Capítulo 14: El gran proyecto


Canción: 13: Hecho con tus sueños de Funambulista.

Propuesta por: Takari95.

Personajes: Jenrya, Haru


Ese día, Jenrya se presentó a la reunión del club antes de la hora acordado A su lado se encontraba Haru, lo había conocido por casualidad cuando estaba en la librería, ambos habían comprado el mismo libro sobre Inteligencia Artificial. Al haber más de un ejemplar no hubo ningún conflicto pero fue algo que les pareció curioso y que dio inicio a una larga conversación que terminó con Jenrya proponiéndole a Haru que ingresara al club de informática.

El primero en llegar fue Koushiro, no era nada extraño. Como presidente del club era el encargado de asegurarse que todos los equipos funcionaran correctamente y también el encargado de las llaves aunque en ocasiones solía delegar esa tarea a sus compañeros. La última en llegar fue Miyako, por la tostada en su boca no era difícil deducir que se había quedado dormida, algo que era usual en ella. El alivio en su rostro al darse cuenta de que había llegado un minuto antes de la hora acordada fue evidente para todos.

A diferencia de los grupos culturales, ellos no solían hacer audiciones. Para formar parte del grupo el único requisito era responsabilidad y deseos por ser un integrante. Ninguno de ellos era un profesional en la informática pero constantemente estaban buscando formas de aprendizaje y desarrollando nuevos proyectos.

—Él es Haru Shinkai y desea formar parte de nuestro club.

Haru levantó la mano y los saludó con un tímido gesto de mano. Desde el momento en que Jenrya le habló de ese grupo sintió curiosidad pero también nervios. No se decidió del todo hasta que Yuujin le dio el valor que le hacía falta. Notó varias miradas sobre él y se dijo que era normal, ellos estaban juzgando si debían dejarlo o no formar parte del grupo.

—Un gusto conocerlos —agregó Haru.

—¿Qué puedes decirnos sobre ti?

—Me gusta leer todo tipo de libros, especialmente novelas de aventuras. He estudiado informática desde que tenía trece años, la inteligencia artificial es lo que más me apasiona y en lo que me he especializado —Haru hizo una pausa relativamente larga mientras que buscaba algo que decir, las presentaciones no eran su fuerte —. Creo que eso sería todo.

—¿No estarás relacionado con Denemon Shinkai, creador del sistema operativo L?

Jenrya sabía que aunque sus compañeros se mostraron severos no tenían ningún problema con que Haru. Un nuevo integrante siempre era algo bueno pero tenían que mostrarse exigentes. Durante el tiempo que Jenrya había formado parte del club de informática había visto a varios estudiantes unirse y marcharse con rapidez. El último solo había durado una semana y se marchó después de llenar una computadora de virus al intentar descargar varios juegos e ingresar a sitios cuestionables.

Haru negó con la cabeza, estaba un poco acostumbrado a que le hicieran ese tipo de preguntas. No era necesario ser un experto en informática para conocer el nombre de Denemon Shinkai. L era uno de los sistemas operativos más conocidos y utilizados, en pocos años había adquirido reputación a nivel global. Su abuelo había trabajado con Marvin Minsky y John McCarthy, dos reconocidos científicos de la computación. Su abuelo a pesar de estar retirado ocasionalmente daba talleres y participaba en conversatorios.

—Él es mi abuelo —agregó.

—¿Estás dispuesto a venir a las reuniones de manera puntual y participar activamente en las actividades del club?

—Sí.

—Es necesario que estés comprometido con el club. Este año debemos presentar un proyecto para el festival escolar, de ello dependerá si obtenemos o no el aumento en el presupuesto —le dijo Koushiro —. Bienvenido al club, Shinkai Haru.

—¿Qué tienen en mente? —preguntó Haru y de verdad se notaba su interés. La informática era algo que le apasionaba aunque no estaba seguro del motivo.

Con excepción de Haru, los integrantes del club de informática intercambiaron miradas. Sabían que debían presentar algo grande, no eran el único grupo que estaba interesado en el aumento de presupuesto pero por más que lo habían discutido no habían llegado a ninguna respuesta.

—Tiene que ser algo llamativo —comentó Miyako.

—Que sea útil —agregó Rei.

—Algo que los estudiantes necesiten pero que no sepan cuanta falta le haga —fue la respuesta de Koushiro.

—Tiene que ser algo grande, todos los clubes participaran e incluso las idols, he escuchado que ellas son las favoritas —meditó Jenrya.

Para nadie era un secreto que las idols debían participar. Si en algún momento se planteó que debía mantenerse en secreto en ese momento no tenía importancia. Lo que comenzó como un simple rumor se expandió con demasiada rapidez y el Consejo Escolar no tuvo más opción que confirmarlo. Por Ruki se había dado cuenta que en Appliyama 470 estaban interesados en que ellas destacaran. "Estrategia publicitaria", había dicho Ruki y él estaba de acuerdo.

—Pero estamos sin ideas.

Decir que estaban sin ideas no era del todo cierto. En la reunión anterior habían planteado varias como una agenda inteligente que les recordara a los estudiantes sus obligaciones, un maniquí virtual que funcionara a escala con las medidas de una persona real, una aplicación que mostrara imágenes a modo de álbum e incluso un videojuego siendo este último el que menos definieron, pero ninguna de esas ideas los convenció y todas fueron descartadas.

—Probablemente hagamos un videojuego, actualmente son bastante rentables, el problema es que tenemos que pensar en una historia y diseñar personajes.

—¿Qué les parece mascotas virtuales? —comentó Haru después de un largo periodo de silencio, todas las miradas se posaron sobre él —, es un videojuego pero no tiene que ser algo demasiado complicado y no todos pueden tener mascotas.

—No tenemos porqué limitarnos a mascotas reales, a mí me gustaría tener un dinosaurio… o una ave de mascota —Miyako fue la primera en apoyar la propuesta de Haru. El resto de los integrantes del club no tardaron en imitarla. Las dudas que en un principio tuvieron se convirtieron en seguridad.

Comenzaron a trabajar cuando antes en el desarrollo de aquel videojuego. Como faltaba poco tiempo para el Festival Escolar y ninguno de ellos era profesional en el tema decidieron presentar algo sencillo y básico. Ninguno de ellos en ese momento imaginó que lo que nació como un proyecto para ganar un concurso daría inicio a algo mucho más grande, algo hecho de sueños.