Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Hola mis queridos lectores, un Hola de nuevo, Hola y perdón, Hola y gracias por estar ahí. Espero que pasaran estos meses lo mejor posible.

Me siento incomodo por haber tardado tanto, en verdad. Puedo decir que la perdida de mi PC, Trasto siempre te recordare –puede que sea porque uso tu disco como unidad externa–, y una lagrima se desliza por mi cara y ya la espera de Trasto II –Ya está en camino, o al menos eso me dijeron en la tienda, aunque podría ser para evitar que los llamara tantas veces al día– Aun así jamás pensé me que fuera tan difícil escribir en tablet.

Y Aquí viene la parte más incomoda del asunto, antes de la perdida de Trasto, me era relativamente fácil el escribir un capitulo a la semana, no se díganle que estaba con la imaginación a máximo, poco trabajo, mucha tensión –No sé si sea raro pero escribo para relajarme–, manejaba bien mi tiempo libre, etc. Pero porque escribo en pasado, en 'me era'? Pues que no logro hacerlo de nuevo. Para dar un ejemplo, algo nerd, podría decir que tenía mucha 'inercia creativa,' me robo la inercia de física y la aplico a escribir. Ok y, como en física, si un cuerpo tiene mucha inercia y choca contra otro, en este caso la perdida de Trasto, toda esa inercia se pierde se vuelve entropía, se que en física no es así pero ya que estoy tonteando con las leyes de Newton pues sigo. Así que debo recuperar esa 'inercia creativa,' o al menos intentarlo.

Lo que quiero decir con todo esto es que: No sé si pueda seguir con un capitulo a la semana. Lo lamento lo he intentado, con la tablet, y no he podido. En el sentido que veo la página en blanco y no sé qué hacer para llenarla (A eso le llamo la Maldición de la Pagina en Blanco o bloqueo creativo, si alguno ha tenido que escribir algo sabrá a lo que me refiero)

Sé que mi Fic. es 'algo' largo y mis capítulos también. Aunque me relajo al escribirlos, lo hago con todo el deseo que lo disfruten. Sin más, como dije antes, 'El Fic no ha muerto, solo se ha ralentizado un poco.' Solo denme un poco más de tiempo entre capitulo y capitulo, perdón de nuevo y gracias. Espero que disfruten la lectura.

Una nueva entrega. Luego de las elecciones y de un pequeño problema muy a lo Stan Pines, Dipper tiene que afrontar sus consecuencias. Pero una persona debe saber escuchar además de actuar y el poder hacer algo no implica que puedas hacerlo sin medir las consecuencias. Espero te guste este capítulo y espero en menos de 10 días publicar el siguiente capítulo, espero que comprendan mi retraso. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Espero disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

76. Deciciones.

Si solo unas horas antes le hubieran preguntado donde estaría en la noche lo último que diría seria 'sentado en la sala de espera de la comisaria de Gravity Falls.' Vandalizar una casa no entraba entre sus aficiones, aunque pensó que sería divertido, casi había muerto esa tarde por lo que no pensó seriamente o al menos así lo racionalizaba. También el tío Stan era un experto, incluso tenía todo lo necesario, catones de huevos, rollos de papel pintura en espray y otras cajas y bolsas que prefirió no preguntar que eran listos para la eventualidad. El problema fue en la casa Cutebiker, mientras él y su tío empezaron a lanzar papel a los arboles y al tejado y Mabel afinaba su puntería lanzando huevos contra la puerta. Un solo toque de la sirena de la patrulla fue suficiente para dejarlos quietos, antes que los faros del vehículo y el faro buscador del techo enfocaran a los tres. Mabel lo volvió a ver con cara de '¿Corremos?' Cuando la vos del sheriff los llamo a los tres por su nombre, pueblo chico además de ser 'celebridades locales' hacia la pregunta innecesaria. No corrieron para que huir.

Al menos era una suerte que el juez Miller estuviera aun en la comisaria, la ultima vez, cuando los arrestaron por falsificación, habían tenido que pasar la noche en una de las celdas esperando al juez, tampoco era que los oficiales fueran inhumanos, las celdas eran tan poco usadas que estaban casi en abandono. Por el momento no había más que esperar, tío Stan, Tyler Cutebiker y el mismo juez estaban en el despacho de este último, desde donde estaba sentado en un pasillo podía ver la puerta a las celdas y gracias a la ventana central que dejaba ver las celdas, había visto a Bud sentado contra los barrotes, aun con el ridículo traje, al estilo Gedeón, que llevaba en la tarde cuando los secuestro. Mabel había cabeceado por media hora antes de apoyar su cabeza en su hombro y ahora roncaba débilmente, lo que lo inmovilizaba. Y aparte de esperar lo ponía a pensar.

Esa tarde Bud, había intentado matarlos a él y a su hermana, no era tan simple como eso, para que entrar en detalles, lo único que tenía claro ahora era que Bud no era culpable. Sentía lastima por el hombre en ese momento. Ahora se daba cuenta que desde hacía días no era 'él mismo,' todos decían que se veía cansado y empezaba a pensar que tenían razón, se había dejado engañar y atrapar por Gedeón, incluso se sorprendió cundo supo que controlaba el cuerpo de su padre. En ese momento luego de pensarlo mucho no se sentía muy superior a ese pigmeo pálido, de alguna forma ambos habían pensado lo mismo, jugar con la mente de las personas. Ahí en la comisaria del pueblo, otra vez, las cosas no se veían muy bien, lo más posible era pasar otro fin de semana, 'familiar' en la cárcel. En ese momento lo único que deseaba era poder dormir un poco. Seguía divagando en todo lo que había hecho esa semana cuando el juez Miller abrió la puerta.

-"Dipper podrías pasar?" Dijo el juez sobresaltándolo, haciendo que Mabel se despertara.

-"Si su señoría." Dijo levantándose, su hermana estaba de pie también, aunque aun algo adormilada.

-"Dipper… soñé que nos habían arrestado de nuev…" Dijo la niña volviendo a ver para todos lados al reconocer el lugar y al juez. "Solicito a mi abogado es un aseas corpus, es un pluribus uno!"

-"No Mabel tampoco esta vez sirve eso. Vuelve a acomodarte, creo que el juez solo quiere hablar."

-"No a la tortura! Derechos humanos... Ya!"

-"Tranquila señorita todo se solucionara, pero debo primero debemos hablar." Dijo el juez en un tono tranquilizador aunque enérgico, mirando al castaño.

-"El juez solo quiere hablar, tranquila seguro podremos pasar la noche en la Cabaña."

-"Entonces será todos o ninguno, por 'Alons Enfants de Patrie!'" Dijo la niña encaminándose a la puerta. En algún momento había oído la marsellesa, le había gustado y la había entendido totalmente mal. Al menos sonaba parecido a 'Allons enfants de la Patrie.'

-"Disculpa… te llamas Mabel verdad, pero solo necesitamos a tu hermano." Dijo el juez como si le hablara a una nieta.

-"A donde vaya uno va el otro, somos hermanos, yo y Dipper, los Gemelos del Misterio." Dijo encarando al juez.

-"Pero a veces harán cosas solos o no? Esa es una de esas veces solo serán unos minutos." Dijo el juez en el mismo tono mientras Mabel parecía pensar en algo.

-¨Ah ya veo. Es cosa de nerds…" Dijo mientras se volvía a su hermano. "Para eso el mejor Nerd es Dipper, sé todo lo nerd que puedas Dip."

-"Lo intentare… Gracias Mabel." Aun debía empezar a cambiar el enfoque de su hermana, cada vez que pensaba en como ella se había separado de la realidad se sentía miserable y debería dedicar mucho tiempo para que ella aceptara la realidad y no sufriera.

-"Pero de todas formas." Dijo la niña luego de pensarlo un poco. "No puedes entrar tu solo, soy tu hermana mayor y la gemela Alfa. Esta decido seré tu defensora." De alguna parte haba sacado un marco de anteojos y se lo había puesto. Para el horror del hermano menor y no alfa del dúo.

-"Vamos a hablar a solas con tu hermano. Es muy bueno que lo quieras acompañar, pero como dije solo lo ocupamos a él."

-"Está en sus derechos que tenga un abogado y que mejor abogado que yo, eso es un atropello, le está negando la ayuda legal insustituible su Honorableza."

-"Mabel." Le dijo su hermano al oído. "Recuerdas que dice el tío Stan de las cortes?"

-"Espera Dipper que estoy defendiendo tus derechos inconstitucionales aquí."

-"Solo recuerda que dice el tío." Empezaba a ver a su hermana sin el velo que había tenido por tantos años y estaba a punto de enojarse con ella. Pero esa actitud era culpa suya, así que se obligo mantener la calma.

-"Lo de 'entre más alejados estemos de una corte mejor, porque solo quieren meterse en los asuntos de los honrados empresarios'?"

-"Exacto Mabel y aunque el señor es el juez no vamos a la corte sino a su despacho."

-"Eso que quiere decir?"

-"Dime las cortes abren en fin de semana?"

-"…No se Dip, pero porque debería importar eso en tus nivelables derechos?"

-"Que si entras como mi abogado seria ir a la corte… que no abre hasta el lunes."

-"Hasta el lunes…?"

-"Si señorita." Agrego el juez que aunque no era exactamente cierto, decidió apoyar al gemelo en lo que estaba haciendo.

-"Si eres mi abogado pasaremos aquí hasta el lunes, cuando vuelvan a abrir la corte. Como la otra vez, pero en ese entonces solo éramos nosotros… no estaba Pato." La niña abrió mucho los ojos.

-"Su Honorableza le ruego que reconsidere su decisión, el bienestar de un cerdito inocente de todo está en juego." Dijo cayendo de rodillas frente un asombrado juez. No podía confiar en el tío Ford para cuidar de Pato hasta el lunes.

-"Eh?" Dijo el juez, sin entender en qué momento entro un cerdito en la discusión y la suplica de la niña. "Si claro lo tendré en cuenta…" Para su fortuna la niña se levanto para discutir algo con su 'cliente.'

-"Dipper." Dijo en susurros. "Sé que no debo decírtelo, pero no podemos permitir que Pato sufra. Has todo lo posible, échate la culpa si es necesario, y dile al tío que lo haga también, para que me liberen. Así podre cuidarlo."

-"Si claro Mabel… todo sea por el bien de Pato." Contesto el chico en susurros, Mabel no se sentiría mal por ser excluida y tampoco el juez se pondría enérgico con ella, pero no sabía cómo sentirse con que su hermana pusiera a un cerdo antes que a él y a tío Stan.

La niña volvió a tomar asiento y el paso junto al juez entrando en la oficina. Tío Stan estaba de pie y en una de las sillas estaba Tyler Cutebiker, aun con el listón de alcalde, aunque no sabía si su cargo era oficial o no. Y la otra silla estaba vacía.

-"Por favor, toma asiento Dipper."

-"Gracias señor Juez… Alcalde Tyler." Saludo, sintiendo las miradas de los tres adultos.

-"El Señor Pines… tu tío Stanford. Nos conto una historia sobre algo de control mental y que tú y tu hermana habían prácticamente… o más bien tu habías planeado toda su campaña." Dijo el juez algo renuente aun a la idea.

-"O Valla…" Las cosas se habían puesto peliagudas en este punto, pero el juez había llamado a tío Stan 'Stanford' así que aun se mantenía el secreto de sus tíos, si tío Stan había mantenido el anonimato de su hermano por alguna razón, el debía hacer lo mismo. "Hace algún tiempo registrando la cabaña encontramos esto." Dijo sacando dos corbatas una a rayas rojas y otra a rayas azules. "El tío Stan dijo que eran un viejo proyecto de antes de fundar la 'Atracción Turística,' nos pusimos a jugar y notamos que lo que fuera que hiciera el que tuviera la corbata roja quien tuviera la azul lo hacía sin darse cuenta y parecía que no recordaba que había pasado."

-"Hace mucho era un nerd también… pero me cure." Dijo tranquilamente el tío.

-"Recuerdo cuando usted y McGucket trabajaban juntos…" Acoto el juez. "Decir que se curó… al menos no esta tan mal como el viejo." Y volviéndose a Dipper agrego. "Puedes demostrar lo que me dices?" Dipper había recogido las corbatas mientras el alboroto por la elección de su tío aun estaba en su apogeo, estaba seguro que algo les había pasado, pero eran muy peligrosas para simplemente dejarlas por ahí.

-"El tío no recordaba bien cómo funcionaban y ahora ya no funcionan bien…" Dijo moviendo la corbata azul mirando los circuitos, las luces que tenia entre las capas de tela, parecía que se iluminaba tenuemente un poco. "Señor juez…" Dijo ofreciéndole la corbata roja mientras él se ponía la azul. "La única forma de que este seguro es que las vea funcionando." Si él no solo permitía, sino que deseara ese control menta la corbata podía tener un último fogonazo. "Cuando le diga conecte ese interruptor y fíjeseme en mi reacción."

Se aparto de la silla y de los presentes y le indico al juez que empezara. Empezó a cantar y a moverse al compás.

'Every night in my dreams

I see you, I feel you

That is how I know you go on.

Far across the distance

And spaces between us

You have come to show you go on.

Near, far, wherever you are

I believe that the heart does go on

Once more you open the door

And you're here in my heart

And my heart will go on and on.

Love can touch us one ti…'

La sensación fue como si otra persona, con su misma voz cantara, el ser incapaz de controlar sus movimientos lo había perturbado, y bailar, no solo con los pies sino como una coreografía fue más que incomodo. Pero solo porque sabía lo que iba a pasar, por lo demás se había sentido normal. Cuando recupero el control de su cuerpo pensó que la corbata estaba estropeada o sin energía del todo, estaba hincado en una rodilla con los brazos abiertos, ante el juez con la misma posición.

El juez siguió con la canción un poco más.

'Love can touch us one time

And last for a lifetime

And never let go till we're gone'

Cuando el juez acabo la estrofa se dio cuenta que Dipper ya no lo seguía. Se puso de pie.

-"Nunca me gusto mucho 'Titanic,' pero su tema es uno de mis favoritos." Dijo mirando a los otros dos adultos. Stan intentaba aparentar no haber visto nada mientras Tyler estaba a punto de aplaudir. Luego encaro a Dipper quien mas acongojado que el juez se había puesto de pie. "Dudo mucho que supieras esa canción, la película se estreno antes de que nacieras y menos aun usaras los mismos pasos, para mi es suficiente prueba sobre el control mental." Dijo sentándose en su escritorio. "Esos aparatos son demasiado peligrosos, y sería muy incomodo, mas ahora, poner algo así en actas." Extendió la mano a Dipper mientras se retiraba la corbata roja. "Bien ya con eso pueden seguir con el trato que propuso el señor Pines."

-"Que trato?" Se aventuro a decir el chico.

-"Dipper…" Dijo el recién electo alcalde, con una voz tan menuda como su físico. "El domingo pasado cuando iniciaron las elecciones fue más por seguir al resto del pueblo que por decisión propia el entrar en la elección. Luego me di cuenta que no o había pensado bien y los discursos de tu tío me convencieron que él sería mejor alcalde que yo. Aun así, aunque sabía que no tenía oportunidad, me dije inténtalo, inténtalo, inténtalo. No pude dejar la elección, me habría traicionado a mí mismo, pero para entonces era consciente que sería demasiado para mí."

-"Bien señor Cutebiker…" Dipper había visto antes al nuevo alcalde, sobresalía por no sobresalir, era un hombre de contextura demasiado menuda y algo amanerado, más si lo comparaba con los demás residentes, en su mayoría de familias de leñadores y mineros. No pudo evitar recordar que alguien había dicho que se necesitaba una clase muy especial de valor para aceptar las limitaciones propias.

-"Dipper…" Interrumpió el juez. "Te iras del pueblo al final del verano. Tu tío dice que no solo eras su jefe de campaña, sino que, gracias a esas corbatas, eras tú el que daba los discursos o al menos la parte importante. Estamos en lo correcto?"

-"Si señor juez." No deseaba disminuir el papel de Mabel pero supuso que la parte importante eran las propuestas de campaña.

-"Esas propuestas de campaña eran solo ideas o promesas electorales sin fundamento?" Dipper había intuido algo así desde que tuvo que demostrar el funcionamiento de las corbatas.

-"No señor juez… Sabía que al tío Stan le sería difícil ser alcalde, por eso prepare instrucciones o, más bien, consejos y advertencias sobre todo lo que prometimos en campaña." Dipper aun algo nervioso sintió como aumentaba el ánimo en la oficina.

-"El señor Cutebiker." Continúo el juez. "Está de acuerdo en no presentar cargos si le das ese 'manual.'" No era algo que no se le había ocurrido, aunque se sentía mal por tío Stan.

-"Ven, les dije que teníamos algo con que negociar." Dijo el tío con un poco de ese encanto que usaba para los turistas. "Sabía que el chico se prepararía para cualquier eventualidad." Agrego guiñándole un ojo. Tranquilizando a su sobrino.

-"Me encantaría dárselo, pero me gustaría hacerle unas correcciones primero…"

-"Que clase de correcciones?" Pregunto el juez.

-"Nada importante solo cosas de familia, usted sabe." Dijo mirando a su tío y la cara de millón de dólares que usaba al 'negociar,' Todd Miller, el juez entendió que esos 'asuntos familiares' serian advertencias para Stan Pines, como futuro alcalde, para evitar cargos de corrupción. Como juez no sabía nada, prefería no hacer conjeturas sin fundamento, así debía ser su trabajo sin tener ideas preconcebidas. Pero siendo un hombre mayor y con hijos, se dio cuenta que el chico aun ocultaba algo o también, en parte, porque había trabajado con testigos, quería decir algo más, pero no lo haría si no encontraba la ocasión.

-"Ese 'manual' lo tienes en la Cabaña tendrías que ir a recogerlo?" Agrego el magistrado.

-"No, es necesario tengo una copia en internet…" El juez encendió su computadora y dejándolo en modo 'invitado.'

-"Crees que tardes mucho?" Dijo mientras le hacía lugar frente al monitor.

-"No será mucho…" Dijo pasando al lado del juez y abriendo el explorador. Descargando el archivo y empezando a escribir.

-"Entonces está todo arreglado… O tienen algo más que decir?" Los dos hombres negaron con la cabeza, mientras el juez tomaba el teléfono. "Blubs no habrá cargos solo tramite el caso como una alteración del orden publico y una reprimenda verbal a los Pines…" Stan solo pudo suspirar mientras Tyler no se movió. "Señores el sheriff Blubs necesitara de que estén presentes para acabar con el papeleo." De esa forma ambos salieron de su oficina. Obviamente eso era lo que estaba esperando tanto él como el chico. Que solo iba borrando algunas secciones del texto, del tipo 'no tomes nada de esto' o 'solo un poco de esto' para su tío.

-"Sabes Dipper creo que tengo un sexto sentido sobre la gente, querías comentarme algo más?"

-"Es sobre Bud..." Dijo aparatando la vista del monitor.

-"Como?" Hasta ese momento que Bud siguiera en la celda y no lo hubiesen enviado a la prisión, era solo un tecnicismo, había sido encontrado in fraganti. Podía ser que apelara por una disminución de pena, el clásico alegato de 'demencia temporal,' pero había sido un intento de asesinato después de todo. Si alguien, aun con una locura temporal, cruzaba esa línea sería fácil que la cruzara de nuevo.

-"Señor juez, como ya vio el control mental es posible, y no solo por medio de esas corbatas. No sabría cómo explicarle, pero fue Gedeón. Logro controlar la mente de su padre."

-"Quieres decir que Bud usaba algo parecido a esas corbatas?"

-"No juez…" Dipper sabía que estaba en la cuerda floja ahí, no era como si pudiera decir que había sido cosa de magia, aunque tampoco había otra forma de decirlo, recordaba que en el monitor que tenía Bud había visto que Gedeón sostenía lo que parecía una hoja del diario dos. Suspiro algo pesadamente. "…Se que puede sonar extraño fue cosa de magia."

-"A Ya veo…" Dijo el juez, tranquilamente. Y lo más extraño fue que sintió como si el juez en verdad le creerá, posiblemente parte de esa extrañeza se reflejara en su rostro. "Nací y me crie en el pueblo, pero tambien viví en Portland muchos años, incluso ahí conocí a mi esposa. Cuando supimos que íbamos a ser padres decidimos que la cuidad no era buen lugar para criar a un hijo así que nos mudamos aquí de nuevo… Siempre me mantuve en contacto con la el pueblo y su gente, pero después de algunos años era poco más que un 'fuereño' que volvía de vez en cuando, y como tal supuse que había cosas de las que no me hablaban. Creo que te habrás dado cuenta de lo 'peculiar' del valle, por decir poco." Dijo mas serio. "Esas peculiaridades eran normales para nosotros o, al menos, no tan extrañas, en fin de cuentas la mayoría son poco más peligrosas que una ardilla y pocas más peligrosas que un oso. Simplemente pasaban, al menos sabíamos que podrían pasar. O así era cuando salí del valle, cuando volví años después ya nadie parecía saber nada. Claro que había lo que ahora llaman leyendas urbanas, pero nunca pasaban mas allá de eso, era como si de repente todo lo extraño del valle despareciera o la gente no quisiera recordarlo siquiera. Lo que volvió más peligroso al valle, algo extraño pasaba y a gente simplemente ya no sabía."

-"Seguro te sorprendiste de que creyera tan fácil en la magia." Continuó el juez. "No puedo entender aun porque, incluso mis amigos de joven, ya no recuerdan cosas como los gnomos, los unicornios, Orugas de 10 metros de largo o venados que caben en la mano. Cuando crecí este pueblo la magia era cosa de todos los días. Me educaron para mantener esos secretos y para defenderme de ellos. Ahora no hay secreto que mantener, es como si nada de eso ocurriera, que todo había cambiado cuando viva en Portland. Incluso llegue a pensar que estaba perdiendo la mente, hasta que Esutace… el alcalde Befufflefumptert, me dijo que pensaba como yo. Era otro misterio más del pueblo. Al menos hasta este verano, no sé si se deba a que llegaste o que solo estuviste en el lugar correcto y el momento correcto, empezaron los avistamientos de nuevo, a decir verdad se disparo en las últimas semanas… No sé si tu tendrás algo que ver en todo eso…" Dijo al notar la cara que había puesto Dipper.

-"Pues en cierta forma tiene razón y creo que sé que fue lo que paso, pero para serle sincero sería mejor si el viejo McGucket estuviera aquí para explicarlo todo."

-"Siempre me sorprendió el cambio en McGucket incluso más que en tu tío, cuando me fui a Medford, ellos eran los genios locos del pueblo, tu tío siempre apartado en su cabaña y McGucket recién casado y cuando volví… bien tu tío se había vuelto un 'empresario' y McGucket bien…"

-"Se sorprendería del cambio en el señor McGucket."

-"De hecho lo estoy, aun no está en sus cabales, pero ya no esta tan ido…" Dijo el juez mientras la expresión del castaño cambio. "Creo que la próxima semana debemos hablar seriamente tu, yo, el nuevo alcalde y creo que McGucket o tu tío." Por fortuna el juez pensó que la sorpresa que tenía en la cara Dipper era por estar en esa reunión, no se podía imaginar el secreto de la familia Pines. "Entonces…" Continuo con volviendo a entrar en negocios. "Gedeón controla a su padre desde prisión?"

-"Si de eso no tengo dudas, aun tengo que investigar como lo hace, pero al menos puedo asegurarle que no era intención de Bud el… 'secuestrarme.'" Gedeón de alguna forma uso algo del diarios dos, así que si alguien podía decir si Bud era ahora un peligro o si tenía alguna 'cura' era su tío Ford.

-"Lo más que puedo hacer en este momento es darte… o más bien darles el beneficio de la duda, voy a mantener a Bud en la celda este fin de semana. Tendrás hasta el lunes, si para entonces no has descubierto como evitar que Gedeón lo controle. No podre hacer nada por él y para la ley él seguirá siendo un peligro para la sociedad, por lo que no podre dejarlo libre." El juez solo podía ver a ese 'niño' ahí defendiendo a quien lo había tratado de hacerlo volar, empezaba a sentirse como muchos en el pueblo… Qué clase de persona era ese niño californiano? Se había extrañado bastante de que ni él ni su hermana estuvieran traumados luego de lo que casi les había pasado. Pero parecía que la niña no le había puesto más atención que cruzar una calle, algo peligroso pero controlado. El chico era distinto había visto el peligro, lo había superado y se había recuperado. De nuevo la imagen del jefe del escuadrón SWAT de Portland le vino a la mente. "Luego hablaremos con el alcalde y los demás para tener esa reunión."

-"Me parece justo…" Respondió anormalmente tranquilo. "Veré como romper el hechizo de control de Gedeón." Tendría que convencer a sus tíos y a McGucket de que siguieran con la farsa dudaba que sus tíos estuvieran preparados para desarmar la red de mentiras que había formado tío Stan durante los últimos treinta años. Pero el juez interpreto mal ese silencio, ese silencio que causaba el chico, que provocaba la insoportable necesidad de llenarlo. Y si saber muy bien como empezó a hablar.

-"Es lo difícil de ser juez." Empezó el juez. "Me deje llevar por mis sentimientos, al dar un veredicto debes tratar de que tus emociones no empañen u razón. Tienes el control del futuro de alguien, si cometes el más mínimo error, la mayoría de las veces no puedes retractarte, ya sea porque fuiste suave o por ser muy estricto." El juez quedo en silencio unos cuantos latidos de corazón. "Me acabas de salvar, para mi Bud era culpable, puede que aun sea peligroso, pero me apresure al no conocer todos los hechos. Afortunadamente nunca me he visto en una situación tan compleja como la de hoy, incluso ya había condenado a Bud. Aunque fuera culpable a mis ojos, habría sido un error por lo que te estoy agradecido."

-"En parte es mi culpa, por no querer que Bud fuera electo alcalde… Tampoco es que me sienta orgulloso de haber manipulado a mi tío."

-"Ahí es otra área donde ser juez es difícil, de hecho tampoco habría estado feliz de que él fuera electo, otra vez tendríamos que lidiar con Gedeón. Así que aunque no estoy de acuerdo con tus métodos de hacer 'fraude electoral,' al menos pensaste en que sería lo mejor para el pueblo, por lo que tampoco podría ser muy rígido contigo. Incluso si no estuviéramos presionados preferiría tener a tu tío como alcalde que a Cutebiker..." Dijo el juez, pero prefirió callarse antes de seguir esa línea de pensamiento.

Poco después el chico acabo de arreglar el archivo y el juez y Cutebiker se quedaron con una copia. Y los Pines volvieron libres, solo con una amonestación menor en sus expedientes, a la Cabaña. Cuando el juez volvió a su casa y ojeo el 'manual' se sorprendió. El documento, al ser imposible predecir que pasaría, dejaba mucho espacio para que el alcalde se moviera según las circunstancias, algunas no muy legales, pero, aun con esas decisiones, el documento estaba encaminado a cumplir las promesas electorales. Cutebiker solo debía de tener el coraje de hacerlo y, aunque Miller no tenía muy en alta estima al nuevo alcalde, en la última hoja leyó. 'Señor Cutebiker al pedirme ayuda se gano mi respeto, por eso creo que será buen alcalde. En lo que pueda ayudarlo, por poco que sea, lo ayudare. Cuente conmigo! Dipper.' Y se sorprendió porque era verdad, no había sido imparcial con Cutebiker, no vio el valor para pedir ayuda o esfuerzo que ponía para prepararse para su nuevo cargo. No pudo evitar sonreír al notar que 'el chico' había vuelto a sorprenderlo.

Cuando volvieron a la Cabaña, luego de relatar al tío Ford, que sabiamente prefirió no acompañarlos, su estadía en la comisaria. La familia se dio las buenas noches y, como de costumbre, Dipper acabo frente al computador, preocupado por lo atrasado que estaba con sus 'pulgas,' pero aun sin poder concentrarse. Pensó en su conversación con el juez, era mejor dejar que los demás no se enteraran de los detalles sobre el incidente del control mental de Bud, la relación entre sus tíos se había puesto peor y, conociendo al tío Stan, acabaría culpando a su hermano por lo que casi había hecho Bud y decirle a Mabel, pues Mabel era Mabel, aunque fuera por error podía decir algo y decirle que era secreto al final podría ser peor, así que decidió mantener privada, o más bien en secreto, su conversación con el juez. Después de un tiempo sin lograr concentrarse, cada vez que intentaba hacer algo luego de teclear unas pocas líneas los recuerdos de sus discusión con Pacífica y la sentencia de por vida que había recibido, terminaba sin darse cuenta rozándose la mejilla.

Luego de un tiempo su tren de pensamientos lo llevo de Pacífica a la discusión y de porque había ido a la nueva casa de la rubia, por todos los líos del día no había revisado su trampa, decidió ir a la sala de trabajo, además así podría refrescarse un poco la mente. Le costó mucho calibrar el detector, lo que supuso era lógico. Estaba justo sobre lo que había sido el portal, la fuente de 'potencia mágica' más intensa del valle. Una vez que las lecturas quedaron emparejaras con el nivel de la 'magia de fondo' bajo al cuarto de trabajo. Al abrir la puerta hermética de seguridad noto un olor a humo.

Ese cuarto era de los laboratorios secretos de su tío Ford, antes de que tío Stan convirtiera el lugar en la Cabaña del Misterio, más concretamente su anterior ocupante había sido Fiddleford McGucket, pero como le había explicado su tío, las habitaciones secretas del sótano tenían una normativa de seguridad muy alta tanto física como parafísica y metafísica. Un ejemplo de eso era las barreras contra magia en cada habitación otro era que las habitaciones cuando se cerraban, automáticamente, se volvían herméticas. Claro para todo caso había formas de eliminar esas capas de seguridad. Para las investigaciones sobre Gravity Falls, podían necesitar lo que llamaban la 'magia de fondo.' También sería peligroso el estar en una habitación hermética, pero sería peligroso solo abrir una ventila. Así que inmediatamente después de encender las luces conecto el sistema de purificación y circulación de aire. Aunque el detector no marcara nada extraño decidió también conectar la barrera mágica. Inmediatamente el detector hizo sonar la alarma, al desaparecer la 'magia de fondo,' pero fue fácil nivelarlo para un área de cero magia.

El humo desapareció por las ventilas del techo mientras se acercaba con cuidado a la mesa de trabajo, aunque su detector no marcaba nada extraño. La trampa que había dejado había sido activada, incluso el humo fue producido por las 'señales de fin del camino' en papel que habían formado una pequeña pila de cenizas en la mesa, los dos mecanismos de LEGO de la trampa habían sido activados. Tomando en cuenta su reciente experiencia con el fantasma del alcalde prefirió ir con cuidado, así que sin más pistas de eso asumió que dentro del la trampa, en un espacio no mayor que un vaso se encontraba un fantasma. Si estaba pasando lo creía, era un viejo conocido que casi causa una masacre. Estaba seguro que ese fantasma no solo había tratado de matar a los Noroeste, si no a sus amigos y a el mismo.

Esa vez solo se había salvado porque se había equivocado con Pacífica. Lentamente empezó a encender las velas que estaban colocadas en un círculo alrededor del fantasma, el círculo también contenía los símbolos de una barrera y a diferencia de la última vez lo había dibujado con sal, no se preocupo por ponerle una 'tapa,' como a la trampa, el cilindro del campo de protección llegaría hasta el 'techo' de la barrera mágica del cuarto y con eso quedaría sellada. Cancelaria las barreras que formaban la trampa una vez activara el circulo de protección de la mesa, así cuando terminada de recitar el exorcismo el fantasma quedaría reducido a una sombra, ya no le podría hacer daño a nadie y, aunque no la volviera a ver, ella estaría segura. Al menos en ese sentido.

-"Exodus demonus, spookus scarus, aintafraidus no…" Trato de empezar el cantico que eliminaría ese peligro encerrado en la caja. Pero algo lo incomodaba.

-"Exodus demonus, spookus scarus …" Ese ente había mandado a aquel hombre al hospital, incluso él mismo tuvo que salvarlo, ya por el pueblo empezaba a correr la historia de la segunda noche maldita en la Misión Noroeste.

-"Exodus demonus, spook…" La ultima vez había intentado cobrar venganza a su familia eso la incluía a ella. Cuando el puso la trampa era para esto para liberarla, para protegerla. No importaba que ahora ella lo odiara, él no la dejaría de proteger…

'…Ser juez es difícil…'

Eso había dicho el juez Miller.

'… La mayoría de las veces no puedes retractarte…'

Eso también lo había dicho, si terminaba ese cantico el fantasma quedaría varado entre los mundos, una eternidad de soledad hasta volverse nada.

'No, no quiero tener que exorcizar al fantasma, sería una crueldad.' Eso le había dicho a Jonathan sobre el fantasma del alcalde. Eran sus propias palabras las que lo detenían. No entendía porque se había enfadado tanto, esa ira contra el fantasma, no lo había dejado pensar se estaba volviendo juez, jurado y ejecutor… no peor que ejecutor. Por lo que su tío le había dicho el destino de un fantasma al ser exorcizado era irse olvidando de si mimo por cientos o miles de años, solo pensar en una agonía así podía estremecerse. Si era para protegerla no le importaba pero…

'Me apresure al no conocer todos los hechos' Eso también lo había dicho el juez, que no estaba viendo se había centrado tanto en protegerla que había pasado algo por alto…

-"La Puerta…" Dijo de repente en voz baja, el mismo Tanto le había dicho que habían tenido que usar equipo pesado para quitar la puerta de seguridad de la pared, después de que ese fantasma la arrancara de la habitación de Pacífica, y también, según el abogado, los empleados de la casa, entre ellos Jonathan y River, no habían siquiera sentido al fantasma, fue algo que solo les paso a los empleados 'malos' de los Noroeste. Y pensando, ya con la cabeza un poco más fría, el abogado no había mencionado nada de que Pacífica se viera alterada, aparte de la situación con sus padres… bien había tenido un desmallo pero era algo completamente normal… o no tan normal? Eso no le permita tomar una decisión. Solo había una forma de descubrir que pasaba.

-"No importa mucho que no te pueda ver, sé que estas ahí adentro." Dijo mirando la caja. "No sé qué tan buena memoria tengas, pero creo que deberías recordar este hechizo o al menos el circulo… de la vez en que te me escapaste en el bosque."

Se quedo mirando de cerca unos minutos a la trampa, bien solo había una cosa más por probar, había supuesto que la barrera bloqueaba la presencia del fantasma. Posiblemente dentro fuera distinto por lo que tomo una hoja de papel y la hizo pasar entre los confines de la trampa. "Vi que puedes quemar cosas ahí dentro, si quieres hablar esta es tu última oportunidad." Dijo poniéndose de pie.

-"Exodus demonus, spookus scarus, aintafra…" El papel empezó a tomar un tono marrón antes de que empezara a quemarse, como si enfocaran la luz del sol en él con una lupa, dejando ir un hilillo de humo, mientras los lados empezaran a quemarse lentamente. El chico espero un momento para dejar salir un suspiro. "Ahora que hare contigo…?"

Sabía que tan peligroso podía ser el fantasma, pero mientras estuviera dentro de los círculos de protección en la trampa estaba encerrado. Pero eso también iba a hacer difícil comunicarse con él. No era tan simple como solo dejarlo salir, solo pensar en el estado en que había dejado a Tim o la puerta de seguridad era suficiente para tenerle mucho cuidado. Espero un poco mientras el humo era succionado por la ventilación y los restos del papel, que no había prendido en llamas, atravesaron la prisión del fantasma. No sabía que pasaba en realidad y era posible que se hubiese apresurado en condenar al fantasma. Y no podía confiar en el fantasma, simplemente no podía pasar de ahí… o podría? Su tío le había dicho que un fantasma trataría de cumplir con su objetivo a todo costo, incluso siento irracional, en eso era parecido a un adicto. En ese caso podría usar esa ansia a su favor. Para bien o para mal el fantasma debía estar ansioso por estar cerca de la rubia.

-"No hay mayor experto en fantasmas que mi tío." Le dijo a la caja. "Hay veces que los fantasmas son poco comunicativos, así que con un solo hechizo podrá hacerte cantar como un canario, no te podrás callar o mentir. Así sabré si eres un peligro, sé que por alguna razón sigues cerca de Pacífica… Y no te permitiré hacerle daño." Coloco el detector dentro del círculo de la mesa encendido y apuntando a la puerta, 'accidentalmente' golpeando la caja. "Si quieres hacerle daño lo sabré…" Dijo mientras se apartaba de la mesa. "Y aunque logres escapar de aquí te encontrare y créeme lo lamentaras… Sera mejor que no te muevas de donde estas." Dijo mientras se encaminaba a la puerta y en un susurro recitaba el hechizo que activaba la barrera de la mesa, y el que desactivaba los de la trampa.

Sintió el golpe en la caja mientras seguía invisible y logro 'sentir' la habitación, no solo verla, era como si la pared tuviera un orificio, apenas el chico salió por la puerta se apresuro. Había perdido las esperanzas al iluminarse el cuadro y ver a su captor, el joven cazador, entrar. Así que esa era su oportunidad, para escapar…

"Pero…" Pensó el fantasma. "Sabe que existo, mas aun quien soy…"Dijo al detenerse antes de salir de la trampa. Aun no podía imaginar cómo lo había atrapado, estaba demasiado confundido como para pensar que era extraño poder escapar. Pero se forzó a calmarse. Le había llamado Pequeño Cazador por su forma de ver, no era una forma de ver normal, era como fuera consciente de todo lo que veía por pequeño o, aparentemente, insignificante que fuera. Esa forma de ver lo había hecho recordar, unir algunas imágenes y sensaciones, retazos de conversaciones de mucho antes de quedar atrapado por la avalancha de lodo. Le recordó a un viejo amigo, que miraba de la misma forma, que era considerado el mejor rastreador de la región, un anciano indio llamado Cazador de Sueños.

Lo había conocido por años, pero de repente tanto él como su tribu con todo y aldea desaparecieron. Antes de dejar de verse, cuando los leñadores quisieron fundar el campamento en el valle, Cazador de Sueños le había advertido sobre el mal que asechaba en el valle, un mal que veía lo más profundo del espíritu y ofrecía los sueños más deseados, hasta el más fuerte podía caer en sus trucos hasta ser absorbido por ese mal. El valle entero era prohibido para los indios de la región. Aunque respetaba al indio, no le dio atención a sus palabras, a pesar de todas sus virtudes no era más que un pagano.

Años después cuando en el campamento ya habían algunas construcciones de madera además de las tiendas e incluso tenía una caballeriza. En un viaje por provisiones al depósito del ferrocarril de Medford encontró a uno de los miembros de la tribu de Cazador y supo que Cazador de Sueños había muerto al enfrentarse a un 'espíritu malvado,' supuso entonces que murió por alguna enfermedad. Se lamento por su amigo, pero no era el primero que perdía, en ese tiempo estaban construyendo la mansión Noroeste y había perdió muchos amigos. La vida en la frontera en ese tiempo era difícil.

Por eso prefirió no moverse, estando vivo había visto a Cazador seguir huellas mejor que nadie y si el chico tenía ese tipo de mirada, su… ¿vida? desde ese momento seria solo escapar de él hasta que finalmente lo encontrara y lo exorcizara, no sabía muy bien que era eso, pero incluso podía sentir que era algo muy, muy malo. Por eso aunque había salido de la caja prefirió volver a ella, si le preguntaba que si le quería hacer daño a Pacífica no mentiría al negarlo. Si ese Joven Cazador se convencía que no era un peligro la espera valdría la pena y podría volver a proteger a la niña.

Pasaron unos minutos hasta que la puerta se abrió de nuevo. Antes de entrar en el cuarto y penetrar el límite de la barrera del mismo, Dipper miro el detector, señalaba al fantasma. Era tiempo de probar al fantasma, activó la barrera de la mesa el detector siguió señalando hacia la trampa, cuando recito hechizo que la activaba la señal desapareció. Para su sorpresa el fantasma le había hecho caso, esperando a que volviera con su tío y ese hechizo que se había sacado de la manga. Había salido de la habitación, confiando en que el fantasma no podría salir de ella. Si el fantasma en verdad temía ser obligado a decir la verdad y confesar que le haría algo habría intentado escapar. El hecho que esperarse a que volviera era una señal, aun no podía confiar en el fantasma, pero, al menos, podría trabajar sobre esa base.

-"Si te hubieras escapado habría sido tu fin leñador." Dijo acercándose a la mesa. "Ahora tratemos de hablar." Retiro el hechizo de la trampa. "No sé si intentaste hablar antes, pero en esa caja tan pequeña tu voz no habría sido muy fuerte, pero ahora puedes salir de la caja puedes llegar hasta el techo así que creo que podre oírte, trata de decirme algo." Pero antes de acabar de decirlo pudo oír la risa del fantasma desde la mesa.

-"Pequeño Cazador, al diablo mismo podrías embaucar." Dijo una voz baja apenas audible.

-"Así que si eres el leñador."

-"Archivald es mi nombre y tu niño me sorprendiste, lo que me aquí mantiene rodea la habitación?"

-"Te habrías llevado una sorpresa al tratar de salir de ella." Archivald no intento sentir fuera de la habitación o, más bien, no tuvo tiempo de pensar en ello. "Incuso pudiste haber chocado contra esa barrera y vuelto a tu caja para engañarme. Pero ahora tenemos tiempo. Convénceme de no exorcizarte."

-"Convencerte nunca podría, seguro nunca confiar en mi podrías?"

-"Entonces respóndeme con toda sinceridad, porque sigues rondando a Pacífica?

-"A Pacífica rondo." Dijo el fantasma recordando que la misma niña pensaba que no era buena idea decirle de que tenían una amistad. "En la mansión Noroeste estaba y ella mi cadena rompió, pero irme no pude, y el día siguiente que sus padres a la niña trataron de dañar mi furia no pude controlar, y defenderla quise y para mi sorpresa a los Noroeste espante." Esencialmente eso había pasado, también paso que Pacífica se había desmallado por el esfuerzo, pero temía la reacción del chico al saberlo, aun así. "Pero al usar mi fuerza la fuerza de la niña también gaste… no lo sabía lo juro, la fuerza compartimos, el porqué desconozco." Extrañamente el chico no se sorprendió.

-"Mi tío me hablo de eso, si dices la verdad tu razón para quedarte en este lado debió pasar de ser el odio a ser la gratitud, el respeto o algo así, no podría saberlo. Después de odiar los Noroeste por tantos años, cuando al fin quien te libero fuera ella, una Noroeste, debió haberte impactado. Claro aun debo confirmarlo."

-"Preguntar a tu tío por esa poción no puedes?" Dijo el fantasma que no le gustaba la cara que tenía el chico.

-"Podría preguntarle si hay algo así. Aunque lo dudo porque lo invente, también era parte de tu prueba. Así tendrías que escapar si mentías. Y ella que tanto sabe de tu existencia?"

Archivald lo pensó un poco lo habían atrapado, pero la niña no deseaba que el castaño supiera sobre la relación entre ambos así que se arriesgo.

-"La niña tonta no es y desde entonces cansada o con más energía sin razón se habrá sentido, y varias veces ante ella mi fuerza he mostrado."

-"Cosas como la puerta y el fin de semana del terror?" El fantasma soltó otra carcajada.

-"Ahora famoso me he hecho, nuevamente los mortales de mi temen…" La carcajada acabo ante la vista de un moral que, al contrario, el fantasma temía. "Esos hombres y sus patrones encerrada la tenían y mandarla lejos querían…"

-"Y aterraste a todos, uno al punto de que tuve que… Bien no importa, aunque deberías haberte contenido un poco." Si lo que decía el fantasma era cierto, y eso esperaba lo que mantenía al fantasma en este lado era protegerla. De repente se sintió relajado, para recordar que no debía de dejarse llevar por sus sentimientos.

-"Por ciento cincuenta años mi ira y la venganza fuerza me dieron… Pero al liberarme la niña todo desapareció. Me encontré en este estado. Al ayudar a la niña cuenta me di que el miedo en los mortales fuerza me daba y así a la niña no afectaba. También está mi bosque donde mi fuerza recupero."

-"Tu bosque?" Dijo el castaño mientras el fantasma, recordaba lo peligroso que era abrir la boca. "Eso explicaría lo que paso con el espejo de plata… fue como si de repente te volvieras más fuerte, debió ser el bosque, me engañaste para poder escapar."

-"En verdad perdido me creí, Dipper." Dijo el fantasma, casi conmoviendo al chico. "Creía que nunca al bosque volvería a ver, por eso mi última voluntad fue verlo, en eso no te mentí, no sabía que así mi fuerza y mas recobraría. El bosque sentí como mi cuerpo. Por un momento, cada rama, cada animal, el musgo bajo los troncos, los hongos, lo fui todo y todo eso fue mi fuerza."

-"Algo así dijo mi tío de lugares que 'pertenecían al fantasma,' sería interesante investigar ese bosque." Dijo pensativo. "Pero nos desviamos del tema, dime porque debería confiaren ti?"

-"Convencerte no puedo así que a tu misericordia apelo, en verdad crees que a la niña algún daño podría hacer?"

-"No se trata de lo que yo crea o no, alguien más sabio que yo me dijo que para tomar una decisión lo mas imparcial posible se deben dejar de lado los sentimientos…"

-"Me expulsaras? desataras ese exorcismo sobre mi Dipper?"

-"Tampoco dije eso… pero no te puedo dejar libre sin saber que no serás un peligro para ella… para las personas."

-"Desde la fiesta la he seguido y daño no le he hecho… Crees que oportunidades no he tenido?"

-"Eso sería una prueba de tu inocencia… Pero es solo lo que dices y no creo que exista esa poción de la verdad para fantasmas."

-"A la niña podrá decir si cansada o no ha estado…"

-"Como si pudiera decirle 'Pacífica no has sentido cansada últimamente? O muy energética? Crees que te ronde un fantasma?' Primero se asustaría, el día de la fiesta estabas muy animado jugando a corre que te pillo con un hacha." Dijo para cambiar de semblante. "Además ella misma dijo que nunca la vuelva a ver, al menos voy a tratar de respetar su decisión."

-"Dipper. Aunque solo imágenes de mi vida recordar he podido. Imágenes de amigos, familiares… a veces sentimientos, a veces conversaciones, pero mi vida se oculta de mi, alguna imagen que tengo será de mi esposa, habré tenido una? Podría ser. También debí tener padres, hermanos o incluso hijos… pero ni sus nombres o caras recordar puedo. Volver a hablarles o verlos es algo que ni siquiera sé si podre hacer. Nunca es muchísimo tiempo." Dijo el fantasma. "Tú solo debes ir a ver a la niña, que puedes perder?"

-"Mañana debo ir a entregarle unos documentos, pero pensaba en dárselos a Jonathan o a River. Me porte mal con ella, por eso debe odiarme…" Dijo el chico en pensando en esa tristeza en la voz del fantasma.

-"Si en verdad la niña te odia, pierdes algo en tratar de disculparte…?"

-"Pero…" Dijo de repente, pensando en lo que le había dicho el fantasma, sin importar si le mentía o no, debía ser una sensación horrible. "Tienes razón si me odia me odia y al menos me podre disculpar. Aun así no te voy a dejar ir, si es necesario le preguntare directamente, sobre si se ha sentido como dices." Se dirigió a la puerta. "Por ahora deberemos… deberás esperar. Prefieres que deje la luz encendida?"

Al final aunque al fantasma no le importaba dejo la luz encendida, volvió a la computadora y se quedo un rato frente al monitor sin poder concentrarse. No sabía que era, pero lo que había dicho el fantasma le había calado muy hondo.

Sintió como que pestañeo, pero al fijarse ya eran las tres. Le dolía el cuello, se había vuelto a dormir sin darse cuenta, subió a su habitación y logro dormitar bordeando la conciencia pensando que hacer con el fantasma y sin darse cuenta tomo una decisión. A las cuatro bajo, tomo el hacha, corto la leña y les dio los buenos días a sus tíos. Volvió a bajar al sótano antes del desayuno. Ya había tomado una decisión, solo le hacían falta unos detalles. Ese día haría las paces con ella o nunca la volvería a ver...

Continuara.