Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

—Perdón—

Ayer no pude publicar. Internet murió ayer, y revivió en algún momento de la madrugada.

— Perdón —

Una nueva entrega. Ya es la tarde del domingo, en la mansión noroeste el balance de poder cambiado y, al menos por ahora, la joven heredera puede darse un descanso. Pero aun no está libre más aun sabe que está en peligro y necesitara ayuda, debe encontrar alguna fiema de conseguir es ayuda, o quien la defienda. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (13 de Junio de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

He dejado uno pocos huevos de pascua, como siempre. Espero que les guste buscarlos.

Créditos al final.

46. Valle.

Los Señores Noroeste dijeron que mientras terminaban de reparar la habitación principal irían a su condominio en Portland, y dejarían a Pacífica en la mansión, cosa que no sorprendió mucho al Señor Kimble. Como lo esperaba se dieron pisa y, al no ocupar equipaje, uno de los choferes los llevaría inmediatamente al aeropuerto. Pidieron que el avión de la familia estuviera listo para ir a Portland, pues según le dijeron tenían prisa, el simplemente salió del estudio para hacer los preparativos, mientras sumaba una alfombra persa a la lista de gastos provocados por el altercado entre la señorita y sus padres. Menos de media hora después de hablar con Pacífica la limosina que los llevaba salió de la mansión, como cada vez que se marchaban siquiera se despidieron de su hija, aunque esta vez ella conocía la razón.

-"Es joven e inexperta."Les susurraba el Espectro una vez la limosina se había alejado lo suficiente de la mansión, como para no poder sr sentido por el leñador. "Puede tener al mejor abogado, pero aun así nuestros abogados y esos jueces que nos deben favores no la dejaran salirse con la suya, es mejor que se suba en su falso éxito, cuando caiga el golpe a su ego será apenas el comenzó de su castigo." Decía como si pudiera disfrutar de antemano de la desesperación de la niña. "Como se merece esa malcriada, ella que nunca debió haber nacido siquiera, que osó ponerme en ridículo." Pero muy dentro ambos confiaban en que su hija volviera a engañar al fantasma.

Pacifica se sintió libre al estar en su casa sin sus padres, casi como la semana anterior, al menos tendría un respiro. Salió de su habitación, con la ausencia de sus padres se sentía de nuevo libre, como antes de que la llevan a Maine. Pero no se confió, debía saber si sus padres o los hombres de seguridad habían dejado 'algo', ese 'algo' podía ser tan simple como una grabadora en las líneas de teléfono o tan complejo como intervenir las líneas y todas las conversaciones serian oídas, analizadas y grabadas en directo en alguna otra parte, incluso aun podía haber empleados de su padre en el pueblo para que siguieran vigilándola. Archivald se había 'encargado' de todos los que se quedaban en la mansión, pero podía haber más. No sabía si aun era peligroso para los empleados de la mansión o incluso sus amigos en el pueblo ser amistosos con ella.

Como era media tarde aun llamo a la cocina, con la escusa de que le sirvieran un te frio con algún bocado en el jardín, suponiendo que si habían dejado micrófonos estos no servirían a la intemperie y podría habar tranquilamente con Jackie o la Señora Kristen, las que siempre solían encargarse de esos refrigerios. Esperando un poco a que todo estuviera listo se dirigió al jardín interno, ese mismo donde había corrido de la mano con Dipper mientras los perseguida la versión más vengativa y agresiva de Archivald, sin importarle mucho paso por el salón preferido de su madre, donde se decepciono al ver que ya habían limpiado las marcas de lodo, refrescos y todo lo demás que ella y él habían arrojado a la alfombra, por un momento pensó ellos mismo como una pareja, pero más que ruborizarse se entristeció… estaba segura que ese verano ya no tendría oportunidad de acercarse más a él.

Al salir del salón pensando en esa noche de la semana pasada en medio del jardín había una glorieta con una mesita plegable, un parasol y un servicio de té frio y galletas, junto con el mismo señor Kimble, al sol con su aparentemente incomodo traje entero.

-"Lamento que deba servirme aquí Señor Kimble." Dijo mientras se acercaba al inglés recordando que él era quien mandaba en la casa, si estaba ahí seria por alguna razón.

-"No se preocupe señorita es una hermosa tarde, incluso me agrada la oportunidad de disfrutar del sol en su compañía." Dijo con su característico tono calmado.

-"Me alegra poder estar con usted, estaba muy preocupada por lo que esos hombres pudieran hacerles a ustedes."

-"Afortunadamente no hubo mucho que lamentar, salvo algunos desperfectos en la mansión y algunas lesiones menores en esos… hombres." Dijo el inglés, malentendiendo a propósito la preocupación de la niña, mientras servía el té frio.

-"Además mis padres tuvieron que salir de la casa…"

-"Si debido a que hay que trabajar mucho en su habitación, calculo será al menos una semana antes que este lista de nuevo." Y sonriendo de una manera extraña, que la niña no pudo ver, agrego. "Tambiénesos dementes que trajeron sus padres desaparecieron en la noche y se destruyeron todos los aparatos que trajeron esos que parecían lo que usan los espías…según las películas claro." A la niña se le iluminaron los ojos.

-"Eso quiere decir que ya se puede usar el teléfono normalmente?" Dijo sonando, sin desearlo, demasiado interesada.

-"El teléfono de la mansión siempre guarda la lista de llamadas que se han hecho o recibido, la duración y el numero. Pero sobre teléfonos móviles no sé, aunque recuerdo que vi una película en que los 'malos' clonaban o copiaban, no recuerdo exactamente que, pero hacían con el chip del teléfono, por lo que podían oír las conversaciones de los 'buenos,' bien no sé si eso pueda hacerse." La chica perdió la chispa que había iluminado sus ojos. "Pero el héroe se dio cuenta y logro usar el teléfono por otro medio, un truco que permitía hablar sin necesidad del chip."

-"Los héroes siempre encuentran la forma de burlar a los malos." Dijo aliviada. "Y como lo hizo ese héroe?"

-"Era una película de hace unos años, los teléfonos inteligentes eran una novedad. Así que el chiste estaba en que los 'malos' no sabían el truco, era solo conectarse a internet sin usar el acceso a Internet por teléfono móvil. Hay servicios de teléfono por internet. Ese héroe usando una red inalámbrica, como la que tenemos en la mansión, pudo hablar sin que el 'malo' se enterada. Con todo y que habían clonado su chip."

-"Interesante… recuerda como se llamaba la película?" dijo con un tono ligeramente divertido en la voz, recordando lo que Jackie y la Señora Kristen habían dicho más de una vez sobre el caudal de 'peculiares' conocimientos que tenía el señor Kimble.

-"Lo siento señorita soy malo con las películas, nunca recuerdo los títulos o los nombres de los actores." Se disculpo el mayordomo.

-"No se preocupe solo que un poco de curiosidad. Pero recuerda que fue solo así, ese héroe simplemente uso internet?"

-"Si mal no recuerdo antes de usar internet, también reseteó el teléfono, para estar seguro que los 'malos' no habían instalado algún tipo de aplicación espía."

-"Lo que se aprende en las películas, verdad señor Kimble?" Dijo sonriente la niña.

-"Si aunque no me gustan mucho las películas de espías, prefiero los clásicos." Dijo mirando su reloj. "Si me disculpa, Señorita, tengo que atender las reparaciones a la mansión, no creería los destrozos que ese grupo de dementes hizo anoche, su padre debería tener más cuidado con quien contrata."

-"No suelo meterme con cosas de la empresa… aun." Dijo sonriente. "Espero que no sea demasiado trabajo señor Kimble, también quería aprovechar la tarde deseaba dar un paseo por el jardín, llevo varios días encerrada." Mientras el mayordomo se alejaba agrego. "Gracias señor Kimble."

-"No debe darlas, como le dije es un bello día para estar en el jardín." Respondo inglés, en un tono ligeramente más animado que de costumbre, dando media vuelta. Mientras una gota de sudor se deslizaba por su sien. Pacifica acabo su té, casi de un trago. Aprovechando las galletas con su renovado apetito, se dirigió a su habitación. Sin preocuparse por dejar un rastro de migajas en las alfombras, por el olvidado teléfono móvil. Desafortunadamente casi no tenia carga, entre las pocas cosas que habían dejado en su librero estaba el manual de instrucciones para el teléfono, debía de cargarlo al menos al 90% antes de iniciar el reseteó. No le quedo nada más que dejarlo cargando.

No podía quedarse mirando cómo se cargaba el teléfono, ya que aun sentía que Archivald estaba 'dormido', prefirió no despertarlo por primera vez en mucho tiempo estaba en verdad sola. Pero recordó que en verdad deseaba dar un paseo por el jardín, para confirmar algunas cosas. Volvió al jardín y se sirvió otro vaso de té, pero desafortunadamente ya no quedaban galletas, podía ir por mas a la cocina pero prefirió no hacerlo. Aun con el vaso de té siguió caminado por el jardín, alejándose aparentemente sin rumbo de la casa, pero con una idea general de adonde quería ir y disfrutando de la sensación de estar libre. Luego de pasar el muro bajo que separaba el jardín del 'bosque' empezó a sentirse extraña, más ligera como si e bosque la animara.

"Aquí fue si por ese tronco aun se pueden ver las velas."

"Archivald?"

"Perdona mi niña, pero recuerdo ese toco rodeado de candelabros. El joven cazador, Tu amigo, conmigo sobre como u familia lo había engañado. Perdido me sentía, pues mi venganza cumplir no podía y vencido estaba, por más que le suplique que los Noroeste el honor de una promesa no valían, demostrando que mil veces más que tu padre valía, su palabra a regañadientes iba a cumplir. Exorcizarme dijo que haría, hacerme pasar al otro lado, preparo todas esas velas y estaba listo para iniciar el ritual, pero mientras el bosque sentía, y los arboles nos rodeaban en este lugar, mi cuerpo como incendio forestal sentía. Aquí, justo aquí fue donde logre escapar de tu joven cazador… Perdón de tu 'amigo' el joven cazador." Dijo cando noto que la chica se enrojecía. Pero sin poder dejar de notar los candelabros alrededor de un tocón y los pedazos del espejo con que le habían salvado la vida, cuando Archivald no era tan amable.

"Dijiste que no pensabas escapar?"

"Si, en verdad solo deseaba ver el bosque una vez más, pero mientras el joven cazador me mostraba el bosque de repente mi alma ardió y calentó tanto el espejo que lo tuvo que soltar y así escape." Luego de una pausa. "Y ahora nuevo pasa mi fuerza crese, mi alma arde." También la rubia podía sentir como empezaba a sentirse como esa mañana. Sabía que era por el Bosque… aunque ya había estado en un bosque en Maine, el Bosque del valle era distinto, podría ser pero recordó algo que dijo el fantasma.

"Archivald recuerdas hacia donde mirabas?"

"En verdad no puedo, El joven el candelabro de tres velas a nuestra derecha estaba y de espaldas al muro tu amigo se encontraba. Sobre su cabeza levanto el espejo y así su palabra conmigo cumplió, mostrándome el bosque poco a poco el espejo giro."

Pacífica se paro en ese lugar dando lentamente la vuelta sobre si misma mirando al Bosque y vio… árboles. Pero había una diferencia los árboles de una zona del Bosque eran más gruesos, más altos, mas frondosos, mas verdes. No era un área grande era como si los arboles mas grandes se hubieran decidido apiñar en un solo lugar, como si…se quedo fría al imaginarse la razón.

"Archivald dices que el hacha salió del bosque?"

"Si, el hacha que a la mansión lleve, mi actual 'cuerpo,' la misma que mi vida acabo."

"Archivald moriste durante una avalancha de lodo verdad?" Dijo mientras se fijaba en la forma del suelo bajo los árboles, donde podían verse piedras enormes entre las raíces de los árboles.

"Era arrastrado por el lodo, según recuerdo aferrado a un tronco estaba. Cuando oir un ruido a mi espalda y sin saber de dónde el hacha…"

"Archivald creo que estamos frente a tu tumba…" Lo interrumpió mientras palidecía, pero sentía como cada célula de su cuerpo ardía con la energía del bosque, sabiendo que en verdad bajo esa zona, esos árboles más frondosos se encontraban los restos del cuerpo que una vez fue su amigo el fantasma leñador. "Mira esos árboles son más grandes, más recios como si algo les ayudada a crecer…" No podía saber si se había nutrido del cuerpo de quien en vida había sido Archivald o, como en su caso, compartían la energía vital del fantasma.

"Antes de cumplir mi maldición, de cuando me salvaste, mi vida recordaba. Recuerdo que a tu amigo sobre el engaño de Nataniel le conté y del por qué a los Noroeste maldije. Lo último que estando vivo vi fue el hacha acercándose, al alejarme de la puerta de la mansión fue, si no fuera por los árboles desde aquí ese lugar podría ver. Muy posible es, si podría por el lodo mi cuerpo enterrado aquí debió ser." Dijo sorprendido el fantasma, La chica sintió como una lágrima recorría su mejilla.

"Todo por culpa de mi familia. Nunca podre disculparte lo suficiente."

"Un Noroeste como tú nunca ha existido, tu disculparte no debes. Un monumento a mi memoria y la de todos los que han sufrido por tu familia eres. No llores mi pequeña, eres la respuesta, eres el eslabón que rompió la cadena."

Aun confundida por ese descubrimiento volvió despacio a la habitación, el fantasma estaba más alterado de lo que dijo pues prefirió quedarse en ese lugar del bosque, que ya la niña consideraba como propiedad del fantasma, debía hacer algo para que se reconociera, algo en honor a su amigo. Pero solo sabía que se llamaba Archivald y pocas cosas más de su vida, podía darle más tiempo para recordar, aunque sabía que por más que el señor Kimble le dijo que sus padres se ausentarían una semana de la mansión estarían ahí a mas tardar el lunes por la tarde, con el documento que ella les había pedido, seguramente lleno de trampas legales que ella no podría encontrar de manera que sería invalido, De alguna forma debía conseguir un abogado, pero por ser su padre quien era sería difícil encortar alguno que no controlaba ya o llegara a controlar en poco tiempo. Entre los 'enemigos' que había encontrado de su padre recordaba que había varios con el título de abogado, pero su le pedía ayuda a uno de ellos, seguramente estaría más interesado en os documentos que perjudicaban a su padre que en ayudarla, con lo que le saldría el tiro por la culata.

Aun con eso en mente, llego a su habitación a revisar el teléfono, que desafortunadamente aun no llegaba al esperado 90% de carga, aun así no le quedaba mucho para llegar gracias al poco uso que le había dado desde que se lo habían devuelto. No le preocupaba pesetearlo pues todo lo importante para ella estaba a salvo en internet. Ya si bien aun no consideraba segura su habitación empezó a acomodar su equipaje, en parte para dejar pasar el tiempo. Para notar como alguien había revisado sus maletas, seguramente confiando que ella le pedida a algún empleado, posiblemente a Jackie, que acomodada la maleta no había tenido mucho cuidado, de todas formas no había nada que ligara a la gente del valle con ella, o más bien casi nada, aparentemente olvidada en una de sus maletas había una corbata de lazo para hombre, o para niño por el tamaño, era su único recuerdo de él y por el momento una de sus más preciadas posesiones. Afortunadamente por lo insignificante no debió llamar la atención de cualquiera que revisara su maleta. Lo guardo en su bolsillo cuando Archivald se sintiera más relajado le pediría que lo guardara dentro de la alguna de las partes en que dividía su cuerpo, la espera, el metal que originalmente había sido el hacha que lo había matado.

Eso la hizo pensar en la primera vez que vio a Archivald, no en las partes bonitas, todos sus 'poderes' estaban relacionados con el bosque, había reanimado a los animales disecados, los trofeos en taxidermia que las generaciones anteriores de los noroeste habían matado con sus propias manos, había convertido la mansión en un bosque y a casi todos los ocupantes en madera. También controlaba el fuego, que en cierta forma era parte fundamental de un bosque como elemento de renovación, más que de destrucción. Era mas seguro que por algún factor extraño, muy a la medida de todo lo que solía ocurrir en ese valle el bosque había acogido al espíritu de Archivald y en cierta forma había mantenido o, más bien, compartido su fuerza.

El sondo del teléfono al encenderse la saco de sus pensamientos. Ya había llegado a un nivel seguro de batería por lo que podía empezar el raboteo. Siguiendo las instrucciones del manual mantuvo apretado los botones en el orden que decía, hasta que apareció en pantalla 'Borrar todos los dados de Fabrica y restaurar la configuración por defecto' con dos botones abajo 'Si' y 'No'. Al apretar si apareció otro mensaje más pidiendo confirmación 'Se borraran todos los datos del sistema,' sin pensarlo mucho le dio aceptar y el teléfono se apago, luego de unos instantes empezó el sistema automático, después de casi media hora, empezó el tedioso proceso el tedioso proceso donde tuvo que conectar el teléfono a la red de telefonía móvil. Para luego de dar sus datos como estaban originalmente y sus contraseñas y sus accesos a internet.

El teléfono revivió, recuperando automáticamente la información que había guardado en internet, claro que la información importante no estaba en el servidor por defecto del teléfono, estaba seguro en otra parte de internet, donde solo ella conocía los datos de entrada de registro y la contraseña. Para iniciar a ecualizarse la última versión, cosa que no supo cómo evitar y que consumió ora media hora. Prefirió por el momento no reinstalar ninguna aplicación pues alguna podría ser tipo caballo de trolla siendo a su vez una aplicación espía. Así el teléfono quedo en 'modo básico' solo podía usarlo como teléfono claro y para navegar por internet, aunque lo primero que hizo fue desconectar el acceso a internet por medio de la red móvil.

Ya con el teléfono reencarnado y absolutamente en blanco, sin contar los datos para la conexión a la red de telefonía móvil. Estaba justo como el señor Kimble le había indicado, así que pensaba que era imposible que la espiaran de ahí en adelante. Luego fue fácil el configurar la red local de la mansión, que sabía que estaría libre de cualquier espía, confió en el señor Kimble que le había dado la idea y, más aun, el procedimiento para usar el teléfono en forma 'segura.' Ya con eso y usando el navegador que traía por defecto el teléfono empezó a buscar esos sistemas de telefonía por internet.

No le costó mucho encontrarlos pero su tuvo que revisar varios hasta dar con uno que daba una semana de prueba 'gratuita' pues cada llamada debería llenar una encuesta anónima, le preocupo un poco que tan anónimo seria, incluso pensó en preguntarle al señor Kimble. Pero tenía pocas opciones los demás sistemas de telefonía solicitaban un número de tarjeta de crédito, aunque aparentemente no era mayor problema. Pues recordaba varios de los números de sus tarjetas de crédito, pensó que sería tan llamativo como poner un letrero de neón virtual, diciendo que ella había usado ese sistema, y laminablemente una función de todos esos sistemas era el 'recordar' las últimas llamadas realizadas. Si bien hablar con el inglés era lo más rápido peso que sería comprometerlo mucho, por su forma de decir las cosas posiblemente daría la respuesta refiriéndose a alguna película o un libro donde abordaban el tema, pero algo en la forma en que le había ayudado le decía que en verdad no quería llamar la atención. Por lo que dejo al señor Kimble como último recurso.

Dejando al mayordomo como último recurso, empezó a buscar información sobre que tan anónimas serian esas encuestas. Luego de casi una hora de leer informes técnicos, blogs y web magacines encontró que no solo eran anónimas por publicidad sino que debían serlo gracias a los métodos en que se basaba la 'Estadística en la Investigación de Mercado' y para mas seguridad encontró una página web donde podía falsificar una identidad en línea, y una versión del sistema de redes seguras BlackIvan para dispositivos móviles. Desafortunadamente a cambio de esa seguridad perdía el numero de vuelta, en otras palabras solo ella podría llamar nadie podría llamarla de vuelta, pero no era muy distinto a como se manejaba en el internado. Así que se decidió usando una identidad falsa y una conexión segura de BlackIvan hizo una cuenta en el sistema de telefonía por encuestas y descargo e instalo la aplicación.

Luego de llenar varias encuestas, usando los datos de esa personalidad falsa, tenía suficientes 'créditos' para hacer varias llamadas que deseaba, si bien cada encuesta tardaba más que una simple llamada valía la pena si mantenía sus contactos fuera del radar de sus padres. Por unos días antes que volvieran sus padres seria 'libre' de nuevo para llamar a quien quisiera, sin preocuparse por lo que le pudiera pasar. Abrió a aplicación que instalo, marco el número, y toco el botón de llamar.

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema musical asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!