Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Hola mis queridos lectores. Gracias por la recomendación de 'Multiverso,' de Patrignani, una saga sobre universos paralelos. Recomiendo la primera novela, son tres, aunque es algo juvenil, pero entretenida, así que leeré la siguiente. También debo agradecer pues llevaba más de un año que no leía novelas de ciencia ficción o fantasía, de un autor no angloparlante.

Ya estamos con la navidad encima con todo lo que significa, carreras, os días parecen tener menos horas y esas horas menos minutos y así. Algarabía , presas, compras, reuniones fiestas. Algo de nostalgia , algo de tristeza también. Pero asa son estas fechas, espero que la pasen bien las disfruten y, en cierta, forma las sobrevivan lo mejor que puedan con las tradiciones de cada uno, pues vi que me ha leído y espero que sigan leyéndome gente de España a Chile. Como tenemos navidad entere este miércoles y el próximo no sé si tenga tiempo de escribir el siguiente capítulo, después de eso, bien son las dos semanas de vacaciones de rigor, no sé si los vuelva a 'ver' en lo que resta del año, pero no se preocupen que no voy a dejarlos por mucho tiempo. De todas formas y ya sin más que decir, wow aunque no lo crean sé cuando no hay más que decir.

Feliz lectura. Feliz navidad y prospero año nuevo.

Una nueva entrega. El día de la elección, el día de la boda, finales y principios para muchos de los habitantes del valle. Y dos niños que aun avanzan, a trompicones, madurando hacia la adolescencia. Espero te guste este capítulo, no sé si sea el ultimo de este 2018, pero esperen al lunes 9 de enero del 2018, si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Este es mi quinto Fic., gracias a todos los que me han leído y sus críticas, espero estar a la altura con esta nueva entrega.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

74. Recomenzar.

El bocazas más grande del valle, posiblemente del estado, semifinalista a nivel nacional y muy posiblemente uno de primeros cien a nivel mundial, al menos en su propia opinión, llego a su casa justo antes de las siete. Justo antes que su tío Stanley se empezara a preocupar, que su hermana se pusiera a curiosear y para tranquilidad de su tío Stanford. Al ser día feriado Stan pines había insistido en que sus empleados trabajaran medio día, aunque le habían prometido no cobrar ese día como extra, él no era de las personas que confiaba en pactos orales.

Aun así el bocazas tuvo que dar explicaciones, nadie en la cabaña había sabido nada de él en toda la tarde y la última noticia que tenían fue que Soos lo dejo para hacer su 'trabajo' cerca de la casa supuestamente hechizada.

-"Si había un fantasma." "No, no cante, baile ni use un disfraz." "Era un fantasma categoría uno, dos lo sumo." "No, Tanto se tuvo que ir tenía trabajo en la oficina." "No posesiono a nadie y, ya dije, no tuve que hacer ningún número musical." "Era el fantasma del alcalde… le hice recordar que debía confiar en la gente del pueblo." "A decir verdad acabe empezando la tarde." "Me pase la tarde en el bosque, al otro lado del pueblo, como no conozco la zona perdí el rumbo, por eso me tarde en volver." "No Mabel, no creo que sea buena idea tener un fantasma de mascota."

Siguió respondiendo preguntas con desgana, hasta que los demás estuvieron satisfechos, no preguntaron porque entro al bosque por el otro lado del pueblo, o porque no había vuelto directamente a la Cabaña. Todos sabían que le gustara conocer lugares, caminar por el bosque y que no era difícil que perdiera el sentido del tiempo si encontraba algo interesante que ver o que le picara la curiosidad. Así que incluso Mabel quedo conforme y lo más importante no tuvo que decirles el incidente de la cachetada o que en verdad se había quedado caminando sin rumbo en el bosque. Ni como había logrado salir.

Luego de eso ya era hora de la cena y se forzó a comer algo, aunque su 'caminata' por el bosque le había ayudado a organizar su mente aun había una pieza que no encajaba. '…no quiero volver a verte nunca…' Su mente seguía rebobinando y presentándole esa escena una y otra vez. No era que esa pieza no encajara, pero lo que le confundía mas, ese algo que no encajaría nunca, era no poder verla, lo hacía sentirse… mal. Luego de la cena tío Stan y Mabel fueron a ver televisión, el tío Ford volvió al sótano y él a la computadora, pero fue como si sus pies tomaran la iniciativa, de repente se vio en frente del monitor, sin pensarlo. Una vez ahí empezó a trabajar de nuevo con toda la intención de sumirse en el trabajo para no sentirse así, para no pensar en ella y que nunca la volvería a ver.

Sonó el teléfono, Mabel contesto.

-"Si ya volvió… cosas de nerd… ya sabes cómo es, se habrá quedado viendo un bicho, una piedra o algo… buenas noches a ti Wendy." Por un momento la castaña vio el teléfono extrañada, hizo una cara de sorpresa e inmediatamente negó con la cabeza. "Naa debo de estar más aburrida de lo que pensé, Wendy no sonaría así por solo saber que mi hermano llego casa." Aunque era raro había creído oír como un suspiro de alivio y luego un tono más relajado en la voz de la pelirroja, cuando le dijo que estaba en casa. No se le ocurrió pensar que Wendy era una de las personas en la Cabaña, aparte de ella, que sabía lo peligroso que podía ser un fantasma. Ella no se había preocupado por su hermano, ni siquiera le paso por la cabeza hacerlo, no era que no le importara, ella confiaba que su hermano podría con cualquier fantasma.

Al otro lado de la línea la pelirroja logro relajarse, habría querido quedarse en la cabaña, pero sabía que no angustiarse por él la habría delatado ante los de la cabaña, y no se le había ocurrido ninguna escusa para esperarlo o preguntar qué casa había ido a exorcizar. Pero ella no podía escapar de la razón de su preocupación y no sabía cuántas veces se había sonrojado al pensar en eso. Ella había tenido muchos novios, demasiados tal vez, al menos mucho más que sus amigas. Pero hasta que no se enfrento a lo que la hacía pensar y sentir el californiano, a esa realidad con la que entendió lo que sus 'ex' habían sentido. Incluso hablo con Mark Epston para preguntarle rompió formalmente con él. No lo había hecho y eso le rompió el corazón a Mark, ella trato de animarlo, había descubierto como se sentía Mark. Ahora estaba en su habitación angustiada por un niño de 12… 13 años, se pregunto si Mark se había sentido como ella ahora.

La otra persona en la cabaña que sabía lo peligroso que podía ser un fantasma y, por lo tanto, se había preocupado por Dipper, era su tío Ford. En la tarde usando su llave había entrado en el cuarto de trabajo del chico, y se molesto. Lo primero que vio fueron las piezas de lego, juguetes nada más, había quedado con que ese no era un cuarto de juegos. Pensó en botar todo, hasta que noto los símbolos en la tela del marco de madera, sin tocar nada, vio como un cable salía de su alarma de fantasmas a una caja de lego, la forma en que estaban acomodados la caja, las telas, la sal y la polea de lego tenia mercurio, como última pieza vio los papeles que había dentro de lo que llamo el 'cubo,' fines del camino para las trapas que el mismo le había enseñado a hacer.

Cuando logro juntar todas las piezas en su cerebro y las acomodo, mentalmente se disculpo con su sobrino. Algo improvisado, un trabajo que podría mejorarse, pero no podía negar que estaba frente a una trampa de fantasmas y automática además. Salió de la habitación esperando no haber alterado nada. Volvió a revisar varias veces el aparato para saber si se había activado. Al no entender que 'plan de caza' tenía su sobrino se alarmo cuando se atraso, iba a llamar al abogado. En ese momento volvió el chico, algo más taciturno y cansado de cuando se fue, pero quien no lo estaría luego de vérselas con un fantasma.

Pensó que sería bueno platicar con él, enfrentarse a un fantasma debió ser difícil, podía parecer fácil, pero el miedo visceral que daba la mera presencia de un fantasma o el esfuerzo de ponerse en 'los zapatos' del fantasma para saber que lo ataba a este mundo eran agotadores. Sería bueno que platicaran un poco, tal vez jugar una de sus partidas de CC&+C, para dejar salir un poco de presión. Lo espero por en el sótano y no llego. Esperaba que al menos descansara, pero estaba seguro que no lo haría. Cuando estuviera listo hablarían, de todas formas las lecturas del contenedor aun no se estabilizaban, todo lo contrario se ponían más y más inestables. Por milésima vez se pregunto si debía buscar su arma magnética. Y de paso empezar a convencer a Stanley, casi estaba seguro que el chico era la única persona que lo podría ayudar.

En la antigua casa del alcalde, la feliz pareja y sus amigos del pueblo terminaron de acomodar los muebles, las niñas habían bajado luego de un buen rato, si alguien noto que habían llorado se lo guardo para sí mismo. Aunque podían sentir que la tensión en la rubia había bajado mientras la castaña estaba algo inquieta, de lo que Vanina Faurolo tomo nota mental. Lindsay Miller llego poco después de las siete, justo para cenar con los demás del estofado que habían llevado los Faurolo. La niña rubia comió poco cosa que no paso desapercibida para los presentes, las niñas volvieron a subir con lo que River tuvo oportunidad de pedir consejo a Lindsay, aprovechando su experiencia con niños de esa edad y con sus propios hijos.

-"Solo dale tiempo, apóyala y déjala sufrir." Le respondió la señora Miller, mas como madre que como maestra. "Es algo muy duro, pero no hay mejor forma de hacerlo. Debe de recuperase ella sola y confía en que se recuperara. Tampoco peques de sobreprotectora o de liberal. También hay que pensar que no fue una decepción amorosa, ella aun no sabe que es el amor. Dipper Pines la impresiono, por primera vez en su vida la niña se enfrento a ese sensación que sin llegar al amor llega a doler. Además el chico es buena persona, no creo que fuera cruel a propósito, dudo se el chico supiera que paso…" Las demás tomaron nota de esas palabras River, quien se había topado con esta crisis solo días después de aceptar la responsabilidad de educar a la niña, y Vanina, cuya hija parecía ir muy en serio con un chico que apenas conocían por teléfono y, ahora que sabia donde buscar, por las noticas.

-"En parte eso me intriga, Dipper… es impresionante, incluso Jonathan lo había dice y no solo por lo del fantasma. Pensé que el también sentía algo… pero hoy…" Se detuvo justo antes de decir que le habían dado una bofetada.

-"En muchos aspectos es muy maduro y muy listo, en otros es un niño. Porque exploto así… podrán ser muchas las razones. Puede que las descubra puede que no… en su caso también habrá que esperar." Dijo Lindsay mientras entre las tres acomodaban una mesa. Mientras el Jonathan y el juez revisaban las luces y el alambrado eléctrico. Jonathan no se atrevió a pedirle ayuda al juez y el juez no se metió donde no lo llamaron. Las niñas seguían en la habitación de Pacífica.

Poco después de las ocho la casa ya estaba lista para mudarse, aun faltaban los pequeños detalles sin los cuales el edificio se sentía más como una habitación de hotel que como una casa. Adornos, recuerdos, marcas en el piso, manchas en las paredes, esa sensación presente de humanidad detalles que convertían cuatro paredes en un hogar. Eso era lo de menos, poco a poco irían agregando esas cosas, irían dándole un 'alma' al lugar. No era de extrañarse que las dos estancias que más se sentían como una casa fueran el cuarto del segundo piso y la cocina. En uno se habían relajado la feliz y próxima pareja de recién casados con sus nuevos vecinos y amigos. En la otra los sentimientos de las dos niñas habían llenado las paredes.

La señora Faurolo había pedido disculpas a los demás pues su esposo no había podido volver, empezó a explicar cómo en un negocio como el de transportista era difícil que pudiera tener un horario de trabajo normal, pero no fue necesario eran vecinos y sobraban las explicaciones… Más bien Jonathan y River se sentían incómodos con Carlo, debía serle difícil tener días libres con su familia. Aun así había gastado uno de esos días para ayudarlos, cosa que los hizo muy conscientes que ese era un pueblo perfecto para tener una familia. Con sus peculiaridades claro, eran pocos los pueblos donde había que tener cuidado con los fantasmas, la gravedad a veces se ponía juguetona o podían negarle la custodia de su propia hija a una de las parejas más poderosas del mundo.

Al no estar casados aun y para no dejar ningún mal precedente, el juez, 'aconsejado' por su esposa, les pidió que esa noche la pasaran como las anteriores Jonathan en el motel y River yPacífica en la casa Miller. Todos salieron de la casa a excepción de los futuros esposos, quienes habían tenido poco tiempo 'a solas,' así que tomando como escusa el tamaño del todo terreno y que debía llevar a Vanina y a Grenda a su casa, el juez, se las arreglo para que pasaran al menos una media hora solos. A manera de despedida de solteros para ambos, La pareja quedo en la casa en el mismo sofá donde habían oído el inicio de la discusión entre los niños, esperando a oscuras y simplemente disfrutando de su mutua compañía. Luego de ese momento a solas el juez pasó por ellos. Ya para entonces la juez sabia de los planes de su esposa por lo que había arreglado que Jonathan no se presentara a su casa para desayunar o que saliera del Motel antes de las once de la mañana.

Al cuarto para las diez, Carlo Faurolo estaciono su camión frente a la casa, no estaba solo lo acompañaba Jason Ritter y varias personas más de la mansión. Quienes empezaron a preparar, bajo las ordenes de Ritter, la sorpresa que le tendrían a sus antiguos jefes. Descargaron el camión con lo necesario para recibir a los invitados en el jardín. Dejando libre el camión y a Carlo, pues la señora Yang se había encargado de que todo estuviera listo para la fiesta de bodas del día siguiente y esa era la primera de las dos entregas que haría esa noche. La precisión de todos hizo que el mismo Carlo se sorprendiera, al estar antes de las once en su casa. Como tenían una copia de las llaves, lo que no pudieron dejar listo esa noche, porque se arruinaría si no se alistaba el mismo día, lo levarían el día siguiente. Además a Carlo no le importaba despertare temprano.

Desde que el auto del juez la dejo a las puertas de su casa, el ánimo de Grenda se había ensombresido, no era porque esa noche no había habado con su 'casi novio' austriaco, en la mañana le había dicho al germano que estaría hasta tarde ayudando con la mudanza y posiblemente no podrían hablar la mañana siguiente, él, compresivo, no había dicho más que saludos a Dipper yPacífica, no había comunicado esos saludos al igual que no había comentado nada sobre Marius, sentía que sería como comer un banquete frente a un hambriento. Había tenido mucho cuidado en que Paz no se fijara en la bolsa de regalo, seguramente sabría que contenía y, como su madre dijo, no era el mejor momento. Luego de subir a su habitación se acomodo en el rincón de su máquina de coser, tenía un vestido casi terminado y con pocas modificaciones y detalles podía usarlo para la boda del día siguiente, con el permiso de su mama empozo a darle los toques finales. El 'tru-tru-tru' de la maquina siempre la relajaba y, gracias a años de experiencia, sus manos se movían solas. La cadencia de las puntadas y el compas según la maquina iba clavando la ajuga la relajaron lo suficiente para permitirle pensar.

No fue raro que empezara a pensar en el problema de Pacífica, con la rubia ya eran tres de sus amigas, ya contaba a Wendy, sin darse cuenta había aceptado la amistad de la chica mayor, aparte de Mabel ese verano había encontrado nuevas amigas una mayor, la más 'cool' del pueblo, y la misma Pacífica. Grenda casi nunca se preguntaba como la que por años había sido la más antipática del pueblo, en pocos días había escalado a ser de sus mejores amigas, a veces no sabía quien se había hecho amiga de quien. Fue Pacífica quien al sentirse apartada la había buscado y ella la había aceptado, al sentir esa soledad. O fue la personalidad hasta hace poco oculta de la rubia lo que la había atraído a ella. O bien una mezcla de ambas. No lo sabía y tampoco le importaba.

El 'problema' no era con sus nuevas amigas. El problema era su nuevo amigo, Dipper.

Dipper Pines pasó del anonimato a ser algo así como una celebridad local. Con el problema que en el camino a ese pedestal, había dejado, sin darse cuenta, un rastro de corazones rotos. Primero había sido Wendy, en su caso ella misma era la culpable, aun no entendía muy bien cómo o porque, luego de la declaración del chico habían quedado 'solo como amigos,' la propia pelirroja había entrado en la temida frienzone. Luego había sido Candy, y todo lo que paso en ese viaje en carretera, esa fue la primera vez que vio el 'encanto Pines' en acción, el castaño había entendido, posiblemente porque los perseguían arañas gigantes, que había jugado con los sentimientos de su amiga asiática. Y le pidió perdón… de una forma que volvió a encender el mismo sentimiento que había apagado, y, de vuelta del viaje, su amiga no había tenido el valor de sincerarse de nuevo con el californiano.

Pero el peor caso había sido con Paz.

Ahí si no entendía que había pasado, Dipper había demostrado tener un carácter fuerte, pero ese tipo de 'explosiones' las tenía muy controladas. La rubia le había relatado la 'discusión,' incluso Grenda se había llegado a sentir culpable cuando su amiga relato como justo antes de que el chico explotara, la conversación se torciera de alguna forma a lo de Mabel y la jaula. Unos pocos días atrás ella misma había discutido eso con el castaño, también que él era de los que no dejaban una idea hasta estar conformes. Había notado como el chico parecía mas tenso, incluso si tomaba en cuenta las elecciones y todo lo que una victoria de Bud podía acarrear, en forma del enano albino de su hijo. Pero de ahí a discutir con Pacífica y ganarse una cachetada… el cliché de 'es un chico' quedaba corto.

También supo que el castaño después de la discusión y la bofetada simplemente se había ido, sin más, sin enojarse, sin discutir solo se dio la vuelta y se fue de la propiedad,Pacífica no estaba segura, pero le pareció verlo corriendo desde la ventana de su habitación. Pero Dipper Pines huyendo era algo difícil de ver, a menos que escapara de algo…

-"… de Pacífica?" Dijo en voz baja. "Sera posible..." Dejo de coser, ella había notado todas las señales habidas y por haber del chico Pines paraPacífica… pero, como lo decían algunas de sus revistas, el inteligente de Dipper Pines las había notado…? Esa era una pregunta más que difícil, y que no sabía si tendría repuesta, aun seguía molesta con el chico, pero dado que otras dos amigas estaban interesaras en él y, por si fuera poco, era el hermano de una tercera, prefirió esperar un poco, además el día siguiente iría a una boda, nada menos, y tenía que verse bien. Reviso el vestido al que recién le había hecho el dobladillo, era Beige, de falda holgada con un tirante al hombro derecho, un poco debajo de sus rodillas. Así más tranquila luego de relajarse con su máquina de coser se acostó antes de que volviera su padre.

En la casa del juez, también se acostaron algo tarde, River, asesorada por Lindsay y la niña, a ninguna de las mujeres les sorprendió que la niña supiera tanto de moda, escogió que usar el día siguiente, River no solía ir a muchas fiestas, pero sus gusto en ropa de 'civil,' como lo recordabaPacífica de la vez en que habían ido a Medford, era simple pero elegante. Así que no hubo mucho que hacer para volver uno de esos vestidos en un vestido apropiado para la ocasión. Luego de una llamada Lindsay había acordado una cita para peinado y maquillaje de último momento con una de sus antiguas 'niñas,' que luego de graduarse había estudiado estética. Así también se aseguraba que ni la novia ni la niña descubrieran la sorpresa que suponía estaban preparando en la nueva casa. Afortunadamente luego de hablar con Grenda y gracias a mantenerse ocupada Pacífica había logrado apartar de su mente el incidente de la tarde. Se acostó con River, así mientras River simulaba dormir, pues sin desearlo los 'nervios prenupciales' se habían apoderado de ella, Pacífica simulaba dormir, mientras seguía confundida. En algún momento de la noche ambas se durmieron, River pensando en cómo había cambiado su vida yPacífica pensando en el 'idiota de Dipper.'

Jonathan había dormido en trincheras, en fríos desiertos, en lluviosas y calurosas selvas tropicales, en las calles de varias ciudades donde su cabeza tenía precio aun así conto ovejas, se imagino flotando en un fio, en una playa, se enojo se alegro y en algún momento entre de las dos y las tres am se durmió.

En la Cabaña las cosas estaban como siempre Mabel dormida, Stan abrillantando su colección de cadenas de oro y escogiendo que look usaría para las elecciones, como todo buen estafador sabia que la gente se dejaba llevar más por lo que veía. Y Dipper sentado ante el monitor, pero solo sentado, era casi la media noche y por más que lo intentaba no podía trabajar en sus 'pulgas,' no podía evitar cometer errores tontos, era como si algo le evitara ver lo obvio. Fue como cuando se dio cuenta que se había perdido en el bosque. Siguió todos los pasos: había pensado como había llegado ahí, había localizado su centro y planificado como salir del bosque. El método S.T.O.P. – Stay calm – Think – Observe – Plan – Maten la calma, Piensa, Observa y Planifica. – Aun así le había llevado horas salir del bosque.

Lo que se le escapaba, lo que no podía entender era que no estaba calmado. Cada cosa, cada ruido le hacía recordar a su amiga rubia o la estúpida discusión que mismo había provocado. Era verdad que no era bueno teniendo amigos, era un solitario, en parte por cuidar de Mabel, en parte porque a veces se aburría. Sabía que era un nerd entre los nerds no sobresalía en clases, en deportes o en artes, era el que todos olvidaban cuando tenían que hacer trabajo en grupo, el ultimo que elegían cuando armaban equipos, quien nunca recibía, ni por compromiso, una tarjeta de San Valentín, pero no le importaba, había abrazado esa soledad en pos de cuidar de su hermana, y, hasta esa tarde, no había terminado de entender que no solo se había hecho daño a sí mismo, también a había dañado a Mabel.

En parte le agradecía aPacífica la cachetada, un método algo extremo, pero parecía que le había acomodado las ideas. Supuso que esa sensación era por desconocimiento, nunca había tenido amigos de verdad, así que tampoco había peleado con ellos, aunque lo que más le dolía era la forma en que su amiga lo había visto, cuando lo recordaba la tristeza lo hacía pensar 'Soy un idiota.' Incluso recordaba la mano acercándose a su cara, como no había podido detenerse antes de decirle cosas terribles a Pacífica, y como la mano de la niña se acercaba a su cara muy, muy lentamente.

"Demasiado lentamente…" La cachetada debió de ser cosa de menos de un segundo, pero para él fue más tiempo, tuvo tiempo de pensar que se lo merecía, de detenerle, de saber que al detenerla la lastimaría, de decidir no detenla, de aceptar su castigo y de mover el cuello todo en un parpadeo. Lo supo o, tal vez ya lo sabía, era el 'Mushin,' el tercer estado al que solo había oído mencionar al tío Ford. Había llegado al mushin justo cuando noto la desesperación en los ojos de su amiga, fue una aceptación, como si ella le gritara un silencioso cállate, pero que él no entendió. En ese momento una parte de él se había unido al flujo, la parte que ansiaba disculparse por lo que había dicho, esa parte de su conciencia que sabía que ella no tenía nada que ver con su frustración, esa parte de su conciencia que sabía que lo que le habían dicho sobre como 'cuidaba' a Mabel estaba mal. Paso las siguientes horas tratando de recrear ese momento, pero no pudo.

Faltaba algo, como siempre rozaba la zona en el que debía enfocar su mente en una sola idea, el segundo estado, pero algo lo evitaba, aun no descubría cual pensamiento podía alinear su mente, mil imágenes y pensamientos diferentes la mayoría sobre Pacífica lo distraían. Al menos esa noche logro dormir una hora más, pero como un recordatorio de lo que había perdido esa tarde antes de dormirse recordó que ella aun olía a flores y champagne. Al dormirse su estado de ánimo lo siguió e sueño era la misma multitud, en el mismo lugar de antes, pero con todos los Dippers sentados, el 'Dipper en el sueño' no pudo hacer otra cosa que buscar su lugar y sentarse también, hasta que se despertó para ir a cortar la leña. Al tomar desayuno con su familia. Ya resignado decidió que no la iría a ver de nuevo como ella deseaba… "Ni siquiera tengo la oportunidad de despedirme."

Ese era el Gran Día de su Tío Stan, así que resignado, acongojado y aun algo molesto solo siguió con lo que tenía que hacer, al menos si se ocupaba mucho no la recordaba tan constantemente.

EL desayuno en la casa Miller, fue menos caótico de lo que se podría esperar. La niña rubia había decidido apartar a 'ese idiota' de su mente, para no agriar el día especial de River, ya se había resignado. Ella tenía más vestidos de fiesta que River, pero la idea era no atraer más atención que la novia, así que se decidió por llevarse un vestido de verano rosado claro, sandalias bajas y un sombrero, por si hacía mucho sol, lo había tomado la noche anterior de sus cosas en la nueva casa, pero antes de vestirse para la ocasión fue a 'recoger' a Archivald en su escondite.

"Archivald?" Pensó lo mas 'fuerte' que pudo, al lado del árbol, donde había escondido a Archivald del 'idiota que no quería recordar.'

"Si mi niña?" Respondió el fantasma volviendo a conectar el 'teléfono espiritual' que la unía al fantasma.

"Como pasaste el día?"

"Entre mi bosque y este sitio, algo aburrido estaba." Escucho la fuerte voz del fantasma en su cabeza. "Y tu día? El joven cazador deshacerse pudo de la otra persona que en la casa estaba?"

"Si era el antiguo alcalde…"

"Animada no te veo, pensé que verlo deseabas?"

"Archivald… dejemos eso para otro día sí, ahora no quiero hablar de ese." El fantasma había perdido casi todos los recuerdos de su vida y aun se confundía de cómo funcionaban las cosas en esos tiempos modernos… Pero sintió el dolor que guardaba la niña. De repente un escalofrió recorrió aPacífica.

"Ese desdichado… lo que sea que te haya hecho, pagarme a mi va a tener." Dijo el fantasma, Materializándose en sus dos metros de altura con su cabello y ojos en llamas.

"No Archivald… no lo merece." Dijo la rubia mientras empezaba a sentirse mareada por el repentino ataque de ira de su amigo fantasma. "El no me hizo nada… solo dijo cosas… pero ya todo acabó, no trates de hacerle nada." El fantasma se volvió invisible de nuevo, por el tono triste de su protegida sabia que ella le ocultaba algo. "Además…" Dijo la niña sonriendo sin humor, el no sabe que eres mi amigo, es mejor olvidarlo… Ya no quiero que me quite nada mas." Dijo tomando la esfera del suelo y dirigiéndose a la casa. No tuvo que decir lo que ambos sabían, por más enojado que estuviera el fantasma era casi imposible que pudiera cumplir su amenaza.

"La ceremonia será en la mañana." Empezó la niña. "Nos cambiaremos de casa después de la ceremonia, vendré por tu esfera por la tarde."

"Entonces a mi bosque iré pues invitado a la celebración no estoy, aunque a la dama y al inglés mis mejores deseos doy. En la noche sentirte podre y a esa casa fácilmente llegare"

"No sé si podre decirles pero lo intentare." El fantasma, aun sin sus recuerdos, imaginaba que pensaba su amiga, así que aun enojado con el muchacho, guardo silencio. La niña pensó que esa demostración del fantasma la pondría famélica, pero se recupero antes de llegar a la cocina. Al parecer estar en el bosque en verdad recargaba a Archivald.

Separo la esfera de Archivald, la acomodo en sus maletas, se termino de arreglar y bajo a desayunar. Y despidiéndose del fantasma volvió a desconectar el 'teléfono espiritual.'

En el motel como era su costumbre Jonathan se había despertado temprano, al menos el no tenía el problema de cómo vestirse, Tenia el traje y solo debía alistarlo, para eso había pedido una plancha a la gerencia del motel, que, para su sorpresa, le entregaron. Sin embargo quería dar buena impresión, se lo llevaría y se cambiaria antes de la ceremonia. Como dijo el juez iba a esperar para llegar a las 11 a la nueva casa. Lo que lo hizo sospechar fue que Tanto toco a la puerta de su habitación.

-"Buenos días Jonathan." Dijo apenas este había abierto la puerta. "Listo para el gran día?" Dijo mientras entraba con una bolsa de supermercado.

-"Tanto como pueda esperarse… a disculpa."

-"No te preocupes." Dijo abogado en tono normal. Pero aun así una alerta había encendido en la cabeza de Kimble. "Todd me llamo para que viniera a ayudarte en lo que pueda, dice que las damas están ahora alistándose para ir al estilista." Era una mala escusa, pero Kimble hizo como si la creyera.

-"Estaba alistando el traje nada mas." Dijo con su carácter flemático normal.

-"Y pareces tranquilo como suenas. Creo que, en tu lugar, yo estaría temblando."

-"Estoy nervioso, aunque aun mas sorprendido, para serte sincero el casarme había salido de mis expectativas…" Dijo mientras sienta un liguero estremecimiento por su espalda. "Hasta hace unos días."

-"Si lastima las prisas no pudimos ni hacer una despedida de soltero decente… menos una de verdad." Dijo sonriendo mientras le sacaba una sonrisa al irlandés.

-"En cierta forma es culpa tuya…" Dijo levantando la mano. "Nunca podre agradecerte lo suficiente."

-"No es tanto culpa mía, incluso solo sabía que existías."

-"El chico…?"

-"Justo él me dio tu nombre, creo que se merece el crédito, además no estoy infligiendo ningún estatuto al menos no del condado, es raro pero el ya puede ser tomado como adulto." Dijo acomodándose en el pequeño sofá de la habitación. "A veces me parece que lo planeo todo, pensó que ocuparía a alguien más 'apegado' a Pacífica que a sus padres y me dio una lista y adivina cual era el primer nombre de la lista…" A lo que Kimble no respondió. "Además estaba River, una Jackie Buscarino y Ritter." Creo que lo único que hice fue escoger cual me parecía el más apropiado.

-"Pero igual tú fuiste quien 'gano' el proceso…"

-"Al principio no sabía si agradecer o no, pero luego me sentí como en la universidad, como si me hubieran liberado de algo." Dijo con tono cansado sacando una lata de la bolsa. "No es una Guinness, y puede que sea algo temprano, pero hoy te casas así que puede que sea tu ultima oportunidad de desayunar con cerveza."

-"Aun no he desayunado, además la cerveza de la mañana es una tradición irlandesa, gracias." Dijo abriendo la lata, y dándole un sorbo, en verdad no era una gran cerveza, pero tenía más cuerpo del que esperaba, siendo una cerveza americana. Recordando la última vez que había tomado cerveza de desayuno, en una licencia con su antiguo pelotón en algún pueblo de Gales, cuyo nombre no se había preocupado preguntar.

-"Eso pensé, por eso envié a Thompson por comida." Como si esa fuera su entrabada alguien toco a la puerta. "Hablando del césar…"

-"A media cuadra hay un restaurante de comida chica muy bueno…" dijo el adolescente cuando se abrió la puerta con esa expresión de estar pidiendo perdón. Además me encontré con el señor Faurolo, dijo que les dejáramos una cerveza…" Con lo que se gano una mirara algo reprobatoria del abogado. "Yo traje Pitt de naranja para mí." Si bien 'legalmente' podía tomar cerveza, a Tanto no le parecía buena idea que empezara a beber tan joven.

-"Jonathan te presento a mi nuevo ayudante Thompson, Thompson este es el futuro esposo."

-"Un placer señor…"

-"El gusto es mío joven."

Ponto acomodaron tanto las cervezas, una botella de refresco Pitt y los clásicos paquetes de comida china para llevar en minúscula mesa que tenía la habitación, y los tres se sentaron en el sofá. Poco después la habitación se congestiono cuando Carlo y, su amigo y socio, Will Forte llegaron, ambos parecían salidos si bien no del mismo molde, si salidos del mismo concepto y que los moldes se habían roto por el esfuerzo, entraron llevando dos órdenes grandes de pollo frito, una picante y receta original de cierta cadena, junto con más refrescos.

Luego de las presentaciones y acomodándose como pudieron en la habitación, empezó la tardía y muy 'decente' despedida de soltero de Jonathan Kimble. En un nuevo pueblo, con nuevos amigos y un adolescente con cara de no saber por qué estaba ahí o qué hacer, con bromas de que de lo extraño que ver a Tanto volverse el soltero más cotizado del pueblo. Poco después de las 10 y de que entre Carlo y Will, acabaran con casi todo el pollo y gran parte del arroz frito, los rollos de huevo y el pollo en salsa agridulce. Y Jonathan Kimble se sintió feliz de una forma que tampoco había esperado. Silenciando a los demás Carlo Faurolo con toda la solemnidad que su tamaño podía darle se puso de pie y limpio su garganta un par de veces.

"Jonathan, sé que no nos conocemos hace mucho, pero confió en conocer a las personas y se que eres un hombre con todas las de la ley. Así que permíteme darte un consejo para la vida que te espera." Y mientras todos guardaban silencio continuo. "Si pretendes una felicidad y sabiduría constantes, deberás acomodarte a cambios frecuentes." Nunca pensó que pudiera encontrar una frase con tanto sentido en especial para ese día.

-"Gracias Carlo…"

-"Espera espera aun hay mas…" Dijo el hombretón sosteniendo una tira de papel entre sus dedos "Usa el blanco en estos días y tus números de la suerte son el 45, el 21 y el 93." Dijo mostrando el cascaron de una tradicional galleta de la fortuna. Lo cual saco una carcajada general, incluido Thompson. Luego de eso repartieron las galletas de la fortuna entre los presentes. El único que pareció no apreciar la broma fue el propio Thompson pues en su galleta decía "Eso no era Pollo." Lo que saco otra carcajada general cuando volvió a ver acusadoramente el paquete, ahora vacio, que había contenido el pollo en salsa agridulce. Ya para entonces eran casi las 10 y tanto Carlo como Will se despidieron, pues debían ir a cambiarse para la ceremonia.

-"Entonces te esperamos ve haciendo la salida del motel." Le dijo Tanto a Jonathan. "Cámbiate, luego vamos a mi casa me arreglo y de ahí a tu casa a celebrar la ceremonia. Así aprovechamos y le damos la tarde libre a Thompson."

-"No tengo mejor plan…" Dijo el ex mayordomo. "El juez o alguien más te pidió entretenerme?"

-"Algo hubo de eso, pero también los chicos querían reunirse contigo." Dijo sin cambiar de tono. "Además por más que lo desee no podre quedarme mucho luego de la ceremonia, pensé que al menos pasaría un buen rato con el novio, no creo que me acepten en el salón de belleza... Thompson y yo nos iremos apenas podamos a Medford y volveremos hasta mañana." Como todo abogado sabía que la mejor mentira era no decir toda la verdad, uno de los posibles clientes había concordado una cita para la mañana siguiente en Medford, de forma que apenas le daba tiempo de presentar su renuncia de los Oficiales Electorales. Estaba al tanto de la sorpresa, pero como le había dicho Ritter más temprano, tomar desprevenido a Jonathan seria en el mejor de los casos difícil.

Durante 'la matutina y decente despedida de soltero' de Jonathan. Su futura esposa, junto con Lindsay Miller yPacífica había ido a la casa de una ex alumna, la mejor estilista del pueblo. Mostrando la misma seguridad y buen gusto que cualquier profesional en un ciudad como Los Angeles o Nueva York, la 'niña' de Lindsay, que debía ser de pocos años menor que River, dio su visto bueno a los vestidos que las tres habían iban a usar para la ocasión, habían ido en 'ropa civil' y se habían cambiado ahí, ya cuando salieran estarían listas para la ceremonia. Aun así la estilista empezó a jugar un poco con los accesorios, para luego enviarlas a ponerse batas para empezar a arreglarlas. Un par de asistentes estaban listas para llevar a las damas a limpieza, tonificación e hidratación del cutis y enjagüe del cabello, así estarían listas para que su jefa empezara con su trabajo.

Para River no fue ninguna sorpresa que aparecieran Grenda y su madre, luego de los saludos y abrazos de rigor por parte de la efusiva Vanina y su no menos efusiva hija, luego darle las gracias a Lindsay por ayudarlas a conseguir una 'cita' sin previo aviso.

-"Es para tanto." Le había dicho la estilista, sonriendo. Después de lo cual tanto Vanina como su hija posaron sus vestidos. "Grenda aun me sorprendes, los hiciste tu?"

-"El mío sí, con el de mama… solo la ayude un poco."

-"Un poco? Le bajaste la falda, le cambiaste el cuello y la idea del fajón fue tuya." Dijo Vanina orgullosa.

-"Bueno si…" Dijo la niña sonrojándose.

-"Bien Vanina… sabes el camino, ve a que te alisten para el maquillaje." Agregó la especialista. Mientras miraba a ambas niñas con cuidado. "Chicas no sé si debería o no maquillarlas…"

-"Si quiere le podría dar unas ideas." Dijo la rubia. "Con que se encargue de la limpieza, incluso podría maquillar yo a Grenda, si no le molesta que use su material." Dijo con seguridad la rubia. "Te sentarías para explicarle a la señora?" Le dijo a su amiga.

-"Estoy en tus manos." Dijo sentándose.

-"No creo que sea bueno usar mucho maquillaje, como vamos a estar al sol, tal vez algo de rubor un tono tenue por acá, un poco de brillo en los labios…" Empezó la niña mientras iba indicando sus ideas en la cara de su amiga.

-"Claro si me permite." Dijo al acabar de dar su opinión ante la mirara animada de la estilista. Prisilla consideraba que el deber de una Noroeste era verse bien, así que cada vez que la maquillaban era como una clase de estilo y moda. 'Nunca sabia cuando no habría un empleado cerca.'

La especialista siempre había visto con malos ojos el que una niña usara maquillaje, pero ese par estaban en 'esa' edad y con la seguridad y buen gusto con que hablo la niña, le pareció bien en ese caso.

-"Wow! Hablaste como una profesional Paz." Dijo la castaña.

-"Que esperabas, no voy a dejar que mi mejor amiga no este lo más linda posible." Dijo en un tono que le hizo recordar a la 'antigua' Pacífica.

-"Bien déjame ver si tu madre y River están de acuerdo, además por ahora los lavados deben estar llenos." Dijo la mujer encaminándose a los lavados.

-"Ambas están de acuerdo." Dijo al volver. "Aun no hay lugres libres." Y poniendo aPacífica frente a un espejo agrego. "Mientras esperamos dame tus ideas, así yo misma te maquillarle a ti."

-"Todo esto para distraerme?" Dijo poco después River a sus acompañantes en la sala de preparación, las tres con los ojos cerrados mientras las preparaban con una toalla ligueramente caliente en la cara.

-"En parte, pero porque no disfrutar de la distracción?" Le respondió sin más Lindsay, mientras Vanina reía calladamente, era cierto lo que la señorita Buscarino les había dicho sobre ocultarle algo a su ex jefa.

Y así, entre amigas, River pasó sus últimas horas de soltería.

Todo cuadraba con el plan que Lindsay y la señora Yang habían ideado para la sorpresa. Mientras mantenían distraídos a los novios, como en un ejercicio militar, Jason Ritter y la Señora Yang, terminaban los preparativos para la sorpresa. Sincronizándose con cada 'equipo de distracción' por medio del teléfono. Ya todo estaba listo y arreglado, los congeladores y la comida fresca preparara y los invitados congregados en el jardín trasero de la casa, no esperaron mucho.

Ambos equipos de distracción, el equipo River y el equipo Jonathan. Llegaron casi al mismo tiempo mientras las damas esperaban el juez entro para alistarse y los caballeros bajaban de la camioneta de la mama de Thompson. Los novios no se preocuparon por tradiciones o nada más solo se miraron y muy despacio entraron a la casa, sin pensar en que, desde ese día, sería SU casa, las niñas los seguían, con los Faurolo, los Forte y Lindsay con Tanto como acompañante y en línea detrás, formando un improvisado cortejo nupcial.

Al cruzar la puerta de entrada de la casa tanto Jason Ritter como Jackie Buscarino aparecieron para saludar a la feliz pareja, cada uno con su acompañante, en el caso de Jackie no sabían quién era, pero ambos reconocieron a la paramédico Linda Cardellini del brazo de Ritter.

-"Lindsay te dije que no quería nada muy grande." Dijo River mientras veía a sus antiguos compañeros de trabajo y amigos, listos para acompañarlos en esa feliz ocasión. Los recién llegados se unieron al cortejo luego de saludarse y las presentaciones de rigor.

Kimble miro seriamente a Ritter, pero al ver su mirara relajada entendió que 'tenía permiso oficial' o una escusa factible para que no peligrara su puesto en la familia Noroeste. Era una sorpresa muy especial pues los novios no contaban con familiares para la ocasión, en el caso de Kimble le había dado la notica a su padre nada mas, pero sin poder darle el tiempo para viajar, y lo mismo iba con River, aunque su familia era más numerosa y vivía más cerca, habían prometido visitarla, pero ninguno podía llegar a la ceremonia, más un día entre semana.

La sorpresa de los novios fue suprema al ver a todos los demás invitados, la decoración y los abrazos de felicitación, parecía que toda la mansión se había presentado. Antes que se recuperaran de la impresión empezó a sonar la marcha nupcial. Los invitados dieron unos pasos atrás formando un pasillo al final del cual, en un podio debajo un arco decorado con flores, los esperaba Todd Miller ya con una toga tradicional. No hubo que hacer ensayos, siquiera pensaron en hacerlos, Jonathan y River entrelazaron sus brazos hasta sostenerse las manos y el improvisado cortejo empezó a caminar lentamente hacia el juez. Quien llamando a la atención a todos los presentes inicio la ceremonia.

-"Que se presenten los testigos." Dijo solemnemente. En de caso de River se había hecho un 'sorteo' entre las presentes, el cual gano Jackie. El testigo del novio fue más fácil, nadie le negó ese honor a Jason Ritter. Una vez los cuatro encararon al juez este mirándolos y luego a los invitados, empezó.

"Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, la sociedad les pide que juren que seguirán continuamente en esa condición excitada, anormal y agotadora hasta que la muerte los separe. Dudo que ellos dos ocupen jurar nada, pero aun así es mi privilegio el oficiar… no el atestiguar junto con todos los presentes, la unión entre nuestros queridos Jonathan y River."

Y así las vidas de Jonathan Kimble y River Kristen se unieron.

No hubo anillos más que el que cada uno sentía que lo unía con el otro. No hicieron votos complicados o graciosos todo lo que tenían que decirse ya se lo habían dicho y para los invitados era una boda más que esperada. Con todo hubo llantos de alegría, brindis, abrazos y apretones de mano. La ceremonia fue rápida, para empezar con la sorpresa la fiesta de bodas en que la señora Yang y los demás habían esforzado, la música del mismo equipo de sonido que hacia las delicias del juez en su casa, una alfombra sirvió como improvisada pista de baile para no dañar mucho el jardín. Los amigos del pueblo, las familias que habían empezado a conocer, sus nuevos vecinos, la nuevas parejas, como Jackie y su novio o Ritter y Linda, y los propios novios o ya más bien los recién casados. Jasón saco a bailar a Grenda y Jonathan a Pacífica, de repente el mismo Tanto se vio en brazos de algunas de las empleadas de la mansión, más que nada empujado por un animado Carlo Faurolo, animado por el mismo Ritter. Tanto siguió bailando hasta que se tuvo que marchar cerca de las dos.

Antes de partir hacia Medford debía acabar sus funciones como Oficial de la Elección. Luego cuando los del pueblo se fueron para el Debate Final, la fiesta siguió 'al cargo' de los empleados de mansión que, al no ser ciudadanos inscritos en el pueblo estaban extensos de esa responsabilidad. Incluso parecían seguir turnos y cada cierto tiempo algunos regresaban a su trabajo y otros se unían, todos deseaban estar ahí con sus antiguos jefes y la Señorita. A Tanto le extraño no ver al castaño en la fiesta, pero fue el único que lo echo de menos. Al menos esa tarde Pacífica lo había borrado de su mente.

Tanto solo sabía que Dipper yPacífica habían discutido, así que ahora era el mejor momento para poner en práctica la idea con la que había estado jugando toda la semana. De cómo ayudar a su joven amigo por lo que paso a buscarlo a la Cabaña, al no encontrarlo deslizo una carpeta bajo la puerta.

Mientras la fiesta seguía cada vez mejor en la casa del alcalde, en la cafetería del pueblo otra vez el poco sueño y la sensación de pérdida de Dipper lo habían hecho explotar, contándole la verdad sobre la corbata a su tío Stan, para la indignación de este al sentirse traicionado no solo por sus sobrinos sino que, otra vez, por su hermano. Pero el chico no tenía tiempo de sentirse idiota y bocazas, para él era claro lo que pasaría si el tío Stan hablaba por sí mismo en el debate final. Solo podía ver una solución, recordó que tanto le había mencionado algo al respecto. Así que estaba buscándolo para confirmar.

-"Hola Dipper, Mabel."

-"Tanto, mencionaste algo sobre presentar nuevos candidatos?" Dijo Dipper notablemente alterado. Sin saludar.

-"A sobre eso lamentablemente renuncie a la Junta de Oficiales Electorales."

-"Puede que sea mejor así, recuerdas que me dijiste que aun se podían inscribir nuevos candidatos?"

-"Si, esencialmente la carta del pueblo no dice nada, así que mientras el cargo de alcalde este vacío cualquiera que cumpla con lo del aro y el sombrero puede presentarse para la elección. Cuando un candidato es avalado por la Junta de Oficiales, se le considera alcalde así que la elección acaba. Cambiaste de opinión sobre empezar tu carrera política?" Dijo el abogado, el chico no pido saber su en broma o en serio.

-"No yo pero he tenido desavenencias con mi candidato. Y creo que hay alguien más que podría oponerse a Bud."

-"Espero que así sea, eso me hace sentirme mas culpable por no poder quedarme a votar."

-"Aun estas con esos problemas del trabajo?"

-"Si exactamente mañana mismo debo estar temprano en Medford por lo que me tengo que ir hoy."

-"Te deseo suerte gracias Tanto."

-"Gracias… Dipper recuerdas lo que me dijiste de que me debías un favor?" El chico solo asintió. "Te deje una carpeta en la Cabaña, tenía que entregar esos documentos mañana, pero obviamente no podre podrías entregarlos de mi parte?"

-"Si claro." Dijo el castaño pensando que era un favor muy fácil.

-"Bien te lo encargo y nos vemos el lunes en la oficina, y suerte con Bud…"

-"Gracias Tanto."

-"Gracias a ti y esfuérzate, si alguien puede evitar que Bud gane eres tú." Dijo para encaminarse a la conocida camioneta de la mama de Thompson.

Pero no pudo, al final de todo su planeación, de todos los discursos, de toda la política había quedado encerrado en una nariz de piedra gigante con varias cajas de explosivos y fuegos artificiales. Nunca le paso por la mente que Gedeón trataría de hacer trampa, aun usando magia. Al final su tío gano las elecciones más por hechos que por política, no lo necesito y era más justo, la gente apoyo a Stan Pines por lo como era, no por lo que su sobrinos habían hecho parecer que era. Esa semana había sido muy extraña y se había dado cuenta que debía evaluar no solo como trataba a su hermana sino a su tío y, posiblemente, a sí mismo.

Aun tenia eso en mente cuando llego a la cabaña, seguía impactado, así que no se preocupo por revisar el sobre que le había dejado Tanto. Se sentía Impactado, suponía que eso pasaba cuando te encerraban en una habitación llena de explosivos. Era lo mejor que Stanley fuera alcalde por méritos propios, aunque aun no sabía cómo evitar que se metiera en líos de verdad, pero conociendo a su tío se apañaría de alguna forma. No había contado con que sin Tanto en la Junta de Oficiales Electorales, nadie apoyo a Stan Pines y luego de revisar su expediente criminal fue descalificado, aun con las extremadamente extrañas leyes del pueblo, aun ganando la elección no llego al cargo.

Eso lo tranquilizo un poco, de todas formas sintió una extraña satisfacción mientras lanzaba royos de papel higiénico y huevos a la casa del Tyler Ruedabueno, el nuevo alcalde. Hasta que apareció la policía. Después de hablar con el nuevo alcalde y conseguir que no presentara cargos aunque eso significaba seguir un poco más en política, volvieron a la Cabaña. Sin recordar el favor que le había dicho Tanto. Ya tarde en la noche se fijo en la carpeta que seguramente su tío Ford había acomodado en el escritorio de la computadora, con la cultivada caligrafía de Tanto se leía 'Para Dipper Pines' con los documentos que debía entregar el día siguiente. Adentro había un par de sobres con direcciones, el primero quedaba cerca de la cabaña así que no le preocupaba, pero se quedo de piedra al leer la dirección del segundo.

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Fandom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!