Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. En Oregón la llamada de una conocida hace ver a Dipper los peligros que su venganza personal contra Preston Noroeste podrían acarrear para su 'amiga,' pero aun así decide protegerla de alguna otra forma. En Europa sir Justin y la condesa esperan que su liguera intervención sea suficiente para evitar que Jonathan Kimble se arriesgue a intervenir directamente. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (23 de Mayo de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Créditos al final

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

43. Rebote.

-"Condesa?"

-"Joven Pines como se encuentra? No llamo demasiado temprano verdad?"

-"No para nada condesa no se preocupe." Dijo aun extrañado por la llamada.

-"Dipper perdona que te pregunte esto, en especial un domingo, sabes algo del escándalo sobre el encubrimiento en la costa este?" Esa era una pregunta fácil de respuesta difícil, él y su hermana habían descubierto los documentos y se los había dado a Pacifica, quien los había usado contra sus padres. "Por tu silencio supongo que es una respuesta complicada…" Dijo la dama al otro lado del atlántico. "Da lo mismo, solo quería tener la opinión de alguien de confianza en el lugar y, según sé, eres más que un amateur en casos como ese de secretos y conspiraciones. Pensé que tu o algún conocido tuyo podría estar involucrado"

-"Pues no se mucho… de ese encubrimiento." Dijo totalmente seguro que la dama no le creería. "Sobre si se de alguien, tengo mis sospechas, pero no he podido confirmarlo con ella."

-"Sospechaba algo así, desapareció del internado, pero no sabía dónde estaba, sabes si está bien." Era una pregunta solo por formalismo, la dama sabía que si el joven sabía que la niña estaba en peligro, no estaría tranquilamente hablando por teléfono.

-"No sé cómo esta , aunque no tengo motivos para pensar que no se encuentra bien, solo que ahora la mansión debe ser una celda para ella." El tono de voz era suficiente para saber que estaba preocupado, pero confiaba en que Pacifica estuviese bien.

-"Entonces seguiré investigando, aunque los involucrados sabrán cómo ocultar sus asuntos."

-"Cualquier cosa que logre averiguar se la comunicare."

-"Gracias Dipper. Y volviendo al escándalo, es una lástima, quería tener la opinión de alguien local, ahora tendré que esperar a que me den un informe sobre el caso." Dijo la dama, con un tono que indicaba que ambos sabían que el otro ocultaba algo. "Pero sea quien sea que inicio ese rumor debe estar en guardia, tener mucho cuidado. Si esa famililla fue capaz de mantener ese encubrimiento, podría hacer cualquier cosa para que siga oculto." El tono lúgubre con que dijo 'cualquier cosa' no dejaba malinterpretar la peor consecuencia.

-"Créame que quien quiera que sea el culpable debió cubrir muy bien su rastro… Puede estar segura, no creo que nadie lo habría hecho mejor." El tono que uso en la última esperaba que dejara en claro que, en verdad, no tenía nada que ver con esa 'fuga de información,' al menos directamente. Cosa que dame Mechthild sabia, pues hablaba desde su oficina y en frente de su escritorio estaba Sir Justin, quien la había puesto al tanto de la situación Pines-Noroeste y lo delicado que era el tema para La Escuela.

-"Y qué opinas de la supuesta conspiración?"

-"De ser cierta sería un golpe para la reputación de esa familia… obvio si es cierta. Por ahora los rumores implican a mucha gente y los medios son los únicos que ganan algo." No menciono que sabia como la bolsa había resentido esa noticia. "Pero supongo que habrá que esperar al miércoles para saber si continúa la historia, o en cambio se deshace como un castillo en el aire."

-"Lo mismo pienso, afortunadamente la reputación puede afectar la parte bursátil, esa familia a lo mucho será afectada por la falta de confianza…"

Luego de parecer recordar unos momentos agrego.

-"Eso fue como cuando mi esposo y mi suegro fueron acusados de ser ex nazis, luego de la segunda guerra mundial. Un competidor, hizo todo un evento mediático, incluso contrato a un 'historiador' y 'testigos' de confianza, para socavar el nombre de nuestra familia."

-"Debió ser incomodo…"

-"Más que eso, aun ahora las relaciones con el partido Nacional Socialista alemán son ilegales en Alemania y Austria, incluso actualmente hacer el saludo nazi es penado por la ley. En ese entonces la sede del grupo Hohehauser estaba en Bonn, donde residíamos junto con nuestras hijas mayores. Era la época de la caza de nazis y sus juicios. Gracias a esas supuestas pruebas mi esposo y mi suegro estuvieron a punto de ser encarcelados mientras se evaluaban las evidencias. Pero el mismo instituto Wiesenthal y el testimonio de un amigo de mi esposo, un aviador inglés, que él y mi suegro ayudaron a escapar del territorio nazi. Los cargos fueron descartados, afortunadamente para mí y mis hijas." Esa última parte le pareció extraña así que.

-"Porque usted y no ellos?"

-"Como?"

-"Perdone condesa, creo que no pensé mucho en lo que dije."

-"Te preguntas porque me parece más afortunado para mí y mis hijas?" Dijo la condesa sonriendo como si supiera que había dado en el clavo. "Dipper si Wilhelm hubiese estado soltero todo habría sido más fácil para todos, posiblemente los habrían encarcelado hasta que esos cargos falsos cayeran por su propio peso. El escándalo no era tanto para dañar permanentemente el apellido de nuestra familia, era para presionar con mantenerlos alejados, para evitar que mi suegro y mi esposo pudieran defender la fortuna familiar o a mí y a mis hijas. O al menos ese era el peligro." Dipper no quiso imaginar lo que le habría pasado a quien osara atacar a la joven condesa o alguna de sus hijas.

-"No creo que hubiesen tenido mucho éxito."

-"No trates de hacerte el caballeroso con esta dama, joven pandillero americano." Dijo a tono de broma. "Pero en cierta forma creo que habría podido defenderme muy bien." Dijo soltando una ligera risa, como si ella si hubiera imaginado muchas veces lo que le habría pasado a quien osara hacer algo contra sus hijas. "Pero este mundo de la 'clase alta', como le dicen, es más peligroso que una jungla… en mi caso pensaron que carecía de la habilidad en el caso de mis hijas incluso no tenían siquiera la edad suficiente. Serian como indefensos cachorros perdidos cazados por hienas, chacales o buitres de traje entero." Al oír eso la imagen de Preston Noroeste apareció en la mente del chico.

-"Creo que me hago una idea de a qué tipo de 'personas' se refiere."

-"Si muy posiblemente conoces a uno de los peores. Él es un buen ejemplo, pero hay muchos depredadores de ese tipo. Que solo esperan ver una presa indefensa para ir por ella." Después de una ligera pausa para que sus palabras calaran en el joven continúo. "Lo que más nos preocupaba en ese momento era que de alguna forma me implicaran a mi… no es fácil aceptarlo pero mi padre y mis hermanos si fueron nazis… De hecho solo gracias a que yo no era más que una niña durante la época del nazismo, fue que me pasaron por alto." Luego de unos segundos agrego. "No hubiera podido soportar que mis niñas fueran dejadas solas en esa jungla."

-"No podría entenderlo, pero sé que la familia es lo más importante." Dijo Dipper mientras algo empezaba a incomodarlo.

-"Con todo logramos solucionarlo y luego aplastamos a esa persona y al 'historiador' y los 'testigos' que había contratado. En esta jungla que es la clase alta siempre aparecen hienas o chacales que van por una presa o buitres que buscan rematar o alimentarse de un cadáver." Después de una ligeramente mordaz risa agrego. "Los buitres pueden servir cuando uno ha dejado herida a la hiena. Pero es mejor saber quiénes son las hienas y los otros carroñeros. Siempre es mejor saber cuál es tu enemigo y de donde vendrá el siguiente ataque. A tener que vigilar a todos por si alguno es un carroñero disfrazado."

-"Creo que lo entiendo…"

-"Por ejemplo esta ese incompetente de Brandeis, el tío de Marius." El americano había oído ese nombre más de una vez, la ultima como nota editorial al ser despedido de su propia empresa, gracias a su incompetencia. "Tuve que soportarlo por años solo para que sirviera de protección a Marius. Hasta que su incompetencia sobrepaso su utilidad."

-"O sea solo seguía en su puesto para que fuera como un escudo para Marius?"

-"Esencialmente tienes razón, era mejor dejarlo a él aun con toda la su incompetencia, que dejar que los esas bestias fueran tras Marius, al menos así podía concentrarme más en mi nieto. Además una buena forma de aprender es ver como no se deben hacer las cosas, en ambos sentidos Brandeis le sirvió a Marius." Dipper no contesto, estaba pensando, comparando a ese tío de Marius con un pararrayos, con un cebo para mantener a los carroñeros alejados, defendiendo y protegiendo a Marius, sin tener idea de lo que hacía. Útil incluso con todos los problemas que termino provocando. Que tanto serviría algo así, sería como usar una especie de perro guardián, o más bien, de hiena guardián, que protegería a su futura víctima de los demás depredadores.

-"Nunca había pensado en eso, en verdad ese mundo parece aterrador." Luego de unos segundos agrego. "Pero lo olvidaba, dígame ha tenido noticias de Marius?" Dijo algo culpable, esperaba que Marius se diera cuenta de su error por sí mismo, no podía explicar solo que le estaba dando tiempo.

-"Si aunque el aun no habla conmigo, al parecer la visita de un viejo conocido de su abuelo le ayudo según creo… sé que podría sonar como solo esperanza de una vieja espero que nos arreglaremos pronto."

-"Si ese es el caso tal vez lo hable con él, solo para estar seguro."

-"Te lo agradezco Dipper, también si sabes de el escándalo o de cierta señorita espero que me avises."

-"No se preocupe condesa."

-"Bueno asa feliz domingo."

-"Hasta pronto Condesa." Dipper corto la llamada mientras volvía a revisar la pantalla del monitor, ahí había lo suficiente como para enviar a Preston Noroeste a prisión, incluso en algunos casos la misma Prisilla la pasaría mal. Esa era su intención cuando empezó esa investigación. Pero las palabras de la condesa hacían eco en su mente. Resumiéndolas era 'Mejor malo conocido…' los Noroeste eran de lo peor que podía imaginar, la forma en que habían mantenido a su hija en esa burbuja, condicionándola o amaestrándola en vez de educarla, la forma en que se habían deshecho de ella para obtener beneficios y como la mantenían ahora encerrada en su propia casa. Si se ponía a pensar podría haber método, además de sacar a sus padres de la imagen, para que la vida fuera más amable con la niña, sería más difícil que quitar del medio al matrimonio Noroeste, incluso podía usar lo que sabía para chantajearlos, pero si hacia eso, aunque fuera por una buena causa, el matrimonio seguiría sin castigo.

Al otro lado de la balanza estaban los carroñeros, como les había llamado la condesa, sería imposible para él mantener a Pacifica a salvo de ellos, a menos que le hiciera caso a la broma de Tanto… Sintió como le picaban las orejas al pensar en la broma que había hecho el abogado. Se dio cuenta que en algún momento había tomado un lápiz y lo estaba mordisqueando. Se le quedo viendo a las marcas de sus dientes, hacia tanto tiempo que había dejado ese comportamiento, ni siquiera sabía desde cuándo, pero debía ser en las últimas semanas. Boto el lápiz en el basureo sintiéndose culpable, pero debía concentrarse, no podía dejar que estrés le embotara la mente.

Por más que lo odiara debía dejar a Preston y Prisilla libres, eran un muro de espinas que también herían a su hija, pero un muro entre ella y los demás carroñeros. Se dio cuenta que su deseo por ver a los Noroeste tras las rejas era más que nada por venganza, pero no había pensado bien que significaría para su… amiga. No podía lidiar o siquiera vigilar a las demás hienas, así que el apellido noroeste y el peso de sus industrias, mantendrían a salvo a la rubia de ese peligro, un peligro que ese mismo apellido y grupo industrial causaba. Creando un círculo vicioso a más fortuna, habría más carroñeros la querrían de presa, pero ocupaba esa misma fortuna para mantenerse a salvo. Todo se limitaba a eso a la fortuna Noroeste… Era fácil sacar del mapa al matrimonio Noroeste, pero podía hacer algo contra una de las fortunas más grandes del mundo. Más aun tendría el derecho de hacerlo sin preguntarle a ella, o incluso era moral lo que se le había ocurrido.

Por eso como cualquier chico de 12 años enamorado, aunque no se diera cuenta, le importo un rábano. Pacifica estaba en esa situación por la fortuna de su familia, así que la respuesta era fácil, no debía atacar a los Noroeste aun, o a los carroñeros que irían tras su dinero, sino a la fortuna del clan misma. Si disminuía esa fortuna 'esas personas' perderían interés en la niña lo que la mantendría a salvo o, al menos, a un nivel donde él la pudiera cuidar. Ahora debía pensar una forma de hacer quebrar al clan Noroeste. Pero tenía toda internet a su control, que tan difícil seria? Empezó a pensarlo, pero si dejar de revisar los resultados que había dado las búsquedas en la computadora. Aun no podía centrar su mente, seguramente el tío Ford había entendido eso, lo más seguro era que por eso le empezara a enseñar como entrar al estado 'Mushin.'

En el área privada del un castillo que se había vuelto uno de los atractivos turísticos de esa región austriaca sir Justin miraba a su vieja amiga.

-"Crees que sea suficiente con eso?"

-"Has hablado con el joven Pines, Justin?" El inglés negó con la cabeza.

-"Su reputación lo precede, Kimble me ha hablado mucho de él."

-"Es aun un niño, lo más seguro es que le no supiera la utilidad de los padres de Pacifica, solo le importaba vengarse de ellos en nombre de su hija." Dijo la dama apoyándose en su silla con una ligera sonrisa. "El es del tipo protector, aun no debe estar consciente de porque lo hace, pero desea proteger a la niña." Dejando la mirada soñadora continúo. "Ahora que lo hice consiente de la clase de personas que rodean a los Noroeste y la forma en que ellos le sirven de protección a su hija, no habrá que preocuparse por lo que le pase a Preston, al menos aun no."

-"Ese 'aun no' es el que no me gusta."

-"Pensé que era un chico sorprendente, pero si como dice Kimble logro irrumpir en internet para encontrar los trapos sucios de los Noroeste, no es solo su inteligencia sino sus recursos. Entiendo a tu amigo Kimble, esas habilidades con tan poca experiencia podrían ser extremadamente útiles, pero tambien peligrosas." Y frotándose la nariz bajo el arco de sus anteojos agrego. "Es una suerte que sea amigo de Marius, ahora entiendo porque reacciono así cuando escucho de los planes de Brandéis sobre su arreglo matrimonial. Es una de sus habilidades, incluso creo que puede calibrar mejor a las personas que yo."

-"Pero el joven Marius…"

-"No trates de convérseme, sé que mi nieto es muy capaz, increíblemente capaz. Pero no capaz en la misma forma que el joven Pines. Así que no hay forma de compararlos." Y otra vez poniendo de nuevo cara de negocios continúo. "Creo que con esto tu amigo Kimble no tendrá que darse a conocer así que está a salvo. Si no yo misma hablare con el joven pines antes que haga algo irreparable contra Noroeste, Kimble puede despreocuparse."

-"Me podrías ayudar?" Dijo señalando su teléfono. "Ocupo una conexión segura."

-"Puedes usar mi computadora, Herr Bauman la mantiene segura." Con lo que el caballero envió un mensaje a su amigo en América. "Seguramente está ocupado… La puedo dejar encendida para saber si recibió el mensaje?"

-"No faltaba mas… además veo que te preocupa mucho el señor Kimble, parece más que solo otro de tus asociados."

-"En verdad es yo mismo lo postule para La Escuela." La dama lo volvió a mirar, en la escuela todo miembro tenía derecho a postular a otros. Estos postulados serian evaluados por los demás antes de dejarlos siquiera echar una ojeada a lo que era en verdad La Escuela. No eran pocos los que habían pasado a la lista amarilla por una mala elección de postulante y algunos en la lista roja estaban ahí por un fallos es sus recomendados. Pero también Roland era una especie de leyenda viviente, por lo que el mismo había decidido no postular a nadie, pues eso significaría que esa persona seria tratada en forma distinta y por ende le sería más fácil fallar al no cumplir con las expectativas que daba su mecenazgo. Con solo eso Jonathan Kimble debía ser una persona excepcional. "Y no me veas así se qué esperas una explicación, no te preocupes si lo mencione es que puedo contártelo."

Roland compartió con la condesa la historia de Jonathan Kimble, empezando por como él estaba cambiando La Escuela ante la nueva amenaza que tenía el mundo, sin mencionar quien lo había alertado y cuál era su meta final, que bien podría incluir a su nieto. De cómo, tras años de buscar, encontró ayuda en ese pobre hombre que se ocultaba bajo el nombre de Paddy Wiliams. Luego le resumió la triste espiral hacia la depresión y posible muerte que había empezado ese hombre. De la cual salió con su nombre original Jonathan Kimble, sus habilidades y su instrucción y de cómo los nuevos miembros de La Escuela empezaban a ser mas como 'fuerzas especiales' o 'agentes operativos' en contraposición a los antiguos miembros.

De su primera asignación de la que gracias a su entrenamiento y a no tener miedo a quitarse los guantes y el traje, había logrado salir airoso de un escándalo que la misma condesa recordaba, donde la muerte de un heredero apenas era la punta de un iceberg que el mismo Kimble mantuvo oculto bajo el agua. De la forma en que logro salvarse de la lista roja al presentar a su propio postulante, quien era otro de los nuevos 'agentes operativos' de La Escuela. Y que aun así estando en lista amarilla había sido contratado por los Noroeste. Donde tenía años trabajando. Literalmente en la boca del lobo, o de la hiena en el caso de Preston Noroeste. Y como guinda al pastel el mismo Kimble había sido el primero en señalar a Dipper Pines. Y visto tras la malcriada Pacifica Noroeste de hacia a unos pocos días, a la actual señorita como una esperanza para la reivindicación de todo el clan Noroeste. Y, lo más importante, Jonathan Kimble hasta el momento siempre había tenido la razón. No se podía saber si era por suerte o por habilidad, pero era una característica que La Escuela no dejaba pasar como simples mitos o tradiciones.

-"Pues parece que tienes razón en cómo ves ese futuro, el mundo de ahora es casi tan oscuro como cuando era niña, pero al menos parece que La Escuela estará mejor preparada." Dijo la dama dándole la razón.

-"Eso espero."

-"Pero…"

-"Si también balancee ese riesgo, es menor al que Jonathan se comunique con él."

-"Solo quería asegurarme, recuerda Wilhelm nunca confió en las coincidencias."

-"Espero que el joven Pines, deje pasar esta. Además no tiene bases para saber de nosotros." Dijo de forma demasiado segura, con lo que la condesa se sintió levemente incomoda.

En Oregón el objeto de sus preocupaciones estaba buscando la forma de acabar con la fortuna Noroeste sin, de paso, destruir la economía mundial.

Cuando su tío le dijo que fuera cuidadoso con el Generador de Números Primos, no solo se preocupaba por su seguridad. Cosa que le hacía respetar mucho a su tío, pues con eso le demostraba que tanto confiaba en él. Dipper no debía de ser cuidadoso consigo mismo, debía tener cuidado con lo que hacía. Debía tener cuidado en no dejar huellas y sobretodo de no llamar la atención. Su tío Ford estaba consciente del potencial de internet, cuando la gente piensa en economía e internet los sitios de compas online suele ser lo único que les llega a la cabeza, puede que algunos piensen en los trámites bancarios por internet. Pero eso es solo la sombra de una tenebrosa montaña. La montaña formada por los millones de dólares que los bancos se transfieren entre sí, la casi infinita cantidad de información que guarda y transmite desde diarios personales; secretos industriales o estatales; planes militares; correspondencia privada; correspondencia corporativa; fotos, imágenes o videos de familia; fotos, imágenes o videos no exactamente de familia; y un enorme etc. que abarcaba todo y a todos a nivel mundial.

Tal cantidad de información, que alegre, cómoda y confiadamente, todo el mundo pone y transmite por internet es gracias a que la seguridad de internet. Pocos lo toman en cuenta pero confían que esa cosa que conocen como ''internet' no permitirá que todo lo que trasmite y se aloja en ella sea visto o sea alterado por quien no debe, al menos en su mayoría. Para información más importante mayor la seguridad, así que confiadamente puedes hacer desde un deposito en el banco o desearle feliz cumpleaños a una amiga a pagar varios millones de dólares en acciones o enviar los resultados de una investigación sobre materiales que hará posible la construcción de un estación espacial para más de un millón de personas. Ahora que tal si se descubre que esa seguridad puede fallar, por ejemplo si Dipper quisiera solo haría que las cuentas de las empresas Noroeste estuvieran en ceros. Pero mucha gente se daría cuenta de eso, de que de alguna forma la seguridad en internet fallo estrepitosamente, y todo el traslado de información en internet se detendría. Era como la pérdida de confianza, pero a escala global resultando en una depresión económica sin precedentes. Incluso si el deja salir a la luz algunos de los daos que consiguió podría poner en jaque a los analistas de seguridad que buscarían una causa y al no encontrarla, más lentamente pero igual de seguro internet dejaría de ser una vía de comunicación segura.

Por eso cada vez que ha tenido que modificar algo siempre había hecho parecer que fue un error, incluso modificando las bitácoras de uso de los equipos de computo. Por eso para acabar con el problema de Pacifica, la fortuna de sus padres, debía encontrar la forma de que parezca natural o dentro de los limites de error aceptables. Pero mientras investiga cómo hacerlo, sigue ante el monitor intentando concentrarse, pero aun no sabe cómo. Además aun siente algo raro por la llamada de la condesa que no puede explicar. De repente recordó que hacía unos pocos días, cuando la condesa lo llamo por primera vez, le dijo que hablaría con Marius cosa que mas por darle tiempo a su amigo que por olvido no había hecho, posiblemente esa era la causa de esa sensación. Tomo el teléfono recordando el número que lo comunicaría con su amigo europeo.

-"Hallo?"Dijo una voz conocida, en lo que parecía ser alemán. Definitivamente iba a poner aprender alemán en su lista de pendientes.

-" Marius?"

-"Dipper? Que gusto oírte estaba preocupado! Tienes noticias de Pacífica? Sabes que puedes contar conmigo, Grenda y mi prima Amana me han mantenido al tanto desde que desapareció del internado y de cómo la localizaste."

-"No hay nuevas noticias, pero creo que por ahora es bueno no tener noticias."

-"Te escuchas tranquilo eso me tranquiliza."

-"Aun la tienen en la mansión, no creo que sus padres hagan nada, al menos hasta mañana."

-" Was gut… perdona… me alegro!"

-"No te preocupes yo mismo estaba pensando en aprender alemán. Nunca me preocupe por saber si está entre los idiomas que dan en mi escuela o si hay algún club de alemán, pero no son las únicas formas. Seguro que a mis padres me ayudara a aprenderlo."

-"Seguro que sería bueno, no es tan distinto del inglés… incluso me ofrezco a practicar contigo por teléfono." Dijo sin chistar. Cosa de ricos, supuso el americano, usar llamadas internacionales solo para practicar idiomas.

-"Pues gracias… lo tendré en cuenta."

-"Das macht nichts!... mejor empezar a practicar de una vez, eso significa 'No es nada' o 'No importa.'"

-"Espera Marius, al menos dame tempo a que sepa lo básico, mientras podemos seguir como siempre?"

-"Bien… esperare." Sabía que no era simple amabilidad que el americano pondría todo su empeño en aprender alemán. "Si puedes ayudar a Grenda a aprenderlo te lo agradeciera."

-"No puedo prometer nada, recuerda estoy aquí solo por las vacaciones."

-"Pero el señor Faurolo te respeta mucho, creo que si le dices que está bien podría aceptar que yo le page clases de alemán a Grenda."

-"No creo que sea para tanto, pero si quieres en cuando lo vea se lo mencionare." Marius sonrió su amigo aun no era consciente de su impacto en las personas.

-"Bien ya que no es nada de eso porque tu llamada?" Como buen germano solía hablar sin rodeos.

-"Marius espero que no te incomode, pero tu abuela hablo conmigo."

-"Oma Mechthild…"

-"Si la misma condesa, luego de que renunciaste al título, ella no sé muy bien cómo, pero estoy seguro que debe tener muchos medios, supuso que yo debía saber algo. Además debía intuir algo de mi amistad contigo y con Pacífica. Una gran dama, entendió su error, incluso se disculpo con Pacífica."

-"Ya tenía mis sospechas, por lo que la prima Amana me comento."

-"Amana no la conozco a nadie de ese nombre."

-"Esta, más bien estuvo, en el mismo internado que Pacífica, pero parece que por ahora va a vivir con Oma. Ella fue la primera en darse cuenta de la desaparición de Pacífica…" Dijo mientras recordaba algo. "…Si puedes hablar con Pacífica podrías darle un mensaje de parte de Amana. 'Perdió la apuesta y que Oma le presento al director de la opera de Viena, él y Oma ya arreglaron todo para que empiece a tomar lecciones…' No me preguntes tampoco me dijo que quería decir con eso, solo que si podía se lo dijera a Pacifica." El tono de la última frase daba a entender lo de quien entiende a las mujeres.

-"Tampoco prometo nada, pero lo tendré presente."

-"Das gut…" Dijo pero no se preocupo en disculparse esa vez ahora que sabía la intención de su amigo en aprender alemán. "Pero de que hablaste con Oma?"

-"Esencialmente le explique que su nieto es muy cabeza dura, pero que pronto recapacitaría y se daría cuenta que exagero." Dijo sin rodeos. "Y que si seguía de cabeza dura hablaría con ese nieto."

-"Pues si de cabezas duras hablamos se nota que no conoces bien a mi abuela…" Cosa que el mismo Dipper aceptaba, si bien había investigado a la condesa no podría decir que la conocía.

-"También recién me hablo, creo que se preocupa por Pacifica, ya sabes sobre escándalo del encubrimiento…"

-"Cualquiera que pueda medir, sabría que uno de los pocos apellidos a los que podría referirse ese documento es 'Noroeste.' Suponemos bien?"

-"Lamentablemente esa es una de las razones por las que está encerrada en la mansión."

-"Da… eso complica las cosas por el momento, espero que ella sepa lo que hace."

-"También eso me preocupo, así que revise todo, puedo asegurar que nadie fuera de los interesaros directamente podría saber que fue ella, incluso lo planeo bien es una bola de nieve que solo ella puede detener."

-"Pero sabe los riesgos?"

-"No lo sé. La tienen incomunicada o por alguna razón ella no se comunica, tengo que saber si se dio cuenta del riesgo, pero aun no encuentro como." No tuvo que decir que era el riesgo o fallo del plan de la niña y tampoco lo preocupado que en verdad estaba.

-"No te preocupes seguro que encontraras la forma." No había duda en su voz, justo como cuando se lo había dicho Grenda, creía que posiblemente solo él y su casi novia eran los únicos conocían la relación entre el castaño y la rubia, además de las capacidades de ambos. "Puedes contar conmigo y con la familia Von Fundshauser. Eres mi amigo, ambos lo son, así que no dudes en pedir lo que sea, ella también me preocupa."

-"Gracias Marius y ten por seguro que de ser necesario te buscare tu ayuda… Pero nos estamos apartando del tema aquí." Dijo después de un instante "Sigues siento un nieto cabeza dura?"

-"No creo que al fin entiendo a Oma, sé que no solo hizo lo que hizo por capricho. Tuve una muy interesante conversación con un viejo amigo de la familia esta mañana."

-"Así que no necesitas que te explique lo cabeza dura que eres… Alguien ya lo hizo por mi?" Dijo riendo.

-"No exactamente, difícilmente sabría las razones de mi disgusto con mi abuela, estábamos platicando sobre mi abuelo. Fue su amigo desde tiempos de la guerra. Y así pude saber cosas de Oma que nunca había imaginado. Incluso quede sorprendido ni siquiera sabía que mi huésped había trabajado en el castillo Hohehauser, y mucho menos que aun siendo inglés, él y mi abuelo se conocieron durante la guerra. En verdad sir Justin es una persona notable…" La línea quedo muda del otro lado "Dipper? Estas ahí?"

-"A perdona Marius solo que acabo de caer en cuenta de algo, me podrías disculpar, por ahora debo de colgar."

-"Claro no hay problema, hablamos luego."

-"Si y me alegra que te arreglaras con la condesa, pero no la hagas esperar más al menos llámala."

-"Si esperaba digerir un poco mas lo que supe esta mañana pero c creo que te hare caso, Gracias." El austriaco corto la llamada.

Para Dipper ese nombre fue la última pista que necesitaba. Esa misma mañana iba a filtrar la información sobre Preston Noroeste, pero 'afortunadme' la condesa le hizo ver que era peor para Pacífica si lo hacía así. Era demasiada coincidencia y por su forma de ser no le gustaban las coincidencias. Pero había algo más, algo no tan aparente, sabía que su subconsciente estaba tratando de decirle algo, casi que lo gritaba. Mientras platicaba con su amigo seguía ojeando el resultado de los filtros de su búsqueda sobre la conspiración de mayordomos. Ya la había leído pero sin ponerle mucha atención, Ese nombre le hizo recordar el titulo de una nota de prensa.

'Justin Roland mayordomo del palacio de Buckingham, es honrado por su majestad por una vida de trabajo.'

La nota era solo unos pocos párrafos donde se explicaba que después de trabajar por mas de dos décadas para la realeza el aludido mayordomo, que se retiraba a la vida civil, fue honrado con un título de lord por ser amigo y confidente personal de los miembros de la casa Real y de la casa Mountbatten. No parecía nada del otro mundo, pero casi al final mencionaba que había empezado su carrera, al finalizar la guerra en Austria, trabajando para la familia Von Hohehauser. Fue cuando su subconsciente llego a su consiente, como si fuera una catarata faces de la conversaciones

'…la visita de un viejo conocido de su abuelo…'

'…el testimonio de un amigo de mi esposo, un aviador inglés…'

'…y mucho menos que aun siendo inglés, él y mi abuelo se conocieron durante la guerra…'

No tardo ni 30 segundos en comprobar que ese amigo del conde Wilhelm Von Hohehauser y Justin Roland era la misma persona. Y el nombre del mayordomo se repetía varias veces más en el filtro. Debería ser parte de la conspiración de mayordomos y, además, parecía preocuparse por Preston Noroeste. La Condesa era sincera respecto a Pacífica, sin querer decir su nombre se interesaba en la seguridad de su amiga. Pero ese lord inglés sabía todo eso, además había ido a Austria, precisamente con Marius y su abuela. Y más preocupante parecía que se había dado cuenta de lo que él se proponía hacer. Se obligo a tranquilizarse, respiro profundo mientras dejaba que uno a uno los datos que tenia se fueran acomodando por su propio peso.

Era imposible que supieran que había irrumpido en las computadoras, solo alguien con un aparato con la capacidad del Generador de Números Primos de su tío tendría, una pequeña, posibilidad de descubrirlo, incluso el mismo había borrado a conciencia todas sus huellas. La única forma era si alguien estaba 'mirando' los archivos justo en el momento en que sus sabuesos estaban en el mismo sistema y podía seguir la descarga, por la red BlackIvan hasta el sistema de internet del valle, era una posibilidad muy baja. Era más posible pensar que sospechaban o sabían que él era el cómplice de Pacifica, como dio a entender la condesa. Por las acciones que habían hecho estos mayordomos estaba seguro que su intensión era evitar una guerra que nadie ganaría. No tendrían nada que ver con Preston Noroeste, a menos que fuera alguna clase de peón, cosa que ponía en duda luego de conocer los negocios del magnate.

Pero lo más intrigante era como sabían de él? Si hasta poco más de una semana siquiera había visto a un mayordomo y mucho menos a uno inglés…

Entre los datos de ese lord, estaba que ahora era el director de algo como una academia de mayordomos. Era una pista difícil, pero era lo único que podía pensar que lo relacionaran con el caballero inglés. Antes de iniciar una búsqueda para confirmar sus sospechas, reviso la información que tenia de esa academia. Y ahí lo reconoció, tal vez más joven y con algo más de cabello, pero la misma cara firme, los hombros fuertes y la expresión neutra, supo que conocía al hombre de la imagen, una graduación de la 'Academia de Servicio y Modales para Mayordomos' casi de 20 años atrás. El chico californiano se dio cuenta que la conspiración de mayordomos llegaba hasta la mansión Noroeste, mientras miraba la fotografía digitalizada de uno de los graduados de la academia del lord inglés. En la imagen aparecía, mucho más joven, el mayordomo de la mansión Noroeste Jonathan Kimble.

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema musical asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!