Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto. Di no al plagio.
Advertencia: Capítulo apto para todo público.
Nota del Autor: Éste capítulo se lo quiero dedicar a HeraSwallow111, quizás éste capítulo llegó un poco más tarde, pero ojalá te pueda robar un sonrisa.
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Parte 4 de 10
Moneda al aire
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Dos años después...
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Shikamaru sonrió mientras contemplaba las nubes tirado en una banca en el techo de la academia ninja.
— Sabía que estarías por aquí... — Una dulce voz hizo que su sonrisa se ensanchara.
— Me conoces bien — Respondió mientras se enderezaba y dejaba un espacio para que ella se sentara a su lado. — ¿Terminaste?
— Si, fue una clase muy ordenada, por suerte todo fue bien — Peinó su largo cabello con sus dedos, Shikamaru sabía que ese gesto significaba que estaba nerviosa, nunca la había visto hacerlo con otra persona y eso le gustaba. — ¿Qué tal tu clase?
— Algo inquietos — Se rascó el brazo. — No estuvieron en paz hasta que les mostré el Kagemane no jutsu.
Hinata dejó escapar una pequeña risa.
— ¿Hiciste bailar a su profesora?
— Creo que no fue una buena idea hacer bailar a Anko Mitarashi...
— Por lo menos ya no es tu superior en la torre, se ve muy contenta en la academia, al igual que Shino-kun. — Y a continuación se recargó junto al chico en la banca y contempló el cielo.
— Ha habido muchos cambios últimamente, la torre está llena de rostros nuevos. — Imitó a Hinata y contempló el cielo azul que la primavera les estaba regalando.
Sin mirarse, Shikamaru buscó su mano y entrelazó sus dedos, y en silencio se quedaron contemplando el cielo.
Hinata amaba esos momentos de paz al lado del moreno, al paso del tiempo se había ido enamorado completamente de él. Amaba su rostro serio pero que cuando estaban a solas se iluminaba con una gran sonrisa, le gustaba que fuera tan tímido en algunas cosas como cuando salían a cenar, porque a pesar de que era considerado como un genio, no sabía cómo comportarse cuando se encontraban con Hanabi o Ko en sus citas. Y sin olvidar sus apasionantes encuentros en la cabaña, los cuales solo aumentaron de frecuencia con el tiempo.
Sin duda alguna, Shikamaru le había demostrado que la quería.
El Nara pensaba que Hinata no era una mujer problemática y solía darle más soluciones que problemas. Era comprensiva cuando debía cancelar una cita para terminar con su trabajo, y solía llevarle de almorzar a su oficina, era la envidia de todos en la torre. Sobre todo aquella vez el año pasado, cuando iban a ir al festival del Tanabata juntos, ella llegó por él a la torre y todos los shinobis quedaron impactados por la belleza y elegancia de la chica, su porte al caminar con el kimono sin duda la distinguía como una princesa. Jamás lo aceptaría en voz alta pero disfrutaba tomarla de la cintura frente a todos y marcharse a su lado, quería que todos supieran que estaban juntos. Bueno, no era tonto y sabía que Hiashi Hyuuga estaba al corriente con sus intenciones con Hinata; las miradas asesinas que le dedicaba en las reuniones de clanes le decían todo. Suponía que solamente les estaba dando su espacio como recompensa ante el buen trabajo de Hinata con su clan, pero Shikamaru consideraba que tal vez ya iba siendo hora de dar el siguiente paso, sin duda la amaba.
— ¿Hinata?
— ¿Sí? — Volteó a verlo.
— Kakashi me pidió que lo acompañara a una diligencia de la alianza Shinobi a Suna, la misión durará unas cuantas semanas. — Observó de reojo su reacción, se había entristecido un poco el semblante de su novia. Bueno, él mismo se sintió un poco fastidiado con la noticia, pero no es que pudiera hacer mucho, era su trabajo ayudar a la aldea y a la alianza shinobi.
— Entiendo — Ella trató de ocultar su tristeza. — Ten mucho cuidado.
— Sabes que siempre, mujer. — Soltó la mano de la chica para sujetar con cuidado una de sus mejillas. — Pero a mi regreso hay algo que quiero que discutamos.
Ella se sonrojó al encontrarse con su mirada, Shikamaru amaba ser quien la hiciera sonrojar.
— ¿Qué cosa?
El sonrió de lado, con su característico gesto de saber algo que nadie más sabía.
— Te lo diré regresando. — Y depositó un beso en su frente.
— ¿Entonces no estarás para la ceremonia de Hanabi? — El rostro de ella se sonrojó, pero parecía un poco decepcionada. Él sabía que durante la ceremonia de toma de posesión, Hinata tendría que hacer la primer demostración pública del nuevo sello. A pesar de que ya había conseguido estabilizar el proceso de sellado y su aplicación, sabía lo importante que era para ella.
— Me temo que no, pero haré lo imposible para llegar antes del festival del Tanabata.
Los ojos de ella brillaron de nuevo con emoción, sin duda era especial, siempre dando más importancia a las cosas buenas que a las malas, quizás por eso Hinata era tan especial.
— Sería maravilloso — Juntó sus manos muy emocionada. — Quizás este año podamos conseguir atrapar un pez.
Shikamaru aún recordaba todas las redes de papel de arroz que rompió y no consiguió ningún premio el año pasado ni el anterior.
— Dirás, que "yo" logre atrapar un pez, tu lo conseguiste a la primera. — La miró enrojecer un poco más. — Supongo que el hecho de que el agua sea tu elemento no tiene nada que ver...
Por supuesto que no, Hinata jamás usaría su ninjutsu en algo tan simple como pescar un pez de festival, pero amaba molestarla, sus reacciones jamás lo decepcionaban, justo como en ese momento que comenzó a boquear tratando de negar sus palabras.
— N-no... — Intentaba decir cuando él se adelantó y juntó sus labios en un beso.
— Mujer, solo estaba bromeando — Le dijo cuando se separaron para tomar un poco de aire. Ella hizo un ademán de enojarse, pero solo consiguió inflar sus mejillas un tanto avergonzada. Shikamaru rió. — Pero hablando en serio... ¿Te veo ésta noche?
El rostro de ella se sonrojó, así que desvió su vista tratando de ocultar una pequeña sonrisa y asintió.
Shikamaru sonrió también, sin duda iba a tener una gran despedida esa noche.
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Hace unos días que Kakashi, Shizune, Naruto, Shikamaru y la delegación de Konoha había emprendido el camino y recién iban llegando a Suna.
— Me temo que deberíamos considerar seriamente ese proyecto de construcción de trenes del señor Kaminarimon... — Dijo Shizune mientras avanzaban por la caliente arena del desierto.
— Tienes razón, supongo que hablaré con Gaara de esto, probablemente le interese e invierta también. — Contestó Kakashi mientras guardaba su amado libro naranja, estuvo leyendo una buena parte del viaje pero no sería adecuado que los guardias de Suna que se dirigían a ellos lo encontraran con su literatura erótica en un viaje oficial.
— Ya tengo muchas ganas de llegar, también quiero darle la invitación a Gaara en persona. — Dijo Naruto con una gran sonrisa, que se contagió a Shikamaru y el resto de los guardias.
Era de conocimiento público que el rubio le había pedido matrimonio a su amada sacerdotisa, quien aceptó sin dudarlo. Se casarían en seis meses pero ya estaba invitando a medio mundo, iba a ser la fiesta del año.
— Gaara estará contento — Comentó Kakashi.
— Sí, estás invitaciones son increíbles, Hinata-chan tiene muy buen gusto — Todos asintieron, sin duda había sido una sorpresa para la mayoría el saber que cuando Shion llegó hace más de un año a vivir en Konoha, fue Hinata quien la ayudó a acomodarse y a acostumbrarse la aldea.
Al principio Shikamaru se preocupó de que Hinata se estuviera obligando así misma a hacer eso, pero cuando habló con ella, se asombró cuando Hinata lo besó por respuesta y le dijo que estaba bien, que ahora estaba con él y que solo quería ayudar a la rubia y brindarle su amistad, porque era difícil llegar a un lugar nuevo sin conocer a nadie.
Fue entonces que Shikamaru comenzó a sentir un verdadero cariño por Hinata, era amable y considerada con todos, y esa era una característica que apreciaba mucho. Así que la dejó y con el tiempo descubrió que entre ambas chicas nació una verdadera amistad, algo que agradecía de alguna manera, pues le gustaba que Hinata tuviera más amigas y una mayor vida social.
Sabía de antemano que Hinata era un poco retraída y que su timidez solía ganarle terreno, pero si de algo estaba orgulloso era de haberla ayudado a ser más abierta con las personas, no es que él fuera el mejor ejemplo de sociabilidad pero le gustaba que ella irradiara más confianza.
— ¿Y cuando te animarás tú, Shikamaru? — Preguntó Kakashi a lo que el moreno chasqueó la lengua, que Shizune se riera a un lado de ellos no le causaba mucha gracia.
— No sea problemático. — Y se rascó la nuca, Kakashi iba a decir algo más para molestar al chico cuando éste le ganó al ver sus intenciones. — Pero no lo descarto.
Kakashi sonrió y escuchó a Naruto parlotear sobre los tipos de ramen que servirían en la boda.
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— Hokage-sama — Saludó Kankuro al llegar junto a tres guardias más desde las puertas a la aldea. — Sean bienvenidos a Suna.
— Gracias, por fin llegamos — Respondió el peligris y los guardias comenzaron a revisar sus papeles y verificar que todo estuviera en orden.
Mientras se registraban los miembros del comité de la Hoja, Kankuro llegó hasta el Nara y le dio una palmada en la espalda.
— Tiempo sin vernos, hermanito... — Shikamaru hizo una mueca ante el comentario.
— Hace ya un tiempo que tu hermana me dio calabazas, Kankuro... — Empezó a decir el chico, pero Kankuro le dio un par más de palmadas.
— Aún así, no perderé las esperanzas de tenerte como cuñado. — Dijo el castaño con una gran sonrisa, pero antes de que Shikamaru pudiera refutarlo, un par de guardias de Konoha se acercaron con una gran sonrisa.
— Nara-san ya sale con una hermosa joven. — Dijo uno de ellos.
— Sin duda será una gran boda, después de la de Naruto-kun — Comentó el otro mientras retomaban su camino.
La boca de Kankuro se abrió.
— ¿Estás comprometido? — Preguntó muy asombrado.
— No, tsk... sólo son problemáticos...
— Pero estás saliendo con una chica... — Kankuro parecía genuinamente interesado. Shikamaru quiso decir que si, pero sabía que cualquier cosa que le dijera al castaño, Temari se enteraría.
— He estado saliendo con otras personas... — Dijo mientras recibía su equipaje de manos de un guardia. — Creo que iré al hotel...
— Claro que está saliendo con Hinata-chan — Apareció Kakashi de manera inoportuna, en opinión de Shikamaru.
— Tsk, sabemos donde queda el hotel, vamos... Ho-ka-ge-sa-ma — Murmuró Shikamaru muy molesto.
La comitiva de Konoha comenzó a avanzar a través de Suna.
— Te ves molesto, Shikamaru... — Comentó Naruto un poco preocupado cuando llegaron al hotel.
— Tsk — El moreno continuó con su camino, mitad molesto con Kakashi, mitad molesto consigo mismo.
Subieron las escaleras al tener las llaves de sus habitaciones, prestos a darse un baño para refrescarse del calor del desierto.
— No deberías negar a Hinata-chan, ¿Sabes? — Dijo Kakashi antes de que el moreno entrara a su habitación.
— No le correspondía decir eso — Comentó un poco molesto.
— Tal vez, pero es mejor que lo sepan ahora que estás en Suna para que puedas aclarar las cosas con Temari-san — Shikamaru sujetó con fuerza el picaporte de su puerta. — Me sorprendería si ella no lo supiera ya, su relación es un secreto a voces. Así como la relación de ella con el capitán ANBU de Suna. — Shikamaru abrió los ojos sorprendido. — ¿No lo sabías? Bueno, quizás deberías ser un poco más cotilla...
Y el peligris retomó el camino hasta su habitación, mientras Shikamaru ingresaba a la suya.
— Continué con mi vida tal como ella hizo, no debería sentirme mal... — Murmuró para sí mismo mientras arrojaba sus cosas en el suelo y se dejaba caer en la cama.
Miró a través de la ventana y vio el cielo azul sin nubes. Esa misión iba a ser un dolor en el trasero.
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Ya llevaban un par de días en Suna que aprovecharon para descansar, pues el día de mañana iba a ser la reunión con la alianza Shinobi y Shikamaru iba a presidir ese evento como embajador de Konoha.
Estaba almorzando junto a Naruto en la barra de un pequeño local cerca de la torre del Kazekage.
— Esta cosa no es ramen pero sabe bien — Decía Naruto mientras Shikamaru asentía, la comida de Suna estaba muy condimentada pero le daba un sabor muy particular distinto al de Konoha.
— ¿Ya terminaste de leer el libro que Kakashi te dio?
— No. — Un aura negra rodeó al rubio. El Nara sonrió y continuó comiendo. Esos días había estado un poco tenso y molestar un poco al Uzumaki lo relajaba.
— No te preocupes, tendrás mucho tiempo libre después de tu boda.
Shikamaru le dio un apretón en el hombro al chico y eso bastó para que su ánimo se restaurara.
— ¡SI! Shion y yo nos iremos unos días a... — Pero no terminó de hablar por qué una hermosa mujer de cabellos rubios entró al local, haciendo voltear a todos los hombres.
— Un plato de Kimchi, por favor... — La voz de Temari se dejó escuchar y tomó asiento al lado del moreno.
Shikamaru se sintió como si le hubieran echado encima un balde de agua helada.
— Shikamaru... — Murmuró Naruto un poco incómodo.
— Dos días.
La voz de Temari trató de llamar la atención del Nara.
— Hey — Respondió el chico.
— Llevas dos días en Suna y no pudiste saludar. — Reclamó la chica con una pequeña sonrisa.
— Lo siento — Rascó su nuca, esa situación era muy problemática. Cuando aún estaba en Konoha pensó que podría enfrentar fácilmente a Temari, pero en esos momentos deseaba que la tierra se lo tragara.
— Felicidades por tu pronta boda, Naruto — Dijo la chica con alegría. — ¿Y tú para cuando, ciervo vago? Oí que sales con una Hyuuga.
Shikamaru se armó de valor y volteó para ver a la cara a la chica. Se veía bien, su rostro maquillado resaltaba sus delicadas facciones y cabello se encontraba un poco más largo de lo que lo recordaba. Vestía un uniforme ninja negro y no traía su habitual abanico.
— Así es. — Respondió tratando de parecer tranquilo, lo que menos quería era que Temari notara su nerviosismo, debía demostrarle que ya había logrado superarla y continuar con su vida.
Ella sonrió de lado al oír su respuesta.
— ¿Y no vino con ustedes?
— No, Hinata-chan está ocupada con cosas de su clan. — Respondió Naruto al notar que el moreno estaba reticente a hablar.
— Entiendo, debe ser muy problemático eso de estar en un clan. Pero me alegra que estés bien, Shikamaru — Recibió la comida que ordenó y separó sus palillos de madera para comenzar a comer. — Itadakimasu.
Los dos chicos la vieron comer muy animada, así que decidieron seguir su ejemplo. Cuando terminaron de comer, apareció un ninja de Konoha solicitando la presencia de Naruto, quien tuvo que dejar a su amigo pagando la cuenta del almuerzo.
— Te ves bien — Fue lo único que se le ocurrió decir al chico mientras salían del local.
— Me siento bien, Suna ya está de nuevo en pie y cien por ciento funcional.
— Se nota, eso es bueno. — Shikamaru metió las manos en sus bolsillos mientras caminaban.
— ¿Estás nervioso? — La mujer sonrió un poco divertida. — Realmente hace mucho tiempo que no nos veíamos.
— Bastante tiempo. — Decidió ignorar el hecho de que ella aún podía leerlo.— Supe que serás la embajadora de Suna en la alianza shinobi
— Así es me acaba de llegar la notificación, tendremos suficiente tiempo para ponernos al día. Parece que hay bastante trabajo estos días.
"Tsk, eso es problemático" Pensó él.
— En ese caso será rápido todo, eres una persona muy eficiente. — Señaló Shikamaru mientras llegaban a las afueras del hotel donde se estaba quedando la comitiva de Konoha.
— Sí, imagino que tendrás prisa por regresar a Konoha — Temari hizo una breve mueca, pero él alcanzó a distinguirla. Parecía... ¿Molesta? Shikamaru no sabía, esa mujer era muy complicada, lamentaba no tener el jutsu de Ino para saber lo que pasaba por su mente.
— Sí, dejé muchos pendientes en la oficina. — Decidió ignorar el doble sentido de la frase de la chica y sacó las manos de sus bolsillos.
— Supongo. En fin, nos veremos mañana en la torre... — Se despidió ella, pero justo cuando se dio la media vuelta, la voz del chico la detuvo.
— ¿Y tú...? — Se golpeó internamente por alargar ese incómodo momento.
— ¿Yo qué?
— ¿Tienes planes de casarte? — Se rascó la nuca, sumamente nervioso. Era un terrible hombre por sentirse de esa manera, se suponía que ya había superado el asunto de Temari, aunque suponía que era por su larga historia que seguía interesado en la vida de ella. Sí, seguramente era eso.
Ella abrió los ojos sorprendida, pero después desvió la vista.
— Aún no — Fue su corta respuesta, seguida de un mirada intensa, como tratando de averiguar el por qué de esa pregunta.
— Sí, bueno...
Un silencio incómodo los envolvió.
— No tengo todo el día, Shikamaru... — Dijo un poco molesta. Ya se estaba enojando y Shikamaru no sabía el por qué.
— Creo que iré a arreglar unos detalles para mañana. — Se dio la vuelta, huiría como el cobarde que era. — Nos vemos. — Y entró al hotel.
Se maldijo internamente. Se suponía que Temari le había roto el corazón y que ya no iba a guardar sentimientos por ella, ahora salía con Hinata, a la cual amaba y con quien pensaba seriamente comenzar un nueva vida juntos... Entonces ¿Por qué le parecía que Temari se había vuelto más hermosa que la última vez que se habían visto? ¿Por qué le enojaba la idea de que ella estuviera con otro hombre? Ese lado posesivo que había surgido con Hinata se estaba mostrando de nuevo pero esta vez con la rubia. ¿Por qué su corazón brincó cuando comprendió que pasaría varias semanas a su lado? Odiaba que las cosas fueran tan problemáticas.
Ella en cambio, deshizo su ceño fruncido y en su lugar se pudo apreciar una mueca de tristeza.
— Eres un idiota, Shikamaru...
Y se dirigió a la torre del Kazekage.
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— Exijo una explicación, Gaara. — Temari golpeó con los puños en el escritorio del rubio.
— ¿Sobre qué? — El pelirrojo apenas levantó los ojos del pergamino que leía.
— ¿Por qué me nombraste embajadora de Suna dentro de la alianza Shinobi?
— Kankuro no es lo suficientemente diplomático.
— ¿Y por qué yo? Hay otras personas como Baki, Matsuri, Keitaro...
— Porque tu posees mi confianza absoluta, Temari. — Respondió Gaara pacientemente, mientras dejaba el pergamino en su escritorio y prestaba toda su atención a su hermana. — ¿Tienes alguna queja?
Temari frunció el ceño.
— No es justo, sabes. — Se cruzó de brazos y se dejó caer en una silla frente al escritorio. — A Toshio no le va a causar ninguna gracia cuando se entere.
— ¿Desde cuando tomas en cuenta lo que él quiere? — Preguntó su hermano.
— Es mi pareja, Gaara. No creo que sea una buena idea que trabaje junto a Shikamaru...
— Así que se trata de eso — Temari creyó ver una pequeña sonrisa en el rostro de su hermano. Quizás solo fue su imaginación, !¿Gaara interesado en asuntos ajenos al trabajo? Imposible.
— Tú has sido la representante de Suna la mayoría de las veces, confío en tu criterio.
— Aún así, no pienso trabajar junto a ese llorón.— La rubia se cruzó de brazos.
— Bien, entonces le pediré a Hokage-sama que asigne a otra persona. — El pelirrojo accedió sin demora.— Pues no pienso presidir de ti.
— Es lo mejor — Temari se dejó caer en una silla y suspiró. — ¿Sabes, Gaara? No quiero volverme a ilusionar con él. Cada uno ha seguido su propio camino, no quiero tener que dejarlo ir de nuevo.
— Eres mi hermana y sin duda cuentas con mi apoyo — Concedió Gaara y volvió a sumergirse en el trabajo.
Temari suspiró y se puso de pie. Justo cuando estaba a punto de salir de la oficina, se dio media vuelta para regresar.
— De acuerdo, no le digas nada al Rokudaime Hokage. — Sonrió — Le demostraré a ese vago de lo que se perdió por no querer venir a vivir a Suna.
Y salió de la habitación dejando a un pensativo Gaara.
— ¿Y ahora qué mosca le picó? — Preguntó Kankuro mientras entraba, su hermana lo había ignorado completamente en el pasillo.
— Ya sabe que la nombré embajadora de Suna ante la alianza shinobi. — Respondió el pelirrojo sin despegar la vista de su escritorio.
Kankuro sonrió.
— No puedo esperar a que se entere de lo otro, definitivamente somos unos buenos hermanos. — Asintió. Sin duda no le costó mucho trabajo convencer a Gaara de que lo ayudara a juntar a su hermana mayor con Shikamaru Nara. Ambos sabían que Temari era orgullosa y nunca daría su brazo a torcer, pero para los chicos era clara la melancolía en los ojos de ella. — Debimos hacer esto antes, ¿No crees?
Gaara no le respondió pero eso no mermó el buen humor del castaño.
— Y cuando ella se vaya a Konoha por fin podré vivir solo... — Se marchó murmurando para sí mismo.
Gaara miró por la ventana. No creía que fuera bueno intervenir en las cosas de su hermana mayor, pero Kankuro había tenido razón sobre que ella nunca daría el primer paso por sí sola, así que accedió al plan de Kankuro. Al final de cuentas esperaba que eso la hiciera feliz, ella sufrió tanto por su culpa en su niñez que ahora le daría esa oportunidad.
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Siete semanas pasaron rápidamente entre reuniones con los embajadores de las cinco naciones ninja. Se establecieron nuevos acuerdos de seguridad y se mostraron prototipos de nuevos dispositivos de comunicación. Kakashi no perdió el tiempo y logró firmar un par de tratados de comercio con Suna, Kirigakure y una pequeña aldea que se perfilaba en ser un gran proveedor de nuevas tecnologías.
— Llegó el correo. — Indicó uno de los guardias de la comitiva del Hokage.
— ¿Hay algo para mí, Dattebayo? — Preguntó el rubio escandaloso mientras arrojaba el pergamino que estaba leyendo y Shikamaru lo recogía con parsimonia.
— Sí, hay algo para usted. — Le entregó un sobre rosa. — Uno para Shizune-san y otro para Shikamaru-san — Les entregó un sobre verde y otro blanco respectivamente.
— Ojalá alguien me escribiera a mí — Murmuró Kakashi mientras continuaba leyendo su libro naranja.
— ¿Cuando regresaremos a Konoha? — Preguntó Shizune mientras leía su carta. — Parece que Tsunade-sama necesita ayuda en el hospital.
— Si todo sale bien en la próxima junta de la alianza, quizás en un par de días. — Respondió el peligris.
— Que bueno, me estoy muriendo de calor... — Naruto se abanicó.
En ese momento se encontraban en una oficina que el Kazekage les prestó y que se encontraba a un par de cuadras de la torre. A pesar de que tenían aire acondicionado, los cuatro y sus guardias se estaban muriendo de calor. Pero el mal humor del Nara se esfumó al ver la carta.
Sin duda alguna reconocería esa fina caligrafía en cualquier lado. Era una carta de Hinata.
"Shikamaru-kun:
Agradezco mucho tu carta, también espero que estés muy bien. He investigado en un par de libros sobre plantas medicionales para curar quemaduras, y encontré una que te puede ayudar mucho, en cuanto vuelvas te la daré."
Shikamaru recordó que le contó que tenía la piel muy roja e irritada por el calor del desierto, sin duda Hinata se preocupaba mucho por él. Sonrió con calidez.
"El día de ayer fue la ceremonia de toma de liderazgo de Hanabi, duró todo el día. En la mañana fue la presentación en el templo del clan, ¡Hanabi se veía hermosa en su Kimono! Al principio quiso un peinado muy elaborado, pero cuando notó el peso de su traje, decidió llevarlo suelto, así que solo le coloqué una peineta que le perteneció a nuestra madre. Todo salió bien en el templo, pero de pronto los guardias detuvieron a Konohamaru, quien se quiso colar a la ceremonia. Yo les pedí a los guardias que no lo sacaran y lo llevé a mi lado... Hubieras visto el rostro de Hanabi cuando lo vio, casi deja caer el abanico que debía usar. Padre se veía muy sereno, creo que estaba en paz con su decisión y eso me alegra.
Durante la ceremonia del té pensé mucho en ti, Hanabi se puso nerviosa y agregó un poco más de hierbas de lo necesario, pues el rostro del abuelo hizo una mueca ante el sabor amargo, pero creo que nadie más se dio cuenta. Después se llevó a cabo el saludo de la rama secundaria, y fue entonces cuando Hanabi hizo el anuncio del nuevo sello. Creo que si a alguien le quedaba dudas de que Hanabi liderara el clan, con esto han quedado convencidos de que ella realmente velará por todos.
Estaba muy nerviosa cuando pasé al frente y tuve que sellar a un pequeño, todos estaban mirándome y desee que estuvieras aquí deseándome suerte, pero también entiendo que somos ninjas y que nuestro trabajo es primero, pues así es como logramos preservar la paz en la aldea y entre los demás países. Así que respiré profundamente e hice los sellos como ensayamos muchas veces y todo salió bien. Hanabi prohibió los sellos que activan la marca del pájaro enjaulado y estableció que a partir de ese momento todos los bebés del clan tendrían el nuevo sello, eliminando así con el tiempo la división de las ramas.
Han pasado casi tres años desde que... bueno, tú sabes, y llegué a la conclusión de que te has convertido en una persona muy importante para mi y sin tu apoyo no hubiera conseguido tener el sello a tiempo. Te lo agradezco mucho y sin duda ya deseo verte de nuevo."
Shikamaru pudo imaginarse a Hinata sonrojarse como un tomate mientras escribía eso.
"¡Es cierto! Casi olvido contarte que cuando acabó la cena y todos los ritos de la ceremonia, mi abuelo y uno de los ancianos del consejo me dijeron que se había aprobado mi solicitud de entrar al consejo. Consideran que puedo hacer un buen trabajo asesorando a Hanabi y han dejado entredicho que aceptarían que me mudara fuera del clan. Casi me desmayo, porque eso significa que nos han descubierto, pero al mismo tiempo me alegró porque quizás, cuando vuelvas, podríamos... no sé... ¿Buscar algún sitio? O tal vez no, no quisiera importunar a Shikamaru-kun."
El Nara sonrió, parecía que ambos estaban pensando en lo mismo. Sin duda sería problemático el asunto de la mudanza, pero dudaba que alguien en su clan no estuviera de acuerdo. O tal vez podrían buscar una casa nueva, en el centro de la aldea. En fin, pensarían en eso después.
"Espero que todo vaya bien, han pasado bastantes semanas y el festival del Tanabata se acerca. Ino-san ha estado atareada ayudando en la organización del festival y ya comenzaron adornando el puente del río Naka. Se ve hermoso, ojalá puedas verlo pronto. He comprado un nuevo kimono porque en cuanto lo vi me recordó a Shikamaru-kun, es de un color verde como el bosque que proteges.
Ojalá todo vaya bien en el trabajo y por favor, extiende mis saludos a Shizune-san, Naruto-kun y al resto.
Te extraña.
H. H."
El chico bajó la carta y sonrió, sin duda las palabras de la chica le quitaban un peso de encima. Había estado preocupado por la demostración pública que Hinata tendría que hacer del sello pero al parecer todo había salido bien y eso le alegraba.
— No creí que fueras capaz de estirar tanto la cara. — La voz de Naruto lo sacó de sus pensamientos, entonces se dio cuenta de que estaban solos en la oficina.
— ¿Y Rokudaime-sama?
— Fueron a comer algo. — Respondió Naruto mientras volvía a fijar la mirada en su carta. — Shion-chan dice que ya está listo el vestido de boda.
Shikamaru miró de regreso su carta y tragó duro. Era problemático, pero quería preguntarle algo al rubio.
— Hey Naruto... — El chico le respondió como un "Mmm". — ¿Cómo supiste que era el momento indicado de dar el siguiente paso? — Rascó su nuca y se recostó en la silla que antes había ocupado Kakashi y que era muy cómoda porque el respaldo se había para atrás, de manera que podía ver el cielo azul, aunque sin nubes.
Naruto bajó su carta y cerró los ojos.
— Solo lo sentí. Sabía que quería despertar con ella cada día por el resto de mi vida y me entristecía pensar que ella pudiera irse. Creo que al mirarla, sólo supe que ella era la indicada.
— ¿Y qué hay de Sakura-chan?
El chico torció la boca.
— Ella siempre estuvo enamorada del Teme, así que decidí dejar de lado las esperanzas de que ella me viera. Y un día solo dejó de doler hasta que... ¡PUM! mágicamente me encontré de nuevo con Shion y supe que ella era la indicada.
Fue turno de Shikamaru de fruncir el ceño.
— ¿Sólo lo supiste y ya? — Preguntó entre escéptico y divertido, sin duda Naruto era todo un caso.
— Claro, lo vas a saber cuando llegue el momento. — Se puso de pie y se acercó al Nara. — Cuando la veas a los ojos sabrás que sin importar lo que pase, ella es con quien quieres estar toda tu vida, entonces pídele que se case contigo, dattebayo — Terminó la frase con una sonrisa.
— Suena problemático — El chico se rascó la cabeza y desvió la mirada.
— Para nada, pero en ese caso, debemos ir por un anillo.
— ¿Un anillo? — El Nara recordó los anillos que usaban sus padres.
— Sí, tráelo contigo siempre. — Cerró los ojos un poco adolorido. — Cuando le pedí a shion que se casara conmigo, no tenía anillo y aunque ella aceptó, me golpeó diciendo que era un impulsivo. — Se rió ante el recuerdo. Después del coscorrón, lo besó tiernamente.
— Supongo que no es tan descabellado. — Murmuró el Nara.
— En ese caso vamos, yo te ayudo... — Y Naruto se llevó a rastras a Shikamaru a través de la aldea para buscar el anillo perfecto.
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Mientras tanto Kakashi se encontraba en un pequeño restaurante leyendo un poco, había perdido a su comitiva para estar un rato solo, ser Hokage implicaba estar rodeado de gente todo el tiempo y la verdad Kakashi extrañaba esos momentos de lectura en soledad.
— Hokage-sama. — Saludó Gaara con un movimiento de cabeza, se veía ligeramente molesto.
Kakashi bajó su libro y sonrió.
— Gaara, ¿Vienen a comer? — Comentó al ver a un sonriente Kankuro tras el menor.
— No, ¿Podemos sentarnos? — Preguntó el pelirrojo.
— Adelante.
Gaara tomó asiento al frente y Kankuro se sentó a su lado.
— ¿Y bien? ¿Vamos a hablar de algo extraoficial?
— Si y no, queremos pedir un favor. — Dijo Kankuro.
— Los escucho.
— Se ha establecido que haya una cede de la alianza shinobi en cada aldea, sin embargo el Kage de cada aldea debe aprobar a los embajadores de las otras aldeas. Suna ya ha elegido su embajador, así que quisiéramos que Kakashi-san lo apruebe. — Dijo el castaño.
Kakashi no mostró nada en su rostro, pero por dentro le surgió la duda, si de eso se trataba, ¿Por qué tanto misterio?
— ¿De quién se trata?
— Temari — Dijo Gaara.
— ¿Por qué no aprobaría a la hermana del Kazekage? ¿Y por qué la prisa? Tengo entendido que tenemos un par de meses para hacer las asignaciones. — Preguntó suspicazmente el Hokage, las cosas empezaban a tomar sentido. Esto tenía que ver con cierto Nara.
— Bueno, pues pensamos que podría irse a Konoha con ustedes. — Kankuro sonrió un poco en forma de disculpa.
— Me temo que aquí hay gato encerrado. ¿Kazekage-sama? — Kakashi miró al pelirrojo, quien suspiró cansado.
— Soy consiente de la relación que Temari y uno de sus consejeros ha llevado.
— El principal problema siempre ha sido la distancia y Temari no quería irse de Suna por la etapa de crisis que estaba pasando la aldea después de la guerra ninja. — Continuó Kankuro. — Pero las cosas ya están bien y por lo que ella debería poder ir a Konoha si eso es lo que quiere.
— Es muy orgullosa, así que necesita un poco de ayuda... — Dijo Gaara un poco a regañadientes, Kankuro no lo iba a dejar en paz hasta que consiguieran la aprobación del Hokage.
El hermano mayor abrió la boca para seguir hablando cuando el peligris alzó una mano.
— ¿Son conscientes de que Shikamaru ya tiene una nueva relación? Y hasta donde tengo entendido ella también así que...
— Pero ella lo ama — Fue la respuesta de Kankuro.
— Creo que estamos en un punto difícil, mi deber es cuidar de mi gente y sin duda esto le ocasionará muchos problemas a Shikamaru y Hinata.
— Entiendo. — Gaara se puso de pie. — Pero si la nueva relación de Nara-san es sólida, no debería peligrar ante la presencia de Temari.
Kakashi no supó qué responder a ello y Kankuro se adelantó.
— Es cierto, ¿Por qué no les damos la posibilidad de escoger? Si Shikamaru y la Hyuuga se quieren no habrá ningún problema y mi hermana puede elegir regresar si quiere. Es un buen trato.
El castaño vio que no terminaban de convencer al Hokage, así que decidió jugar su última carta.
— ¿Qué le parece si hacemos una apuesta? — Aquello llamó la atención del Hokage y Gaara tuvo que esforzarse para no voltear los ojos ante la treta de su hermano, sin duda un hombre como Kakashi no caería en el plan de emergencia de Kankuro.
— ¿Una apuesta?
— Claro. Usted se lleva a Temari con ustedes, y si Shikamaru no termina su relación con la Hyuuga, Suna pagará el nuevo ferrocarril que pactamos hace unas semanas.
— ¿Y por el contrario?
— Si retoman su relación, Konoha y Suna pagan a mitades.
Kakashi miró a través de la ventana. Podía negarse, pero sin duda cabía la posibilidad de que a futuro Suna les negara algún favor, la lealtad de Gaara era con Naruto, no con Konoha, pero cuando Naruto fuera Hokage, Konoha y el rubio serían lo mismo para el pelirrojo.
Pero de alguna manera pensaba que Shikamaru debía afrontar esa decisión, y demostrar todo lo que forjó con Hinata en dos años. Pero, si decidía regresar con la rubia, Hinata saldría herida. Era una difícil decisión, pero si eso sucedía ella era joven y si ya se habría recuperado de un corazón roto, podría salir adelante, era hermosa e inteligente. El único plus de esa situación era la apuesta del Sabaku No, aunque siendo honesto, desconocía qué decisión tomaría el chico.
— De acuerdo, pero con una condición. — Gaara asintió. — Al primer problema que haya en el desempeño laboral de cualquier de esos dos, mandaré de regreso a Temari a Suna, no podemos arriesgar las complejas operaciones que manejan los dos.
— De acuerdo — Asintió el pelirrojo.
— Supongo que tendré que quitarle el título de embajador a Shikamaru, o si no terminará en Suna.
— Bien pensado, en fin, Hokage-san, ¿Un trago?
Kakashi se alzó de hombros.
— Claro — Y sonrió, al final todo estaba en las manos del flojo de Shikamaru.
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Dos días después la comitiva de Konoha se encontraba en la puerta de Suna, con el objetivo de volver a su aldea natal.
— Fue un viaje muy satisfactorio — Señaló Shizune mientras veía cómo los guardias de Suna les abrían las grandes puertas de arena.
Shikamaru ya estaba listo y se encontraba bostezando, sin duda algo que extrañaba era ver las hermosas nubes de Konoha.
— Si, fue genial entrenar con Gaara.— Naruto sonrió. — ¿Donde está Kakashi-sensei?
— Por allá... — Señaló uno de los guardias de Konoha y todos voltearon cuando los vieron llegar acompañado de una rubia.
— Es un desconsiderado, ¿Por qué hace que la hermana de Gaara cargue sus cosas? — Le gritó Naruto al ver que la chica llevaba en sus espaldas una gran mochila de viaje.
— No te adelantes a los hechos, Naruto. — Kakashi alzó la voz. — Chicos, ella es Temari y vendrá con nosotros a Konoha.
— ¿Por qué? — Se preguntaron todos los presentes.
— Soy la embajadora de la alianza shinobi que manejará operaciones desde Konoha.
Todos se sorprendieron pero lo aceptaron sin reparos.
— Oye mujer, ¿Qué significa esto?— Le preguntó Shikamaru cuando comenzaron a avanzar y ella se situó a su lado.
— No tengo idea, Gaara no me dio muchas opciones — Hizo un mohín. El moreno suspiró.
— ¿Cuanto tiempo te quedarás? — Le preguntó Shizune.
— No lo sé, hasta que Gaara me llame. — Se encogió de hombros.
Shikamaru la observó. La conocía bastante y no parecía mentir, de alguna forma también se veía un poco molesta al hablar de la decisión del Kazekage.
Mendokuse.
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Luego de un par de días de caminata estaban en el bosque que los conducía a Konoha.
Naruto y Kakashi se encontraban estudiando unos pergaminos, mientras Shizune y los guardias armaban el campamento, era su última noche de viaje, al día siguiente en la tarde-noche llegarían a la aldea.
— Llegaremos justo en la noche del Tanabata... — Murmuró Shikamaru mientras juntaba leña para la fogata. Era tedioso hacerlo, pero en ese momento le quedaba como anillo al dedo alejarse un poco de todos, su mente analítica no le daba ni un descanso.
Y todo era culpa de Temari, porque no dejaba de pensar en su rostro apagado, preguntándose qué la tenía de esa manera. ¿Extrañaba a sus hermanos? ¿No quería irse de Suna? ¿Tuvo que terminar con su novio? O... ¿Le entristecía que él estuviera saliendo con alguien más?
— Tsk... — Musitó y dejó caer la leña a un lado, aún faltaban un par de horas para el anochecer, así que podían esperarlo un poco.
Se sentó al pie de un árbol, procedió a sacar su encendedor de metal y un cigarrillo. Le había prometido a Chouji e Ino que iba a dejar de fumar, pero en esos momentos lo que necesitaba era un poco de nicotina en su sistema. Encendió el cigarrillo y guardó el encendedor.
Ser un genio no era tan bueno en su opinión, no podía simplemente apagar su cerebro y descansar. No, las ideas daban vueltas en su cabeza como un torbellino sin parar, y en esta ocasión era peor porque no lograba encontrar la solución a un problema que no podía definir.
— Bien, para empezar ¿Cuál es el problema? — Decidió tratar de darle claridad al asunto o una jaqueca lo invadiría.
— Temari — Le respondió su mente — Y Hinata.
— No debería ser un problema Temari, me voy a comprometer con Hinata.
— Pero Temari va a vivir en Konoha, el principal obstáculo que los separaba se ha ido. — Le respondió su mente.
— Sí, pero ella ha cambiado y yo también. No sé si quiero volver a tener algo con ella, es problemático. — Dio una calada al cigarillo, expulsó lentamente el humo y se quedó viendo las figuras abstractas que se iban formando.
— ¿Así que fumando, eh? — La chica en quien pensaba apareció de pronto.
— ¿Cómo me encontraste?
— Pareces una chimenea, más bien cómo no encontrarte. — Se quejó. — Deberías dejar eso, es molesto su olor.
— Ya lo había dejado. — Dio una calada más.
— Se nota. — Dijo irónicamente.
— ¿Sucede algo en el campamento?
— No, pero los guardias van a cocinar y no hay leña suficiente.
Él torció la boca y apagó su cigarro contra la tierra. Guardó la colilla en su pantalón e hizo un ademán de ponerse de pie, cuando de pronto vio que ella le extendía su mano.
— Vamos, no tenemos todo el día.— Le apuró, pero él sonrió divertido al ver su rostro molesto.
— ¿Por qué la prisa? No morirán si comen un poco más tarde, la zona es segura. — Entonces una idea vino a su mente. — ¿Viniste porque estabas preocupada por mi?
Sonrió un poco burlón.
— Claro que no, idiota. — Ella desvió la mirada un poco.
— Bien, si tu lo dices.
— No tengo prisa por llegar a Konoha. — Dijo ella mientras Shikamaru tomaba su mano y se ponía de pie.
— ¿Y eso?
— No es de tu incumbencia. — Ella se dio la media vuelta y comenzó a caminar, cuando de pronto sintió su cuerpo paralizado, sabía perfectamente que se trataba del kagemane no justsu. — ¿Qué quieres?
— Creo que es un buen momento para aclarar las cosas, antes de que lleguemos a Konoha — Dijo seriamente, tal vez de ese modo su mente podría dejarlo en paz de una vez.
— ¿Qué quieres dejar claro? — El jutsu se deshizo y ella volteó para mirarlo desafiante.
— Tengo novia pero no significa que hayas dejado de importarme, dime, ¿Por qué estás triste?
Temari apretó sus puños y giró el rostro.
— ¿Cómo te sentirías si de un día a otro te mandan a vivir a un lugar completamente diferente, donde no conoces a nadie más que a un vago y sus amigos? Además, hace mucho frío en Konoha.
— No hace más frío que el que hay en Suna en las noches. — Sonrió, aquellas palabras le parecían una especie de queja infantil. — Puedes conocer a más gente, todos son muy amables.
— Dudo volverme a enamorar... — Murmuró ella en voz baja.
Así que si se trataba de su novio ANBU, de alguna forma eso le cayó mal.
— Hay buenos hombres en Konoha, no te preocupes...
— ¿Son llorones y flojos como tú? — Preguntó ella.
— Por suerte, no — Se rió de sí mismo, pero de imprevisto, ella se acercó a él, lo sujetó del chaleco ninja mientras recargaba su frente a la altura del pecho de él.
— Entonces no me interesa.
— ¿Qué haces, Temari? — Sentía como el corazón le latía en la garganta.
— No quiero vivir en un lugar donde estés tú y no me mires...
Temari alzó su mirada para verlo a los ojos y fue entonces cuando él maldijo internamente. Las palabras de Naruto llegaron a su mente.
Cuando la veas a los ojos sabrás que sin importar lo que pase, ella es con quien quieres estar toda tu vida…
Mendokuse.
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Continuará.
¡Gracias por leer!
No se ustedes, pero a mi me dio un ataque fangirl al final jaja.
Aquí tenemos el nuevo capítulo, no odien a Shikamaru por favor xD aunque aún no sabemos que hará hasta el próximo capítulo (y el fin el primer arco argumental). El fin de semana subiré un adelante del capítulo 5 en mi página de facebook Tamashitsumo, para que se animen a dar like!
Así es la vida, uno no manda sobre el corazón traicionero. Además este no es un fic lineal y no se preocupen, quedan seis capítulos más, así que todo puede pasar. Me estoy quedando dormida, así que disculpen los errores de dedo, mañana los corrijo. Éste capítulo se centró un poco en Shikamaru, así que el próximo se centrará en Hinata.
También creo que necesito hacer una aclaración sobre el fic.
La idea original era hacer un Three-shot hot con unos protagonistas vulnerables (por eso el lemon de los primeros capítulos) pero conforme fui escribiendo me di cuenta de que podía surgir "algo más" y de ahí se fue alargando el fic hasta llegar a 10 capítulos.
De alguna forma siento que publiqué muy pronto la historia, pues para muchas personas éste es su primer ShikaHina y eso me ha hecho sentir como un poco perversa. Pienso que tal vez debí hacer primero un fic más inocente y más IC, pero no creí que esta pareja tuviera tanta aceptación, lo cual se los agradezco de todo corazón.
Por lo que me siento encantada de invitarlos a leer un fic que está situado un poco más IC y que en mi opinión es una obra de arte respecto al ShikaHina, fue mi primer acercamiento a esta pareja hace años y por supuesto me inspiró para este fic. La historia se llama Padrinos y es de fangirlx.x
Esta reflexión se deriva de una persona que me comentó que Hinata y Shikamaru estaban actuando un poco fuera de sus personalidades y creo que puede que sí haya descuidado un poco ese aspecto porque me centré en la historia que quería contar.
Así que espero que les guste la historia y les prometo que habrán más historias de esta pareja de mi parte. Me han dado ganas de hacer algo más realista y más apegado al canon. También les traeré este año una traducción, que en mi opinión, si respeta el IC completamente y les encantará por su suavidad.
De verdad agradezco el enorme recibimiento que ha tenido Mendokuse, prometo mejorar y traer mejores historias de esos dos para todos mis lectores.
Y bueno, finalmente recomendarles otra obra de arte. El fic se llama Cicatrices, es de la autoría de HinataUchihaChan. Es un ShikaHina sumamente hermoso y What if... Les va a encantar sin duda, es del 2010 y ya está completo, son 7 capítulos.
Ojalá puedan comentar esos dos fics tan maravillosos y los disfruten.
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Quiero agradecer a todos los que han dejado un review, los que siguen la historia y los que la han marcado como favorita, de verdad se los agradezco mucho. Por ustedes va este capítulo.
¿Un review? Pueden decir si les gustó o no, quejas, sugerencias, reclamaciones, maldiciones imperdonables o flores, todo se acepta siempre y cuando sea con respeto :)
Un último anuncio.
Agradezco a todos los que me siguen en mi página de Facebook Tamashitsumo, por lo que en agradecimiento a todos voy a hacer un concurso cuando lleguemos a los 100 seguidores (ya somos 74). Aún debo pensar en los premios (se vale obligarme a continuar un fic (cofcofElÚltimoVínculocof)) o podrían ser One-shots o alguna historia bajo pedido.
¡Así que los invito a dar Like y participar!
Viernes 28 de julio del 2017
