Capítulo 13: Buscando mi lugar
Canción: 252. Forever alone de Kakkmaddafakka.
Propuesta por LeCielVAN
Personajes: Noriko, Ken.
Noriko fue la primera en llegar a la reunión del Consejo Estudiantil. Nadie se le había acercado a disculparse por faltar a su fiesta de cumpleaños pero eso no era algo que le molestara, al contrario, no se sentía con ánimos de hablar acerca de algo que resultó tan desastroso. En lo que esperaba decidió adelantar algo de trabajo.
Hizo a un lado las peticiones para cambiar el menú del almuerzo, no se trataba de algo que considerara una prioridad, en especial cuando la mayoría lo que pedía era pizza para los viernes. Las peticiones del viernes casual tuvieron el mismo destino, dudaba que el otorgarles un día a la semana en que pudieran vestirse como quisieran tuviera un efecto positivo en las notas. Estuvo a punto de hacer lo mismo con la planificación del festival escolar pero al final decidió abrirlo. Aunque no se trataba de un proyecto que le gustara estaba consciente del trabajo que implicaba organizar uno.
Lo primero que hizo fue redactar una carta en la que exigía que todos los clubes participaran y una promesa de un aumento en los fondos del que consiguiera un mayor apoyo del cuerpo estudiantil. No era necesario que todos participaran ni que hubiera un premio pero Noriko quiso hacerlo de ese modo, quería darles trabajo a los estudiantes y fastidiarlos aunque fuera un poco.
—Buenos días —le dijo Ken a modo de saludo —. ¿Cómo pasaste tu cumpleaños?
—Cancelé de último momento y me fui de viaje con mis padres, no estaba de humor para una fiesta.
Noriko dudaba que Ken le hubiera creído, incluso tenía la certeza de que solo hubiera preguntado por formalidad o que sus palabras podrían ser una forma de compensar el haber cancelado de último momento. Lo prefería de ese modo, le dolía su indiferencia, era algo que no podía negarse pero creía que era mejor de ese modo.
—Por tu cumpleaños —Ken hizo una reverencia y le entregó un regalo.
Noriko hizo una reverencia para tomarlo. A pesar de lo mucho que deseaba abrirlo se contuvo de hacerlo pues sabía que era de mala educación. Quería creer que el regalo era porque la apreciaba pero la forma en que se lo entregó y furoshiki (*) que había usado para envolverlo le decían que solo estaba siguiendo las normas sociales.
Noriko no quería ilusionarse nuevamente. Tiempo atrás había le había confesado sus sentimientos atrás pero a pesar de sus intentos por que sus sentimientos fueran correspondidos lo único que logró fue que la convivencia entre los dos fuera tensa. Ken en todo momento se comportó profesionalmente y la trató como lo que era, su compañera del consejo estudiantil pero al trabajar juntos se creó ilusiones y mal interpretó las cosas.
—Gracias.
Continuaron trabajando. Ninguno le dirigió la palabra al otro si no se trataba de algo relacionado a las actividades en las que estaban trabajando. Los otros miembros del consejo estudiantil no tardaron en llegar por lo que iniciaron con la repartición de tareas.
—Podríamos hacer que los idols que estudien tengan su participación —comentó Noriko —, el aumento de presupuesto no sería una motivación pero podemos usar el permiso que tienen para poder trabajar.
—Sería hermoso poder verlas en vivo —comentó Catherine, ella se encontraba redactando las cartas que Noriko le había pedido.
"Todos aman a las idols", se dijo Noriko mentalmente pero casi al instante descartó esa idea. Las idols eran extrovertidas, ella no, las idols siempre sonreían y eran capaces de transmitir esas sonrisas, ella siempre estaba sola. Noriko no tenía lo necesario para poder convertirse en una y dudaba que eso pudiera cambiar.
El resto de la reunión lo dedicaron a trabajar en el Festival Estudiantil. Aunque no pudieron avanzar con gran parte del proyecto tuvieron que terminar para asistir a sus clases. Algunos insistieron en que podían pedir un permiso especial para continuar trabajando pero Noriko sabía que solo era una excusa para no asistir a clases. Ken se negó, quizás para sus compañeros no era tan importante faltar a unas lecciones pero no era así, ambos eran conocidos como prodigios y los dos habían sido promovidos de grado por sus notables calificaciones y desempeño escolar.
Al llegar a casa pidió sushi para dos, no tenía ánimos para cocinar. Ni ella misma sabía por qué lo hizo, sus padres no regresarían en varios días y Ken, él nunca la visitaba, incluso dudaba que conociera su dirección. Ocasionalmente levantaba la mirada, esperando a alguien que nunca apareció.
Se sentía sola, enojada y cansada. No tenía motivos para sentirse enojada con Ken, él nunca dio señales de sentir algo por ella pero quería algo más. Quería que si le hacía un regalo fuera porque lo sintiera y no porque las normas lo dictaban, poder hablar con él sin tener que pensar en las responsabilidades del Consejo Escolar, quería tomar su mano y poder sentir que no estaba sola.
Estaba cansada de dar y de no recibir. De trabajar tanto para mantener en pie algo que no le interesaba, de esforzarse para que las cosas funcionaran y al final no recibir ningún reconocimiento. Sabía que era egoísta de su parte pensar así pero estaba cansada de luchar por querer resaltar y que al final solo recibiera indiferencia. No era solo Ken, sus padres también, cada vez que los veía sentía que nada de lo que hiciera les permitiría alcanzarlos y que todos sus esfuerzos pasarían inadvertidos ante sus ojos… porque ella solo hacía lo que tenía que hacer.
Y que al final nada importaba. Porque sus padres, Ken, todos en la escuela parecían estar mejor sin ella. En especial los idols, jóvenes con una luz tan grande que iluminaban a los demás, amados por lo que hacían, brillantes como estrellas.
Eso último pensamiento la hizo detenerse. No era la primera vez que pensaba de ese modo de los integrantes de Appli Yama 470 o que anhelaba convertirse en una idol pero sí en que consideraba formar parte de ese grupo. No como idol, ella sentía que no tenía lo necesario para ser una y tampoco lo deseaba. Pararse en un escenario no era algo que le causaba ilusión pero sí quería conocerlos mejor, aprender de ellos y saber qué era lo que los hacía tan amados.
Al día renunció al Consejo Estudiantil y sacó un permiso especial para trabajar. Noriko confiaba en poder hacer las tres cosas pero simplemente no lo deseaba. Sabía que a sus padres no le gustaría pero eso lejos de desmotivarla la hizo estar más segura de su decisión. Se fue sin decir nada, no quería una despedida en la que sus compañeros le dirían palabras de ánimo por obligación pero principalmente no deseaba ver a Ken.
"Nadie puede decir que no lo intenté, es hora de buscar un nuevo rumbo", se dijo mentalmente después de renunciar a su puesto como vicepresidente del consejo escolar.
Ser la niñera de una niña mimada no era algo que le causara ilusión pero era el único puesto que tenían disponible y que le permitiría cumplir con sus objetivos. Siendo la asistente de Mimi Tachikawa podría estar cerca de una idol mientras hacía lo que mejor se le daba.
Notas autora:
(*)Furoshiki: Tela con motivos japoneses que es utilizada para envolver regalos o transportar cosas a modo de bolsa.
Gracias por leer.
