Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.

Hola mis queridos lectores, aquí sigo tratando de entretenernos un poco, algo más lento que antes, pero espero que con igual calidad.

Tengo buenas noticias, al menos para mí, estoy estrenando portátil, les escribo desde Trasto II. Aun extrañando a Trasto, perro conociendo a Trasto II. Es una cosa rara como nosotros, simples monos sin pelo un poco evolucionados, nos da por 'humanizar' cosas, no me di cuenta en qué momento le empecé a decir Trasto a mi anterior computadora o, aun antes de desempacarla, está en mi mente ya era Trasto II.Y si caigo en cuenta siempre lo he hecho y creo que es algo general. Puede ser cosa de facilidad es más fácil decirle 'Matilde' o 'Brutus' que 'Dell PowerEdge C del Primer Piso' o 'Dell PowerEdge C del Segundo Piso,' respectivamente, pero quien no nombro a algún juguete, tampoco sé de ningún barco que no tenga nombre oficial, apodo o ambos, lo mismo va con casi cualquier vehículo, mi primera moto se llamo 'Mafalda' en honor al personaje de Quino, y los ejemplos sin demasiados para nombrarlos.

Esta costumbre es incluso histórica. Objetos inanimados reciben nombres, la primera que me viene a la mente es 'Excalibur' la famosa espada del rey Arturo, que si bien era de ficción indica una costumbre, menos de ficción y de la misma época, uno o dos siglos más o menos, están otras espadas como 'Joyosa' y 'Tizona,' propiedad de Carlomagno y el Cid respectivamente. Y ya que estoy con espadas 'Zulfiqar,' supuestamente propiedad de Mahoma que se preserva en la Meca, o 'Honjo Masamune,' catana declarada tesoro nacional del Japón desparecida después de la segunda guerra mundial. En parte escogí espadas por un punto al que volveré luego. La costumbre sigue no es raro que los portadores de armas de fuego 'bauticen a sus armas,' por mi parte si sé que alguien tiene un arma de fuego en una habitación, prefiero salir de la misma, díganme cobarde.

Pensando en esto es como un sentimiento de 'cariño.' Volviendo a las espadas si la vida depende de la espada es muy difícil, creo yo, no tenerle carriño, sobre armas de fuego no tengo una opinión imparcial por eso no opino. Así que como nos es más fácil agarrarle cariño a algo con nombre le ponemos nombre o le ponemos nombre a algo porque le agarramos cariño. Por eso Trasto, en vez de la Toshiba, o Trasto, II en vez de la Lenovo. Igual no le tengo tanto cariño a la cocina o el refrigerador por eso, al menos yo, no les di nombre, podría jurar que habrá más de una cocina o un refrigerador con nombre propio.

Bien con eso un saludo mío y de parte de Trasto II. Espero que disfruten la lectura

Una nueva entrega. Dipper se debe enfrentar a algo que incluso los más grandes han temido, aceptar que cometió un error, ligueramente forzado por su amigo abogado. Eso sin contar que es la primera vez que hablara con quien fue afectada por ese error. Espero te guste este capítulo y en menos de 10 días publicar el siguiente capítulo. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.

Que disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!

Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.

77. Valentía.

-"Pasa Dipper." El Tío Ford, no tuvo que pensar mucho en quien era cuando escucho la puerta, no había sonado ninguna alarma y el único en la cabaña que estaría por ahí, más aun a esa hora, sería su sobrino.

-"Tío Ford quería preguntarte unas cosas… sobre fantasmas." Dijo a anciano que por primera vez en días parecía más cansado que él. "Me dijiste que no solo podías atraparlos en un espejo de plata verdad?"

-"Si es un poco más complicado y requiere alguna preparación, son mas unas 'jaulas,' no como tú 'trampa'…"

-"Si algo así, aunque mi trampa es un poco grande."

-"Cosas de diseño. Es normal que los prototipos o diseños de trabajo sean más grandes de lo necesario." Dijo el tío mostrando un plano. "Anoche tenía tiempo y se me ocurrió esto." Era muy parecido al bosquejo con que había construido la trampa donde ahora encerraba al fantasma. Era un corte transversal con las dos barreras en forma de cilindro contrapuestas, dentro de lo que parecía un tubo de metal. Le pareció normal hasta que noto la escala. "Esto mide…"

-"Una pulgada, aun me acostumbro al sistema métrico decimal, un poco más de dos y medio centímetros, el mecanismo para cerrar los círculos y activar las barreras usa la misma potencia que genera el shmebulockmetro, en vez de usar sal en grano usaría cristales de sal toroidales o sea en forma de..." Iba a decir que en forma de dona, pero recordó con quien estaba hablando, y prefirió no pasar un momento incomodo. "El tamaño no importa, al ser los fantasmas energía pura, uso un hechizo algo distinto al de los de 'inicio y fin de camino,' pero, cuando esté terminado, será simplemente una versión mejorada de tu invento." Dijo con una sonrisa de orgullo, que hizo sentir feliz e incomodo a Dipper casi en las mismas medidas.

-"No me sobrevalores tío Ford, si solo fue acomodar el shmebulockmetro y los hechizos que me enseñaste en verdad no hice nada."

-"No te menosprecies todo invento es saber acomodar las cosas de una manera nueva para que cumplan un objetivo. Ya sea de ponerle un motor de combustión a un carruaje a soldar circuitos en una tarjeta." La explicación no hizo sentirse mejor al chico. "Tampoco es que sea tan complejo, pero es un muy buen primer paso." Ya con eso el chico se sintió mejor, afortunadamente su tío no sabía de cómo había desarrollado sus sabuesos y había extendido estos por internet.

-"Gracias tío Ford, pero volviendo a esas jaulas para fantasmas?"

-"Bien todo depende del fantasma, pero para uno de categoría baja no es un hechizo difícil, lo difícil es hacer que el fantasma entre a la jaula, tomas algún objeto. Pero para iniciar no cualquier objeto debe ser un objeto creado para contener algo."

-"Por lo mismo que una charola aunque refleje igual no es un espejo?"

-"Buena comparación, también debes tener en cuenta que para estos hechizos siempre ocuparas mercurio, para que el fantasma quede encerrado por su propio poder. Una vez agregues el mercurio…" Explico los pasos para hacer esa jaula y luego recito el hechizo. Que no era exactamente corto. "Es por eso que solo los hechiceros más competentes pueden conjurarlos de manera que puedan atrapar a un fantasma, y entre más poderoso es el fantasma más complicados son la jaula y el hechizo."

-"Como evita que el fantasma se escape?"

-"Por eso es que el mercurio va dentro de la jaula, crea una barrera más o menos cilíndrica alrededor de sí mismo que se inicia al recitar el hechizo y sigue alimentándose del fantasma, mientras el mercurio siga en la jaula."

-"Perfecto."

-"Lograste atrapar algo en la trampa?"

-"Si…" No le gustaba mentirle a su tío, pero, para evitar explicaciones incomodas, debía 'torcer' un poco la verdad. "Descubrí que lo que lo mantiene aquí es una especié de promesa, creo que todo irá bien si le ayudo con esa promesa, aun así prefiero no confiar del todo en el fantasma."

-"Ten cuidado aun los fantasmas de bajo nivel pueden darte sorpresas."

-"No te preocupes tío Ford, iré con pies de plomo." El científico se tranquilizo, un fantasma podía ser peligroso, pero manejable y había aprendido a confiar en el chico.

Esa mañana a Stan, algo agradecido por no haber terminado en la cárcel, de nuevo, y aun medianamente feliz por ganar las elecciones, aunque luego ser descalificado el mismo día, decidió invitar a la familia, exceptuando explícitamente a Ford, a desayunar a donde Linda Susan.

-"Tanto me pidió un favor, así que no podre acompañarlos." Dijo el castaño mostrando el sobre con los documentos.

-"Bien mejor me saldrá más barato…" Dijo Stan como si no le importara, aunque era bueno siempre estar en buenos términos con los abogados, mientras Dipper se sirvió un poco de cereal.

-"No te preocupes por eso Dip, también te traeremos pastel. O mejor te esperamos, así cuando termines acabamos de desayunar juntos."

-"Gracias Mabel, es mejor que no me esperen, no tengo idea de que tanto pueda tardarme." Respondió, ninguno de los presentes se dio cuenta de la tensión en su voz. Si ella en verdad no lo quería ver… la última vez se había pedido en el bosque, y, aunque todo saliera bien, no tenía idea de cómo peguntarle sobre el fantasma sin que se asustara.

Una vez se habían ido y tío Ford estaba en su laboratorio. Se levanto de la mesa luego de jugar un rato con su cereal, no tenia apetito esa mañana. Busco algún frasco para convertirlo en la 'jaula' para el leñador. Pero todos eran muy grandes. Al final paso el mercurio del frasquito que le había dado su tío a uno tubo de ensayo. Luego preparo el frasco, con una gota de mercurio y lo puso dentro de la barrera junto al detector. Le dijo al fantasma que entrara al frasco, quito la barrera de la trampa, al hacerlo el detector señalo la posición del frasco, y empezó a recitar el hechizo. Supo que todo estaba bien cundo la señal desapareció del detector.

Con el frasquito con Archivald en un bolsillo. Fue a despedirse de su tío.

-"Dipper Imagino delo que 'no tienes idea cuanto te tardaras' es por el del asunto del fantasma?" Dijo seriamente a su sobrino. Noto al chico ligueramente tenso, pero tomando en cuenta el 'asunto' que creía debía de hacer era normal.

-"Bien tío Ford…" No había contado con la mente de su tío al escaparse del desayuno familiar. Aunque en cierta forma tenía razón.

-"No hace falta que digas nada, pero para mí tranquilidad llama cuando acabes… estaré pendiente al teléfono."

-"Así lo hare tío Ford." No tenía más que decir el anciano solo se preocupaba. Además si le volvía a ocurrir lo de última vez que la vio, bien debería de intentar no perderse o al menos llamar, ahora que lo pensaba ni siquiera sabía si el tío Ford tenía una extensión en su laboratorio.

-"De todas formas estarás en casa del antiguo alcalde, la casa de la chica Noroeste?"

-"…Si tío Ford." Dijo tratando de controlar su tono de voz.

-"Disculpa que me meta en tus cosas, pero Stan ni yo mismo me perdonaría que algo te fuera a pasar. Bien no te preocupes por este viejo. Ve a cumplir con tus obligaciones." El chico salió del laboratorio y lo siguió por el sistema de seguridad hasta que se perdió por el camino hacia el pueblo. Por un momento pensó en que aun tomando en cuenta el fantasma lo sintió extraño, pero tener que lidiar con un ente aun clase uno no era para menos.

Luego de salir de casa y para dar un poco de tiempo decidió entregar el otro documento antes de ir a casa de Pacífica. Una vez entregado se aventuro a la casa del anterior alcalde. Sin tener idea de que iba a decir, pero dejando toda la ansiedad en la cabaña sabia que debía al menos intentar verla.

Aunque aun era temprano y sábado, las calles del pueblo no estaban desiertas, el verano ya había entrado en la recta final luego de la cual estaba el inicio de clases, así que chicos de toda edad y por consiguiente sus padres, si bien no llenaban las calles las apartaban mucho de ser desiertas. La ruta se le había alargado en vez de pasar primero por la casa de Pacífica había tenido que ir casi al otro lado del pueblo a dejar el primer paquete.

-"Hola Dipper"

-"Que mal me supo lo de ayer. Nunca pensé que pudiera pasar, que crees que le harán a Bud?"

-"Como lo tomo Stan?"

-"Que bien que ni a ti ni a tu hermana les paso nada, ella está bien verdad?"

-"Que raro es verte por ahí solo, tu hermana se siente bien?

-"Me supo mal que sacara a Stan, bien todos sabíamos cómo es y aun así le dimos nuestras semillas."

-"Hola Buenos días..." Respondía el castaño mientras hacia la entrega de Tanto, no podía decir que los que lo saludaba eran extraños, porque los recordaba aunque no sabía sus nombres. "Si, pero no fue cosa de Bud, el no era el mismo…""Bien al menos está contento por como lo aprecian, además fue alcalde electo por cerca de dos horas…""…Mabel está muy bien gracias…""Tengo unos encargos que hacer, ella esta como si nada, gracias por preguntar…" "A todos nos sorprendió eso, los oficiales fueron tajantes, no se puede hacer nada…" "El Señor Cutebiker será buen alcalde, tiene toda mi confianza…"

No mentía, después de lo que había pasado la noche anterior el alcalde electo le demostró tener al menos potencial, tenía que respetarlo por pedir ayuda. No era eso lo que le inquietaba o lo que no calzaba. De los oficiales electorales, solo conocía a Tanto y al juez Miller personalmente, parecía que habían esperado a que su tío ganara para descalificarlo, un expediente criminal del tamaño del de su tío no era difícil conocer, era más bien raro que no estuviera en el Libro Guinness de Récords. Según tenía entendido no había ninguna limitante de antecedentes legales o penales, como en el caso de su tío, para asumir un cargo público en el pueblo, tampoco era un experto y el único experto al que le tenía confianza lo había metido en este lio, saliendo de la cuidad. Podía esperar a preguntarle a Tanto, pero su mente no pudo esperar el regreso del abogado, su inconsciente empezó a 'trabajar' en el asunto.

Y para una mente despierta y atenta al detalle tenía mucho con que trabajar. Primero estaba la conversación con el juez Miller la noche anterior en su oficina. Podía recordar perfectamente lo que se le había escapado al juez. Había dicho que en ese momento estaban 'presionados.' Quien podía presionar al pueblo y a su estatus 'especial,' quien y porque. Era entendible visto desde fuera tener a alguien con un pasado tan… singular como su tío, no le importaría a nadie del valle, pero era porque todos en el valle conocían a su tío. Sintió la apestosa presencia de la política, los grupos de presión y los lobistas en todo el asunto. Alguien, posiblemente en el gobierno estatal, estaba revolviendo todo para ver que caía del valle. Y ese alguien solo podía tener un nombre.

"Noroeste." Dijo en un susurro, habían derrotado a Preston y Prisilla una vez, eso no significaba que iban a estar dispuestos a dejar ir a su hija. No entendía bien qué clase de capricho o demostración de poder podía haber atrás, pero, además de alistarse para el juicio que empezaría la próxima semana, debían estar cobrando o comprando favores en Salem, la capital del estado. Lo había estudiado sabia que sus agresivas 'estrategias empresariales' eran del tipo 'guerra total,' atacando todos los frentes posibles, legales o ilegales, a la vez. Y él aun no tenia listas las defensas, sus pulgas podrían mantenerlos ocupado durante el juicio, pero debía hacer algo contra el 'frente político.' Y no se detendrían ahí, la restricción y demás órdenes dadas por el juez Miller eran validas solo dentro de los límites del valle, conociendo los métodos Noroeste eso era una invitación a que la secuestraran, sin embargo pensaba que primero agotarían las otras vías, un secuestro, aunque fuera de su propia hija, sería muy mala propaganda más si se hacían publico el 'proceso' y demás evidencias que había usado Tanto, contando el ataque del mismo Preston. Y ahí entraba el fantasma, si bien Jonathan era capaz de cuidarla hasta cierto punto, con el fantasma de su lado seria intocable.

O al menos así había racionalizado todo.

Ahora solo quedaba la parte incomoda, la parte difícil de presentarse frente a ella, pedirle perdón y confirmar, en el mejor caso, la historia del fantasma solo eso, pero aunque se había decidido no entendía la razón de que hablar con ella, seguía dándole vueltas en su cabeza. Antes de darse cuenta estaba en la acera frete a la casa de Pacífica, solo unos pasos, no le costó mucho el llegar frente a la puerta, pero cuando iba a tocar noto extrañado que le temblaba la mano. Creía haber aceptado el peor escenario, que no lo quisiera ver, pero al estar ahí, junto al sillón hamaca, en mismo lugar donde paso todo, donde la vio por última vez. Se dio cuenta que tenía miedo. Hasta ese momento creyó que lo peor sería que le dijera 'lárgate,' que no sería muy distinto a como se sentía ahora, pero lo que no había tomado en cuenta era no quisiera hablarle o, siquiera, verlo. Era por el bien de ella se repetía, pero su mano no le parecía obedecer.

'…Nunca es muchísimo tiempo…'

Eso le había dicho el fantasma, e incluso la débil esperanza de despedirse de ella al final de las vacaciones era mejor que enfrentarla ahora. Podría ser que para el final de las vacaciones fuera tarde, sin pensarlo mucho había preferido creerle al fantasma, pensar que ese leñador estaría cuidándola, de la forma en que él no podría. No solo estaba asustado, además estaba confundido. A que le temía? Porque temía? Podían parecer preguntas fáciles, pero en ese momento eran imposibles de responder. Siquiera se le ocurrió pensar en cómo confirmar lo dicho por el fantasma en caso de no poder verla. Respiro profundo un par de veces debía aclarar sus ideas. Pero no logro responder esas preguntas, más bien encontró otra respuesta saltándoselas. Debía protegerla de los Noroeste, de lo que pudieran hacer para controlar a su hija o hacerle a Pacífica una vez la tuvieran de vuelta. Y antes de poder pensar en otra cosa, de saber porque temía, porque estaba confundido toco la puerta, debía, ante todo, defenderla. No supo si sentirse aliviado o no cuando Jonathan le abrió.

Kimble solo acato a saludar al chico en voz alta, esperando que River lo escuchara, manejar un drama preadolescente era algo que ni con su entrenamiento podía manejar y su esposa era la única quien podía ayudarlo. Aun así estaba entrenado para evaluar a las personas y su entrenamiento tomo las riendas, el chico que tenía en frente no era el mismo chico que solo un par de días atrás, con la misma actitud que un especialista en explosivos, había manejado al fantasma del alcalde. No quien estaba frente a él era un niño asustado y confuso. Mientras evaluaba todo eso escucho como alguien corría a sus espaldas y como los pasos cambiaban de tono indicando que subía las escaleras. Eran pasos cortos, demasiado cortos para ser River.

Y Lo mismo podía decirse de Dipper. Jonathan se había acomodado, inconscientemente, bloqueando la puerta. No impidió que escuchara la carrera y ver, sobre los hombros del irlandés, como una preciosa cabellera rubia subía corriendo la escalera. "No me quiere ver" al sentir como se confirmaba el peor caso sintió un vacío por dentro, sintió que no podía respirar bien, quiso correr, fue como en esos sueños lucidos cuando podía ver al Dipper-en-el-sueño, saber que pensaba y no poder controlarlo. Hizo lo que pudo guardando la compostura frente a Jonathan, y olvidándose por completo del fantasma.

-"Jonathan…" Lo primero antes de poder irse era cumplir con el encargo. "Tanto me pidió que le entregara esto a Pacífica… como parece que ella no…"

-"Hola Dipper! Te vas a quedar ahí afuera?" Dijo River apareciendo junto a Jonathan, con una sonrisa y un tono de voz que congelo a ambos, el castaño habían oído distintos tipos de preguntas, desde las preguntas capciosas, formuladas para confundir, a las preguntas retoricas, que no necesitaban una respuesta. En ese momento River uso un 'nuevo tipo' de pregunta, 'la imperativa,' lo que sonaba como una simple pregunta era, en verdad, una orden. Dipper, sin saber que hacer luego de ver a Pacífica correr al segundo piso, no pudo evitar seguir a Jonathan quien, en más o menos su mismo estado, seguía a River dentro de la casa.

-"Imagino que vendrás a ver a Pacífica, verdad?" Volvió a preguntar River en ese tono. Antes de poder hacer otra cosa el castaño empezó a hablar… o lo intento.

-"Eh…" Respondió el aludido, quien parecía tener problemas con conectar la lengua al cerebro. "Verla…? Este… si… Tanto me pidió que le entregar unos documentos." Dijo abriendo su mochila y mostrando el sobre.

-"Entonces Jonathan podrías acompañar a Dipper un momento, mientras Pacífica esta lista?"

-"Si querida." Dijo el ex SAS, evitando el reflejo de ponerse de pie y tomar la posición de Firmes.

-"Ya desayunaste Dipper?"

-"No tengo mucha hambre River…" Respondió como por reflejo. "Gracias…" Agrego mientras recuperaba un poco el control de su lengua.

-"Entonces esperen aquí, seguro tendrán algo de que hablar." Dijo en ese mismo tono dulce que no daba espacio para negarse. Ante el cual Jonathan entendió una nueva faceta en su vida de casado. Dejando a su esposo casi tan confundido como a su invitado, River, muy elegantemente, subió las escaleras.

Y ya desaparecida la presión que había ejercido River y sentados en los sofás de la sala solo pudieron verse confundidos el uno al otro.

-"Y como has pasado la mañana…?" Logro vocalizar el irlandés.

Cuando Jonathan fue a abrir la puerta, River y Pacífica terminaban de limpiar los platos, a River le gustaba que la niña no se incomodara con el trabajo manual, no podía saber que deparara el futuro, pero aún era la heredera del clan Noroeste y, luego de cómo la habían educado sus padres, era bueno que supiera lo que era vivir en el otro extremo de la 'pirámide social,' sin pensarlo mucho le había dado un mandil y guantes para que la ayuda con la vajilla. Con el ritmo de 'yo enjuago y tú secas' casi habían terminado. Por lo que ambas, Pacífica aun en pantuflas y con el mandil, fueron a ver quién estaba en la puerta.

-"Buenos días Dipper" Escucho a su esposo, por una vez el irlandés pareció perder un poco la calma y levantar la voz. Volvió a ver a la niña mientras esta miraba sin creer.

-"No puede verme así." Dijo la niña mirando hacia abajo y señalando su atuendo, para salir corriendo hacia las escaleras. River sonrió, estaba segura de que ni la misma niña se dio cuenta de lo que había dicho y mucho menos el tono. Sorpresa mezclada con felicidad y angustia, inconscientemente la niña no deseaba quedar mal en frente del chico que le gustaba o mucho menos que la viera desarreglada. Antes de poder decirle algo ya Pacífica había desparecido.

Lo que le dejo a River con la responsabilidad de la sorpresiva visita del chico Pines. Igual que Jonathan no sabía muy bien que penar sobre la repentina visita el que el chico, aunque el que se presentara en su casa, a la mayor brevedad sumado a como habían discutido y que lo echaran de una bofetada, le dio buen impresión. Los hombres que se arriesgarían tanto, eran difíciles de encontrar, mas tomando en cuenta que esa había sido su primera discusión con una chica. Era difícil pensar que no era un hombre, era un niño de doce años, y más por intuición que por otro motivo, pensó en darles un pequeño empujón para que resolvieran sus asuntos. Luego de dejar a su esposo y su invitado confundidos en la sala se subió a la puerta de la habitación de la niña.

-"Paz…?

-"Si River?"

-"Dipper te está esperando abajo, no lo hagas esperar mucho si?"

-"…"

-"Ah y otra cosa… No me gusta imponerme, pero te ves muy linda como eres, a tu edad no ocupas ponerte mucho maquillaje."

-"… Gracias River…" Dijo mirando a la puerta, luego de llegar su habitación y quitarse las pantuflas, el mandil y los guantes, su mente había quedado saturara con preguntas, respuestas, ideas, porqués y cómos. No entendía porque había aparecido de improviso, de cómo se habría sentido cuando el secuestro, de que estaba haciendo ahí tan tranquilo, y otros cientos de preguntas que no la dejaban hacer nada. La mención del maquillaje la sacó de ese círculo infinito. Sabía que a una visita no debía dejársela esperando más de lo necesario… se puso las botas de piel, el cinturón y decidió no ponerse los aros. Solo se puso un poco de colorete y brillo en los labios. En verdad usar ese 'look' le gustaba más que maquillase, lo que no podía apresurar mucho era cepillarse el cabello, además recordó que todo había sido culpa de Dipper, hacerlo esperar un poco mas no sería de malos modales.

En la sala del primer piso, el implicado estaba platicando con los recién casados, como era de esperarse, luego de felicitar a la pareja por su matrimonio, la conversación gravito entre las elecciones del día anterior y, claro, de lo que había hecho Bud. Así que la sorpresa a fue mayúscula cuando el chico defendió a Bud, y, aunque ya se estaban acostumbrando a las 'peculiaridades' del valle, les costó aceptar la idea de que el secuestrador era controlado mágicamente por Gedeón, su hijo. El californiano, tenía una 'facilidad de palabra' parecida a la de su tío Stan, así que no pusieron evitar creerle. Aun con eso la conversación era, y los tres lo sabían, intrascendente. Tanto el chico sabia que lo estaban evaluando, como la pareja sabía que él era consciente de la situación. Ambos lados aceptaban eso, Dipper entendió que ellos solo se preocupaban por Pacífica, en ese momento él y ella no estaban en términos cordiales. Y ellos, entendiendo que la situación, preferían no toca el porqué de la visita del californiano. La conversación siguió de un tema a otro mientras oían la historia de la enemistad entre el enano albino y los Pines y los problemas que los había hecho pasar, salvo los donde se ponía demasiado extraño, aun para ese valle.

Cuanto River considero suficiente, ya que le parecía que el chico estaba nervioso, aunque al parecer Jonathan no. En ese momento estaban platicando sobre la elección del alcalde anterior y el porqué el interés de los alces en el sistema electoral. Pidiéndole permiso a los presentes subió de nuevo.

-"Paz?" Dijo después de tocar la puerta de la habitación.

-"Si River?"

-"Segura que no estás usando mucho maquillaje?" Ella estaba segura de que no era así, pero era una forma sutil para, aun respetando el espacio de la niña, inmiscuirse.

-"Pasa River." Tal como esperaba la puerta se abrió. Para ver a Pacífica ya vestida cepillándose el cabello, contando en silencio.

-"Paz ya tienes el cabello precioso no necesitas cepillarlo cien veces." Dijo mientras entraba a la habitación, y recibía permiso para sentase en la cama. Al parecer el chico no era el único que deseaba dar más tiempo para la pensar.

-"Ven acércate para ayudarte…" Así sentada en la cama recibió el cepillo y empezó a acomodar la cabellera rubia. "Dipper parece que tiene algo importante que decirte." Empezó a decir calmadamente. "Aunque no sé si el mismo sepa que es… Ahora están hablando de política y, de alguna, forma alces… lo más extraño es como Jonathan parecía muy entusiasmado con el tema…" Dijo con una sonrisa.

-"Eso era algo que detestaba de Dipper…" Dijo la chica mientras recordaba los primeros días del verano. "Cualquier cosa que diga parece interesante, creo que lo heredo de Stan Pines, por eso me incomodaba mas." Dijo aparentemente tranquila pero River logro captar muchos matices en su voz.

-"Si incluso me dejo con curiosidad de saber que tienen que ver los alces en las elecciones." Continuo riendo un poco. "Es muy listo pero tiende a divagar..." Si era capaz de entretenerlos hablando sobre alces, semillas y elecciones. Era posible que no lograra llegar a temas importantes con la niña. "Eso a veces le pasa a Jonathan… Hay veces que le cuesta que diga las cosas, como si los arboles no le dejaran ver el bosque." Dijo mientras dejaba el cepillo en la cama, acomodándole el cabello con una cinta. "Ya lista, te ves preciosa." Le habría gustado ayudarla más, pero luego de cómo había sido controlada toda su vida no se atrevía a ser más directa, al menos aun no. Además la niña seria lista y si el californiano empezaba a divagar seguro que tomaría en cuenta esa sugerencia. "Termina de arreglarte te esperamos abajo."

-"Si… Te sigo River."

-"Entonces… crees que fue por eso que quedo electo el alcalde?" Decía Jonathan luego de oír sobre la elección anterior, pero se tuvo que quedar con la duda al aparecer su esposa y su protegida. Casi le pareció oír como el chico evitaba morderse la lengua. "Bien luego seguimos con el tema." Dijo al notar la cara de 'mejor les damos espacio' de River.

-"Bien Jonathan y yo debemos salir así que los dejamos solos…"

-"Tenemos que ir Donde Todd… el juez Miller." Dijo el irlandés, luego de intercambiar una mirada, a ambos chicos se sentados cada en uno de los extremos del sofá, ella con una expresión ligeramente molesta y el con cara preocupada. Si su esposa decía que era mejor dejarlos solos, no podía más que declararse incompetente en esos temas y darle la razón.

Cinco minutos después.

Seguían ambos, sentados de igual forma y, esencialmente, mirando a la nada.

"… Ehh" Dijo el chico que parecía que había olvidado cómo hablar. El sin desearlo había hecho una 'lista' de lo que debía hacer, pero lo siguiente, luego de entrar a la casa y sentirse cómodo con Jonathan y River, era disculparse con Pacífica. Aunque ese paso, aun no entendía muy bien, era más difícil de lo que pensó, por lo que había divido en otros y el primero era saludarla, pero para saludarla debía hablar con ella, pero para hablar con ella debía verla, para verla debía mover el cuello, para eso debía acomodar su peso… y la lista seguía aumentando a cada momento.

-"Tienes algo que decirme?" Dijo Paz, pensando que si Jonathan no podía ver el bosque Dipper tendría problemas para ver el árbol. Tratando de controlar la voz al punto de sonar fría.

-"Ehh… Si…?"

-"Y me lo podrías decir?" Dijo con el mismo tono, sonriendo y volviendo a ver al castaño, quien seguía muy interesado en la pared del frente.

-"…Si…?"

-"Dipper Pines me estas tomando de tonta?" Dijo luego de unos segundos.

-"Si... Dijo no… Dijo si… No, no eres tonta... Digo." Pacífica se levanto, se paro frente a él tomo la gorra azul con el Pino y se la quito, era el momento de un poco de presión. El chico ni siquiera reacciono para taparse la marca de su frente.

-"Ahora bien Dipper Pines que me vas a decir...?"

-"Pacíficadisculpameporelotrodianoerayoenseriololamentomuchonosupecomomesalióloque…"

-"Dipper…" Dijo la chica sonriendo un poco, alzando la voz y, sin tener que controlar el tono, ligeramente divertida. "Pudrías decírmelo de una forma que entienda?"

-"Pacífica…" Dijo alzando la vista, respirando un par de veces y mirando directamente a sus ojos azules, sintiéndose de alguna forma tranquilo. "Discúlpame por el otro día. No era yo, o sea debió ser una semana muy pesada o algo así, en serio lo lamento mucho. No supe cómo o porque dije lo que te dije… incluso cuando lo dije sabía que no era verdad."

-"Y Crees que con un simple 'discúlpame' lo arreglaras todo?"

-"No sé… Lo hará?"

-"No…" Dijo mientras la miraba más intensamente. "Pero es un buen principio…" Agrego haciendo que Dipper se sintiera agitado, al ver lo más lo que le pareció lo más lindo del verano. Su sonrisa.

-"En serio ahora como que, qué cosa." Decía aun sin saber que estaba pasando y porque se sentía animado.

-"Dipper…" Dijo perdiendo la sonrisa. "Me heriste mucho con lo que me dijiste… incluso nunca pensé que podría darle una cachetada a nadie y mucho menos a ti…"

-"Perdóname…" Dijo cabizbajo. "…Pero en verdad no sé ni cómo paso, incluso no quería, pero no pude evitarlo solo abrí la boca y salió."

-"En eso estamos parejos, no me di cuenta de cuando te di la cachetada hasta que sentí el golpe."

-"Pues para no haberlo pensado tienes buena derecha…" Dijo sin darse cuenta, incluso no recordaba cuando le había dolido el golpe.

-"No te burles o quieres probar mi izquierda también, Pines." Dijo de repente seria. Mirando esos ojos cafés que había encontrado en la gala hacia menos de dos semanas. Sintiendo un hormigueo al notar como él la miraba también. Ninguno supo quien empezó, pero ambos se pusieron a reír.

-"No, para nada quiero probar tu izquierda…" dijo aun riendo.

-"Solo lo dices porque sabes que te puedo romper la quijada."

-"Solo lo digo porque no quiero que te enfades de nuevo conmigo." Y aun así mientras el sonreía Pacífica, de repente en silencio, le dio puñetazo en el hombro. "Hey…"

-"Te dije que era solo un principio… Ahora dime porque dices que no eras tú?" Dijo la niña mientras Dipper se frotaba el hombro.

-"Fue una semana difícil…" Dijo mientras esos ojos que hacía unos instantes eran dos mares tranquilos y tibios se habían convertido en hermosos témpanos, era mejor empezar a hablar. "Si… bien… todo empezó con Grenda el martes…"

-"Grenda?"

-"… o más bien con Mabel…"

-"Mabel?"

-"… si, pero sería ir muy atrás…"

-"Espera, Pines, que tienen que ver ellas en todo esto y con lo que me dijiste?"

-"Creo que sería muy complicado contarlo todo…"

-"No te preocupes…" Dijo pensando un momento. "Espera aquí." Y sin siquiera esperar respuesta se dirigió a la habitación principal.

Mientras, en la habitación, luego de explicarle a Jonathan que era darles a los niños espacio. Ambos estaban casi listos para ir a firmar los papeles que harían de River oficial y legalmente, al menos en el valle, tutora de la niña. Fue cuando toco la puerta.

-"Disculpen… No soy buena en eso de pedir permiso… pero ese 'tonto de Dipper' tiene que explicarme algunas cosas. Podrían ir ustedes solos y… este… y…"

-"Claro..." Interrumpió River, entendiendo perfectamente el tono con que la niña dijo 'ese tonto de Dipper.' "Y, como parece que tienen mucho de qué hablar, no nos molesta que te quedes con Dipper." Mientras Jonathan veía a su esposa con una cara de 'No nos molesta qué?'

Continuara.

Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Fandom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!