Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. Parece que al fin Pacifica puede ver una luz al final del túnel, su felicidad y su vida se empiezan a solucionar. Pero aun hay quienes no lo saben y están listos para luchar por la joven rubia, una lucha aparentemente inútil pero si muy peligrosa. Espero te guste este capítulo, y el próximo miércoles (14 de Febrero de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

29. Poder.

-"Se lo dijiste?"

-"Si, era mejor que se enterara de una vez."

-"Te dije que es demasiado inteligente para su propio bien."

-"También aun es muy joven, es inexperto. Debe darse cuenta que no solo vale ser listo."

-"De todas formas…"

-"No te preocupes no lo dejare, meterse en mis asuntos aun… no me veas así, créeme es mejor que tenga a alguien quien lo guie, mira como acabe yo."

-"No creo que Mabel o sus padres o tomen muy bien."

-"Stanley, va a durar años en estar listo… además que creo que le encantara la idea y será interesante tener un aprendiz."

-"Pero si le llega a pasar algo yo te…"

-"No le pasara nada… o eso espero. Dime luego de vivir en este lugar por treinta años, crees que haya alguien mejor que yo?" Solo obtuvo un gruñido como respuesta. "Al menos estamos de acuerdo en eso." Ambos ancianos habían pensado lo mismo, sabían que no podrán detener a su sobrino nieto así que, cada uno a su modo, lo había ayudado para estuviera en el menor peligro posible. Pero ambos pensaron que aun con eso debían darle una pequeña lección de humildad, no los había tratado de engañar, les había dicho una verdad 'ligueramente filtrada.' Ninguno de los dos sabía a ciencia cierta que significa esa chica, Pacifica Noroeste, para él, pero era bueno que supiera que ellos estaban al tanto si no de su motivo, de su meta.
Fue la mera casualidad que Stanford fuera el primero en hablar con el chico. Encontrando a su hermano esperando en el pasillo.

Dipper no se entero de esa conversación casi en la puerta de la oficina, estaba muy atareado dando los toques finales a lo que espera fuera un método para forzar a la familia Noroeste a ser más gentiles con su hija. Si para eso debía amenazar al propio Preston con la cárcel, bien se lo tenía mereciendo. En la tarde mientras su tío Ford estaba 'actualizado' su generador de Números Primos. El estaba pensando y recordando. En su mente habían fluido conceptos de programación y de inteligencia artificial, de lógica difusa y de arboles de decisión, de comunicación por Internet y lenguajes interpretados. Mezclando conceptos que había leído, oído o que se le habían ocurrido.

Luego de ese maratónico brainstroming de pensamiento profundo supo qué hacer, o al menos la mejor manera de hacerlo. Luego empezó a usar la misma recién adquirida computadora para probar sus ideas. La necesidad de buscar información sobre problemas legales en las compañías, o escándalos, incluso secretos de patentes y demás ocultos en alguna parte de los sistemas informáticos en las diversas sedes, despachos, oficinas legales y un pesado etc. Que le permitieran ejercer presión sobre dos de las familias más importantes y ricas del mundo, los Noroeste de América y los Hohehauser de Europa.

Creo sus 'sabuesos', pequeños paquetes de código, que se ejecutarían por medio de algún interpretador de comandos, disfrazados como parte del sistema o 'daemons.' Cada 'daemon' con una nariz de Inteligencia Artificial que le haría buscar lo que necesitaba por medio de arboles de decisión y lógica difusa y una cola en internet donde tunelizaría dicha información, a través de los servidores BlackIvan, usando ese sistema minimizaría el peligro de ser descubierto, dejando la intrusión a los sistemas en algunos minutos, luego de soltar a sus 'sabuesos' estos harían el trabajo de buscar y enviarle la información, ya con tiempo la podría revisar tranquilo. Había muchas ocasiones donde la mano criminal parecía algo fuera de lugar, algo casual o mala suerte. Por eso algunos sabuesos tenían un área gris, no haba forma para que un sistema de inteligencia artificial supiera que era raro y que no, solo algunas que tenían más posibilidad de pasar que otras. Aun así el lograr que sus sabuesos olieran eso sería imposible, fijando algunos valores, que sabia arbitrarios, a algunos eventos para que los procedimientos de lógica difusa les pusieran atención, fue el acercamiento mas practico que pensó para identificar esos sucesos.

Como ya había investigado a los Noroeste, sabía que buscar que negocios buscar, los más turbios. Ese fue su primer objetivo con la llave que le había dado su tío, ahora sus sabuesos estaban en varias decenas de servidores y sistemas relacionados de alguna forma con los Noroeste. No se preocuparía por ellos ahora, ya todo el trabajo estaba hecho, sus sabuesos estaban generando toda una biblioteca sobre los malos negocios en que estaba, estuvo metido o instigado Preston Noroeste. El mientras tanto lamentaba no saber alemán, leyendo hasta donde podía en ingles sobre la familia austriaca y ocasionalmente usando software de traducción automática.

Pero casi nada turbio, mucho menos algo ilegal a alto nivel, había leído sobre Mechthild von Hohehauser, la impresionante jefa de la familia, así como del grupo industrial y bisabuela de Marius. Dipper Pines quedo impactado, no se apegaba a la idea tenia de la mujer que en sus maquinaciones había tratado a su nieto y a Pacifica como si fueran piezas de maquinaria u objetos. Supo de su vida, de su infancia, de su matrimonio, de su viudez, de cómo en vez de acobardarse había sacado dientes, garras, y hasta cuernos, no solo defendiendo el legado de su esposo y su familia, sino que imponiéndose como la voz cantante en Europa, social y económicamente. Era consciente que la unión de los grupos Noroeste y Hohehauser los volvería líderes a nivel mundial. Los beneficios de esa unión, sellados con el arreglo matrimonial, eran difíciles de imaginar. La condesa, como era llamada, tenía esa extraña mezcla de cualidades que la hacían un líder justo. No solo eso entre mas leía sobre la 'Dama de Hierro' más le parecía extraño su comportamiento.

Dejo de leer pues se sentía en un callejón sin salida, las acciones pasadas de la condesa y como había tratado a Pacifica y a Marius, no tenían lógica, debía de verlo desde otro ángulo, pero le era imposible en ese momento. La investigación de los Noreste estaba hecha, solo debía de esperar para revisar lo que encontraran sus sabuesos, por otro lado sentía que algo no cuadraba con los germanos. Su mente solo daba vueltas en círculos, decidió dejar que su subconsciente trabajara un poco olvidándose de los nobles europeos, de los ricos americanos y, al menos trato de olvidar, a su amiga en Maine, aunque para su supresa, eso ultimo con poco éxito.

Empezó a navegar por internet revisando los sitios que solía frecuentar en casa, siempre había sido un apasionado de los misterios, las conspiraciones y lo oculto. Solo para tener decepción tras decepción. Todo lo que encontraba de alienígenas, encubrimientos, conspiraciones, sucesos paranormales se derrumbaba ante un análisis critico. Ahora los veía porque sabía que siempre podía haber algo de trigo en el paja, al menos había confirmado la existencia de los hombres de negro. Si bien no eran la peligrosa y oscura agencia internacional, que los fanáticos de las conspiraciones creían que acallaba testigos, destruía pruebas y encubría hechos. Tenía muy presente a los agentes Powers y Tigger, quienes en su necesidad de confirmar sus sospechas casi habían descubierto el portal y al encubrimiento de su tío Stan. Investigo un poco más, podían ser aun peligrosos. Apenas habían pasado unos días y no estaba seguro de si en verdad el tío Ford había destruido toda la información, seria contra toda lógica que solo tuvieran una copia de la información.

Por lo que empezó a indagar sobre el asunto, dejando que su mente se apartara de la familia Hohehauser.

Tuvo que buscar usando lo único que tenía, los nombre de los agentes. Pero había miles de hombres de apellidos Powers y Tigger, que coincidían con las edades que les calculaba, en las agencias gubernamentales, podía revisar las fotografías de esos empleados del gobierno, pero sería un trabajo de nunca acabar. Pensando un poco, recordando todo lo que había oído de ellos. Recordó que el mayor, Powers, le había dado una pista más, tenía un desorden que le hacía incapaz de reír, eso sería raro que no pareciera en ninguna parte. Luego de buscar unos minutos en internet encontró el síndrome de Harington o Nunquamrintis, que en si era la imposibilidad genética de sonreír y, en algunos casos fuertes, incluso de sentir humor. Y que los estudios sobre esta estaña condición eran llevados a cabo en el Marx Brothers Memorial Hospital de la UCCH (University for Clowns, Comedians and Humorists).

Al entrar en el sitio web del hospital, encontró mucha información de casos y de pacientes con ese extraño padecimiento, los pacientes se limitaban a unos pocos poblados de una zona del suroeste norteamericano. Pero gracias a la ética médica no se hacían públicos los datos de los participantes en ese estudio, cambiando por seudónimos clásicos de 'Paciente A1' o 'Paciente B4,' pero no era nada para el Generador de Números Primos, minutos después pudo ver los expedientes de los acecidos por ese desorden.

Y ahí encontró a Powers, 'Paciente D3,' más joven y sin bigote, junto con su nombré real. Seguía una breve reseña personal, pero desaparecía hacia unos 10 años mientras formaba parte del FBI, pero quien entraba en el gobierno siempre dejaba rastros ocultos, pero ahí estaban. Siguió su rastro, por medio de las oficinas de manejo de pensiones. La máxima de 'sigue al dinero' le sirvió, si bien las entradas estaban protegidas, como bancos que eran, el ahora Agente Powers pensaba en cómo mantenerse una vez se retirada. Ahora trabajaba para una agencia con el extraño nombre de 'Oficina de Asuntos Internos Generales,' ya con el nombre de Powers y para confirmar también encontró al agente Tigger.

Encontró datos del chasco que la dupla, junto con varios escuadrones de operaciones especiales, había sufrido la semana pasada. Además que Powers, que tenía pendiente una promoción que ahora estaba en peligro, por el asunto en Oregón. Pensó que se lo tenía merecido, gracias a ese hombre había llegado a pensar incluso que su tío Stan era un asesino, o un sicópata que deseaba destruir al mundo, de paso casi había abandonado al tío Ford en otra dimensión, sin oportunidad de volver a casa. Deseaba vengarse, el fiasco de la semana pasada era en verdad complejo y ahora mismo estaba bajo investigación. Una movilización de ese nivel, con un peligro máximo de exposición, sin ningún éxito y con una explicación tan dudosa como una lluvia de meteoritos. Dejaba sus dudas y sospechas.

Leyó las minutas de los investigadores de asuntos internos. No se había encontrado pruebas de los supuestos meteoritos, por lo que la operación para investigar la extraña fuente de radiación, los robos de desechos radiactivos y la investigación del otrora científico genio parecía no tener nada en común, además que por la complejidad de la operación habían sido expuestos más de doscientos agentes y aun se debía evaluar ese peligro. Como muestra estaba el comentario de uno de los peritos del caso. 'Esta investigación deja en duda las pruebas de que el doctor Pines fuera el ladrón de el material peligroso. Dado que gracias a su nivel de seguridad, aun vigente y vitalicio, el doctor podía hacer una solicitud de materiales, sin tener que responder preguntas o arriesgarse con un robo y manejo de los materiales como hacen suponer los videos. Además la desaparición de gran parte del material no hace más que aumentar las dudas acerca de la fiabilidad de los agentes."

Y como en toda operación del gobierno buscaban el responsable, o mejor dicho a quien echarle la culpa. Ahí estaba los comentarios oficiales, hechos por los investigadores y peritos asignados al caso, mientras los agentes aun estaban en espera del resultado. Al ser una operación oscura del gobierno cada perito o investigador se mantenía en el más absoluto secreto, y sus informes serian solo para los ojos de quien fuera el jefe de la agencia o de esa sección y con suerte algunos miembros de defensa, del senado o la casa blanca, si lo solicitaban y hacían todo el tramite burocrático. Solo debía agregar unos cuantos comentarios de reproche o de mal profesionalismo sobre Powers y Tigger y, con suerte, acabarían contando pingüinos en la base MacMurdo de la Antártida.

Incluso era la forma más fácil de solucionar el asunto. Podía escribir o modificar algunos de los informes de los peritos, para achacarle a Tigger mal uso de los recursos. Decir que la lluvia de meteoritos, que se había sacado de la manga su tío, era un intento del agente por alejar las sospechas de su mal juicio o incluso malos manejos. Por lo que quedaría desacreditado tanto él como todo lo relacionado con la investigación sobre su familia.

Redacto el informe donde ponía más que en duda los actos del agente Powers y como Tigger, su joven compañero, lo había encubierto. No era difícil encontrar pruebas de la falsedad de una lluvia de meteoritos que nunca había ocurrido o poner en duda los registros de radiaciones de treinta años de antigüedad. Mientras escribía, se dejo llevar por la ira hacia los agentes, recordando lo que le habían hecho creer y lo que casi había hecho por su culpa. Detallo las posibles causas desde incompetencia a un posible desfalco, sabía que la venganza era dulce, la propia Pacifica le había enseñado eso… Pacifica que ahora estaba sufriendo por culpa del mal uso del poder de sus padres… Pensó en lo que estaba por hacer y en que se diferenciaba del comportamiento de Preston Noroeste… se sintió mal cuando se dio cuenta que, esencialmente, estaba abusando del poder de igual forma que el millonario. Su única escusa era que nunca antes había tenido tanto poder, un poder que podía arruinar vidas. Los agentes le habían hecho daño, pero tratarlos así era injusto. Ellos solo cumplían con su deber, debía aceptar que ante las pruebas que le enseñaron, el llego a equivocarse tanto como ellos por las acciones del tío Stan.

Se dio cuenta que, por unos momentos, ese poder, ese control que estaba ejerciendo sobre internet, se le había subido a la cabeza. Por un berrinche casi haba destruido la carrera, si no es que mas, de dos hombres. Se dio cuenta que no había sido el mismo por unos instantes, y de no haberla recordado… pensando en Pacifica, habría cometido una falta la que lo perseguiría el resto de su vida. Nunca antes había entendido bien eso de 'El poder Corrompe', posiblemente porque nunca había tenido tanto poder. Sintió que se había defraudado a sí mismo, pero aun no era tarde. Empezó a conformar pruebas para sustentar el caso de Powers. No fue fácil tuvo que falsificar datos de la NASA, afortunadamente el espacio era tan grande que con solo eso podría ser suficiente, redacto que unos pocos pedazos de piedra, no mayores que un refrigerador, pasaron por las capas más externas de la ionosfera, generando algún tipo de interferencia, muy parecida a la radicación de fondo que dejaba el portal al cargarse.

Solo debía mencionar ese efecto, ahora los supuestos meteoritos estarían tan lejos y eran tan pequeños que tendrían que mover el telescopio Hubble para confirmar, o en este caso, desacreditar la explicación. Valdría solo una nota de ese fenómeno, sería insignificante, a nadie de la NASA le importaría, además modifico los registros electrónicos para que pareciera verdad. No importaba que no aparecieran en las bitácoras que tenía el observatorio, nadie iría a revisar las notas en papel de los astrónomos. De todas formas entro en el sistema de archivos del centro de investigación para re etiquetar las bitácoras de la semana pasada y luego archivarlas, borrando los registros de donde estaban, dejándolas ocultas en algún archivo, de los miles que tenía el laboratorio y sin ningún registro electrónico de que lo había hecho. Haciendo desaparecer esos documentos, tan bien como si los hubiera quemado.

Mientras se encargaba de ocultar el apellido Pines todo lo posible, para alejar a otros curiosos. De la misma forma que lo registros de la NASA, ocultando los originales en papel bajo montañas de documentos o enviándolos a destruir, borrando o degradando archivos hasta hacerlos ilegibles, elimino todo rastro de las acciones de su tío Stan para salvar a su tío Ford, y lo que no podía borrar lo hiso dudoso, creando falsos reportes de especialistas, falsos reportes de informantes. Una maraña de información cruzada bajo la que escondió a su familia y todo lo relacionado con las investigaciones de su tío Ford con el portal. Mientras lo hacia su subconsciente empezaba a atar cabos y casi cuando terminaba, al final logro encontrar el hueco en el callejón sin salida que era Mechthild von Hohehauser. Aun así se obligo a terminar y a revisar dos veces que su familia estuviera a salvo. Una vez seguro de eso volvió a centrar su atención en los austriacos.

Relaciono lo que leyó sobre el mismo Marius y con su abuela, a pesar de ser rico y de la tragedia cuando era aun muy niño, no lo mantenían en una jaula o un pedestal, había tenido problemas, como cualquier chico, o mas incluso y más difíciles. Marius había sido educado en internados, aprendiendo a ser todo un noble, además de materias normales como matemáticas y ciencias, estudiaba etiqueta, historia, esgrima, equitación y un gran etc. dando siempre lo mejor. Superándose a sí mismo. El americano había sabido la razón desde el día en que Marius le había pedido consejo, trataba de imitar a sus padres, llenando el vacío de su presencia convirtiéndose en un monumento a la vida de sus progenitores. El quería no solo seguir los pasos de sus padres sino superarlos, convirtiéndose el mismo en un monumento a su memoria.

Había tenido problemas tanto deportivos, como sociales y escolares. Demasiados si cabe, cada problema tuvo que enfrentarlo con sus propios recursos, su fortuna y el prestigio de su familia, además de su buen juicio y sentido común. Reitero su impresión inicial de su amigo austriaco, que no era solo una cara bonita. Le parecía extraño siempre había oído de los mimados niños ricos, y ahora que conocía a dos niños ricos, ninguno era mimado, Pacifica había vivido en una jaula donde siquiera sabía que era vivir. Marius, al contrario, si sabía que era vivir, o más bien sobrevivir. Su abuela lo estaba educando, no sólo para ser cabeza de familia, sino el tipo de líder que ella misma era. Estaba creando una segunda versión de sí misma, no una imitación, un mejoramiento de su liderazgo, moldeando a Marius. Al fin había dado con la razón del comportamiento de la anciana.

Y tuvo que aceptar que no había obrado con malicia, la Dama de Hierro había mal entendido a los Noroeste y había pensado que Pacifica era solo otra heredera mimada y arribista social. Por más que quería enojare con la dama no pudo, la condesa se había equivocado con Pacifica al montar esa prueba para Marius, pero todo tenía sentido si tomaba en cuenta para lo que estaba preparando a su nieto, vio mas allá de las ventajas comerciales de la unión entre ambos grupos, mas allá de los beneficios económicos y sociales. Vio a futuro en el que la Dama de Hierro sabía que no estaría y como estaba confiándoselo a Marius. No podía culparla en desear que su nieto estuviera lo mejor preparado posible. Si era como él pensaba, su amigo germano, heredaría una de las labores más difíciles del mundo, ser el remplazo de la Dama de Hierro. Decir que no lo envidiaba era quedarse corto, lamentablemente para el californiano, el liderazgo real no era algo que se deshará, era algo que se ganaba.

Pero más tranquilo decidió que era hora de ir a dormir, sus sabuesos seguirían indagando en los negocios Noroeste y debía encontrar alguna forma para confirmar sus suposiciones obre la dama de hierro. Eran casi las 11 de la noche y además había prometido no abusar con el internet o la computadora. Y el día siguiente debía despertarse temprano para ir a cortar la leña. Además pensó sobándose un hombro también tendría que ayudar a alguno de sus tíos a ejercitarse, deseaba desde lo más profundo de su corazón que tío Stan ganara el día siguiente. Ya se había acostumbrado a sus movimientos y además sabía controlar más su fuerza que el tío Ford. Aun pensando en los austriacos se fue a dormir, como siempre fue un sueño lucido… lo bueno era que había aprendido a controlar el sentido del tiempo mientras estaba dormido así que lograba descansar casi sin pensar en nada. También cuando tenía que pensar un segundo en ese estado de sueño podía sentirse como un día.

Su subconsciente seguía trabajando así que soñaba, se encontró en un sueño repetido, el de la multitud de Dippers, el escenario cambiaba así como la cantidad de clones en su sueño, esta vez la multitud era tan grande y ominosa que difícilmente podía dar un paso, y se encontraba en el bosque aunque no reconoció el lugar. Y también su yo del sueño sabía que debía encontrar a algo al otro lado de la multitud por lo que, mientras el Dipper real veía, el Dipper del sueño se abría paso entre sus propios clones. Pero estos cerraban filas y le hacían casi imposible pasar, pero poco a poco iba atravesando la multitud, centímetro a centímetro llegaba al borde podía sentirlo, pero entonces como todos los días a las 3:50 am abrió los ojos. Se quedo extrañado era la primera vez que no lograba llegar hasta el borde de la multitud, ya despierto, mientras se vestía para ir a cortar la leña, analizaba su sueño ya lo había tenido antes, era 'el sueño de Wendy.' Parte de su obsesión, enamoramiento o atracción por la pelirroja. Había empezado a soñarlo poco después de conocerla, luego del baile en la Cabaña a principios del verano. Pero pensaba que ya todo estaba bien con la chica, lo habían rechazado, gentilmente, pero no por eso no le había dolido y el mismo se estaba conformado con ser solo amigos. Ya era momento de empezar ese jueves y una pila de troncos y un hacha lo esperaban.

Termino de cortar la leña y paso por la cocina dando los buenos días a sus tíos, para ir a dormir de nuevo, posiblemente soñara lo mismo y en esa ocasión si podría llegar al final de la multitud y distinguir a la pelirroja para despertarse sin llegar a ella, así era el sueño por más que había tomado control del sueño nunca lograba acercarse lo suficiente, seguramente era su subconsciente advirtiéndole, desde un principio, que lo suyo con Wendy era imposible. Y como lo esperaba volvió a soñar lo mismo aunque ahora la multitud de Dippers parecía más grande. Y, otra vez, siguiera se acerco al borde.

Luego del desayuno en familia y los ejercicios, no tuvo suerte y el tío Ford había vuelto a ganar, aunque la sonrisa de Tío Stan era muy sospechosa. Se las arreglo para mantenerse a distancia prudente del tío Ford lo más que pudo, pero con los movimientos del anciano no siempre pudo escapare y esta vez cambiaba de postura sin patrón aparente, dejándolo sin opciones, no como el día anterior. Pero si algo sabia, gracias a Tío Stan era que intentar mantenerse huyendo era la mejor forma de perder. Así que, aunque no logro derribar a su tío, logro ponerlo en aprietos un par de veces, a costo de un dolor punzante en sus costillas. Luego de la acostumbrada discusión entre sus tíos, habían quedado que la puntación estab favor de tío Ford, tío Stan quería que la caída del día anterior valiera tres puntos, pero tuvo que aceptar que valía solo uno cuando tío Ford acepto solo si le aplicaban la misma regla a él, con lo que estaría muy debajo de su sobrino.

Luego debía de hacerle un favor a su tío Ford e ir a comprar algunas cosas al pueblo. Así podía usar la mañana en revisar lo que habían encontrado sus sabuesos e indagar más sobre la dama de Hierro. Estaba listo para salir cuando el teléfono sonó y contesto tío Stan.

-"Dipper, te llaman de Austral... Austria de nuevo." Dijo justo cuando estaba por salir.

-"Lo tomare en la oficina tío Stan." Posiblemente era Marius y prefería mantener a Mable alejada.

-"Aló?"

-"El Señor Mazón Pines?" Dijo la una telefonista con un débil acento y un tono neutro.

-"El al habla…" No valía la pena decirle a esa telefonista que no le gustaba su nombre.

-"Un momento le van a hablar…" dijo dejando una de esas incomodas tonaditas de espera. Por poco menos de un minuto.

-"Mazón Pines?" Dijo otra voz femenina pero de más edad y en un inglés británico. "Disculpe que lo interrumpa a esta hora y no poder presentarme en persona..."

-"Es un placer conocerla Condesa, aunque sea por este medio." Respondió dejado sorprendida a la condesa von Hohehauser. "En verdad también me parece perfecto poder hablar con usted." Una cosa buena de internet era que había podido oír algunas entrevistas con la dama. "Perdone si no uso los modales adecuados, pero aparte de su nieto nunca había hablado con la nobleza."

-"No sé si debería sorprenderme de que sepa quién soy, joven Pines."

-"Gracias, pero por favor solo dígame Dipper, como todos."

-"Sabrá porque lo llamo joven Pines?" El tono no era de prepotencia, como cuando hablaba con los padres de Pacifica, o con la misma Pacifica antes del viernes pasado. Sintió que era un tono educado y calculadamente neutro… Una prueba?... A él?

-"No se me ocurre otro motivo que el arreglo entre su familia y los Noroeste." Dijo más tranquilo de lo que esperaba. "Aunque no entiendo la razón de hablar conmigo." Del otro lado de la línea la dama seguía sorprendida. Eran pocas las personas, aun los jóvenes, que no se ponían nerviosos cuando ella usaba ese tono de voz, al parecer había medido bien al joven Pines. Mentalmente tomo aire, no podía dejar entrever el estado en que estaba desde que Marius había abdicado.

-"Bien no es del todo sobre, eso aunque creo que Marius soluciono el problema antes que yo…" Dijo en un tono más normal, ahora dejado notar un poco de acento.

-"… C… Como dijo?" Por primera vez noto que se ponía nervioso, al parecer los informes sobre los intereses de los dos jóvenes americanos estaban en lo correcto.

-"Es por eso que ocupo su ayuda joven Pines… Marius forzó la ruptura del arreglo…" luego de una pausa, más larga de lo que era de esperarse, agrego. "Él abdico a la baronía." No se sorprendió, sabia que Marius era valiente y era de esperarse que buscara como solucionar ese problema. Sintió que la dama se contenía, no solo le decía que había perdido un heredero, y años de educarlo. Era una mujer que temía por distanciarse de alguien amado… su nieto. Dipper tomo un momento para pensar.

-"Imagino que Marius lo vio como la opción que garantizaba el bienestar de Pacifica." Dijo más tranquilo que lo que la condesa esperaba. "Así ya no importan usted, su familia ni los Noroeste. Al no haber aspirante a barón tampoco hay posible arreglo matrimonial."

-"Bien analizado joven Pines. Serviría de algo que diga que no iba a dar mi autorización a ese arreglo?" Dijo de nuevo en ese tono neutro

-"No... Estoy seguro que Marius tomo en cuenta eso antes de tomar su decisión. Posiblemente no le importe. Creo lo que Marius aun no entiende es porque no se negó desde un principio, al no hacerlo la que más sufrió fue una inocente."

-"Y usted que piensa Joven Pines?"

-"Que calibro mal su prueba, pero sin mala intención, debió investigar más a los Noroeste antes de seguir con el asunto del arreglo matrimonial. Posiblemente tomo una decisión apresurada." Respondió el americano tranquilamente. Tomando en cuenta los sentimientos que el americano aun no se daba cuenta que tenia hacia la chica noroeste, no dejaba de sorprenderla.

-"Pero disculpe la curiosidad, usted no se escucha afectado."

-"Ahora no lo estoy, pero en verdad llegue odiarla condesa." Dijo el chico. "Pero creo que logre entender que era una prueba y sus razones. Por eso la perdone." El joven sabía cuando debía ser sincero, era una cualidad difícil de encontrar, extrañamente se sintió mejor como si el pecho de repente se sintiera más ligero al saber que la perdonaba. "Entendí que a usted le habrá costado mucho aprender a guiar a su familia y al grupo industrial. Desea que cuando sea el turno de Marius, le sea más fácil. No me gusta que Pacifica la pasara mal, pero creo que usted lo hizo por amor a Marius."

Dejo de sorprenderse, se encontró con algo que no esperaba, alguien que rompía su capacidad de asombro… no pudo evitar recordar cierta tarde a finales de la década de los 40 y a otro joven que la había impresionado. Entendía porque Marius confiaba en ese desconocido joven americano, había demostrado tener una mente ágil, valor, una capacidad empática… y era imposible determinar que mas. Ya estaba segura, era otro sol, como su Marius pero distinto. Quien orbitaria a quien, sería una pregunta que solo los años responderían, pero ahora lo sabía, Marius había encontrado un amigo que en verdad valía la pena… y no solo como amigo. Se decidió a arriesgarse, al parecer otra de las cualidades del joven era inspirar confianza.

-"Gracias jov… Dipper." Dijo luego de unos instantes. "Podrías ayudarme… podrías ayudar a esta vieja?" No era el tono neutro, era un tono tan normal como cualquier abuela, pero con acento. Aunque la conocía por las entrevistas que había hecho, una matrona alemana alta, rondaba el 1.80 de altura, de cabello cano con rasgos del rubio de su juventud y ojos azules, por un instante le recordó a la abuela de Soos.

-"Sería un honor ayudarla, pero si es porque Marius aun no comprende el asunto del arreglo matrimonial. Creo que debería confiar más en su nieto, ahora estará alterado, cuando pueda pensarlo mejor de seguro podrá solucionarlo todo con usted. Si no se le pasa en unos días le prometo que hablare con él."

-"Lo dices en serio Dipper."

-"Claro que sí, estoy seguro que él la ama y cuando piense bien las cosas entenderá que ha sido un lamentable malentendido… Pero creo que hay alguien con quien se debería disculpar."

-"Eres todo un caballero Mazón Pines." Dijo de nuevo con su voz normal. "Por favor sigue siendo amigo de mi nieto." Por alguna razón oírla decir su nombre no lo incomodo.

-"No es difícil ser amigo de Marius."

-"Gracias por escuchar a esta vieja, pero creo que no será la última vez que sepas de mi Dipper."

-"Sera un honor volver a hablar con usted condesa." Dijo pensando si sería buena idea aprender alemán y modales.

-"Gracias Dipper. Y estaré al tanto de ti." La línea quedo en silencio, solo con el tono intermitente. Mientras colgaba, sintió un ligero escalofrió, todo el tiempo supo quien era la mujer con quien había hablado, pero de repente cayó en cuenta que una de las personas que hasta los presidentes deseaban mantener contentas, quería estar 'al tanto' de él, eso le hizo sentirse algo incomodo. Otra vez pensó en la condesa como una versión alemana de la abuelita de Soos. Era extraño pensar eso y saber que esa mujer era comparable, al menos en poder puro, influencia y fortuna a Preston Noroeste. Pero al menos eso le quitaba un peso de encima, Pacifica seria libre de ese arreglo y el podría tener más tiempo para buscar algo contra los Noroeste. Se sentía mas animado al saber que Pacifica no se iría del país esa semana, también sabía que mientras no pudiera defenderla de sus padres, ella no podría ser lo feliz que merecía. Sus sabuesos seguían recorriendo los sistemas desenterrando los cadáveres que había dejado a su paso Preston Noroeste y quien sabía que más, ya no ocupaban su vigilancia. Sin más que hacer tomo su gorra y se encamino al pueblo. Ahora era todo más fácil solo debía lidiar con el clan y el grupo industrial Noroeste.

Continuara.