¡RECUERDEN!
A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario, es como manosearme la teta y salir corriendo.
Porque eso es de gente muy cochina *lean esto con la voz de Deadpool*
¡HAPPY HALLOWEEN!
Muchas gracias por todos los comentarios hasta ahora, son el mejor motivante e inspiración, trato de actualizar rápidamente, pero, al ser un nuevo trabajo de Long-Fic quiero que salga con la mejor calidad posible, por eso de los largos tiempos entre publicaciones.
Los comentarios que dejan son respondidos por PM, si están registrados o al final del capítulo si no están registrados.
Entre otras cosas, me fui a ver la película de The Joker, juro que eso fue una reverenda explosión a mi cerebro que me aterrizo en la más grande conclusión de todas, si quieres contar una buena historia de Batman primero va el Joker. ¡La película llego para salvar el DC Universe!
Recomendación musical: "Mientes" de Camila.
Notas:
[Presente]
[Pasado]
["Pensamientos"]
[Teléfono]
Los personajes son propiedad de DC Comics y sus correspondientes creadores.
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CAPÍTULO 6: ANALIZANDO LA ELECCIÓN
Hay un recuerdo distante de una brillante sonrisa, un abrazo reconfortante y una bebida caliente con sabor a cocoa, los parpados le pesan con punzadas pequeñas pero constantes en su cabeza, un poco de luz filtrándose por una cortina abierta, no es demasiada aunque consigue que cubra su rostro con su palma abierta. Ignorándolo gira al lado contrario dispuesto a volver al preciado mundo de los sueños y continuar descansando, se detiene, una sensación incomoda recorre sus piernas, sentándose retira la colcha que le cubre, develando su falta de ropa con marcas rojas en partes de su piel. Toca el líquido que se ha secado, la sensación es un tanto asquerosa, se detiene a verificar exactamente de donde provine y la respuesta brota inmediatamente que altera su estómago alentándolo a regresar cualquier alimento ingerido el día interior con sus propios jugos gástricos combinados, lo resiste, tomando una enorme bocanada de aire.
Busca por la cama sus ropas, pero todas se encuentran regadas por el piso de la habitación, entrecierra los ojos al identificar prendas de mayor tamaño que no le pertenecen. Muerde su labio inferior, casi tragándolo, un hilo de sangre delgado brota, golpea con su puño la cama, arrugando las sabanas que la recubren. Retira por completo las sabanas, girando hasta que sus pies están rosando la superficie del suelo, apoyándose con sus brazos para hacer palanca, finalmente toca el suelo, una pequeña descarga viaja desde su trasero a sus piernas, casi tropieza pero se sostiene de la mesa de noche y toma con fuerza las sabanas, su espalda encorvada mientras sus piernas tiemblan por la debilidad que no esperaba experimentar. Una sonrisa se extiende por su rostro, pero sus ojos muestran el vacío casi presos de la locura, una pequeña risa brota junto a algunas lágrimas traidoras. Arroja la lámpara de la mesa, chocando con la pared, viendo los trozos caer, inicia su camino sosteniéndose de la cama hasta llegar el final usando cada músculo en su cuerpo poniéndose erguido, encaminándose hasta la puerta del baño, done se encierra pasando el seguro, olfatea el aire, no hay rastros de feromonas dispersadas tampoco que usaran recientemente la ducha. – "Vaya ironía" – piensa, empuñando sus manos.
Gira las llaves de la regadera, colocando un pie dentro sin esperar a templar la temperatura del agua, sube el otro quedando debajo del chorro limpiando los restos del sudor seco, la sangre en su labio y la prueba del más alto acto que se realiza entre compañeros sexuales, Busca en la parte trasera de su cuello alguna marca, una parte más profunda o hendidura de colmillos que perforaran su piel conduciéndolo a estar enlazado de por vida con un Alfa. No hay nada, deja caer sus brazos al confirmarlo, alza su cabeza al chorro, las gotas caen rápidas y furiosas finalmente dejando al vapor caliente propagarse pegándose a las baldosas del baño y el espejo, empañando todo, llevándose todo.
Borrando los rastros de un olor que no tendría por qué estar mezclado profundamente hasta atravesar su piel. Cierra la llave, saliendo de la bañera, abriendo un mueble de madera extrayendo una barra nueva de jabón, quita la envoltura, girándolo entre sus manos hasta producir espuma, usando su propia mano como esponja va pasándola por cada parte de su cuerpo, asegurándose de terminar recubierto por la esponjosidad y aroma de este, eliminando los rastros del recordatorio constante, su nueva pesadilla. Entre a la bañera usando el agua para enjuagarse la espuma, repite el proceso de enjabonado ahora por su rostro, llevando la espuma a su cabeza limpiándose el cuero cabelludo, dejando pasar unos segundos, acerca las manos a las llaves permitiéndolo al chorro llevarse los últimos restos espumosos. Retira el tapón de la bañera para que el agua se vaya mientras el sale, se abstiene de tomar una toalla, saliendo desnudo con el agua goteando por su cuerpo, ni siquiera piensa en ver la cama vacía o recoger sus ropas – o lo que quedan – camina directo al pomo de la puerta flexionando sus dedos al sentir un aroma yendo por fuera. Gruñe interiormente pegando su frente a la puerta, escuchando sus pasos lentos y cuidadosos, estando alerta de cualquiera que pueda descubrirlo, casi desea abrir para tenerlo cara a cara y escuchar esas mismas orgullosas palabras de la noche anterior.
Aun así, no lo hace, solo deja que baje, suspirando en cansancio, gira el pomo, teniendo a sus mascotas paradas al frente de la habitación refugiadas en una sola esquina, notándose solo por el movimiento de alzar la cabeza por parte de Titus, encima del can se encuentra Alfred, que parece estar durmiendo. Hay una ligera sonrisa, desviando el rostro, saliendo y cerrando la habitación, comienza a dirigirse al lado contrario, donde originalmente tuvo que estar, pasa por delante, su desnudez no le retiene para sentir vergüenza pero dar explicaciones de su caminata desde la habitación de Richard a la propia, eso, sería más difícil. Llega a salvo, encerrándose, ignorando que ese estrecho recorrido fue acompañado por Titus aun teniendo a Alfred en su lomo recostándose cerca a la cama tuvo cuidado en no permitir caer el cuerpo del minino.
Abrió un cajón sacando ropa interior, jalo la puerta del closet tomando pantalones y camisa sin ver que realmente combinaron o fuera un conjunto, subió boxers y pantalón, metió la cabeza por la abertura de la camisa seguidos de sus brazos, agito un poco su cabello disminuyendo la humedad, encaminándose hasta las pantuflas dejadas del lado en que solía dormir. En su mesa de noche una botella de crema reposaba, tomo el envase dejando una cantidad sobre su palma abierta humectando su rostro y brazos.
Quería dejarse caer sobre su cama para regresar a dormir esperando que al despertar todas estas circunstancias se trataran de una pesadilla maquinada por los alucinógenos de la toxina del miedo de The Scarecrow, más su estómago le recordó que necesitaba alimentarse por sus intensas actividades anteriores sumada por la evolución de su cuerpo al reconocerse como Omega pasando su primer celo con un Alfa. Apretando los dientes, espero que Richard no estuviera o se resguardara en la cueva, pero si continuaba en la cocina o alguien más estaba, percibirían un suave cambio de aroma en el ambiente, insignificante pero importante, lo sabrían.
Bajo por las escaleras, formando planes, inventando excusas, sintiendo su propio oler escaparse en ocasiones con toques de feromonas, prácticamente débil, pero detectable a cualquier Alfa con sentido del olfato que llegue a ser respetable, deteniéndose a un par de escalones cuando le ve caminando con la cabeza gacha y apretando las mangas de su vestimenta, murmurando disculpas y sentencias de muerte. Por supuesto que eso sería la menor de sus preocupaciones, lo que irritaba cada fibra del ser en Damian, era verlo lamentándose por una situación tan natural como respirar, con aquello Richard le demostraba cuan falsas fueron sus palabras.
Al final, si importaba que él sea un Omega.
Y entonces sus palabras salieron naturales, apenas pudo considerar eso como una confrontación pero él nunca alzo la mirada, se mantenía agachado presionando con fuerza sus puños, temblando y susurrando palabras inentendibles, fue Damian quien tomó las riendas de bajar, quedando con solo un escalón de diferencia apoyado por su aumento de estatura con los años, finalmente levanto la barbilla, el espacio dejado fue meramente una broma, sus pieles se tocaron o al menos eso hicieron sus narices, podía apreciar su hiperventilación, las lágrimas que se agrupaban por salir, los labios resecos, el cuerpo tembloroso.
Una culpa ideal, sin saber de qué forma encarar la responsabilidad en sus actos.
El llanto apareció tan pronto que casi anhelo soltar un suspiro, cruzarse de brazos y dejarlo llorando o esperar a que lo siga con su lamentación y autocompasión, pero no lo hizo, espero silencioso, no quitándole el ojo de encima, apretando sus labios en una sola línea, resistiendo el impulso de gritarle y demostrarle cuan equivocado estuvo desde el principio en el exacto momento en que considero una fantástica idea llevarlo a su habitación y encerrarlo.
Un Omega con un Alfa, el epitome de la ironía misma.
Y cuando sintió sus manos en sus hombros otra corriente eléctrica se disparó advirtiéndole a su cuerpo que frente al Alfa cualquier movimiento negativo resultaría en una tragedia, no puede rechazar al Alfa. Incluso podía asegurar que su mente le estaba gritando con fuerza: ¡NO LO RECHAZES!, ¡DEJATE TOCAR!, ¡ALFA!, maldijo el instinto, la voz interna, el Omega que decidió despertar tarde liberando feromonas desesperadamente. Poco falto para que dejara escapar suspiros o pegarse al cuerpo de Richard implorando porque sus caricias continuarán largas y profundas, evito aquel desplante encajando con fuerza la uña de su pulgar en la palma lo suficiente para sacar unas gotas de sangre. – No hay unión – fueron las palabras de Richard que concluyeron ese momento de letargo mágico, cierto, lo tocaba para asegurarse que la última barrera no fue cruzada que en su consciencia sumergida por la lujuria y el instinto pudo resistirse a encajar sus colmillos en la carne, inyectando sus feromonas en él.
Con un gruñido brotando de su garganta, detuvo a Richard de darle un abrazo, obteniendo a cambio un plato de cereal acompañado por el rostro de la agonía recubriera con extra de pesar y una porción de desprecio. – "Un desayuno completo" – el primer bocado fue un cereal remojado en leche, tenía que saber dulce, escupirlo por lo tremendamente empalagoso en cambio solo pudo percibir algo amargo y asqueroso, detuvo su consumo al llegar a la mitad, escuchando a su estómago gruñir por la necesidad de alimento que aún no se veía satisfecha. Nuevamente escrudiñaba con su mirada a Richard esperando que entendiera eso como una señal para que comenzara a hablar retomando lo que no se en las escaleras, pero parecía o tener intenciones de iniciar la conversación por segunda vez. Y lo hizo, desviando su mirada al plato de cereal convertido en un batido de leche, un tanto desagradable. Prefirió gritar, descargando el enojo tras descubrir que siempre fue un Omega, que todo ese entrenamiento, esas palabras de poder y supremacía como el mayor de todos los Alfas se trató de una mentira confabulada desde su familia.
El plato de cereal terminado estrellado como una inocente víctima de su incontrolable ira, nuevamente mirando directo a Richard exigiendo por una respuesta a lo dicho y ocurrido. ¿Qué seguía ahora para ellos?
Escucho el diminutivo afectuoso de su nombre, tembloroso, escurridizo como si no tuviera permiso a llamarlo de esa forma, esperaba que su resolución consistiera en lágrimas con su peso dejándose caer al suelo, en cambio giro sobre su cuerpo dándole la espalda, pronunciando una despedida comenzando a caminar fuera de la cocina, fue a detenerlo levantándose bruscamente de la silla que ocupo durante su desayuno pero Richard se detuvo antes de que pudiera retenerlo por el brazo, explicándole que conseguiría pastillas para prevenir el embarazo, con aquello el brazo de Damian volvió a su costado, abriendo sus ojos con la pupila dilatada, ¿embarazo?, pensó, imposible, no por experimentar su primer celo con un Alfa tenía que estar inmediatamente en cinta con un hijo de Richard, su corazón latió, el instinto Omega le susurro cantarín: Tendrás a su cría, pero no, solo su cuerpo jugándole bromas desagradables, ansioso de dejar salir todas sus feromonas frente al Alfa que lo tomo por primera vez – También hay supresores de feromonas en la cueva, alguno puede funcionar. – Fue lo último que escucho de Richard, quedándose solo en la cocina, no fue tras de él, tampoco le grito o maldijo, dio un fuerte pisotón al suelo, saliendo también encaminándose a la cueva para tomar una de esas cosas, sus feromonas comenzaban a salirse e impregnar el lugar, encendería el aire acondicionado por toda la casa para limpiar su aroma.
El paquete con pastillas preventivas fue dejado frente a su puerta, lo tomo, escondiéndolo entre los libros de su repisa, asegurándose que no fuera visto fácilmente y dejado para limpiar después de toda la habitación, suspiro exhausto, llegando directo a su cama a tumbarse boca abajo, al regresar de su inyección con supresores descubrió sus ropas dentro de su habitación, las mantuvo lejos, porque se podía percibir el aroma de Richard impregnado y si no fuera por el supresor estaría enredado entre las telas masturbándose y gimiendo el nombre de este por el anhelado placer de ser penetrado por tal Alfa nuevamente.
La memoria en que descargo los archivos de la computadora se mantuvo a salvo del ajetreo lujurioso, solo con pequeños rasguños pero aun funcionaba al conectarse a una computadora, recordó que su padre no tardaría en volver y lo primero que haría sería revisar el informe de sus análisis, darle algún tipo de charla para… se alzó usando sus manos de apoyo, tomando el dispositivo. – Maldición – se apresuró, tomando su laptop y colocándola sobre sus piernas, encendiéndola. Al cambiar la tonalidad negra de la pantalla mostrando su fondo de escritorio con una imagen de Titus y Alfred, introdujo la memoria a una de las entradas esperando a que fuera reconocida, en cuanto se oyó el timbre, presiono el nombre de la memoria, buscando entre las carpetas la que contenía su informe, tecleo un par de veces revelando un pequeño mensaje.
COPIA DE SEGURIDAD ACTIVIDA- DESCARGA 100% COMPUTADORA CENTRAL.
Cerró el documento, dejando su computadora sobre la cama apresurándose a salir de su habitación y llegar hasta la computadora de la cueva ignorando el sistema de vigilancia, tenía que deshacerse de ese informe antes de que su padre decidiera descargarlo directamente a su computadora o teléfono. Trago saliva en el último escalón aferrándose a la pared con sus uñas lastimándose la cutícula, ¿Quién podía asegurarle que no lo había visto ya?
Estuvo por una hora frente a la computadora, buscando todas las alternativas posibles de borrado completo del informe, ninguna funciono, solicitaba una contraseña especial o reconocimiento del usuario original y creador del sistema de análisis, además de otros candados de seguridad que le impidieron meterse a la base de datos borrando los resultados usados por la computadora para redactar el informe, casi dándose por vencido, una idea brillo resplandecientemente en su mente. No podía ingresar a la base de datos para borrarlos pero si podía ingresar y alterarlos, rebusco las muestras analizadas moviendo un par de imágenes, cambiando números y letras hasta que el timbre de conclusión resonó transmitiéndose esta información a la base de datos cambiando del amarillo al azul, pasando a escribir el informe como un Beta recesivo. Elimino sus cambios manuales, haciéndolos parecer una verificación de rutina por parte de la computadora, tomando en cuenta la hora, agregando que las últimas copias tomadas inalámbricamente fueran alteradas instantáneamente sin dar una notificación previa.
Tomo el control de las cámaras de seguridad con un pequeño virus, cambiando la última hora por otra, asegurando que la imagen mostrada no tuviera elementos extra que descubriera su falsificación. Finalmente se dirigió a las muestras que seguían dentro de los tubos de ensaye, desaparecerles solo sería sospechoso, escucho el maullido de Alfred detrás suyo, el minino se paseaba por las piernas de Damian ser atendido, una sonrisa ladina se formó, poniendo los tubos muy cerca de la orilla, rebuscando en su pantalón un llavero en forma de delfín encendió su lámpara color rojo atrayendo la atención del minino quien sin pensarlo se lanzó para atrapar el punto rompiendo los frascos con muestras de sangre dejando caer algunos pelos al pararse sobre la mesa y regresando al suelo siguiendo el punto rojo, sus patas se llenaron con las muestras. – Ya no queda nada – Alfred maulló, mirándolo con sus gatunos ojos y la cola moviéndose de un lado a otro como una serpiente al deslizarse.
Acaricio la cabeza peluda de Alfred, tocando las orejas puntiagudas, repitiendo el proceso en un suave circulo, cargando al felino entre sus brazos un maullido satisfecho combinado a un ronroneo, el gato comenzó a dormir entre los brazos de su dueño. Encontraría en alguno de los vidrios una de sus huellas, pero explicar que intento sujetarlo antes de caer o moverlo para que Alfred no lo tumbara, cualquier excusa mediocre funcionaria combinada a sus ansias de demostrar la verdad, además que su curiosidad no pudo ser detenida al estar solo en casa.
Parado en medio de la sala percibiendo su aroma inundar el espacio, ¿Cuánto mantendría esa farsa?
¡Ultimas noticias de Gotham!
Tras el cumplimiento de su deber, la salvadora de Omegas no regresa a casa.
La condecorada policía Pria Jonsson amante de la igualdad y defensora de las clases meno privilegiadas fue vista una semana antes de su desaparición tomando su guardia matutina en los barrios desprotegidos de Gotham llevando cobijas, alimentos y ropas a un pequeño hospicio de Omegas que fueron alejados de sus hogares y familias, su compañero Joseph Goez comento que dejo a Pria cerca del hospicio faltando menos de treinta minutos para el cambio de turno e ir al otro lado de la ciudad, sin embargo Goez recibió un mensaje a su teléfono celular de parte de Jonsson comunicándole que tenía un asunto urgente por atender en la dirección contraria de la ciudad y necesitaría ser cubierta.
En un lapso de no más 24 Hrs., un mensaje de Jonsson fue transmitido a todos en la estación, explicando que había ingresado al lugar de los hechos donde la banda de contrabandistas de esencias Omega se encontraba. Como sabrán apreciado público televidente las esencias de Omegas son usadas para la elaboración de aromatizantes, perfumes y medicamentos exóticos que aseguran un aumento en la producción de feromonas con el apetito sexual del Alfa que lo huela, volviendo al más débil de los Omegas en un ser irresistible para cualquiera en un radio menor a diez metros.
Desgraciadamente esta producción es una práctica con dudosa de moral sin escrúpulos y que solo un monstruo podría hacer. Las esencias de Omegas se obtiene directamente del cuerpo, fileteando partes de la carne y glándulas sudoríparas, extrayendo sangre y otros órganos de las víctimas, exprimiéndolas como si prepararan un jugo. Los reportes y análisis de esta sustancia se obtuvo luego de que Batman y Batwoman detuvieran un camión repleto de narcóticos y químicos usados para la conocida toxina del miedo de The Scarecrow, los implicados omitieron detalles de a donde se dirigía el camión y porque Scarecrow se veía involucrado con ellos, pero, antes de retirarse junto a la policía que apareció en la escena del crimen, los sonidos de golpes provenientes del cambio volteada atrajeron la atención de Batwoman, lanzándose dentro de este quitando cajas y otros muebles revelando una manija pegada al suelo, encontrando a un total de diez Omegas secuestrados con heridas profundas, repletas de gangrena con tratamientos de primeros auxilios menos que salubres, de inmediato fueron llevados a Urgencias en el Centro Medico de Gotham.
Los cargos subieron para estos, develando que se trataban de mensajeros de materias primas, con puntos específicos de entrega, ellos solo conducían los camiones o al menos eso fue lo que dijeron a Batman y la policía durante los hechos. Horas después de ser encerrados, confesaron ser los secuestradores de una organización de perfumes y colonias, usando como tapadera las toxinas del miedo de Scarecrow encontradas en uno de los edificios abandonados de la ciudad, aquellas toxinas esconderían los olores de los Omegas e impediría a estos huir mientras el camión estuviera detenido al salir de la ciudad. De los diez rescatados, solo cuatro consiguieron superar la noche en urgencias el resto presentaba grados altos en desnutrición, abuso físico y fallas en órganos internos, sin embargo los cuatro restantes tuvieron que ser llevados de inmediato al pabellón psiquiátrico por el presente cuadro postraumático, sus rostros no fueron identificados en el banco de desaparecidos por la policía de Gotham, se continua buscando en registros anteriores.
A pesar de la opinión publica el caso fue manejado por Batman y miembros de su grupo de disfrazados nocturnos, dando en menos de dos meses con varias bases de retención Omega y laboratorios con tubos repletos de esencia Omega incluyendo cajas recién empaquetadas para ser puestas en el mercado como un nuevo perfume, se presume que varias de estas se entregaron al público antes de su venta como muestras gratis. Fueron requeridos sabuesos especializados en la detección de aromas y esencias de subgénero, el cateo comenzó por toda la ciudad en un lapso de siete días, encontrando frascos en basureros, casas y algunas tiendas departamentales, lo usuarios del producto fueron entrevistados, pero las evidencias no fueron suficiente dejando esa parte del caso indefinidamente abierta.
Las palabras que el auto declarado vigilante de Gotham otorgo a la prensa respondiendo si colaboraría con la policía Jonsson fueron las siguientes: "Solo alguien valiente es capaz de poner su vida por sobre la de otros, pero solo un idiota se pone en peligro por el bien de quienes le dicen que es correcto". Queda poco por mencionar que aquello redujo significativamente el ranking de aprobación que Batman gano con la comunidad, sumando popularidad a Jonsson con civiles uniéndose en la búsqueda de esta mujer. Sin embargo estas palabras fueron pronunciadas días antes de confirmar la desaparición de Jonsson, sus pertenencias personales estaban cerca del área de descarga de los barcos y su cuerpo fue tomado por una cámara de seguridad cerca de los basureros de la ciudad, desapareciendo luego de que estas imágenes llegaran a la estación de policía y el vigilante pasar a verificar si realmente ella se encontraba ahí.
Tras siete meses de búsqueda sin descanso, la muerte de Pria Jonsson es confirmada.
Este canal se une a la estación de policía lamentando la pérdida significativa de una autentica heroína de la ciudad, que sin esconder su rostro, contar con herramientas de lujo o tener una señal especial para llamarla, protegió a civiles.
Iremos a un corte comercial, retomaremos con una sección dedicada en memoria de Pria Jonsson-
- Esa mujer vuelve una noticia triste en una guerra de popularidad, ¿no lo cree? – el mayordomo entrego una taza de café recién hecho, Bruce la tomo sin despegar un ojo de la pantalla, enmarcando su ceño al ver los comerciales promocionando nuevos artefactos que ayudaran a que todo Omega sea más tractivo para su Alfa, ropas de moda y juguetes infantiles. El noticiero comenzó con una sección de fotografías y música de fondo, mostrando a Pria con cajas de despensa en orfanatos - ¿Amo Bruce? – pregunto Alfred, notando el ligero sorbo que este le dio a la taza humeante.
- Nunca conversé ni por casualidad – pronuncio quedamente Bruce, dando un largo trago a su café. Alfred levanto una ceja, siguiendo la línea de visión de su amo, estando directamente sobre una imagen de Pria ayudando a cargar cajas con artículos de limpieza para hospicios Omegas y jugando con niños que nacían en esos mismos lugares siendo abandonados por sus padres, cada imagen del noticiario cambiaba mostrando a la mujer en diferentes lugares, poses y expresiones siempre rodeada por Omegas.
- Enviare flores, el funeral será mañana por la noche. – Bruce asintió, bajando su taza de café a sus piernas, presionándola con ambas manos – Parece una buena mujer.
- Murió. – el tono en su voz se agrio, Alfred espero pacientemente a que prosiguiera.
- Para eso son las flores, señor. – las imágenes pararon, pasando a un video de varios ciudadanos que comenzaban a reunirse a las afueras del ayuntamiento de Gotham teniendo veladoras, fotografías y carteles con el nombre de Jonsson. – Todo esto se debió a que ella dio con la segunda bodega de materiales, en donde mantenían aprisionados a los Omegas.
- Aquello fue una escena controlada para que ella los encontrara. – regreso la taza vacía a la charola que Alfred continuaba sosteniendo. – No fue por la valentía o coincidencia, ella TENIA que estar AHÍ y en esa HORA.
- Entonces eso significaría que el grupo de contrabando está dentro de la policía y ella vendió a sus compañeros por un poco de fama. – Bruce negó, quitando el canal de noticias de la computadora en la cueva, buscando en los archivos que el programa quedara grabado tomando solo las partes en que mostraban fotografías públicas con ayuda social a los Omegas.
- Fue usada como chivo expiatorio pero no esperaron que ella REALMENTE se interesara, metiendo su nariz en asuntos más allá de su propio control, más que sacar unos cuentos Omegas secuestrados del sótano de una vieja casa o en una bodega abandonada. – encontró el recuadro donde se observaba a ella mostrando el lugar en que mantenían a los Omegas, subió el tamaño de la imagen hasta quedar pixeleada, pasando un limpiador para aclarar los detalles en la imagen, mostrando un par de computadores ocultas por las sombras. – Ella se llevó uno de los discos duros y encontró algo en esos archivos.
- Las tarjetas madre que el comisionado Gordon le dio contenían lo mismo.
- Solo mostraban sus rutas de recolección y transporte de material, usando los mapas que se formaron conseguimos prevenir y predecir sus siguientes movimientos, dando con varias de sus locaciones escondidas. – con el curso, señalo la computadoras ocultas – Pero esos, debían contener las órdenes directas con sus tareas designadas, no pudimos llegar a ellos, en la estación explicaron que los discos duros desaparecieron junto a las tarjetas madre. – la mano enguatada de Alfred descanso bajo su barbilla, imaginando lo que podía contener y que la misma Jonsson tomo antes de que llegaran los reporteros y refuerzos a la escena.
- ¿Cree que operen fuera de Gotham? – pregunto curioso el mayordomo, viendo a Bruce cruzarse de brazos asintiendo por la gran posibilidad. – Los registros de actividad por esencia de Omega son conocidos en diferentes puntos del globo, pero, crímenes de esencia Omega se reportaron principalmente en la ciudad. – aquellas palabras fueron una flecha lanzada con diana directa al razonamiento de Bruce, con velocidad sus dedos se movieron por el teclado sacando viejas noticias y reportajes de las primeras desapariciones de Omegas hasta las actuales, formando una lista con los lugares y horas poniendo en una segunda lista las obtenidas con ayuda de la policía.
- Continuaran usando a Gotham como su base de pruebas. – se levantó de la silla, dirigiéndose a los vestidores para cambiar su atuendo, mandando mensajes por su comunicador a los miembros más cercanos una reunión de emergencia necesitaba llevarse a cabo. Alfred observo una última vez la imagen de la mujer en un recuadro tomado del periódico de Gotham anunciando su desaparición.
- Usted se habría llevado bastante bien con el amo Bruce – cerro la toma hecha al periódico, encaminándose a la salida de la cueva para regresar la taza a la cocina y preparar bocadillos.
El reporte de misión junto a Beast Boy fue subido a su centro de mando principal, eligiendo tomar el resto del día para descansar en la comodidad de su habitación designada en la torre de los titanes, un suspiro se dejó salir por sus labios, buscando en las bolsas de su cinturón una pequeña caja con pastillas redondas simple vista parecían caramelos pero aquello ayudaba a disminuir significativamente su aroma, envolviéndolo en una capa protectora lo suficiente como para engañar el olfato de todo Alfa, incluso los de su propia casa.
Retiro la capa de sus hombros, seguidos de los guantes, alejando el antifaz de sus ojos, masajeando estos con su dedo índice y pulgar, suspiro cansado, agachándose a desatar las botas, tomaría una larga siesta y luego iría a Gotham para ver a Alfred y Titus, sus mascotas estuvieron pegadas a él todo el tiempo tras el desenlace de su celo con Richard y al regreso de su padre y el mayordomo en la mansión, casi podía asegurar que cuando su padre se acercó a saludarlo Titus se puso delante gruñendo y Alfred levantando sus garras crispando su pelaje. Quito el comunicador de su oído, dejándolo encendido por si una inesperado llamado al deber aparecía. Arrojo el cinturón sobre la mesa de noche, arrastrando las cobijas y entrando quedando boca arriba, un vistazo al lugar donde arrojo el cinturón mostro otro compartimiento abierto saliendo por una esquina la memoria que uso para extraer el informe redactado por su análisis sanguíneo y si la conectaba a otra computadora – nueva o usada – se enviaría una notificación a la computadora personal de su padre develando la restauración del archivo original a pesar de las modificaciones que hizo, de por si las explicaciones sobre porque su gato destruyo las pruebas de sangre habían sido incomodas y tediosas, proseguir con los motivos de su mentira empeorarían cualquier buen avance en su relación familiar.
Al menos, ahora creen que él es un Beta.
Podía recordar las risas de Jason, Barbara junto a Stephanie animándolo al ser también junto a Tim y Alfred del grupo Beta, las otras dos mujeres del grupo no se encontraban presentes tenían una misión en colaboración con Flash y Linterna verde en Europa del este, mientras que su padre teniendo la hoja impresa continuaba analizando cada parte estando absolutamente silencioso como para poner nerviosos a los que le acompañaban en la habitación, finalmente dejo el papel, asintiendo quitando sus restricciones de vigilancia, coincidiendo en que podía volver con los titanes al surgir un llamado para Robin en una misión de equipo.
Por una fracción de segundo aprecio alivio en la mirada de su padre, con sonrisas igualmente tranquilas e incomodas en los rostros de los otros, junto a una pequeña negativa de Alfred al no mostrarse más discretos.
Sus parpados comenzaban a cerrarse cuando una voz resonó en su comunicador, brotando un bufido de sus labios, lo instaló en oído, presionando el botón para responder – Robin – la voz amable de Starfire – Llevare a los chicos a un nuevo centro de juegos, ¿gustas acompañarnos?
- No – respondió de inmediato, frunciendo el entrecejo, teniendo una imagen mental del rostro decepcionado de la líder de los titanes – estoy cansado por la misión y voy a dormir. – agrego, no necesitaba escuchar a la mujer recordarle que todos son un equipo y cada miembro es importante, además del tiempo de ocio que pasen entre ellos. – En otra ocasión, Starfire.
- Claro. Uhm, ¿Quieres que vaya a tu habitación Robin? – el mencionado, levanto una ceja, incrédulo por lo que acababa de escuchar, no recordaba haber mostrado un interés particular por la de cabellos pelirrojos, agito su cabeza, las feromonas estaban causando estragos a su mente, adelantándose a hechos sin fundamentos, quizás porque ella desprende un aroma similar al de un Alfa – Puedes hablar conmigo. – un minuto en tardar en responder y tendría a la mujer pidiendo permiso para entrar postergando la salida para otra ocasión, seguido de Beast Boy rechinando los colmillos con un puchero dramático.
- Estoy bien. – modulo el tono de su voz, bostezando para hacer creíble su cansancio.
- Descansa – fueron las últimas palabras de Starfire saliendo de la línea. Damian retiro el comunicador, regresándolo a la mesita, disponiéndose a volver a intentar dormir.
Alargo su mano, sacando del cajón en la mesa un teléfono celular, quitando el bloqueo a la pantalla, navegando por la sección de noticias en línea de Gotham, encontrando los últimos avistamientos de Batman junto a los criminales apresados durante su tiempo de inactividad. Un cuadro en morado con grandes letras anunciaba ser la noticia más visitada y que todos necesitaban conocer en relación al murciélago vigilante de Gotham, probablemente algún chisme o critica a los métodos empleados por Batman, dio clic al cuadro, una imagen de una mujer policía justo al lado de una imagen de Batman, abajo una pregunta: ¿Quién es el verdadero héroe de Gotham para los Omegas?
El resumen declaraba abiertamente cuan molesta estaba la ciudad con los comentarios de Batman hacia la mujer que ofreció sin pedir nada a cambio, demostrando su valía y responsabilidad sin exhibirse repleta de artilugios extraños, poniendo a más de uno en peligro sin consideración de las leyes o la moral. Iba a cerrar la nota informativa por desperdiciar su tiempo en una basura escrito por los medios, cuando un video se reprodujo automáticamente, palabras de la mujer a solicitud de un reportero. – No se trata del subgénero o el género mismo, incluso la edad es solo un número, pero conlleva experiencias. Una persona no es el reflejo de la sociedad, la sociedad se refleja sobre la persona, mostrando cuan brillante y única es. – paso el video, ladeando los ojos, palabras más clichés no podía haber pronunciado, esperaba que al menos los guionistas de esas cosas usaran más su cerebro en algo que mostrara un poco de inteligencia. Tampoco es que esperara demasiado de incompetentes, al final del día necesitan el apoyo de su padre para resolver casos que conseguían desbordarse de sus manos. Continúo bajando, deteniéndose en una imagen de la oficial con una pequeña leyenda: Hero Omega, ella siempre te dará una mano.
– Gastan presupuesto en estupideces. – bloqueo el teléfono, dejándolo junto al comunicador. Termino de cubrirse con las cobijas hasta la nariz, cerrando los ojos, dejando a su cuerpo relajarse y así recuperar suficiente energía como para tomar su rol de vigilancia de regreso en Gotham. Nuevamente su comunicador timbro, maldijo y amenazado de muerte, ¿Relámete necesitaban tanto de su presencia?, pensó, si era un asunto de vital importancia estaría ahí inmediatamente, encendió el auricular, colgando al reconocer los gritos de Beast Boy incitándolo a reunirse con ellos al nuevo salón de juegos para una revancha de la máquina de baile, esta vez lo apago, podían llamar a su teléfono ahora. El aparato rectangular parpadeo con una notificación encendiendo la pantalla, algo sobre el funeral de la policía encontrada muerta, puntualizando que esperaban recibir a Batman para ofrecer condolencias por la pérdida tanto a familiares como amigos, deslizo el dedo por la pantalla quitando esa absurda notificación, regreso a su tarea interrumpida de dormir, bostezando grande y tendido.
Un enorme espacio negro alrededor suyo lo recorre sin distinguir el camino que eta siguiendo o si existe alguna elevación que lo haga tropezar, no está seguro de cuánto tiempo lleva recorriendo pero le parece casi una eternidad, solo el eco de sus pasos resonando es lo que puede escuchar, cada vez más alto, más hueco, parece que su respiración corazón y voz están en modo silencioso, porque no hay más sonido que sus pasos, entonces llega a esta división, nos dos y uno de ellos se ilumina y decide tomarlo, prosiguiendo con el andar, seguro y recto, de nuevo no hay piedras, pero el sonido de sus pies contra el suelo comienza a irritarlo, ¿Cómo llego ahí?, se pregunta girando la cabeza en ambas direcciones e incluso deteniéndose para mirar hacia atrás.
Solo está envuelto en oscuridad ni siquiera el camino que eligió al estar iluminado puede verse y por alguna razón, si da la vuelta por completo para retroceder, un abismo es lo que le espera, deja caer sus hombros, girando sus pies, prosiguiendo el caminar, va tocando sus ropas e intenta llegar a donde se encuentran los compartimientos de su cinturón, pero es inútil, no está usando su traje de Robin, su ropa solo consiste en pantalón y camisa, no hay bolsillos, tampoco reloj, se lamenta no haberse dejado puesto el endemoniado comunicador.
Nuevas luces se encendían, dejando claros tres caminos, pensó en tomar el primero pero al poner su pie en aquella dirección, todo volvió a sombras, retirándose, las luces regresaron, pensó en tomar el segundo, pasó lo mismo, tenía que estar planeada la ruta, aunque no ocurrió eso cuando fueron solo dos caminos. Fue a por el tercero, notando que al cruzar por una especie de estructura en forma de arco destellaba una tonalidad amarilla. Recordaba algo relacionado al amarillo, la habitación se volvió blanca, mostrando paredes igualmente de ese color pero con cuadrados marcados por líneas finas en las paredes y el techo, encontrándose con una figura parada dándole la espalda, se detuvo ante una división marcada en el suelo, de su lado continuaba blanco del otro cuadros amarillos de dos tipos uno más claro y el otro más oscuro, parecidos a los cuadros bicolores en un tablero de ajedrez.
La figura amarilla seguía con la espalda puesta a él.
No obtendría respuesta si, solo se quedaba observando en que momento esa cosa se giraría o saldría a revelar su maligno plan con alguna temática absurda involucrando a toda la ciudad. Estando dentro la figura amarilla comenzó a moverse, eso fue esperado por él, lo desconcertante fue encontrar su rostro puesto sobre esa cosa, lentamente se acercó. Intento retroceder peor una pared de cristal evitaba que pudiera salir del tablero, una sensación recorrió por cada extremidad de su cuerpo, aterrizando en su corazón comenzando a dar latidos rápidos, el doppelganger amarillo paro a un brazo de distancia, primero una expresión vacía, ni siquiera sus pupilas mostraban reflejo, sonrió, una sonrisa extendida sin gracia, ¿estaba dándole algún mensaje silencioso?
- Omega
Fue lo único que dijo, riendo más ampliamente, hasta que un grito idéntico al de una sirena de alarma salió por su boca, la palabra Omega continuo repitiéndose, apareciendo en las paredes y el techo. Su cuello fue sujetado, la sonrisa del doppelganger creció, sus ojos dilatándose aumentando su agarre, pronunciando incontrolablemente la palabra Omega, intento retirar las manos inútilmente traspasándolas, lanzo puñetazos y patadas pero cada una atravesaba el cuerpo amarillo, su risa se extendió, el sonido de alarma aumento y respirar le costaba, el tono amarillo se extendía sobre él.
- Omega – susurro por última vez. Sus ojos se cerraron por la falta de aire al obstaculizar su garganta.
- ¡Despierta Damian!
Las cobijas salieron volando, quedando la colcha más gruesa colgando de una esquina de la cama, toco su garganta buscando marcas que demostraron las acciones de su atacante colorido, pero no se sentía nada, ni siquiera algo caliente, pero mostraba dificultades para tragar saliva e incluso pronunciar palabras. Había una mano puesta sobre su hombro y otra apoyada en el filo del colchón, por el tono de piel reconoció instantáneamente a su dueña, alzando su rostro se encontró con los ojos preocupados de Raven, que disminuía su aura color purpura. Paso un rápido análisis, confirmando que aún se encontraba dentro de la torres, en su habitación, su cama y traje de Robin, tan solo el color del cielo comenzaba a cambiar para dar paso a la noche, tuvo suficiente tiempo de descanso, pero, entonces eso significaba que termino con una bizarra pesadilla donde se ahorcaba a sí mismo. Seco las gotas de sudor arrastrándose por su frente, llevándolas hasta su cabello, dejo caer su mano al frente, moviendo los dedos índice y pulgar jugo con las gotas dejadas – ¿Qué paso? – pregunto finalmente, comprobando por última vez que su garganta no tuviera moretones. Ella desvió la mirada, alejando la mano sobre su hombro, juntándola a la que se apoyaba en el colchón. – Raven – decir su nombre entre dientes era lo menos que le gustaba hacer, parecía un niño con berrinche.
Suspiró, cerrando sus ojos, dejando la mirada en el suelo, llevándola de nuevo a Damian – Necesito que seas honesto – tuvo el asentimiento del peli negro, prefirió ir directo al asunto, demasiadas prorrogas para escuchar la razón de su compañera para entrar sin permiso a su espacio privado – ¿Eres Omega?
No está seguro de que expresión tuvo al escuchar esa pregunta, ni siquiera si hizo algo como una expresión demostrando la sorpresa de saberse descubierto, comenzando a repasar donde pudo equivocarse, si los supresores no estaban haciendo su trabajo o la memoria que tan segura mantuvo en su cinturón quedo expuesta y con ello el informe, pero, eso ultimo no podría ser porque, entonces, su padre lo sabría. Apretó la sabana del colchón, inhalando aire y dejándolo salir despacio, miro directamente a Raven – ¿Quién te lo dije?
- Nadie – dijo ella, acomodándose para sentarse a la orilla de la cama. Bajo la capucha de su traje, poniendo un poco de cabello tras su oreja – Intente contactar contigo por el comunicador, pero no respondiste.
- Starfire, los llevo a un centro de juegos.
- Sí, pero decide quedarme, algunas veces Beast Boy es… intenso. – Damian alzo sus cejas, con una sonrisa socarrona. – Demasiado intenso, más bien. En fin, me quede e intente llamarte no respondiste y vine a tu habitación y te escuche gritar como si algo te atacara.
- ¿Y?
- … – jugueteo con sus dedos – Entre, tenías una pesadilla. Te llame varias veces, no funciono, comenzaste a tener problemas para respirar y forcé tu mente para poder hacerte despertar. Lo vi, Damian – señalo Raven, alzando su índice, dejándolo cerca de la frente del peli negro – La representación del lado Omega.
- ¿Representación?
- Así es. Para cada uno es distinto, pueden elegir los colores primarios o no, usar su propia figura corporal real o transformarla. Es algo que se desarrolla en la zona del subconsciente. – explico tranquilamente, bajando su mano para regresarla al lado de su pierna. – Yo también poseo una, pero, la tuya, parecía querer matarte.
- Ni se te ocurra decírselo a alguien. – Damian no dejaría pasar el tono amenazante y gravedad de su voz, sus ojos brillando con un toco asesino.
- Batman notifico que eres Beta, sabes que desconocer el subgénero, pondría en peligro tu seguridad y la del equipo, Damian. – chasqueo la lengua, girándose para levantarse por el otro lado de la cama. Raven se puso de pie, dejando la capa rodear su cuerpo, quedando en silencio al ver a Damian incorporarse las partes de su vestimenta. – ¿Cuándo comenzaste el celo? – se aventuró a indagar, pero él, simplemente se abstuvo de responder, ignorando su presencia hasta que coloco el antifaz y fue por el comunicador metálico redondo. – Al menos se lo has dicho a Nightwing, ¿no?
Quedo detenido en su lugar, dejando caer los hombros, un poco de sus colmillos se notaron al rechinarlos, a pesar de su presente ceño fruncido remarcado por al antifaz, la mención del héroe altero los nervios de Damian, como si al momento justo de verlo se lanzaría sobre él para dejarlo incapacitado por todo un año y con posibles secuelas, impidiéndole retomar una vida nocturna de vigilancia. Giro con paso fuerte, pasando a un lado de Raven, dispuesto a dejar su habitación, la chica dejo caer sus cejas, preocupada de que hiciera alguna tontería, lo siguió, estando a cortos centímetros, ella hablo. – Soy tu amiga, Damian. Puedes confiar en mí.
- Ja – rio, levantando la cabeza – Ya me han dicho eso antes.
- Soy Omega como tú. – el conocimiento de los subgéneros en un gran grupo es básico, sobre todo, cuando se trata de jóvenes héroes en entrenamiento – ¿Qué más necesitas? – hubo una ligera desesperación de su parte, realmente no podía dejar que sufriera en silencio, no, después de la manera en que lo vio ahogarse en su sueño. Robin la encaro, pasando una mano por su cabello, teniendo la otra en su cintura, había dos gotas de lágrimas casi cayendo por las esquinas de sus ojos, el llanto no es algo con lo que le agrade lidiar.
- Está bien. – Raven limpio las lágrimas, sonriendo ligeramente, agradeciendo. Damian se cruzó de brazos, rodando los ojos, apoyando su espalda sobre la puerta. – ¿Starfire te pidió que te quedaras?
- En parte.
- Ni una palabra.
- Mis labios permanecerán sellados. – paso su índice sobre estos, obsequiándole un guiño a Damian.
- Tus citas con Beast Boy finalmente te han afectado. - un puñetazo directo a su hombro fue lo que obtuvo por hablar de más.
Hay historias que consiguen asombrar al público e incluso cuando están son transmitidas a otras personas, cambiando las versiones, alargando partes e incluyendo otros hechos para tener un poco más de sabor, continuaron siendo solo historias, estar sin fundamentos o razones lógicas, solo existen para entretener y divertir, pregonar sueños, esperanzas y romanticismo. Entonces, cada palabra que ha brotado de los labios de Damian, continua siendo para Rachel una historia de esas, que no tiene sentido y deberían mostrarte la belleza del lazo existente entre Alfas y Omegas, en cambio solo presencio dolor, desprecio e ira, que le hicieron dudar, si todo iba dirigido exactamente al Alfa que se encargó de atenderlo durante su celo, o también había un poco para quienes mintieron sin pensar en su bienestar y que algún día conocería la verdad de su sub género. Llegando a mentir él mismo también, deshaciéndose de todas las pruebas, alterando información y escondiendo quien es, ignorando por completo la posibilidad de presentar un embarazo, pero, eso es lo último que le importa, solo quiere desaparecer esa pequeña parte suya que no tendría que existir, que lo hace débil, la presa que se disputaran.
Por supuesto, es algo que no permitirá, primero muerto, por eso es lo que ve luchar durante dos días más del celo, ingiriendo pastillas, cargando su cuerpo con colonias apestosas, hablando aún menos durante las misiones, encerrarse en su habitación al mínimo rastro de sus feromonas escapándose e incluso ignorar los llamados de Batman para hablar con él, siempre excusándose con algún proyecto, misión o salida por la ciudad con Rachel.
Starfire desafiando su paciencia, se acercara a los dos, en diferentes momentos, iniciando con Damian intentando confrontarlo, siempre prometiendo ser un hombro para poyarse, una oreja para escuchar y brazos listos para consolarlo, todo ello lo rechazara con una mueca de desagrado y un comentario hiriente, entonando que él no es como el resto de los tontos adoptados de su padre, alejándose en dirección al cuarto de entrenamiento desviándose para su habitación. Entonces procederá con ella, pidiendo conocer aquello que está lastimando a Damian, que lo devuelve al niño reacio a participar con ellos a formar parte de su equipo, desconocerá saberlo, explicando que Damian, aquel día en que todos se fueron al salón de juegos, permaneció dormido hasta su regreso. Ella le creara y agradecerá por sus intenciones, dejando todo al tiempo, porque Damian será el primero en habar cuando él vea que es necesario, coincide con Kori dando una pequeña sonrisa para finalmente acompañarla a la cocina por bocadillos.
Y ocurrió casi con un día para el termino de siete días de celo, observando por la pequeña hendidura dejada por la puerta corrediza, la pantalla de comunicaciones muestra una capucha negra, con dos orejas puntiagudas, frente a esta una cabellera rojiza larga vistiendo sus ropas de entrenamiento tras la sesión de la tarde. – Tu mismo hiciste el análisis, Batman.
- Puede que los datos se alteraran, pero el reporte impreso señala que Robin es Omega.
- ¿Cómo pudo cambiarlo?
- Ingresando a la base de datos principal, probablemente.
- Si es una suposición entonces no lo hizo. Desconfías de tu propio hijo.
- Eso es algo que a ti no te compete, Starfire.
- ¡Por supuesto que me compete! – golpeo el teclado con sus palmas, alzando la derecha y apuntando con el índice – Robin es un miembro de los titanes, mientras él esté aquí es mi responsabilidad, por tanto rechazo la solicitud hecha para que vaya a Gotham, tienes suficientes manos.
- Déjame hablar con Nightwing.
- Una lástima, pero soy la líder, no servira que Dick intervenga. Hasta luego, Batman. – la llamada finalizo, Rachel transpiro un sudor frio, dando un paso hacia atrás, notando a Starfire suspirar, moviendo insistentemente su pie derecho, iniciando otra llamada, a la cual ya no presto atención, de inmediato fue a buscar a Robin, las sospechas de su sub genero ya habían comenzado.
No fue difícil encontrarlo, estaba en la sala de entrenamiento destruyendo suficientes robots para que el presupuesto de la torre se viera en peligro, además de heridas que podían matar a cualquiera, excepto, que eso solo se trataba del previo calentamiento. Lo saco, alegando que necesitaba su ayuda en un prototipo en que estaba trabajando y aunque Cyborg se ofreció amablemente en asesorarla, lo rechazo, siendo puntual en que necesitaba a Robin para esto, nadie más. El peli negro fue con ella, a regañadientes y con un poco de sudor cayendo por su frente.
Se alejaron hasta entrar en la habitación de Rachel, recargado en la pared, Damian espero. – Batman… sospecha de ti.
- ¿Que?
- Escuche que te solicitan en Gotham para probar cámaras de Oracle y hacerte el análisis de nuevo.
- ¿Dónde escuchaste eso?
- Sale de comunicaciones, Starfire recibió la solicitud. - dijo Raven, viendo un ceño fruncido. Robin presiono su labio inferior con el pulgar.
- Parece que no borre todos los informes, quizás tenia uno impreso y no lo noto. - dio como hipótesis, si tomo el tiempo para contactarse con Starfire, pero seguramente dudaba.
- Ella vendrá a hablar directamente contigo. - una gota de panico se deslizaba por la voz de Raven - Y esta vez, no te dejara en paz hasta saber si eres o no un Beta.
- Si lo pones de esa manera – se alejó de la pared, abriendo la puerta – entonces ha llegado el momento de poner en marcha el plan.
- ¿Plan?, ¿Qué plan?
Todo fue orquestado tras bambalinas del talón que ya había sido levantado, pero al ser ella una mera espectadora que de vez en cuando respondía a las preguntas que el narrador lanzaba al público, siguió ese mismo hilo, temiendo que si subía al escenario convertiría arruinaría la historia. Pero, el personaje principal quiere alejarse del escenario y crear su propia historia, ¿A quién se la contara?
Ella no puede subir a ese escenario, porque se prometió ser solo una más de las tantas personas que están sentadas en las sillas, observando, aplaudiendo y expresando con su rostro las emociones que transmite el acto. Ahora con el nuevo escenario que el personaje principal va a realizar, lejos de esos ojos, significa ¿Qué ella puede subir?
Así que, se aleja de la butaca en la primera fila del escenario, con los reflectores alumbrando el escenario, buscando por la parte trasera al protagonista que comienza armar su pequeña obra de teatro.
- Te ayudare – ella también quiere formar parte de ese acto inicial.
Las calles de Gotham, peligrosas por el día y por la noche una muerte segura a penas coloques un pie fuera de la seguridad de tu hogar, un momento ideal para que el crimen haga su acto de aparición y agita aún más las vidas de quienes se atreven a estar fuera en ese horario. Hay un repaso de su tarea asignada, moviéndose entre las sombras de los edificios y que la luz de la luna esta oculta por algunas nubes y los gases contaminantes de la ciudad, escucha el zumbido de su comunicador, deteniéndose a un edificio de distancia las figuras encapuchadas de los miembros del equipo de Batman.
Sube el volumen de su comunicador, escuchando cuidadosamente que cada uno tendrá una zona de patrullaje, asegurándose de pasar por las cámaras instaladas como sus puntos de llegada, sus imágenes serán tomadas por Oracle y al finalizar, regresaran donde mismo, para tener sus rutas normales yendo por binas.
Convencer a Starfire fue complicado, ella cuestiono los motivos de Robin para regresar a Gotham siendo sigilosa con el tema del subgénero, pero él solo dijo que ellos lo necesitarían o dejarían infinidad de puntos ciegos que lamentarían después y tendría que soportar escucharlos lamentarse, maldecirse y recordarse porque son tan impotentes, volviéndolos discursos que prefería reservarse para una novela dramática.
Todo se trataba de la eficiencia de su papel, apenas terminaría regresaría.
Robin se fue por su ruta, encendiendo su comunicador privado – Llevan repitiendo el patrón de vigilancia por dos días.
- Quedan muchos puntos ciegos en esas cámaras, están pensando en hacerlas moverse cada tres segundos.
- ¿Sera mañana?
- Es la última vuelta, que la imagen y resolución sean claras por la noche y que por el día la luz no haga contraste.
- La cámara al final de tu ruta es la que está peor, ¿se los has dicho?
- No. Es ahí donde tu poder es esencial Raven.
- Ok.
Usando binoculares observo a Robin saltar entre los edificios usando su gancho, se mantuvo fuera del rango de las cámaras y oculta por la pared de una bodega sobre un techo. Llego al edificio marcado con la cámara y escucho la voz de Robin, cubrió las cámaras de la ruta con sus poderes, rodeando con un campo a Robin entorpeciendo el rastreador. Fue una carrera contra reloj, podía escuchar las voces alteradas de Red Robin y Batgirl preguntando a Robin como se encontraba. En cuanto estuvo a su lado, tomo su brazo, iniciando el vuelo, envueltos por su poder, deslizándose con las pocas sombras matutinas hasta que el rango de distancia creció y sus localizaciones fueron imprecisas. El rastreador y comunicador de Robin fueron destruidos por él mismo, se detuvieron hasta que un viejo edificio de seis pisos a punto de desmoronarse a aprecio en su vista, ingresando a este por la escalera de incendios a uno de los apartamentos. – ¿Cuánto tiempo estarás aquí? – pregunto ella, asomándose por la ventana mirando en todas direcciones por si alguno de los murciélagos realizaba su gran entrada.
- Una corta temporada.
- ¿Y después? – inquirió, colocando las manos en su cadera. – Robin.
- Agradezco la colaboración Raven, de aquí me encargo yo.
- Estamos metidos en este embrollo juntos. Por lo menos dame alguna pista.
- No necesitas saberlo – retiro su capucha, dejándola caer sobre un sillón roto de dos plazas – Vete.
- ¿Buscaras la manera de volverte Beta? – tanteo el terreno con una pregunta absurda pero que podría contener algo de cierto.
- Eso es una estupidez – rio en sarcasmo, dándole la espalda a la de cabellos violetas – Sal de aquí.
- Entiendo – camino hasta el peli negro, poniendo una mano en cada hombro y pegando su frente a los cabellos oscuros – Mantente en contacto. – Ella salió del lugar, dejando atrás a Robin. Así es como el telón con el primer acto se cerraba, ¿Qué seguirá?, observar el desenvolvimiento de esta historia o entrometerse de lleno para ser junto al protagonista un personaje importante, dos opciones que se le presentaron, por tanto necesitaba pensarlo con calma, y encontrar una respuesta para sí misma que no fuera tan limitada.
Se deshizo de todo su traje, escondiéndolo en una bolsa metiéndolo a un agujero del armario, cubriéndolo con algunas de las tablas zafadas. Tomo la mochila con algunas ropas, rebuscando un cuadro de papel gris, la tinta se notaba desgastada pero la imagen aún se conseguía apreciar, abajo el nombre de la persona.
- Pria Jonsson
Afuera del apartamento se escucharon los pasos de una persona subiendo por las escaleras y maldiciendo su suerte por estar embarazada y vivir en un cuarto piso.
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Continuara...
EXTRA 2. FIDELIDAD POR ELECCIÓN.
Recuerda a las personas que cruzan el umbral de la puerta, lo saludan alegremente y el corresponde con lamidas en sus rostros, meneando su cola y siguiéndolos hasta donde van, esperando a que regresen para seguir jugando. Al menos en eso consiste su rutina, luego regresa con su auténtico dueño y pasa el tiempo recostado a sus pies o saliendo al jardín a practicar con la pelota que compro especialmente o ese objeto plano circular que lanza por al aire y vuela alto.
El sonido de la puerta de entrada alerta sus orejas puntiagudas, alguien ha regresado, si no mal recordaba, el humano con el nombre del gato negro y el padre de su dueño mencionaron algo sobre salir y regresar tarde, probablemente olvidaron algún cachivache humano que es indispensable para mostrar su autoridad o elegancia. Quizás, deberían pedir consejos a Alfred, el gato siempre camina con sus patas seguras e incluso al tirar algo de los estantes continúa con su misma pose, pensándolo bien, sería mejor si se lo pedirían a él, los perros también pueden ser elegantes.
Troto un poco, olfateando el aroma para dar reconocimiento de su portador, sus pupilas se dilataron, alzando la velocidad para dar de lleno con el humano predilecto de su dueño, saltándole encima y dándole más lamidas de las que tiene con otros. Ladro con alegría, meneando su cola, recibiendo las caricias y palabras de complacencia por verle, ese humano siempre le saludaba con efusividad, si el también fuera un perro podrían llevarse bien y salir a correr por los jardines, incluso a su dueño no se le dificultaría mostrarse cariñoso con él.
Por supuesto, porque ser un perro sería mejor. - ¿Cómo se vería ese gato como perro? – pensó Titus, bajando de Richard, con sus patas de regreso al suelo. Una caricia a su cabeza, principalmente sus orejas, seguida de la pregunta que tanto estuvo esperando pero olvido que llegaría por comenzar a imaginar a todos los miembros de esa casa en perros.
Ladro tomando la delantera en el camino sabiendo que el humano lo seguiría de cerca, deteniéndose en el gran mueble con un circulo encima y algunos símbolos extraños, su nombre, reloj, sino recordaba mal. El agradecimiento llego con la promesa de comida en forma de premios, agito su cola en emoción acompañada de dos ladridos. Se despidió entrando por el lugar donde el reloj fue removido, se alejó, con su lengua salivando por la increíble cantidad de premios que recibiría, cada uno seguramente delicioso y fuera de esa dieta aburrida en la que su dueño lo metió por declararlo más pesado que antes comprometiendo su movilidad durante las misiones en que su ayuda seria requerida.
A veces su dueño decía cosas extrañas. Entonces tomaría una pequeña siesta a un lado de la chimenea o debajo del escritorio del estudio del padre de su dueño y luego hablaría con Alfred sobre esas misiones.
Acurrucándose cerca de las escaleras soltó un gran bostezo, usando sus patas delanteras como almohadas, dejando sus parpados caer y comenzar a dormir.
No está seguro de cuánto tiempo fue el que transcurrio dormitando, recuerda vagas imágenes de sus sueños, implicando a su dueño y algunos juguetes nuevos, pero el olor apareció tan fuerte y espeso que no dudo en levantarse de golpe, alzar sus orejas y mostrar los colmillos, buscando en todas direcciones el aroma que le advertía sobre el peligro rondando cerca. Aspirando profundamente lo identifico, asustándolo y dejándolo sorprendido, no tenía tiempo de estar dudando, subiendo las escaleras de dos en dos, casi tropezando, se detuvo en una puerta, el olor desprendido con enormes cantidades provocaba que su nariz goteara por el moco, calando en su garganta para entorpecer sus cuerdas vocales y no dejara otro ladrido llamando a los ocupantes de la habitación.
- "¿Qué está pasando?" – necesitaba alejarse para respirar aire fresco, su cuerpo no obedecía, el instinto ordenaba permanecer pegado, esperando porque la puerta fuera abierta finalmente y atacar al enemigo de su dueño.
Por mucho que se tratara del humano favorito de su dueño, por el que a veces huele como una hembra lista para copular con su macho e ignora ese hecho – salvo por Alfred – desgarraría su cuello usando sus colmillos, todo con tal de proteger a Damian, su dueño y amigo.
Alfred apareció por el corredor, siguiendo el mismo aroma, mientras que él se acostumbró suficiente como para que su cuerpo dejara de producir moco en su nariz y lágrimas por sus ojos. Tuvieron una pequeña conversación, en la cual Alfred se encontraba satisfecho de que su dueño finalmente estuviera al lado del humano favorito, ¿es que no se daba cuenta?, no había motivo de celebración con ese aroma desprendido por el humano favorito.
Y el aroma cambio, ha algo más dulce, el del otro humano también significaba peligro, huir, correr.
¡Atacarlo!
Ladro con su garganta adolorida y reseca, rasguño la madera – "¡DETENTE HUMANO FAVORITO!" – sería una oración que repetiría infinitamente hasta que sus garras rompieran la madera o estas se rompieran, necesitaba una entrada. Alfred le acompañó con maullidos y el uso de sus propias garras, agradeció el gesto, finalmente ambos se encontraban dentro de la misma frecuencia, pero el gato no resistió más y termino cayendo.
Tan solo con el susurro lastimero del nombre de su dueño.
Continuo hasta que el sabor a sangre se expandió por todo sus hocico, la lengua le cosquilleaba y sus colmillos dolían sintiéndose suaves, las patas no conseguían sostener su cuerpo y podía ver sus garras sin menos filo a punto de quebrarse y dejar escapar sangre. ¿Cuánto tiempo había pasado?
Los aromas tan intensos fueron despejándose, combinándose y volviéndose uno solo, pero la señal de alerta no disminuía, sabía que tenía que protegerlo a cualquier costo. Un último gran ladrido no para entrar sino una amenaza directa, a penas lo viera, jamás permitiría que se le acercara de nuevo.
Arrastro el cuerpo de Alfred a una esquina del pasillo, sujetándolo con el hocico por su cuerpo lanzo al minino sobre su lomo, dejándolo ahí para que descansara, se recostó sobre sus patas delanteras como almohadas, lamiendo los restos de sangre que comenzaba a escurrir, se veía horrible pero no se comparaba al dolor que su dueño experimento. Algo terrible ocurrió en ese lugar y ninguno pudo detenerlo, no hubo manera de ser de ayuda.
Entonces las palabras que su joven dueño pronuncio respecto a la dieta y una misión, resonaron como una campana de entrenamiento. Si se refería a esto, previendo que en algún momento correría peligro al lado de su humano favorito, le confió una tarea importante pero no supo comprenderla del todo.
Demasiado tarde para ello. – "Te prometo Damian que no volveré a dejarte. Protegerte es mi misión." – Finalmente sus parpados cedieron, respirando tranquilamente, demostrando que había cedido a que su cuerpo descansara.
Cuando volviera a despertar, sería un Titus diferente, uno que ya no tendría un humano favorito, en cambio se dedicaría a darle caza para que pagara por su osadía.
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Gracias por la lectura.
Espero disfrutaran este capítulo.
La verdad no esperaba introducir algún tema… dramático en la historia, jajaja, se fue de colado aquello.
Cualquier duda, pregunta o sugerencia es bienvenida, a mí, en lo personal me sirven en mejorar y corregir aspectos de mi escritura. (Enserio, solo vayan a ver mis primeras historias, jajaja, nada que ver.)
¡Bye-bye!
RESPUESTAS ( OvO ) – Aclaraciones y demás chuches –
Lune: Es bueno saber que aun continuas siguiendo esta pequeña historia, no, no, que va no la he abandonado, lo que pasa es que tardó en hacer actualización por el tiempo que me toma el capítulo y otros proyectos que van sobre la marcha. Ese bonus al final, fue algo de último minuto, más que nada, para liberar estrés.
Hmmmm no había pensado que Bruce estuviera manipulando a esos dos… jajajajaja XD diablos no pensé que saldría algo así, era solo que Bruce confía en Dick para tratar temas algo sensibles y delicados que no se le dan tan bien.
Shunmoon24: Really? It makes me so happy that you like my story and continue reading it despite the span between updates. I hope you like this chapter too.
Constantine: Tu comentario me hizo el resto del día, me hizo reír, querer llorar, llenarme de mucha felicidad. Mil gracias por tomarte tu tiempo en leer esta creación y tomarte el tiempo de obsequiarme un review, enserio, significa mucho para mí.
Me alegra saber que te gusto ese capítulo, la verdad fue un tanto complicado para mí, ya que el lemon no es de mis fuertes, si, ese omake o extra que hice fue en realidad para liberar algo de estrés y resulto espontaneo no lo tenía previsto.
PRÓXIMO CAPITULO N° 7. ELECCIÓN VARIADA.
¡RECUERDEN!
A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario, es como manosearme la teta y salir corriendo.
Porque eso es de gente muy cochina *lean esto con la voz de Deadpool*
