Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.
Una nueva entrega. La batalla de la guerra civil entre los Noroeste esta por empezar, mientras Pacifica aun se encentra en Maine, nuevos amigos aparecen. En Oregón también se percatan de este ataque, no se quedan esperando para alistar la ofensiva contra el Clan Noroeste. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (28 de Febrero de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.
Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.
Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!
He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.
Créditos al final
Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.
32. Consecuencias.
Esa mañana en el escritorio de la directora de la Escuela e Internado de Damas Jóvenes de Maine estaba llena de renuncias, al menos de los que habían tenido la decencia de escribir una renuncia, la mayoría simplemente se habían ido de las instalaciones, muchos siquiera habían hecho su equipaje. Pero ella no los culpaba, las ojeras alrededor de sus ojos decían que la noche del jueves tampoco había sido fácil para ella. Mientras tomaba la tercera taza de café cargado entro el jefe de seguridad del internado un ex Boina Verde, ex agente del servicio secreto, y con una cara peor que la suya.
Con solo verla no tuvo que preguntar nada, pero ella igual respondió.
-"Soy alérgica a las abejas y me pase la noche soñando con que todo un enjambre me perseguía."
-"En mi caso eran serpientes." Dijo con un estremecimiento casi imperceptible. "Pensé que había superado la ofidiofobia."
Ninguno podía culpar a los que habían renunciado, y tampoco podían explicar porque muchos dentro del personal, en especial los de seguridad habían tenido pesadillas toda la noche. Había sido casi obvio que dados los acontecimientos en la última semana muchos gritaran que la mansión estaba embrujada o que habían despertado a algún fantasma o desencadenado una maldición. Incluso habían utilizado un kit anti guerra química para verificar si no estaban siendo atacados con agentes alucinógenos.
-"Ahora tenemos suficiente personal de seguridad para tener dos turnos de 12 horas, aunque demasiado justo y pagando medio turno extra a los que se quedaron, mas una bonificación. Va a llevar tiempo volver a tener el personal suficiente para el volver a la normalidad. Pero al menos puedo asegurar que, por el momento, la seguridad del edificio y las inquilinas esa en orden." Dijo el ex marine. Sin tener que mencionar que una noche mas como la anterior y deberían cerrar el establecimiento. Unas pocas renuncias más y las inquilinas no estarían seguras. El final perfecto para una de las semanas más extrañas que ambos habían tenido.
La epidemia de renuncias y los rumores de los que llamaban el fantasma de la mansión había corrido como incendio forestal entre las niñas que 'disfrutaban' sus vacaciones en ese lugar. Pero afortunadamente para ellas, ni el personal de cocina ni los empleados de servicio de la mansión se habían visto afectados. Pacifica había sido muy clara con Archivald sobre ese punto. Además de que cuidara de no asustar demasiado a nadie. Por lo que Archivald no llego a provocar ningún paro cardiaco o algún derrame cerebral. Ella se sentía mal por hacerlo, pero cuando descubrió que podía olvidarse de la familia Fundshauser, debía recuperar el tiempo que había perdido. Había descubierto que el fantasma ganaba fuerza al provocar miedo y compartía esa fuerza con ella.
Como tenía planeado desde hacía casi una semana el jueves las pruebas parciales del encubrimiento de Nataniel Noroeste salieron a la luz y el viernes se harían públicas. No podía estar segura del impacto que tendría en el prestigio y confianza sobre el clan Noroeste y el grupo industrial que tenían. Pero de lo que si estaba segura era que iba a necesitar toda la fuerza que tuviera para enfrentar a sus padres, y en esa fuerza la energía que le podía compartir Archivald había sido una agradable sorpresa. Así que había dejado que Archivald se divirtiera, siempre y cando siguiera sus restricciones.
Y por la forma en que se sentía al despertarse, temprano como la había hecho desde que había conocido al fantasma, parecía que había funcionado. Incluso la imagen de Archivald cuando trato de asustarla esa mañana había perdido parte de su transparencia, recordando un poco la forma en que lo había conocido. Cuando su relación era muy distinta y el fantasma la había querido matar y lo habría conseguido de no ser por él.
-"Que estarás haciendo ahora Dipper?" Se estremeció al pensar en que podría estar haciendo o que habría hecho el chico. Había conseguido que oma Mechthild la llamara para disculparse, esa influencia ya lo hacían más impresionante, si era posible. Pero eso mismo le daba más miedo, había confirmado que haría algo, posiblemente él se enfrentaría a sus padres. La tarde anterior había disfrutado hablar con su amiga Grenda gracias a la ayuda de… su amiga Amana, aun no podía decir si la chica mayor la consideraba amiga o no. Y en eso de amistades aun no tenía experiencia suficiente para saber si ella consideraba a Amana su amiga.
Hablando desde la habitación de la austriaca, mientras esta preparaba su equipaje 'de mano.' Había pasado casi una hora platicando con Grenda. Al final cuando ya empezaba a hacerse tarde pregunto por él. 'Ya debes saber cómo es Dipper, sé que está pensando en algo, de eso no hay duda, pero lo niega y sigue con lo de que podría hacer un simple chico… Quieres que le diga algo de tu parte o le entregue tu carta?' Pacifica se había sonrojado de solo pensar en que leyera la carta que había dejado, por lo que le pidió que aun no la entregara, tampoco sabía que podía decirle así que no podía enviarle un menaje. Aunque eso solo le había más determinación para enfrentar a sus padres, para defender al chico de la gorra. Ese era otro de los motivos por los que había dejado libre Archivald la noche anterior. 'Perdona que le dijera, pero el pregunto, le dije que te preocupaba que le pasara algo.' Pacifica había vuelto a sonrojarse. Pero sabía que su amiga no lo había hecho con mala intención. Luego de decirle de que no se preocupara y despedirse había ayudado a Amana con las últimas maletas de su equipaje de mano.
Se alisto como todos los días y como aun era temprano para desayunar decidió salir a caminar por la mansión, ponía un poco incomoda esperar sentada en su habitación. ¨Paseo por la mansión semi desierta, aparte de algunos cuantos empelados que empezaban sus labores diarias. Sin darse cuenta muy bien a donde iba, cuando se dio cuenta estaba frente la puerta de Amana. Mientras penaba a donde ir se abrió la puerta.
-"Buenos días Noroeste vienes a despedirte o a asegurarte que me voy? O ocupas el teléfono?" Dentro de la habitación podía oír los compases de una orquesta mientras un se oía una animada canción en lo que le pareció italiano. Ante la extrañada expresión de la rubia la chica mayor puso una expresión ligeramente incomoda.
-"No en verdad solo pasaba por aquí y me quede pensando, perdona si te interrumpí Amana."
-"No es nada, ya solo espero un poco para bajar a desayunar. Tenía la impresión que pensé que eras de las que se despertaba tarde."
-"Y quien pensaría que te guste la ópera." Había reconocido la melodía era 'Fígaro!', del Barbero de Sevilla, la perfecta Pacifica Noroeste había acompañado a sus padres varias veces a la ópera, o sea eventos de sociedad donde sus padres demostraban a la clase alta su fortuna al subvencionar la temporada de la ópera o eventos igual de aburridos llenos de gente tica pero hueca. No disfrutaba de eso pero el entonces importante para ella clan Noroeste, y su prestigio la obligaban a poner buena cara y soportar esas ocasiones. Hacia uno o dos años habían puesto en escena esa obra de Verdi, que en verdad había disfrutado más por el tono humorístico.
-"No preguntes Noroeste…" Dijo de repente la germana en un tono más frio. "Igual vamos bajando pronto abrirán el comedor. Según me dijo la abuela Mechthild enviaría por mi hoy. Seguiré tu consejo, pero aun me gustaría que me ayudes, en verdad a veces no sé en si pensé bien al pedirle ese favor al primo Marius."
Ambas niñas bajaron al comedor, que aun no abría sus puertas pero se podía ver a los empleados alistando todo para recibir a las inquilinas. La opción de desayuno en la cama estaba prohibida. Pero desde dentro ambas saludaron a Jesica, la amiga de Pacifica, quien se apresuro a hablar con uno de sus superiores. Que luego les abrió la puerta.
-"Aun es un poco temprano, pero es saludable desayunar temprano. Así que señoritas por favor entren."
Rápidamente Jésica les había preparado su mesa, en verdad ninguna mesa estaba apartada para nadie, pero la mucama siempre tenía esa mesa lista para ellas. Mientras pacifica trataba de explicarla a Amana como comportarse con su abuela. Luego de llegar a medio desayuno parecía que la chica aun no entendía muy bien lo de tratar a los demás como te gusta que te traten.
-"No creo poder explicártelo… que tal si solo confías en mi?"
-"Lo recordare Noroeste… si lo dices, parece que sabes tratar a las personas." Dijo la mayor al ver la sonrisa en la cara de Jesica que se acercaba con una bandeja de té. De la que ambas se sirvieron un poco.
-"Me pareció extraño que pusieras música clásica tan Temprano…"
-"Mira Noroeste, te confieso que si hace unos días alguien me dijera que estaría desayudando contigo lo habría reportado por usar drogas, eres mejor chica de lo que pensaba. Aun así mejor no toquemos ese tema… si?" Parecía un tema delicado por lo que siguieron desayunando en un ambiente más frio. Por lo que fuera que estaba pensando la germana y la americana que no podía evitar pensar si la imagen del documento del encubrimiento había atraído la atención de al menos uno de los tabloides. Y que tanto del prestigio de su familia o mejor aun la confianza en las Empresas Noroeste se vería afectado. Al terminar la rubia, más por estar distraída que por otra cosa se encontró de nuevo frente a la habitación de la mayor. Ya una vez en la puerta era mejor hacer cualquier cosa que estar esperando noticas en su sola en su habitación, además parecía que a Amana no le incomodaba su presencia.
Al abrir la puerta Pacifica se quedo extrañada de la melodía que inundaba la habitación, no era que se sorprendiera más que oír a 'Fígaro!' temprano, solo que esa tonada tenía una implicación muy distinta que solo había oído en un templo. Y ahora salía del televisor que Amana había dejado encendido, en algún clase de canal de música especializado. Al parecer la germana noto la cara luego de que ambas pasaron a su habitación, mientras ella revisaba sus maletas.
-"Si es raro poca gente la reconoce, aunque por tu reacción la has oído antes. Posiblemente en alguna boda." Dijo la chica mientras buscaba alguna cosa en la habitación.
-"Es la marcha nupcial, verdad?"
-"El nombre completo es el Coro Nupcial de Wagner. De la ópera 'Lohengrin', Tercer acto, Primer escena." Mientras la tonaba seguía por un coro femenino en lo que parecía alemán, con ambientación en un castillo. Mientras el coro seguía Amana empezó a cantar, mientras lo hacían las artistas en el televisor.
" ¡Campeón de la juventud, avanzad!
¡Joya de la juventud, avanzad!
Dejad ahora el esplendor del banquete nupcial,
y entregares a los placeres del corazón!
Esta habitación de dulce aroma, preparada para el amor,
Ahora os cobijará, lejos del esplendor.
¡Fielmente conducidos, acercaros al lugar
Donde la bendición del amor siempre estará con vosotros!
¡El valor triunfante, recompensa del amor,
Se os une en fidelidad como la más feliz de las parejas."
Y empezó a bajar la voz mientras el coro de mujeres salía haciendo lo mismo y dejando a una pareja en el escenario.
Cuando su amiga termino Pacifica no sabía si aplaudirla o felicitarla por su bella voz. Era una voz hermosa, como si hubiera practicado años para cantar para ella. Mientras su amiga, ya se había decido que sin importar lo que opinara la germana, ella la consideraría su amiga, por un momento recordó a Mabel Pines y entendió una de las facetas que mas la integraban de la chica californiana. Pero al darse cuenta de que había cantado en voz alta, Amana se puso más que ligeramente roja.
-"No sé mucho de ópera pero que bella voz tienes!"
-"No te burles Noroeste…"
-"No en verdad nunca pensé que tuvieras ese talento y ese gusto." Y mirando la puesta en escena de la obra agrego. "Lástima que no sepa mas de ópera, pero sé lo que me gusta y tu voz me gusto."
-"La ópera va más o menos así Elsa Von Bramant, perdón Elsa de Bramante, es acusada por el conde Friedrich von Telramund, de matar a su padre y a su hermano y le pide al rey que la condene y le dé a él el control de los territorios Bramant, cuando juzgan a Elsa, la mujer gordita de que canta ahora, Telramund la acusa y al no haber pruebas de su inocencia la van a condenar, entonces ella dice se haga un Juicio de Dios, eso es un combate entre Telramund y un campeón o paladín que la defienda, le preguntan quien la defenderá y ella habla de un caballero con quien ha soñado. Justo cuando todos pierden las esperanzas de que aparezca este caballero llega un bote tirado por un Cisne y el bote lleva al mismo caballero de los sueños de Elsa, se pelea con el malvado." Mientras narraba esta parte Amana empezó a moverse como si paleara con una espada.
-"Lo vence en el duelo pero le perdona la vida." La joven seguía emocionada actuando la historia mientras la narraba. "Acepta casarse con Elsa, pero con la condición que nunca pregunte de donde es ni su nombre. El rey nombra al caballero sin nombre Protector de Bramante, la tierra de Elsa. Los nobles que se han aprovechado de su posición, luego de la muerte del padre de Elsa, al igual que a Telramound, que ahora es proscrito por haber mentido, desean librarse del caballero, pero saben que nadie podría ganarle. Así que la esposa de Telramound, Ortrud, que es una princesa pagana y bruja, dice que si alguien pronuncia el nombre del Caballero el perderá todo su poder. Intentan hacer que el mismo lo diga pero el Caballero se niega y el rey lo respalda, aunque al final el Caballero dice que solo hay una persona que le puede hacer esa pregunta y es Elsa que será su esposa. Telramund y Ortrud tratan de hacer que Elsa rompa su promesa, al principio ella soporta la tentación, y se casan ahí es donde cantan el Coro Nupcial, pero justo ahí." Dijo señalando el televisor, Donde la pareja de actores aparentemente sola, cantan a dúo una insístete Elsa y un cada vez mas angustiado Caballero. Elsa empieza a dudar.
"Luego de tratar de convencerlo que diga su verdadero nombre y origen, angustiada por los malos consejos y todo lo que le han dicho ella hace la pregunta fatídica. Justo en ese momento Telramund y cuatro nobles que están en de su lado entran para matar al Caballero. El Caballero los vence fácilmente, matando a Telramund." Decía mientras seguía dando golpes y estocadas con su espada imaginaria. "Luego llevan el cadáver de Telramund ante el rey. El Caballero y Elsa van lamentando que ella rompiera su promesa. Ya con el Rey todos reconocen que la muerte de Telramund fue en defensa propia y entonces el Caballero dice quien es. Es el hijo del Rey Parsifal, antiguo caballero de la mesa redonda, y es caballero protector del Santo Grial, y al final dice su nombre Lohengrin. Pero que debía mantener su anonimato y como Elsa rompió su promesa debe volver a su tierra y no ver su amada nunca más. Llega el mismo cisne con que apareció por primera vez, pero antes de irse Ortrud, susurra que ella embrujo al hermano de Elsa y lo convirtió en ese cisne, Lohengrin la escucha y rompe el hechizo, y cuando lo ve la bruja Muere. Lohengrin se va dejando a Elsa para lamentarse de haber roto su promesa. Y ahí termina… algo triste no es verdad?" Mientras en la pantalla apenas empezaba la pelea entre Lohengrin y Telramund.
-"Si lo es, pero fue porque Elsa no estaba a la altura de su paladín." Dijo la americana, recordando que hasta hacia poco ella fantaseaba con algo bastante parecido a esa historia.
-"Pero eso de ser la pobre doncella en desgracia y que solo un hombre pueda salvarla es un poco anticuado."
-"Aparentemente sí, pero que tal si el caballero en vez de vencer al malvado le mostrara a Elsa que ella podía vencerlo desde un principio…" Dijo Pacifica sin poder ocultar lo que había sentido el viernes.
-"Ahí está de nuevo." Reconociendo la expresión de la chica rubia. "Esa misma cara pusiste anoche antes de terminar de hablar con tu amiga, o sea anoche hablabas de algún chico?"
-"Dijiste que no ibas a espiar, que solo no querías que te vieran afuera a esa hora, incluso te pusiste los audífonos." Dijo la rubia indignada.
-"Lo lamento, a decir verdad al principio fue casualidad." Dijo la chica enrojeciendo. "Note que ponías esa cara de cachorrito y me intrigo. Trate de no ponerle mucha atención. Y los audífonos estaban conectados, pero… la ópera no es para oírla fuerte. Y si te oí que lo llamaste Deeper, Dipper, Flipper o algo así." Volvió a ver a la americana. "En verdad Pacifica… créeme no era mi intención. Al menos no al principio, pero me intrigo quien sería. Allá en casa todas mis amigas están medio enamoradas del primo Marius, y si ese chico… como sea que se llame te gusta más que el primo… Bien no pude contener mi curiosidad. Perdóname." Dijo bajando la cabelza.
-"Es Dipper… No sé cómo se llama, parece que no le gusta su nombre o algo así, pero todos, incluso su familia, le dicen Dipper." dijo más calmada la rubia, ligeramente sonrojada. "Tratar de compararlo con Marius es difícil, si se parecen en algunas cosas pero en otras son como el día y la noche. De alguna forma se hicieron amigos el viernes pasado."
-"Me habría gustado verlo, el primo Marius es difícil que congenie con alguien. No es que sea ermitaño, antisocial ni nada, pero es algo peculiar."
-"Peculiar es una de las palabras que me vienen a la mente al pensar en Dipper Pines." Contesto la rubia en tono más normal. "Aunque creo que esa palabra se queda corta hablando de él."
-"Pero ese apodo 'Dipper' es extraño estoy segura que lo recordaría si lo hubiese oído antes, es de alguna familia de la costa oeste?"
-"Él es de California, pero si con familia te refieres a la gente de dinero, su familia es de clase media, lo conocí porque él y su hermana están pasando las vacaciones en el pueblo cerca de la mansión Noroeste, Gravity Falls." Dijo mientras la castaña la miraba extrañada.
-"Un chico de clase baja en la gala Noroeste?"
-"Te dije que peculiar se queda corto cuando se refiere a él."
-"Parece que en verdad es todo un personaje, si no fuera como te ves cuando hablas de él creo que no te creería Noroeste." Mientras Pacífica sonreía pensando. 'Si crees que eso es peculiar, mejor no digo nada mas o me tomarías como la peor embustera del mundo.'
-"Pero porque me dices eso a mí?" Dijo la germana cayendo en cuenta.
-"Creo que en verdad no era tu intención espiarme, cuando te disculpaste fue la primera vez que me llamaste por mi nombre." Dijo sonriendo. "Amigas entonces?" Dijo extendiendo la mano.
"Amigas." Dijo la otra niña estrechando su mano luego de pensarlo un poco. "Y lo justo es justo, si me gusta la ópera, recuerdo que antes de que mi papa… Antes de que el… Cuando era más niña me llevaba a la ópera, a él le encantaba." Empezaba a perder la expresión ensombreciéndose un poco. "Mi madre nunca fue muy aficionada, así que casi siempre éramos solo él y yo." Su voz empezaba a bajar lentamente. "Yo me emocionaba cuando me enteraba de algún estreno, de alguna obra, porque sabía que pronto una noche me ponía un vestido lindo, luego yo y papá, con uno de sus trajes elegantes, iríamos a uno de esos hermosos teatros con mucha gente que saluda a mi papa. Papa siempre me tomaba de la mano y caminaba despacio para que yo tuviera que correr… Y durante la función me iba explicando que pasaba en la ópera, las conocía todas, así que no le preocupaba tener que ir diciéndome que pasa en voz baja… creo que mi gusto por la ópera es una forma de recordarlo." Dijo con un semblante triste. "Pero era muy chica cuando… cuando nos dejo… apenas y puedo recordar su rostro." Dijo mientras una lágrima caía por su mejilla.
-"Dime como era su mano?" Pregunto Pacifica al notar que la chica se entristecía, por eso. Ella sabía que no era necesario recordar un rostro, había más recuerdos una voz tranquila, una mano que te guia, una espalda que te cubre, unos brazos que sabes que no te dejaran caer. Si eran recuerdos muy recientes y nada de eso había sentido con su padre. Aun así los atesoraba tanto como esa mirada castaña, que no podría decir lo que la hacía sentir con mil o un millón de palabras.
-"Era grande y fuerte, pero me sostenía con fuerza, pero con mucho cuidado, creo que para que no me separada de él o me perdiera, mi mano parecía que desaparecía en la suya. Sentía como un calor, me sentía feliz y protegida aun en medio de la multitud, era como si él me…" Se quedo callada un momento, bajando la cabeza y dejo salir unas cuantas lagrimas mas y un leve sollozo, pero Pacifica estaba segura que no eran de tristeza. "Gracias Noro… Pacifica, es como si aun sintiera esa mano rodeando la mía, nunca podre olvidarla... ni a papá."
Luego de eso pasaron platicando de cosas como opera, el primo Marius y del misterioso Dipper Pines, hasta que el teléfono sonó comunicando que la limosina en que Amana empezaría su viaje a Austria estaba lista.
-"Entonces nos veremos en unas semanas Pacifica. Dijo la mayor luego de que recogieran su equipaje, despidiéndose en el pasillo frente a la puerta de su habitación. "Ya tienes la llave?"
-"Si no te preocupes por eso." Dijo la menor de las dos dándose una palmadita en un bolsillo. "Deberías de educar la voz, eres una artista Amana."
-"Ser artistas es cosa de otros yo debo ser Amana von Mittelhauser, no creo que a la familia le guste mucho siquiera que tome clases de canto."
-"Ya que no sabias como hablar con Grafin Mechthild, dile exactamente lo que me dijiste, podrías sorprenderte."
-"Podría ser pero aun no se…"
-"Hagamos una apuesta, te atreverías a preguntarle algo de mi parte?"
-"Creo que si… Aunque porque siento que me vas a embaucar?"
-"Posiblemente porque tengas razón." Dijo sonriente la rubia. "Entonces pregúntale de mi parte si ha sabido de Dipper Pines. Si sabe algo de él le hablas sobre tu interés artístico y si no dejare de mencionar el tema, te parece?"
-"Puede que sea muy peculiar ese chico, pero que la dama de hierro lo…" Dijo antes de ver la mirada de Pacifica. "Creo que me sorprenderé un poco, pero ya acepte y lo hare." Dándole un abrazo a su nueva amiga se despidieron. Mientras Amana tomaba la limosina que la llevaría Aeropuerto Internacional de Bangor. Pacifica no le quedo más que ir a su habitación, no había apartado de su mente lo que pasaría ese día y que si todo iba como lo había planeado recibiría una llamada de su padre. Una parte de ella le tenía envidia a Amana por tener ten lindos recuerdos de su padre.
Pacifica había buscado información de su mismo teléfono, sabía que podrían romper cualquier sistema de seguridad si le ponían las manos encima, lo que daba acceso a toda la información que contenía, incluso podían acceder los archivo que había borrado, a la lista de llamadas y al historial donde registraba, además de las llamadas, la situación geográfica de donde los había hacho. Si descubrían eso sería peligroso para Grenda, y podía ponerle dificultades a Marius y a su abuela. Afortunadamente la paranoia era bastante común en internet, logro encontrar un editor que tomaba los archivos con esa información, y lo podía editar, lo mejor era que utilizaba un método seguro para borrar el original sin dejar rastro del mismo. Incluso tenia la opción de borrarse a sí mismo, así una vez editado y el editor borrarlo solo ocupaba apagar su teléfono para mantener a Marius y su familia como un recurso de último momento, y estar segura que su amistad con Grenda no sería descubierta tan fácil. El programa también podía borrar de igual forma sin dejar ningún rastro las imágenes que ella había tomado de la sala de los horrores en la mansión. Pero simplemente los borro, estaba segura que iban a revisar su teléfono dejar ese aparente error sería una distracción.
Poco después de la una de la tarde, sonó su teléfono.
-"Hola padre, estaba segura que me hablarías. Como esta madre?"
Casi al mismo tiempo en Oregón el peculiar amigo de Pacifica, empezaba a acostumbrarse al nuevo régimen de ejercicios, o el juego de 'todos contra Dipper' que sus tíos tenían con él. Esa mañana la moneda había favorecido a tío Stan, afortunadamente pensó que la rivalidad entre hermanos seguiría, por lo que desde un principio estaba listo para todo… y en verdad fue todo, los único trucos sucios que su tío no había usado era tirarle tierra en los ojos o sus queridas nudilleras. Con todo luego de esa práctica el aun mantuvo el margen de cuatro a uno contra tío Stan, mientras que por los días anteriores tío Ford seguía ganando en un pesado seis a uno, pero en los trucos de tío Stan logro encontrar pistas contra los movimientos de tío Ford, posiblemente era la forma del anciano para querer ayudarlo… no ni él podía engañarse con eso, la verdad era que tío Stan quería ver a su hermano en el suelo.
Después de bañarse, fue a la oficina a revisar a sus sabuesos, como lo esperaba ya todos se habían suicidado y la cantidad de información que habían dejado era simplemente inmensa, pero eso y lo esperaba. Usando basándose en los sabuesos originales había refinado si nariz, así ahora tenía listo un sistema que recorrería ese enorme archivo buscando datos y asociándolos, no podía hacer milagros como el generador de su tío Ford. El recorrer y evaluar tantos datos seria un trabajo más pesado que implemente buscarlos, la idea era parecida a usar un colador para quitar la información innecesaria, pero en ese caso eran varios coladores al mismo tiempo, uno después de otro. Posiblemente tardaría un par de días en dar resultados.
Sabía que la abdicación de Marius se haría pública tarde o temprano, más bien le extrañaba que aun no lo fuera, sospechaba que cierta dama austriaca estaría ejerciendo presión, pero aun con eso era cuestión de tiempo para que la notica saliera a la luz. Cuando pasara el también saldrían tanto nombre de Pacifica como el de Grenda, si alguien recordaba la gala del viernes pasado. Más preocupado por su robusta amiga que por Pacifica, o eso se decía a su mismo. Reviso la columna de chismes de un periódico en línea. No se sorprendió mucho al notar cual era la noticia que se había vuelto el chisme del día y al reconocer la imagen de los documentos que el mismo le había dado a Pacifica hacia pocas semanas.
-"Bien jugado." Dijo en voz baja mientras irrumpía por el sistema de seguridad del National Enquirer. Reviso la información del correo original, estaba preocupado. No era como si simplemente ella enviara las fotos por correo, al ser una noticia de tal alcance pronto no solo los Noroeste, sino cualquiera que tuviera algo en contra del clan, e incluso el gobierno estaría buscando más información sobre esas imágenes. Luego un momento había entrado en los servidores de la agenda en línea que había enviado el mensaje y del servidor donde estaban las imágenes. Algunos minutos después dejo salir un suspiro de alivio no logro encontrar más pistas. Se sintió extrañamente orgulloso por su 'amiga.'
Si él, usando el aparato de su tío, no podía seguir la pista, estaba seguro que nadie más podría, había llegado a encontrar las direcciones de internet del origen de los archivos en los registros de los servidores donde estaban las imágenes, las siguió y encontró la pared de la red BlackIvan. Uno de esos servidores de almacenamiento era un poco más seguro y había almacenado la identificación única del equipo desde el que habían conectado al transferir el archivo, le costó un poco localizar esa información, tanto usando servicios legales de internet como irrumpiendo en forma ilegal. Como supuso la identificación del equipo correspondía a un modem vendido en Oregón, pero para llegar hasta ahí de forma legal necesitarían un par de ordenes judiciales y hacerlo de forma ilegal, como lo había hecho él, era supuestamente imposible. Pacifica había sido muy detallada y lista, cubriendo sus huellas de tal forma que cualquiera se toparía con muro tras muro, solo para poder acercarse a la fuente de esas imágenes.
Era casi imposible que alguien averiguara mas, podían seguir al modem, saber donde lo habían vendido. Pero era difícil que recordaran a quien se lo habían vendido, conociendo a Pacifica ella consideraría lo conocida que era, así que se habría encargado de esa parte también. Siguió probando distintas cosas hasta estar seguro que ni siquiera los Noroeste, con todo su dinero, poder y falta de moralidad podrían encontrar una pista mas allá de la tienda de electrónicos en Medford, Pacifica estaba segura, sonrió al pensar en lo hábil que había sido. Pero no todo eran buenas noticias. El plan de su 'amiga' tenía un fallo primordial, aunque difícil de ver, podría ser que ni siquiera ella lo supiera aun y debía pensar en cómo saber si o había contemplado o no. Y de ser necesario como ayudarla, entro sin querer en pensamiento profundo…
Al volver en si su tío Ford le estaba en la oficina. Preguntando acerca de la partida tenían planeada de DD&D. No había llegado a interrumpir sus pensamientos, pero aun con eso lo único que podía pensar era en el periódico del pueblo, la edición cuando habían encontrado culpable a Gedeón. Era extraño, pero estaba seguro que ahí estaba la respuesta, así que acompaño a su tío para su partida al sótano. Había preparado un par de calabozos y de seguro su tío había hecho lo mismo, ocupaba distraerse para solucionar ese fallo en el plan de Pacifica. Además por más que deseara sabía que no podía hacer nada para apurar a su subconsciente, pero este encontraría una explicación. No tenía más opción que esperar. Luego solo debía pensar cómo usar eso para ayudar a Pacifica. Debía estar listo para cuando eso pasara, debía relajarse un poco aunque fuera difícil. Por eso tener una tranquila maratónica de DD&D contra su tío Ford, era lo mejor que podía hacer.
Continuara.
Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema musical asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!
