos de una hora, un niño de doce años es muy rudo para la señorita nerd?" La última parte la había pestañeando con sus manos bajo la cara, en una mala imitación de una expresión de preocupación.

-"Eso mismo es lo que paso el chico ya aprendió trucos sucios de ti, lo has convertido en un peleador callejero, estas orgulloso?"

-"De hecho lo estoy." Dijo el anciano con la mejor de sus sonrisas, dejando al otro sin palabras por unos instantes. El chico para su sorpresa se sintió orgulloso de sí mismo. Los dos ancianos continuaron discutiendo todo el camino a la Cabaña, mientras él los seguía, tomando un poco de agua del termo que tío Stan siempre alistaba para su 'ejercicio,' era agua tibia, alguna clase de té, y levemente salada. Según tío Stan mientras se tenía el cuerpo caliente por el ejercicio lo peor que debía de hacer era tomar algo frio, como tenía cierta lógica no objetaba el calmar su sed con esa especie de té que usaban. Eso le había dado tiempo para poner sus pensamientos en orden, también la idea original de bajar el estrés había funcionado.

Esa mañana cuando Marius le había dicho de las intenciones de su familia, más específicamente de ese tal Brandeis, Marius no sabía que tanto estaba de acuerdo su abuela, quien era el verdadero peso pesado de su familia, y de los Noroeste, en el caso de la familia americana no era necesario buscar culpables. Ese acuerdo matrimonial con que quería unir las fortunas de ambas familias, tomando como cosas a sus respectivos herederos. Marius había hablado demasiado seriamente como para obviar el asunto, que ya habían discutido antes, pero sin saber que otra la afectada seria Pacifica. Esa situación lo sacaba de sus cabales, la nada agradable sensación de ser carcomido por la ira no le gustaba, pero no la dejo tomar el control debía usar esa ira, debía de tomarla como combustible, pero no quedar quemado por ese sentimiento.

Le molestaba más que nada la imponencia que sentía, como el mismo había dicho el viernes a Pacifica, era solo un chico. A principios del verano, cuando Pacifica, solo destacaba por hacer sufrir a Mabel, él había buscado en internet todo lo que pudo sobre los Noroeste. Parecía raro ahora, que conocía a la verdadera Pacifica, hacia pocos meses había usado todos los trucos que conocía para armarse contra la rubia. Pero aunque encontró mucho, supo que solo había raspado la superficie de lo que eran los negocios de los Noroeste. Sabía que debajo de esa superficie había un abismo oscuro y maloliente. Ahora que tenía entrar en ese abismo para ayudar a la chica y a Marius, no sabía cómo. Además debía empezar desde cero la investigación sobre la familia austriaca. Nunca había tenido una razón para aprender a hackear computadoras, solo sabía lo básico y lo teórico, pero ahora más que nunca necesitaba hacerlo.

Todo eso le venía atormentado desde que colgó el teléfono, podía bien aprender a ser hacker, no le parecía difícil, pero según Marius lo más posible era que Pacifica dejara el país esa misma semana, no tenía el tiempo suficiente para aprender. Había entrado en pensamiento profundo incluso antes de colgar el teléfono. Así fue como, casi que por acto de magia, supo que la única solución era su tío Ford. Pero el anciano seguía manteniéndose distante de la familia, y aun más de él. Posiblemente aun estaría confuso por volver a la tierra o no sabía qué. Lo malo era que no le tenía confianza suficiente como para abiertamente contarle todo, posiblemente pensara que era líos de niños, además por alguna razón al pensar en decir que era por salvar a Pacifica, lo hacía sentirse incomodo. Pero sus pensamientos seguían ando vueltas sin sentido no podía encontrar una solución, hasta que mientras lo pensaba vio la luz al "ejercitarse" son su tío Ford.

Luego de refrescarse para aliviar la incómoda sensación del sudor. Mientas los demás estaban repartidos por la cabaña Dipper encontró a su tío Stan en la sala de televisión, convertida ahora en cuartel de las reparaciones, se había aburrido de molestar a su hermano. Antes de preguntarle por su hermano, este apareció secándose el cabello, usando la misma ropa de antes. Parecía que en verdad era una maravilla tecnológica pues estaba limpia y como recién salida de la secadora.

-"Fue una entretenida forma de hacer ejercicio, espero vernos mañana, sobrino."

-"Eso lo decidirá la moneda."

-"Tienes razón, sería muy interesante verte besar el suelo Stanley."

-"Veremos quién besa el suelo más a menudo." Dijo el anciano con una sonrisa, que hizo que el chico empezara a ver más magulladuras en su futuro.

-"Bien me laman cuando esté listo el almuerzo." Dijo el científico mientras tecleaba la combinación que abría la puerta oculta tras la máquina de dulces.

-"No olvidas algo tío Ford?"

-"Como que podría ser…?"

-"El chico está siendo educado cerebrito, no recuerdas su apuesta?"

-"Apuesta…?"

-"Si lograba botarte en 15 minutos, le deberías un favor de nerd." Dijo El anciano sonriendo, disfrutando de recordar la pelea… el entrenamiento. "Según mi reloj le levo 11 minutos y unos segundos… Así que le debes el favor."

-"Si sobre mis investigaciones…" Dijo el anciano. "Dipper te ayudare, pero ya sabes mis condiciones." Sabía que debía de desconfiar de un trato tan bueno, pero jamás pensó que su sobrino pudiera tomarlo desprevenido con ese truco.

-"Es sobre tu prototipo para interferir misiles rusos, dijiste que era funcional verdad?"

-"El Generador de Números Primos, si es funcional pero para que querrías algo así?" Había aprendido, por las malas a tenerle cierta saludable desconfianza al niño, posiblemente había pasado mucho tiempo de calidad con su hermano. Dipper tenía que elegir bien sus palabras, tío Ford podía estar desactualizado, pero era un genio, debía de decirle lo que ocupaba pero con mucho cuidado.

-"Me gustaría saber si sirve para descifrar algunas partes de la internet actual y probar algunas cosas."

-"Pues según recuerdo de internet lo más seguro es que así sea. Aunque no se qué tan peligroso pueda ser, o que información buscas."

-"Mira el chico tiene 12 años no creo que quiera robar un banco… aunque sería buena idea."

-"Stanley…" Dijo el científico al darse cuenta de la expresión de su hermano.

-"Bien ya no digo nada mas sobre eso… por ahora" Dijo refunfuñando.

-"Tío Ford no lo usare para robar un banco o nada así. No buscare en los archivos de la escuela, o en algún sitio indebido. Nada mas quiero revisar algunas cosas, nada del otro mundo…" Stanford volvió a ver a su hermano, este solo lo miro con la expresión que decía que el chico no mentía. Aun así dudaba en cumplir su promesa además tenía que terminar su trabajo en el sótano. "Prometes que no te meterás en líos o modificaras algo de lo que encuentres en internet?"

-"No es mi intensión hacerlo." El anciano volvió a ver a su hermano, que era quien más conocía al chico, no le confiaría su prototipo a Stanley, pero eso era un asunto de familia. Sabía que podía confiar en que él conociera a su sobrino. Con un casi imperceptible movimiento de cabeza su hermano dio el visto bueno. "Además tío Ford, no te da curiosidad saber si ya alguien logro proteger internet de tu maquina?" Con eso se convenció, el orgullo de inventor, que siempre había tenido, quiso saber si habían logrado llegar a su nivel.

-"Ok que rayos era un trato, pero habrá que modificar el prototipo, treinta años no pasan en balde, imagino que las computadoras ya no usan puertos paralelos, o si?"

-"Creo que será un poco más difícil, pero creo que sé cómo conseguir la información, tío Ford."

-"Cuando vivía aquí la biblioteca del pueblo distaba mucho de estar actualizada. Y no creo que vendan libros sobre eso, al menos no en las librerías que recuerdo."

-"Pues como decías tío Ford las cosas han cambiado mucho en internet, creo que podre conseguir la información de los conectores actuales e imprimirla para que la leas y modifiques tu prototipo."

-"O sea ya tienen internet en el valle?" Dijo sorprendido el científico.

-"No te imaginas el alcance que tiene internet ahora tío Ford…" Dipper intento resumirle un poco lo que significaba la red de redes y su uso más común la Word Wide Web.

-"Increíble incluso vender comida y llamadas de video conferencia en la palma de la mano…" Dijo poniendo la típica pose Pines de pensar, cruzando los brazos y sosteniéndose la cabeza, guardando silencio.

-"Ya le volvió a pasar, se me hacia raro no verlo así…." Comento el tío Stan.

-"Así como?"

-"Cosas de nerds creo." Respondió el anciano. "Él solo que se pone a pensar tanto en algo que podría olvidarse de respirar, podía quedarse en esa posición por horas."

-"Casi me dan ganas de renegar de la apuesta." Concluyo Ford luego de casi un minuto. "Pero si me das tu palabra de no meterte en líos, lo hare. Creo que podre ingeniarme una interface entre mi prototipo y las computadoras actuales, toda computara se basa en el mismo principio."

-"Gracias tío Ford."

-"Ni lo menciones Dipper, así al menos me distraigo un poco." Y luego mirando a su hermano agregó., "Stanley como es que en la cabaña no hay ni una computadora y aun mas internet?" Seguramente era otro de los resultados de haber pensado en el tema.

-"Las computadoras… Esas cosas son invención del gobierno para espiar a los ciudadanos honestos." Dijo muy seguro el aludido.

-"Entonces no te deberás preocupar por eso. No puedo dejar que Dipper ande por ahí con uno de mis inventos. Más ese creo que aun debe estar considerado como 'Top Secret'. No me gustaría que lo lleve por la calle." Volviendo a ver al niño agrego. "Dime Dipper es muy difícil conseguir una computadora y un servicio de conexión, cumpliré con lo que te dije pero siempre y cuando no uses el prototipo fuera de la casa." Eso sería un problema pues ocupaba tener esa información lo antes posible.

-"No sé en el valle, pero para una computadora se consigue en una tienda, en el Centro Comercial hay una especializada, e instalar el servicio suele durar menos de una semana en mi casa, no sé cuando duren aquí."

-"Vas a dejar que esos metomentodo del gobierno puedan espiarnos por una computadora?"

-"Es mi casa Stanley y te prometo que nadie se meterá contigo, sabes que al menos en eso si puedes confiar en mí." Dipper parecía estar en shock, él se había quejado con tío Stan sobre lo mismo, pero había preferido dejar el asunto. En especial después de la noche que él, su tío y su hermana habían pasado en la cárcel, prefería alejar a tío Stan lo más posible del concepto de fraude por computadora.

"Bien…" Dijo mirando la cara amargada de su tío. "Creo que el más indicado para eso sería Soos. Incluso el y su novia suelen hablar todos los días por internet y además siempre ha vivido en el valle."

Mientras los ancianos hablaban con Soos, quien ciertamente conocía a los encargados de la tienda que se ofrecieron a tener esa misma tarde listo el quipo e instalado internet, momentáneamente por conexión celular, mientras la compañía instalaba los cables. Dipper había ido corriendo a un cibercafé del pueblo y sacado la información técnica de las actuales conexiones de comunicación entre computadoras. Le parecía increíble como habían salido las cosas. Su tío no solo le daba la llave y para las puertas de internet, sino que estaba poniéndole una alfombra roja a esas puertas para que entrara. Luego de una hora volvió con las especificaciones de los conectores USB, tanto en hardware como en software. Sabia donde buscar documentos necesarios en los sitios de algunas organizaciones como IETF, RFC, ISO y algunas compañías privadas. Su tío parecía solo ojear los documentos de no ser que ocasionalmente hacia anotaciones en una libreta. Luego de unos minutos había hecho un diagrama y junto con Soos reviso su diseño, podía ser que algunas partes ya no existieran. Pero luego de unas modificaciones sin importancia volvieron a enviar a Dipper al pueblo a conseguir los componentes.

Stanford Pines era un genio, entre genios y treinta años de viaje inter dimensional no lo habían cambiado.

-"Son matemáticas y las matemáticas nunca cambian. Dipper." Afortunadamente Stanford había aprendido a programar en C. Así que sus derivados C++ y Java, al menos para su intelecto, eran simples dialectos del C original. Con un poco de soldadura y componentes comprados en el pueblo, había diseñado y construido una interface entre su prototipo y las computadoras actuales. Y un poco de programación permitió conectarlo a la recién instalada computadora. Como primera prueba había descifrado los documentos 'Enigma,' comunicaciones entre las fuerzas navales nazis, que habían estado codificados desde la segunda guerra mundial. Después de eso la prueba final fueron algunos sitios de correo, no sin antes permitir que Dipper ocultara la información geográfica y demás huellas que podría dejar su equipo.

La habían instalado en la oficina de Stan, aunque el anciano aun seguía algo inconforme, había estado desacuerdo en que Dipper no debía bajar al sótano, intuía los peligros que su hermano guardaba ahí. Y prefiero tragarse su orgullo antes de exponer a su sobrino. Mientras su hermano, después de relajarse un poco con esa tarea, a su parecer trivial, había decidido continuar el trabajo de desmantelar el Portal y asegurar la micro Puerta.

-"Dipper confiare en ti. Pero como condición es que solo podrás usarlo con mi permiso. Y tampoco te encerraras en esta habitación todo el día, tus padres te enviaron a pasar el verano conmigo, no importa que fuera Stanley usando mi nombre, me siento responsable por ti."

-"No te preocupes tío Ford. No creo que estar metido en una habitación sea forma de pasar el verano."

-"No creas que no se que con eso tienes acceso a toda internet, pero confió en ti y tu tío Stanley confía en ti. Así que sabemos que no harás nada indebido o peligroso."

-"Gracias tío Ford."

-"Y te agradezco por tratar de no engañarme, sé que esto tiene que ver con esa amiga tuya, la niña Noroeste." Dipper se quedo sin aire por unos instantes mientras la expresión en la cara de su tío se volvía más seria. "No voy a decir nada sobre tu amistad con esa chica, pero creo que su familia la debió meter en algún lio y que ella debe ser importante para ti. Stanley y yo nunca aprendimos a abrirnos con otras personas, de alguna forma ambos aun seguimos lamentando eso."

-"Si, pero tío Ford…"

-"No voy a impedírtelo… acepto que aun no te conozco bien, pero como dije antes si conozco a Stanley. Crees que él tampoco se dio cuenta? Si es así dime porque mientras todos los demás trabajan reconstruyendo la Cabaña, él te dejo pasar la tarde conmigo? Y más aun dejar instalar la computadora aquí y dejarte solo con ella?" Dipper miraba al suelo sin saber que decir.

-"Además, creo que tanto Stanley como yo sabemos que si no puedes hacerlo con mi prototipo, buscaras alguna otra forma de ayudar a tu amiga. Alguna otra forma posiblemente más peligrosa. Así que o te dejamos encerrado aquí o te ayudamos. Y Estoy seguro que encerrarte no serviría de nada. Eres ese tipo de hombre, que daría la vida por sus… amigos." Dijo mientras le apretaba el hombro. "Ayuda a la chica… no te preocupes nadie más en la casa lo sabrá, solo te pido que tengas cuidado. Los Noroeste son una familia peligrosa." Y mientras lo volvía a ver el anciano sonrió y le cerró un ojo. "Aun siendo una Noroeste tu amiga debe ser única." Dipper no supo muy bien porque se sintió incomodo ante esa sonrisa y esa mirada.

-"Lo es… creo"

-"Bien ten cuidado… y te llamaremos a la hora de la cena." Dijo el anciano dejando la oficina.

Dipper se quedo solo en la oficina. Por la excitación del momento no se había dado cuenta, pero en verdad había sido fácil que tío Stan le dejara trabajar con tío Ford, y que luego le permitiera jugar con ese 'aparato.' A diferencia de tío Stan, que era más reservado, tío Ford fue directo al punto, no supo si era por sus años fuera del mundo o que no sabía tratar con niños, no sintió como si su tío lo tratara como a un niño, con el tiempo aprendería que Stanford Pines había vivido lo suficiente durante sus viajes, que para él la edad no era lo mismo que la madurez.

Así mientras los demás estaban cada uno en lo suyo. El estaba solo con internet, solo y siento lo más cercano al amo de internet del que tuviera noticia. Siempre se ha dicho que la información es poder y por unas horas ese chico de 12 años seria la persona más poderosa del mundo. Pero no buscaba el poder para su beneficio, solo tenía una meta y su tío solo le había dejado usar una herramienta. Empezó a buscar información sobre todos los que la habían hecho sufrir. Ahora ya no era solo un chico. Ahora tenía como protegerla. Si alguna vez alguna persona había necesitado ser protegida, al menos a sus ojos, era ella Pacifica Noroeste.

Se sumergió en los más profundos abismos de internet con eso como meta y con ella en mente.

Continuara.