Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. La justicia se ha cumplido gracias a un valiente abogado y a una mente maestra que trabajo tras bambalinas, pero durante todo ese proceso que sintió la niña. Ahora un vistazo de lo que fue ese día Pacifica y de cómo pudo soportar el juicio y sus consecuencias. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (12 de Setiembre de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Nota: No se si debiera contar esto como un crossover, aun así no lo haré, pero puede que alguien reconozca los nombres de los abogados.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Gracias!

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

59. Liberación.

Ese día no había empezado muy bien para Pacifica. Podía recordar ese sueño y como las cosas se ponían feas, pero parecían arreglarse al final para de repente… se estremecía de solo pensarlo, no recordaba si alguna vez se había despertado gritando por un sueño, o menos aun, sudando. Luego de eso se había decidido a protegerlo, debía apartarse de él si no quería que sus padres le hicieran daño, eso la había deprimido demasiado. Se había convencido a si misma que era lo mejor para él, además si le pasaba algo sabia que nunca se lo perdonaría a sí misma. Pero después de hablar con su Grenda, a regañadientes, tuvo que cambiar de idea. Pensaba que había sido algo tonta al engañarse a sí misma pensando que alguien como él dejaría a un amigo en desgracia.

Además tenía esa sensación incomoda que no lograba identificar, esa opresión en su pecho, que le recordaba los últimos instantes del sueño. Había desayunado poco por lo que en parte dependía de la fuerza de Archivald… Luego de pensarlo un poco decidió que sería una mezcla de ambos y que el comer con desgana la estaba afectando, o al menos se convenció que era eso. Aun seguía con esa sensación cuando Jackie le dijo que su abogado había llegado.

Al ver al señor Extraño, recordó haberlo visto en algún momento, nada raro dado el tamaño del pueblo, pero su forma de ser y de vestir se alejaba mucho de los abogados que había conocido en fiestas, cenas o eventos de caridad con sus padres. Llego a pensar que había cometido un error, incluso cuando Tanto le había explicado lo que pensaba hacer, no podía decir que en ese momento tuviera muy claro como lograría hacerlo, pero la confianza que irradiaba el joven abogado la convenció.

Para el final de la mañana se había dado cuenta de su acierto, de todos los abogados que habían llevado sus padre solo quedaban los que ella había considerado los más peligrosos el mayor y el más joven. Los que parecían brillar con luz propia, a diferencia del resto de la tropa. Esa preocupación y el malestar volvieron a medio día, cuando su madre invito a los presentes en el proceso a un refrigerio. Si bien su abogado había estado genial, no sabía en qué otra forma decirlo, había notado como estaba pendiente del teléfono, leyendo mensajes que le llegaban en la primera oportunidad que tuviera, lo único que pudo pensar fue que desde alguna parte, alguien estaba ayudándolo y en parte por esa ayuda, por ese misterioso colaborador, había sido su increíble actuación. Pero luego de leer el último mensaje, al salir del salón, se había comportado extraño. De la nada empezó a preguntándole sobre los miembros del personal y otros comentarios, que le parecieron totalmente, fuera de lugar. Como… como si quisiera distraerla, pero ella en su tono de voz odia intuir algo más, y no algo bueno.

Lo que fuera que le habían comunicado por teléfono había preocupado en verdad a Tanto, y por ende, era una preocupación un mayor para ella, no podía pensar en otra cosa más que quien fuera que le había estado ayudando a Tanto, se había dado una pésima, no peor aún, una terrible noticia, sin pensar mucho mas, se convenció que debía tomar medidas para estar lista ante la peor eventualidad.

"Archivald?" Dijo angustiada.

"Si mi niña?"

"Creo que vamos a tener problemas, es mejor que nos preparemos para escapar de la casa." Dijo mientras improvisaba un plan de escape. Archivald causaría la distracción usando el truco que uso la noche del sábado y la madrugada del domingo con los hombres que habían llevado sus padres. En la confusión ella se adentraría en el bosque, usando la fuerza de Archivald para alejarse lo más posible.

"De leyes no puedo saber" Le dijo el fantasma. "Pero ese joven tinterillo como un puma se sabe defender."

"Eso creía pero ahora hay algo que lo angustia. No entiendo mucho de lo que hizo hasta ahora pero en la tarde se pondrá peor."

"Pero ni niña. Donde podrías ir o que podrías hacer?"

"Al bosque, me puedes ayudar a esconderme, luego veremos qué hacer, pero todo es preferible a quedarme con ellos."

"Fácil puedes pensar que es, pues nunca en el bosque te has internado, los peligros que afrontarías nunca los has imaginado."

"Puede ser, pero prefiero el bosque que mis padres."

"Mi niña…" Dijo el fantasma tratando de que entrara en razón.

"Busca un buen lugar en el bosque. Me siento un poco mal, pero creo que puedo correr lo suficiente. Por eso necesitare que me guíes a un lugar donde esconderme." Pensó Pacifica, aterrada por sus padres.

"Pero…" Intento protestar el fantasma.

"Sé que deseas cuidarme, pero si algo sale mal y perdemos no quiero ni pensar en lo que pasara..."

"Si tan decidida estas oponerme inútil es, pero si en peligro te veo…"

"Archivald tienes razón, no se qué tan peligroso sea el bosque menos que sera esconderme ahí, solo se que es preferible a quedarme." No pensó en lo que sentía el fantasma o en lo lógica de su preocupación. Solo sabía que su última opción sería escapar, y prefería tener listo el plan de escape.

La sensación que había tenido todo el día se volvió casi dolorosa luego del accidente de su abogado. Lo primero que pensó era uno de los abogados de sus padres podría proponer posponer la reunión, lo mismo debieron pensar sus padres. Mientras el señor Kimble sacaba a Tanto del salón, podía sentir en su expresión de fingida preocupación, un repugnante jubilo anticipado. Estaba segura que con solo unos instantes, unos minutos que la dejaran sola con ellos, ya no les importaría el escándalo, antes de darse cuenta estaría en un avión a Maine, en el mejor de los casos. Se había servido un más que apreciable plato del bufet, aunque en vez de hambre sentía nauseas, pero si tenía que huir, lo mejor era el estar con el estomago lleno, así dependería menos de la energía de Archivald. No se sentía segura lejos de su abogado, dejo el plato en una mesa y fue a buscarlo.

El señor Kimbe habían llevado al abogado al cuarto de descanso de los empleados, pero no le permitieron entrar mientras atendían el accidente, no le quedo más que esperar sola al lado de la puerta por unos minutos que se le hicieron eternos, no noto como desde la vuelta del pasillo el señor Ritter la mantenía vigilada, se acomodaba una y otra vez en la silla mientras esperaba las noticias del accidentado sin lograr sentirse cómoda, un poco después llego la señora Kristen junto con el plato que había dejado y un vaso de refresco.

-"Señorita, entiendo su preocupación por el señor Extraño, pero no es bueno que se salte una comida." Dijo mientras ponía el plato y el refresco en una mesa cercana.

-"Gracias, pero no puedo sin saber nada de Tanto." Trato de excusarse para no comer. "Esta ahí con el señor Kimble y no me dejaron quedarme."

-"Ha sabido algo de ellos?" Dijo de forma comprensiva la mujer.

-"Ahora están solos ahí, una de las chicas salió hace unos minutos y me dijo que no entrara aun."

-"Entonces son buenas noticias" Empezó a animar a la niña. "El señor Kimble tiene titulo de paramédico, o un equivalente. Si el señor Extraño no se encontrara bien, habría sido el primero en llamar a un doctor o una ambulancia. Cuando sus padres me enviaron para saber el estado del señor Extraño, aproveche para traerle su almuerzo." Dijo la dama malentendiendo la situación y la expresión de la niña. "Cuando salga tendré algunas noticias, pero por favor acabe su plato." Dijo la dama antes de entrar a la habitación. Pacifica acabo con su plato mientras, empezó a haber movimiento en la habitación, la señora Kristen salió y volvió a entrar presurosa, pero sin decirle nada. Luego esperar un poco pudo entrar, al salir todos Tanto llevaba unos anteojos, según le dijeron para que sus ojos descansaran.

Al volver al salón iba junto a tanto y casi salto al ver a su padre abrir la puerta, asustada pues estaba cara a cara a Tanto. Pero su padre cerró los ojos temblando visiblemente, como paralizado por algo y pareció susurrarle algo a su abogado, que no pudo oír. Más de una vez, en las ocasionales veces que fingían ser una familia 'normal,' o en cuchicheos en el internado en Maine había escuchado hablar de los 'Ojos Noroeste.' Recordó como desde que se presentaron su abogado y su padre, el primero había evitado la mirar de su padre a los ojos. También lo que ella misma había sentido el sábado, recordaba el leve brillo amarillo enfermizo de sus ojos y que luego solo podía pensar que nada tendría sentido, que era demencial enfrentarlos y no le quedaba más opción que rendirse. Ese debía ser el motivo tras esos anteojos, protegerse de esa 'Mirada Noroeste,' por unos instantes se pregunto si había sido idea de de Tanto o del señor Kimble, pero no pudo recordar que algo parecido paso el viernes tras anterior, cuando terminaba la gala, cuando él y su padre se habían visto cara a cara. Ahora con su padre evitando mirar a Tanto, empezó la sesión de la tarde y Hart tomo la palabra.

Y el mundo cayó sobre ella, estaba loca o algo peor según un dictamen que habían conseguido sus padres y por el que debieron gastar un pequeña fortuna en sobornos o bien comprar todo un hospital. No supo como sentirse si enojada, indignada o asustada. Quiso gritar que mentían, que ella jamás había ido con sus padres con algún doctor y menos a un hospital, pero Tanto le había advertido sobre esa trampa. Por eso, aun sintiéndose incomoda, demostró su fuerza de carácter y logro aparentar estar calmada. Su abogado tranquilamente conecto su teléfono a la pantalla mural. Para su sorpresa la primera imagen en aparecer fue de Marius junto una dama que reconoció como su abuela. El mantenerse clamada y prestar atención era difícil, mas por algunos términos que usaban, aun así pocos minutos después el abogado de sus padres, parecía como si hubiera recibido todas las plagas de Egipto sobre él, mirando como un conejo a la serpiente que parecía haber posesionado a Tanto. Congelado y destrozado por lo que había dicho su abogado. La intensidad fue demasiada para ella, ni siquiera se pregunto como habían conseguido esas imágenes.

No tuvo tiempo de reponerse antes de que se diera cuenta, el último de los abogados, el señor Kingsfield se puso en pie. Su voz era calmada llamando a la serenidad de los presentes, era como un techo en una tormenta o un faro entre la niebla. Y lo más aterrador que Pacífica había oído ese día. Con la voz más convincente que la niña había oído, el anciano abogado no pedía, sino que convencía a todos que sus padres podían tener problemas, pero que el amor por su hija era incuestionable. No lo pedía, pero supo que quien no conociera los hechos reales, algo que sería imposible de probar ante el juez, se convencería de que debía quedar en las 'protectoras' manos de sus padres. Supo que si eso pasaba podía despedirse de todo y, por lo que había dicho Hart antes, la realidad superaba sus peores miedos, en el peor de los casos seria internada en un manicomio. Mentalmente le dijo a Archivald que se preparada.

Tanto le dijo algo con intenciones de consolarla, pero no le prestó atención estaba memorizando la ruta que había encontrado Archivald. No reacciono hasta notar como Tanto no rebatía al viejo abogado, aterrorizada vio como estaba desafiando a su padre. No podía entenderlo, no recordaba que le había dicho… algo sobre que 'haría algo que la preocuparía.' Fue como si una aguja se clavara en su cabeza, mientras veía a su abogado mofándose de su padre. Justo cuando pensó que no soportaba más el dolor, su padre salto de la silla y empezó a golpear a Tanto. Quedo paralizada por unos instantes, olvido el dictamen falso, la carta de Marius, a sus padres, a Archivald y su ruta de escape, solo pudo empezar a llorar.

El oficial rocío con un espray antipersonal a padre en los ojos, pero aun así siguió golpeado al abogado. El ruido de los golpes de su padre así como su llanto dieron extinguidos por el juez golpeado la mesa y pidiendo orden a gritos. Sin entender muy bien cómo o de donde el Señor Kimble y el señor Ritter aparecieron, el inglés tomo a su padre inmovilizándolo, mientras el menor parecía intentar tranquilizar a su madre. La señora Kristen los siguió hincándose para atender al herido. No fue consciente de que mientras su padre maldecía al inglés y a toda la sala, su madre se desmallaba en brazos del señor Ritter.

Con moretones y pequeños cortes en la cara y pequeñas manchas de sangre en la pulcra camisa blanca, pero con una sonrisa de triunfo Tanto pidió ayuda para llegar a su asiento. Mientras todos miraban consternados a Kingsfield y a su padre. El anciano abogado le dijo algo al juez que ella no entendió, pues el dolor de cabeza la atacaba mas fuerte que antes y se sentía algo maderada. Con la misma dignidad que había mostrado antes, el abogado se retiro de la mesa y se acomodo al lado del señor Hart. Ni Archivald ni nadie podían sacarla de ese estado de shock. Pero fue más ella misma y logro estar en sus sentidos cuando el juez decía.

"…Por lo tanto fallo a favor de la petición de la Señorita Pacífica Noroeste... Caso Cerrado!" No lo creyó… al fin alguien aparte de sus amigos la protegería de sus padres, esa noticia poco a poco entro en su cabeza. Y no pudo más que saltar y abrazar al responsable de ese milagro, quien aun sentía los puños en su cuerpo.

Así que oír que el juez se saldría de la mansión fue como si le cayera un balde de agua helada por la espalda. Frente a ella pudo ver como por un instante, menos de un segundo, que Tanto se sintió igual que ella. Ambos sabían lo fácil que sus padres podían hacerla desparecer. Pero la duda e su abogado no duro más que un parpadeo. Incluso no supo si en verdad paso o solo era su desesperación. Sin levantarse y con una calma que desacreditaba la pose de victoria de su padre. Tanto llamo al señor Kimble ante el juez. EL interrogatorio del ser Kimble fue tan extraño como todo lo demás de ese proceso. Al final sin poder entender que ley o leyes había usado Tanto, se sintió por fin a salvo. El abogado había hecho que el señor Kimble fuera nombrado su tutor.

-"Señor Kimble ya que cumple los requisitos, debo instruirle en las funciones de un tutor me podría acompañar?" Dijo el juez mientras miraba a la puerta que comunicaba con el estudio de su padre. "O según recuerdo la señora Noroeste está descansando ahí." Dijo el juez mirando a los presentes sin necesitada de preguntar.

-"Acompáñeme por favor." Dijo Kimble mientras indicaba otra puerta casi escondida al otro lado del salón. "Es la oficina del asistente, pero actualmente está en desuso."

-"Perfecto." Luego como percatándose de la tensión entre ambos lados de la mesa agrego. "Sheriff dejo bajo su custodia a la señorita Noroeste."

-"Si su excelencia." Dijo el aludido dando un saludo marcial, acercándose donde estaba Pacífica, acomodándose a su lado. El juez prefirió dejar pasar ese pequeño error del oficial, ya eran casi 20 años que trataba de explicarle como debía de referirse a él dentro de la corte, al menos ya no lo llamaba por su nombre.

-"Bien tomaremos un receso." Continúo el juez. "Instruiré al Señor Kimble y redactare los documentos del caso."

-"Su señoría." Acoto uno de los abogados de los Noroeste. "Sería imposible para mis clientes cumplir esa orden ya que viven en la misma mansión."

-"Cierto consejero, tomare eso en cuenta también." Dijo sacando una computadora portátil de su maletín. "Podrían ayudarme a conectar una impresora?"

-"Sera un placer ayudarle." Intervino Kimble.

-"Gracias… Señor Extraño seguramente alguien del personal puede revisarle esos golpes."

-"Y con esto acabamos..." Dijo aun pensativo Tanto. "Ganamos…" Visiblemente aliado.

-"Pero si el señor Kimble…" Empezó a decir Pacificaba.

-"No te preocupes, estoy seguro que no se echara para atrás."

-"Si Señorita." Intervino la señora Kristen, que aun seguía atendiendo a Tanto. "Confíe en el señor Kimble, si acepto estaba consciente de todas las responsabilidades. Ahora debemos preocuparnos por usted Señor Extraño." Volvía la 'mama osa' mientras señalaba la cara del abogado. "Hay que curarle esas heridas lo antes posible, es orden del juez así que mejor la acatamos." Ambos, escoltados por el oficial, siguieron a la señora Kristen pues Tanto no confiaba en dejar sola a su cliente, aun con Blubs cerca. Cosa que no era necesario pues a pocos pasos de ellos los seguía Ritter.

Ya desalojado el salón y con el juez y KImble dentro. Tanto leyó en su teléfono el archivo sobre Kimble, ahí aparecía el desglose y los demás datos sobre el salario del inglés. Mientras leía iba revisando los datos. "Suelto base, equivalente a ejecutivo de nivel tres o gerente de planta, extra por antigüedad, plus de horario nocturno, doble plus por fines de semana y días festivos, por año, menos 2 semanas de vacaciones, da…" Leyó una jugosa cifra de 5 dígitos en dólares. Toda esa información como lo había prometido el chico… el joven Pines, era accesible de forma legal, incluso había adjuntado los links a la declaración de impuestos de Kimble y a la web de Recursos Humanos de Industrias Noroeste donde aparecía la fórmula de cálculo salarial. El abogado luego de eliminar toda alusión a su procedencia, pues pensó que su ayudante preferiría seguir en el anonimato, al menos en esas circunstancias, le reenvió el archivo al juez. Pacífica los acompañaba caminando en medio de su abogado y del ama de llaves con el oficial frente a ella. Pensado que la pesadilla que había empezado el sábado posterior a la gala parecía que al fin había terminado. Estaba preocupada por el señor Kimble, pero confiaba que podría protegerla aun contra sus padres. Pensó que pasaría luego de ese veredicto, que haría la corte en el verdadero juicio la siguiente semana, pero todo eso le pareció un lejano futuro. Dejo de preocuparse, la presión en su corazón se libero mientras aun caminaba. Su malestar así como el dolor de cabeza iban bajando, pero su mente quedó en blanco, aturdida por los últimos momentos, lo dicho por el juez llego a su mente. Así la tensión de la última semana le pasó la factura. Poco a poco todo lo que veía perdía su contorno hasta fundirse en una mancha blanca, antes de darse cuenta sintió que sus piernas no la soportaban y empezó a caer. Logro sentir como el abogado y la mucama la sostenían y que alguien la sostenía de la espalda. Lograba oír como hablaban, pero no podía entenderlos muy bien.

-"…la tengo no se preocupen…"

-"… debió ser mucha presión para la Señorita…"

-"… Estará bien…?"

-"… Jackie, ven ayúdame a llevar a la Señorita, señora Kristen, por favor acompañe al señor Extraño…"

-"… llévenla a su habitación debe descansar un poco…"

-"… si desea puedo ayudarlo…"

-"… solo síganos sheriff, yo me hare cargo de la señorita, Jackie ve adelante…"

Pacifica sintió como la llevaban en brazos y luego estaba en su cama aun tratando de entender todo lo que había ocurrido.

En la misma habitación donde lo había atendido de su accidente en los ojos. Tanto aun se encontraba preocupado por Pacífica, sin camisa y sin anteojos con los ojos cerrados era revisado por la señora Kristen. La mucama Jackie entro y hablo bajo con su superiora.

-"Según dice el señor Ritter la Señorita estará bien ya tiene el pulso estable de nuevo. Solo era tensión… pobre niña."

-"Sería bueno que esté presente en la lectura final del juez, pero creo que él comprenderá la situación."

-"No se preocupe según Jackie… la señorita Buscarino, ella esta despierta. Creo que sería bueno que sepa que ya todo termino."

-"No puedo entender como soporto hasta ahora." Agrego el abogado. "E visto a adultos desmayarse en un tribunal, sin pasar por todo lo que ella."

-"Con riesgo de oírme feminista, hay hombres que solo porque somos mujeres… no somos el sexo débil."

-"Lo decía mas por su edad que por su sexo. Auch"

-"Perdone debo desinfectar esa cortada bajo su ceja, intente no moverse…" Dijo la dama mientras aplicaba ungüento con un hisopo. "Por la forma en que lo golpearon pensé que estaría peor."

-"Experiencia… Auch" Dijo recordando quedarse quieto. Espero a que acabara de desinfectar la herida y continúo. "Con mi nombre solían molestarme y no tenía tanta paciencia como ahora."

-"Al menos se volvió un hombre de bien luego de todo eso."

-"Digamos que el juez era maestro suplente, como lo soy ahora, y me enseño que había formas pacificas de arreglar los asuntos, como no prestarles atención… desde entonces aprendí el poder de las palabras."

-"Así fue como encontró su vocación?" Decía mientras le ponía una venda.

-"Hay bastante de eso… Pensé que usted iría a atender a Pacífica."

-"No, el señor Ritter manejo bien la situación, él sabe más de primeros auxilios que yo."

-"Entiendo…"

-"Ah… no es porque sea usted o la Señorita…" Dijo algo indignada la mujer. "Solo que con usted son 'solo golpes' y la señorita se desmayo. Será mejor que la llevemos al medico la semana pasada también se desmayo."

-"No se preocupe por mi entonces…" Dijo en seriamente, notando la preocupación de la dama.

-"Señor extraño?" Continuo mientras limpiaban sus heridas. Que afortunadamente se limitaban al corte en la ceja y otro el labio, mas varios moretones tanto en la cara como bajo la camisa. Que según la señora Kristen no debería dejar ninguna cicatriz y estar recuperado en menos de una semana. Se había sabido proteger de los golpes de Noroeste y no parecía tener ninguna fractura, de todas formas era otra razón más para visitar al especialista.

-"Si señora Kristen?"

-"Me confundo o esas imágenes del pergamino, del Barón von Fundshauser y de la condesa Hohehauser los consiguió de la misma fuente que los anteojos?"

-"Si es una forma discreta de preguntar si fue Dipper Pines." Respondió sonriendo. "Para qué negarlo, incluso él fue quien tuvo la idea." Continúo en el mismo tono. "No sé si fue casualidad o lo planeo, pero de todas formas da igual. También fue él quien me hizo darme cuenta que el señor Kimble era el candidato ideal para tutor de Pacífica."

-"Y señor Extraño ha pensado en comentar eso a la Señorita?"

-"No estoy muy seguro de como reaccionaria… Ella misma me pidió cuando hablamos por primera vez que lo mantuviera fuera de todo esto, tiene horror de que sus padres le hagan algo."

-"La desobedeció?"

-"No ella es mi cliente y aun a su edad creo que tenía derecho a decirme que hacer, anoche mismo me lo pidió por teléfono, y lo hizo a tiempo, justo había colgado con ella me llamo Dipper para pedirme consejo legal sobre su caso." Luego con una expresión más pensativa agrego. "No sé que hizo Dipper, pero esta mañana cuando Pacifica me telefoneo de nuevo, afortunadamente, me dio instrucciones de que hablara con él."

-"O sea la Señorita no sabe que tanto ayudo el joven Pines?"

-"Supongo que puede sospechar algo, no creo que sea difícil adivinar que yo no podía conocer ni al barón ni a la condesa."

-"Pero entenderá que con la tensión que soporto, la Señorita podría bien pasar por alto ese detalle." Dijo preocupada. "Por lo que le paso a la Señorita, creo que podría ser muy provechoso para ella saber cómo y quién la ayudo."

-"Esta segura?"

-"Digamos que ella tenía algo que le daba fuerzas."

-"Algo o alguien?" Dijo el abogado recordando lo que había sentido entre ese par.

-"No podría decir que alguien. Aun solo es algo, espero que ese alguien no sea tonto…"

-"No es tonto, tiene 12 años." Agrego aun con esa sensación. "Por eso no sé si decirle a Pacifica."

-"Toda niña es una princesa y toda princesa tiene derecho a ser salvada por su príncipe azul." Dijo con una intrigante y, tuvo que aceptar, maternal sonrisa.

-"Príncipe azul no creo, no confió en los príncipes azules…" Dijo el abogado. "Alguien que defiende siempre lo justo y listo a desenfundar su espada contra el mal, no confiaría en alguien así, me parecería demasiado falso o irreal. Digamos que el caballero de esa doncella está listo con su escudo para proteger a los que le importan."

-"Escudo?"

-"Si créame." Agrego muy serio. "Él es de los que piensan antes de actuar." Dijo recordando la explosión que había sacudido todo el pueblo, como había quedado el robot de Gedeón y el caballero en cuestión aun con su gorra azul, sin un rasguño y desarmado. "No sé que lo obligaría a desenfundar una espada y, definitivamente, no quiero saberlo."

-"Bien creo que tiene razón." Respondió la dama, recordando un comentario similar de otra… persona, lo miro con la mirada de 'hombre tenía que ser.' Que afortunadamente Tanto no pudo ver. Mientras le cerraba el labio con un poco de cinta estéril color piel.

-"Bien con eso estará, pero..." Acoto en el tono de 'mama osa' preocupada.

-"Apenas salga de la mansión iré que me revisen a fondo… gracias señora Kristen." Sin más la dama recogió el maletín de primeros auxilios.

-"Al menos no es tan terco como…" Se corto para agregar. "Suelen serlo los demás hombres."

-"Creo que Dipper no es el único que necesita enterarse de algunas cosas." Menciono tanto mientras se ponía los anteojos y alcanzo a ver por primera sonrojarse a la dama.

-"Pero que está dando a insinuar señor Tanto…" Dijo levemente indignada. Pero como era la primera vez se refería a él por su nombre, era claro que había tocado una fibra sensible.

-"Nada, solo era un comentario." Minimizo el abogado. "Por ahora, señora Kristen me podría escoltar al dormitorio de la princesa?" Decidió cambiar rápido de tema al sentir que estaba pisando hielo delgado. No le costó mucho llegar además ahí estaba el sheriff recostado contra la pared atacando una bandeja que alguno de los empleados había dejado convenientemente cerca. Pero al verlo se puso en posición de firmes, aun con boronas en los bigotes y un pastelillo a medio comer en la mano.

-"Podría hablar con mi cliente?"

-"El juez me ordenó que custodiara a la señorita Noroeste, pero dado que usted es su abogado no veo ningún problema." Dijo más ansioso de que lo dejaran solo con los bocadillos que en verdad estaban buenos.

Tocando suavemente la puerta luego de escuchar un pase el abogado entro a la habitación.

-"Señor Tanto se lo agradezco tan… mucho." Dijo la niña sonrojándose, pero Tanto pudo notar que al darse cuenta que había ganado esa fuerza de lucha la había abandonado y ya no tenía fuerzas, se había dejado caer

-"Eres como Grenda… no te preocupes. No soy un niño que se ofenda por juegos de palabras." Dijo sonriente, pero acabando la sonrisa en una mueca cando el corte en su labio recordó lo que había pasado. Sabía que le sucedía a Pacifica, se podía resumir con la pregunta del veterano una vez que la guerra acabo que mas hacer? Era injusto ver como esa niña, al fin en libertad, era como el pájaro que teme salir de su jaula.

-"Jamás pensé que mi padre haría algo así… no sabe cando lo lamento señor Tanto." Dijo la niña con una lágrima a punto de resbalar por su mejilla.

-"No lo hagas... no debes sentirlo, estoy orgulloso de todo esto." Dijo señalándose la cara y el pecho. "No había otra forma de probar lo peligrosos que son tus padres."

-"Aun así… no sé cómo pudo arriesgarse tanto…"

-"Somos muchos los que no podíamos ver la injusticia en la que vivías y quedarnos sin hacer nada." Decía sin sabe cómo empezar. "Yo solo fui el afortunado que tiene título de abogado."

-"Como?"

-"Que para mí como abogado no hay mayor recompensa que ver a la Justicia en acción." La forma en que dijo 'Justicia' hizo que la rubia supiera que no era 'justicia.'

-"Pero quienes…?"

-"Te preguntas porque hablo en plural?"

-"Pensé que estaba sola…" dijo pensativa.

-"Piénsalo tu amiga Grenda estaba tan preocupada que me llamo ayer apenas colgamos y tu amigo Dipper…"

-"Dipper?" No fue difícil notar el cambio de humor al mencionar ese nombre.

-"Creíste que yo conocía al barón o a su abuela?

-"No supe que pensar."

-"Acaso crees que fue cosa de moda todo esto?" Dijo dándole unos ligueros golpecitos a sus anteojos. "Digamos que es una moda anti Noroeste."

-"Pero él como lo supo?"

-"El mismo se le ocurrió buscar la declaración del Barón, creímos que tus padres usarían un dictamen falso y con esa prueba me permitió enfrentarme a Hart. Y ni me preguntes como supo lo de los antejos, pero gracias a ellos pude dejar de preocuparme por cómo me miraban tus padres y concéntrame en lo mío y con eso pude contra Hart y Kingsfield."

-"Pero como pudo él…?" Dijo la niña aun sorprendida sin poder agregar nada.

-"Incluso me dijo que podía confiar en el señor Kimble, o al menos que considerada la posibilidad… pero supe que sería el adecuado cuando hablaste de él. Dipper es muy listo pero no conoce a Kimble en persona. Por decirlo de alguna forma me dijo a dónde mirar, confiando que yo tomara la decisión adecuada. La próxima vez que lo veas debes agradecérselo. Aunque conociéndolo no te ayudo porque esperaba un agradecimiento, lo hizo porque era lo correcto."

-"Lo hizo por mi…?" Dijo la niña aun con los ojos llorosos, pero que transmitían un sentimiento totalmente distinto.

-"Creo que hay mucho de eso, pero…" No estaba seguro de que sentía o haría Dipper, y alguien debía ser el adulto responsable aquí… pero la niña ocupaba un 'algo' para recuperar esa fuerza que había usado para soportar esa semana. "Eres su amiga, alguna vez se ha quedado quieto y dejar que le pase algo o, más aun, que le hagan daño a alguien que le importe?"

-"No…" Dijo con una sonrisa, mientras la lágrima que había nacido en la desesperación corría de júbilo por su mejilla. Lo sabía desde mucho antes de esa gala cuando la salvo, lo sabía desde que se enfrentaba a ella misma para defender a su hermana o defendía a sus amigos, los sabía desde que soñaba con un paladín. No le prestó atención a si solo la veía como amiga, la había salvado de nuevo.

-"Yo solo fui el que estaba aquí, pero como dijo un gran hombre: Solo lo logre porque estoy de pie en los hombros de gigantes…" Dijo sabiendo que había logrado que ella viera el motivo por el que había empezado esa lucha y que se merecía conseguirlo ahora que había ganado. "Vamos abajo ya solo falta la clausura del juez." La niña se seco los ojos, de nuevo con la cara alegre que había recibido esa mañana, sin dejar de sonreír fue con él al salón.

Esperaban en la puerta del salón un poco hasta que el mismo Kimble abrió.

-"Kimble me encargaré que echen del país antes del fin de semana." Amenazo Preston Noroeste interrumpiendo al juez otra vez en su silla y a lado de su esposa ya recuperada de su 'desmallo.' "Maldito inglés."

-"Me parece perfecto." Alardeo el aludido aun sin cambiar el tono de voz, el juez le había explicado las peculiaridades que tenía el cargo de tutor en el valle, sabía que le sería muy difícil salir del condado. "Hace años que no visito la madre patria y creo que a la Señorita le encantara una temporada en Belfast, por cierto señor, no soy inglés, en verdad soy irlandés. Y creo que debo presentar mi renuncia, señor Noroeste." En esa ocasión el señor lo dijo con el acento de Belfast y de manera que nadie en el salón pudo evitar notar que 'señor Noroeste' era un insulto.

-"Señor Noroeste cuide su vocabulario frente a este tribunal… digo este proceso." Intervino el juez. "Lo dejare pasar esta vez, dado que no estamos en una corte y su estado anímico, pero espero que no lo repita a menos que desee pasar la noche en una celda por desacato. Y Señor Kimble al ser tutor de la Señorita, será considerado oficial del condado por lo que su situación migratoria podría cambiar un poco, pero no es mi jurisdicción, le supliré los documentos que necesite y podrá cambiar su estatus migratorio en cosa de días." Dijo mientras esperaba a que se hiciera el orden en la sala. Tanto pensó que luego debería hablar con el mayordomo sobre la situación legal peculiar del condado, debería de tener cuidado ya que si la niña salía de los límites del condado, la sentencia y su cargo como tutor dejarían de tener valor.

Cuando entraron en el salón el juez estaba acabando de fotocopiar los documentos que había redactado, del lado Noroeste no estaban ni Hart ni Kingsfiled, cosa muy lógica después de haber caído de la gracia ante los Noroeste.

El sheriff se acerco al juez mientras este le daba unos papeles, para que los fotocopiara usando el equipo del salón. Después de terminar las fotocopias y de repartir solo una a cada lado, el juez se puso en pie.

-"Dado las circunstancias especiales de este proceso, al ser un arreglo extrajudicial no hare lectura exhaustiva de los documentos que los aquí reunidos Preston y Prisilla Noroeste, su hija Pacífica y Jonathan Kimble deberán firmar. Me limitare a citar los puntos clave del mismo. Como podrán leer en el documento con titulo 'Sinopsis.'"

"Primero: Preston y Prisilla Noroeste, de aquí en adelante llamados los Noroeste. Firmaran tanto el Acta de Restricción Judicial como el Acta de Restricción por Acuerdo. Donde se les prohíbe estar a menos de 100 metros su hija, Pacifica Noroeste. Esto hasta que den pruebas al condado de que han superado su problema de ira, para no manchar el apellido de tan ilustre familia, el Acta Judicial no será usada a menos que incumplan el Acta por Acuerdo. De no firmar el acta de Acuerdo el Acta Judicial entrara en vigor inmediatamente. Por lo que serán escoltados fuera del pueblo con una llamada de atención y una multa por desacato, también en este caso quedara registrado las minutas de este proceso así como los videos y grabaciones del mismo."

"Segundo: Los Noroeste, dada su solvencia económica, también deberán de firmar el Contrato por Servicios junto al Señor Johantan Kimble. En el cual se comprometerán a darle una remuneración mensual como custodio y tutor de su hija hasta no revocar la orden del primer punto, dicha remuneración será igual a la de un ejecutivo de nivel tres o gerente de planta, con las modificaciones presentes en el contrato de trabajo para empleados de Industrias Noroeste. La misma cantidad se le entregara a el señor Kimble, para que la administre como los gastos por manutención de la señorita Noroeste, este pago también será mensual, y supervisado por la corte del condado."

"Tercero: dado que el señor Kimble y la señorita Pacifica viven en la Mansión Noroeste, los señores Noroeste deberá abandonarla para no incumplir la Orden del Primer Punto. Reconociendo que la mansión es el hogar de los Noroeste y tomando de nuevo el nivel económico de la familia, así como su participación en Desarrollos Urbanos Noroeste y en Bienes Raíces Noroeste, tendrán que facilitarles a su hija y a su tutor una vivienda digna en el menor plazo posible."

"Cualquier aclaración se dirá al final abogado." Dijo cuando uno de os abogados del lado de los noroeste se puso en pie.

"Le doy las gracias por recordar ese punto abogado." dijo dirigiéndose al mismo abogado que había hecho mención de ese hecho con anterioridad el cual decidió tratar de hundirse en la silla, ante la aun borrosa mirada de Preston Noroeste.

"Cuarto: Todo esto quedara revocado si los documentos del llamado 'Encubrimiento de la Costa Este' se hacen públicos, por lo que le sugiero a la señorita Noroeste que ponga a disposición de la corte los métodos que seguramente preparo para eliminar dichos documentos. O que los destruya usted misma bajo supervisión de un oficial acreditado por el condado."

"Y por último el señor Jonathan Kimble firmara aceptando el cargo de tutor. Junto a todas sus responsabilidades y beneficios. Las partes tendrán diez días para evaluar el documento. Por lo que nos encontraremos de nuevo, en la corte del condado, como se dijo antes. Para la ratificación de los documentos o su derogación, según sea el caso, así como agregar las clausulas que este proceso no pude abarcar como los términos para visitas supervisadas o sugerencias para el tratamiento de los problemas psicológicos de los Noroeste. El Proceso judicial iniciara el miércoles 22 de agosto de 2012 a la 1pm." Y bajando la fotocopia espero a que alguna de las partes diera su alegato.

-"Su señoría, a que se refiere con vivienda Digna?" pregunto e abogado que se había levantado antes.

-"La señorita Noroeste está acostumbrada a cierto nivel de vida, a eso me refiero. Claro está sin llegar a medidas exorbitantes o ridículas. En caso necesario la corte tomada la decisión."

-"Entonces Señores, tendrían la gentileza firmar y así legalizar todo?" Dio señalando los documentos originales y tres copias. Tanto pudo sentir la atmosfera toxica que rodeaba a los Noroeste mientras firmaban uno tras otro y como se necesitaban dos testigos del hecho tanto la señora Kristen como Jackie también estamparon su firma. Tanto discretamente con su teléfono estaba tomado un video de la clausura y veredicto del juez con el propósito de hacérselo llegar a Dipper, ya que era imposible saber cuándo terminaría su jornada como Asesor de Campaña.

"Y llegados a esto se suspende el Proceso." Dijo una vez reviso los documentos, las firmas y estampo la propia. "Sheriff Blubs escolte a los señores Noroeste a su auto y luego hasta salir del pueblo. Se cierra la Sesión." Dijo golpeado la mesa con la linterna." Se fueron como habían llegado pero esta vez los abogados encontraron buenas escusas para no acompañar a los Noroeste a Portland.

El juez no había terminado de dar el primer golpe cuando rodeando con un brazo a Tanto, Pacifica empezó a llorar de la felicidad. Sin saber muy bien como el flemático mayordomo ingles estaba rodeado por el otro brazo de la niña. Los empleados no tuvieron que ocular sus sentimientos pues Los Noroeste impulsados por la rabia del Espectro se precipitaron fuera de la mansión de forma que el Sheriff tuvo que correr para poder seguirlos con su patrulla.

Kimble logro pensar que debía anunciar lo sucedido a La Escuela, pero para eso tendría tiempo, desde los lados completando un círculo la señora Kristen abrazo al abogado y al mayordomo. Llorando como la niña, pero ambas sonriendo.

Luego de la celebración Tanto guardo el video a un servidor y lo mando con un mensaje. "Ganamos Dipper! Perdona podrías usar algún método, no necesariamente legal, para encontrar una casa apropiada, no me confió que los Noroeste conozcan tan bien esta casa y quiero sacas a la princesa de ella. Gran trabajo con los austriacos. Gracias!"

Más tarde ya de noche Dipper leyó el mensaje y vio el video, Luego de lo cual no pudo evitar sonreír como un verdadero nerd por media hora al saber las buenas noticias, mientras buscaba en las bases de datos 'secretas' de las empresas de bienes raíces de los Noroeste en el valle, una casa que cumpliera con el algo difuso requisito que había dado el juez. Pero encontró tres casas que aparentemente cumplían los requisitos, además de estar listas para habitar. Eran casas grandes incluso para su punto de vista californiano. Una en verdad era un condominio, en uno de los pocos complejos de ese tipo en el pueblo que abarcaba un piso entero, otra era una casa que Desarrollos Urbanos Noroeste acababa de declarar terminada y la tercera un caserón de madera de principios del siglo pasado, que había sido restaurada recientemente y declarada apta por la misma empresa.

Eso era más que la cereza en el pastel de un día perfecto, gracias a la corbata del tío Ford las encuestas habían empezado a subir como la espuma. Sus ideas y a la habilidad escénica de Mabel, parecían ser una combinación perfecta. Incluso cuando tío Stan dio un discurso ante los leñadores 'logro' hacerlos ver que, en la situación de recesión actual, el hacer mas tala solo abarataría los precios de la madera, y así con 'su' propuesta de dejar un año ligeramente modesto, en el que deberían de bajar la producción, permitiendo que los arboles crecieran y se recuperada el bosque, logrando in extra gracias a un bono del gobierno estatal, en dos años o, si tenía suerte, el siguiente año el precio de la madera de calidad subiría y podrían, a costo de ganar un tercio menos por esos años, duplicar las ganancias después. A casi nadie le gusto esa idea, al principio. No fue hasta que unos pocos le prestaron atención y empezaron a comentar entre ellos, esos susurros llegaron a Varonil Dan, que se dio cuenta de que en verdad era una buena idea y después de él los demás empezaron a entender, siguiendo la tendencia que les había dado hasta quedar en su gran mayoría convencidos.

Claro que no era un economista, pero había tenido que aprender después de darse cuenta que Preston y Prisilla Noroeste eran los monstruos feos, malos y grandes que defendía a Pacífica de los demás monstruos feos, malos y grandes. Así si ellos desaparecieran de escena, por ejemplo unos 20 años por evasión fiscal en una prisión estatal, los demás monstruos se abalanzarían sobre el cadáver de Industrias Noroeste, sin la menor preocupación por su amiga o, peor aún, tratando de utilizarla. Por eso había cambiado de objetivo dejando de apuntar a los Noroeste, ahora tenía que ir por un blanco mas difícil y peligroso, la fortuna Noroeste. Mientras revisaba las casas no pudo evitar leer que los bienes raíces también tenían una tendencia a la baja, por eso muchos hacían como lo que había propuesto a los leñadores, soportar un poco ahora para conseguir un precio que valiera la pena después. Esas eran las famosas tendencias económicas que nadie entendía del todo. Había leído un documento sobre el tema donde un economista de Wall Street hablaba sobre un país hipotético en el que cultivan una fruta hipotética llamada Kiwipaya y las Kiwipaya eran su única fuente de ingresos, porque era el único país donde se producía la Kiwipaya. Entonces ese país se vería muy mal si de repente al resto del mundo le dejaba de gustar la Kiwipaya, pero, en cambio le iría muy bien si la gente empezaba a pensar que la kiwipaya servía para curar la resaca, no importaba si en verdad curaba la resaca o no, solo importaba lo que la gente pensara. Eso esencialmente era una tendencia.

No lo que pasaba en verdad sino lo que la gente creía, un ejemplo que había visto había sido cuando apareció el escándalo que había iniciado Pacífica, los inversionistas que pensaron que el escándalo era por los Noroeste habían iniciado a avalancha al vender sus acciones de Industrias Noroeste, el precio de las acciones empezó a bajar y de repente gente que no sabía del escándalo haba empezado a vender también. Pero nada de eso podía ser provocado, si por ejemplo empezaba a vender acciones literalmente a la fuerza, siempre habría quienes recordaran no haber vendido o, peor aún, no aparecerían las órdenes de venta, las bitácoras o cualquier medio físico. Alguien diría que internet no era seguro, luego otro mas y mas y mas y de repente la economía mundial, que se había vuelto dependiente de la seguridad de internet, se haría puré. Y claro seria una recesión peor de la Gran recesión de 1929. Porque ahora las computadoras lo manejaban todo…

"Si todo incluso las compañías de inversiones." Se ilumino con esa idea, mientras empezaba a darse cuenta. "Desde los pequeños inversores que se sentaban frente a su computador en la noche antes de ver la televisión o que revisaban sus inversiones por medio del teléfono cuando iban en el metro, las pequeñas organizaciones a nivel familiar, PyMES, gente como la asociación de Leñadores de Gravity Falls y así subiendo de nivel llegando incluso a los 'Trust,' con sus cientos de millones de dólares y sus carteras de inversión. Todos usan computadoras no solo para llevar control de sus inversiones, también ejecutar sistemas de ayuda a la toma de decisión. Lo interesante era que todos esos sistemas funcionaban de la misma forma, tomando cientos o miles de datos, de toda índole, desde el porcentaje de desempleo del puerto de Frankfurt al costo de la sal en Japón o las tendencias del mercado de acciones. Comparando esos datos con enormes bases de datos históricas, por medio de un complicado proceso matemático. De esa forma trataban de predecir cuantos iban a comprar los conocidos kiwipayas, para bajar la resaca, y por ende si las Kiwipayas iban a tener buen año o no, eran los llamados 'Modelos Predictivos' que se aplicaban con el nombre de 'Sistemas Predictivos.' Tampoco era así de fácil, muchos de los grandes inversionistas, o al menos la mayoría, usaban esos 'Sistemas Predictivos,' pero al final hacían lo que le decían sus instintos, el horóscopo, las hojas de té o cualquier otro método. Pero pasaba como con los leñadores, aunque a mayor escala, es cosa con que muchos de los pequeños atraigan la atención de uno de los grandes."

Sería imposible o impráctico en tan poco tiempo hacer algo con las bases de datos, o los cálculos de los Modelos. Pero los sistemas eran solo código y en alguna parte usaban el resultado de sus modelos de cálculo y tomaban una única decisión, toda esa información se volvía una probabilidad. Un número de cero a uno. Era posible modificar ese único número independientemente de todo el proceso que traía desde atrás, de la comparación de los indicadores actuales a sus bases de datos. Ese número era la probabilidad de que determinada acción subiera o bajara de precio. Dependiendo de ese número era que el sistema daba sus sugerencias.

'Solo' sería cuestión de hacer que esos 'Sistemas Predictivos' empezaran a 'sugerir' vender acciones de Industrias Noroeste, modificar la probabilidad que dieran en sus sistemas predictivos, cambiar un solo numero. Sería como el dicho 'lento pero seguro,' la tendencia de los mini inversores, que manejaban cantidades relativamente pequeñas siguiendo los consejos de los Sistemas, seria notada por los inversores un poco más grandes, que harían lo mismo al ver que sus sistemas también sugerían vender Industrias Noroeste, y esa tendencia iría subiendo por la cadena alimenticia de los mercados de acciones. Al fin tenía un arma para usar contra la fortuna Noroeste. Tampoco menospreciaba a su enemigo, alguien como Preston Noroeste podría invertir esa tendencia en uno o dos días, pero serian días en los que no tendría tiempo, por ejemplo, para presionar a un juez de condado a revocar una orden de restricción. Al parecer tendría unas cuantas noches de poco sueño, de nuevo por Pacifica. Faltaba más de una semana, pero como no sabía cómo las elecciones podrían afectarlo de esa noche al 22 de agosto, era mejor empezar a trabajar de una vez. Sin pensarlo mucho más empezó a preparar sus sabuesos para que buscaran información sobre esos 'Sistemas Predictivos.' Sonriendo sin darse cuenta al recordar su cabello rubio, su sonrisa y el aroma a flores y champagne. Y que esa noche podría dormir al fin libre de sus padres. No le importaba pasar la noche en vela, pensando, casi sin darse cuenta, que 'él la cuidaría para que ella siempre tuviera un sueño tranquilo.'

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!

Algunos personajes también deben tomarse con las mismas circunstancias y son propiedad de Twentieth Century-Fox Film Corporation.