Capítulo 3: Caminos convergentes (1)

El sol se postraba en su punto más alto, el cálido medio día hacia agradable el ambiente, el viento soplaba tenue, revolviendo los cabellos cian de una criatura muy peculiar que caminaba por los extremos de un terreno rocoso, acarreando con él algunos bolsos y un trineo. Un humano, que de la nada había aparecido en esta caótica tierra llamada Equestria con objetivos desconocidos… incluso para él.

Una Pony terrestre, de pelaje color crema y crin rojiza, llamada Cream Cross, caminaba a su lado. En el trineo, su desmayado compañero, un Pegaso de pelaje color capuchino y crin marrón, llamado Silver Dust, no daba señales de despertar.

Ambos fueron para Oriol el primer contacto amistoso en este lugar lleno de peligros, demostrándole que aun en un mundo diferente, había vidas en peligro y una civilización con la cual se podía comunicar. Ahora, con rumbo hacia el futuro, Oriol mira y siente como las rocas a sus pies poco a poco se transforman en el suave césped del bosque, sin saber que allí era donde el destino precisamente lo había guiado.


El sonido de algo siendo arrastrado le rascaba los oídos, con él, dos voces hacían eco en su cerebro, una era muy familiar y agradable, la otra era grave y totalmente desconocida. Lentamente volvió a sentir sus alas, sus cascos, y el calor del medio día, Silver Dust estaba recuperando la conciencia.

Mientras, Cream no dejaba de hablar con Oriol sobre diversos temas, emocionada del conocimiento e inteligencia que su nuevo compañero demostraba, a pesar de ser literalmente, una masa de músculos y metal. Pocas veces había logrado congeniar temas con otros Ponys a excepción de Silver Dust, temas como ciencia o medicina eran muy pocos explorados por los eruditos de su pueblo, siendo una de las principales razones de la escases de médicos en ManeTown, y en general de toda la región. Además, comenzó a ver a su salvador como un gigante bondadoso, un recurso muy escaso en estos tiempos, especialmente en otras especies, de hecho, aun no creía que habían escapado de las garras de la muerte, y de vez en cuando, se mordía ligeramente el labio para asegurarse que no era parte de un sueño.

No obstante, no todos los de su grupo habían logrado salir con vida de ese terreno pedregoso. Red Boulder, la escoria de ManeTown y el antiguo amigo de la infancia de Cream y Silver, había sido asesinado por el monstruo arácnido de la cantera antes de la llegara de su salvador de brazo metalico, la joven Pony había jurado darle una sepultura digna a su colgante al volver a la ciudad. Hablando de su grupo, Cream estaba preocupada por los otros tres Ponys que habían partido con ella en busca de las raras plantas del bosque donde se encontraban, habiéndose separado tras llegar a la zona, poco sabia de sus paraderos y rogaba a Celestia que estuvieran bien, no por nada este bosque se llamaba "Telas de la muerte", bautizado así desde que las arañas habían llegado hace más de 124 años.

Dejando sus pensamientos más profundos de lado, Cream prestaba atención a las palabras de su salvador, el cual, aún no comprendía el básico sistema monetario de los Ponys, los bits, y ya se estaba poniendo tedioso.

¿Así que esos son los bits, eh? — Consultó Oriol confundido, las alforjas con sus hombros y el trineo en sus manos le impedían rascarse la cabeza, pero su expresión lo decía todo.

Cream volteo los ojos sonriendo, intentando no criticar la falta de comprensión del gigante, pero, después de explicarle tres veces, era increíble lo terco que podía ser este ser tan inteligente. — Si tuviera uno te lo mostraría, pero ¿Qué es lo que no entiendes?, ya te explique todo lo que sé ¿Como es que no puedes entenderlo?

Oriol volteó dando una risita, Cream, al ver eso, supo que solo estaba jugando con ella como un potrillo travieso, un tanto molesta por caer es esa inocente broma intentó empujarlo para devolverle el gesto, pero solo se golpeó con la imponente postura del gigante quedando un poco aturdida, era más suave cuando se recostaba en sus muslos en lugar de golpearlos.

Vale vale —Dijo Oriol entre risas al ver a la mareada Pony intentar no caer despavorida— Te entendí a la segunda vez, es que no comprendo cómo es que siguen usando las monedas para comerciar, es tan... arcaico...

Sacudiendo la cabeza para recuperar la compostura, Cream se sintió curiosa estirando sus orejas, preguntando a la vez que se sobaba con su casco su adolorida cabeza. —¿Acaso ustedes no usan las monedas para comerciar?

No… —El gigante quedo pensativo, sería muy complicado explicarle toda la carrera tecnología que se necesitaba para el uso de los escáneres biométricos en el comercio, por lo que optó por la explicación más rustica y simple que Iac pudo darle. —Nosotros usábamos unas… "piedras especiales"... si, eso, usábamos esas piedras para guardar nuestro dinero, siendo tan pequeñas nos las comíamos y se hacían parte de nosotros.

Inclinando su cabeza y sus orejas en señal de no entender, la Pony protestó —¿Entonces como usaban el dinero?... Sabes que, olvídalo, no quiero saber.

Su respuesta provocó que Oriol rápidamente le contestara, no quería que Cream imaginara cosas incorrectas de sus sociedad, diciendo muy confiado. —Una luz "magia" detectaba la piedra en nuestros cuerpos, calculando la cantidad de dinero que poseíamos, era rápido e imposible de robar convencionalmente.

Los ojos de Cream brillaron, pensado para ella misma con fascinación. — ¿Es posible usar la magia para manejar el dinero? La tierra de Oriol debía ser estupenda — Sin embargo, in pensamiento fugas tambien se hizo presente— A él le incomoda un poco hablar mucho de ello, ya lo intenté cuando quise romper el hielo después de salir de la cantera... será mejor no volver a preguntar si no quiero quedar como una insensible

Ambos quedaron en silencio poco después, no porque se hallan quedado sin temas, sino porque Cream era cada vez más lenta, su resistencia estaba llegando a sus límites y decidieron descansar, era comprensible, Oriol era un guerrero entrenado para largas caminatas u otros ejercicios de su profesión, además de contar con aumentos genéticos y sus prótesis bionicas, en cambio, Cream era una doctora que pasaba casi todo su día atendiendo a pacientes o estudiando para mejorar en el campo, era obvio que la pobre Pony se cansaría tras varias horas de caminata.


Al llegar a un claro, Cream cayó jadeando agotada, pues la acalorada charla la venia distrayendo de su cansancio. Por otra parte, Oriol ni siquiera había sudado. Ambos se colocaron a la sombra de los árboles de la zona, Cream dudó un poco, ya que podían ser emboscados nuevamente por las arañas, pero terminó cediendo al oír al gigante decir que era seguro.

Recostándose al lado de Silver, Cream sacó una manzana de sus alforjas, su estómago rugía molesto y demandaba comida, por esta razón, las primeras mordidas fueron un gran placer, dulce, crujiente y muy jugosa, toda una manzana de la granja de los NewApple.

En cambio, Oriol había traído algo "especial" en las alforjas que cargaba, sin que la Pony lo supiera, logró colar algo de carne de araña cosida, para él tenía un sabor raro pero delicioso, sin embargo, Cream no miraba esa masa blanca con buenos ojos, para ella era asqueroso y algo morboso que su salvador comiera carne, más aun si era de una araña gigante.

¿Eres carnívoro? —Consultó la Pony tras tragar un gran trozo de fruta, interrumpiendo a Oriol antes de que atravesara la carne con un palo.

Éste la miró pensando si era algo malo, respondiendo al apartar su improvisada brocheta. —No, soy Omnívoro, puedo comer carne y plantas por igual, ¿Por?

Al oír esto, Cream se apresuró a sacar otra manzana, solo que quedaban una aparte de la que estaba comiendo, por instinto agacho las orejas, pero al ver que Oriol debería comer esa asquerosidad mientras ella comía esa delicia, hizo que poco le importaba si eso evitaba verlo morder otro pedazo de esa cosa blanca, aunque por parte del gigante no había problema con ello.

Estirando el hocico mordió la manzana con delicadeza, cosa de tomarla y no arruinar su figura, acto seguido la puso en sus cascos y se la ofreció a Oriol, pero éste la miró con duda, su boca decía algo, pero su cuerpo decía otra cosa. —¿Estas segura de que quieres dármela? Yo no tengo problema en comer esto —Respondió levantando la brocheta para mostrársela.

Cream hizo una mueca de asco al oler la carne, dándose cuenta que tenía las orejas bajas comprendiendo la duda de su salvador, así que, forzando a éstas se levantaran, dio una sonrisa honesta volviendo a ofrecer su manzana con un tono más relajado. —Si, después de todo nos salvaste, lo mínimo es darte algo delicioso que comer ¿no?

Oriol no quiso ser descortés, aceptando la manzana sin más palabrería, no obstante, no pudo evitar ver la mueca de Cream al ver irse su delicioso bocado. Dando una sonrisa gentil, el sonido del metal deslizándose dio paso a su espada con la más inocente intención de partir la fruta a la mitad y compartir, pero lo único que oyeron ambos, fue un grito muy masculino (Muy agudo) desde el trineo.

Allí, Silver Dust había despertado mirando fijamente a Oriol con una mirada de terror, pues, desde su perspectiva, el sol le daba una apariencia sombría, más aún con esa espada, la cual, por accidente y confusión de Silver, parecía atravesar el cuello de Cream estando ella recostada. De esta forma, Silver comenzó a hiperventilarse para finalmente irse a blanco, quedando tieso como un palo y en una posición similar al de una cabra asustada.

Oriol y Cream quedaron estupefactos por unos segundos, y luego se echaron a reír a carcajadas.


Silver… oye... Silver… —El Pegaso capuchino oía como en la lejanía de la oscuridad una dulce voz lo llamaba.

Lentamente abrió los ojos, estaba recostado sobre el césped con un casco golpeándole repetida y ligeramente la nariz, al subir los ojos vio el familiar rostro de Cream con una ceja levantada diciendo su nombre. El Pegaso quiso ser precavido, lo último que recordaba, aparte de la sombría criatura de la espada, era que había sido herido de muerte por la araña de la cantera, pero de alguna forma había logrado sobrevivir al mortal encuentro, además de que no sentía el dolor de su fatal batalla anterior. Silver finalmente respondió a los toques de su compañera levantando la cabeza observando el panorama, dándose cuenta que estaban en un claro. Pese a que las cosas estaban relativamente tranquilas, no pudo evitar fijarse más en Cream, por un momento disfrutó la vista, y hubiera durado más de no ser porque vio a sus espaldas al monstruo que le había provocado el desmayo, el cual se hallaba de espaldas viendo al cielo disfrutando su mitad de manzana, ignorante de su despertar.

¡Silver! —Exclamó alegremente la Pony— Que alegría volver a… HUHG —Cream rápidamente fue silenciada por el casco del Pegaso, arrastrándola cuerpo a tierra mientras tenia fija a la criatura tras de ella.

Cream sacudió la cabeza intentando quitarse el casco de la boca, pero sin llegar siquiera a protestar, fue envuelta entre las alas de su compañero quien seguía en modo sigilo.

No te preocupes Cream, te sacaré de aquí —Susurro el aturdido Pegaso, arrastrando lentamente a la Pony hacia el bosque, ignorando que sus plumas y su casco le impedían respirar, a la vez, veía la espalda de la criatura cada vez más lejos.

No les recomiendo ir en esa dirección —Esas palabras tomaron por sorpresa a Silver, quedándose quieto del impacto al oír a la criatura hablar, los había atrapado.

Confundido, el Pegaso lo ignoró solo para sentir como unos dientes de Pony le mordían las alas. —¡AHGG!

La recién liberada Pony intentaba que el aire volviera a sus pulmones, luego le dio una mirada muy molesta a Silver, quien no se fijó en ella, sino en la criatura que se había levantado y caminaba hacia ellos, era enorme, y sin un arma en sus cascos, no tendría muchas oportunidades contra él.

A pesar de esto, en un acto de heroísmo provocado por su confucion, el Pegaso desplegó sus alas dando un salto quedando entre Cream y la criatura, la cual no dejaba su aspecto sombrío, como si las sombras que le daba el sol fueran más oscuras de lo normal. Inclinándose en posición de ataque, el semental exclamó amenazante mostrando los dientes —¡No te acerques más!

La criatura se detuvo al ver a la Pony de melena roja cruzar reiteradamente los cascos en señal de alto, Cream, como medica que era, intuyó que su amigo aún estaba confundido por la pérdida de sangre, a lo que intentó calmarlo colocando su casco junto a su CutieMark, la cual era una estrella plateada con dos estelas del mismo color. —Eh Silver, tranquilo…

Pese a sus nobles intenciones, lo único que logró fue que el semental activara sus instintos de protección y se lanzara a atacar. Dando un salto impulsado por sus alas, una estela color plata salió rumbo al cielo sobre volando la zona. Esta misma llamó la atención no solo de Oriol, quien ya estaba preparado para atacar, sino también de otra entidad cercana de cabello dorado, la cual de inmediato fue en dirección al claro.

Silver, ya en el aire fijó su objetivo, se sentía algo mareado, pero eso no le impedía pelear al puro estilo Pegaso, más aún cuando su herida había desaparecido y tenia a una gran amiga que proteger. Lanzándose en picada acumuló velocidad y antes de llegar al suelo dio una curva en dirección a Oriol, dejando tras de si una estela planteada. Cream se asustó al ver a su amigo actuar de esa forma, preocupada por él, pidió a su salvador que no le hiciera daño, éste le devolvió el gesto con una sonrisa, su intención al fin y al cabo no era matarlo, aun así, desplegó su ojo biónico para hacer su movimiento.

Mientras, Silver venía a toda velocidad en un ataque directo, en su cabeza, si todo salía bien, tomaría a Cream en vuelo y la sacaría de allí, puesto que a la velocidad que iba, sería imposible que la criatura pudiese alcanzarlo. Cada vez más cerca, el Pegaso intentó hacer su maniobra de rescate, sin embargo, al ver a la criatura a los ojos, un potente destello azulado cegó su visión. Al pasar justo por el lado haciendo su maniobra, sintió una presión en el lomo y la panza, el mundo en sus ojos dio un giro, y súbitamente terminó mordiendo el césped con las alas inmovilizadas con un gran peso sobre él, desesperado intentó liberarse, pero estaba atrapado, esta criatura era demasiado fuerte.

Retorciendo sus alas y dando patadas al aire Silver exigía su liberación con la cara pegada al suelo. —¡Maldito!, ¡AHHGG! ¡Libérame y pelea! —Pero al voltear a ver a la criatura, ésta tenía un aspecto tan sombrío que estremeció al Pegaso helandole la sangre, en su mente, tanto su destino como el de su compañera acabarían consumidos por la oscuridad de este monstruo. Silver cerró los ojos culpándose de no ser lo suficientemente fuerte como para proteger a los que quería, pero no lloraría, incluso en la muerte, no lo haría si Cream estaba cerca.

Sin embargo, entré la amargura del fracaso, un casco volvió a posarse en su nariz, al abrir los ojos, vio a Cream molesta con él, aunque su expresión cambio a una más amable al dirigirse a la criatura que lo tenía prisionero. —Está bien Oriol, puedes soltarlo.

¿Espera?, ¿Oriol? —Dijo para si mismo disgustado. —¿Acaso esta cosa tiene nombre?

El gigante, con algo de desconfianza, fue retirando despacio la presión liberando al Pegaso, quedando de brazos cruzados con una expresión no muy alegre. El semental al ser libre estiró las sus adoloridas alas, su captor sí que tenía fuerza, quedándosele viendo con recelo antes de que Cream llegara a su lado.

La Pony interrumpió la creciente tensión entre ambos dándole un fuerte coscorrón en la cabeza al semental alado, regañándolo. —¡Casi me matas! —El Pegaso capuchino se llevó ambos cascos donde su compañera le había golpeado haciendo una mueca de dolor, pero antes de decirle algo a la osada Pony, ésta le dio un gran abraso dejándolo confundido al oír el dulce susurro de su amiga, no pudo evitar ruborizarse al tenerla tan cerca. —Creí que no volverías a despertar — Al ver la escena, Oriol no pudo evitar dar una mueca de alivio relajando su cuerpo.


Repentinamente algo se oyó entre los arboles tras Oriol, el sonido del aire siendo cortado le advirtió que estaba a punto de ser atacado, con menos de un segundo para reaccionar, algo le golpeo la espalda de forma diagonal, sintiendo que aquello estaba hecho de metal. Rápidamente volteó para encarar la emboscada mientras los otros dos Ponys le miraban atónitos por lo que había pasado, sin embargo, no había nada, solo los árboles y arbustos a los extremos del claro. Sin perder tiempo desplegó su espada, dándole un escalofrío a Silver.

Mirando con su ojo biónico el panorama, no había indicios del enemigo, pero, al fijarse en uno de los árboles, logró ver una especie de estela amarillenta tras de él, casi dorada. Antes de dar un paso, aquel brillo reveló ser en realidad una espada mediana flotando en el aire, la cual súbitamente intentó atacarle nuevamente con un corte horizontal. No obstante, lo único que pasó fue que, tras un sonido seco muy agudo, aquella hoja se partió en dos por la furia del arma de Oriol, él estaba enfadado, y bastó con el leve ruido de una rama rompiendose para revelar la ubicación de su enemigo, el cual, rápidamente intentó huir entre las sombras de los árboles, sin embargo, antes de que éste se diera cuenta, Oriol le había alcanzado derribándole en el acto para posteriormente lanzarlo con una fuerza monstruosa devuelta al claro. El enemigo había sido descubierto, sus ojos eran de color azul profundo, un pelaje amarillo pálido le cubría el cuerpo, tanto su melena como su cola eran de un dorado brillante, y en su costado, una bolsa con el símbolo "Bits" dorado brillaba tanto como la luz que reflejaba su cuerno.

No obstante, a Oriol poco le importaba su color, le había lastimado, activando una reacción instintiva en él, por lo que, si no fuera por el grito de Cream y que Silver se puso en frente de él para detenerlo, las cosas no hubieran acabado bien para el asustado unicornio sobre el césped. El cual, veía a Oriol con la sombra del sol dándole un aspecto siniestro y malvado con la hoja desplegada.

Ya más calmado, el gigante exigió explicaciones mientras volvía a plegar su espada. —¿Lo conocen?

Si —Respondió Cream acelerada. —Es parte de nuestra expedición, se llama Gold Rush, tranquilo, está de nuestro lado —Sin embargo, Oriol la miró no muy convencido, tocándose la espalda para revisar si estaba herido, a lo que Cream también se preocupó por él, yendo rápidamente por sus medicinas a sus alforjas.

Mientras, Silver ayudaba a levantar al extraño a ponerse en cuatro patas, quien, en el pelaje del torso, aun tenia las marcas por la fuerza de las manos de Oriol, lo que le provoca un dolor moderado al respirar, además se le notaba sudado y muy cansado, teniendo algunos cortes en su cuerpo que no habían sido provocados por el gigante.

Preocupado por el unicornio, Silver le preguntó alterado, mirando a todas partes buscando algo. —¿Golden?, ¿Qué te ha pasado? ¿Dónde están las demás?

A lo que el cansado unicornio dorado respondió mientras intentaba recuperar el aliento. —Nos han atacado…

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NA: Por fin estoy en mi hogar, volviendo a la rutina universitaria D:

Como ven, las partes ahora son más largas por defecto, pero igualmente estarán sujetas a tener más contenido o correcciones que se me hayan pasado, juro que revise lo más que pude en busca de errores para corregirlos, y sin nada más que decir, gracias por leer es Fic, por si ya es grato ver que es visitado.

(Inserte gif de Maud Pie cerrando un ojo)