Para algunos el verano no es la época para disfrutar, pero para otras personas esos meses significan mucho más. Un punto en la vida donde se marca un hasta aquí, y sabes que ya la vida no será igual, que nada será igual. Mas en ese aparentemente aburrido y normal pueblo de Oregón llamado Gravity Falls.
Hola mis queridos lectores, aquí sigo tratando de entretenernos un poco, Esta vez si me atrase pero tengo una buena escusa.
Mi escusa es la historia de una guerra, un ataque sin advertencias y muchas batallas perdidas entre ejércitos de millones, por ende millones de víctimas, pues ningún lado entendía el concepto de prisionero de guerra o de rendición, cada batalla era a muerte y acababa en masacre. Donde el bando atacado se fue frenando al invasor, pero con pocas probabilidades de una victoria rápida. Hasta que, gracias a un inesperado aliado, obtuvo las armas para salir triunfante venciendo batalla tras batalla hasta la aniquilación total del enemigo.
En otras palabras me dio una infección marca diablo, que me mando al hospital con suero y antibiótico intravenoso. Por más hambre que tengan no coman en lugares que no conozcan. Ahí acostado me imaginaba al ejercito defensor, mi sistema inmunológico, contra el ejecito de bacterias invasoras. Y para colmo cuando me dieron la salida un paciente de mi salón dio positivo en una bacteria con nombre impronunciable, lo que me hizo pasar en cuarentena varios días más, pero afortunadamente esa guerra no la libre. Y al final de la cuarentena volví a casa.
No sé si fuera que tenía demasiado tiempo libre ahí en la cama de hospital, no me sentía tan mal como para no salir de ella, un doctor hace años me comento el peligro de 'visitar' a otros pacientes, como lo demostró ni exitosa cuarentena. Pero igual que maravilla es el sistema inmune.
Ya estoy de nuevo aquí, al pie del refranesco cañón Gracias por esperar espero estar a la altura de sus expectativas. Espero que disfruten la lectura
Una nueva entrega. Empieza la mañana del sábado donde Dipper al in habla con Pacífica, donde la chica empieza a conocerlo. Con todo y las buenas intensiones la personalidad del chico hace de esta conversación algo difícil. Espero te guste este capítulo y en menos de 10 días publicar el siguiente capítulo, se que lo prometo siempre y siempre me siento mal por incumplir. De nuevo esta historia, aunque sea por capítulos, puede leerse en forma independiente. Aunque forma parte de la misma línea narrativa o universo ficticio, así que me gustaría que ojearan el resto de mis historias.
Que disfrutes tanto al leerlo como yo al escribirlo. Todo Review positivo, negativo o solo por conversar es bien recibido. Gracias!
Gravity Falls Final del Verano: Un Misterio mal Guardado.
Historia.
Dipper se sentía extraño, sin darse cuenta aun se frotaba el hombro, no era mentira ella tenía buena izquierda, para ser una niña. Además que por estar pensando en… en que ya no estaba tan molesta. No lo vio venir el puño e impacto con toda la fuerza, que no se comparaba ni en fuerza ni en velocidad a un golpe 'amistoso' de tío Stan o el toque de la muerte del tío Ford. Aun así lo había goleado y él no se dio cuenta hasta que golpeo, le extrañaba eso y la sensación distinta, aun podía sentir su puño, incluso la cara que había puesto al golpearlo le pareció… tierna? linda? Aun no se sentía capaz de entenderlo, por lo que se obligo a dejarlo para después. Ni siquiera recordó que estaba sin gorra y con su cabello castaño, capaz de doblegar a cualquier peine, despeinado, como siempre.
-"Ya hable con Jonathan y River…" Dijo Pacífica saliendo del pasillo.
-"Ajá?"
-"Ellos me dieron permiso, así que tienes tiempo de explicarme todo de una vez." Dijo con el mismo tono de Noroeste de antes. "Digo si tienes tiempo, perdona por no preguntarte… Si quieres puedes hacerlo otro día… aun falta tiempo para que terminen las vacaciones."
-"Creo que es mejor explicarte de una vez… Y si a ellos no les molesta." Respondió sin dudarlo o pensarlo mucho.
-"A vaya… Así que por eso te llaman Dipper." Dijo el irlandés, ya con saco y corbata. Era el de los pocos en el pueblo, aparte de su familia, que sabían su verdadero nombre, pero nunca espero que su apodo fuera tan evidente.
-"Se puede decir que naciste con tu apodo listo." Agrego River con su bolso en las manos. Mientras Dipper los miraba algo confuso.
-"Van a salir…?"
-"Tenemos que ir a firmar unos papeles donde el señor Miller. No será mucho tiempo."
-"Debemos normalizar mi situación con Pacífica."
-"A entonces cuando…?" Dijo el castaño volviéndose a la rubia.
-"Bien si no te molestas… pues…"
-"Va a ser muy aburrido, como todo trámite legal." Agrego River. "Ya que Pacífica es nueva en el pueblo, la podrías acompañar?"
-"A si claro… Solos?" Dijo alarmado.
-"Si, solos." Agrego Jonathan con un tono que Dipper no entendió, pero casi le heló la sangre. "Será un par de horas a lo sumo." Agrego sonriendo. Ese tono y esa, no sabía si se le podía llamar, sonrisa fue suficiente para que, de una manera instintiva, se diera cuenta que esas podrían ser las dos horas más peligrosas de sus casi 13 años, contando el paseo en el robot de Gedeón o las otras minucias de ese verano.
-"Así que nos ayudas a cuidar de nuestra princesa?" Dijo River divertida.
-"River…!"
-"Nos ayudas acompañando a Pacífica?" Rectifico luego de la protesta de esta última.
-"Solo acompañarla por dos horas." Ratifico Jonathan. Lo que convenció a Dipper que solo dos horas podía ser algo aterrador, de alguna forma.
-"La nevera, no puedo decir que esté llena, pero si quieren comer o tomar algo la tienen la cocina a su disposición."
-"Si por dos Horas." Dijo Jonathan ganándose una mirada de River. La mención de comida hizo que el, hasta entonces, cortocircuitado metabolismo preadolescente de Dipper, tomara otra vez el control de su apetito y le hiciera recordar que solo había desayunado dos cucharadas de cereal. Ya sin la preocupación el metabolismo de Dipper tomo el control, y su estomago e intestino al ser liberados del yugo del cerebro contrajeron sus músculos, provocando un muy notable efecto sonoro.
-"Parece que… Dipper quieres desayunar?" Agrego River. Mientras Dipper pensaba en la mejor manera en que lo tragara la tierra.
-"Ehh… no te preocupes River."
-"Que desayunaste?" Dijo el irlandés, el discurso sobre las dos horas de Kimble, entro en suspensión o bien recordó lo que era ser adolescente.
-"Un poco de cereal y leche…"
Cinco minutos después y aun sin entender muy bien las razones, el californiano estaba junto a la mesa de la cocina. Ya se había despedido de River y Jonathan, mientras Pacífica los acompañaba a la puerta. El aroma de la cocina lo dejo sin ganas de resistiese a la invitación… debía aceptarlo lo que habían dejado calentando, antes de despedirse de él, olía delicioso. También
estaba ligeramente en shock, no sabía cuando sus planes para el día se habían descontrolado. Y, lo más importante, se debía mentalizar a estar solo por 'dos horas,' como Jonathan no se canso de recordarle, con Pacífica.
-"Piensas desayunar de pie?" Dijo una voz, aparentemente enfadada, a su espalda.
-"A no… claro…" Logro decir mientras se sentaba.
-"Tienes suerte hoy Jonathan decidió a hacerle el desayuno a River, creo que regalo de recién casados o algo. Y en verdad él no se mide en dar regalos." Dijo Pacífica sonriente, pero usando el tono usual de 'heredera Noroeste,' Dipper noto como en su voz y en sus gestos, que volvía a ser la Pacífica de antes, de antes de irse a Maine y todo lo demás. La que, según podía recordar de su funesta última conversación, extrañaba.
-"Gracias, pero déjame ayudarte…" Dijo levantándose de nuevo.
-"Quieto ahí Pines, esta es mi cocina…" Recordó que River y Jonathan ya estaban detrás de la posesión de ese sagrado lugar, por lo que mejor no se hacía muchas esperanzas. "La cocina de mi casa, así que aquí mando yo. Cuando me invites a tu Cabaña, claro si la limpian bien primero, podrás decirme que hacer. Dijo volteando rápido, pues estaba segura que se había sonrojado. "Tampoco es que quiera que me invites a desayunar o a ir a ese lugar…"
-"Perdona tienes razón." Dijo el chico tomando asiento de nuevo. Sin notar el estado de la rubia. Que seguía ocupada con calentar y preparar el desayuno, teniendo todo el cuidado y siguiendo las instrucciones que sus tutores le habían dado. Sin darse cuenta olvido su incomodidad al quedarse a solas con un chico… no un chico cualquiera quedarse a solas con ÉL. "Al tío Stan le salen muy bien los waffles belgas, o al menos casi siempre…" Y sabiendo que esa mención a 'la cabaña sucia' era parte de la personalidad de la rubia, no le dio mucha atención. "Así que considérate invitada, solo avísame antes de llegar para acomodar un poco." Respondió, sin pensar, para sonrojarse al darse cuenta que era la primera vez en su vida que invitaba a un amigo a su casa… más aun a una chica… y, no entendía porque, solo por ser a Pacífica, se preocupaba más.
-"Así que Jonathan lo preparo?" Dijo tratando de desviar ese tren de pensamientos.
-"Aja." Respondió aun sin voltearse, pues no sabía si estaba o no enrojecida, demasiado preocupada para oír la invitación a la Cabaña.
-"Sera un desayuno completo inglés?" Agrego el invitado ya mas consiente del hambre, que se acentuaba entre mas olía la comida, que por la situación de 'solos' y su invitación que al parecer la niña no había oído.
-"Si Jonathan dijo algo de eso… un desayuno tradicional… aunque él es irlandés no inglés."
-"El Desayuno Completo, al menos en su cantidad, no cambia mucho entre Inglaterra e Irlanda, cambian algunos platillos nada mas." Dijo recordando una serie de programas acerca de la cultura culinaria del mundo que vio en 'El Canal que Solía Ser Sobre Historia,' antes que cambiara de nombre. "Aunque donde consiguió Jonathan la morcilla?"
-"Él dijo que había tenido que improvisar un poco…"
-"Bien parece que será interesante, pero en verdad no quieres que te ayude?"
-"Tranquilo, Pines, quédate ahí sentado y déjamelo todo a mí." Dijo con el tono de autosuficiencia que el chico extrañaba. "Y Como es eso del desayuno ingles y el desayuno irlandés?"
-"En vedad hay mas o sea hay una 'versión' de desayuno completo dependiendo de qué reino del Reino Unido sea…" Dijo deteniéndose, pues se dio cuenta que había hablado su lado nerd por lo que inconscientemente continuo. "Lo que todos llaman Inglaterra es el 'Reino Unido,' e Inglaterra es uno de los cuatro 'reinos' los demás…
-"Unieron sus 'coronas' a la del Reino de Inglaterra por las 'Actas de Unión.' Gales en 1284, Escocia en 1652 y en 1707 y, por último, Irlanda en 1800, Irlanda en si se separo en 1922. Irlanda del Norte, sigue siendo parte del Reino Unido e Irlanda del Sur es un país autónomo…" Acoto la chica, sin dejar de atender la cocina. "Escocia y Gales también tienen su propios desayunos?" Agrego mientras revolvía los frijoles.
-"Ah sí claro…" Dijo el chico algo ofuscado, hasta que había empezado a hablar con el tío Ford siempre había tenido que medir sus palabras o ir explicando para que los demás le siguieran el ritmo, y la reacción de la rubia, sin presumir solo siguiendo su conversación, le encanto, de una forma que no podía explicar. "Es aun más localizado cada ciudad, cada barrio incluso, tiene su propia versión del Desayuno Completo. Mientras cosas como el té, el tocino y los huevos son casi que una norma, lo demás puede variar de puré de patatas a torta de papa frita. O por ejemplo en de Londres y otras ciudades costeras puede incluir anchoas, pescado o, incluso, mariscos…" Sin darse cuenta empezó a dar 'una pequeña cátedra' sobre el Desayuno Completo. Pacífica lo escuchaba, interesada comentando las 'improvisaciones' de Jonathan. Con lo que, para ambos, el nivel de tención por 'estar solos en casa' se fue diluyendo.
Jonathan y River iban en silencio hacia la casa del juez, afortunadamente no tenían auto pues así tenían oportunidad de hablar, o eso pensaba River. Aunque Jonathan, muy británicamente, se había mantenido en silencio…
-"Estas segura de que es buena idea?" Dijo al cruzar la segunda cuadra. "O sea dos chicos solos en casa, aun a esta hora… podría ponerse…" Y ni siquiera el viento logro oír cómo podría ponerse pues enrojeció de repente.
-"Tienes toda la razón." Acoto River haciendo que Jonathan se detuviera en el acto, considerando si debía correr de vuelta a la casa. "Pero no son chicos, son niños." Agrego la esposa sin siquiera dejar de caminar. "En un año o así ya no podremos darle ese lujo a Pacífica, pero por ahora es distinto, incluso se veían tiernos." Suponía que en ese tiempo la pubertad golpearía a Pacífica y, al haber sido criada como lo fue, deseaba que lo poco que le quedaba de infancia lo disfrutara al máximo.
-"Aun así dejarla sola con un chico… un niño?" Arremetió Kimble de nuevo. "Más si ese chico es precisamente Dipper Pines." Hasta el jueves, cuando lo abofeteo, Pacífica sufría de su primer 'enamoramiento' precisamente con ese aspirante a gandul, o así lo gritaba su subconsciente.
-"Precisamente porque es Dipper, es que debemos darle espacio." Dijo la dama ante el asombro de su cónyuge. "El primer 'enamoramiento' suele ser solo una impresión, ella de repente se dio cuenta que los niños y las niñas son 'distintos' y por cosas del destino el chico que le hizo darse cuenta de eso y que mas sobresalía a su alrededor fue Dipper. Y vaya que tenía que sobresalir para romper esa falsa superioridad que mantenían los Noroeste." Dijo tomando la mano del irlandés. "Ella lo idealizo, aun mas allá de lo que en verdad es, cosa bastante normal, incluso tu y yo nos dimos cuenta lo sobresaliente que es Dipper, con lo que creo que hasta nosotros lo idealizamos un poco, y olvidamos que solo tiene doce años."
-"Cumplirá trece el próximo mes." Agrego Kimble, olvidando que esa información la había conseguido gracias a La Escuela. Pero gracias a eso sabia que tan sobresaliente era el chico Pines.
-"Para el caso es lo mismo, es un niño inmaduro. Él y Pacífica solo han pasado juntos el viernes de la gala y más de la mitad de ese tiempo estaban corriendo por sus vidas." Dijo mientras sonreía, esa había sido la primera vez que vio a la verdadera Pacífica. "Así esa experiencia es nueva para ambos, no creo que Dipper entienda que pasa, es bueno que se conozcan y, de paso, le desmostáramos a Paz que confiamos en ella… esa experiencia tampoco será mala para él."
-"Él no es quien me preocupa…"
-"Pues mal hecho… somos los adultos aquí. Los responsables, me sentiría muy mal si ellos no llegan a arreglarse, incluso si no es más que volver a ser amigos, sería fantástico para ambos, pero algo me dice que Pacífica no es la única que se impresiono.".
-"Ehh…"
-"Y antes que digas algo, que pensabas de las chicas cuando tenias 12 años?" Dijo usando ese tono que volvía orden una pregunta.
-"Que las faldas no les dejaban jugar bien al futbol." Tuvo que sincerarse Kimble. "Aun así, no recuerdo muy bien cuando, pero poco después me dejo e importar si jugaban bien o mal."
-"Bien igual es con las chicas, además dudo que Dipper intente algo, tan poca confianza tienes en Paz?"
-"Ahora que lo dices…" Dijo con una sonrisa.
-"Jonathan has oído el dicho 'quien que solo se ríe de sus maldades se acuerda'?"
-"A este…" dijo solo para ver los ojos de River. "Está bien no confío del todo en él, pero confiare en Paz."
-"Nada de eso señor Kimble." Dijo River aparentemente enojada. "De que te acordaste?"
Y Kimble acorralado tuvo que contar como fue la primera vez que le trato de 'robarle' un beso a una chica y de cómo término con un ojo morado. Cuando acabo la historia estaban en la calle de la casa Miller y se dio cuenta que era la primera vez que había hablado de Paddy sin sentir como le carcomía el corazón. Al entrar en la casa Miller tuvieron, que muy gentilmente, declinar desayunar aunque no pudieron negarse a una taza de café.
-"Pensé que la niña vendría con ustedes." Dijo Lindsay luego de servir cuatro cafés en la mesa de la cocina."
-"Esa era la idea, pero tuvimos un visitante sorpresa y ella prefirió quedarse." Respondió el irlandés, aun no muy feliz por el hecho. A oídos de Lindsay Miller era más que suficiente.
-"Dipper? A esta hora y en sábado?"
-"Tenían algunas cosas que arreglar… y ya sabes es Dipper Pines." Respondió River, zanjando la cuestión.
-"En cierta forma los entiendo… al fin." Acoto Todd, quien dándose cuenta que se había vuelto el centro de atención prosiguió. "Anoche los Pines fueron descubiertos 'in fraganti' vandalizando la casa del alcalde electo Cutebiker…" Empezó a relatar la noche anterior y de cómo 'el chico' había defendido a Bud y ayudado al nuevo alcalde.
Mientras los adulos estaban donde el juez, y sin darse cuenta Kimble sus dos horas se iban volviendo tres. Dipper tenía ante sí un, casi, genuino desayuno Completo Irlandés. El cual ataco como solo un preadolescente en ayunas podría, apenas Pacífica lo sirvió en la mesa de la cocina, sin poder siquiera protestar o intentar ayudarla.
-"Nunca había tomado té para el desayuno, pero no está mal." Dijo luego de terminar la primera de las tortas de papa, y tomando el tazón de frijoles.
-"Al menos no le ponen tanta traba como al café… aunque la teína y la cafeína son lo mismo."
-"Aun así se siente distinto." Dipper aun no terminaba de creer o fácil que era hablar con Paz. Quien, al haber desayunado ya, lo acompañaba con una taza de té.
-"Estos frijoles están deliciosos, creo no podría dejar de comer si viviera con Jonathan y River." Dijo si notar la sonrisa oculta tras la taza de la niña.
-"Solo por los frijoles?" Pregunto ella, disfrutando del simple placer de ver al castaño saboreando su comida.
-"Por todo, pero ahora toda mi atención está en estos frijoles." Dijo para acompañar los frijoles con pan tostado. Mientras Pacífica, no sabía si decirle quien se merecía esos elogios por ese plato. "Tú también ayudaste, verdad?"
-"No podía dejar a Jonathan prepararlo todo solo y me estoy dando cuenta que cocinar es…" dijo mientras Dipper se terminaba los frijoles y seguía con la segunda torta de papa.
-"Quien habría dicho que Pacífica Noroeste sabia cocinar." Dijo para romper el, misterioso, encanto que los ojos de la niña tenían sobre él.
-"Como que quien? Pines, acaso no te has dado cuenta que todo lo hago bien?" Dijo levemente indignada.
-"Disculpa no lo quise decir de esa forma es que… bien cocinar arruina las uñas, creo."
-"Quieres que te vuelva a golpear?"
-"Al menos dame tiempo de terminar de desayunar, antes de ponerte violenta."
-"Hunf…" Suspiro la chica realmente enfadada mientras golpeaba la mesa con su tasa.
-"Sabes? Cuando te enojas y te tiembla el parpado te ves linda." Dijo por reflejo, solo para atragantarse al darse cuenta de lo que había dicho.
-"En verdad quieres que me enoje, no Pines?" Continúo la rubia dando la vuelta para servirse más té. Evitando, con poco éxito, pensar en que le había dicho 'linda.' Sin evitar preguntarse si ella era linda o simplemente una amiga linda? Mientras Dipper también se preguntaba de donde había salido esa última línea, recordando la anotación que había hecho en el diario. Aun sin lograr descifrar eso y gracias al metabolismo preadolescente el desayuno había desparecido, algunos minutos después. Ya ambos otra vez más tranquilos. La rubia se sentó frente a él.
-"Bien pines es hora de que empieces a hablar y sin rodeos…"
-"O Vaya, deja que acomode un poco las ideas…" Dijo mientras pensaba que lo que no le dijera no la preocuparía. "Como dije fue una semana muy pesada…" No menciono la parte en que no había dormido bien, preparando sus pulgas para distraer a Preston Noroeste, no sabía cómo reaccionaría ella si mencionaba a sus padres. "Todo empezó o, más bien, se disparo por Grenda, el martes llego algo alterada, feliz por cómo había acabado en el proceso con tus padres y quiso hablar conmigo, y de alguna forma las cosas cambiaron…"
-"O sea fue por Grenda?"
-"No ella solo me hizo darme cuenta de cómo trataba a Mabel…"
-"Y ahora entra Mabel?"
-"En verdad fue algo que me dijo mi abuelo…" Pacífica dejo de escuchar en ese momento, para ella el decir que el chico que la acompañaba era muy importante se quedaba corto, pero no se había dado cuenta lo poco que lo conocía. Solo conocía lo que la mayoría del pueblo, todos sabían que él y su hermana no tenían más hermanos, y que eran nietos del hermano menor de Stan Pines. Vivían en alguna parte de California, ni siquiera tenía una idea aproximada de donde, ahí estarían sus padres, posiblemente abuelos, primos…"
-"… y por eso Grenda me comparo con tus padres y luego fue como si toda la semana todos se pusieran de acuerdo en decirme lo mismo. Y cuando… Pacífica?" Al volver a ver a su amiga el castaño noto que miraba a la nada.
"… Tendría amigos, compañeros." Y no pudo evitar pensar en el siguiente paso lógico. "El tendría alguna amiga aunque fuera un poco especial… a alguna chica que le gustara?"
-"Pacífica estas bien?" Dijo el castaño alarmado.
-"A… Dipper si perdona me distraje que decías de tu abuelo…"
-"Bien no te preocupes." Dijo confundiendo la expresión de la chica. "Sé que es un poco difícil de creer, debe ser lo más nerd que habrás escuchado."
-"No… no fue eso de repente solo me sentí como cansada, disculpa…" Dijo un poco a la defensiva, no podía decirle porque se había distraído. "Creo que será que también estos días han sido pesados para mí." En verdad se sentía más cansada que de costumbre, suponía que su cuerpo se había acostumbrado a ese impulso extra que le daba el fantasma, pero mientras el californiano estuviera en la casa tratar de llamar a Archivald sería peligroso para el fantasma. Y el chico noto lo que ella decía y no como lo decía, en parte le daba pistas sobre la veracidad de lo que el fantasma le había dicho. "Y como es eso de lo mas nerd que he escuchado?"
-"La parte en que recuerdo que mi abuelo me dijera era mi responsabilidad cuidar a Mabel…" Dijo el chico algo incomodo. Para ella recordar a su abuelo siempre había sido incomodo, aunque supuso que no era por la misma razón, ella siempre recordaba la quebrada voz del anciano Noroeste llamándola una y otra vez 'la niña que no debió haber nacido.'
-"Al menos tu abuelo no es como el mío… Tu abuelo se preocupa por ustedes, el mío nunca me dijo nada bueno." Dijo entristecida.
-"Espera…" Dijo el chico, había investigado a la familia Noroeste desde mucho antes de conocer como era Pacífica en verdad. "Tu recuerdas a tu abuelo?"
-"Si… es raro verdad, creo que siempre me sentí mal por lo que me decía, por eso, aunque murió cuando tenía cuatro años aun lo recuerdo." Dijo cabizbaja. "El siempre decía que no debí de nacer, que nunca sería una verdadera Noroeste o que no me merecía estar en la familia." Continúo con los ojos algo empañados.
-"Bien me sorprende que no te dieras cuenta… pero tu abuelo tenía razón." Dijo el castaño sonriente, sin darse cuenta apoyando la mano en el hombro de la niña, pero ella no lo noto pues pensó que era como si esas palabras le helaran el corazón. "Tú no eres una Noroeste y claro que no mereces estar en la familia." Pacífica lo miro confundida a los ojos, para ver esa expresión tan Dipper Pines de total sinceridad. "Tú eres millones de veces mejor que cualquier Noroeste y no es que no merezcas ser una Noroeste, es que tu familia no te merece a ti. Y, para que sepas, somos muchos los que estamos agradecidos con que nacieras, con que estés viva, con que estés con nosotros." Y fue como si un ángel pasara por esa cocina y, por unos instantes, todo hasta el sonido de la calle y los arboles del jardín se silencio. No supo cuando el hechizo se rompió, el chico aparto la mirada de ella y quito su mano como si de repente sintiera una quemada.
-"Digo eres mejor que eso…" dijo Dipper sintiendo un hormigueo en los dedos. Aun confundido por ese instante.
-"Podría ser, pero no es algo que se acepte en unos pocos días…" Dijo ella sonrojada. Sin poder evitar pensar. "Está feliz porque soy solo yo o porque soy su amiga?"
-"Lo que me sorprendió… al principio." Dijo el chico para cambiar el tema, que lo hacía sentir extraño. "Es que solo digas que es raro, tu abuelo murió cuando tenias cuatro años."
-"Si por eso digo que es raro, poca gente me cree que lo pueda recordar."
-"A mí me pasa lo mismo." Dijo algo más serio. "Cierto tu no lo debes saber… mi abuelo murió. El estaba en el ejército y murió en la guerra del golfo."
-"Perona por hacerte recordar cosas feas, no quería…"
-"No es feo… mi abuelo siempre me quiso, a mí y a Mabel. Claro que lo echo de menos, pero solo recuerdo cosas buenas de él..." Antes de seguir con el tema de los abuelos. Pacífica hizo una resta.
-"Espera… dices la segunda Guerra del Golfo?" Lo dijo aunque sabía la respuesta. "Qué edad tenias cuando… cuando…" Dijo sin saber cómo continuar.
-"Cuatro años, recuerdo cuando llegaron a dar el pésame." Dijo para evitar la congoja de la rubia. "Aunque cuando me dijo que debía cuidar a Mabel teníamos tres."
-"Eso es raro…"
-"Bien pues… más o menos todos allá en casa piensan que soy algo raro." Dijo el castaño al malentender a su amiga.
-"No, no veo raro que recuerdes a tu abuelo, creo que es fantástico. Lo raro es que nunca he conocido a nadie que tenga recuerdos así de viejos como yo."
-"Mabel dice que es cosa de nerds."
-"Ella se equivoca, yo soy la prueba, o crees que soy nerd?" Sin esperar o siquiera dar tiempo a que pensara en responder continúo. "No lo soy… pero tampoco es malo ser nerd… o sea en tu caso no… eres simpático y eres nerd…" Dijo la niña sin medir lo que dijo hasta que lo dijo y mordiéndose la lengua a tiempo. Mientras el chico la miraba sonriendo. "Solo debes aprender a vestirte, aprender a usar un peine, algo de no ponerte a hablar como profesor en el desayuno… Aunque no es que dijeras nada aburrido o algo así… pero… muchos no… podrías dejar de verme así?
-"Perdona es que cuando tú me dices nerd, suena mucho mejor de cuando me lo dice Mabel."
-"Ves por eso no dejas de ser nerd y además suenas cursi." Dijo para evitar sonrojarse. "Repíteme todo eso de la promesa con tu abuelo."
-"Bien teníamos 3 años y Mabel… Mabel siempre ha sido Mabel entonces…"
-"Espera vas a decir algo cursi o alguna cosa así?"
-"Cursi no se… te diré lo que paso, será cosa tuya pensar si es cursi o no."
-"Me prometes que no me vas a mentir?" Dijo la rubia para sorpresa del castaño. "Detesto que me mientan, a veces siento que me han mentido toda la vida…" Dijo en tono de escusa.
-"Por eso no te preocupes. Yo Dipper Pines prometo no mentirle a Pacífica Noroeste." Dijo mirando a la chica. Usando un el tono de voz que había aprendido del tío Stan, pero totalmente sincero. "Por mas cursis o nerds que sean las cosas no le mentiré." Solo debía de no tocar algunos temas, los que creía serian muy cursis o incómodos, como sus sabuesos, los que la podrían enfadar, como los experimentos del tío Ford y cosas que la podrían asustar que incluso el preferiría que fueran invenciones
-"Es un trato, Pines..." Dijo animada. "Y está bien voy a perdonarte que seas cursi."
-"Trato Pacífica."
-"A ver le prometiste que cuidarías a Mabel y luego que paso?"
-"Pues la cuide o, al menos, creía que lo hacía." Dijo más pensativo. "Fue hasta que Grenda se entero que me dijo que la había metido en una jaula…" Y así empezó a relatar esa semana, mientras más hablaba, más difícil era rodear los temas que le deseaba ocultar, pero la tranquilidad y atención que le daba o forma en que ella lo oía, lo relajaba. Era cómodo incluso, para ambos, en algún momento dejo de importar que ella fuera una chica, que él un chico y que estaban solos… al menos no tanto. Así Pacífica supo lo que había pasado esa semana, pero para la niña no fue suficiente, había empezado a conocer más de él y no pudo evitar tomar esa oportunidad, ya que había empezado a conversar y se sentían cómoda estando con él, pudo ver pinceladas de su vida, no de Dipper Pines el héroe del pueblo, el paladín de su hermana y, aun lo recordaba de esa manera, el suyo. Conoció un poco sobre el Dipper Pines que había subido a un autobús en California rumbo a Oregón a principios del verano y de enterarse desde el propio protagonista de las andanzas. Para él era mejor y más fácil contarle de antes de llegar al valle pues no se debía preocupar por ocultar ningún tema, siempre volviendo a lo que ambos conocían, ese verano, y debía de cuidar sus palabras. Aun así la chica descubrió desde Gnomos con intereses románticos a minotauros con complejo 'de macho', del día a día en la Cabaña del misterio a atrapar un gremloblin, de juegos de video que cobraban cuerpo físico a el motivo porque su banda favorita haba desparecido. Enfrentado las rarezas del valle solo con su ingenio y ese 'libro nerd' que siempre tenía a mano, que en palabras del chico 'había sido el mayor misterio del valle,' ella no pudo evitar el oír el 'había' o sea que de alguna forma lo tenía resuelto.
El chico deseaba hablar y, por alguna clase de instinto, la chica guio la conversación a donde le interesaba, aunque él no se quejo, logro mantener sus secretos, bajo la idea de lo que no supiera ella no le haría daño. Ella supo sobre como era su vida en Piedmont, California, como había mantenido sus notas bajas para no adelantar cursos y engañar pruebas de IQ para mantenerse siempre en el mismo nivel que su hermana, como se había aislado, como se tuvo que suprimir a sí mismo para no opacar a su Mabel, como la 'cuidaba,' como soporto la forma en que lo trababa ella, la gemela mayor. Inconsciente de que tras bambalinas su hermano velaba por ella. Y esa rara tendencia, del castaño que tenía de culparse y minimizar sus logros. También aprendió sobre Mabel Pines, en la misma medida en que Dipper sobresalía en muchos temas, su hermana sobresalía en otras, no pudo evitar pensar que en verdad eran un dúo fantástico. Supo que Mabel fue capaz de recrear a su tío Stan en cera en solo un par de días, de componer toda una obra musical para marionetas, incluyendo hacer las mismas marionetas, la escenografía, la música y la trama en una semana, de los disfraces de halloween, de su pasión por la costura y de su creatividad. Y por eso entendió a los gemelos, eran las caras de una misma moneda. También comprendió que lo que Grenda decía era cierto, al 'protegerla,' al malentender lo que su abuelo dijo a un niño de tres años, había creado una jaula alrededor de ella. Todo bajo la idea de dejar que Mabel fuera Mabel.
-"… Y creo que por eso explote tan mal contigo y créeme, créeme en verdad que lo siento mucho." Concluyo el castaño. Con la mirara esperanzadora ante una muy pensativa Pacífica.
-"Parecen puras patrañas…" Dijo, pero el tono de su voz no concordaba con lo que decía. "Si no fuera que eres tu… si en verdad no supiera que eres capaz de hacer todo eso, pensaría que eres el mayor mentiroso de la costa oeste."
-"Entonces…?"
-"Si te perdono…" Dijo ante la sonrisa tonta del castaño. "Pero si me tratas así de nuevo…"
-"No lo hare a menos que este lo suficientemente lejos de tu derecha… Hey" Dijo cuando recibió otro amistoso golpe en su hombro. "Podrías avisar antes de ponerte violenta?"
-"Y tú podrías dejar ese 'humor Pines' fuera de una conversación seria?"
-"No creo me sale muy natural…" Dijo el chico levantándose para quedar fuera del rango de su amiga.
-"Quieres que reconsidere tu disculpa?"
-"Pues no…" Dijo sentándose, pero el anunciado golpe nunca llego.
-"Y ya que solucionaste las cosas conmigo… que vas a hacer con tu hermana?" Dijo preocupada por la única otra persona en el valle que se le había enfrentado.
-"Eso costara mucho tiempo, no quiero que sufra. Si de repente se da cuenta de todo, podría ser muy malo para ella." Y mirando de nuevo a los ojos azules de su amiga agrego. "Sé que nunca se llevaron muy bien, pero me harías el favor de…"
-"No te preocupes Dipper no le diré nada a nadie." Lo interrumpió. "Además si tú te metiste en ese lio, eres el único que puede salir de él."
-"Gracias… en lo que cabe." Dijo frotándose la parte posterior de la cabeza. "Al final no fui mucho mejor que Pres…" Se calló luego de recordar que estaba frente a la hija de Preston Noroeste.
La niña Suspiro.
"No…" dijo de nuevo algo triste. "Gracias por no decirlo, pero, aunque aun no me gusta aceptarlo, sé que mi padre… mis padres no son buenas perdonas. Creo que también me metieron en una jaula con todo el dinero y lujos que mi familia podía dar." Dio otro pequeño suspiro. "Lo que jamás entenderé cual es su ansia por controlarme, a veces me paralizo al oír una campañilla… No puedes comparar lo que hiciste a lo que mis padres hicieron. Ellos me tenían engañada, si tal vez como has engañado a Mabel, pero en mi caso era para controlarme. Y tú lo que deseabas era que tu hermana fuera ella misma. Tu y ellos son totalmente opuestos." Ademas pensó "opuestos y equilibrados," ella conocía el poder de su familia, pero todo ese poder había sido destrozado por el castaño, si no fuera así ella no sería libre. El peor enemigo del clan Noroeste estaba platicando como si nada con ella.
"Pero…" se dijo a si misma que ese no era 'su clan Noroeste,' el clan Noroeste de sus padres había acabado el día de la fiesta. Todo lo que paso después, incluyendo la forma en que la había ayudado a liberarse, eran los cimientos del 'clan Noroeste' que ella fundaría. Sin querer su mente volvió a quedarse en blanco cuando pensó que un clan debía tener un patriarca…
-"Pacífica?" Dijo el Castaño al notar que su amiga se había puesto pálida. Para enrojecer de repente.
En la casa Miller tanto los dueños como sus invitados estaban en la mesa de la cocina Los papeles que conferían a River los mimos derechos y obligaciones, como tutora de Pacífica Noroeste en calidad de conyugue de Jonathan estaban ya firmados y autentificados en la bóveda de la oficina de Todd Miller. El tramite no era largo, pero las dos horas que había dado de limite Kimble antes de salir de casa ya habían pasado. Se habían retrasado hablando sobre el imputado de costumbre y su arresto la noche anterior junto a su familia, las elecciones, los vecinos, el té de la mañana, de la sorpresa de matrimonio, de los vecinos y mil cosas más que los amigos hablan.
-"Y, no es por imponerme, pero creo que es tiempo que Jonathan actualice un poco su guardarropa." Acoto River luego de que le preguntaran que tenía pensado para la tarde. Y como coreografiado el juez, su esposa y River volvieron a ver a Kimble y su traje, que, aunque había dejado el chaleco, era un poco demasiado formal.
-"Como mi trabajo era de todos los días no tengo mucho e donde escoger." Dijo este mientras acomodaba su saco, ni River ni Lindsay pudieron evitar notar como el fisco del ex agente especial, aun con algunos años encima, se marcaba en el traje entero. "Por lo que concuerdo con River, teníamos pensado ir al centro comercial por la tarde."
-"…También tenemos que hacer la compra." Dijo River de repente. "Como en la mansión se compraba todo por suplidores olvidamos ese detalle… y pensando en que hay dos chicos en casa ahora, creo que el refrigerador va a quedar algo vacio."
-"Otra razón más para ir al centro comercial." Acoto el juez. "Igual hoy es día de compra o más bien la tarde para nosotros así que sería un gusto ayudarlos a conocer el lugar."
-"Pues no nos gustaría imponernos, pero cualquier ayuda es bien recibida." Sonrió River, para fijarse en la cara de su recién estrenado esposo, que miraba el reloj de la pared. Se dio cuenta que habían pasado más de dos horas.
-"Entonces no se diga mas pasamos por Pacífica, almorzamos en el centro y vamos de compras." Ante esa declaración tanto Lindsay como River identificaron el problema.
-"Como crees que la va sentirse la niña después de esta semana, tendrá ánimos de ir de compras con unos ancianos." Dijo Todd sintiendo el ambiente.
-"Tampoco la podemos dejar sola, ella es muy ella y muy lista, pero no conoce a casi nadie del pueblo."
-"Creo que sería mejor no hablar de Pacífica como si fuera una bebe." Dicto Lindsay con su tono magistral, evitando cualquier intento de comentario al menos hasta terminar su explicación. "Porque, además, tampoco está sola, no podemos simplemente asumir que es lo que quiere hacer o lo que hará Dipper." Prefirió no mencionar que Dipper podrá tener otros planes, porque eso podría causar mas daño que bien, mas tomando en cuenta el recién y repentino instinto paternal del irlandés y que la frase podía ser muy bien mal interpretada.
-"Lo más práctico seria llevar el auto." Intervino Todd. "Podrían comprar un refrigerador nuevo que aun podríamos ir cómodos. Llamemos a Pacífica y su puedes la pasamos a recoger, incluso a Dipper si quiere acompañarnos." El juez no era tonto y, además, el había educado a sus hijos, por lo que sabía que la posibilidad que dos niños quisieran pasar la tarde con adultos, aun si era al centro comercial era minúscula, aun así sabía que tenía que considerar a su amigo. También, no se podía engañar a sí mismo, tenia curiosidad de lo que haría el chico Pines.
La sensación para los presentes, incluyendo a Jonathan, era casi la misma de la última jugada de un equipo, o al lanzar una moneda al aire. River, quien tomo su teléfono para llamar a la casa, ni siquiera sabía que le iba a decir a la niña.
Dipper se sentía muy cómodo, no podía recordar la última vez que se había sentido tan relajado. Cuando empezó a hablar con Pacífica nunca imagino que, de nuevo, no podría controlar su lengua y llego a asustarse de cargar de problemas a su amiga, pero logrando no decirle todo. La presión, que había aumentado desde el martes, había desaparecido. Era como hablar con el tío Ford, pero distinto. Pacífica era una amiga mas, no un genio con 8 doctorados y sobreviviente de 30 años en otras dimensiones. Recordaba la gala y como fue hablar con ella, luego del fantasma, acompañados por Marius y Grenda. En cierta forma estar solo con ella también era 'raro,' pero al final no tan incomodo. Ahora estaba, luego de aprovechar que la niña se había distraído, ayudando a lavar la vajilla. Era algo que solía hacer, aunque sin entender porque era más divertido esta vez. Incluso olvido su gorra, que solo se la quitaba para dormir, era como si de repente o, al menos, en ese momento nada le incomodara, siquiera tener a la osa mayor dibujada en su frente.
A su lado Pacífica limpiaba la vajilla, mientras el enjuagaba.
La chica también estaba callada. El momento incomodo de hacer un clan sin patriarca había pasado al recordar a otras mujeres que habían manejado solas un gran poder, la dama de hierro inglesa Margaret Thatcher y a la misma abuela de Marius, la Condesa. Aun así analizo todo lo que había oído y deducido. Pensando aun en como ese chico había 'protegido' tanto a su hermana… Hasta entonces la única que se había beneficiado de la capacidad del chico era su Mabel…? No. Ella también se había beneficiado, el pueblo entero se había beneficiado, ese verano. Y no solo en la cantidad de historias sobre el californiano, muchas eran exageraciones, como pudo averiguar en esa charla, como otras casi nadie las sabía. Capturar a algo tan peligroso como el Cambia Forma o ser acogido por una tribu de no tan mitológicos minotauros, solo para rehusarse a ser unirse a ellos luego de pasar todas sus pruebas, por mantener sus ideales.
Si también la forma de ser de Mabel era única, pero era gracias a su hermano. No solo un lado se había beneficiado, y entendió que al pasar la infancia dejando que Mabel fuera Mabel, era lo que había hecho que Dipper fuera Dipper, el chico que tenia junto a ella… a veces demasiado cerca. Dipper no solo daba el cien por cien, siempre iba más allá, no solo protegiendo a su hermana, la había protegido a ella, a los chicos de la tienda, a sus amigos de la cabaña, claro que se equivocaba y ella no era ciega como la vez de los zombis. Aun con eso, posiblemente todo el pueblo le debía algo, esa popularidad que tenía era como si, subconscientemente, el pueblo entero supiera que ese verano habían estado más seguros, él los había protegido. Luchando con criaturas mitológicas, fantasmas, con locos o, incluso, con sus padres. Aun así se dio cuenta que, de nuevo, lo que más le preocupaba era saber si para él ella era 'Pacífica' o 'la amiga Pacífica'… y no tenía idea de cómo averiguarlo o de si averiguarlo sería bueno. Incluso no sabía si él haría esa distinción?
-"Ehh Dipper…?" Dijo pasándole el ultimo baso.
-"Si dime…" Dijo sin molestarse secando y acomodándolo a un lado.
-"Que piensas de…" Esa pregunta la había hecho miles de veces en su cabeza, pero ahora que solo podía verlo, demasiado cerca, y perderse en el café castaño de sus ojos, no podía coordinar las palabras. "Que piensas de... de… m…" El teléfono sonó justo en ese momento. "Que piensas de mi." Pensó mientras el chico volvía a ver el teléfono preocupado, de forma que no noto su expresión.
-"Pasaron las dos horas." Corto alarmado, dejando a su amiga con la pregunta sin formular. Aun no entendía porque Jonathan había usado ese tono, pero todo lo ocurrido en ese verano le enseño a sentir el peligro. Y sin más que lamentarse por la oportunidad perdida Pacífica se seco las manos y fue a contestar la llamada.
-"Aló… River..." Dijo antes que el teléfono sonara por cuarta vez. "Si estamos bien… pues si… se podría decir que nos arreglamos… Si desayuno bien… Pasar la tarde en el centro comercial?... Con el señor y la señora Miller… Le peguntare…" Dijo para volver a ver al preocupado chico. "Dice River… que si quiero acompañarlos al centro comercial… y también que, si tu vienes… digo si lo deseas, puedes venir con nosotros."
-"Dile que sería un placer…" Respondió el castaño, forzando un poco una sonrisa, luego de pensarlo un momento. Al oír el teléfono y pensar que el periodo extendido, especial y punitivo de dos horas había acabado se preocupo, con la invitación volvió un poco a ser el mismo y recordó que, en su mochila, había un frasco con un fantasma dentro. Debía confirmar o refutar la historia del fantasma. Y ya que, sinceramente, lo había olvidado durante toda la mañana, la única oportunidad que tenia era acompañar a Pacífica, y su 'nueva familia' de compras. "Primero tengo que pedir permiso."
-"… Si dice que tiene que pedir permiso… Bien entonces te llamo de vuelta." Y colgó, mientras se hacia la idea de 'salir' con él. "Toma estas en mi casa… Dijo tu casa… ya lo entiendes… verdad?" Dijo mas alterada de lo que esperaba ella misma pasándole el teléfono o, más bien, sosteniéndolo donde lo pudiera alcanzar.
-"Gracias." Dijo mientras tomaba el teléfono, pensando más en el fantasma que en que saldría con Pacífica, como esperaba le contesto el tío Ford. "Hola si todo va bien gracias… aun no pero he estado ocupado… si en lo mismo toda la mañana… si lo sé… No aun no pero pronto creo que podría irme… Me están invitando a ir al centro comercial… no de hecho me viene bien… si con ella y todos los de la casa, creo que va el juez del pueblo también… Entonces puedo… A gracias tío Ford... Perfecto para la cena entonces… Si dile a los demás que volveré para… cosas de nerd con eso no preguntaran nada." Y colgó.
-"El tío me dio permiso hasta la hora de la cena." Dijo volviendo a ver a la rubia, para descubrir que estaba sonriendo de una forma que lo hacia estremecerse. Pacífica se había calmado… y esa sonrisa no era nada fea, pero recordaba esa sonrisa de la gala…
-"Dipper recuerdas que me prometiste que no me ibas a mentir?"
-"Si…" Respondió preocupado cada vez más por esa mirada.
-"Es algo que me pareció raro. Cuando me contaste lo de la promesa y como has estado cuidando a tu hermana y lo que te paso este verano." Y como si de repente lo estuviera interrogando agrego. "Ahora que llamaste caí en cuenta de algo... tu tío Stan, es por Stanford Pines. Verdad?"
-"Este… si." No le gustaba por donde iba esa conversación.
-"Entonces porque cuando me contaste lo de los hombretauros, todo lo de Gedeón o esa fiesta con zombis, desde el principio del verano, lo llamas siempre tío Stan, pero cuando hablas de cosas más recientes, le dices tío Stan o tío Ford?"
Continuara.
Gravity Falls temas y personajes pertenecen a Disney, por idea del genio de Alex Hirsch. Cualquier tema asociado a este relato es usado de la misma forma. Todo en esta historia está dentro del Fandom, y dedicado a los lectores y demás interesados en el Fandom de Gravity Falls. No tiene otro fin más que entretener. ¡Disfrútenlo!
