Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. El caballero inglés y el noble austriaco siguen recordando el pasado, hechos que influyeron en todo el mundo. También es aun más personal entre el antiguo mayordomo y el joven noble, más que una asignación el anciano debe encaminar al joven y para eso solo tiene los recuerdos de su vida y el gran secreto de la familia noble. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (18 de Abril de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Créditos al final

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

38. Wilhelm.

Marius volvió a ver al caballero inglés mientras este tranquilamente se servía café. No menciono nada hasta que tomo su primer sorbo de café y le dio una mordida a una tostada.

-"Así que usted conoció a mi abuelo, al Conde?" Desde la muerte de su bisabuelo el título de conde había estado vacante.

-"A Ambos al conde y a el padre de él su alteza. Como le dije usted es casi idéntico a él, tendría casi su misma edad, tal vez un año más, pero la primera vez que lo vi lo primero que pensé era que la estaba disfrazado de oficial de la Gestapo o yo tenía una alucinación." Noto como cambio la forma de mirarlo. "Fue a finales de la guerra había sido derribado, no recuerdo muy bien como había sobrevivido al salto en paracaídas y me había escondido en un bosque."

-"Bueno si era por la época no se puede culpar, o se era parte del sistema…" Marius pensó que era un error, siempre notaba a forma en que cambiaba el tono de los europeos mientras platicaban de la guerra con él o con un germano en general, aunque le pareció extraño que un inglés conociera a un austriaco durante la guerra. Sin contar con que era parte, aunque a regañadientes su familia había pertenecido del partido nazi.

-"Nunca dije lo contrario." Dijo el anciano en tono conciliador. "En eso tiempo o se era nazi o se era traidor, incluso el actual Papa católico tuvo que unirse a las juventudes Hitlerianas. La mayoría del pueblo austriaco era activamente pro nazi. Afortunadamente para muchos, como en mi caso, hubo quienes no se dejaron engañar." El cambio en la postura del joven noble le indico a Roland, que había tomado la decisión correcta.

-"Disculpe la interrupción sir Roland." El inglés pensó en pedirle al chico que obviara el honorifico, pero sabía que su educación le haría difícil el referirse a el mismo solo por su nombre.

-"Como decía yo era parte de la tripulación de un Lancaster, no era piloto o nada tan glamoroso, era el artillero de cola. Y como muchos otros yo y mis camaradas tuvimos mala suerte, o bien un artillero alemán tuvo suerte, el avión quedo dañado por una explosión. El piloto quedo casi volando a ciegas y confundió el rumbo, el avión no dio más en esta área y el piloto dio la orden de saltar, de todos fui el único en sobrevivir." La voz del anciano se quebró un poco al recordar a los jóvenes que habían muerto ese día. "De alguna forma logre abrir el paracaídas y caer casi ileso, aun no sé muy bien como."

-"Un bombardero por esta zona?"

-"En ese tiempo no había nada más que los mapas, la luna, las estrellas, sextante, la brújula o incluso las luces de las ciudades o el paisaje para guiar un avión, nuestro navegante estaba mal en ese momento." Era una forma suave de decir que la cabina del navegante había sido completamente arrancada del Lancaster." Creo que pase varios días en el bosque, luego de caer, me fracture y herida se infecto. Por lo que no supe cuando tiempo paso hasta que un chico en lo que me parecía un uniforme de la Gestapo jr. me encontró."

-"Mi abuelo?"

-"Si el mismo conde Wilhelm, aunque en ese tiempo faltaba mucho para ese título. Estaba mal así que pensé que había sido una alucinación o un sueño. Según supe después entre el chico, aun con su uniforme nazi en miniatura, y el señor… ese sería su tarara abuelo esperaron a la noche para moverme, entre ambos me llevaron a alguna de sus propiedades… Pasaba más tiempo inconsciente que consiente, cuando logre superar la infección, el antiguo conde, que tenía un inglés más fluido, me explico que había pasado." El joven Marius nunca había ido esa historia de guerra por lo que saber cómo su familia se había opuesto al régimen nazi lo emocionaba. "Así empecé mi recuperación muy alejado de las líneas amigas. Pensando en que debía salir de la Europa ocupada, el señor insistía en que hablara alemán, y fue gracias a sus esfuerzos que logre dominar el idioma. Hubo ocasiones en que pasaba desde el desayuno hasta que dormía, mas de 13 horas practicando con su alteza, hablando conmigo solo para afinar mi alemán."

Luego de eso el caballero siguió con su historia de cómo al sentirse mejor, lo habían ayudado a contactar con una célula de resistencia, como recorrió el camino hasta las líneas amigas. Viajes en tren, a pie, en auto, en mula, en barcaza. Las veces que responder un inocente saludo en alemán le había salvado la vida, y como cada día conocía héroes anónimos que no solo le habían ayudado a él, pero el único con que se había reencontrado era con el señor duque como le llamaba.

-"…casi mes un después de despedirme del señor Conde y claro del señorito, su abuelo, y renqueando por lo que me pareció media Europa, el señor me dio primeros auxilios y entablillo mi pierna, pero el hueso había soldado mal, a veces cada paso era casi una tortura. Cuando llegue cerca de la costa francesa me escondieron en una casa, no lo sabía entonces pero los aliados habían reconquistado la zona, aun así era una zona gris había patrullas tanto aliadas como alemanas. Pase escondido hasta que un pelotón americano pasó cerca, no puedo expresar la sensación cuando me sentí al fin en suelo amigo."

-"Eso fue casi épico, sir Justin." Dijo el joven austriaco.

-"Era la guerra debemos de haber sido miles quienes sufrimos así, en ambos bandos. Sin contar los que no lo consiguieron, barón." Dijo mientras miraba al joven. "Siempre debe recordar que una guerra, este en el bando que este y sea quien sea que gane, tiene sus héroes y sus villanos. Una guerra no es contra otro pueblo, pues todos somos misma humanidad, la guerra es contra la misma humanidad… De todas formas la guerra había terminado para mi, Para entonces esa área estaba bajo control aliado pero cuando mencionaron que me mandarían en avión me aterrorice casi tuvieron que drogarme, en vez de eso tome un barco y luego trenes hasta el hospital de veteranos, desde que fui derribado tengo pánico a volar, además claro de mi pierna, eso me mantenía alejado de cualquier avión. Como no debían apurarse en enviarme de vuelta al frente, un buen doctor me arreglo la pierna, eso significaba volver a romperla y acomodar los huesos de nuevo en su posición adecuada. Con eso y la terapia me permitió volver a caminar sin cojear y sin ese dolor constate." No venia al caso decirle al joven que nadie se esperaba que lograra caminar sin cojear de nuevo y mucho menos tan rápido. "Intente apurarme, sabía que no volvería a un avión, pero debía haber en algo en lo que ayudar, no a los aliados sino a Europa, mi derribo y ese año que había pasado hicieron que cambiara la forma de ver las cosas. No sé si por fortuna o por desgracia los rusos se me adelantaron y avanzaron contra Berlín."

-"Entonces ahí termino la guerra para usted sir Justin?"

-"Fue el final de la guerra en Europa, aun faltaban los japoneses en el pacifico. Aunque es cierto no volví a la guerra, pero creía que aun quedaba mucho por hacer, así que no acepte la baja. Gracias al señor conde tenía un alemán más que decente, por lo que me comisionaron de ayuda de cámara de un general durante la ocupación. Les debía mucho a muchas personas, pero siempre se escondieron en el anonimato, la mejor forma de agradecerles era ayudar a toda Europa. Lo único que podía recordar alguna con certeza era donde había iniciado mi huida. Así que empecé a buscar por esta zona al chico en uniforme nazi y su padre. Cuando casi había perdido las esperanzas los encontré. Al fin luego de más de un año de conocerlos me pude presentar con el conde Augustus von Hohehauser y su hijo."

-"Pero…"

-"Pero como acabe siendo mayordomo de la familia?"

-"Pues si aun me a curiosidad…"

-"Como dije los reencontré, pero aun faltaba mucho para sentirme satisfecho, mi superior siguió por Alemania y Austria por algún tiempo, yo era prácticamente su valet personal, además de traductor y secretario, cuando vi que ya la milicia empezaba a dejar que los 'ex nazis' se las arreglaran por sí mismos, preferí pedir la baja y volverme civil. Cuando el señor conde se entero me ofreció un puesto y acepte. Ente como parte del servicio al castillo Hohehauser, pero el señor conde insistió en que me entrenaran como mayordomo, así que acabe cambiando mi uniforme por un traje negro de tres piezas. Después de eso, ya como mayordomo, trabaje 10 años a su servicio. Luego el mismo conde insistió en que fuera a ayudar a un familiar lejano y amigo. Y gracias a su recomendación empecé trabajar para el conde de Birmania, en Inglaterra."

-"A conoció usted a lord Mountbatten?" Dijo ligeramente confundido el joven. Entre las rarezas de la nobleza Europea estaba que todos eran familia. Y todos los nobles sabían los caminos entre el berenjenal genealógico de todos, además solo había existido un conde de Birmania.

-"Si, trabaje en la casa Mountbatten desde que su Señoría fuera instituido como Primer Lord del almirantazgo a su muerte. Ese día insistió en que no me necesitaría…" Dijo el anciano recordando cuando el Shadow V, un pequeño velero recreacional donde el lord inglés recordaba sus días como capitán de la armada, fue destruido por una bomba plantada por terroristas del IRA. Matando al noble, político y héroe inglés, además de otras tres perdonas. "… como solía decirme que puede hacer un aviador en un barco, además que marearse."

-"Un destino injusto para un gran hombre, solo por ser familiar de la Reina… por algo le llama terrorismo, cualquiera está expuesto. Pero entre más conocido seas, más expuesto estas." Dijo el joven.

-"Tiene razón en eso pero, en verdad era para causar caos entre los ingleses en ese momento, casi nadie recuerda del otro atentado ese mismo día donde murieron 18 personas." Pero el anciano caballero no menciono que aunque esa no fue la primera vez que sabía de actos terroristas, pero empezado a sentir como el mundo cambiaba por eso un cambio que ahora era lamentablemente palpable.

-"Pero dejemos esos recuerdos malos, son pocas las ocasiones en que puedo hablar con alguien que conociera a mi abuelo y al padre de este, el Señor Conde, al menos gente que no solo dice lo políticamente aceptable."

-"Cada vez me lo recuerda mas, el joven Wilhelm siempre fue directo, aunque ya mayor aprendió un poco de moderación. Además tampoco ayudaba mucho que en ese tiempo aun me costara los honoríficos, sabía que se debía hablar con cierta propiedad a la nobleza, pero fue algo que herr Wittenberg casi deseo hacerme entender a latigazos…. Jejeje ese viejo era un verdadero monstruo cuando se enojaba… pero volviendo a al tema, suelo llamar 'chico' al joven Wilhelm, pero como le dije tenía casi su edad, poco menos de 14 y yo tenía poco mas de 18 cuando lo conocí, me enliste a los 16 y a los 17 ya tenía varias hora de vuelo en combate. De hecho nunca, ni siquiera de adultos, lo pude ver totalmente como un noble, de hecho cuando el estricto mayordomo no estaba cerca solíamos llamarnos solo Wilhelm y Justin. Creo que él fue más un hermano menor para mí y al ser hijo único en cierta forma, si me permite el atraimiento, para él fue lo mismo."

-"Ahora que o menciona, me pareció reconocerlo de algunas viejas fotografías que guarda oma…" el tono como que el joven noble lo menciono solo le confirmo al caballero lo que pensaba sobre la relación, ahora tirante, del joven barón con la condesa. Se dio cuenta que el joven se había dado cuenta de su error, solo buscaba una escusa para perdonarla. Al menos eso hacía más fácil el favor que debía.

-"Muy posiblemente, Wilhelm, digo el joven con…" Con un movimiento de mano su interlocutor le dio permiso de usar el nombre sin honoríficos.

-"Mi oma…. no suele hablar mucho del Conde, pero recuerdo que mi padre mencionaba a veces al 'amigo sensato' de su suegro, o 'al inglés sensato.' Estoy casi seguro que se refería a usted o me equivoco?"

"Su padre nos abandono muy joven… pero si él solía llamarme así, de hecho era normal entre las hijas de Wilhelm y su familia, mientras estuviéramos en privado, llamarme el tío o 'el tío inglés,' lo de 'el amigo sensato' lo dijo por primera vez la condesa. A decir verdad el chico siempre fue impulsivo, el conde Augustus solía decir que yo no había sido el primer gran lio en que lo había metido su hijo, pero al menos si el más provechoso y el que duro más tiempo." Lo diecia mientras la cara de Marius se iluminaba.

-"O sea para mi usted es una de las leyendas familiares." Dijo algo excitado el joven. "Mis tías mayores, las hijas de oma, a veces hablan de cómo su padre, afortunadamente, tenía a su amigo ingles para frenarlo, algunas de sus ideas eran un poco…"

-"…Radicales?"

-"Radicales, es una forma de decirles, en mi familia nunca hemos visto la diferencia entre nobleza y la gente común gracias a eso, sus ideas se han ido diluyendo en las otras ramas pero oma jamás permitiría eso en la fama principal. De hecho mi familia le debe mucho."

-"Y yo le debo a su familia barón… Wilhelm nunca me vio como de forma distinta, aunque de hecho la educación, en se tiempo era una diferencia, por eso aunque era menor que yo y solía hablarme como un igual, insistía en pedirme que me comportara como tal. No solo en lo referente a modales, él mismo se encargo de darme trabajo extra en la biblioteca y decirme que libros leer para que me educara, todo lo que soy ahora se lo debo a él." Sin decir que, en su 'otro' empleo, las clases que recibió del joven conde más de una vez le habían dado claridad en los momentos más oscuros.

-"Me habría encantado conocerlo."

-"Solo debe de verse en un espejo, no es por alabarlo nada mas, según se por David, usted es más parecido de lo que podría imaginarse." Dijo feliz en anciano.

-"De eso mucho debe ser genética, podría decirse que no es tanto mis logros sino de la condesa, al no tener hijos varones ella misma, soy el primer varón de mi familia educado por oma…"

-"A la condesa Mechthild… la niña triste." Sir Justin se dio cuenta de cómo esa forma de referirse a la condesa sorprendía al joven.

-"Como?" Marius haba oído mucho de su abuela, pero eso de la niña triste, estaba tan alejado de su carácter que le costó digerirlo.

-"Pues vera, creo que llevaba menos de un año trabajando para el Conde… una vez luego de una gala, Wilhelm llego 'extraño' creo que desde que lo vi supuse que era, lo veía como mi hermanito, pero la mañana siguiente el me lo conto." Dijo dejando una pausa. "Según él una de las invitadas a la fiesta, un poco menor que él, era una niña interesante pero que solo podía describirla como la 'niña triste.' Esa niña triste era por supuesto Mechthild Von Mittelhauser."

-"Mi oma 'la niña triste'?" Dijo Marius aún confuso.

-"Si pero supe que para Wilhelm era más que eso. Pronto empezó a indagar entre sus amigos, jóvenes y algunos no tan jóvenes, nobles y de clase alta. Empezó a investigar a la familia Mittelhauser. Como dije antes durante la guerra los nazis no habían logrado engañar a los Hohehauser, pero la familia de la condesa no tuvo tanta claridad o más bien suerte. Espero no hablar de mas…"

-"No se preocupe sir Justin hace mucho que la mentira de la segunda republica desapareció." Marius se refería al ardid que los políticos y dirigentes austriacos habían urgido al notar que Alemania perdería la guerra irremediablemente, proclamando a quien quisiera escuchar y quien no que Austria había sido la primera víctima del nazismo alemán. Fundando lo que llamaron la Segunda República Austriaca, mientras escondían las pruebas de que el ejército 'conquistador' había tenido un recibimiento de héroes. "También sé de la asociación de los Mittelhauser con el nacionalsocialismo."

-"Sabe también de Wenceslao von Mittelhauser y sus hijos Alaric y Dagoberth?"

-"El padre y los hermanos de oma Mechthild?" Contesto el muchacho. "No mucho, es un tema muy delicado en la familia, solo sé que fueron miembros del Parido nazi murieron en la guerra."

-"No solo fueron miembros del partido. Los tres, como antiguos nobles del imperio Austro-Húngaro, recibieron una educación militar y fueron parte del ejército alemán." El semblante del chico pareció congelarse. "De la familia Mittelhauser solo la madre, la duquesa Amana, no creyó en los nazis, aunque no pudo hacer mucho, era la década de 1930 faltaba mucho para la liberación femenina, mas en el caso de la nobleza. Más por guardar las apariencias que por convicción se abstuvo contrariar las ideas políticas de su esposo. Sus hijos de 10 y 4 años al inicio de la guerra, fueron educados con el fervor nacionalista de su padre, la niña nacida poco antes de la guerra, logro mantenerse a salvo de las ideas nazis. Dado que el duque, al ser militar de alto rango, solía estar en el frente, le dejo la educación de la niña a la duquesa, quien supo educarla no de una forma directamente anti nazi, la duquesa Amana fue más allá y cultivo la capacidad de discernimiento y autocritica de su hija, esas ideas se contraponían al fanatismo nazi. Pero aun así ella misma, su abuela la condesa, aunque inocentemente se consideraba a si misma nazi."

-"Oma nazista, eso simplemente no…" Al ver la reacción del joven, el anciano levanto la mano apaciguadoramente. Marius no pudo hacer nada más que quedarse callado al sentir esa mirada azul como un iceberg.

-"No hay por qué inquietarse, la condesa tenía menos de diez años. Los desfiles, las marchas, los uniformes bonitos y llamativos, la palabrería sobre un futuro para la raza superior eran cosas que un niño no podía entender, pero que le gustaban. Ella no tenía defensas, fue otra víctima inocente de la maquinaria propagandista nazi, aunque en verdad ella no era nazi… La duquesa logro mantenerla alejada de las ideas nazis. Por más que la joven condesa hacia el saludo nazi, honrando a ese embaucador, por más que vestía el uniforme, o cantaba en honor a la heroica guerra no tenía la capacidad de entender lo que hacía y gracias a las ideas que madre logro sembrar a escondidas de su esposo y de los miembros del castillo, la joven condesa en cierta forma logro ver más allá de esa careta que usaban los nazis." El aciano se quedo callado un omento mientras se recomponía.

-"Bien si supongo que la propaganda nazi debía afectar a todos por igual… la gente olvida que ellos estaban seguros que el Tercer Reich duraría mil años. Debían preparar a la siguiente generación." Dijo Marius como si hablara sobre parásitos intestinales.

-"Tiene razón barón, aunque 'embaucar a la siguiente generación' sería lo más correcto. Los nazis empezaron a cambiar todo desde la historia, hasta la biología para autoproclamase superiores a los demás europeos. Así la guerra era justa ante su pueblo pues decían defender la cultura y raza como hederos y protectores de Europa, declarando cualquier prueba contra esas ideas como falsas y anti alemanas. El problema fue que la duquesa Amana, dadas las carencias de la misma guerra, un resfriado se volvió pulmonía y luego neumonía, murió antes de que acabara la guerra, y ahí empezaron las fatalidades de los von Mittelhauser."

-"Si se refiere a las muertes… eso creo que lo sé. Solo la abuela sobrevivió, por eso un primo del duque heredo el titulo."

-"Si pero no es tan fácil, la duquesa Amana, murió dejando a su hija sola, su padre no podía atender a la niña por lo que prefirió que se quedada en casa, con su hermano Dagoberth, Aldaric ya estaba en el ejercito. El duque nombro una institutriz para manejar la casa y educar a los niños, créame que 'María' de 'La Novicia Rebelde' es la mayor mentira que pudieron decir de la guerra. En verdad no recuerdo el nombre Frau… no se que, una cuarentona que le glorificaba al partido nazi, a la raza aria y, sobre todo, a Hitler. Empezó por limpiar la casa de cualquier material contrario al espíritu alemán. Incluso los escudos de armas y los pabellones que los guardo como reliquias del pasado germano, pero no aptos para mentes influenciables." El anciano inglés recordó como los nazis habían hecho una lista de libros, películas, arte, música y demás formas de expresión que consideraban anti alemanas. Cualquiera de estas creadas por las razas inferiores como judío o polacos, donde se desmintiera la historia oficial de la raza Aria, se opusiera al régimen nazi o sus policías y un largo etc. fue quemado y destruido, sus autores perseguidos y en algunos casos muertos o enviados a un campo de concentración, todo en aras de mantener viva la mentira de la raza superior y los ideales nazis. Pero afortunadamente para la futura condesa, fue muy tarde para eliminar lo que le había enseñado su madre, posiblemente no lo sabía entonces pero el hecho de pensar antes de actuar o de sopesar las ideas objetivamente la salvo del monstruo que iba a devorar su familia.

-"Si he oído eso de la propia oma, sobre como por el gusto de Hitler por Wagner el único héroe no ario que sobrevivió en su casa durante la guerra fue Lohengrin por ser parte de las operas de Wagner."

-"Eso es un claro ejemplo que la Condesa no era nazi, pero bien… luego de la muerte de la duquesa, en 1944 llego la noticia de que el mayor de los hijos, Aldaric, estaba perdido en acción, una forma en que los alemanes decían muerto en combate. Poco después de eso y ya que Dagoberth era mayor, su padre decidió que estaría mejor y más seguro en una academia alemana, apartando al hermano favorito y dejando sola a la joven condesa. Para ella la muerte de Aldaric fue penosa, pero él se había mantenido con su padre casi toda la vida de la condesa, así que no la impacto tanto, era distinto con Dagoberth que se había criado con ella. Hacia el final de la guerra el duque Wenceslao, que de alguna forma había sobrevivido a la purga luego del intento de asesinato de Hitler, murió por durante una ofensiva aliada, con lo que Dagoberth, de poco menos de 15 años, se volvió duque von Mittelhauser. Dado su nacionalidad y al luto, extrañamente, le permitieron elegir si volvía a defender Austria del avance soviético, pero prefirió seguir en Alemania. Juro lealtad a Alemania y morir por Hitler, lamentablemente cumplió esa promesa en alguna calle de Berlín gracias una arma rusa. De los tres nunca se recupero ningún cadáver." El silencio se esparció como la tinta en un vaso de agua.

-"Ni siquiera tuvo una tumba donde llorarlos…" Dijo el más joven rompiendo ese muro de silencio.

-"Afortunadamente, un primo del duque Wenceslao, logro llegar antes que la multitud entrara al castillo. Salvar algunas pocas pertenencias, entre ellas documentos y la caja fuerte del duque, junto con la niña. Ella vivió con sus primos unos meses hasta que se normalizo un poco la situación, luego gracias a las cuentas que habían quedado en Suiza, ese mismo primo, Abelard Mittelhauser empezó a reconstruir el castillo. Si bien el titulo del ducado era por línea masculina, Abelard estaba muy alejado de la sucesión, así la joven Mechthild heredo el titulo, pero al señor Abelard no le importo mucho… No podía hacer más por la niña así que contrato personal para mantener el castillo y cuidarla. Con eso la ahora Duquesa quedo sola y triste en ese enorme castillo, después de perder a las personas que más había querido."

-"Entiendo porque lo de la niña triste." Acoto Marius.

-"No exactamente. Wilhelm tenía una de las mentes más analíticas que conocí, empezó a frecuentar a la entonces señorita Mechthild. Pero siempre se encontraba con el mismo muro, la joven duquesa había cerrado su corazón. Póngase en su lugar barón a los diez años el mundo le arrebato todo lo que amaba, eso la dejo devastada. Pero afortunadamente a su abuelo había pocas cosas que lo pudieran detener. En las que, modestamente, me incluyo." Dijo el anciano sonriendo por primera vez desde que había empezado la historia. "Pero en cosas de faldas un caballero no interfiere con otro, o al menos eso me dijo el viejo conde Augustus."

-"Mi abuelo logro de alguna forma romper ese muro, soy una de las muchas pruebas vivientes de ello." Dijo Marius sonriendo a la vez.

-"Como dije Wilhelm empezó a frecuentar a la duquesa, solía tener los moretones para demostrarlo, decía que era ruda… pero con un lado tierno, en ese momento no sabía si detenerlo o al menos intentarlo o no. Creo que mas por insistencia que otra cosa, poco a poco empezó a ser mejor recibido por la joven dama, supe de que la condesa se condenaba a si misma por creerse nazi, pero esas ideas fuero erradicadas por la artillería pesada que era la lógica de Wilhem, luego de eso el muro empezó a desmoronarse y al fin todos sus esfuerzos dieron fruto, logro encontrar la ranura del muro." Para ese momento Marius hacía mucho que había olvidado que estaba 'en malos términos' con su oma.

-"Y bien que encontró?"

-"Miedo." Dijo sir Justin. "Para ella tanto su padre como su hermano Alaric y su amado Dagoberth, incluso ella misma, se habían dejado engañar por la propaganda nazi…" Dijo con una media sonrisa al saber que tenía a su público cautivado. "Lo recuerdo tan bien como si hubiera sido ayer, llego con los ojos enrojecidos como si hubiera estado llorando por horas, cosa que en verdad había hecho. Me conto como la niña triste era así porque tenía miedo, vivía aterrada de que volviera a pasar, no algo tan difuso como una guerra, la aterrorizaba que algo o alguien lograra engañar a sus seres queridos y no solo los apartara de ella, sino que fueran a su propia destrucción. Según me conto Wilhelm cuando logro llegar a ese punto la duquesa rompió en llanto y repetía una y otra vez que si ella hubiera podido educarlos, que los habría preparado para cualquier cosa, costara lo que costara. Fue como su abuelo logro entrar en ese muro. Con la confianza que le daba su edad y sus sentimientos por ella, le propuso a su dama que lo probara todo lo que quisiera y su alguna vez llegaba a fallar ya no insistiría mas."

-"Probarlo?" Dijo joven con un extraño tono de voz.

-"Si y ahí empezó uno de los romances más extraños pueda imaginar. Cada cierto tiempo la condesa preparaba alguna prueba para Wilhelm y cuando el lograba superarla ella empezaba a pensar en la siguiente. Así pasaron años, incluso dejé de trabajar para los Hohehauser. En ese tiempo estaba trabajando para Lord Mountbatten, Wilhelm y yo solíamos mantener una amistad por correspondencia, por lo que sabía de las dichas y desdichas que sufría y gozaba con su dama. Una tarde mi lord me llamo a su estudio y me dijo que tenía una llamada telefónica para mí. Su abuelo ni quiera saludo solo dijo 'lo conseguí', no necesito decirme más, yo sabía que había pasado la última prueba de la baronesa. Aprovechando esa llamada no tenía que decirme que se habían comprometido, olvidando donde estaba y que las tradiciones le obligaban a primero invitar al lord de la casa. Por supuesto su excelencia lo felicito y ambos fuimos invitados la boda. "Al parecer la condesa expresaba su amor…"

-"…por medio de pruebas." Dijo Marius, en voz baja. Con su mente chocando como un tren con la razón del comportamiento de su abuela. Mientras el viejo caballero lo veía y pensaba de nuevo lo mucho que se parecía a su mejor amigo, el motor oculto de la reconstrucción de Europa el Conde Wilhelm von Hohehauser. Uno de los primeros y más eficaces Asesores de La Escuela.

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema musical asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!