Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.
Que tal su semana mis queridos lectores.
Hoy en la mañana, revise mi cuenta en Deviantart, creo que no seré el único que disfruta viendo las creaciones de los demás, una de tantas es un dibujo de una castaña al parecer alta, estilo anime, con el título Feliz Cumpleaños Makoto. Lo primero que pensé fue: 'El único Makoto que me acuerdo es el malo de 'Sarurai X,' para mí la mejor pelea de la serie ya de por si magnifica. Pero era una chica y aunque no me sorprendería algún AU o algo así, creo que en el fandom hay espacio para todo. Y me gano mas la curiosidad y para eso existe Google, en Japón Makoto debe ser un nombre muy usado pero bien... Refine la lista, 'Makoto anime chica' me dio el mismo resultado.
Usando 'Makoto chica anime 8 diciembre' di con una página donde aparecían como 200 personales de anime según su fecha de cumpleaños y ahí encontré a 'Makoto Kino' alias 'Sailor Jupiter' de Sailor Moon, la misma de la felicitación de cumpleaños. Recuerdo que en algún momento vi la serie, incluso creo que tengo al menos la tonada de su intro y recuerdo que no la vi por internet, pues me perdí los finales de dos de sus sagas, a sea fue hace mucho tiempo, y luego no le preste más atención, y dudo que ahora lo haga más allá de, cómo en este caso, alguna curiosidad. Según la Wiki es el anime con más doblajes a otros idiomas –42–, cosa que al menos a mi me sorprendió, pero aun así los animes de 'Chicas Mágicas' no son de mi interés, a excepción de 'Madoca Magica,' obra que digamos es nieta o biznieta de 'Sailor Moon.'
Si alguno ha seguido a mis comentarios sabrán que, para mí, el Fandom es uno de los mejores fenómenos culturales de internet. No es solo decirles al mundo lo que piezas, lo que haces o lo que deseas. Sino lo que le dices al mundo lo que sueñas, lo que imaginas de una forma 'artística.' Tengo algunos conocidos dibujantes, a quienes envidio, pues si dibujo una vaca debo ponerle el rotulo 'VACA' para que sepan que es. No conozco ningún escultor, donde englobo todos los que hacen obras tridimensionales con los materiales que sean desde tejidos a resinas plásticas o madera. Tampoco conozco cosplayers, tengo amigos y conocidos que se ha disfrazado, pero sin llegar a las alturas que he visto solo en fotos o convenciones. Y si empiezo una lista de formas en que nos gusta expresar esa creatividad quedaría de forma forzosa incompleta, porque por el mismo fenómeno del Fandom siempre a alguien se le ocurrirá alguna forma diferente o poco usada de expresarse.
Formas, estilos, métodos una desbordante y fascinante aglomeración de todo eso es lo que una pequeña zambullida en el fandom te puede dar. Y eso cuando tiene el fandom, según Wiki Deviant tiene poco mas de 18 años, pero el fandom empezó, sorprendentemente, a principios del siglo pasado, gracias a algunos fanáticos continuaron la vida de Sherlock Holmes luego de que su autor, Sir Arthur Conan Doyle, decidiera matarlo. Causando que muchos fans incluso se vistieran de luto y algunos llegaran a amenazar al autor, cosa que hoy en día no es de sorprenderse, pero en ese tiempo aun la radio era lo que podríamos llamar ahora 'ciencia ficción' y la luz eléctrica era una novedad. Pero volviendo al tema, esos fans de Holmes, llamados Sherlockrianos o Holmesianos, pues cuando aparecieron aun la palabra inglesa 'fanatic' no había sido convertida en 'fan,' presionaron tanto que el estimado detective reapareció, a desgana de Doyle que quería dedicarse a 'novelas de verdad.'
Pero antes de la reaparición canoníca del detective, sus fans escribieron sus obras –sus fics–, según investigue el honor de ser el primer fanficter recae en James M. Barrie, amigo de Conan Doyle y escritor por merito propio, escribió la obra de teatro 'Peter Pan y Wendy,' si ese Peter Pan, no logre encontrar mucho de su fanfic solo su titulo 'My everything with Sherlock Holmes,' publicado en 1891, antes de Doyle matara a Holmes. Pero seguir los fans del detective es imposible escribieron sus propios fics, se disfrazaron, jugaron a los detectives, visitaron Baker Street, –Antes de que el 221B existiera, puede que suene raro, pero son ingleses– hicieron grupos y convenciones, etc. Ellos allanaron, o más bien hicieron, el camino y empezaron muchas de las 'tradiciones' que luego con la llegada de internet explotaron en lo que vivimos ahora. Así que aunque sea solo por curiosidad les recomiendo leer 'Un estudio en Escarlata.' Y entrar en el fandom más antiguo. Feliz lectura.
Ah y feliz cumpleaños 40 –un aproximado– Salior Jupiter.
Y si, hoy me atrase. :(
Una nueva entrega. Sigue la 'cacería' del fantasma del alcalde y claro el esperado reencuentro entre mis dos protagonistas. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (12 de Diciembre de 2018), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.
Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.
Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!
Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.
72. Ejecución.
Ya solo les quedaba la habitación donde sabían estaba el fantasma, Dipper saco un pliego de papel formado al pegar varias hojas de cuaderno con cinta, que tenia doblada en su mochila. La desdoblo dejando ver un círculo con varios símbolos que para Kimble no tenían el menor significado.
"Voy a entrar." Dijo el castaño. "Usted quédese dentro del circulo." Dijo señalando el papel que había puesto en el pasillo frente a la puerta. "Recuerda la parte que le dije que si le decía quieto debía quedase como una estatua, era por esto, ahora debo hablar con el fantasma" Dijo señalando la puerta. "Esto es una barrera, estará a salvo dentro de ella…" Kimble se paro en medio del círculo, mientras Dipper marcaba con sal el dibujo. "Con esto va a quedar activada." Tomo una de sus trampas se la dio al irlandés. "No crea que solo lo traje para que fuera mi guía, usted es mi as bajo la manga. Mientras este dentro de la barrera el fantasma no sabrá de usted o de la trampa."
-"Entonces cuando aparezca lo atrapo?"
-"No, no quiero tener que exorcizar al fantasma, sería una crueldad. Pero tampoco quiero que se ponga violento conmigo. Tratare de irlo acercando a usted para que solo necesite sacar la trampa de la barrera para atraparlo, pero no lo haga a menos que se lo diga."
-"Entendido." Dijo Kimble en voz baja. El chico se inclino toco el papel y dijo algo que le sonó al latín que oía de niño en las iglesias. Sintió como todos los bellos del cuerpo se le erizaban y como la habitación por unos instantes tomaba una tonalidad verdusca.
-"Listo estará a salvo aquí, es como 'camuflaje,' el fantasma no podrá ver o sentir nada que pase dentro de la barrera. De todas formas intente no hacer movimientos bruscos o ruidos." Su voz era calmada, pero sería. Era como ayudar a un especialista a desarmar una bomba, Kimble trato de imaginar cómo podría tener un niño de 12 años esa clase de sangre fría. Supo que era, al menos en parte, que tenía un motivo, su motivo traía jeans rosados de marca y esperaba en la acera. Aun así conocer a Mason 'Dipper' Pines en persona, no lo había defraudado. Ahí estaba él, con varios años de experiencia de campo y de agente, siguiendo las órdenes del niño. Y, lo que le parecía más sorprendente, no se sentía incomodo por eso. Dipper entro en la habitación dejando la puerta abierta.
-"Alcalde? Alcalde Befufflefumpter? Esta por aquí?" Dijo a la nada en medio de la habitación. "Es algo incomodo hablar sin saber a dónde ver…" La nada empezó a tomar forma, pero el chico se había adelantado y la 'nada' que se empezaba a formar estaba a su espalda. Kimble estuvo por avisarle, pero tenía órdenes de no hacer ruido y al menos eso lo mantuvo callado el tiempo suficiente.
-"Ah… Eres el chico Pines?" Dijo la nada que se iba volviendo un cuerpo translucido. "El nieto de Stanford Pines? Si la memoria no me falla." El ruido sobresalto a ambos, pero el chico solo se dio la vuelta.
-"El es mi tío abuelo." Dijo a la nada aun translucida que ahora tenía la forma del difunto alcalde justo como Kimble lo recordaba desde que había empezado a trabajar para los Noroeste, mientras sentía como si todo un glaciar bajara desde su cuello.
-"El de la fiesta verdad?" El chico solo asintió. "No sabes cuantos años espere que al fin los Noroeste cumplieran esa promesa, casi me muero de risa al ver la reacción de ese presumido de Preston. Tratando de hacer que la gente del pueblo se 'comportara.' Cuando tenía tu edad aun había algunos sobrevivientes de las avalanchas de lodo del 63 y muchos sabían de que había una maldición, aunque los métodos del fantasma fueron algo… extremistas."
-"Alcalde… es un poco incomodo preguntarle esto, pero sabe que ahora usted…?" El tío Ford le había advertido que algunos fantasmas no sabían que habían muerto y no creía tener el ánimo para darle la noticia.
-"Que soy un fantasma? Si lo sé, cualquiera que viva en este pueblo lo sabría… Bien al menos los más viejos, las cosas han estado demasiado tranquilas por muchos años. Puede que los habitantes del bosque prefirieran mantenerse alejados… Con todos esos inventos de cámaras de cine portátiles… o grabadoras… o esas camaritas de televisión con teléfono, pero ni siquiera ha habido un buen avistamiento de monstruos en años, al menos hasta que llegaste al pueblo… Sería que tu tío hacia algo…" Empezó a hablar consigo mismo el fantasma relatando como desde hacía casi treinta años el pueblo se había vuelto 'demasiado tranquilo.'
-"Disculpe Alcalde Befufflefumpter…" Dijo el chico interrumpiendo la perorata en la que se había vuelto la conversación del fantasma. "Me gustaría contarle que paso, pero antes de eso dígame que hace aun por aquí?"
-"Es mi hogar…" Dijo el fantasma con toda la naturalidad del mundo.
-"Bien si pero… ahora no creo que en verdad necesite una casa."
-"Una hogar no es solo un edificio… eres joven pero creo que ya sabes a que me refiero."
-"Tiene razón alcalde Befufflefumpter, pero su tiempo ya paso..." Volvió a mirar al irlandés que estaba pálido.
Kimble no entendía nada de lo que pasaba, pero era sentía que el fantasma no lo notaba, fuera lo que fuera que había hecho el chico estaba funcionando. Aun así apenas podía controlar el miedo que sentía, no era la misma sensación de cuando el leñador, se había impresionado claro, pero se había vuelto madera antes de sentir miedo. Ahora algo antinatural con la forma de un anciano estaba tan cerca que podía tocarlo si estiraba el brazo. Se controlo como lo habían entrenado, dejo de pensar en el miedo, a pura fuerza de voluntad normalizo la respiración y asintió al chico, para luego mirar la mano donde tenía la trampa. Mientras Dipper se acercaba muy lentamente a la puerta atrayendo al fantasma.
-"Lo sé, pero como te dije es mi hogar, no esta casa… el pueblo es mi hogar." Dijo tristemente el fantasma. "Como podría irme tranquilo sin saber quién va a cuidar de mi familia?"
-"Alcalde…"
-"Ya no soy más el alcalde dime Eustace."
-"Señor Eustace.° Dijo el chico algo nervioso. "Que tanto sabe de la elección."
-"No mucho no puedo salir de casa ni siquiera sé cómo es que aparecí aquí."
-"Pues vera…" Y el chico paso media hora hablando, relatándole al fantasma de lo que pasaba, de cómo su tío, posiblemente una de las personas más deshonestas del pueblo, y Bud, que estaba cerca en lo deshonesto, eran los principales candidatos.
-"Así que tu tío…" dijo mientras reía lenta pero alegremente. "Tu tío es un viejo embaucador, cascarrabias de primera, lo sabré yo, pero tiene corazón de oro, solo hay que ver al chico Alzamirano, solo le falto adoptarlo. O todos los empleados temporales que ha tenido esa Cabaña. Sé que estará ahí cuando se le necesite aunque..." El anciano fantasma rio de nuevo "Refunfuñando tanto como pueda, pero sin dar un paso atrás, por lo que se dé ti esa debe ser una característica de los Pines. Sin embargo Bud… No es mala persona, su hijo es quien es un engendro y él siempre lo obedece, pensé que iba a librarme de ese miserable enano enviándolo a prisión, después de que ayudaste a dejarlo en evidencia. Parece que tiene las garras más largas de lo que pensé… como podría dejarle a mi pueblo a ese par?"
-"Usted no es el único tampoco quiero ver a Bud en la oficina del alcalde, ni los demás que trabajan en la campaña del tío Stan, o Tanto, los Faurolo, los doctores Chiu, incluso el masculino Dan y sus amigos leñadores, algunos pueden haber quedado deslumbrados por Bud, pero confió en que la gente del pueblo va a hacer lo mejor y en el peor de los casos Bud no pasara una semana en la oficina."
-"Sabes niño, tienes razón…"
-"Podría estar mal apenas llevo unos meses en el pueblo…"
-"También tienes razón en eso, precisamente porque apenas conoces al pueblo y su gente tu opinión vale más. No me había dado cuenta, el pueblo es mi familia y es mi deber… o era mi deber cuidarlos, pero olvide que también debía confiar más en ellos." Dijo sonriente. "Gracias por hacerme ver eso, mi familia sabrá cuidarse a sí misma… Gracias Dipper…" Y poco a poco la nada que había sido el fantasma del alcalde empezó a desfigurarse de nuevo y una pequeña nube violeta empezó a disiparse en la habitación hasta desparecer.
-"Eustace?" Dijo el chico sacando el detector. "Desapareció…" Agrego relajado de repente. "Creo que ya puede salir Jonathan el fantasma se fue." Dijo con un leve tono de tristeza.
-"Pero…" Dijo el ex mayordomo aun sudando frio.
-"Son cosas de fantasmas, se dio cuenta que ya no tenía nada que lo detuviera y simplemente paso…" Dijo tranquilamente, luego cerró los ojos y murmuro algo. Kimble sintió de nuevo como si lo recorriera un campo de estática, la habitación se volvió de un tono verde un instante y luego nada. "Creo que ya pueden estar tranquilos, el alcalde ya está descansando." Dijo y bostezo, mientras temblaba débilmente.
-"Ya acabo? Así nada mas?" "Ni un tonto confiado, ni un idiota arriesgado, alguien que sabe cuándo no puede darse el lujo de que el miedo lo controle." Pensó Kimble.
-"Si era un anciano preocupado nada mas, fue alcalde por cien años o más, para él el pueblo debía ser muy importante." Dijo mientras empezaba a ponerse pálido. "Creo… creo que voy a devolver el desayuno…" Dijo mientras salía corriendo al baño más cercano. Para Jonathan su reacción no lo sorprendió, el castaño, al igual que él, habían tenido el así llamado 'subidón' de adrenalina, la manera que el cuerpo reaccionaba ante el peligro al dosificarse un coctel de hormonas, entre ellas la más famosa era la adrenalina, pero no la única. Seguramente el cuerpo, más pequeño, del chico había resultado más afectado, además de que el chico no había estado 'a salvo' en una barrera mágica, por raro que fuera no podía explicarlo de otra forma, el chico había usado magia para tenerlo oculto del fantasma.
Como reaccionaria el cuerpo ante un subidón de adrenalina con magia, sabia del efecto llamado 'fuerza histérica,' cuando en una caso extremo una persona normal podía superar con creses sus facultades normales levantar el equivalente a un campeón mundial de pesas para liberar a alguien de debajo de un auto, caminar herido kilómetros y kilómetros tras las líneas enemigas y vivir para contarlo o salir vivo de un ataque de oso… matando al oso. La explicación era la voluntad, aunque esos casos, aun los confirmados, bordeaban lo sobrehumano, como sería un subidón de adrenalina o su equivalente si la persona usaba magia?
Kimble espero en el pasillo, mientras le permitía tener ese momento de debilidad solo en el baño. Cuando unos minutos después salió pálido y más cansado de lo que recordaba.
-"Perdón por eso de repente…"
-"Perdón de que, no vi nada más que a un chico valiente." Pero mirándolo de nuevo agrego. "Estas bien muchacho?"
-"Aparte de que me muero de cansancio y hambre creo que sí, señor Kimble." Dijo revisando su mochila. "Estaba seguro que había dejado la granola en casa, no me imagine que me daría tanta hambre…" Notando que su acompañante no entendía agrego. "Use mas magia en la barrera y en las trampas de la que creía. Fui descuidado y no traje nada para recuperarme."
-"Vamos abajo." Kimble había visto muchas cosas en su vida… y esta entraba en las que no entendía, había fantasmas y había sentido esa barrera. "La señora Miller debió traer algunos emparedados o algo así, al menos tenía una cesta de picnic…" Parecía que el chico se iba a derrumbar de un momento a otro, podía sentir como temblaba su cuerpo y que solo seguía de pie gracias a su fuerza de voluntad. De alguna forma esa misma fuerza de voluntad hizo que a cada paso estuviera más firme y al llegar al pie de la escalera el irlandés esperaba que los efectos de la adrenalina y la magia fueran desapareciendo. Lentamente se separo del castaño y salieron al corredor.
Mientras intentaba que Dipper se sentara en el suelo del corredor apoyado en la pared, los demás se acercaron. Miro al chico y pensó que si se sentaba en el suelo era muy posible que no se levantara sin ayuda, por lo que no insistió mas, comento que ocupaba algo de comer y fue a la cochera. Volvió con un sillón de madera con cadenas que, entre él y el juez, colgaron del techo en uno de los extremos del corredor. Mientras el chico era custodiado por las damas, en especial cierta damita que insistía en que tomara algo que sirvió de un termo, posiblemente cocoa caliente. El sillón hamaca era el mueble más fácil de instalar, así el joven caza fantasma podía descansar y más importante comer, manteniendo su dignidad, o al menos eso pensaba Kimble. Dipper solo no quería ensuciar su pantalón en el piso.
-"Ya podemos entrar, el fantasmas se fue." Dijo el irlandés
-"En verdad Eustace se volvió un fantasma?" Le pregunto el juez al californiano.
-"Si Todd, pero deja que te cuente yo… creo que nuestro amigo necesita descansar un poco." Dijo Kimble entrando en la casa con la intención de armar muebles. Los demás adultos entendieron la indirecta y empezaron a hacer lo mismo. Dejando a los dos más jóvenes solos en el corredor. Pero Kimble no guardo silencio por mucho rato, todos estaban interesados en la nueva leyenda urbana que acababan de ver nacer.
-"Vaya… espero no volver a hacer algo así nunca." Dijo el castaño con los ojos cerrados apoyando la espalda en el respaldo de madera. Mientras su amiga le rellenaba la tasa de cocoa.
-"Al menos si vuelve a pasar trata de descansar bien antes…" El comité de Pacíficas estaba trabajando a marchas forzadas una vez que se dio cuenta que los habían dejado solos. "Y ese fantasma era como Arh… aquel del leñador?
-"No era un fantasma vengativo… solo uno preocupado, para llamarlo de laguna forma."
-"Preocupado?"
-"Si imagina que has pasado más de 100 años cuidando a todo un pueblo, generación tras generación, más un pueblo pequeño como este… terminas pensando en todos como tu familia, o así lo veía el alcalde." Dijo suspirando al recordar la despedida del fantasma, aun lo suficientemente cansado para no darse cuenta que estaban solos. "Recuerdo que te dije que todo fantasma tiene un motivo por el cual no pude 'irse,' el alcalde no podía dejar a su pueblo, a su gente. Solo había que le hacerle recordar que él prácticamente había educado a todos y que, como toda familia, llegaba el momento que debía dejarlos ir confiando en ellos, en que harían lo mejor." Dijo aun con los ojos cerrados. "El leñador tiene una historia más triste si cabe, su motivo era el odio que cultivo por 150 años hasta que lo liberaste." No le dijo sus sospechas de que el leñador había regresado, no quería asustar a la rubia.
-"Una de las muchas víctimas de los Noroeste…" Dijo entristecida.
-"Yo lo veo como una de las ultimas." Dijo aun algo atontado, pensando que, con suerte, sus 'pulgas' iban a acabar con parte de la fortuna Noroeste, lo que haría disminuir el conteo de victimas que tenía el clan.
-"Una de las ultimas…?" Por rápida votación esa parte de la conversación recayó en Pacífica Rebelde.
-"Si dentro de poco ya los Noroeste no serán lo que fueron…"
-"Aun no entiendo…"
-"Pues si que tu familia ya no volverá a ser la misma…" Dijo casi revelándole lo que planeaba hacer con sus 'pulgas,' recuperándose del cansancio de golpe, si había alguien que podría darse cuenta de lo imposible de hacer algo así, sin la tecnología de ciencia ficción de la máquina de su tío para manejar internet era la rubia. Abrió los ojos y se acomodo de en el sillón. "Tú misma me dijiste que el fantasma dijo que no eras como ningún Noroeste…" Desvió la conversación a una zona menos complicada, tendría que decirle que había dicho, pero no era ni el momento ni el lugar, se pregunto por qué pensaba eso. Hasta que noto que la niña estaba frente a él, con esos preciosos ojos azules abiertos como platos. "Además que estés aquí solo confirma lo que dijo el fantasma." Logro decir luego de una pausa.
-"Gracias Dipper… creo." Dijo sin notar como la había visto el chico. Aunque sonrojándose un poco por sus palabras. "Aunque si estoy aquí, según Tanto, es por mucho gracias a ti." El chico trago la cocoa que le quedaba de un trago, pensaría que él la estaba acosando o algo por el estilo? Y donde se habían ido todos?
-"Bien cuando Marius me dijo lo que pensaban hacer..."
-"Espera… Marius?" Dijo sorprendida.
-"Si él fue el primero en enterarse de lo que planeaba su tío y… y tus padres..." Dijo mientras la rubia no sabía cómo responder. "En ese tiempo tú estabas en Maine…" Fue en Maine donde ella había empezado a aprovechar las cualidades de Archivald, pero aun no sabía cómo decirle que el antiguo fantasma vengador ahora era su amigo y guarda espaldas, todas las Pacíficas estaban de acuerdo que debían decirle, en el momento adecuado claro.
Sin desear guardarse secretos, pero sin otro remedio más que hacerlo empezaron una conversación, distante como si ambos contaran que le había pasado a otras personas, cada uno relatando hasta donde podía, Dipper no quería que la niña supiera como se había vuelto el 'amo' de internet y Pacífica enviaba hablar de que tenía un guarda espaldas fantasma. Aunque no duro mucho la conversación justo cuando hablaban de la abdicación de Marius a la baronía. Apareció la señora Miller.
-"Así que aquí está el héroe del día y en buena compañía." Aguanto sonreír al ver como ambos se sonrojaban.
-"Dipper ella es la señora Miller, la esposa del juez."
-"Un gusto señora Miller. Perdone por no presentarme antes si la vi pero…"
-"Pero tenias que ayudar al viejo Eustace, no podía creer que se volviera fantasma, pero gracias a ti al menos sabemos que ya descansa en paz." Dijo pensativa.
-"No conocí al alcalde, creo que solo lo vi un par de veces de cerca, pero en cierta forma pude sentir como amaba a ese pueblo y a todas las personas que viven en el."
-"Si era un viejo cascarrabias desde que recuerdo, pero un cascarrabias en el buen sentido, si me entiendes." Dijo mas animada. "Ya armamos una de las mesas y nos pusimos a merendar, por eso les traigo esto." Dijo pasándoles varios emparedados. "Pacífica, asegúrate de que mastique y que no solo trague."
-"Si… señora Miller." Dijo esta apenada. Mientras poco a poco el agregado de hormonas que tenía el chico en su sistema a diluir y perdía su efecto, para dejar paso a los afectos colaterales.
"Bien nosotros seguimos con los muebles… tu descansa Dipper, al menos ya recuperaste algo de color, te lo encargo Pacífica." Les dijo antes de entrar de nuevo, porque había hecho prometer a Kimble que la esperaría para seguir contando la cacería del alcalde, aunque le parecía más una liberación que una cacería. Dipper ni se entero de que eran los emparedaros, aunque la presencia de la rubia lo obligaba a masticar, se sorprendió de lo rápido que mastico y que su lengua saliera ilesa. Ya con dos emparedaros, cerca de medio termo de cocoa y tranquilo, el efecto del subidón de 'adrenalina mágico,' como lo había llamado Jonathan, empezaba a pasar y, como solía pasar en esos casos, el efecto revote lo estaba sacando de esa isla de tranquilidad donde estaba con su amiga.
-"Entonces una prima de Marius estaba en Maine contigo? Siguió el chico para 'ponerse al día' con su amiga rubia
-"Si, Amana, no la había tratado mucho, pero creo que no había tratado mucho a nadie del internado, creo que el personal tenían instrucciones de mis padres para ser muy estrictos conmigo, hacerme guardar distancias…" Dijo amargada. "Tú sabes eso de que Los Noroeste Somos los Mejores, los que Nunca Pierden."
Luego de una deliberación y varias votaciones y revisiones el comité de Pacíficas había tomado la decisión de sentarse junto al chico, porque estaría mal visto solo estar ahí de pie y que así era más fácil comer el emparedado y mientras el chico se distraía relatando su parte de la historia ella lo estudiaría con ojo crítico para saber que partes había idealizado y cuales verdad, la rubia no entendía muy bien porque cuando el chico doblaba sus 'brazos de espagueti,' haciendo ver las 'albóndigas' de puro musculo que tenia bajo la piel, sentía una comezón en la espalda. Mientras Dipper hacia esfuerzos casi sobrehumanos para mirar al frente y no prestarle demasiada atención a su amiga, mientras el aroma a champagne y flores hacia que fuera difícil no distraerse. Ambos confundidos por lo que le estaba pasando.
Adentro como ya los muebles estaban en sus respectivas habitaciones y Kimble había terminado de contar la liberación del fantasma del alcalde, sin ocultar como había sido obligado a dejarle el trabajo pesado el chico. La mudanza iba a buen ritmo, habían tomado los emparedados y refrescos que la señora Miller, con una previsión que solo un militar o una maestra tendría había llevado. La mudanza iba bastante rápido, si bien preferían dejar a los chicos solos en el corredor las sutiles sonrisas que se veían todos sabían que afuera ambos niños, paso a paso, estaban madurando. Cuando sonó un teléfono y River contesto no se sorprendió mucho de la voz al otro lado.
-"Grenda como te va linda."
-"Serñora Kristen, ya estamos por ir a ayudarles, mi papa quiere saber si llego Dipper.
-"Llego a las diez y ya no hay problemas en la casa, logro que el alcalde descansara."
-"Entonces si había un fantasma?"
-"Si, pero según Jonathan… el señor Kimble, Dipper dijo que no era peligroso…"
-"Vamos a almorzar primero y luego iremos a ayudarles, con los muebles, además según mis padres también hay que alistar las casa para una boda." La mujer casi puso sentir como la niña sonreía del otro lado de la línea. Sin evitar sonrojarse un poco.
-"Bueno si, pero Jonathan y yo no queremos una ceremonia muy grande…"
-"De todas formas la casa se debe ver bien… y además tengo el encargo que me pidió Pacífica… Podría ayudarla a planear la ceremonia? Se me ocurre que como ha habido tan buen clima lo mejor sería hacerla en el jardín…" Para entonces la conversación ya había atraído la atención de Lindsay Miller.
-"Es Grenda?" River solo asintió, conectando el altavoz, mientras la niña le daba su opinión de cómo debían arreglar el jardín para la ceremonia.
-"Hola Grenda."
-"Señora Miller?"
-"Sabes este par de ni se habían preocupado por eso, creo que deberíamos encárganos nosotras dos… Se me ocurre que le diré Todd, que vallamos por ustedes, así nos dejan a nosotras en el centro comercial y vemos que nos podría servir mientras terminan de acomodar todo aquí."
-"Pues claro señora Miller." Dijo la niña emocionada. "Es cosa de pedir permiso a mis papas." Empezaron a planear mientras River se sonrojaba, con lo de simple ceremonia ella había pensado en ir a la alcaldía, con los testigos, sus amigos nuevos del pueblo que podía contarlos con la mano, además el día siguiente serian las elecciones. Y así se lo dijo a Lindsay.
-"Mira River lo más posible es que solo te cases una vez, es mejor hacerlo en un lugar lindo, que te traiga buenos recuerdos, tampoco vamos a invitar a doscientas personas y poner cestos de rosas y un altar con un arco de flores… aunque…" Dijo la mujer mayor pensativa. "Mejor dame el teléfono y déjanos esto a Grenda y a mí." Y sin poder negarse River y aun algo intranquila le paso el aparato.
-"Todd, podríamos ir a recoger a los Faurolo?" Dijo una vez había cortado la llamada. "Además Grenda y yo debemos hacer unos encargos así que puedes dejarnos en el centro?" A lo que nadie se opuso, aun con la congoja en la cara de River.
-"Pensé que Grenda estaría más interesara en venir a ver a Pacífica." Acoto Jonathan.
-"Ahora que ya está casi todo listo aquí podrá verla más a menudo…" Y con una sonrisa entre picara y graciosa agrego. "Además en sus propias palabras 'El onceavo es no estorbar.'" Ante ese comentario todos, incluyendo River, sonrieron.
-"…cuando llame a Marius para decirle si podía hacer la 'Clausula de Caída en Desgracia' afortunadamente estaba con su abuela y con los bogados de la familia, por lo que se tardaron poco en tenerla lista."
En eso el juez y su esposa salieron de la casa.
-"Ya veo que se encuentra mejor joven Pines."
-"Si gracias su señoría."
-"Gracias a usted, Eustace fue un gran amigo y si no fuera por usted aun no podría descansar."
-"Ni lo mencione su señoría… que mas podía hacer?"
-"Su señorita es para cuando trabajo, me llamo Todd Miller seria un placer que quedemos así no crees que es mejor Dipper?"
-"Si señor Miller."
-"Entones debemos ir a recoger a los Faurolo, pero Grenda y yo debemos hacer unas compras antes, así que tardaremos un poco más en volver." Noto que la rubia iba a decir algo. "Dijo Grenda que tenía una sorpresa para ti así que mejor espérala, además ahora casi que serán vecinas."
-"Y con Carlo Faurolo aquí sea como tener una compañía de mudanzas, creo que tendremos todo listo para la noche." Agrego el juez Miller. Mientras ambos se dirigían al todo terreno. Luego de la interrupción los jóvenes siguieron con su conversación. Mientras el auto desaparecía entre las calles del pueblo.
-"Y cuando me di cuenta mi padre salto sobre Tanto y empezó a golpearlo hasta que Jonathan y el señor Ritter, otro de los mayordomos, los separaron."
-"Nunca pensé que las cosas se volverían así, y aun le debo eso a Tanto. Pero me alegra que estés bien." Dijo sonriéndole a la rubia lo cual causo todo un caos entre el comité de Pacíficas.
-"Claro nunca dejarías a una amiga en problemas…" Dijo la rubia tanteando el terreno.
-"Pues en parte fui responsable que empezaran los problemas con tus padres."
Al salir los Miller, River y Jonathan acabaron de acomodar lo que ya se veía como una sala, y decidieron esperar por la ayuda de sus amigos, la sala estaba dividía en dos por la escalera que conducía a los dormitorios superiores, los sofás estaban del lado interno mientras unas sillas y un sofá estaban la pared que daba a la calle, posiblemente para aprovechar la luz natural, cerca de las ventanas, y al no tener mucho que hacer se sentaron juntos disfrutando de su mutua compañía.
-"Ya empieza a parecer un hogar no crees, Jonathan?"
-"Me ha parecido un hogar desde que estas en el River, y, además, a Pacífica le gusta."
-"Debemos seguir con el primer piso le pediremos a Carlo que se encargue de la cocina, no creo que tenga mucho problema en mover la cocina o el refrigerador."
-"Todavía me sorprende hace una semana estábamos preocupados por lo que tenían pensado hacer con ella, y ahora creo que estamos practicando para estar de chaperones." Dijo sonriendo.
-"Las niñas crecen más rápido que los niños, no me preocuparía por eso al menos no con Dipper, creo que el aun no sabe que siente y lo ve como una amistad."
-"Porque las mujeres siempre nos echan eso en cara."
River no dijo nada y lo beso, despacio, sin prisas y disfrutando. Luego de lo cual Jonathan quedo agradablemente atontado.
-"Creo que capte el punto…" Dijo el irlandés cuando se recupero, pensando que no solo se debía sorprender por los cambios que habían tenido con Pacífica, el mismo se había dado de golpe con saber quién sería su futura esposa solo unos días atrás.
-"Shh… Dijo" River. Jonathan se alegro al pensar que le tocaría otro beso, lamentablemente se equivocaba. "Puedes oírlos?" agrego River en voz baja. Por lo que el irlandés puso atención y pudo oír los murmullos, no palabras sino el sonido de una conversación al otro lado de la ventana.
-"Tanto que ha cambiado la Señorita desde la última vez que hablaron... "No pudo evitar llamar a pacifica como solía hacerlo antes del 'juicio.' "Tanto que le ha pasado." Dijo River en voz baja.
-"No creo que solo sea Pacífica." Dijo en el mismo tono bajo. "Luego te explicare cómo lo sé, pero el chico la ha estado cuidando desde entonces… Incluso llegue a temer por Preston Noroeste."
-"Como?" Dijo de repente la mujer olvidando que tenía que hablar en voz baja.
-"Ese chico es una de las personas más sorprendentes que conozco." Dijo midiendo sus palabras. "No creerías lo que es capaz de hacer si se lo propone… supongo que también era porque estaba muy motivado."
-"Eso que me explicaras luego tiene que ver con esos amigos tuyos de los que nunca hablas?"
-"Si 'esos amigos' como les llamas tu, quieren que te cuente todo, por eso fue que Sir Justin mando ese regalo ayer, el es uno de esos amigos."
-"Creo que ya lo savia."
-"Témenos que hablar de todo eso, pero es mucho tema del cual hablar, me dijiste que no te importaban mis secretos, pero a mi si me importa guardarte secretos a ti." River lo beso de nuevo.
-"Esta bien, cundo pienses que sea el momento prometo ponerte toda mi atención."
-"Gracias…" Dijo mirando a la mujer. "Pero no crees que estamos irrespetando la privacidad de esos chicos?"
-"No es como si entendiéramos lo que están hablando, además tampoco es como si pegáramos la oreja a la pared…" Dijo pensativa, como si esperara que Jonathan sacara un estetoscopio o algo parecido, mirando su cara se notaba que su vena sobreprotectora estaba palpitando.
Mientras al otro lado de la pared seguían conversando, pero ya totalmente recuperado de su encuentro con el fantasma, el peso de varias semanas durmiendo mal, de una campaña electoral y otras varias cosas se habían cernido sobre el castaño.
-"No fuiste el culpable. Dipper, logro agregar pacifica que aun se veía complicada por el comité en su mente. "Me hiciste darme cuenta a tiempo de cómo era en verdad mi familia."
-"Recuerdo esa campanilla."
-"Y no era solo la campanilla, la campanilla era cando hacia algo impropio, incorrecto para un Noroeste. Me mantenían vigilada todo el tiempo hasta en sueños le temía a la campana. Y lo peor pensaba que eso estaba bien que debía ser todo lo que esperaban de mí."
-"Por eso a principio del verano, cuando conocí a Mabel no la soportaba. Ella hacia exactamente todo lo que yo no podía hacer, y para colmo estabas tú para defenderla."
-"En ese entonces no eras muy cordial con ella…"
-"Lo sé y cuando pueda le pediré perdón, ahora sé que era que mis padres me mantenían en una especie de jaula, donde solo podía entrar lo que ellos perimieran, para 'educarme' como una Noroeste y ahí aparecieron ustedes dos, exactamente lo contrario…"
-"Como lo contrario?" Dijo el chico subiendo el tono de voz sin querer.
-"Si, tu protegiéndola de todo y de todos, de mi incluso, no podía hacer nada contra Mabel porque o a ella no le importaba o estabas tú, una pared que entre ella yo…"
-"O no… Espera… tu también?" Dijo el chico con cara de fastidio.
-"Yo… también? Dijo confundida la rubia.
-"Toda la semana, todo el mundo se ha estado metiendo por como trato a Mabel… esperaba que al menos tu no lo hicieras." Dijo empezando a alzar la voz.
-"No eso no es lo que quiero decir." Dijo la chica angustiada mientras el comité de Pacíficas se volvía un caos.
-"Acabas de decirlo que yo era una pared entre ella y tu… entre ella y el mundo, claro que lo soy no dejare que nadie la haga sufrir y si te incomoda eso allá tu, por que seguiré protegiéndola."
-"No Dipper no entiendes, no hablo de Mabel, digo que mis padres me tenían a mí en una jaula como una burbuja de la que no…"
-"Y ahora soy como tus padres acaso me comparas con Preston?" Una voz dentro de él dijo "Si te comportas como Preston, no por los mismos motivos, pero igual has encerrado a Mabel toda su vida." Pero en vez de oírla se enfado más.
-"No Dipper eso nunca… yo no…"
-"Mira si quieres hacerte la mártir, la pobre niña rica, la incomprendida allá tu, pero saca a mi hermana de esas fantasías, yo la protejo porque la quiero y la protegeré siempre." Dijo enfadado.
"Proteges tanto a Mable que no la dejas vivir, no la dejas caerse así que nunca aprendió a levantarse, eso no es proteger." Dijo la voz en su cabeza.
-"No Dipper eso no es…" Dijo la niña cada vez más angustiada por la reacción del chico.
-"Deja de tratar de engañarme, de engañarte a ti misma. Sé que lo que pasa… es que le tienes envidia nunca pudiste superarla sin usar tu dinero…"
-"Dipper ya dije que me arrepiento de eso…"
-"Te arrepientes y lo primero que haces es decir que no sé cómo cuidarla, que le hago daño, que no la dejo crecer."
-"Nunca dije eso Dipper." Dijo Pacífica tratando de tranquilizar al chico.
-"Mira ya lo dijiste y no trates de hacerte pasar por quien no eres… nunca soportaste a Mabel y ahora solo quieres que la deje de cuidar."
"Ella no ha dicho nada de eso acaso no ves le estamos poniendo las palabras en la boca."
-"Lo único que dije era que Mabel tenia suerte de tenerte como hermano."
-"Lo que quieres es hacerte la mártir, la pobre niña rica que sus padres malcriaron."
"Eso exactamente fue lo que paso igual a como malcriamos a Mabel." Decía esa parte de su subconsciente que lo hacía enfadarse.
-"Deja de actuar y si tanto sufres por estar aquí ahora vuelve con ellos."
"Ella no actúa sabemos como la trataron, como si fuera una cosa, un producto mal hecho."
-"Dipper yo no…"
-"Por qué no haces algo en vez de recriminar a como trato a Mabel porque no…"
"Ella no ha dicho nada de eso, es que al fin te estás dando cuenta de lo que hiciste, has sido un Preston Noroeste para Mabel"
La niña había pasado más allá de la desesperación y empezaban a notarse las lagrimas a punto de correr por sus mejillas, como podía estar pasando esto, como podía él decir esto, como podía, como, como…
-"… por qué no dejas de actuar como una mártir y te devuelves seguro que estarán felices de tener de nuevo a su malcriada princesita..."
Y paso de repente en la mente de la niña, Simplemente Pacífica se arto de no hacer nada y tomando el control total, mientras las otras dos no podían más que llorar de la pena y de la rabia. Actuó. Sin darse cuenta sintió como su mano cortaba el aire…
-"…princesita…"
"Acaso no sabes lo que ha sufrido," Gritaba el subconsciente de Dipper. "Acaso olvidaste que tanto has hecho por ella, acaso no te mereces lo que va a pasar…" Y ese pensamiento, esa parte de la conciencia de Dipper supo que pasaría… el mundo empezó a desacelerar, la mano de la niña parecía pavorosamente lenta e irreversible como un asteroide a punto de golpear un planeta, el chico sentía su cuerpo increíblemente pesado y lento, su cuello tardaba eras en moverse, en ese instante casi eterno, por reflejo su mano iba a bloquear la mano que se le acercaba, sabía que lo merecía y, peor aún, si lo hacia la dañaría más de lo que lo había hecho, sería como golpearla… sabía que podía detenerla, pero era demasiado tarde para no haberle daño. Solo empezó a cerrar los ojos y a apretar la mandíbula en lo que sintió como cámara lenta. Aun así pudo oír el eco de su propia voz.
-"Porque no vueles a la man…"
La puerta se abrió, Jonathan y River alertados por la discusión salieron de la casa.
-ZAS-
La cachetada de la niña se escucho como una detonación.
-"Lárgate de aquí Dipper Pines, no quiero volver a verte nunca y da gracias que soy una dama."
El chico solo acato a sobarse la mejilla. Consciente al fin de lo que hacía una semana se negaba a aceptar, desde, que sin desearlo, descubrió lo que él le había hecho a su hermana. Pero además de eso sentía que había perdido a una amiga. El golpe casi no le dolió, pero aun así le costaba respirar, más cuando veía la cara inexpresiva mirada de la rubia.
-"Jonathan sabe donde deje las trampas, recójalas y tenga cuidado con el mercurio." Dijo antes de dar media vuelta y salir del corredor.
Continuara.
Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Fandom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!
