Capítulo 10: Entre flores y notas de música
Canción: You are my best friend de Queen.
Propuesta por Genee.
Personajes: Sora, Mimi.
Aunque a Mimi le gustaban las rosas no consideraba que estas pudieran servirle para su propósito, menos si eran rojas, Sora le había dicho que ese color estaba relacionado con el amor y la pasión, algo que no quería transmitir. También le preocupaba el elegir el color equivocado, su amiga le había dicho que algunas flores eran para mostrar luto e incluso desagrado. Mimi quería agradecerle a Ruki por las entradas que le obsequió, no causarle problemas con su padre.
A Mimi le pareció extraño el que Ruki le hiciera un regalo tan grande. Tenían poco de conocerse, habían compartido algunos entrenamientos y pocas veces hablado, todas ellas siendo Mimi quien iniciaba la conversación, Ruki no parecía tener deseos de hacer amigas. Las entradas que le había dado no tenían acceso al camerino pero sí eran VIP por lo que podrían ver el concierto desde uno de los mejores lugares. Era algo de lo que uno no se deshacía fácilmente y un regalo demasiado grande para dárselo a alguien con quien poco se hablaba.
Poco después supo que Ruki había sido invitada a una pasarela el mismo día y a la misma hora del concierto. Lo había descubierto cuando le pidió a Koushiro que revisara la agenda de las idols de Appliyama 470. No lo había hecho con mala intención, había perdido su agenda y necesitaba saber de sus siguientes compromisos pero tampoco se arrepentía, Mimi estaba convencida de que aquello era una señal del destino pues debía enterarse del regreso de Yamato y del conflicto entre Ruki y su padre.
—Sora —Mimi llamó a su amiga —, ¿Sabes de una flor que se pueda utilizar para disculparse y para decir que estoy orgullosa?
—Si lo que quieres decir que estás orgullosa puedes usar una flor naranja, estas se usan para dar ánimos.
—Es para pedir disculpas por no poder estar en un momento tan importante y a la vez brindar apoyo. No es para mí sino para una amiga, quería ir a ver a su padre y no pudo por el trabajo —agregó Mimi al notar la mirada de Sora sobre ella —, pero también podría necesitar unas para decir "Bienvenido a casa". Todavía no puedo creer que el desconsiderado de Yamato no nos avisara para prepararle una fiesta como se debe.
—Quizás no quiere que hagamos algo grande para recibirlo —le dijo Sora.
—No creo —le dijo Mimi un tanto escandalizada —. ¿Quién no querría la más grande fiesta después de una gira?
Sora pensó en Yamato, sabía lo reservado que podía llegar a ser su amigo y que probablemente regresara cansado después de una larga gira. No lo dijo en voz alta sabiendo que sería imposible tratar de hacer que Mimi cambiara de opinión respecto a hacer una fiesta, en lugar de eso podría hacer una pequeña reunión, si tenía suerte más sencilla que la que le habían hecho a su amiga, en esa ocasión hubieran querido hacer algo más grande pero no pudieron debido a que Mimi llegó sin avisar. En esa ocasión se habían reunido en casa de Sora, incluso Jou a quien cada vez era más difícil de ver. Pidieron mucha pizza y grandes cantidades de helado. Mimi había llevado unas gomitas que a todos les gustaron y hablaron acerca de lo que había ocurrido mientras que se encontraba lejos.
A pesar de lo improvisado de la fiesta Mimi se encargó de que no fuera pequeña. Con un micrófono se encargó de poner un pequeño karaoke. Al final por decisión unánime decidieron que Jou y Taichi tenían prohibido cantar. La comida también sobró, en aquella ocasión ninguno pudo explicar porque habían comprado tanta.
—Podrías obsequiar crisantemos, es símbolo de buena suerte, riqueza, felicidad y longevidad.
—¡Gracias, Sora! —le dijo Mimi mientras que la abrazaba con fuerza —, eres la mejor amiga que he tenido.
—Es lo menos que podía hacer —respondió Sora tratando de restarle importancia. Ella también consideraba a Mimi su mejor amiga. Se habían conocido desde pequeñas y aunque sabía lo impulsiva que podía llegar a ser su amiga amaba todas las cosas que habían vivido juntas.
—¿Sabes? Te extrañe mucho, estoy feliz de estar en casa.
Mimi y Sora se divirtieron mucho durante el concierto. Varias miradas se posaron sobre ellas, especialmente sobre Mimi, por la emoción que mostraron pero a ninguna de ellas le importó. Aquel era uno de los conciertos más esperados de la temporada y estaban felices de poder verlo en un asiento tan privilegiado como el que tenían.
El final del concierto no fue tan alentador. Ambas intentaron buscar al padre de Ruki pero no obtuvieron los resultados esperados. Incluso cuando Mimi dijo ir de parte de Ruki les negaron la entrada y negaron cualquier tipo de parentesco entre la idol y el reconocido cantante. Ambas se marcharon molestas, ni siquiera habían pedido ver al vocalista, solo quisieron enviarle un ramo de flores. Sin embargo fueron tratadas como criminales o como si fueran las fanáticas más locas.
—Lamento que las cosas terminaran así —le dijo Mimi enojada —, pero al menos ya sé cuál es el problema y lo que tengo que hacer para ayudar a Ruki.
