Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Una nueva entrega. Las repercusiones del proceso que libero a Pacífica de sus padres aun resuenan, de algunas formas inesperadas. Dipper se entera de algo en su la Cabaña que posiblemente cambie su forma de ver al mundo. Mientras en su mansión Pacifica también pasa por un trance similar. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (3 de Octubre de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

62. Realidades.

Cuando Grenda llego a los cuarteles de campaña de Stan Pines, también conocida como 'La Cabaña del Misterio, abierta de 11 a.m. a 3 p.m., ̶1̶5̶%̶ ̶̶ 1̶0̶%̶ ̶ 5% de rebaja. Por las elecciones.' Según un mensaje en el, rotulo de entrada, la cual lucia literalmente como una bandera. Estaba casi completo el comité electoral. Desde que Candy y Grenda habían conocido a Mabel era normal para ellas el estar en la Cabaña justo después del desayuno, al principio las dos chicas del pueblo se reunían en la plaza y luego iban juntas donde su nueva e hiperactiva amiga, pero desde unos días atrás Candy solía llegar sola, a sugerencia de su amiga, pues Grenda no sabía si se retrasaría, era mejor que la niña asiática hiciera le camino sola.

No era muy difícil adivinar el porqué, menos aun porque Grenda anunciaba a todo pulmón que la había llamado Marius. Por lo que los demás habían aprendido a estar listos para taparse los oídos. Ese día llego igual de animada, aunque algo mas tarde de lo normal. Cuando entro levanto los brazos para anunciar la noticia que le había alegrado no solo la mañana sino posiblemente el resto de la semana, pero al notar a su amiga asiática volver a verla, y a su no tan amiga, pero amiga al fin, pelirroja, se desanimo sabiendo que significaría para ellas que Pacífica volviera a estar libre.

-"Buenos días Grenda. Esta aquí." Dijo en un tono que intrigo a todos los presentes, menos al gemelo menor, quien solo miro de manera significativa, porque estaba seguro que anunciaría a cierta rubia como próxima adición al grupo. Mientras las demás chicas intrigadas le preguntaban qué había pasado, cosa que la robusta chica no supo cómo responder y empezaba a ponerse ligeramente azul.

-"Que te hizo ese riquillo?"

-"Hay problemas?"

-"Hay problemas en Australia?"

-"Es Austria Mabel…" Dijo su hermano por encima vez, aprovechando corregir a su hermana para unirse a las cuatro chicas.

-"Como va a tener un canguro mascota en Austria, es mas donde queda Austria?"

-"No sé de donde sacaste que Marius tenía un canguro mascota, pero…" Al ver la cara de su hermana se dio cuenta que ella estaría fantaseando con una mascota canguro, posiblemente en pedirle una cría para tenerla de mascota y no estaba muy seguro… tal vez que Pato y Gompers adoptaran al bebe canguro. "… no importa y Austria queda en Europa, recuerdas Italia?"

-"El país de la pizza, con forma de bota?"

-"Ese mismo, si Italia es la bota Austria estaría en la parte de atrás de la rodilla." Dijo Dipper recordando ese dato para el discurso que 'Stan' daría más tarde ante la Junta de Padres y Maestros del Condado, sobre una reforma educativa, pues esa misma explicación se la había dado a Grenda cuando pregunto donde vivía Marius.

-"Si que debe ser rico para tener un canguro mascota en Europa." Comento Mabel, como las últimas seis veces que él había dicho que era Austria no Australia.

-"Ya se arreglaron Marius y su abuela?" Le pregunto Dipper a Grenda, a quien le brillaron los ojos al ver el cable de escape que le había dado.

-"Parece que si… o eso creo." Dijo algo intranquila, no le guastaba mentir, pero debía saber cuándo decir las cosas y decirle a Candy que Pacifica iba a entrar en la carrera, así de golpe, y mas con Mabel y Wendy presentes, seria incomodo por decir poco. Si bien la pelirroja no sabía del interés de la rubia por el castaño, la reacción de Mabel era un misterio, al parecer desde antes de la fiesta había puesto a la Noroeste entre sus noenemigas, pero de ahí a ponerla como posible relación o interés de Dipper era un mundo aparte. "Tienen líos raros."

-"Es el lio con la nobleza." Continúo el castaño. "Es difícil entender tantas tradiciones y costumbres extrañas, pero ayer hable con Marius, así que tengo una idea de lo que paso entre él y su abuela. Si estas confundida te podría ayudar."

-"Deberías aprender de Marius." Interrumpió Mabel. "Así puede que dejes de ser tan nerd." Agrego la niña de frenos con algo de burla. "Bien no es que llegues a ser como Marius, pero cualquier cambio seria para mejorar." Y de repente como si recordara algo agrego. "Por eso te pasaste hablando con él la semana pasada?"

-"Mabel es él tiene un problema con su abuela y como yo vivo con el tío Stan, pensó que podría ayudarlo." Dijo más acostumbrado a maquillarle la realidad a su hermana.

-"Dipper, Dipper, Dipper eso no importa, lo que importa es que me apartaste del chico más guapo de la fiesta Noroeste solo para hablar sobre su abuela. No le dijiste ni una vez que yo, que YO quería hablar con él." Dijo Mabel, olvidando por un instante que el 'chico guapo' era el casinovio de su amiga y que ella estaba presente, en un tono como si su hermano hubiera cometido el peor pecado posible. "Claro cómo eres un nerd, no tienes idea de lo que es el romance." Grenda noto como Dipper estaba a punto de decirle algo, pero se contuvo.

-"Mabel…" Dijo Grenda. "Marius le tiene mucho aprecio a Dipper, dice que lo ayudo mucho. Podrías explicarme lo que pasa, Dipper?" Con un tono levemente confundido, lo suficiente como para hacer que las otras dos chicas la dejaran sola con los gemelos. Durante todo el verano habían visto como Mabel literalmente abusaba de su hermano y ambas pensaron que era mejor no estorbar.

-"Es mas mira como te fue de bien en la fiesta." Dijo Mabel a su amiga sin notar que ahora estaban los tres solos. "Le ganaste al chico guapo a la misma Pacifica. Será por esa vergüenza que no ha vuelto por el pueblo?" Dijo con un tono de sorpresa que casi llego a lastimar a su amiga. "A también sus padres debieron enojarse con ella por dejar entrar a la gente." Dijo la gemela pensativa. "Seguro la castigaron, algo de ricos como cancelarle su tarjeta de crédito, no creen?" Dijo riéndose de su propia broma.

Mientras Grenda empezaba a molestarse, ella misma sufrió por 'el castigo de niña rica' que le habían dado a la rubia. Se quedo callada, sin saber qué hacer, pero con ganas de contarle a Mabel lo que había sido ese 'castigo de niña rica,' incluso si Mabel no le creía estaba ahí Dipper quien en su propia forma había sufrido por la rubia también. Al volver a verlo en busca de ayuda el californiano solo negó casi imperceptiblemente. Diciendo con los ojos que no se alterada.

-"Pero así al menos no nos ha vuelto a incomodar con sus aires de princesa estos días." Continúo la de frenos. "Aunque parecía más simpática luego del partido de golf y en la fiesta. Con todo espero que la dejen salir pronto ya casi acaba el verano, al final parecía buena chica y nadie se merece estar castigado tanto y mas al final de las vacaciones." En eso entro Pato, con los letreros que le habían dibujado a los lados ya muy maltratados. "Espera Pato no puedes ir por ahí tan mal arreglado." Dijo la castaña sacando un marcador y empezando a perseguir al cerdito.

-"Vamos a la oficina así será más fácil explicarte." Dijo mientras su hermana se acomodaba junto a su mascota.

-"Prepárate para aburrirte. Dipper no sabe nada de romance." Dijo Mabel pensando en una trama donde la abuela de Marius, a la cual solo había oído nombrar, era como la malvada madrastra que se interponía entre su nieto, que de seguro había encerrado en una torre, y su amada plebeya. "Si ocupas ayuda para rescatarlo de su castillo cuenta conmigo."

-"Eh… Gracias Mabel…" Dijo mientras seguía chico de la gorra.

-"No nos tardaremos mucho, cada una sabe que hacer… y tío Stan recuerda, estar liso para la reunión con los padres y maestros." Dijo al notar que su tío abuelo no llevaba la corbata.

-"No hay problema ellos amaran a Stan." Dijo el aludido, practicando frases de campaña

Diipper los codujo a la oficina de Stan/cuarto de la computadora/nerdlandia, inconsciente de porque tanto secreto, pero respetando la decisión de su amiga… tomando en cuenta que era perfectamente capaz de arrancarle la cabeza si se molestaba. Era el lugar más idóneo para tener noticias de Pacifica y también le intrigaba porque se guardaba la noticia.

-"Bien no fue con Marius con quien hablaste, verdad?"

-"Bueno si anoche, pero tienes razón hoy en la mañana ella me llamo." Y si poder aguantarse abrazo al castaño, quien ni supo qué hacer, porque primero, era la segunda vez en su vida que lo abrazaba una chica sin avisar, aparte de Mabel, pero ella no contaba. Y segundo por más que fuera una chica sentía como le estaba rompiendo las costillas y sabía que no podría soltarse de ese agarre, al menos no sin hacerle daño a su amiga. "… enda… Grenda." Poco a poco la presa fue disminuyendo mas porque a Grenda le empezaban a dejar correr lagrimas por las mejillas, que porque le hiciera caso a sus suplicas de 'auxilio.'

-"Dipper no se cuanto agradecerte… Pacífica me conto todo lo que la que ayudaste." Eso hizo al castaño sentirse incomodo, mientras recuperaba la agradable sensación de aire llenando sus pulmones.

-"No fue para tanto." Dijo inconsciente que, solo en Austria había hecho moverse a todo un batallón entre abogados, peleteros y un fotógrafo. Y la foto con el documento de bienes de la Condesa y el acta en pergamino ahora recorrían la ruta Viena-embajada de Austria-consulado de Portland. Por más peculiar que había sido el acta una vez el americano explico que ocupaba y la condesa le dio su palabra de conseguirlo 'a la brevedad posible,' fue que debía estar escrita en un pergamino. La técnica de convertir cuero en una delgada lámina o sea en pergamino estaba casi desaparecida. Afortunadamente, uno de los proyectos de restauración, en la biblioteca del castillo Hohehauser, contaba con peletero que podía tratar el cuero de cordero hasta volverlo pergamino. Marius, al no estar acostumbrado a escribir en ese material, había usado varios pliegos de practica antes de atreverse a escribir la 'Clausula de Caída en Desgracia' de su tío Brandeis. "Ella es una amiga no podía quedarme sin hacer nada… Grenda mis costill…" Dijo el castaño.

-"Que parte no fue nada?"

-"…" El chico empezaba a ponerse azul.

-"Ups lo olvide..." Dijo sarcásticamente, soltando el abrazo. "Ahora si explícate Dipper."

-"Bien si fue algo." Dijo tomando una distancia prudencial, o al menos acercándose a la pared más alejada de su amiga. "Pero ocupo algún motivo para ayudarla?" Lo que no era exactamente lo que Grenda deseaba oír, pero quedo satisfecha. "Y eso es todo, no pasa nada con Marius?"

-"Nada dijo que todo se había arreglado, pero que quería decírmelo de sorpresa, tu sabes algo?" Dijo mirando al castaño. "Bien aunque lo supieras no esperaba que me lo dijeras, no eres del tipo chismoso."

-"Ahora te toca responderme. Porque guardar el secreto?"

-"En verdad no lo ves… Dipper tenias que ser chico."

-"¿…?" La cara del castaño le dijo que posiblemente si hacían un documental sobre el tema o, mejor aún, un libro tenía una posibilidad de entender porque guardaba el secreto, y aun así no entendería porque debía preparar a sus dos de sus amigas, para decirles que la 'competencia' se haría más dura.

-"Si Mabel se entera, va a empezar a hacer preguntas y en serio es difícil no responderle." Dijo la chica evitando tener que explicar algo que no tenía idea de cómo, aprovechando las peculiaridades de su amiga. En parte era cierto, pero no le incomodaba decirle a Mabel todo lo que quisiera por otra parte…

-"Si conociéndola lo más seguro es que termine pensando cosas raras." Le respondió poniéndose un poco pálido. Aunque Grenda tenía una muy buena idea de en que 'cosa rara' pensaría su amiga, y que no estaría demasiado equivocada.

-"Ya que estamos preguntando sobre secretos, porque no quisiste que le explicara a Mabel lo del 'castigo de niña rica'?"

-"O no te entendería o si lo hace se sentiría muy mal por ella…"

-"Como?"

-"Mabel es mi hermana la conozco mejor que ustedes." Empezó el castaño. "Es como lo del canguro de Marius, ella cree que Marius tiene un canguro mascota y por mas que le digan que no es así nunca lo aceptaría… Además." Dijo después de una pausa. "Si lo entiende sería peor, posiblemente trate de rescatar a Pacifica de la mansión o alguna cosa igual de peligrosa."

-"Ella es un poco intensa." Dijo la castaña. "Como la soportas?" Dijo al recordar las veces que el chico había tendido que dar su brazo a torcer ante su hermana o tenido que aguantar sus 'bromas.'

-"Soportarla… como?"

-"Bien no sé hacer una pijama sin avisarte, por ejemplo." Dipper se estremeció al recordar a los lobos.

-"Costumbre… creo."

-"Pero recién mira todo lo que dijo, eso no te molesta?" Dijo expresando algo que las amigas de Mabel, incluso en california, se habían preguntado por años.

-"Mabel es mi hermana, recuerdo que mi abuelo decía que yo era el hermano y que debía protegerla."

-"Espera." Dijo algo confusa. "Tu abuelo murió en la guerra, en la del Golfo, verdad?" Dijo sorprendida luego de hacer cuentas, sin darse cuenta que podía ser un tema delicado.

-"Si…" sin más. "Murió como vivió salvando a gente que le importaba, ahora que crecí lo entendí. Por eso no creo que deba lamentar su perdida." Dijo al darse cuenta que Grenda había preguntando sin pensar.

-"Pero debías de tener que cuatro años cuando te dijo eso?"

-"En verdad tenía tres."

-"Me quieres decir que recuerdas algo que te dijeron a los tres años?"

-"Si…" Dijo ligeramente incomodo. "Era nerd desde esa edad, no me gusta decirlo alguna gente se sorprende." Dijo algo incomodo ante la expresión de sorpresa de su amiga.

-"Y desde entonces 'te acostumbraste' a como es Mabel?"

-"Si es mi hermana que podía hacer?" Dijo mientras miraba a su amiga. "Puede llegar a sacarme de mis casillas y sabe que hilos tocar para que me enfade, pero… así es ella, que mas puedo hacer la quiero y no me incomoda… mucho, además debo que protegerla."

-"Una cosa que me intriga desde hace tiempo es que ambos van a las mismas clases, verdad?"

-"Si… Es algo raro?"

-"Dipper…" Dijo de repente muy seria. "Mabel es una de mis mejores amigas y no niego que es muy lista... y además que es una artista. Pero tú eres mucho más listo que ella, no deberías ir a cursos adelantados."

-"Es fácil tener bajas notas." Dijo el castaño sin siquiera pensarlo, como si fuera lo más natural del mundo.

-"A ver…" Dijo como si le costara imaginar la escena. "Sacas malas notas a propósito solo para seguir en el mismo curso de Mabel?"

-"Si…" La cara de incomprensión del castaño le respondió todo lo que tenía que preguntarle. Para proteger a su hermana él se privaba de cualquier cosa. "Podría pasarle algo si esta sola."

-"Algo…?"

-"Si veras una vez cuando estábamos en segundo grado y…" Dipper le relato la historia de cuando habían rapado a Mabel porque le habían hecho una broma con un chile y como la alegro.

-"Así que la 'defendiste' rapándote el cabello como ella para que no se sintiera mal?

-"Que iba a hacer? Dejar que siguiera llorando?"

-"Y supongo que tendrás muchas de esas fantásticas anécdotas…?"

-"Pues si la primera vez que a Mabel le gusto un chico…"

-"Pero Dipper con eso no la defiendes…"

-"Es mi hermana y la quiero, supongo que se cómo defenderla…" Dijo ligeramente alterado.

-"Espera que no soy buena en esto, pero sé que no está bien, vas a hacer que me duela la cabeza."

-"Ella también me quiere, en navidad me regalo un skateboard y se ha pasado todo el año pidiéndome que aprenda a usarla, solo para que hiciera más amigos, dice que los 'skaters' son cool."

-"Y tú qué opinas de eso?"

-"Si ser cool es aparentar algo que no eres bien…? Si alguna vez me ves con un skateboard puedes torcerme el cuello."

-"Hay mi cabeza…" Dijo la chica mientras se sostenía el frente. "Pero creo que sé qué te pasa, sabes que es un canario?" Dijo mirándolo. "Claro eres tú, seguro sabes más que yo sobre los canarios, pero digo, sabes lo que les pasa en sus jaulas...?"

-"Mabel no es ninguna jaula, me sorprende que pienses así de mi hermana…" Dijo ya algo molesto.

-"No. Mabel no es la tu jaula, tu eres la jaula de Mabel." Dijo dejando el chico callado. "No le permites caerse y aprender a levantarse, no le permites tener errores y lamentarlos. No creo que eso sea algo bueno. Ahora entiendo mucho de porque Mabel es como es. Ella es, por mucho, la mejor persona que conozco, tanto que parece que no es de este mundo, y es por tu culpa. La proteges tanto que la mantienes encerrada en su mundo."

-"Que yo le hago daño." Dijo molesto. "Disculpa Grenda creo que ese dolor de cabeza no te deja pensar bien, como protegerla puede ser algo malo?"

-"Eres más listo que yo, así que piensa lo que te dije… pero recuerda que pasa cuando un canario se pierde o no puede volver a su jaula." Dipper sabía la respuesta, era la sentencia de muerte para el ave, pues el canario no sabía cómo vivir por su cuenta terminaba muriendo lentamente de sed o de hambre o en las fauces de algún depredador. "Y otra cosa lo que hace Mabel al querer hacerte más 'cool,' no es solo porque te quiera, lo que creo que piensa es que serias más feliz en su mundo… Además lo negare si lo repites y te arrancare la cabeza, después de Marius eres el chico mas 'cool' que conozco, claro a tu manera..." Dijo saliendo de la oficina dejando al castaño pensando.

Grenda no podía saber que para el chico esa revelación era más impactante de lo que imagino y por su personalidad no pudo evitar pensar en lo que su amiga le había dicho. El no era sobreprotectores o celoso, quien podría ponerse celoso con Mabel que perseguía a cualquier chico guapo que veía, si estuvo también Gedeón que le tomo un afecto algo enfermizo… él lo habría arreglado, pero no se imagino que el pequeño albino tuviera ese amuleto mágico. Era lo mismo que había dicho Bill cuando le robo su cuerpo y de no ser por Mabel aun seria una marioneta, aunque en ese momento le preocupo mas una cara bonita que ayudarlo. Como era posible que creyera que proteger a Mabel era perjudicial para ella.

-"Hey Dip ya nos vamos!" Dijo Mabel un rato después desde el otro lado de la puerta.

-"A tan tarde es?"

-"No tanto." Dijo mientras entraba en los dominios de su hermano. "Tío Stan quiere hacer un poco de 'campaña' antes del discurso… Lo acabaste verdad? Dijo Grenda que estabas trabajando en eso."

-"A si lo tengo listo aquí." Dijo señalándose la cabeza. "Pero pensar en maestros y libros me hizo recordar a alguien… Mabel que paso al final con Gabe?" La sonrisa de la chica desapareció.

-"Tu mismo lo viste, dijo que no respetaba su arte y le fue a una cita con sus marionetas… uugh. No le he vuelto a hablar o él a mi desde entonces. Lastima es taaan lindo." Dijo ligeramente triste. "Tanto trabajo para nada. Pero es solo un chicle y hay cientos más allá afuera." Dijo animándose de nuevo. Dipper seguía seguro que no había nada malo en 'proteger' a su hermana, pero tuvo un mal presentimiento por esa forma de comportarse, ya no le parecía tan linda o graciosa como unos momentos antes, ahora veía esa forma de actuar de su gemela algo preocupante, por decirlo de alguna forma.

-"No te me quedes solo mirando o en verdad vamos a llegar tarde." Dijo su hermana sonriendo. En toda la mañana no pudo dejar de pensar en que habría pasado, en las veces en que se había sacrificado por su hermana y si en verdad Mabel no se daba cuenta de la realidad.

Pacifica colgó con Grenda, a diferencia de su amiga, ella ya estaba lista. Luego de volver a dormir como antes, le parecía que había sido una eternidad atrás, cuando no era consciente de la realidad y vivía en la burbuja que habían hecho sus padres. Una feliz ignorancia, hasta que por sí misma, con algo de ayudo logro abrir los ojos a la realidad. Para enterarse de qué clase de familia era la suya y enfrentarse a ellos. Ahora todo había pasado, al menos por el momento, y la sombra de su familia se había apartado de ella. Pero como todos los días, posiblemente por culpa de Archivald, estaba se despertaba a las 6am.

Cuando llego Jackie a recoger su ropa la había encontrado ya arreglada, y como el día anterior le pidió dejarla ayudar a recoger su habitación, no estaba segura, pero eso también debía ser por influencia del fantasma. Aunque le gustaba saber que al menos tenia control sobre su habitación en esa forma y también se sentía útil. Pero su joven amiga estaba… rara. Si debía decirlo de alguna forma estaba demasiado feliz, no era que le importara, su amiga y mucama siempre había sido una chica feliz, pero ese día entro tarareando y así siguió mientras le explicaba como separar la ropa usada, acomodar las cosas y tender la cama.

-"Jackie parecía que estas feliz de que te ayude tan desastrosa soy?" Dijo no aguantándose la curiosidad.

-"A Perdona Pacifica no es por eso, aunque no sé si debería decirte… Aunque si eres muy desastrosa." Dijo riendo mientras le tiraba una almohada en la cara a la niña, la cual solo se le quedo mirando sin saber qué hacer… "Porque me miras así?" Agrego la joven luego de unos momentos de silencio.

-"Perdona, pero no creo que fuera una pregunta tan necia como para que me lanzaras la almohada" Dijo la rubia algo molesta.

-"Nunca has estado en una guerra de almohadas?" Dijo la joven confusa.

-"Una guerra de qué? Dijo más confusa aun la rubia.

-"Se que no has tenido pijamada desde que trabajo aquí, pero tampoco en el internado, o con tu mama…" Empezó a decir la niña mientras su 'jefa' la veía sin entender.

-"O Pacifica… discúlpame no sabía." Dijo perdiendo todo el ánimo que había tenido hasta ese momento. Abrazando a la ahora si totalmente confundida Pacífica. "Una guerra de almohadas es como una broma entre amigas, no se me pareció que estabas muy chistosa con esa cara enfada, te veías tan tierna que me recordaste a mi hermana cuando tenía tu edad y actué sin pensar.

-"Entonces las amigas se golpean con almohadas?" Dijo aun sin entender muy bien.

-"Si Pacifica, nunca has tenido amigas de tu edad verdad?"

-"Mis papas siempre traen a esas dos chicas, cuando estoy por el verano, son hijas o familia de los jefes de la planta que tienen en el pueblo, pero solo andan conmigo. Decían que debía acostumbrarme a rozarme con los de clase baja." Jackie la abrazo más fuerte.

-"O Pacifica, mi niña… Hagamos algo dile a tu amiga Grenda te invite a una pijamada o que la organicen entre las dos, cuando estés en la nueva casa. Si ella no puede yo misma llevare a mi prima y sus amigas, aunque deben ser un poco menores que tú, para que tengamos una. Si no te importa estar con niñas de 10 años y una veinteañera como yo?" Dijo casi llorando.

-"Si se lo que es una pijamada, algunas chicas en el internado las hacían a veces, pero mis padres nunca me dieron permiso de ir con ellas. Y claro que me encantaría tener una pijamada contigo." No supo porque, pero se le nublaron los ojos y al final acabaron ambas llorando en medio de su habitación. Así que ambas pasaron casi una hora hablando de cómo eran las guerras de almohadas, leer revistas de moda, hablar de chicos, todas esas cosas, que le habían negado a la niña. Hasta que Jackie volvió a tener el mismo animo que al llegar o casi…

-"Sabes que, creo que hay alguien más adecuado que yo para ayudarte con todo eso Y así de una vez vas a saber que me puso tan alegre esta mañana." Dijo mientras limpiaba las lágrimas de la niña. "Me acompañas al ala de los empleados?"

Mientras Pacífica conocía los dormitorios de los empleados y la habitación de la señora Kristen, aun no sabía si iba deseaba mantener su apellido de soltera una vez casada. Para que ella misma le diera las buenas noticias y de paso poder enseñarle a la pequeña rubia aunque fuera un poco de lo que era la vida real de una niña de su edad.

Mientras en una habitación de la misma ala, pero en el lado para varones, el señor Kimble había alistado lo que faltaba de su equipaje, el podía llevarse sin levantar sospechas. Y había conversado por u buen rato con Ritter hablado de la zona gris donde sir Justin y los demás de La Escuela lo habían dejado. Lo habían acompañando luego de que él y su prometida, aun se le secaba un poco la garganta son solo pensar en el 0inesperado giro que habían tenido los acontecimientos, pero incluso Ritter había estado menos sorprendido que él. Le pidió que no diera la noticia pues era algo personal, cosa que Ritter entendía y no lo haría pues Kimble solo esperaba noticias del abogado para darle la buena nueva al lord inglés. Sin saber muy bien que hacer son lo que llamaban 'tiempo libre.' Afortunadamente su teléfono sonó sacándolo de ese problema. No le sorprendió mucho ver el número.

-"Kimble al habla."

-"Señor Kimble buenos días."

-"Buenos días señor Extraño, supongo que tiene noticias de su colaborador?"

-"De hecho desde anoche me dio noticias." Cosa que no sorprendido a Kimble.

-"Pero aparte de eso ya también hable con el juez y tenemos tres residencias que parecen cumplir con los requerimientos, ahora es cosa de usted y creo que de Pacifica el escoger cual es la más adecuada."

-"Y cuando podríamos hacer esa visita, como le dije ayer el tiempo es un poco apremiante."

-"Pues se me presento un problema y no podre acompañarlos, pero recién hable con el señor juez y me dijo solo ocupaban ir con él, así alisaría los papeles y en unas horas podrían empezar la mudanza. Él Mismo jara los tramites con empresas propietarias, ya tiene los papeles listos y con los documentos que los Noroeste firmaron ayer le llevara minutos el tener las llaves. Liego de eso tendrá toda la mañana libre. Solo llámenlo y se encontrará con ustedes en la primera casa que deseen ver. Espero que Pacífica se despierte temprano, usted sabe como son los niños en vacaciones."

-"Si lo sé, pero afortunadamente la Señorita a empezado a despertarse temprano últimamente. Seguramente ya debe estar despierta."

"Si conozco bien al juez presentara los papeles cuando abran las oficinas eso sería más o menos a las siete, pero sería mejor que lo llamen antes."

-"Así lo hare, pero no tengo el numero del juez."

-"En ese caso le mandare las direcciones y el número del juez por mensaje. Si pueden ver las casas en la mañana, no creo que sea difícil que están instalados para la noche."

-"Eso mismo estaba pensando señor Extraño quería hacerle una consulta… Podría acompañarnos alguien más o solo se nos permite ir a la señorita y a mí?"

-"No hay problema si lo desea puede llevarse a todo el personal de la mansión." Dijo Tanto pero sospechaba muy certeramente quien era ese 'alguien más.' "A lo olvidaba le quería dar las gracias a usted y a la señora Kristen, según los médicos no sufrí nada grave ayer gracias a su ayuda."

-"Como le dijimos anoche, no podríamos agradecerle lo suficiente por lo que hizo."

-"Pero deseo hacerlo, que día tienen libre en la mansión podría invitarlos a el club Trébol, o al Restaurante de Mariscos Francés. Imagino que ustedes podrían darles clases de cocina, pero al menos para cambiar un poco de aire. Incluso podrían llevar a la niña."

-"Tomaremos en cuenta su oferta señor Extraño, no es que desee ser grosero, pero creo que comprenderá que témenos que alistarnos para salir."

-"No se preocupe señor Kimble, ya mismo le envió el mensaje. Espero que alguna de las casas sea de su agrado. Al menos están en buenos vecindarios."

-"Gracias señor Extraño… quiero decir Tanto, creo que por el tamaño del pueblo nos veremos mas como vecinos que como profesionales."

-"Igualmente será un placer tenerlo de vecino Jonathan."

-"A lo olvidaba sus colegas pasaron bien la noche?"

-"Si los llame más temprano tomaron el primer autobús a Medford, afortunadamente no encontraron nada 'extraño' en el pueblo."

-"Es un alivio."

-"Lo mismo pensé cuando vi irse al autobús. Bien si logro organizarme intentare reunirme con ustedes, pero mejor no me esperen."

-"Así lo haremos, pero sería un placer verlo Tanto, hasta luego."

-"Hasta luego Jonathan, pensaba llamar a Pacifica, pero creo que ya tuvo suficientes abogados para lo que le queda de la semana o del verano."

-"No creo que la Señorita lo vea como un abogado Tanto."

-"De todas formas mejor me hago un poco al lado, que disfrute lo mas que pueda del resto del verano."

-"Espero que así sea, saldremos cuando la Señorita lo disponga, aunque insistiré en que sea lo más rápido posible."

-"Entonces nos vemos Jonathan." Dijo tanto percatándose que el irlandés no se había dado cuenta aun que un tutor no era un empleado."

-"Espero verlo pronto Tanto."

Luego de colgar, salió de su habitación antes de ir a la habitación de la Señorita, debía ir a otro lugar pues no solo ellos dos iban a vivir en esa casa. Por lo que se encamino hacia las habitaciones de las mujeres, la señora… River, al igual que él, por su estatus tenía una habitación para ella sola, justo la primera del área femenina. Al entrar al pasillo, sin querer noto ruidos dentro de la habitación. No cualquier tipo de ruido era ruido de una pelea, fue cuando todos sus instintos salieron a flote.

Había pensado que los Noroeste harían algo, pero que no serian tan incautos como para hacer algo tonto, a menos que Preston contaba con otro tipo como ese tal Tim, podría preparar un secuestro en cosa de días. Temiendo lo peor, no se perdió tiempo en lamentarse por dejar su arma en la habitación, llamo a Ritter para que supiera donde estaba. Se para cerciorase de que algo pasaba en la habitación de River. Saco la llave maestra de la mansión, Ritter tenía la propia y el afortunadamente aun no se había desecho de la suya. Con sumo cuidado la metió en la cerradura y le dio vuelta sin permitir que el 'clic' del cerrojo lo delatar. Empujo la puerta con un solo golpe y golpe listo para atacar o ser atacado, ya no pensaba como Jonathan Kimble el mayordomo. Luego de casi 20 años volvía a ser Paddy Williams, desarmado y extremadamente peligroso. Listo para cualquier cosa, a punto de irrumpir en la habitación donde estaban atacando a la mujer que amaba. Pero nada de su entrenamiento lo había preparado para lo que le paso cuando en un solo movimiento abría la puerta y saltaba dentro de la habitación y una almohada le diera en la cara.

Pero gracias a su entrenamiento Kimble logro distinguir lo que pasaba en los pocos momentos antes de que la almohada lo golpeara. River, con una almohada en la mano era perseguida por la Señorita, armada con lo mismo, mientras la señorita Buscarino, parecía estar buscando más munición, otra almohada, detrás de la cama, con una algarabía entre las tres. Justo cuando entro en la habitación la señorita lanzo su arma hacia River, quien ágilmente la evadió, esta fue la que acabo por impactar a Kimble. Mientras River aprovechaba la apertura, o bien la sorpresa, de la Señorita para contraatacar con la almohada que traía en sus manos, con mejores resultados, pues la almohada impacto en la cara de la niña, quien se reía a carcajadas junto con sus dos cómplices, aun o más aun, luego de la súbita aparición del hombre.

Jonathan miraba a River y River miraba a Jonathan, no se dieron cuenta por cuanto tiempo, la mujer lo veía divertida, y él… él la veía aliviado. Durante todo ese tiempo, que le pareció eterno, desde que noto los ruidos dentro de la habitación, cuando simplemente no pudo pensar más que en lo peor, no importaba que pasara detrás de esa puerta o que le costara, él la salvaría. River noto esa mirada especial mezcla de miedo, angustia y amor. Mientras las demás seguían riendo ella se quedo callada y dio unos pasos hacia él, lo tomo de la cabeza y le dio un suave beso en la frente. Sacando un par de grititos suaves de emoción y casi haciendo que tanto Jackie como Pacífica aplaudieran.

-"Pero…"

-"Es una simple costumbre." Le explico Su futura esposa en una voz tranquila sabiendo del estado en que se encobraba. "Mas americana que el pastel de manzanas, Jonathan. Una guerra de almohadas." Dijo la mujer mientras notaba como estaba nervioso y entendía las razones, tranquilizando al irlandés como si acomodara su saco pero deslizando las manos hasta entrelazarlas con las de él.

-"Si señor Kimble…" Empezó Jackie, al poder acabar de reírse, y ahora, gracias al giro de la situación por la repentina aparición del ex mayordomo, algo nerviosa. "Hace un rato estaba con Pací… con la Señorita en su habitación, ella me estaba ayudando a arreglar su cama, y me dio tanta ternura que le tire una almohada…"

-"Y me quede sorprendida… no sabía que pasaba o porque e habían tirado una almohada…" Interrumpió la niña, con su rostro más rojo que las otras dos, por tener el tono de piel y de cabello más claros, y respirando fuerte.

-"Así que como ya Jackie y al parecer toda la mansión sabe de nuestro compromiso…" Las dos menores no pudieron aguantarse y sonrieron una a la otra. Mientras Kimble enrojecía sin darse cuenta que, gracias al contacto con la piel de la mujer, todas las preocupaciones, toda la ansiedad, todo lo que le había pasado por la cabeza, quedaba como un mal sueño y la realidad tenía una dulce sonrisa a su lado. "Pues quien mejor para explicarle a la Seño… no si vamos a vivir juntos afuera formalidades, a Pacifica, que era una guerra de almohadas."

-"Así que entre la señora…. River y Jackie me explicaron, pero de repente…"

-"Pensé que no se podía explicar muy bien, la parte teórica es simple, pero es mejor la parte practica y como estábamos nosotras tres, una más que las necesarias para una guerra de almohadas, y ellas estaban distraídas… bien oportunidades así no aparecen todos los días." Continúo River mirando a Kimble con la misma cara de traviesa que tenia Pacífica.

-"De improviso nos lanzo una almohada a ambas y bien señor Kimble… creo que me necesitan en la cocina." Dijo Jackie apresurándose a ponerse los zapatos y salir de la habitación. "Si me disculpan."

-"Cobarde…" Dijo la mayor. "Y donde quedaron las buenas costumbres Jonathan entrar a la habitación de una dama sin avisar es muy descortés." Dijo en un tono enojado, pero sin dejar de sonreír. "Pero creo que me gustara acostumbrarme a esta faceta tuya menos inglesa."

-"Recuerda en verdad soy irlandés" Dijo cerrándole un ojo. "Entonces señorita ya sabe la noticia?"

-"Oficialmente no la sé." Dijo la niña sonriendo. "Aun es un rumor que me dijo Jackie y River no ha confirmado nada." Decía con la misma expresión. "Así que cual es la noticia?" Dijo la niña haciendo enrojecer a ambos. Pero más a Kimble que se dio cuenta que la niña solo quería verlo 'confesándose.'

-"Señorita..." Dijo Kimble agarrándole la mano más fuerte a River. "Perdón es verdad lo que dice River… Pacífica, te molestaría que River viviera con nosotros? Creo que me apresure un poco, cuando ella me pidió matrimonio no lo pensé mucho y le respondí que si."

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Famdom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!

Algunos personajes también deben tomarse con las mismas circunstancias y son propiedad de Twentieth Century-Fox Film Corporation.