Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Hola mis queridos lectores. Espero que todos tengan un grandioso año.

Espero que no les incomodara mi ausencia. Parece que tome una semana de más, pero tengo la escusa más sincera, tenía un leve bloqueo. Cosas de todo autor a veces las ideas están ahí pero pasarlas a palabras es difícil, esta vez era un poco más difícil. Un evento que, en la serie original, no fue tan importante o difícil, como me gusta un poco más realistas las cosas que en la serie en me costo, espero entiendan que evento fue ese y que les guste mi solución.

Sin más de nuevo les deseo un buen año y espero que disfruten la lectura.

Una nueva entrega. Ya acabaron las elecciones y su sorprendente resultado, ahora luego de una semana muy ajetreada la vida empieza a tomar el paso 'normal' para nuestros personajes. Espero te guste este capítulo y el próximo miércoles (23 de Enero de 2019), si todo sale bien, publicare el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

75. Desayuno.

Archivald había esperado en 'su bosque' desde temprano, totalmente aislado del mundo pues 'el teléfono,' como lo había llamado Pacífica, solo funcionaba cuando ellos dos se ponían de acuerdo. Poco a poco su preocupación por la niña había ido aumentando, llego la tarde y espero aun más hasta el anochecer, no tener noticias de su protegida lo volvía loco. Nunca fue alguien que pensara muy bien, eso el mismo lo sabia así que tenia cuidado, pero ahora estaba desesperado, pensó que ir a verla desde lejos, solo de pasada, no sería problema, sabía a la perfección como llegar a la nueva casa. Si aun no lo había hecho era por respetar los deseos de la niña, cuando paso de media noche ya no pudo soportar la angustia.

Solo iba a echar una ojeada, ver si ella estaba bien. Pensó que aunque era difícil que lo vieran era mejor ir por el bosque, que por el pueblo. Todo había cambiado mucho desde que estuvo por última vez, hacia más de 150 años, pero un bosque siempre seria un bosque, en cambio el pueblo le parecía confuso y extraño, así que rodeo desde la colina de la mansión hasta el pueblo. Llegando a unas manzanas, como les decía Pacífica a esos cuadrados formados por las calles, de la nueva casa.

Solo debía atravesar ese trecho de pueblo donde las casas eran más o menos como él las recordaba, aunque ahora iluminado por las casas y luces en postes, no sentía a casi nadie despierto. Espero un poco, confiando que todo siguiera así, pasaron un par carruajes sin caballos, esos autos, pero nada más y se arriesgo a entrar en las calles. Volaba lo suficientemente alto para no toparse con nadie o con un auto de improvisto, a la altura de un segundo piso. Directo a la ventana de la niña. En el peor de los casos estaría dormida ahora, por lo que no vería nada que no debía ver, ella era una señorita después de todo. La luz de su habitación estaba apagada. Siguió su viaje… solo hacía falta una cuadra… media… la calle… el patio.

Dudo antes de acercarse. Estaría bien ver si ya dormía? Se pregunto, pero ya había llegado hasta ahí que mas podría hacer, tampoco la sentía, como no la había sentido durante todo el día o la vez anterior que habían cortado esa conexión. Sentía a tres personas dormidas dentro de la casa y una estaba en esa habitación. Solo vería si estaba bien desde la ventana y volvería a 'su bosque' cruzo el patio se acerco a la ventana y… Fue como la vez que casi se ahogo en el lago, de repente algo lo succionaba, el arriba y abajo se confundieron por unos instantes y cuando se dio cuenta estaba en un lugar oscuro, trato de moverse, pero era como golpear una pared invisible, que lo rodeaba como un túnel. Recorrió todo ese túnel, se dio cuenta que la pared invisible lo rodeaba todo. Quedo confundido desde que recordaba, todos esos años en la mansión Noroeste nunca había pasado nada así o, al menos, eso recordaba. Fue cuando un recuerdo emergió en su mente. No de esos 150 años sino de la fiesta y un espejo.

Solo una vez había estado atrapado, solo una vez su 'cuerpo' de fantasma había sido encerrado, solo una vez en un espejo de plata, solo por alguien. Intento 'sentir,' desde que era fantasma si se concentraba podía sentir en la oscuridad más absoluta, era como si viera, pero esa visón era distinta no podía explicarlo. Ahora solo podía sentir ese túnel mas allá de esa ´pared invisible' reinaba la más absoluta oscuridad. De nuevo se sentía atrapado. Golpeo con todas sus fuerzas la pero la pared era tan fuerte como invisible.

Luego de unos momentos noto papeles, enormes piezas de papel. Mientas golpeaba y golpeaba intentando romper esa pared o atravesarla, su fuerza se rebalso y empezó a incendiar los papeles, el fuego no lo ajustaba, pero el humo salía y traspasaba esa pared invisible por el 'techo' desapareciendo en la oscuridad, mientras las cenizas y algunas brasas traspasaban el 'suelo' sin problemas, la pared solo lo mantenía confinado a él. Por la luz del pequeño fuego logro ver que estaba en una superficie plana en un espacio inmenso. Era como encontrarse en un abismo infinitamente profundo, el fantasma no quería pensar en esa posibilidad que había 'cruzado' al otro lado y este era su premio por los 150 años de odio mortal contra los Noroeste. Siguió tratando de escapar hasta empezó a cansarse, sin darse cuenta había gastado toda la fuerza que había acumulado en 'su bosque,' recordando como afectaba esa situación a Pacífica se sentó en la pared cilíndrica del túnel. Y espero estaba listo para esperar una eternidad, pero no supo si unos minutos o algunas horas después escucho una puerta abrirse y de repente todo se ilumino. Fue entonces cuando se sintió perdido.

La luz del sol se coló por la ventana, la brillantez y el calorcito en su piel empezaron a arrancarla de la de bruma del sueño, entreabrió los ojos saliendo del sueño, en ese instante donde no estaba ni dormida ni despierta trato de aferrarse al recuerdo del sueño y, de nuevo, no pudo hacerlo. Eso la incomodo y la frustro, ya eran varios días en que tenía 'ese' sueño, de alguna forma sabía que era el mismo siempre, y no lo podía recordarlo. Se sintió así por unos instantes, hasta que el conocido impacto de no saber dónde estaba término de despertarla. Desorientada abrió completamente los ojos para asegurarse que no era la habitación del internado, ni en la mansión y tampoco compartía la cama con River. Siguió un poco desorientada notando más cosas que no encajaban los muebles eran los suyos, pero estaban algo apiñados, podía oír el ruido de… autos y voces y que hubiera tanta luz era raro... Era tarde, por eso el sol había despertado, se extraño un poco, llevaba varias semanas despertándose cuando el día empezaba a clarear, cerca del las seis, era extraño que no la despertara temprano, aun sin estar totalmente despierta eso se convirtió en su principal preocupación.

-"Archivald?" Dijo de repente. Llamándolo en voz alta olvidando que no era necesario… "Archivald?" pensó de nuevo ya mas consiente, su desorientación paso a segundo plano. Le pareció recordar que el día anterior había decidido mantener cortado el 'teléfono espiritual' con su amigo. Recordó algo de la 'cacería de fantasmas,' eso le recordó que podía ser peligroso para su amigo fantasma. Algo sobre el mercurio, aun con todo lo que haba pasado, por más que no deseara recordar esa discusión… Él había mencionado mercurio. Por eso decidido ir con cuidado, era imposible saber si su amigo fantasma estaría seguro en la nueva casa, sumado a lo poco que sabía sobre esa conexión que existía entre ambos. No había conectado de nuevo 'el teléfono' con su amigo incluso eso podía ser peligroso, no quería que le pasara nada a su amigo y menos que él fuera el culpable.

Gracias ese pequeño susto logro orientarse, estaba en su nueva habitación, en el segundo piso de la antigua casa del alcalde. Abajo estarían River y Jonathan, ayer se habían casado, y, aunque ella misma creía que debía dejarlos solos, el señor Miller, en su calidad de abogado, había aconsejado que, dada su peculiar situación legal, era mejor formalizar la tutoría compartida del nuevo matrimonio sobre ella. La ceremonia simple de matrimonio y fiesta sorpresa de habían sido hermosas y con demasiadas emociones para pensar en quien faltaba. Se desperezo y empezó a arreglarse, le pareció chistoso tener que salir de su habitación para bañarse. Aun asÍ las imágenes del día anterior le siguieron llegando.

La ceremonia simple que habían esperado Jonathan y River se había vuelto, gracias a la sorpresa preparada entre sus nuevos amigos y vecinos del pueblo y sus antiguos amigos de la mansión, en una verdadera boda con fiesta, justo como lo deseaban. Aunque al principio, luego de la ceremonia, era my palpable la división entre la gente del pueblo y los de la mansión se lograron integrar rápido, los pocos que tenían amigos en el pueblo, o más que amigos, pronto sirvieron de puente y al final la fiesta acabo con diversos grupos de invitados, siempre con una mayoría marcada de los empleados de la mansión, para todos era una ocasión para celebrar y eso hacía que la buena voluntad de todos estuviera en lo máximo. Y Claro ella paso de ser Pacífica a ser la Señorita, de nuevo, pero tampoco le preocupaba mucho.

El único problema era los pocos puntos en común así que las conversaciones divergían a estos, así que entre más se adentraba la tarde mas se enfocaban en el tema de moda en el pueblo, las elecciones, posiblemente las únicas que verían dado que las anteriores habían sido hacia más de 100 años. Hablar de las elecciones era hablar de los candidatos, el candidato que llevaba la delantera era Stan Pines y si hablaban de un Pines el nombre Dipper no tardaba mucho en emerger. 'Como si no fuera suficiente además de ser idiota es famoso.' Se había dicho en el momento aunque lograba no desanimarse pensando mucho en él.

Fue cuando más por casualidad que por espiar, La Señora Yang quien aun estando en la fiesta mantenía, de alguna forma, un ojos siempre en la mesa de 'bufet' noto que se estaba acabando los bocadillos y la niña se ofreció a ir al congelador, que habían instalado en la cocina por mas. Estando en la cocina, por la ventana abierta escucho a la señora Miller y la madre de Grenda, que se habían apartado de la fiesta platicando.

-"…Vanina no te preocupes, es normal a su edad, además un chico europeo, por si fuera poco un aristócrata con titulo y todo, es el sueño de la mayoría de las niñas, solo déjala ser. Además él está en Europa y según Carlo ha sido todo un caballero y conociendo a tu esposo, me sorprende que pudiera siquiera hablar tranquilamente con él, ni que decir que el acepte esa amistad. Ese chico es valiente e ingenioso, como mínimo." Era obvio de quien estaban hablando, aunque Grenda era su mejor amiga, era mejor no meterse en su 'romance,' además ya tenía muchos problemas con su propia 'vida sentimental' intento desaparecer antes de oír algo que no debía, pero no pudo.

-"Pero señora Mi… Lindsay." Dijo Vanina era difícil hablar como adulta con una de sus profesoras. "Luego de lo que paso ayer… bien es difícil para River estar en esa situación, igual lo seria para mi si entre Grenda y él… si alguno de los dos solo se impresionara con el otro…" Eso freno el plan de desparecer de la rubia. La señora Faurolo no había dicho ningún nombre, pero era muy claro que se referían a ella y al idiota. Por un instante deseo con todo su preadolescente cuerpo, ya con las hormonas a punto de ebullición, irle a reclamar a River.

-"Primero." Dijo la señora Miller usando un tono de maestra que hizo que la misma Pacífica pusiera atención. "Vanina no puedes comparar a las dos, cada niño es único. Luego tampoco puedes compararte a ti y a Carlo con River y Jonathan, ustedes tienen 12 años de experiencia como padres, ellos aun no sé como verán a la niña, es más que obvio que la quieren… pero creo que aún hay mucho de la sensación de que ella es 'la Señorita' antes de que es Pacífica. Claro que pueden lograr ser más que solo eso, aunque no es algo que se construya en unos días. Solo recuerda como te sentiste cando saliste de maternidad con la niña en tus brazos, y trata de comparar esa sensación con la que tienes ahora, no es que ese camino es el que está empezando River, pero si uno muy parecido."

Vanina solo acato a asentir con la cabeza, mientras Pacífica parecía congelada sin saber qué hacer, ya con su preadolescente indignación hacia su… ¿tutora? totalmente diluida.

-"Tu hija se debió impresionar con el chico austriaco." Continúo Lindsay. "Además el chico debió notar algo en ella, no podría decirlo como profesional. Lo que debes aceptar es que mayor, solo un par de años mayor, pero a esa edad dos años es mucho y además… es huertano. Eso hace que los niños maduren más rápido, no podría saber cómo fue educado. Que quisiera hablar primero directamente con Carlo es muy revelador. Así que no te preocupes y déjala seguir, deja que disfrute esa sensación o, si es el caso, deja que la sufra. Es una etapa por la que debe pasar y no sabemos que podría pasar luego."

-"Es raro como todo se mezcla." Dijo Vanina. "Carlo acepto hablar con Marius luego de que Dipper le dijera que era un buen chico. Es un poco cabezotas lo sé desde que empezamos a salir, pero parece que sabe a quién ponerle atención."

-"Si es raro en menos de un verano ese chico…" Empezó la maestra, para volver a centrarse en lo que su ex alumna necesitaba. "Creo que entre él y Pacífica paso más que una discusión, pero mientras no me repregunten prefiero no meterme. Ambos son únicos, cada uno a su manera se salen de cualquier molde, la niña es sorprendente, la conocí en mi casa y él… bien ahora está metido de lleno en la política del condado. Por eso solo puedo ayudar dando generalidades, es como ver una fotografía, no sabes que paso antes de ese instante o que paso después. Solo puedes decir que pasa en ese momento..." Carlo Faurolo llego para invitar a su esposa a bailar y ambas mujeres se alejaron dejando a una muy confundida niña aun sin saber que pensar.

Pacífica no se movió, que diferencia había entre estar impresionada y enamorada, ella creía que quería al idiota, aun luego de lo que le había dicho no podía negar ese sentimiento, pero también que sabia ella del amor? Además cual era la diferencia entre Dipper y Marius, aceptando que Dipper era el más joven de los dos, el menos refinado y el más idiota. Cuando hablan uno del otro se sentía un respeto mutuo, o más que respeto del lado de Marius, aunque no sabía si eso se debía al carácter del germano, más rígido, ante el californiano, más liberal.

Ella misma aceptaba que para las chicas que conocía y como había confirmado su amiga Amana, la prima de Marius, él austriaco era considerado el más guapo de los dos… se sonrojo al pensar eso pues ella no compartía esa opinión, pero eso era lo de menos. Lo más importante que había dicho la señora Miller era que Marius era que Marius era más maduro, si lo pensaba bien no se imaginaba a Dipper haciendo lo que Marius en la fiesta, presentarse a sí mismo con Grenda… fantaseo con eso alguna vez, aunque sabía que el castaño nunca haría eso con ella, y hasta ese momento había pensado la razón era porque era un idiota, pero lo que ella había llamado 'idiotez' no sería 'inmadurez'? Sin dase cuenta ya estaba frente a la señora Yang con el recipiente de canapés.

Eso le había abierto los ojos a algo, aunque no sabía muy bien que era, podría ser esa inmadurez la que lo había hecho decirle todas esas cosa, seria ella inmadura por haberlo callado de una cachetada… no la cachetada se la merecía. Pero quitando eso del medio volvía a lo que pensaba antes de esa 'discusión.' Ella sabía como Dipper la había cuidado desde la gala, empezando por ayudarla a conocer mejor a Grenda y siendo una especie de ángel guardián cuando sus padres la habían sacado del valle. Pero en el pueblo había ayudado, salvado o aconsejado a quien necesitara, en su caso fue por ser ella especial para él o por su, aparente, necesidad de ayudar a todos. Prefirió dejar esa línea de pensamiento sino se deprimiría en la fiesta de River y Jonathan, pero solo lo puso en un compartimiento en su mente, luego de la fiesta sabía que volvería a pensar en eso.

Se 'puso' la cara de niña alegre y despreocupada que usaba cuando acompañaba a sus padres a algún evento. Pensando que no podría animarse de nuevo tal y como estaba antes, hasta que poco después Grenda la encontró. Una cosa era ponerse la cara alegre, otra mantenerla y sentirse triste con su amiga cerca, así que Pacífica no necesitó aparentar estar alegre, lo bueno de los amigos era que te aceptaban si estabas triste, te aceptaban si estabas alegre y en ese momento esa sensación fue lo suficiente como para volver a meter al idot… al posiblemente inmaduro Dipper en una esquina de su mente sin que le dejara disfrutar la fiesta.

La fiesta iba muy bien y con planes de seguir por la noche, pero los vecinos debían ir al debate donde un 'beso de águila' declararía el nuevo alcalde. Los primeros en irse fueron el juez Todd y Tanto, que eran parte de los oficiales electorales. Incluso algunos de los empleados de la mansión decidieron ir a ver 'el desenlace de la campaña electoral más extraña de la historia,' aun con ellos fuera la fiesta continuo. Vieron fuegos artificiales que debían anunciar el final de la elección. Intrigada por el destino de los Pines, fue a ver la televisión no se sorprendió ver que no había sido la primera en interesarse, lo que no esperaba era las caras de preocupación que vio.

La noticia del angustiante final de la elección se esparció como pólvora por el patio de la nueva casa. Antes de que Shandra Jiménez, la locutora, terminaba la nota, donde las imágenes de un confundido Bud, en un traje bastante ridículo para su edad, era llevado esposado por Blubs y Durland, Jonathan y River entraron para congelarse al verla, sola entre todos, en el sofá frente al televisor, la cara de la niña perdía toda expresión mientras veía a Stan Pines, aferrando a sus sobrinos bajo sus brazos, en la nariz del monumento del alcalde y saltando de ella, justo antes de que explotara entre los fuegos artificiales, luego la cámara se movía buscando a los Pines, para enfocarlos justo en el momento en que el águila besaba a Stan Pines y el público, aparentemente ajeno o sin importarle el intento de asesinato, lo ovacionaba como nuevo alcalde.

Pacífica recordó esto justo cuando se limpiaba los dientes y se golpeo la encía con el cepillo. Aun no entendía como se había sentido en ese momento, asustada, furiosa, melancólica, una mezcla de todo? Podría ser que estuviera en shock? El no preocuparse cuando vio a Dipper colgando de la cuerda era por el shock? El shock le había hecho pensar que, aunque en esa ocasión, no era que Dipper desinteresadamente se enfrentaba a la muerte, sino que el peligro llegaba por sorpresa, el iba a estar bien. Sabía que no eran en directo al ver la noticia ya estaba oscureciendo, y había sido filmado con luz natural, pero eso no era certeza. No fue a verlo porque estaba segura de que estaba bien, aunque deseaba verlo más que antes, ya no solo para saber porque se había comportado como un idiota, solo quería saber que estaba bien. Aunque al final, aun no sabía si por miedo o que no salió de la casa.

Poco después de que terminara el noticiero, los Faurolo volvieron y Grenda la acompaño a su habitación, no se dio cuenta en ese momento que la fiesta de River y Jonathan había acabado, o como había legado con Grenda a su habitación, mientras su amiga la acompañaba en silencio, las cosas de la fiesta fueron recogidas el día siguiente las devolverían a la mansión. La única cosa de la que se entero luego fue de qué, gracias a su expediente criminal, habían descalificado Stan Pines y el nuevo alcalde era alguien que ni siquiera podía recordar. Cuando acabaron de acomodar todo lo de la fiesta los Faurolo volvieron a su casa así como los Miller y los Forte a las suyas, y los empleados a la mansión, ella había bajado a despedirse de ellos. Recordaba cómo se veían preocupados por ella, pero esa preocupación nunca llego a entenderla del todo, Grenda había sugerido una pijamada solo ellas dos, antes de que River o Jonathan pudieran decir algo Vanina Faruolo había cambiado el tema dejando la pijamada de inauguración para otra ocasión, cuando ambas estuvieran menos cansadas. Luego se acostó y se durmió, aunque aun se sentía cansada como si no hubiera dormido.

Después de tanto, aunque ella misma creía que no era la única causa o, aunque le costaba admitir que en verdad fuera así, ayer estuvo a punto de perder la oportunidad de arreglar o, al menos, entender que había ido tan mal la última vez que se habían visto, sin mucho más en la cabeza se empezó a vestir, no lo pensó mucho se puso su ropa favorita, su madre se habría molestado con ella porque lo había usado dos veces ya, el vestido rosa claro de una sola pieza y mallas negras. Al notarlo, solo por el placer de ser ella misma, busco sus botas de piel, el cinturón y la chaquetilla rosa que iban juego. Por un par de segundos pensó ponerse todo el atuendo y tomarse una selfie y enviársela a su madre, pero era mejor que no supieran su nuevo número móvil. Además no era como en la mansión no debía verse siempre como para un desfile así que no se maquillo y dejo la chaquetilla y los accesorios donde estaban, solo poniéndose unas pantuflas para salir de la habitación. La casa no era el silencio de la mansión, que la hacían sentirse en un templo o en un mausoleo, era interesante como la casa se oía viva. Mientras se encaminaba a las escaleras buscaba alguna escusa para poder ir a hablar con él, conocía el pueblo y La Cabaña del Misterio solo estaba a unos pocos minutos. Incluso podía averiguar qué tan segura era la casa para que volviera Archivald. Además tenía hambre y desde las escaleras lo que fuera que estuviera cocinando River olía delicioso.

-"Buenos días!" Dijo mientras entraba la cocina.

-"Buenos días linda, descansaste?" La saludo River desde la mesa, frente a una tasa que olía deliciosamente a café recién hecho.

-"Buenos días Pacífica. Que tal tu primera noche en la nueva casa?" Dijo Jonathan desde la cocina. "Espera un poco y tendré listo el desayuno, al parecer todos estábamos un poco cansados anoche." Dijo mientras seguía cocinando algo, el aroma dulzón de la fritura en mantequilla caliente le abrío más el apetito.

-"Si un poco…" Dijo la niña bostezando." Pero aun así River noto que veía extrañada a Jonathan, inconscientemente hizo girar el anillo que desde ayer tenía puesto. "Jonathan fue el primero en entrar en la cocina hoy…"

-"Me parece injusto que Lindsay… la señora Miller no me dejara entrar a la cocina, pero ahora esta es 'mi cocina.'"

-"Tu cocina…?" Dijo River en un tono falsamente enojado, sonriendo levemente y tomando un sorbo de café.

-"Nuestra?" Respondió sonriendo su esposo.

-"Aun tenemos que ver cómo nos organizamos no crees Pacífica?" Introdujo a la niña a la conversación dejándola un poco pérdida.

-"Bueno sobre la cocina pues… bien… yo… este…" Dijo mientras se ponía ligueramente roja, aparte de unas pocas ocasiones, para ella la cocina era un territorio desconocido. "Creo que eso está algo fuera de mis limites." Para entonces Jonathan había dejado el sartén y se había acercado a la mesa.

-"Pues creo saber que podemos hacer." Dijo con una sonrisa entendiendo a la niña. "Quieres ayudarme con el desayuno?" Pacífica había ayudado en la cocina de los Miller, nada muy complicado, pero la cara que tenia Jonathan le decía que hoy sería distinto.

-"Si me dices que hacer…"

-"Pues será un honor darle clases señorita." Dijo de repente más formal de cuando trabaja en la mansión, además Pacífica noto el cambio de tono en la palabra 'señorita,' no la dijo en la misma forma que decía 'Señorita' solo una semana atrás. Y para completar el irlandés extendió un poco sobreactuadamente la mano, como si fuera un baile formal y le pidiera una pieza.

-"Sera un honor caballero." Dijo Pacífica siguiendo con la broma se levanto, tomó los costados de su falda e hizo una pequeña reverencia, para luego poner la mano en la mano extendida de Jonathan para que este la condujera a la cocina. Y le pusiera un mandil.

River, que estaba pensando en las cosas por hacer ese día, no pudo evitar sonreír ante la broma con que su… ¿familia? Había empezado el día. Más aun tomando en cuenta que solo unos minutos antes Jonathan le había evitado entrar, muy cortésmente, a la cocina. Al verlos no pudo evitar recordar la noche anterior, no… 'la noche de bodas,' sino en cómo habían decidido actuar respecto a Dipper Pines. Si la cocina era territorio desconocido para la niña, el educarla era todo un universo nuevo y, por si fuera poco, peligroso y, debía aceptarlo, aterrador para ellos.

La noche anterior ya era niña se había ido a acostar y antes de ir a su propia habitación, aun preocupada por lo que había pasado durante el debate decidió subir a ver como estaba. Como la niña no solía cerrar las puertas, en la mansión las puertas de la familia Noroeste eran automáticas y 'privacidad' era un lujo que, al parecer, solo tenían los empleados, pensó un rato entre solo cerrar la puerta o ver como estaba, al oír como la respiración pausada y rítmica de la niña, decidió entrar sigilosamente. Siempre había un ejército de mucamas en la mansión y, supuso, en el internado, pero aun así el vestido de fiesta estaba pulcramente acomodado. Aun sintiéndose algo culpable por irrumpir, le acomodo la cama, se extraño que la niña se hubiera movido tanto como para desabrigarse y ahora estuviera tan profundamente dormida. Pensándolo mejor era lógico, ese día había sido agotador tanto física como mentalmente, mas aun para la niña y sin saber porque le dio un beso en la frete, mientras niña seguía respirando pausadamente. Sin más salió de la habitación.

Kimble aun no se había cambiado y estaba perdido en sus pensamientos, moviendo la mano haciendo brillar la pequeña cinta dorada, única pieza de joyería que aceptaba a usar, como si aun no captara bien como había cambiado su vida ese día, cosa que River comprendió absolutamente.

-"Lo aceptó mejor de lo que pensé." Dijo al cerrar la puerta, quien fuera que había diseñado esa casa sabía que los padres a veces necesitaban 'intimidad,' como había confirmado ella misma, la habitación principal además de estar en el piso de abajo estaba muy bien aislada acústicamente.

-"No sé si lo aceptó o solo se está negando a aceptarlo…" Respondió su esposo, sin alterarse dejando de ver la alianza. "Es normal que ante algo tan… contundente la mente se niegue a ver la realidad. Creo que mas que tranquila aun esta en shock."

-"Incluso a mi me cuesta entender cómo pudo ese hombre… sabia que Bud y los Pines no tenían relaciones exactamente cordiales pero llegar a eso, es demasiado."

-"El problema no es Bud o sea sí, pero es el problema de 'turno,' es la otra cara de decir que el chico es un imán para problemas, que pasara si la próxima vez el 'loco de turno' tiene un arma."

-"No creo que sea para tanto…" Era difícil pensar en que en verdad alguien quisiera hacerle daño a un niño de 12 años.

-"En verdad lo crees?" Entendió por su forma de hablar su punto o, al menos, lo suficiente. "Has oído lo mismo que yo sobre ese chico… Es más que un imán para problemas, el suele solucionarlos. Aunque no es el príncipe azul, el caballero de la noche o alguno por el estilo y está bien que no sea así… bien y mal. Solo tiene 12 años y es admirable, cuantas veces se ha enfrentado a cosas que van más allá de lo que otro niño soñaría con manejar. Diez, veinte o más veces, acepto que este pueblo es extraño, pero él es más extraño aun. River temo por Pacífica…" Dijo con un hilo de voz, River lo miro y vio una expresión que nunca se habría imaginado en el. "Te dije que no habría más secretos… bien yo fui soldado y… no ahora no importa que mas." River tomo su mano cariñosamente.

-"Ese chico no lo puede evitar." Continúo el irlandés. "Ni siquiera debe ser consciente de ello, posiblemente esté en su personalidad o algo. Él es, aunque no lo quiera o lo sepa, un héroe, es hábil, inteligente, desinteresado y todo lo que un héroe debe ser, pero es solo un chico de 12 años. Temo que Pacífica sufra el lado silencioso de los héroes, el que nunca tiene publicidad o no la suficiente. El de quienes esperaban en casa, no a los héroes, los que esperan a los padres, esposos, novios y seres queridos. Los que esperan que todo salga bien, pero se ponen a temblar al pensar que noticias podría traer la siguiente persona que tocará a la puerta… Yo mismo lo he vivido, le di el adiós definitivo a un héroe de guerra, cuando era joven, era mi amigo. Salió de su casa para el atlántico sur y volvió en un ataúd. Aun recuerdo a su familia, a ellos no les importaba que él fuera un héroe, que los altos mandos e inclusive la reina dieran su pésame, sus reconocimientos o sus medallas. A esa familia poco le importaba que mi amigo fuera un héroe, a ellos les importo que muriera. Y ahora me enfrento a esa misma sensación. No niego que el muchacho sea de admirarse, pero igual admire a muchos compañeros que ahora descasan bajo lapidas, con la palabra 'HÉROE,' volviéndose un recuerdo cada vez más lejano, pero aun doloroso. No quiero que Pacífica pase por eso, mucho menos aun siendo una niña. Podría decir que ahora me alegro que el mismo chico le rompiera el corazón, antes de que fuera demasiado tarde." Era la primera vez que River lo veía así casi llorando, que mas secretos tristes podría tener el hombre que ella amaba, no lo sabía.

Por eso no beso no con pasión, sino con ternura. Ella había notado que el señor Kimble era más que un simple mayordomo, antes aun de que se atreviera a llamarlo Jonathan. Había entrevisto lo mismo, pero se negaba a creer que un niño pudiera tener esa suerte, o ese destino tan cruel. Aunque Jonathan estaba en lo cierto, no podría saber que sentiría la niña o que había sentido en ese momento durante el noticiero. Abrazo más fuerte a Jonathan.

-"Yo tuve un amigo…" Empezó a decir calmadamente. "Nos conocimos en la primaria, no sobresalía mucho en nada, no era deportista tampoco era un gran estudiante, pero éramos amigos… un día luego de salir de clases hubo un accidente de esos sin sentido, de esos que simplemente pasan… el estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, nunca llego a graduarse. O nada." Dijo un momento mientras miraba al infinito o a sus recuerdos. "Nunca pensé mucho en él antes del accidente, ahora lo recuerdo de vez en cuando. Era solo un amigo y murió." Jonathan sintió como temblaba levemente y ahora fue su turno de abrazarla fuerte. "No es que no me importe lo que pasaste o por lo que paso la familia de esos amigos tuyos, solo que la vida pasa y tanto los héroes como los demás no tienen la vida comprada. También ahora estamos muy afectados por lo que hizo ese Bud, pero no se puede vivir temiendo el futuro."

Después de eso habían platicado un poco más, y era cierto. Al final las palabras de la señora Miller le parecieron las más razonables a River. No debían intentar controlar a Pacífica, ya había sufrido mucho por el control de sus padres, debían estar ahí para aconsejarla y guiarla, pero no controlarla. Decidieron no tocar el tema Pines, esperar a que la niña quisiera abrirse, o, en último caso, confrontarla, aunque confiaban que Pacífica fuera de las que enfrentaban sus problemas de frente.

Así había empezado su 'noche de bodas.' Lo que paso después no venia al caso en ese momento o así peso River. Mientras Jonathan seguía preparando lo más parecido a un desayuno irlandés, con los ingredientes que tenían y, de paso, dándole una lección de cocina a Pacífica.

River conocía el desayuno irlandés, lo era buena noticia para su doctor, o, al menos, eso pensaba. Decir que el desayuno irlandés o 'completo' era copioso podía quedarse corto, usualmente solo se preparaba algun un fin de semana o día feriado, para poder comer una sola vez durante el día y seguir con energías hasta la tarde, en Irlanda había locales que vendían este desayuno como plato del día, todo el día, los 365 días de año. La versión, pues era una tradición que cada ciudad o incluso cada barrio tuviera su propio desayuno, que había empezado a preparar su esposo parecía ser huevos fritos, tocino, frijoles rojos en una 'sopa' o crema de tomate, vegetales y hongos fritos y, al menos, una variedad de queso. Sin contar pan fresco o tostado, tortas de papa, té, café, mantequilla, pasta para untar de anchoas o caviar, cocoa, leche, jugo u otro complemento. Afortunadamente entre los 'regalos' que habían recibido en la boda estaba todo un surtido de especias y los suficientes ingredientes para mantener su despensa y refrigerador por unos días, 'mientras se acostumbraban' al vecindario.

Cuando Jonathan le había dicho que no se molestara por levantarse temprano que él se encargaría del desayuno, por su mente paso un desayuno normal en la cama, perro al volver a abrir los ojos un rato después se dio cuenta que no sería así. Al ir a la cocina lo encontró quejándose un poco de no tener los dos tipos de morcilla tradicionales irlandeses (el Black y el White Puddin), pero, como buen mayordomo, eso no era algo que lo detuviera, mas teniendo a la mano los remanentes de los canapés de la fiesta. Se había arreglado con salchichas para tener los encurtidos, y de la misma forma, usando la licuadora, atún y con papas tenia los ingredientes listos para hacer una pasta para untar, tortitas de papa, los frijoles que estaban casi listos y, amablemente, la saco de la cocina mientras le serbia una taza de café.

-"Así que Pacífica." Dijo el mayordomo a la niña después de decirle la receta de los frijoles y la crema de tomate a la niña. "Debes tratar de seguir la receta, pero no es rigurosa, aun no tenemos muchos ingredientes en casa, tenemos que ir de compras… así que usa tu imaginación, intenta mezclar los sabores en tu cabeza antes de agregarlos en la olla, y pero como hoy es la primera vez antes pregúntame." Dijo mientras revisaba la olla donde de madrugada había puesto a cocinar los frijoles. "Ya están listos, ahora debes condimentarlos y hacer la pasta de tomate." La niña empezó a mover ocasionalmente los frijoles mientras preparaba los vegétales, todo siguiendo las instrucciones tanto de seguridad como de cocina que le había dado Jonathan.

Durante esos días con el matrimonio Miller, Pacífica había descubierto lo feliz que hacía a la gente el simple acto de comer, más si comían algo delicioso, algo que ella nunca había pensado antes... Y ella sentía esa felicidad, o más bien provocar esa felicidad, como uno de los placeres más grandes de ese nuevo mundo. Por lo que mientras tomaba a su cargo parte del desayuno lo hacía como si esos frijoles fueran lo más preciado del mundo además de que tenía un apetito voraz, cosa que pensaba que era por tener que imaginar como sabría lo que estaba preparando. Estaba muy ocupada en cocinar como para poder recordar lo que había pasado anoche y también para recordar que, desde que había conocido a Archivald, su apetito era un reflejo de la fuerza del fantasma.

Fue cuando lo impensable paso o, al menos a ojos de Kimble, no había té. Había preparado primero el café tomando en cuenta el gusto de su esposa, pero mientras todo lo demás estaba listo, había decidido empezar con su té de la mañana y para su horror el té no formaba parte de las provisiones que habían preparado para esos días. Algo tan fundamental, al menos para el irlandés, que siquiera estaba en duda que debían tener. Para la niña sus padres nunca habían ordenado darle café o té, por lo que mientras ella no se interesara estaría bien con jugo. Para River el café estaba servido, pero Jonathan tenía una cara que hizo a River apurar su tasa.

-"Iré a la tienda de la esquina, pero no esperes mucho más que té de bolsita." Dijo caminando a la puerta. "Por la cara de agradecimiento no tuvo que decir mas mientras Pacífica dejaba salir una sonrisa sin dejar de prestar atención a lo que cocinaba.

-"Ya que vas a la tienda…" Agrego Jonathan desde la cocina. "Podrías el periódico?"

-"Si querido…" Dijo sonriente mientras Pacífica sin dejar de cocinar sonreía y Jonathan miraba extrañado como la puerta se cerraba. De todas formas aunque aun en ayunas River sabía que el desayuno no estaría listo en al menos otra media hora, y en cierta forma el conseguir té era una de sus obligaciones como esposa, será bueno tener algo de fruta, el desayuno que preparaba Jonathan estaba mal balanceado para la niña. Tampoco confiaba mucho en eso la tienda más cercana era solo una tienda de conveniencia.

La tienda era de la cadena 'Dusk 2 Dawn,' perteneciente a industrias Noroeste, lo que le pareció un poco irónico a River, aunque debía acostumbrarse, desde el Centro Comercial a el hospital, casi todo en el pueblo se relacionaba con sus antiguos patrones, de una u otra manera. Eso podía afectar su relación con los vecinos aunque, hasta el momento, tanto ella como Jonathan y Pacífica habían estado 'apadrinados' por los Miller, los Faurolo y Tanto. El problema podría ser para la niña ya que entraría a clases en poco más de una semana, pero eso era dentro de una semana tenían tiempo, por lo que había visto, aparte del 'incidente Pines' tenia al menos dos amigas en el pueblo además de Grenda.

-"Buenos días." El encargado un hombre de mediana edad la saludo de una forma animada y natural. "Que se le ofrece?"

-"Buenos días." Respondió River de la misma forma. "Tiene té?"

-"Al fondo en las hieleras…"

-"A perdone no refresco sino para hacer…" Dijo algo incomoda. "Ya sabe para tomar caliente."

-"Ahhh… Si claro perdone señora…"

-"River, River Kristen." River pensó unos instantes ya que ahora era una mujer casada, debía dar su apellido o el de Jonathan, todo había sido tan rápido que no había tenido tiempo de pensar en eso. "Perdón River Kimble…" Dijo enrojeciendo un poco. "Aun no me acostumbro."

-"Ah usted es la de la boda de ayer, en la vieja casa del alcalde o me equivoco?"

-"No, digo si…" Respondió ante el interrogatorio. 'Pueblo chico.' Pensó. "Nos mudamos ayer y también ayer fue la boda. Señor…"

-"Un gusto señora Kimble me llamo Aarón Springer." River se dio cuenta que era la primera vez que la llamaban 'señora Kimble' y en verdad no sonaba mal. "Bienvenida al pueblo." Continuo Aarón, pasando la mano por sobre el mostrador. "Y Felicidades."

-"Gracias Señor Springer."

-"Somos vecinos solo Aarón, por favor."

-"Gracias Aarón. Y yo River."

-"De nada River, si busca té en bolsitas están el pasillo tres."

-"A Muchas gracias, mi esposo lo prefiere al café…" Dijo mirando detrás del, tal vez demasiado, cordial dependiente. "Podría darle un periódico también, aun no contratamos uno para entrega a la casa." Era divertido decirle a Jonathan esposo le había salido tan natural que casi ni se dio cuenta.

-"Bien si lo desea aquí podemos hacerle la subscripción al Gravity Falls Gossiper."

-"Si sería buena idea." Pensó River en voz alta. Con lo que el dependiente saco de debajo del mostrador una cartulina con la suscripción. "Solo ocuparemos sus datos, en dirección solo ponga antigua casa del alcalde."

-"Gracias señ… digo Aarón." Dijo mientras empezaba a llenar la boleta.

-"Ni usted ni su esposo son de aquí verdad?"

-"No." Respondió River malentendiendo la pregunta. "Yo soy de Colorado, pero mi esposo es irlandés."

-"A interesante…" Rectifico Aarón. "Pero me refería a que ninguno es del pueblo… Ustedes… y su niña son la primera familia en mudarse al pueblo desde hace varios años." Al parecer aun no se había corrido la voz sobre Pacífica, cosa que era buena, por lo que River no corrigió a Aarón. "Pero ahora que lo menciona si su esposo es irlandés no creo que quede conforme con una bolsita de té común."

-"Bien tiene algo de razón, recién nos mudamos así que ni siquiera hemos ido de compras."

-"Déjeme revisar…" Tras buscar en la trastienda volvió con una cajita de te ingles en bolsitas. "Al menos es mejor que el normal o eso creo, es mi favorito por eso lo vendemos acá."

-"Gracias Aarón creo que a Jonathan le encantara… Tendrá también frutas?

-"No se preocupe señora River, somos vecinos, además creo que son amigos de Todd Miller, y recuerde tenemos un amplio surtido, nos gusta pensar que somos más que una tienda de conveniencia." Dijo Aarón cuando su nueva vecina salía de la tienda.

Jonathan casi lloro al ver la marca del té, para cuando River volvió ya estaba preparando los huevos fritos, ante la inquisitiva mirada de Pacífica quien había tomado muy en serio lo de la lección de cocina, así que supuso el desayuno ya estaría por servirse. Afortunadamente tenían platos grandes, y, todos, empezaron el desayuno con las frutas que había comprado River. El desayuno completo no era lo que se podría llamar 'comida rápida,' todo lo contrario se debía comer despacio, dando tiempo para hablar en familia. Los platos parecían desbordar con huevos fritos, tocino, tortas de Papa, hongos, tomates y chiles fritos en rodajas. Además de un plato con tajadas de queso y una canasta con pan y tostadas. Cada uno tenía una tasa de frijoles en sopa de tomate espesa, de la cual Pacífica estaba particularmente orgullosa.

Si bien Jonathan había calculado las porciones para adecuarlas a cada uno, él y River se sorprendieron ante la niña, pero no era la primera vez que veían a la niña comer en esa forma, sin una palabra decidieron que era por la edad, aunque la sombra del noticiero del día anterior también les preocupaba, aunque durante todo el desayuno el 'tema Pines' no había sido tocado, aun les preocupaba. No sabían cómo afrontar los trastornos sentimentales de una adolescente, y solo esperaron por lo mejor.

Eran casi las nueve y aun continuaban con su desayuno y platicando, tenían una lista algo ajetreada de cosas por hacer. Lo primero era ir a la casa Miller, debían acreditar a River como co-tutora de Pacífica, luego de eso debían pasar al banco para hacer una cuenta mancomunada y otras transacciones que el mismo Todd había aconsejado, facilidades que toda 'familia debía tener,' por ejemplo tarjetas tanto de debito o creditito, además de una para la niña, esperaban que se acostumbrara a la una vida de clase media sin mucho problema. Luego de eso River pensaba pasar el día en el centro comercial, primero porque Jonathan un guarda ropa muy limitado y además ir al mercado para terminar de suplir la despensa, lo que sería una tarde alejada lejos de casa, y, esperaban, muy ocupada para la niña, de manera que fuera asimilando el 'asunto Pines.'

Luego de recoger los platos del desayuno y, esta vez, River fue la que 'invito' a Pacífica a ayudarla a lavar la vajilla. Jonathan empezó a leer el diario, como era natural la noticia del día era el resultado de la elección, seguido por la descalificación de Stan Pines y como una nota aparte estaba el atentado de Bud a los gemelos Pines. Jonathan se volvió a sentir ligueramente incomodo de que en ese pueblo algo así no fuera tomado más seriamente, pero al menos eso podía indicar que la niña tendría más tiempo. Jonathan no podía explicar más tiempo para que pero era bueno que al menos tuviera oportunidad de asimilar lo que había pasado en los últimos días. Sonó el timbre y como era el que estaba más cerca fue a abrir.

-"Buenos días Jonathan… espero no sea muy temprano."

-"Para nada…" Dijo con la mente algo bloqueada. "Buenos días Dipper."

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Fandom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!