Exención de responsabilidad: Ni One Piece ni sus personajes me pertenecen, son propiedad del buen hombre de Eiichiro Oda.


Nota de autor: Y aquí os traigo otro capítulo que sin duda es mi favorito hasta el momento ya que es la primera vez que escribo una escena de pelea y me gustaría conocer vuestra opinión asique no olvidéis dejar un review diciendo qué os ha parecido.

Aún sigo decidiendo qué chicas serán las afortunadas de estar con Luffy, asique podéis seguir votando (HE LEÍDO TODOS Y CADA UNO DE LOS REVIEWS DONDE ME DAIS VUESTRAS PROPUESTAS PARA EL HAREM, TODAS VUESTRAS OPINIONES SON IMPORTANTES PARA MÍ Y HE DE AGRADECEROS QUE LO HAGÁIS). Por otro lado, quería anunciar que a partir de este capítulo voy a hacer una sección donde responderé los reviews del último capítulo.

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Juan Master: Acertaste rotundamente amigo, y sí, es una pena que no pueda ayudar a Hancock pues me estoy ciñendo a la línea temporal de One Piece. Rebecca, Hancock y Reiju estarán, eso dalo por hecho.

Leknyn: Me alegra que te gustara el capítulo y para contestarte a tu duda te voy a dar dos posibilidades y tu eliges la que más te guste, ¿trato?

La primera es que el arpón le haya anulado los poderes en todo su cuerpo porque le ha atravesado la pierna, y antes de que me digas que no es posible por lo que sea, déjame decirte que en One Piece nunca se ha visto algo parecido. Es decir, solo se han visto personas afectadas por el kairoseki de manera externa como esposas o ahogándose en el agua, pero nunca algo como lo que he hecho yo (estoy al 99% seguro).

La segunda es que la bala esté hecha de kairoseki pues es más fuerte que el acero y que cualquier otro material, y si vas a asesinar a alguien lo mejor es hacerlo con lo mejor para asegurarse ¿no?

Leasimrehot: ¡Buenos días! Tus palabras me dan muchas ganas de seguir asique gracias amigo. Me alegro de haber conectado contigo a través de mis recomendaciones, por cierto, tu canción también me ha gustado.

Necrogod: Gracias por tu review, pero dame alguna razón por las que quieres que esas chicas estén en el harem porfa, un saludo :D

Martin Corral: Lo continuaré asique espero verte en cada capítulo jejeje. Tu opinión es importante y la tomaré en cuenta, gracias.

Nikopelucas: Me alegra que te guste y espero ver más tus reviews porque continuaré con esta historia hasta que One Piece acabe.

Shiro Avicii: Sin duda, tus reviews son de los mejores, muchas gracias. Y con respecto a tu duda sobre el harem, te recomiendo leer mi fic Sentimientos por el capitán para saber que tipo de harem voy a hacer, por supuesto que tomó muy enserio tus opiniones sobre las chicas. Espero que sigas dejándome reviews de este tipo pues me hacen mucha ilusión leer reviews largos :D

Lux Dragneel: Muchas gracias por tus palabras, y gracias por aportarme tu punto de vista sobre las chicas, en el próximo capítulo daré la lista del harem terminado :D

Guests: Apreció mucho que me dejéis un review, espero que pronto os hagáis una cuenta de fanfiction y así conectar mucho mejor :D

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Película recomendada: Un ciudadano ejemplar (2009)

Canción recomendada: Turn Around - Conor Maynard.


El cielo ennegrecido por la noche se tornaba rojo por las llamas que comenzaban a cubrir las casas de las personas, las cuales estaban siendo atacadas por el mismísimo rey Riku. Nadie sabía el porqué de la locura del rey, estaba siendo todo tan de repente que la gente caía sin vida y el pánico se apoderaba de las calles. La terrible masacre a manos del rey estaba siendo retransmitida en todo el reino, todo el mundo era testigo de tan fatídica velada. El rey, entre lágrimas y con una expresión de impotencia pedía que se alejaran de él pero los soldados seguían siendo fieles a su rey e intentaban detenerle sin éxito.

Parecía una pesadilla, la peor pesadilla que nadie pudo haber imaginado jamás. Pero no, esto no era una pesadilla, todo estaba siendo controlado por una persona que se reía sádicamente desde las sombras mientras movía los dedos de forma tétrica, Donquixote Doflamingo perteneciente a los shichibukai era el causante de tan horrible escena.

Cuando nadie pensaba que la situación podría empeorar… los soldados comenzaron a atacarse entre sí y también a las personas que permanecían aterrorizadas.

El miedo y la incertidumbre de la gente enseguida se tornaron en odio y rabia hacia el rey, con insultos y maldiciones condenaban al rey y a su ejército por las crueles atrocidades que estaban cometiendo.

-Sé que no debo cambiar los acontecimientos pero…- La voz de Luffy era temblorosa por la impotencia que sentía. El Luffy de diez años estaba de pie a la entrada del pueblo donde la tragedia estaba sucediendo, no traía consigo su sombrero de paja sino que llevaba una túnica negra con una capucha que no dejaba ver su cuerpo ni su rostro. -¡Esto es más que suficiente!- Entonces una ráfaga de aire se apoderó del cielo e hizo que tanto el rey como los soldados cayeran al suelo y que los ciudadanos se abalanzaran contra ellos para detenerlos.

La sonrisa de victoria en la cara de Doflamingo se borró en cuanto sintió cómo todos y cada uno de sus hilos eran cortados en unos segundos. El rubio iba a reaccionar y a buscar la causa cuando sus subordinados saltaron del edificio en el que estaban pensando que esa era la señal para hacerse los "héroes", y Doflamingo olvidó ese percance para concentrarse en el plan. Creando un hilo más, Doflamingo consiguió vencer al rey Riku y con ello ganarse el cariño y agradecimiento del reino sin importar que fueran piratas.

-Eran personas inocentes- Dijo Luffy observando los cadáveres de la gente en el suelo. -Perdonarme, Roger, Shiki… Sé que no puedo ganar pero… no celebraran esta victoria hoy- Susurró Luffy para sí mientras comenzaba a caminar hacia el palacio real.


A unas pocas horas del amanecer, Doflamingo por fin se sentaba en el trono mientras que el resto del reino estaba en completo silencio tratando de comprender los acontecimientos acaecidos aquella noche.

-Traerme a Viola, es hora de hacerle una propuesta que no podrá rechazar- Dijo Doflamingo con una risa que contagió al resto de su tripulación y que carcajearan burlonamente. -La verdad es que la princesa Viola es muy…-

-¡DOFLAMINGO!- Un gritó colérico que provenía de los jardines del palacio se escuchó en toda la meseta del rey y alertó a los piratas Donquixote. Los piratas, junto a la princesa Viola llegaron a la puerta que daba a los jardines y se sorprendieron mucho al ver la figura de un niño y a su lado, docenas y docenas de los secuaces de Doflamingo en el suelo inconscientes. -¡Vas a pagar por lo que has hecho hoy!- La rapidez de Luffy fue increíble pues en menos de un segundo, el moreno plantaba su puño en la mejilla de Doflamingo lanzándolo contra una pared y abriendo un hueco.

El rubio salió al instante de la pared y con un gritó furioso mandó atacar al pequeño.

Y así comenzó una pelea que hizo temblar la meseta. Los poderes de las frutas del diablo de Pica, Trebol y Diamante contra Luffy, el cual alargó un brazo y activó la Segunda Marcha imbuyendo su cuerpo en Busoshoku Haki. Luffy conseguía dar golpes certeros a los tres comandante provocándoles gran daño, sin embargo y a pesar de la gran velocidad de Luffy, cuando los tres atacaban en conjunto el pelinegro solo podía defenderse de una lluvia de golpes hasta que conseguía escapar y volver atacar. La pelea se prolongó sobrepasando la media hora y llevando a los contrincantes a sus límites, cosa que al shichibukai le enfureció tanto que decidió pelear él.

-¿Quién demonios eres y por qué estás haciendo esto?- Preguntó Doflamingo con una mueca burlona pero con las venas de la frente hinchadas. Luffy aún conservaba su capa y la capucha aunque en un estado deplorable, el moreno respiraba pesadamente pero la rabia que tenía le permitió arremeter una vez más contra el demonio rubio.

Doflamingo también atacó y al hacer contacto los puños de ambos formó una explosión de Haoshoku Haki que provocó que el suelo de los jardines y las paredes del palacio se resquebrajaran creando grietas enormes. Los piratas Donquixote, la princesa Viola y el mismo Doflamingo no ocultaron su impresión al conocer a otro poseedor de ese extraño y gran poder.

Luffy ya estaba muy cansado y herido y Doflamingo se estaba aprovechando de que Luffy había luchado de igual a igual con sus comandantes, el moreno solo podía defenderse de los ataques incesantes del shichibukai el cual no le daba opción al contrataque. Un nuevo choque de puños hizo retroceder a ambos adversarios, la sonrisa odiosa y victoriosa del rubio se hizo más grande al verse vencedor de la contienda.

-¡Borra esa sonrisa de tu cara!- Gritó Luffy mientras sentía sus piernas temblar provocando que hincara una rodilla mientras trataba de recuperar el aliento.

-Ha sido un buen intento, muchacho- Habló Monet mientras se lamía los labios.

-Sin duda, una gran pelea y "gran" comienza con una "G"- Dijo Lao G mientras con sus manos hacia la forma de una "G", el cual había sido uno de los que no había intervenido en la pelea y aún podía mantenerse de pie. El resto estaba descansando y vendándose las heridas mientras se regocijaban en la victoria de su joven maestro.

Doflamingo caminó hasta quedar a pocos centímetros de Luffy…

-¿Que borre mi sonrisa? ¿Con ese patético intento de derrotarme?- Preguntó Doflamingo de forma retorica mientras se reía del pequeño.

-Shishishi…- Doflamingo volvió a cambiar la expresión de su cara al escuchar reírse a Luffy. -En ningún momento he creído derrotarte, eso será en unos años…- Luffy escupió un poco de sangre. -Por cierto, ¿qué tal la mejilla?- Cuestionó Luffy con una sonrisa de lado, pero aun sin levantar la mirada. Las venas en la frente de Doflamingo se hincharon e hizo una mueca de enfado perdiendo su sonrisa, la marca del golpe en la mejilla del rubio era muy notable.

-Es una pena que mueras tan joven, pero yo voy a disfrutar de esto…- El shichibukai se agachó para agarrar a Luffy de la capucha, pero antes de que le tocara, el pelinegro le cogió de la muñeca y se la retorció mientras se ponía de pie, y seguidamente estiraba su brazo derecho a su espalda varios metros imbuyéndolo en Busoshoku Haki.

-Gomu gomu no…- Susurró Luffy mientras miraba a los ojos a Doflamingo que tenía una expresión de dolor, enfado y sorpresa, y antes de que el rubio pudiese hacer nada… -¡RED HAWK!- El brazo de Luffy se prendió en llamas y se incrustó en el estómago del joven maestro haciendo que escupiese mucha sangre y que saliese volando con una fuerza enorme atravesando varias paredes del palacio.

Las llamaradas y la preocupación de todos los piratas por el estado de Doflamingo dieron el momento propicio para que Luffy, con las pocas fuerzas que le quedaban, saltara de la meseta y pudiese huir.


-¡Está por aquí!-

-¡No dejéis que huya!-

Los gritos de varios hombres llamaron la atención de Luffy que corría a duras penas bajo la lluvia mientras pensaba en huir de Dressrosa cuanto antes, Luffy ya se había alejado bastante de la meseta del rey. Pero cuando se fijó en los hombres que gritaban, se dio cuenta de que eran los secuaces de Doflamingo y que había olvidado por qué había llegado a Dressrosa. Para salvar a Scarlett, la madre de Rebecca, y casi lo olvida con la pelea contra los piratas Donquixote.

-Soru- Dijo Luffy para encontrar a la ex princesa antes que los hombres de Doflamingo. Luffy recorrió las calles lo más rápido que pudo, pero las heridas de la batalla comenzaban a resentir el cuerpo del pelinegro haciendo que chocara contra varias paredes de algunas casas. El moreno comenzó a cuestionarse cuánto más podría aguantar antes de no poder más, sin embargo, unos cabellos rosados que se intentaban ocultar bajo una capucha le llenaron de dicha. Scarlett corría con un pedazo de pan y un trozo de carne bajo el brazo mientras huía de los hombres que la perseguían. Varios de los hombres vestidos de negro dispararon a la mujer sin ningún tipo de compasión, pero Luffy se colocó a la espalda de la pelirrosa con los brazos en cruz desviando los disparos. La ex princesa se detuvo mientras observaba con incredulidad al chico, pero tras una breve pausa decidió seguir corriendo por el bien de su hija mientras se arrepentía de haber dejado solo a su salvador.

De una calle entre los hombres de negro y Luffy, un soldado de juguete salió en dirección a Luffy. Cuando el soldado vio a su espalda pudo ver unos 20 hombres que perseguían a la mujer, el juguete iba a detenerse y luchar cuando escuchó una voz…

-¡Sigue corriendo, yo me encargo!- Gritó la figura de un niño a varios metros del soldado. Luffy comenzó a correr hacia al soldado, aunque empezó la carrera cojeando levemente, el juguete no lo pensó dos veces y comenzó a correr en la dirección contraria creyendo ciegamente en las palabras de aquella persona que se iba a enfrentar sola contra los hombres de Doflamingo.

-Protégelas… protégelas cueste lo que cueste- Habló Luffy en el instante en el que se cruzó con el soldado de juguete.

-Te lo prometo-


Dos días después en altamar…

-¡Padre!- Llamó un joven con el pelo rubio en forma de piña en un inmenso barco con forma de ballena. -¡Hay un bote a babor!- Varios tripulantes de dicho barco se asomaron por el barandal para ver un pequeño bote ser mecido por las olas sin nadie abordo aparentemente.

-Echaré un vistazo- Dijo un hombre alto con un gran tupé de color castaño, ese hombre saltó al pequeño bote y menuda fue su sorpresa cuando allí vio a un niño muy herido y bastante deshidratado a juzgar por los labios del chico. El hombre cogió en brazos a Luffy, quién estaba aferrado a su sombrero de paja, y lo llevó al barco en busca de un médico.

-Padre- Habló el hombre castaño cuando volvió a su barco con Luffy aun en sus brazos. -He hallado a este niño solo en un bote a la deriva, te pido permiso para tratar sus heridas y alimentarlo para que se recupere pues está en muy mal estado-

El hombre al que todos se dirigían como "padre" se levantó de su gran asiento y observó al niño detenidamente. Este enorme hombre no era nada más y nada menos que el hombre más fuerte del mundo, el Yonko Barbablanca. Enseguida su mirada se posó en el sombrero que el chico traía en sus manos y lo reconoció, debía salvar a ese chico y preguntarle un par de cosas.

-De acuerdo, apuraos- Aceptó Barbablanca alegrando a su tripulación.

Después de curar las heridas y limpiar la sangre seca del cuerpo de Luffy, este se encontraba en la cama de la enfermería durmiendo tranquilamente con unas vías que tenían suero para que se recuperara de la deshidratación e inanición por la que había pasado. Y tan solo tuvieron que pasar dos horas para que Luffy por fin abriese los ojos…

-¿Cómo te encuentras?- Preguntó Tatch que se encontraba de pie al lado de la cama.

-Estoy… Estoy… ¡Estoy genial!- Respondió Luffy con una gran sonrisa aunque bastante sorprendido y confundido. -¿Pero dónde estoy? ¿Qué ha ocurrido? Lo último que recuerdo fue que…-

-Tranquilo, chico, estás en nuestro barco, te encontramos vagando por el mar en un bote y estabas muy herido por lo que te subimos aquí y tratamos tus heridas- Informó Tatch mientras ayudaba a Luffy a ponerse de pie pues seguía un poco débil y mareado. -Vamos, quiero que conozcas a nuestro capitán- Dijo el castaño mientras Luffy alargaba su brazo y cogía su sombrero que se encontraba en una mesita en una esquina.

-Padre, el chico ya está fuera de peligro y su recuperación ha sido sorprendentemente rápida- Dijo Tatch una vez en frente de Shirohige que estaba sentado.

-Me alegro, esas son muy buenas noticias- Sonrió.

-Shi-shirohige…- Tartamudeó Luffy. -Estoy en el Moby Dick- Dijo mientras miraba a su alrededor viendo a Marco, Vista, Jozu y otros comandantes.

-Asique has oído hablar de nosotros eh, gurararara- Rio el bigotudo. Aunque no estaba en los planes de Luffy, ver de nuevo al viejo tan feliz le alegró mucho, cierto es que no tuvo ocasión de conocerlo bien ya que en medio de la Guerra de Marineford apenas cruzaron unas pocas frases, pero si Ace entregó su vida al viejo era más que suficiente para que Luffy le respetase.

-Por supuesto que he oído hablar de vosotros- Luffy sonrió de oreja a oreja al ver a Marco, y a Vista, a todos… -Muchas gracias por haberme cuidado, de verdad que no sé qué me hubiese ocurrido de no ser por vosotros- Dijo Luffy mientras se inclinaba frente a sus salvadores mostrando lo agradecido que estaba.

-Ahora solo falta que nos digas tu nombre- Intervino Marco.

-Yo soy Monkey D Luffy- Contestó el moreno, un silencio sepulcral se hizo en la cubierta del Moby Dick ya que encontrar a alguien con la inicial D.

-…-

-Bueno… Eso responde algunas preguntas- Habló Tatch pensando en las peculiaridades de Luffy.

-Pero, ¿nos podrías decir qué hacías en el mar tú solo y por qué estabas tan herido?- Cuestionó Barbablanca sucumbiendo a la curiosidad que le picaba desde que vio aquel sombrero de paja.

-Ah, eso… Bueno… yo… he sido atacado por unos cangrejos mientras pescaba y… bueno, eran unos cangrejos gigantes y con unas pinzas que daban miedo- Explicó Luffy mientras hacía morritos y miraba hacia otra parte del barco.

"¡Miente que da pena!" Pensaron todos a la vez que una gota de sudor les bajaba por la nuca. Luffy suspiró derrotado y les contó que había luchado contra gente muy mala y que así había acabado en el bote malherido.

-Pero eso ya no importa ¿no? Shishishi- Dijo Luffy mientras se reía despreocupado.

-Me gusta este mocoso gurararara- Toda la tripulación rio, y en un abrir y cerrar de ojos, se encontraban teniendo un banquete en el cual todos se quedaron con la boca abierta al ser testigos del apetito voraz del pequeño.

-Viejo- Llamó Luffy mientras se sentaba al lado del Yonko. -No quiero abusar de vuestra hospitalidad, pero… ¿podría venir a entrenar de vez en cuando con vosotros?- Preguntó Luffy un poco cohibido mientras ambos veían a la tripulación hacer concursos de pulsos y bailes. Barbablanca le miró sorprendido, sinceramente, no se esperaba para nada tal propuesta. -Como os conté, tuve que pelear contra gente mala y no salí muy bien parado, necesito hacerme más fuerte-

-¿Cómo conseguiste ese sombrero?- Shirohige cambió espontáneamente de tema pues aunque Luffy parecía una buena persona, primero debía asegurarse de que si le entrenaba, Luffy no usaría el poder para fines egoístas y deleznables.

-¿Esto?- Luffy tuvo un deja vu de la primera vez. -Shanks me lo encomendó cuando le dije que llegaría a ser el Rey de los piratas- Dijo Luffy mirando a su sombrero melancólicamente. Los ojos del hombre mayor se abrieron de par en par al recordar el motivo por el cual Akagami volvió al Grand Line sin un brazo, todo fue por el chico que tenía al lado. Si le preguntas a Shirohige, él nunca dirá nada bueno del Pelirrojo, pero en el fondo confía en él y en su juicio, si él cree que Luffy merece llevar el sombrero y mereció sacrificar su propio brazo es porque de verdad cree que el moreno puede llegar a ser alguien digno del legado de Roge.

-Está bien, podrás venir a entrenar cuando quieras, pero he de advertirte que será duro, muy duro- Avisó el mayor con un tono de voz amenazante.

-Eso es justo lo que quiero- Respondió Luffy con determinación.


Horas más tarde cuando todos dormían…

-Despídeme de los chicos, volveré antes de que os deis cuenta- Dijo Luffy mientras miraba el bote en el que zarparía para comenzar su camino de regreso a casa.

-Oye mocoso…- Comenzó Shirohige. -Cuídate ¿vale? Sabes que aquí tendrás amigos para lo que necesites- Barbablanca hincó una rodilla y posó una de sus manos en el hombro derecho de Luffy.

-Lo mismo digo- Ambos se dieron la mano, luego, Luffy se subió a su bote y partió con muchas ganas de comenzar su entrenamiento con los piratas de Barbablanca.


Espero que os haya gustado, favs, follows y sobre todo reviews son de agradecer. Nos vemos en el próximo capítulo.

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