Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.
Dos semanas publicando a buena hora y hoy me retraso, perdón.
Hola mis queridos lectores, una cosa divertida de escribir fics., al menos para mí es tomar 'prestados,' con todo respeto claro, personajes, lugares, sucesos del fandom o de cualquier parte. Algunos van más allá y hacen un crossover, tal vez en algún posible futuro lo intente yo mismo. Cosa divertida es encontrar crossovers fuera del fandom El primer ejemplo que se me ocurre es Marvel Comics o DC, donde aunque cada uno de sus personajes suele andar por su propia cuenta repetidamente se mezclan unos con otros en alguna medida, luego claro el MCU, es una maravilla, y el DCEU, bien… esperemos a ver la película SHAZAM. –Por el momento DC lo hace muy bien en sus películas animadas y series.–
Otro 'mundo,' 'universo' o, ya que estamos, 'multiverso,' es el de las series de TV, aquí hago excepción con el arrowverso que para mí es una sola serie dividida en distintos títulos semanales. –Muy a lo revistas de comics– Estas series algunas como 'CSI:Nombre usted la ciudad,' otras que se 'unen' por uno o dos capítulos, Ley y orden: UVE' y 'Chicago PD' , o 'préstamo de personajes' 'Los Griffin en Springfield.' Y sin olvidar los spinoff de otras, NCSI empezó como un Spin off de JAG, una de esas series que no dejan de repetir y que uno sigue disfrutando, sin ir muy lejos o yendo más lejos 'Buffy, la caza Vampiros' y 'Angel' o 'Hércules: Los Viajes Legendarios' y 'Xera: La Princesa Guerrera.'
En literatura es mucho más difícil ver este tipo de interacción. A veces a un autor le hace falta más de un libro para narrar alguna historia –A ver cuántos sabían que 'Los Tres Mosqueteros' es el primer libro de una trilogía?– O como se ha vuelto cada vez más normal en tiempos recientes los escritores piensan de antemano en sagas o al menos trilogías. En algunos casos más por efecto del mercadeo, de ahí que cierta Bella Swan sea famosa, ande el lamento de Bram Stoker. Pero el mercadeo no es irremediablemente malo, Harry Potter es un ejemplo de eso, al menos sus libros, o las obras de Rick Riordan, que logro mezclar las mitologías más famosas en una forma que no hay que negar que es interesante y entretenida. Pero va a haber crossovers que nunca se darían en la literatura normal, en cierta forma es lamentable.
Ahí irrumpe, para felicidad de un público cada vez más grande, el fandom, si bien afectado por la moda, llena ese espacio, y, en su enorme complejidad, no solo tomando a la literatura, sino de oros artes más jóvenes, del Cine a los Video Juegos. Así puedes leer varias versiones, de diversa calidad y estilo, de tus personajes favoritos de libros, series de TV –tanto animadas como live action–, juegos y sigue la lista. Porque se da este fenómeno, no solo escribir los crossovers sino el público que los consume, creo que es porque nos 'gustan' los personajes y queremos saber más, simplemente más de ellos. Una vez, hace mucho, le comente con mi padre que un personaje de un libro que había leído aparecía en el libro que leía en ese momento, mi padre me dijo que leer y encontrar un personaje ya conocido era como encontrarse con un viejo amigo y creo que esa sensación, ese 'reencuentro,' es lo que impulsa a los crossovers. Así que a aprovechar los crossovers del fandom, este fenómeno sin precedentes que vivimos ahora. No siempre veras a tus queridos personajes como los imaginaste o incluso te puede llegar a molestar como los presentan, pero en un mar de fandom por que preocuparse por una gota de agua? Solo pasa al siguiente crossover o, mejor aún, escribe el tuyo.
Feliz lectura.
Una nueva entrega. Una hermosa mañana el sol brilla, el viento sopla, la gente disfrutando de la tranquilidad del verano, el mejor momento para una cacería de fantasmas, una mañana de verano normal en Gravity Falls. Además con una desaparición del hospital local, nada demasiado fuera de lo común en ese lindo verano. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (5 Octubre de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.
Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.
Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!
Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.
71. Presas.
Era imposible saber cómo se sentía, siquiera como expresarlo a un nivel que ella misma lo entendiera, Pacífica despertó esa mañana sintiendo que solo había cerrado los ojos un instante, descansada, pero con la sensación y los trazos de algún sueño, que se le termino de escapar de entre los dedos justo en los antes de abrir los ojos, dejando solo la sensación de que había soñado. No había mucho debate en su cabeza, al menos a esas horas, las tres Pacíficas parecían estar todas igual de dormidas. Luego de unos instantes de maravilloso desconcierto, recordó que estaba en la habitación de huéspedes de la casa Miller, que River se había despertado y levantado, que como compartían la cama la había despertado y, que ese día, después de posiblemente las peores semanas de su vida lo volvería a ver. Ese pensamiento fue con el que salió de la cama.
El desayuno fue como el día anterior aunque esta vez Jonathan había llegado más temprano, solo para ser 'gentilmente apartado' de la cocina por Lindsay Miller, mientras la niña se adentraba más y más en los secretos de cocinar, disfrutando el simple placer de ver la cara de satisfacción de los demás por comer lo había preparado. Además, concentrarse en un plato como crepas le ayudaba a no ponerse a pensar mucho en lo que le deparaba ese día. La esposa del juez, madre de tres hijos, ya todos adultos e independizados, sabía organizar el desayuno. Había dividido el trabajo, una preparaba la masa de las crepas, otra el relleno dulce y otra el salado. Un hornillo en la mesa les daría el punto una vez listas, para que cada quien se sirviera a su gusto.
Ese día no hubo sorpresas como el anterior nadie interrumpió el desayuno, el juez y Jonathan empezaron a platicar sobre la intención de este ultimo de convertir uno de los salones del primer piso de la nueva casa en un home theater, para lo que debía tomar medias para preparar la habitación para alinear tanto el sistema de sonido como el de video y, posiblemente, aislar el salón para un resultado optimo. River y Lindsay, totalmente apáticas con los 'juguetes' de sus respectivas parejas, comentaban sobre los vecinos, la vida en el pueblo y la inminente elección del alcalde, en la cual ni River ni Kimble podían intervenir, ninguno era residente oficial del valle y, más aun, Kimble aun mantenía su nacionalidad irlandesa.
Pacífica estaba muy entretenida decidiendo que comer si las crepas dulces, de queso y jalea de moras, o una saldadas de pollo y hongos. Tratando de no poner mucha atención y, por votación unánime del comité en su mente, de no pensar en que lo volvería a ver. En la conversación de las mujeres apareció el tema de los Faurolo, que se habían ofrecido a ayudar con la mudanza una vez que estuvieran seguros de que no había ningún regalo paranormal del alcalde en la casa que le había pertenecido por más de medio siglo.
Logrando solo rozar quien se aseguraría de la inexistencia de fantasmas o, en caso contrario, libraría la casa de ese problema, Pacífica, luego de tomar una solución salomónica y decidir desayunar una crepa de cada tipo, se aventuro a hablar de su amiga Grenda que muy posiblemente acompañaría a sus padres, Carlo Faurolo había prometido que los ayudarían a terminar la mudanza. La conversación divergió hacia la niña, al ser conocida de las tres Lindsay comento sobre su papel en la escuela, no sobresalía en letras, aunque en artes, más en costura, y economía domestica era una maravilla, mientras que se mantenía como barrera entre los abusadores de la escuela y los más débiles, sin nada más que su presencia. La fama de la fuerza de los Faurolo era más que suficiente para atemorizar al niño más desubicado o confundido, la señora Miller sostenía fervientemente que ninguno de sus niños, o, ya puestos, ningún niño era 'malo.'
Al oír esa explicación River pensaba que afortunadamente el valle estaba lo suficientemente apartado para no atraer el interés de esos niños que, por golpes del destino, se torcían a muy tierna edad. Aunque, por lo que conocía a Lindsay Miller, estaba casi segura que si alguno llegaba la señora Miller lo enderezaría. River conocía mejor que era ir a la escuela con esos 'niños torcidos,' no sabía que pensar, aunque la atmosfera del valle con sus 'peculiaridades,' hacia que el 'cuerpo de policía' de dos hombres del valle fuera más que suficiente, aun sabiendo que era visitado, como muchos otros pueblos apartados, por pandillas de motociclistas. Aceptaba que eso era algo extraño, pero tomando de cuenta el ambiente del valle no se sorprendía… mucho.
Pacífica seguía en ese estado de letargo que había tenido desde que el mismo Juez Miller la salvara de sus padres y sus planes de mandarla al otro lado del mundo, en el mejor de los casos. Según La Señora Miller su caso era triste, pero normal dado lo que le había ocurrido. Poco a poco la niña empezaba a rearmarse, las dos mujeres la habían oído con detenimiento hablar de sus redescubiertas amigas, Tiffany y Ariel, con quienes se había encontrado la tarde anterior y de su gran amiga Grenda, que por el ajetreo de esos días se había convertido en cortas llamadas telefónicas, pero aun así sabían que se emocionaba porque ese día la volvería a ver. Para ambas mujeres el silencio después de mencionar a Grenda era reconocible, pues su amiga no era la única persona con quien se reencontraría ese día.
Una cosa en que la mayoría de dictadores destronados estaba de acuerdo era que los amigos se podían volver en los más terribles enemigos, y por desdicha ese era casi el caso con la antigua niña rica. Aunque Pacífica era la proclamada la niña más popular y conocida del valle, en verdad ese 'titulo' era gracias a algunas medidas del departamento de relaciones públicas de las compañías de su familia. El dogma de la 'Superioridad Noroeste' tenía que ser mantenido, aun en cosas tan simples como un pueblo en que pasaba algo más de tres meses al año. Su popularidad era en parte creada por sus 'amigos de verano,' la forma en que su padres organizaban a algunos niños, cuyos padres eran empleados de los Noroeste, para mantener convenientemente alejada y distraída a su hija, sin olvidar el recalcarle a ella que era una Noroeste y por lo tanto, superior a los demás. Pero esa burbuja en que la habían mantenido se había roto, en gran medida gracias a la otra persona que verían ese día, Dipper Pines, que en su calidad de caza fantasmas debía de revisar la antigua casa del alcalde, para asegurarse que el mismo alcalde no siguiera por ahí, aunque había muerto a principios de esa semana.
Pero los 'amigos de verano' de Pacífica preocupaban algo a Lindsay Miller, pues no era un secreto que el sequito de verano de Pacífica debía usar mil y un trucos para que los demás niños los aceptaran de nuevo, una vez terminado el verano y desaparecida Pacífica. Esos mismos niños iban a ser los primeros en atosigar a la niña Noroeste una vez la vieran desprotegida. Pero con la ayuda de Grenda e, inclusive, de Tiffany y Ariel, tendría la oportunidad de no sufrir del rechazo. Aunque su propia forma de ser actual la haría una 'presa' más fácil más y eso la afectaría una vez empezaran las clases. No sorprendía a ninguna que la niña ahora se mostrada insegura e indecisa, después de lo que había pasado, pero tampoco ninguna de las mujeres podía imaginar alguna forma posible de que pudiera cambiar.
Ese día tenían pensado empezar temprano y así terminar la mudanza, pero sus planes fueron interrumpidos. Aun siendo un día libre en el pueblo, la justicia siempre vigila y por eso el juez nunca se apartaba de su teléfono. Aunque era como un recordatorio, las cosas en el valle solían ser 'tranquilas,' al menos lo suficientemente como para solucionarse por sí mismas o con la ayuda de Blubs y Durland, que en opinión del juez era prácticamente lo mismo, la fuerza policial del valle era más que nada simbólica y el mismo juez se preguntaba donde mas podría trabajar ese par sin tenerlos supervisados. Precisamente fue Blubs quien le informo de la desaparición de un paciente del hospital. Un paciente solo conocido como 'Tim Doe.' La rubia pudo sentir como el nivel de tensión subía en toda la casa, esa desaparición estaba más que ligada a ella y a su familia, y, por si fuera poco, sintió como si una corriente eléctrica que recorriera el cuerpo, Archivald, siempre pendiente había entrado en modo fantasma guardián. Fue consciente que la gente en la casa y de más de doscientas personas que estaban en el 'perímetro' que había hecho el fantasma. Luego de unos momentos, en los que el fantasma reviso a todo ser consciente en los alrededores y descarto que ese empleado de sus padres estuviera cerca.
Kimble le pidió le pidió al juez cuanto detalle pudo, intentando no revelar todo el interés que tenía en ese sujeto, pues ahora no tenía ninguna escusa factible más que estar, por una coincidencia algo compleja, en la casa del juez en el momento de la llamada. Ya no tenía ninguna relación con la familia Noroeste o sus empleados, aparte de ser tutor de la heredera del clan. Por lo que sus manos estaban atadas. Para colmo de males había dejado su 'equipo' custodiado por Ritter en la misma mansión. Por estar ahora en una 'zona gris' de La Escuela tampoco podía obtener ayuda por esa vía, se tuvo que contentar con llamar a su antiguo subordinado, para comunicarle la desaparición, mientras pensaba y descartaba varias escusas para mantener a River y a Pacífica ocultas en la casa del juez. River también entendió que pasaba, Kimble aun no había tenido tiempo ni de empezar a relatarle sobre su 'verdadero trabajo.' Pero si noto que llamo a Ritter, por lo que ella desplego su propia red de inteligencia, llamando a Jackie Buscarino.
Tampoco para Todd Miller el cambio en la actitud de Kimble paso desapercibido. Por lo que había oído en el proceso, ese paciente desaparecido podía ser una clara amenaza para la niña, que tanto legal como moralmente estaba bajo su protección. También noto, sorprendido, algo que recordaba de sus días en Portland, la mirada del irlandés había pasado de ser la de su jovial huésped a la misma que una vez vio durante una situación de rehenes en los ojos del jefe de la unidad SWAT de la policía de Portland, un ex SEAL de la marina. Y ese cambio de actitud a su vez fue sentido por su esposa.
-"Lo olvidaba." Dijo esta ultima rompiendo el silencio. "Debemos apresurarnos con los tramites de traslado de Pacífica, aun falta tiempo, pero como será un cambio estatal los documentos deben estar debidamente confirmados y sellados. Es mejor empezar con tiempo, claro si no te incomoda River." Esta comprendiendo la actitud de Lindsay, solo asintió, para que su voz no alterara a la niña, que parecía inconsciente de lo que podía significar la desaparición de 'Tim.' "Pacífica cuando termines de comer dime todo lo que recuerdes del internado así podremos empezar con los tramites."
-"Es la 'Escuela e Internado de Damas Jóvenes de Maine,' Ciudad de Castle Rock, Condado de Penobscot, Maine. Señora Miller." Dijo después de tragar, para prepararse una tercera crepa, no tenia apetito, pero como Archivald no se había 'alimentado' en días, sabía que esa vigilancia le iba a cobrar factura. No intento 'parecer tranquila,' a ella no le preocupaba 'Tim', los adultos de la casa podían pensar que se encontraba en peligro, pero ella sabía que si ese hombre se acercaba lo sabría, pues Archivald lo sabría y, además, el fantasma tomaría las medidas necesarias. Pero tener un guardaespaldas fantasma no era algo que les pudiera decir a los demás.
Mientras Lindsay empezaba a buscar los documentos para los trámites con su computadora, aunque en última instancia solo ocupaban que Pacífica se matriculara y se presentara a clases en la escuela del pueblo, dejando que las burocracias del Departamento de Educación y de los Distritos Escolares se ganaran el sueldo. Su esposo se preparaba para marcharse, aparte de sus sospechas el desconocido era legalmente dependiente del condado, así que debía de llevarse a cabo una investigación y era algo que no deseaba dejar a los oficiales de policía del pueblo. Pero todos sus instintos como abogado le decían quien si podía ayudarlo.
-"Jonathan… pensando en esos equipos que deseas comprar, porque no aprovechamos que me acerco al centro comercial y te llevo a la tienda, así al menos podrás saber que esperar al instarlo en tu nueva casa y luego paso a recogerte?" Dijo sin más, con el tono de voz normal, una habilidad que todo buen abogado sabe cultivar.
-"Seria buena idea, pero tenemos mucho que hacer esta mañana…" Respondió el irlandés. Como por ejemplo vigilar la casa.
-"No nos llevara mucho, además las señoras y la señorita van a estar ocupadas, por algún tiempo." Dijo desde la puerta mirando al irlandés, pero desviando la vista al rotulo que anunciaba que la casa tenía contrato con la única compañía de seguridad privada del valle.
-"River no te importaría…?"
-"Tranquilo con eso, anda a divertirte Jonathan." Dijo después de ver el casi imperceptible asentimiento de la señora Miller. "Mientras están fuera Lindsay, Pacífica y yo acabamos con esto."
-"Y a Ti Pacífica?" Agrego el irlandés, aunque confiaba que la niña no se percatara del peligro en que estaba, era mejor mantener las cosas lo más normales posible.
-"Gracias." Dijo esta terminando su ultima Crepa. "Pero si la señora Miller y River creen que es necesario, es mejor hacerlo… Creo." Las tres Pacíficas habían empezado un protocolo de emergencia que aceleraba, un poco, sus procesos mentales, además así tenían tiempo para prepararse para volver a verlo. Cuando el todo terreno del juez doblo la esquina freno, Miller llamo a la compañía de seguridad para que apostaran un par de guardias extra para vigilar su casa ante un posible malhechor no identificado. Eso tranquilizo a Kimble, el mismo había ido a reconocer a 'Tim' y sabia que nadie podía fingir así de 'bien' un estado catatónico, por lo que estaría débil. Mientras el juez llamaba a la compañía de seguridad Kimble llamo a Ritter, este le informo que, gracias a los miembros de confianza del personal del penthouse del edificio Noroeste, había confirmado que los Noroeste estaban consultando con los políticos como revertir el fallo del juez, en Salem la Capital del estado.
Kimble acompaño al juez al hospital, afortunadamente nadie lo reconoció en el momento y pasando como un 'amigo del juez' pudo revisar la habitación. El paciente había escapado solo, lo cual no era difícil, nadie esperaba que su situación mejorada de golpe y aunque estaba amarrado a la cama, una cosa era amarrar a alguien para evitar que se dañara y otra evitar que conscientemente escapara. En lavandería dijeron que parecía haberse extraviado un uniforme de enfermero. Además habían abierto el almacén de cosas perdidas, se llevaría un tiempo saber que faltaba de entre todo lo que la gente dejaba olvidado en el hospital, para Kimble era claro serian ropa y unos zapatos, tal vez algo de efectivo pero no mucho. En la mente de Kimble 'Tim' pasó de peligro inminente a peligro potencial, por lo que se permitió relajarse. Si 'Tim' era lo suficientemente hábil para seguir vivo en su 'línea de trabajo,' lo primero que haría sería averiguar qué había pasado y, conociendo al tipo de gente que contrataría Noroeste, el mismo 'Tim' sabría que ya había sido desechado por su jefe. Además que era mejor no dejarse ver, Noroeste no era de los que daban segundas oportunidades. Le dio una explicación al juez Todd que fuera más verosímil, que al buscar su identidad habían sacado a la luz datos sobre el desparecido, que este deseara que siguieran ocultas, por lo que simplemente se iría del valle y era más que difícil que volvieran a saber de él, aunque era mejor mantener alerta a la seguridad, al menos por una semana. Para Kimble era claro que 'Tim' se estaba alejando más y más del pueblo y de los Noroeste, contando a Pacífica, a cada minuto.
Para entonces ya habían pasado algunas horas desde el desayuno, los papeles de traslado de Pacífica a la escuela del pueblo ya estarían listos y solo faltaría esperar a que el chico Pines 'revisara' la casa para terminar la mudanza, tal y como lo habían planeado de antemano. Si todo iba bien y ningún fantasma maniático del alcalde aparecía, lo más posible era que ese mismo día terminaran la mudanza y se podrían mudar el día siguiente, como había dicho, River que mejor manera de inaugurar una casa que con una boda. La licencia de matrimonio ya estaría en regla para el viernes y así no habría problemas por ser un tutor soltero o lesa moral por convivencia prematrimonial. Luego de comentar con el juez sus deducciones sobre la desaparición, ambos ya más tranquilos fueron al todo terreno para volver a la casa Miller. Absolutamente nadie noto que, en una de las salas de estar, había desaparecido la hoja con el crucigrama del periódico del día anterior.
Cuando iban de camino llamaron a Ritter para informarle sobre 'Tim Doe,' al menos ya no era problema de Kimble. Y, aprovechando, se comunicaron con Tanto Extraño, que se había vuelto su contacto con el chico Pines, como eran pasadas las nueve de la mañana quedaron en que tratarían que el chico Pines llegara a las diez. Con un poco de suerte, sin la amenaza fantasma, tendrían toda la tarde para armar los muebles y terminar de acondicionar la casa.
En la casa ya habían terminado de llenar los documentos y las dos mujeres empezaban a preocuparse, pues la preadolescente no había dejado de comer. Restos del desayuno, galletas, frutas, golosinas o lo que encontrara, a un ritmo verdaderamente alarmante, que podía significar que era su forma de lidiar contra el estrés, que intuían que sentía por reencontrarse con el chico Pines. También dado que esa tarde estarían ocupadas con la mudanza, las tres se habían puesto 'ropa de trabajo' jeans, camisetas y zapatos cómodos, en el caso de Pacífica los jeans eran marca Gucci, y rosados de un tono más oscuro que el de su camiseta, también Gucci. A la niña esa reunión en verdad la hacía sentir una especie de coctel molotov sentimental, pero no comía por eso, en ese momento estaba haciendo lo posible por darle energía al preocupado fantasma que recorría como bólido las inmediaciones de la casa, en verdad no sabía cómo sentirse por volver a verlo, pero, y en eso concordaban las tres Pacíficas, no deseaba quedarse dormida.
Cuando Archivald escucho la conversación con Kimble y el juez, se tranquilizo y como solía hacerlo tomo su puesto cerca de su protegida. Por lo que la niña dejo de comer, haciendo prometer a Archivald que la ayudaría a quemar todas las calorías que recién había ingerido. Y en ese momento el comité de su mente luego de votar unánime para evitar ese sobrepeso, se puso a deliberar en ambos, Archivald y Dipper Pines. Pacífica no sabía cómo iba a actuar o que iba a hacer en ese reencuentro, pero tener un fantasma guardián y a un caza fantasmas cerca en el mejor de los casos la haría tener que dar muchas explicaciones incomodas y en el peor se tendría que despedir de Archivald, a quien consideraba uno de sus pocos verdaderos amigos.
Dejando en paz la cocina, para sosiego de su tutora y de la anfitriona, fue a la habitación y tomo las piezas de metal en que había divido la 'esfera' que era el 'cuerpo físico' de Archivald, incluyendo los aros que se había acostumbrado a usar de aretes y pidió permiso para salir a tomar aire. Que le fue concedido en aras de que ya no había ningún peligro y si deseaba un 'momento a solas' era mejor que lo tuviera. Así la niña salió con Archivald al jardín de los Miller. Pensando cómo mantener a salvo a su amigo de… de Dipper. Al menos así se mantendría ocupada y distraída un poco más.
"Archivald donde te podrías esconder?"
"Esconderme no puedo, pues vigilarte debo."
"No creo que tenga que recordarte que vamos a hacer hoy…"
"A la nueva casa iremos, pues cerciorarnos debemos, que esa persona a quien sentí peligrosa no sea."
"Archivald ese es el problema quien va a buscar a esa 'otra' persona?"
"Según lo que me has dicho seria el joven caz…" El fantasma dejo de 'hablar' un momento, entendiendo que tan peligroso podría volverse todo.
"Exacto Archivald y tu existencia es un secreto que no sé cómo decirle o siquiera sé si deba saberlo." Pensó la rubia. Mientras iba agregando objetos y la esfera de metal creía en sus manos.
"En buen apuro estaré si el joven Pines me atrapa, pues dudo que la suerte a sonreírme vuelva, aunque un espejo de plata no sé si pueda conseguir..." Luego de quedarse 'callado' unos instantes agrego. "Pero es del Pequeño Cazador de quien hablamos…"
"Por eso mismo no se que pasara luego de revise la nueva casa, pero es mejor tomar todas las precauciones posibles, y lo primero es esconder tu esfera." Estaban en el borde del jardín de los Miller donde una cerca baja de madera marcaba la división con la casa de los vecinos, cerca que por estar en el pueblo solo tenía un pasador. Y en el jardín de al lado se veían varios árboles, uno que parecía que había estado en ese lugar antes que el mismo pueblo. "Archivald, si mal no recuerdo el bosque te da energía… te alimenta verdad?"
"Eso he sentido."
"Que tal eres… digo que tal es tu esfera para trepar arboles?"
"Nunca lo he intentado."
"Alguna vez viste como subía una serpiente un árbol?" Dijo la niña tomando la espera y poniéndola junto al tronco del árbol.
"De verlo lo vi, pero en ser una serpiente nunca pensé." Dijo el fantasma mientras su esfera se volvía una serpiente plateada que intentaba enroscarse en la corteza. Cayó varias veces antes de darse por vencido. "Los movimientos imito, aunque el agarre pierdo." La rubia pensó que una cosa era una serpiente hecha de carne y hueso que otra hecha de metal.
"Las serpientes suben los arboles al distribuir su peso por todo su cuerpo y sus escamas se aferran a las irregularidades de la corteza por péquelas que sean." Repitió lo que había leído un libro de texto. "Pero sería más fácil si no tuviera forma de serpientes… trata de hacerte delgado como puedas y empieza a subir de nuevo, sujetándote de tanta corteza como puedas." La esfera se extendió, lentamente al principio, se extendió por la corteza del árbol, para empezar a subir como una mancha de pintura plateada y perderse entre las hojas.
"Subir no ha costado y un nido de búho he encontrado." Dijo el fantasma.
"Espero que eso sea suficiente para que no encuentre tu esfera, pero eso era la parte fácil…"
"Fácil? Comprenderte no puedo?"
"Si he entendido bien tu estas ligado a mi… si es cierto eso como podemos estar seguros de que no lograra detectar esa unión?"
"Un vinculo compartimos y no se siquiera si cortarlo se pueda."
"Creo que entre nosotros dos lo que existe es como un teléfono… para que entiendas un telégrafo, como si un hilo invisible nos uniera, intenta cortar ese hilo para que no lo descubra y te espero en la noche. Tendremos que arriesgarnos a eso, pero tampoco podemos tenerte en las cercanías…" Era la única explicación que había se le había ocurrido, al tener que 'llamar' primero al fantasma antes de 'compartir' sus pensamientos con él.
"Además mucha fuerza he usado hoy…"
"Eso también lo pensé no quiero quedarme dormida de repente…" Dijo acariciando la corteza del árbol. "Archivald si vas a la arboleda cerca de la mansión tu sabes… la que creció sobre tu… sobre ti?"
"Dejarte desprotegida no me gustaría..." Pensó el fantasma, pero antes que la niña pudiera decir algo agrego. "Aunque tranquilo me quedo ya que el inglés y el cazador contigo estarán." Cosa que sorprendió un poco a la rubia que sería lo que Archivald vería en Jonathan?
"Entonces mejor te marchas ahora no se si Dipper venga a la casa…" Las tres Pacíficas empezaron toda una protesta por ese descubrimiento.
"Cuídate mi pequeña…" Escucho decir a Archivald pero de repente se sintió llena a reventar, algo que no había ocurrido desde que se había conocido al fantasma. Al parecer su idea del 'teléfono' era correcta. Cuando volvía a la casa vio el todo terreno cruzar la esquina.
Dipper por primera vez en su vida se preocupo por el sudor, el clima era aun lo suficientemente caliente como para quedarse a esperar en la calle o al menos eso pensaba mientras la camioneta de Soos desaparecía en el pueblo, y pasar sin premiso a la casa del alcalde estaba fuera de discusión. Además Aun estaba alarmado, porque se había comportado así con Soos… desde la vez con los dinosaurios había temido mucho cuidado al comportarse con su amigo.
-"Hola Dipper perdona te hice esperar mucho." escucho a su espalda.
-"Como estas Tanto… no te preocupes recién acabo de llegar." Le respondió al abogado mientras este cruzaba la calle.
-"Bien gracias, me acaban de hablar así que esperemos en el corredor." Dijo después de saludar al chico. "Espero aprovechar la hora para de almuerzo tomar un poco el aire y ayudar en algo a la mudanza, luego que hagas tu parte. Aun con la ayuda de Thompson, mi oficina ha estado de locos estos días."
-"Estaba seguro que iba a ser de ayuda." Dijo mientras acompañaba al abogado al resguardo del corredor frontal de la casa.
-"Incluso a mi me sorprendió, aunque hoy es día libre en el pueblo no le molesto en tener que trabajar, pensábamos que podríamos darnos medio día libre y así podría venir a ayudar con la mudanza… luego que te aseguradas que no hay nada que temer, claro. Pero ahora no controlo mi tiempo como antes, creo que tendré que dejar mis trabajos a medio tiempo al menos hasta que me acostumbre." Dijo pensativo.
-"Disculpa si te expusiste mucho por mi culpa, no se me ocurrió que…" El abogado levanto la mano para evitar que continuara.
-"Creo que el profesor tenía razón… no quería salir de mi zona de confort, o, para ser sincero, me ocultaba en el pueblo. Es mejor enfrentarse a las cosas. Así que no te culpo, creo que si no fuera por ese empujón que me diste tarde o temprano me habría dado cuenta de lo que hacía y me habría sentido mal por desperdiciar así mi tiempo."
-"De todas formas lo hice sin preguntarte…"
-"En eso te equivocas yo había aceptado representar a Pacífica antes de hablar contigo, me ayudaste para ganar el proceso." El chico supuso lo que sintió en ese momento era por meter en problemas al abogado.
-"De todas formas ya te dije te debo una."
-"Y no soy ningún tonto, en su momento te la cobrare, pero igual aun te debo tus honorarios como asesor en ese proceso." Noto como el hico se iba a negar. "Debo ser justo en todo, así que ya tengo lista tu paga… pasa por mi oficina luego de las elecciones por ella." Dijo en un tono que convenció al californiano que no valía la pena negarse.
-"No es necesario, pero si insistes…" Como estaba contra el sol el reflejo impidió que el castaño notara la sonrisa picara que tenía el abogado
-"Hablando de las elecciones, te están pasando factura verdad, se te ve algo agotado, no eres de los que trasnochan o has tenido insomnio, nunca te había visto con ojeras."
-"Algo de todo un poco de repente me llene de cosas que hacer y luego empezó la campaña por lo que tuve que ayudar al tío Stan…" Empezó a responder pero se detuvo cuando el todo terreno del juez freno en la calle distrayendo a ambos. Tanto saludo al juez mientras este estacionaba y ambos salieron a recibir a los nuevos dueños de la casa.
-"A Señor Pines es bueno volver a verlo y mas fuera del tribunal." Saludo el juez, quien fue el primero en llegar al corredor. "Las cosas de la vida de falsificador en pocos meses ahora es caza fantasmas y su tío Stanford está de candidato a alcalde." Dijo con una sonrisa.
-"Si su señoría." dijo el chico recordando la noche que él, su hermana y su tío habían pasado en prisión.
-"Tranquilo señor Pines ya lo pasado, pasado. Al menos claro que reincida." Dijo aún sonriente.
-"No creo que conocieras al señor Kimble." Lo presento Tanto. Y ahí estaba frente a él, el santo grial de cualquier conspiranoico, la prueba viviente de que una organización internacional había estado detrás de algunos de los acontecimientos más importantes del mundo por más de medio siglo.
-"No nos presentaron, pero si lo recuerdo de la Gala." Dijo saludando al irlandés, poniendo una cara de póker que habría hecho llorar de orgullo al tío Stan.
-"Un placer verlo de nuevo joven Pines, lastima estas circunstancias." Contesto al saludo alegremente, sabia actuar mucho mejor. Aunque no lo conocía formalmente al chico, si pudo notar que parecía no haber tenido una buena noche de sueño en semanas. "Una coincidencia interesante," pensó y anoto el dato en alguna parte de su mente. "Le presento a mi prometida la señorita Kristen, River Kristen." Dijo moviéndose.
-"Un gusto, y felicidades… usted estaba también en la gala?"
-"Que buena memoria joven Pines, si hasta hace poco trabajaba como jefa de mucamas en la mansión." Dijo mientras le daba la mano.
-"Por favor solo soy Dipper eso de joven pines no va conmigo…" Empezó a decir el castaño.
"Y esto es de parte de todos en la mansión…" Dijo la mujer hincándose y abrazándolo. "Gracias, muchas gracias por todo lo que has hecho y… de no ser por ti Dipper no quiero ni pensar lo que nos habría pasado a todos."
-"Señorita River… este no sé qué decir… no fui yo… el fantasma se me escapo y cuando llegue no pude hacer nada..." Dijo sonrojándose ante la inesperada muestra de gratitud. "Si quieren agradecerle a alguien fue Pacífica quien rompió la maldición yo no hice nada…"
-"Salvarme no fue nada Dipper…?" Dijo tímidamente la rubia, luego de una acalorada discusión del comité en su cabeza.
-"Pacífica…" Dijo el castaño aun abrazado por River. De repente no le importo mucho que pasara o que la mujer aun lo abrazara, solo dejo de pensar. "No… dijo si…. Dijo claro que fue algo… fue mucho…" Respiro fuerte un par de veces mientras River, con una leve sonrisa, lo soltaba. "Si claro que fue mucho… pero tu venciste al fantasma, yo ya estaba hecho madera." Sintiendo la cara enrojecida mientras se perdía en esos ojos que no recordaba que fueran tan… azules. "Me alegra ver que estas bien…" "Que linda se ve, el rosado siempre le ha quedado bien… porque pensé eso y porque me apretaba el pecho?" pensó.
-"Tu también te ves… bien." Dijo la rubia, luego de otro debate en su cabeza. Pero inmediatamente mirando al piso. "Solo le importo como amiga, que mas iba a decir."
-"Bien joven…Dipper." Empezó el River, luego de notar como la conversación entre su protegida y el chico iba en una dirección funesta. "Tú eres el experto hasta ahora solo hemos entrado de día a la casa y acomodado los muebles, pero aun falta armarlos…. No nos hemos atrevido a pasar la noche aquí… creo que entenderás nuestra precaución luego de cómo se volvieron las cosas en la mansión."
-"Ehh… a claro si el fantasma..." Dijo apartando la mirada de la rubia. "Porque todos pensaban que los fantasmas solo podan actuar de noche?" "Estará enojada conmigo?" "Bonita casa si fuera fantasma seguro que me gustaría hechizarla." "Porque se quedo callada?" "Que le pasa se ve bien… pero diferente." No pudo evitar que varios pensamientos empezaran a aglomerarse e su cabeza.
-"Dipper…?" Agrego Jonathan.
-"A nada solo pensaba que hacer, debo revisar la casa." "Claro que debo revisar la casa a eso vine… pero que me pasa?" pensó. Cuando de repente salto al oír un teléfono.
-"A disculpen es de mi oficina se presento algo, no creo que pueda quedarme." Dijo Tanto. Luego que se despidieron del abogado volvió ese incomodo silencio.
-"Lo mejor sería que alguien me acompañe alguien que conozca la casa…" Dijo esforzándose por centrarse en el problema actual, luego pensaría que le pasaba.
-"Entonces te acompañare yo, si no te molesta." Respondió Jonathan, si había algún fantasma no arriesgaría a River o a Pacífica, por más que, en ese momento, confiara en el chico. "Está nervioso… pero sabe cómo comportarse, no le teme a mostrar miedo… De alguna forma tomo todo ese cansancio y lo escondió para cuando tenga tiempo de dormir, verdaderamente hábil." Pensó evaluando al chico por primera vez en persona.
-"Muy bien entonces Señor Kimble…"
-"Jonathan por favor."
-"Muy bien entonces Jonathan, primero usaremos esto." Dijo sacando el detector de su mochila. "Es un detector de fantasmas, primero tengo que ajustarlo y es mejor hacerlo dentro de la casa." Volviendo a ver a los demás, noto otra mujer mayor junto a Pacífica, no tenía idea de quién era. Ya se había vuelto a concentrar por lo que miro tranquilamente al pequeño grupo. Debía tener cuidado, había sobrevivido y sin ningún perjudicado casi por mera suerte a sus anteriores encuentros con fantasmas. No creía que el fantasma del alcalde, si existía, fuera peligroso, pero si creía que otro fantasma estaba rondando a Pacífica, uno que había mandado al menos a una persona al hospital y aterrado a todo el equipo de seguridad Noroeste, era peligroso. Esa era la razón de que estuviera ahí, asegurarse nada le hiciera daño a la rubia. "Jonathan y yo entraremos, es mejor que los demás salgan de la propiedad." Era mejor prevenir, dio tiempo a que los demás estuvieran a una distancia segura, y con una seña hizo que Kimble abriera la puerta.
-"Ahora que lo vi de cerca… pensé que era más alto." Menciono Lindsay Miller al grupo que esperaba en la acera, de los presentes era la única que no conocía al californiano.
-"Suele pasar cuando se idealiza a alguien, querida." Respondió su esposo. "La mente asume que la persona está a la altura de sus expectativas, por decirlo de alguna forma." Pacífica se enrojeció un poco, cuando estuvieron frente a frente se extrañó porque tenía que ver hacia abajo para mirarlo a los ojos, ella recordaba que en la fiesta igual lo veía desde arriba, pero había pensado que era porque estaba usando zapatos con tacón. El comité en su cabeza empezó a hacer una investigación sobre qué otras cosas había idealizado del chico.
Una vez dentro empezó a ajustar el del detector poco a poco la pantalla se fue limpiando y una flecha empezó a notarse parpadeando firmemente casi directo al frente, estaba aun en la puerta de entrada, si había un fantasma y ahora el problema era saber quién era. Kimble esperaba sus órdenes, la sensación que irradiaba el chico se volvió diferente de repente y, aunque había cruzado muchas veces esa puerta, se sintió como si se infiltrar en territorio hostil y peligroso.
-"Hay una señal, casi al frente a unos cuantos metros…" Dijo el chico en voy neutral. Kimble muy a su pesar trago saliva.
-"Le diré que haremos Jonathan." Empezó el chico. "Vamos a acorralar al fantasma y luego iremos por él…"
-"Ir por el fantasma…?" Dijo el ex mayordomo.
-"Solo existen dos formas, una buena y otra mala, de deshacerse de fantasma. La mala es lo que podríamos llamar un exorcismo. Sacaría al fantasma de la casa, pero lo condenaría a vagar por toda la eternidad por el mundo siendo una sombra, personalmente preferiría solo hacerlo como último recurso. La otra es saber que lo mantiene de este 'lado'… por decirlo de alguna forma. Y ayudarlo a pasar."
-"Ser como un psicólogo de fantasmas?"
-"No tiene tanta ciencia, pero podría decirle así." Le respondió. "Jonathan dos cosas." Empezó el chico con la voz lo suficientemente tensa para alertar al ex soldado. "Una es que hará exactamente lo que le diga, si le digo que se quede quieto se volverá una estatua o si le digo que corra no me preguntara nada, solo saldrá lo más rápido posible de la casa y se llevara a todos a la Cabaña de mi tío y le dirá que paso, mi tío sabrá que hacer…"
-"No puedo aceptar eso, aquí yo soy el adulto…"
-"No es cosa de que lo acepte o no." Dijo con la voz tan calmada que podía dar miedo. "No es por ser irrespetuoso, entienda aquí el que sabe que hacer soy yo, le agradezco que se preocupe por mí, pero no sería la primera vez que un fantasma quiere volverme fantasma a mí. Usted estuvo en la fiesta, sabe que tan fuertes pueden ser… Si le digo corra será por algo. Créame, no quiero quedarme solo con un fantasma, pero nuestra prioridad son ellas." Dijo sin darse cuenta que se había delatado. "Así que lo acepta o puede quedarse afuera o bien salimos ambos." Kimble se dio cuenta que estaba aguantando la respiración. "Tampoco es que espere que ese fantasma sea de lejos tan peligroso como el de la mansión, pero nunca está de más ser precavido y tener un plan de contingencia, usted que decide?" Jonathan solo le había oído ese tono de mando a un par de verdaderos oficiales en toda su vida, y a Sir Justin cuando se ponía serio.
-"De acuerdo Dipper te dejare si es necesario." Miro al chico que estaba por decir algo. "Bien si me lo ordenas lo hare… te doy mi palabra."
-"Entonces la segunda es saber si sabe como limpiar mercurio." Dijo para extrañeza del ex mayordomo.
-"Claro…" El mercurio es un material toxico y peligroso si no se sabía manejar.
-"Perfecto." Dijo sacando un dibujo de algo parecido a una flecha. Con eso al menos el castaño estaba tranquilo por dejar materiales peligrosos. "Esto es una trampa para fantasmas, ocupa una gota de mercurio para funcionar." Dijo colocándola junto a la pared y dejando caer una gota del metal liquido. "Vamos a poner de estas en las habitaciones, para cerrarle todas las vías de escape al fantasma."
Colocaron trampas en todo el primer piso, sin señales del fantasma, ni siquiera en el detector, hizo una nota mental de que debía decirle al tío Ford que además de la dirección, el detector debía de marcar la altura a la que estaba el fantasma.
-"No hay nada en el primer piso…" no tuvo que preguntar que había arriba, en todas las habitaciones había un acomodado montón de muebles desarmados, pero ninguno parecía ser de Pacífica.
-"La lectura esta justo ahí." Le advirtió a Kimble, señalando una de las puertas del pasillo." En el saloncito de la escalera del segundo piso. Poniendo otra trampa en el último escalón. "Primero pongamos trampas en las otras habitaciones y dejemos esta para el final."
Guiado por Kimble recorrió las habitaciones superiores en orden desde la escalera. La primera habitación estaba vacía, la segunda tenía como las de abajo muebles desarmados entre ellos una cama, abajo la habitación principal tenía el mismo tipo de muebles, así que no debía pensar mucho para saber que esa iba a ser la habitación de Pacífica. Como con las otras empezó a poner trampas junto a la pared cerca de puertas y ventanas, según tío Ford los fantasmas, aunque podían atravesar las paredes, preferían usar las puertas y ventanas. Le dijo a Kimble que avisara a los demás que todo iba bien y mientras este se distraía en la ventana que daba a la calle, pego una de sus trampas en la parte externa del marco de la ventana que daba a la montaña. Recordaba la reacción del fantasma leñador en el bosque, por lo que supuso que, aunque la propiedad no lindaba con el bosque, seguramente el fantasma entraría por ahí si lo que quería era acercarse a Pacífica. Si ese fantasma leñador rondaba a su amiga lo atraparía y esta vez no dudaría en exorcizarlo.
Continuara.
Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Fandom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!
