Harem Route
Sábado 14 de febrero
La alarma sonó en la habitación de Lincoln, muy fuerte para despertarlo, con apenas control de su cuerpo, la apago, era sábado, cinco minutos más no lo matarían, grave error.
7:00 AM Levantarse temprano. Objetivo fallado por flojo.
Lo siguiente que Lincoln supo tras apagar la alarma, era que no podía acomodarse en la cama, de por sí ya se sentía bastante dura y fría, más aquellos sonidos de burbujas y electricidad por todas partes, espera un momento.
"¡¿Lisa, que demonios haces?!"
"Buenos días unidad familiar masculina, lamento tener que usar estos métodos, pero anticipe que no saldrías de tu estado R.E.M. a la hora acordada para ayudarme con mi experimento, por favor, tensa la zona del esternocleidomastoideo, esto dolerá un poco"
Lisa ignoro los reclamos de su hermano mayor, presionado botones con gran velocidad, ajustando pequeños detalles, para todo quedar al jalar una simple palanca, todo sea por la ciencia. Desde fuera de la casa Loud, se escuchó una explosión salir de una de las ventanas del piso superior, con humo gris saliendo por ella, tosiendo, la niña genio reviso que no hubiera daños significativos, una pared rota no era para tanto, lo pagaría con los fondos que la NASA le proporcionaba. Saco su grabadora de voz para evidencia.
"Nota del experimento 142.683FTD, la proporción de energía usada fue excedida, la combinación de energías no fue la correcta en base a los cálculos realizados, se recomienda eliminación de la sustancia 343I" Lisa reviso su reloj inteligente, aplicando unos comandos "los signos vitales del sujeto lucen estables, nada por qué preocuparse, el efecto secundario más factible puede ser, oh" reviso los datos cerebrales de Lincoln, sólo para estar segura, esto es una oportunidad para un experimento de observación, la ciencia nunca deja de sorprenderla.
Por su parte, Lincoln término en el patio de su casa, con la cara contra el suelo, los experimentos de Lisa aumentaban de peligrosidad al igual que su edad, esa era su lección por olvidar el plan, hablando de tiempo, necesitaba saber que debía hacer ahora.
"¡Lincoln, ven aquí ahora mismo, eres mi mayordomo!" ah, ya se acordaba, hora de ser el esclavo de Lola, que buena forma de empezar el día.
Ya estaba acostumbrando a ser el ayudante de Lola en todo tipo, desde ser su mayordomo en sus fiestas de té, a ser su entrenador en el mundo de las pasarelas y concursos de talento, gracias a ella aprendió a ser multi usos, habilidad que le sirvió mucho en esta familia, aún con lo diva que podía llegar a ser, siempre será su hermanita. Paso media hora de obediencia ante cualquier demanda de Lola, hasta que Hops salto en la mesa donde tenían el líquido imaginario, manchando de lodo y aceito los peluches.
"¡Lana, saca tu asquerosa rana de mi cuarto ahora!" grito Lola enfurecida, su fiesta, la que había planeado la fiesta desde ayer, arruinada.
"Relájate, sólo quiere jugar" comento Lana, cubierta de lodo y aceite de auto, de seguro Vanzilla volvió a romperse por dentro, entendía el significado de la van para su padre, pero era obvio que el vehículo estaba en las últimas.
Esto estallo en otra de las múltiples peleas diarias entre las gemelas, teniendo que separarlas, entre las crecían, más salvajes se volvían, seguro salía con los brazos rasguñados, Lana y Lola eran inseparable, pero chocaban mucho por sus estilos de vida completamente opuestos, era como una especie de relación amor y odio. Al final, gracias a la magia de las galletas, logro llegar a una tregua, jugando al juego favorito de ambas, la princesa, el caballero, y el dragón, significaba no salir ileso, sin embargo, era un precio que pagar para quedar bien con las gemelas, bendito el camino de los helados que vino al salvarle el trasero.
"Ah, al menos regresé al plan original, es hora de buscar a Lily para jugar con ella un rato como lo prometí" comento el albino a la audiencia.
"Te olvidas de mi" como siempre, se olvidaba del detalle de Lucy, sacándole sustos desde que llego al mundo, nadie sabía cómo aún lograba aparecer de la nada, al menos si corazón se fortalecía evitando morir del susto.
"Rayos, Lucy, dijiste que tratarías de controlar tus apariciones"
"Suspiro, no tengo la culpa de que me ignoren cuando me acercó, espero no hayas olvidado que me ayudarías a escribir poemas basados en la peste negra, platicar de la vida" dijo Lucy, con la misma monotonía de siempre.
"¿No Lynn te ayudaba con esas cosas?"
"Recuerda que ella y Luan se fueron a buscar la luz de sus corazones, el poder del amor es fuerte" claro, lo olvidaba, ellas se irían desde temprano para ver a sus chicos, esperaba que Clyde manejara a Lynn bien, no quería asistir a un funeral a tan corta edad.
"No es justo, Lincoln es mío Lucy" el joven sintió como algo abrazaba su pierna, era la pequeña Lily de cuatro años recién cumplidos, con la mirada de berrinche, protegiendo lo suyo. Hoy Lincoln dibujaría con ella muchas cosas, era suyo.
Lily se había convertido en su sombra durante el tiempo que estaba en casa, creo una conexión con Lincoln más fuerte que con las demás, debido a que siempre la consentía, dejaba que durmiera en su cuarto cuando tenía una pesadilla, incluso buscaba jugar a videojuegos infantiles con él, al parecer aquel tiempo donde trato de moldear sus gusto cuando era una bebe funciono de cierta forma, aleluya, en su cara hermanas.
"Mhh, ¿qué te parece si lo compartimos? Escribiremos y dibujaremos vampiros los tres juntos" Lily miro con duda a su hermana "de paso de comprare una bolsa de dulce sabor uva que tanto te gustan"
"¡Si!" Lucy había aprendido a ser una gran hermana mayor con Lily, explicando que era un alma muy inocente para este mundo, que debía ser guiada para no sufrir en este mundo cruel. Ambas chicas tomaron de las manos a su hermano, llevándole al cuarto de Lucy y Lynn, ya que el cuarto de la pequeña dibujante estaba parcialmente destruido por los experimentos de Lisa.
A Lincoln siempre le gustaba jugar con su pequeña hermana, ahora era su hermano mayor y ejemplo a seguir, por compartir gustos similares, algo más casi imposible en la familia por lo variado que estaban, Lily se contagiaba del entusiasmo y mente positiva de él, incluso se bromeaba de ser su versión femenina, le llenaba el pecho de orgullo, haría todo lo posible para guiarla de bien, pasar el mayor tiempo con ella...incluso si faltaban quince minutos para la una
1:00 PM: Encontrarse con Cristina en la entrada del cine. Objetivo en riesgo.
Lincoln casi grita una grosería enfrente de sus hermanas menores, suerte que se controló, con cautela, aprovechando que ambas estaban enfocadas en lo suyo, se escabulló hacia la planta principal, primero tendría que despedirse de sus padres, ya era extraño que estuvieran durmiendo. Al abrir la puerta entreabierta de sus padres, de nuevo, tuvo que controlar su cuerpo, Dios mío, mala idea, mala idea, trato de cerrar la puerta, sólo para darse cuenta de que Lily estaba de detrás de él.
"¿Mami y papi ya están despiertos? Quiero saludarlos" Lincoln agarro a su hermanita de los hombros, alejando su mente de un trauma de por vida, esta casa en verdad le urgen puertas con seguros.
"¡No! Ellos...eh siguen dormidos, están cansados, sí, eso"
"¿Por qué?" pregunto Lily confundida.
"Porque...eh, preparan una sorpresa, si, un posible hermanito"
"¿¡Vamos a tener otro bebe?!" puta madre Lincoln, de todas las excusas dadas en el mundo, das la peor posible, suerte que la salvación estaba de su lado.
"¡Lucy te explicara! ¡Jugamos después! ¡Las amo!" Lincoln corrió de casa a máxima velocidad, dejando a la joven gótica totalmente confundida, sintió que algo jalaba su vestido, Lily.
"Lucy, ¿de dónde vienen los bebés?" la pregunta maldita hecha por una niña totalmente inocente, Lincoln se las iba a pagar en grande por esto.
Mientras Lincoln maldecía por sus adentros, corriendo por las calles del pueblo para llegar puntual a su primera cita, veamos cómo le va a nuestro otro protagonista, quien ya estaba en acción.
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Clyde, como todo caballero que es, estuvo puntual para recoger a Penélope en su casa, jamás se debe dejar a una chica esperando, algo que le agradaba mucho de la chica, es que compartía sus gustos por las reliquias antiguas, le gustaba ir a la tienda de antigüedades a charla con el propietario de la historias de las cosas, deberían juntarse con Zach para ir a un exposición juntos, si bien no tenía atractivo físico a destacar, su personalidad la hacía relucir entre las demás.
"Oye, mira, una taza del siglo XIV, por su diseño, debe ser de la cultura China"
"De hecho Penélope, es japonesa, por el estilo de dibujo, no me sorprendería que fuera de la isla de Hokaido"
"Vaya Clyde, tu sí que sabes mucho de estas cosas, es impresionante" Clyde se sonrojo por el elogio, más por ser de una chica, bendita doctora López que le enseño auto control en estos casos. El único hijo de los McBride noto que a Penélope le gustaba una pequeña piedra azul, se notaba de lejos que era falsa, aunque a un ojo inexperto podría debatiese este hecho, con discreción, fue a con el empleado.
"Disculpa, ¿a cuantos das la piedra que ve la señorita?"
"A veinte dólares amigo"
"Sólo tengo tres dólares" contesto Clyde, sacando tres de los verdes
"Lo siento amigo, es muy poco"
"Vale, vale, tranquilo, que seguro la competencia de haya enfrente me lo da al precio" si algo tenía Clyde, era de un buen negociador, en este mundo de cosas antiguas, llegar a un precio perfecto, todo aprendido gracias a sus padres, expertos conocedores.
"¡Oye, espera!" bingo, el tonto pico "diez dólares, toma o déjalo"
"Que no, tengo tres dólares, mira, aquí están, tómalos hombre, de seguro no pierdes tanto por ello"
Al final, consiguió comprar la piedra por tres dólares, dándole el regalo a Penélope, quien entusiasmada le abrazo y le dio un sonoro beso en la mejilla, dejando su rostro como un tomate maduro, y eso que este el tercero, los dos primeros vinieron de...Lynn.
Algo que capto mientras platicaban rumbo al parque, era que Penélope mención que guardaría la piedra en su cajón especial, donde guardaba cosas especiales, como fotos, objetos de valor, el huevo que cuidaron en quinto año, un poco de su cabello. Si, le perturbo un poco saber la información de primera mano, sería mejor no mencionarlo mucho, por el bien de ambos.
La mala noticia le llego al ver el parque, estaba en cerrado por remodelaciones, lo poco que estaba abierto, no había nadie cerca, evidente, pues tanto ruido de las máquinas causaba que buscarán un mejor lugar para pasar el rato. Todo empeoraba cuando Penélope sugirió ir a una exposiciones de ciencias, el problema, estaba enfrente del complejo deportivo y del zoológico.
Con los nervios a tope, acepto ir por la insistencia de su acompañante, claro, a ambos les gustaba la ciencia, era lógico que insistiera, pero le traería problemas, los cuales comenzaron al hacer fila, no podría ir a dejar a Penélope en su casa como era original, tendría que mantenerla ocupada aquí. Lo peor, enfrente podía ver la silueta de Lynn Jr.
"Penélope, ¿por qué no vas entrenado tu primero a la sección de imanes? Debo ir al baño"
"Seguro, Clyde, te veo dentro" cuando vio a la chica desaparecer por la puerta de entrada, Clyde corrió como pudo hasta el paso peatonal, esperando a que la maldita luz verde saliera, el tiempo era valioso.
Al llegar al centro deportivo de Royalwoods, vio a Lynn recargada con su maleta deportiva, que sin querer destacaban sus pequeños pechos, más sus piernas torneadas, ah, por dios, concéntrate en lo importante, piensa en Einstein y en la Biblia.
"Llegas tarde" ni bien llegaba y ya le daba esa mirada amenazante que le hacía temer por su vida.
"Perdón, el bus tardo un poco en llegar" respondió Clyde, con claro nerviosismo en su voz.
"¿Bus? ¿No te iban a traer unos de tus padres?"
"Es día de san Valentín, Lynn, tú sabes que los adultos también buscan...demostrar su amor" el sólo pensarlo, puso a ambos adolescentes incómodos, de sólo pensar en que sus padres hagan...esos, demonios.
"Como sea, pensé que me invitarías a un lugar más lindo" comento la deportista de la familia Loud, tratando de cambiar el rumbo de la conversación rápidamente.
"A ti te encanta hacer ejercicio todo el tiempo, es mejor hacer deporte juntos que estar sentado en un lugar cursi con parejas acarameladas"
"En eso tienes razón, es incómodo, pero ¿seguro aguantas mi rutina Clyde? La última vez casi te tuve que llevar al hospital por fatiga extrema" el chico de acomodo sus lentes, con la sonrisa de confianza.
"Por supuesto" tomo de la mano a Lynn, para acercarla a él "porque soy un hombre decidió"
El tono de voz usado, agrego a la cercanía, logro sacar un pequeño sonrojo en la chica, genial el truco funciono, gracias internet por dar consejos de cómo salir con chicas duras. La sorpresa en el rostro de Lynn, cambio a una mirada desafiante, eso era un poco sexy de su parte.
"Vale, macho, veamos como lidias con la rutina de Lynnsanity esta vez" mostró su puño, logrando de Clyde reaccionara de manera defensiva "dos por moverte"
Lynn entro al complejo deportivo mientras se reía, vaya pedazo de mujer, con la vista traicionera de bajar un poco, mirando su mejor atributo, el trasero, por el amor de Ace Savvy, sus padres lo matarían si supieran la mente contaminada que desarrollaba por la edad.
Gracias a la vibración de su celular, logro salir de aquella zona de la mente, era Stella, diciendo que ya estaba en el zoológico, venga enviándole una foto de ella abrazando a un conejo, se veía tan tierna. Bien ,usaría la excusa de ir a cambiarse para salir por detrás y ver a su amiga, tendría que ser ágil, Penélope no tardaría en buscarle, además tenia a Sid Chang y Kat en espera, mientras se apegue al plan, todo saldrán bien y las chicas serán felices.
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Regresando con nuestro albino favorito, quien tomaba respiración para recomponer la compostura, logrando llegar a tiempo, tal vez las cesiones obligatorias con Lynn tuvieron su efecto positivo en su condición física, con todo en calma, salió de la esquina, para ver a Cristina.
"Buenos días, Cristina" la chica le sonrió, alegre de verle.
"Buenos días, Lincoln" se acercaron para darse el típico saludo de beso, sólo que a Lincoln le quedo impregnado un aroma a cereza bastante sutil, seguro se puso perfume.
"Espero no hacerte esperar mucho tiempo, todo listo para nuestra maratón de películas" saco cuatro boletos para diferentes funciones, sonriéndole a la nada, conocía los gusto de Cristina por las películas clásicas, eso ayudara a mantenerla ocupada.
"Genial, estuve esperando por esto todo el día, y tranquilo, acabo de llegar" respondió la pelirroja, si por acabar de llegar se refiere a llegar desde las diez de la mañana, preparando todo posible escenario de la cita, fantaseando con Lincoln, entonces sí, acaba de llegar.
"Está bien, vamos a la sala, será mejor conseguir un buen asiento" caminaron a la sala número cuatro, donde se daría la primera función, por alguna extraña razón, Cristina se aferró a su brazo, seguro era para espantar a cualquier otro chico de intentar acercarse a ella, aún seguía siendo la popular de la secundaria, aunque el contacto de esa zona femenina lo ponía más tenso. Igual, quiso escuchar una canción juntos, por lo que compartieron audífonos, quedando más pegados, juraba incluso que le susurraba halagos, cosa que confirmo cuando le hablo cerca de oído.
"Hoy estas muy lindo, eres muy tierno" simple acto que causo que Lincoln se estremeciera.
Desde que ambos estuvieron juntos en la clase de arte, elegida por Lincoln por simple hechos no entrar a alguno que requiera actividad física, hizo todo lo posible para ganarse una segunda oportunidad, lo cual logro, incluso logro que fuera su tutora en pintura, jamás olvidara como llamo a sus árboles 'nubes verdes con patas' o la pelea de pintura que tuvieron, jamás en un millón de años le paso por la cabeza que le invitar a una cita, lo que es la vida.
"¿Estás seguro de entrar ahora? Todavía falta un poco de tiempo para que inicie la película"
"Está bien, entremos un poco temprano, es mejor para poder platicar un—"
Las palabras y su sentido del oído murieron en un segundo, no pudo escuchar la contestación de la chica, pues todo están enfocado en aquel moño azul, siempre reconocería ese moño en todas partes, Lincoln tuvo que contener un grito de susto, con un nervio pasando por toda su espalda, sin querer, empujo a Cristina con un poco de fuerza, metiéndola adentro de la sala, dando un pequeño grito de sorpresa.
"Lincoln, ¿sucede algo?"
"Rayos, no me esperaba que Jordán fuera a ser puntual por primera vez en esta ocasión, debo actuar rápido por el bien de ambas" pensó el joven Loud, mirando de reojo como ese moño se movía entre toda la gente, con ver también ese color castaño, no había duda alguna.
"A-acabo de recordar algo, haha, ¡iré por la bebidas!" cerró la puerta de la sala rápidamente, rogando que Cristina no se ofendiera, se preguntaba por qué rayos eligió tener dos chicas en el mismo lugar. Volteando a otro lado, suspiro, pasaron un segundo, antes de sentir como un dedo le tocaba la mejilla, para después apretársela ligeramente, era ella.
"Vale, ya sé que eres tú Joooooooordan, ¿¡Eh?!"
"¿¡Qué clase de reacción es esa?!" le grito Jordán, pero como no podía estar sorprendió, de por si verle con el cabello suelto es una rareza impresionante, verle usando un vestido amarillo, junto al collar que le regalo hace tiempo por su cumpleaños, era demasiado.
"Lo siento, es sólo que no estoy acostumbrado a verte tan...arreglada"
"¿Entonces si estoy rara?"
"No, no, no, claro que no, de hecho...te ves muy linda" dijo desviando la mirada, enserio, algo le estaba pasando, le costaba verlos a los ojos, al igual con Cristina. De reojo vio a la chica susurrar algo "¿dijiste algo?"
"Nada, todo bien, vamos a nuestra sala, ¿o ya te acobardaste, te traigo a Bun Bun?"
"¡Sólo fue una vez! ¡Mi hermana Lucy me hizo paranoico con sus historias de fantasmas!" Jordán río, aunque se sentía avergonzado, jamás podría negar que escucharla reír le hacía sentir bien, incluso logro contagiar de su alegría en él.
Su relación con ella perdió fuerza después de la mitad del curso de quinto año, donde ella cambio de grupo para unirse con los populares, teniendo de mejores amigas a Mollie y Joy, fue hasta entrar a secundaria donde tuvo la voluntad de recuperar su amistad, algo que a Jordán le alegró, pues pensó que tras el incidente de la piscina, ya no sería lo mismo, claro, muchas veces tuvo que ser su muñeco de práctica en quemados, como si no tuviera suficiente con Lynn, sin embargo, aquel momento bajo la lluvia no lo va a olvidar.
Siempre con el tiempo en mente, optaron por platicar un poco de cosas en general, de cómics, como la secundaria era una cárcel, la familia, todo era agradable, hasta que apareció él.
"Hola Jordán" de la nada, apareció Andrew, vestido de manera formal, aunque la combinación lo hacía verse extraño, más aquella mirada perturbadora.
"Buen día Andrew" respondía la chica siendo cortante, desde cuarto año se convirtió en su acosador personal, incluso el darle una patada la zona noble en sexto lo alejó, estaba obsesionado.
"¿Por qué no dejas al inútil de Loud para ir conmigo a la piscina bebe?"
"Estamos en febrero imbécil, ni muerta entro a la piscina, mucho menos cerca de ti"
Andrew no tomaría otra negativa de la mujer de su vida, ya están decidió a hacerla su novia, se acercó con la intención de agarrarla, lo cual fue contestado por una cachetada. Lincoln pensó rápido, no era de pelear a golpes, tenía sus métodos, le señalo a Jordán algo, por lo que rápidamente, la chica empujo a su acosador, Lincoln uso pie para que Andrew tropezara, chocando con puestos de salsa del cine, siendo embarrado por múltiples salas.
"Escúchame pedazo de escoria, he tratado de ser muy paciente contigo, pero lo que estuviste a nada de cruzar el límite, si vuelvo a verte cerca de Jordán, me encargare personalmente que todo el pueblo vea esa foto tuya ´jugando con los ponies de peluche"
La voz usada por Lincoln, junto al mensaje claro, hicieron que Andrew se fuera corriendo del cine, le debía dar las gracias a Lola después por las clases que le dio de amenaza y manipulación. Por su parte, Jordán estaba con el rostro complemente rosa, Lincoln le había defendido de su acosador, no de la manera que esperaba, pero al final lo hizo, vamos chica, es tu oportunidad.
"Mi héroe" con toda la fuerza de voluntad, Jordán se acercó por detrás, dándole un beso en la mejilla, gracias a dios no usaba pantalones ajustados, enserio, algo le estaba pasando. La gente alrededor empezó a chiflar y aplaudir el acto del chico, fue gracias al escándalo, con y poco de suerte, que sólo el escucho otro problema.
"¿Lincoln?"
Grito mentalmente del susto, ¿qué rayos estaba haciendo Paige en el cine? Se supone que la vería en un rato en el arcade, piensa rápido Loud por el amor de dios.
"Jordán, ¿por qué no vas a la fila a comprarme unos nachos?"
"¿Por qué yo debo ir? Eso debería hacerlo un caballero"
"Porque quiero compartirlos contigo" se acercó un poco a ella, poniéndola nerviosa, logran que se fuera a otra zona, justo a tiempo, pues Paige ya estaba cerca.
"Hola Paige, ¿qué haces por aquí?" pregunto Lincoln, tratando de esconder el nervio que cargaba.
"Vine a darle una ojeada a las películas de esta semana, ¿qué hay de ti? Se supone que nos veríamos en el arcade"
"Si, de hecho voy con rumbo al arcade, solo deje a Lana con sus amigas para que vieran una película, ya sabes que le gustan las películas de animales destruyendo el mundo, vamos"
Lincoln guió a la chica gamer lo más rápido posible fuera del cine, a diferencia de Cristina y Jordán, Paige opto por ir más casual a su cita, aunque ese top dejaba algo de vista de su pecho en desarrollo, más esas curvas, si así era sus catorces, imagínate a los diecisiete. Rápidamente, se golpeó las mejillas, vamos hombre, quédate conmigo.
"El bus ya llego, si corremos seguro lo alcanzamos" aún no podía irse con Paige, primero debía asegurarse que Cristina y Jordán estuvieran felices viendo la película, la idea le llego, pero su ejecución sería dolorosa, al demonio, era por la felicidad de todas, valía la pena.
Paige llego al bus, escucho los pasos de su chico de cerca, porque pago el pasaje rápidamente, sin embargo, los paso eran de un señor de traje, la chica vio por la ventanilla, como Lincoln estaba boca bajo contra el suelo, seguro se habrá caído.
"¡Déjeme bajar!"
"Lo siento niña, tenemos prisa" respondió de forma grosera, sin importarle nada.
"¡Paige!" la peli naranja de asomo por la ventana del bus "¡está bien, tomare el siguiente bus! ¡Llegare en quince minutos, ve apartando los juegos!"
Aunque no quiso dejarlo ahí, no tuvo otra opción que aceptar, esperando que estuviera bien, su cita tan esperada había empezado con el pie izquierdo. Por su parte, Lincoln se levantó al ver que el bus giraba a la derecha, dios, la caída dolió más de lo esperado, jamás pensó tirarse de clavo al concreto, pero era necesario.
1:10 PM: Dejar felices a Cristina y Jordan en el cine. Casi listo
1:25 PM: Llegar al arcade para jugar con Paige
"Bien, tengo diez minutos con ambas, todo va bien, espero lo mismo de ti, hermano" pensó el albino, corriendo de regreso al cine para comprar las bebidas para Cristina, regresaremos con Lincoln Loud en un momento. Volvamos con Clyde McBride con su situación actual.
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Cuando te dicen que vas a cuidar unos conejos, piensas en cositas esponjosas, saltado por todas partes, en un ambiente cálido y pacífico, como lo cuentan en miles de historias para niño, bueno, este no era su caso.
"¿Seguro que puedes hacerlo sólo Clyde?" escucho a Stella de lejos, con clara preocupación.
"Por supuesto Stella, sigue alimentando a los adorables conejos" respondió Clyde con el mejor control posible.
"Está bien"
Adorables esas cosas, eran jodidos bolas de pelos agresivas, tendría que rezar por que los conejos no porteen enfermedades como la rabia a la morderte, sus dedos le punzaban por las mordeduras, ah, pero con Stella eran los animales tiernos de siempre, debía haber una razón por que lo odien tanto.
Ahora, para escapar de esas bestias, pregunto al encargado de turno si había otra actividad disponible, a lo que este le guio al fondo del refugio, donde vio un festival de excremento, ¿en verdad los conejos podían crear esta cantidad de excremento? Y ahí lo tenías, con una pala moviendo el excremento de conejo, haciendo un esfuerzo sobre humano de no oler nada, tratando de aguantar la respiración lo mayor posible.
"Clyde, un conejo va a donde estas, ¿me lo puedes traer?" ahí apareció en conejo, saltando tan campante hacia él, mostrándole ese par de dientes afiliados. Por el reciente trauma, Clyde trato de tomar distancia, sólo para resbalar, cayendo en la cosa marrón, sin poder aguantar nada, abrió la ventana y vómito, para rápidamente esconderse.
"¡Ahhh! ¡Mama, dios me vómito!"
"Es porque dios no te quiere, gracias, señor por cumplirme unos de mis deseos"
El pobre adolescente se tuvo que tragar toda moralidad y educación para no delatarse, vivirá toda su vida con el recuerdo de haberle vomitado a una niña de cinco años, ni siquiera escribir mil planas le harán olvidar ese pecado. Un trabajador, que al parecer se dedicaba a limpiar excrementó, le presto un aromatizante en aerosol para bajar la intensidad del apestoso olor, siempre será recordado señor.
Al regresar a la estancia principal, se ocultó un momento para ver a Stella, se veía tan tierna con esa sonrisa, dándole de comer a esas bestias, Lincoln le contó de aquel sueño que tuvo antes de conocer a Stella, de cómo se relacionaron en un mundo donde eran conejos, siendo el una especie de castor gordo, viéndola, en verdad creía que Stella tenía una conexión con los conejos.
"Oye, me das miedo si me espías así" como pudo, trato de poner una pose cool, viéndose aún más raro, ridículo total.
"Lo siento, es que ya terminé con mi tarea, te veías tan linda alimentando a los animales" Stella se sonrojo por el súbito halago, desviando la mirada.
"N-no exageres, rayos, pero en verdad, gracias por venir, sé que es extraño pasar san Valentín en el zoológico, así que te traje esto" Stella le coloco una pulsera en su mano, por la contextura de la tela, se veía que era hecho a mano, requiriendo un trabajo impresionante, los colores rojo y azul, unidos por aquel círculo amarillo que simbolizaba un sol.
"Mi abuela me lo enseño a hacerlo, es una tradición filipina de su pueblo, si ambos tenemos esto puesto, estaremos siempre juntos" sonrió Stella, mostrando el suyo, que se diferenciaban por tener una luna en lugar de un sol, en verdad se esmeró en esto.
De reojo miro el reloj de la oficina de enfrente, con un demonio, las demás no lo esperaran mucho tiempo, saldría y eso conllevaría un riesgo si Lynn sale a entrenar afuera en la pista de atletismo, con vistas a la calle, gracias a dios no tenía que correr tanto como Lincoln.
"Stella, ¿por qué no vas a hacer el registro por mí? Iré a cambiarme y limpiarme, tengo un cupo de malteadas gratis con Flip, no es lo mejor, pero podemos platicar en paz"
"Me agrada esa idea, te espero en quince minutos en la entrada" Stella le acaricio su mejilla, hubiera hecho una expresión de amor más fuerte, pero aquel olor penetrante a excremento era demasiado.
Una vez libre, se cambió de ropa mientras corría, hombre preparado vale por dos, con un cambio de ropa en la mochila que llevaba, comiendo un chicle por el aliento, una vez listo, corrió de regreso a la tienda, donde vería a Sid, no sin antes revisar que Lynn siguiera en su rutina, por mala suerte, paso por la exposición de ciencias, donde vio a Penélope justo saliendo del lugar.
"Clyde, ¿dónde estabas? Te perdiste de la demostración de electricidad magnética" le reclamo Penélope, haciéndole un puchero.
"Lo siento, no encontraba el baño, y los cúbicos estaban llenos, haha" se río ligeramente mientras se rascaba la nuca.
"¿Es por eso por lo que apestas a basura? Dónde conseguiste esa pulsera" mierda la pulsera, ella notaba muchos los pequeños detalles, piensa cerebro en algo.
"Ah, esto se lo compre a una niña que los vendía para ayudar a una casa hogar, y si, el baño apestaba a rayos, como sea, regresemos a dentro, seguro ahí una presentación de algo interesante" empujo a Penélope adentro, asustado, pues vio a Lynn salir a la pista de atletismo, seguro pasa buscarlo.
Logro meter a Penélope en una cortado presentación sobre del fraude de Thomas Edison sobre sus inventos, para su sorpresa, la chica lo dejo ir a los cinco minutos, tal vez la presentación capto toda su atención. De nueva cuenta se fue corriendo, a tal desesperación de no ser destruido por una enojada Lynn, que por poco terminada siendo atropellado, suerte que el auto iba lento para hacer la parada. Lynn seguía en la rutina, todavía tenía tiempo.
Ya sintiendo como si corriera la maratón, Clyde regreso a la tienda de pulgas, donde vio a la mejor amiga de Ronnie Anne, viendo su teléfono con una sonrisa, con audífonos puestos.
"Lo siento Sid, el bus me dejo, dos veces" se excusó Clyde, tratando de ganar aire.
"Tranquilo estaba escuchando a mi banda ¿sabías que uno de ellos se tragó un pulpo vivo? Es una tradición de Corea ¿crees que mis papas me dejen tragarme uno?" apenas la encontraba, ya sentía esa energía salir de ella, más su curiosidad por todo, era de esas personas que no puedes odiar.
"Lo dudo, mejor entremos" Clyde le abrió la puerta, apenas entrar, la chica con rasgos asiáticos vio todos los aparatos raros. El empleado, al verlo con otra chica, iba a preguntar, cuando fue jalado para recibir un pago para que no abriera la boca, adiós al dinero ganado hace rato.
"¡No! ¡¿Esto es una ocarina de palomas?!" Sid tomo el instrumento, se veía un poco descuidado, pero la forma de la paloma lo hacía ver genial.
"Se estima que es de la época final del incas, les servía para llamar a las palomas, en ocasiones con propósitos de mensajería"
"¡Cool! Combinarlo con mi llamado especial, de seguro viene más" Sid Chang hizo el canto, mientras el empleado y Clyde miraron, tratando de entender que era eso. A los pocos segundos, vieron con horror como unas palomas salvajes iban a por ella. Clyde reacciono a tiempo, sacándola del camino, mientras el asustado empleado, tiro unos trozos de pan de su almuerzo, sacando a las aves.
"Rayos, jamás pensé que un bote de basura de los años 30 nos cubriera de palomas asesinas ¿estás bien Sid?" salió del bote, para ofrecerle una mano a la chica, lo que recibió, fue una especie de tacleada combinada con un abrazo.
"¡Eso fue genial! Yo estaba ahí para, gritando en mi mente, luego tú me salvaste, cayendo en un bote de basura...ahh, es como si nunca hubiera dejado la ciudad"
"Qué bueno Sid, solo levantate de mí estomago mueve de encima" Sid le ayudo a levantarse, sonriendo mientras se rascaba el brazo, una manera de ocultar su rubor. Aunque eso cambio con la mirada de muerte del empleado, cubierto de algunas plumas, terminado echados de la tienda.
Clyde le propuso sentarse un rato mientras pensaban que hacer ahora, Sid le ofreció un audífono, para escuchar música juntos, era buena idea, tan fan de la música K-pop no es, pero es música al fin y al cabo. Al pasar el tiempo, además de ganar un poco más de descanso en sus piernas, siento la cabeza de Sid recargarse en su hombro con una sonrisa, como si en verdad disfrutara su compañía, se veía tan tierna, con celular en mano que daba las 1:40 PM...mierda.
1:45 PM: Quedar con Kat en la entrada del Karaoke
"Sid" hablo en voz baja para despertarla "voy al baño, si quieres, puedes contar cuantos autos de color rojo vez pasar, para no aburrirte"
¡Oh! Yo jugaba a eso con mi hermana, aunque siempre perdida por escoger verde ¿qué tiene de raro un auto verde?" con Sid Chang entretenida, tenía que correr al karaoke, que por suerte no estaba lejos.
"Debes sabes que la puntualidad es clave para una cita" dijo Kat al verlo correr, él se preguntaba por qué le pidió una cita en primer lugar, casi nunca hablaban, salvo para quitarle a Zach de encima en clase de música
"Perdón, vamos a dentro, solo que yo no sé cantar muy bien" explico el McBride, para luego entrar al establecimiento con Kat. Encontraron un set para ellos solos, rezaba porque la gente de al lado no lo escuchara cantar.
"Bien, yo empiezo" dijo la chica pelinegra, poniendo una canción, Coutesy Call
Hey-o, here comes the danger up in this club
When we get started and we ain't gonna stop
We gonna turn it out till it gets too hot
Everybody sing, hey-O
Tell'em turn it up till they can't no more
Let's get this thing shakin' like a disco ball
This is your last warning, a courtesy call
…
I think it might wash away tonight
Awaken from this never ending fight
It takes more than meets the eye
This war we're fighting it's not just rotting
…
Hey-o, here comes the danger up in this club
When we get started and we ain't gonna stop
We're gonna turn it up till it gets too hot
Everybody sing, hey-o
Tell'em turn it out till they can't no more
Let's get this thing shakin' like a disco ball
This your last warning, a courtesy call
Clyde estaba anonadado, tenía una voz muy linda, más cuando se movía al ritmo de la canción, con razón es tan fanática de la música.
"Supera eso" Kat le entrego el micrófono, era su turno de elegir una canción, el problema, no encontraba una que se supiera al pie de la letra, y el tiempo de selección se agotaba, hasta que la vio, oh no.
We are Fighting Dreamers! Takami wo mezashite
Fighting Dreamers Narifuri! kamawazu
Fighting Dreamers Shinjiru! ga mama ni
Only Only Only Oh! Just go my way!
…
Right here Right now (Go!)
You punch like a drunken rider!
Right here Right now (Go!)
Buttakitteku ze Get the fire!
Right here Right now (Go!)
You punch like a drunken rider!
Right here Right now (Go!)
Buttakitteku ze Get the fire!
…
Right here Right now (Go!)
You punch like a drunken rider!
Right here Right now (Go!)
Buttakitteku ze Get the fire!
Right here Right now (Go!)
You punch like a drunken rider!
Right here Right now (Go!)
Buttakitteku ze Get the fire!
Bang!
Al terminar, Clyde, vio a la chica, quien le miraba con sorpresa, hasta empezar a reírse, muy para su vergüenza "un opening de anime ¿enserio Clyde?"
"Es la única que encontré que me sabia, a pesar de tener años de no ver Naruto, la canción se me quedo" admitió con un poco de vergüenza.
"Tranquilo, a mí me paso con otra serie, creo que se llama ataque de titanes, pero no importa, tengo una mejor idea, es la más reciente" la chica busco en la sección más reciente, hasta que dio con la canción, que para sorpresa, es uno de los primeros éxitos de Luna.
Clock is ticking
Time is running out, every second counts
Overthinking
I can't turn it off, so I'll tune it out
All we know is la, la, la, la, la
So might as well just la, la, la, la, la
We just want to la, la, la, la, la
All day long
Everybody loves this, everybody does this
I'm just gonna do it too
We don't need a new song, we already got one
I'm just gonna give you what everybody wants
What everybody wants
What everybody wants
What everybody wants
Guess I want it too
Fue lindo, cantar juntos, con el ritmo de la canción que solo Luna Loud llega a tener, incluso, se percataron después que la maquina tenía una cámara, para tomar fotos mientras cantaban, si ignoramos la vergüenza por cantar una canción de Naruto, la última quedaba perfecta, tanto que Kat no dejaba de verla con una sonrisa.
"Quédatela" expreso Clyde con confianza, para luego escuchar su alarma, era momento de Lynn "Déjame ir por agua, cantar me deja la garganta seca" se fue de regreso al gimnasio, sin darse cuenta de que Kat salió también, donde por pura casualidad, caminaba Sid Chang, buscándolo.
Cuando al fin llego, vio algo que le hizo hervir la sangre, Lynn trataba de hacer ejercicio en una de las tantas máquinas, sólo para tener a un hombre muy cerca de ella, con la excusa de darle consejos de postura, cuando seguro Lynn llevaba más años aquí que el imbécil.
"Vámonos compañera, sólo te mostrare una mejor posición para trabajar la zona del abdomen, soy entrenador en un gimnasio en Detroit"
"Gracias, pero no gracias, piérdete" respondió la chica Loud, sin perder la concentración en su ejercicio, ya había tratado decenas de degenerados en el pasado, lo que tenía que pasar una chica por ir a un gimnasio lleno de mongolos caliente. Cuando sintió esas sucias manos recorrer su cintura, estaba lista para saltar a matarlo, sin embargo, paso lo impensado.
"¡Quita tus sucias manos de mi chica ahora mismo!" grito Clyde, llamado la atención de todos, se notaba que estaba aterrado, pero decido.
"¿Eh, y quien se supone que eres enclenque?" el sujeto casi le doblaba la estatura, siendo completamente más fuerte con él, sus brazos parecían fideos en comparación, aun así, se mantuvo firme.
"Ella te dijo que te perdieras, nadie quiere a un...hijo de puta como tú" si sus padres le escucharán, le lavarían la boca con jabón por una semana, pero tenía que ser valiente, aún recibido ese puñetazo en la cara, se volvió a levantar, decidido.
"Si quieres una paliza, con gusto te—"
"Basta"
En un rápido movimiento, Lynn sometió al hombre una llave de sumisión, la conocía, la llave kimura, para hacer un moviendo de palanca en su brazo, tendría suerte si no le rompió el brazo.
"No te quiero volver a ver aquí nunca más, por tu bien" la deportista miro a los demás "espero que el mensaje les quede claro" el resto de los chicos volvieron a lo suyo, unas tres chicas se acercaron a Lynn, felicitándola por hacerse respetar, dejando que seguridad sacara al pervertido fuera.
Clyde se recargó en una de las caminadoras, sus lentes estaban rotos y su labio ligeramente sangrando, mareado por el golpeo, aún con todo eso, vio claramente la mano de Lynn extendida hacia él.
"¿Todo bien?" pregunto Lynn, ahora sola.
"Más o menos" tomo su mano, apoyando su peso en ella para ir a los baños a limpiarse, o eso pensaba, fue llevado a un rincón, donde Lynn le estampo contra la pared, muy pegados.
"¿A qué juegas McBride?""
"A-a nada, ¡l-lo juro!" tartamudeo Clyde, nervioso y espantado a la vez.
"No recuerdo haberte dado el derecho a llamarme como tuya"
"¡L-lo lamento! ¡No me mataste!"
"Fue muy varonil de tu parte, me estremeciste" Clyde se percató mejor de la situación, aun con la sonrisa burlona, Lynn estaba completamente sonrojada, mirándole como si fuera su presa, esto era demasiado, controla tus impuso, no sangres por la nariz ahora.
"Me encargare de sacar a ese hombre de tu ser, mi rutina será más exigente, pero creo que mereces un premio por tu valentía"
Lynn le limpio un poco de la sangre del labio con su pulgar, no puede ser, estaba a nada de dar su primer beso en los labios, miles de cosas le pasaron por la mente, rezaba por que el tutorial de como besar funcionara en verdad, no quería cagarla, todo se volvía lento en ver como sus labios se acercaban, sentía su respiración, tan—
"A todos nuestros clientes, les informamos que la nueva equipacion de fútbol de Cristiano Ronaldo acaba de llegar, los tres primeros en presentar sus boletos en la recepción se llevarán el paquete gratis con autógrafo incluido"
Rápidamente fue golpeado sobre la pared, viendo como su deseo se esfumaba en un segundo, de alguna manera, Cristiano Ronaldo le había quitado su momento, sólo esperaba que Lynn llegara a tiempo, estuvo todo el mes hablando de ello, por algo era su ídolo en cuanto a fútbol de trataba, aun así, era claro que obtuvo muchos puntos con su ella.
"¡Clyde!"
"¿Chicos? ¿Qué hacen aquí?" en la entrada del complejo, estaban Liam, Rusty, y Zach, con expresión de enojo.
"¿¡Dónde estabas?! ¡Se supone que hoy es nuestra reunión anual de rechazados!"
"¡Mierda, lo olvidé!"
Peligro: Amigos deprimidos buscan reunión no homo para sucumbir las penas.
"Si, eres un maldito, mira que tener una cita con Stella" dijo Zach, mostrando a la chica sonriente, sonrisa que desapareció de manera inmediata al salir a Lynn, con las bolsas de mercancía.
"¿Cita?" susurro Lynn, cuya expresión cambio a una sería, esto no podía ir peor.
"Oh ¿es una nueva moda tener citas múltiples?" pregunto Sid, acercándose junto con Kat, quien tenía los brazos cruzados al escuchar esto.
"Clyde, cariño, ¿dónde estabas?" se escuchó a lo lejos, era Penélope, espera, si podía ir peor.
"¿¡Cariño?!" gritaron Stella, Sid, Kat, y Lynn de manera conjunta.
Corrección, podía ir peor mucho, infinitamente peor.
El pobre Clyde no sabía que Penélope le estuvo siguiendo todo el tiempo, cada paso que daba, incluso recogió el chicle que tiro en la salida de la exposición.
Clyde McBride había caído, fracasado a su plan, en un momento regresaremos a su desenlace, veamos si el llamado hombre del plan logra salir victorioso en su lucha.
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"Lincoln, ¿seguro que estas bien? No tes ves centrado en el juego, ¿y porqué tienes un rodillo de panadería en la mano?"
"No te preocupes Paige, no es nada" respondió Lincoln una voz descompuesta, tratando de mantenerse consciente. La chica gamer no pesaba que una caminata del cine al arcade, que son como diez minutos, más una rápida visita a la tienda de cómics a dos calles lo cansaba tanto, si estado físico era casi rayando lo ridículo.
Lo que Paige no sabía era que nuestro pobre albino había recorrido casi el triple de la distancia que ella pensaba, ya había hecho dos viajes del arcade al cine, uno del arcade a la pastelería de Cookie, para regresar con una rápida escala en el cine, el pobre estaba sin aliento, pero el sacrificio valió hasta el momento la pena, Cristina y Jordán disfrutaban la película, Cookie lo ayudaba a pasar la prueba de su madre, por eso el rodillo en mano, el último tramo sería ir...no, ya eran las cuatro chicas si la mente le funcionaba.
Con Paige, jugaban a diferentes juegos dentro lugar, Alíen Slayer, Fish Fighters IV, hockey de mesa, y favorito de su cita, batalla de música, en casi todas de las veces que la encontraba aquí, estaba saltando en la pista, ahora que el local compro otra máquina para el modo dúo, no dudaron en jugar.
Aún con toda la diversión, Lincoln notaba que las miradas de los demás chicos no se despegaban de la chica, la ropa de Paige dejaba un poco de piel expuesta, sabía que soportaba el frío por vivir unos en la congelador que llega ser Minnesota, pero aun así, era peligroso de su parte, los chicos aquí evitaban la depresión por no tener pareja este día, aquí estaba él con una chica linda jugando videojuegos, por lo que los problemas no tardaron en llegar.
"Oigan tórtolos, veo que les encantan romper nuestros récords en todas partes" apareció un chico con un amigo, ambos con toda la pinta de ser frikis de cuidado.
"Si rompemos sus récords mientras jugamos no es nuestro problema, aprendan a perder" comento Paige de manera cortante, tratando de ignorar su mera presencia.
"Hablas mucho pasa ser una chica, deberías estar jugando a la casita mientras te maquillas, esto es territorio de hombres"
"Si, eso"
Lincoln dejo salir un quejido del susto, mirando a Paige, si algo le enfurecía hasta el fondo, era que la criticaran por ser una mujer en un ambiente de chicos, que eran como otras chicas que mostraban de más para obtener seguidores en Twitch, comportamientos machistas fuera de lugar que también repudiaba, esto se podía salir de control. La chica tomo del cuello de la ropa al chico imbécil.
"Tú y tu chupamedias contra mí y mi mejor amigo, cacería de zombies, último equipo en pie, pierdes, jamás regresas"
"Vale, tu pierdes, te unes a nosotros, nos vendría bien una porrista para los torneos regionales" cerraron el acuerdo con apretón de manos, Paige agrego que no se excitará por ser la primera vez que le tomaba la mano a una mujer. Una vez término con ellos, se acercó a Lincoln, oh no, conocía esa mirada encienda, no había escapatoria por medio de negociar, de igual forma, no la iba a dejar sola en esto, el problema, estaba muy cansado, no iba a rendir al máximo.
"¡Hagamos esto juntos Lincoln! Si ganamos, te daré un premio" no pregunto cómo sucedió, pero las energías le volvieron como si fuera Popeye comiendo espinacas, sabía que las energías le venían de aquella zona, estaba lidiando in aquellas emociones prohibidas desde que el plan de las citas empezó, no dejaba de resaltar las cualidades físicas y de personalidad de todas.
Sin dudarlo, aprovecho para bien aquellas energías para el juego, que era la atención del resto de las personas dentro, los juegos de disparos no eran lo suyo, era más de juegos de pelea, aun así trato de ayudar, sacrificando su personaje atrayendo una horda de zombies había el campamento rival, dejando a la chica como último superviviente, ganando el juego y la apuesta.
"¡Demonios!"
"Tranquilo William, miremos el lado positivo, me llego una notificación de que un Pikachu está en la zona" en un momento de idiotez que en ocasiones nos dan, ya sea por cansancio u otra cosa, Lincoln comento algo que hizo arder Troya.
"¿Pikachu? Genial, es el digimon más popular" todos se le quedaron viendo fijamente, le tomo unos segundos darse cuenta del graso error cometido.
"¡A por el!" como horda de animales, le fueron a darle caza por la ofensa dicha, tomo a Paige de la mano, tratando de escapar, dieron vuelta en una esquina, cuando los chicos llegaron, no vieron nada, aun así, siguieron por delante, ignorando el casillero.
"Esperemos un momento" susurro Lincoln, mirando por los pequeños espacio, tratando de igual manera de no mirar donde tenía la mano puesta, no, no era en uno de los pechos de Paige, pervertidos, más bien en su pecho, pues sentía los latidos de la chica, por favor que no lo mate. Por su parte, la gamer evidentemente se sentía avergonzada, teniendo ambas manos el abdomen de Lincoln, no era el más firme de mundo, aun así, se debatía si decirle que los latidos de su corazón eran siempre para él, aunque no era el momento, viendo que Lincoln se puso más tenso cuando su celular sonó.
Al salir de aquella escena de cliché de cualquier anime, Lincoln le dio su chaqueta a Paige.
"Será mejor que cubras, por tu salud y bienestar, entra el baño de la tienda, compra un chicle, una vez me asegure que es seguro, vendré por ti, lo prometo" una vez uso su poder de convencimiento para que Paige se refugiara en el baño de tienda, aprovecho para comprar algo, para luego salir corriendo con lo que le quedaba de piernas, rumbo a la pastelería de Cookie, otra vez.
Al llegar, con rodillo y una bolsa de azúcar, se encontró con la mama de Cookie, dueña del negocio, su primera impresión era de una mujer firme y demandante, tanto que le pidió hacer un postre para probar si era digno de trabajar en el negocio familiar, hace mucho tiempo no hacía postres, desde que ayudo a Leni a organizar la fiesta sorpresa de Chaz, sin embargo, su habilidad en la cocina era notoria, por algo seguía cocinado para su familia cuando su padre no podía hacerlo. Preparo una rebanada de pastel de Oreo, con la ligera ayuda de Cookie cuando su madre no la veía, uso la excusa de la falta de azúcar para el resto de la preparación para irse corriendo al cine, ahora conocería el veredicto de la experta.
"¿Cuál era tu nombre? ¿Lincoln?" pregunto la mujer, muy sería.
"¡S-si, Lincoln Loud para servirle!" contesto Lincoln nervioso, esperaba el peor regaño desde que rompió el teléfono de Lori en aquella fiesta de Navidad.
"Muy bien, tienes mi bendición para salir con mi hija y casarte en el futuro" a la pobre Cookie casi se le sale el corazón por la boca, mientras Lincoln trataba de no atragantarse con la poca saliva que le quedaba
"Vaya Karen, al principio no estaba convencida de que esto funcionará, pero trajiste a un muy buen hombre a la tienda"
"¿¡Hombre?! ¡Lincoln no es ese tipo de—"
"Tu siempre eres muy tímida con los chicos, me empezaba a preocupar por ti cariño, de seguro el traerá grandes cambios al negocio familiar con su paladar, claro, también en ti, sólo espera hasta la mayoría de edad para hacerlo"
"¡Te estoy diciendo que no es así!" grito la pobre chica totalmente avergonzada.
"¿¡Qué clase de madre es esta?!" se preguntó mentalmente el albino, con clara expresión de confusión y agotamiento.
Después de la escena, la mujer le instruyo a su hija de enseñarle a Lincoln ciertas recetas de postres, una vez terminarán, podrían descansar y comer algo en una de las mesas, los jóvenes ya estaban lo suficientemente avergonzados por lo dicho.
"¿Así que tu nombre es Karen?" pregunto Lincoln mientras preparaba la masa para unos pasteles.
"Si, la mayoría me conoce por mi apodo, ¿que en verdad creíste que me llamaba Cookie?"
Para ser honesto, hubo un tiempo que si lo creyó, igual que antes creía que niña Jordán era el verdadero nombre de Jordán, y no para diferenciarla de un chico que se llamaba igual, tiempos donde era muy inocente, por evitar decir tonto.
"...aún si, me gustaría que de ahora en adelante me llamarás Karen"
"Pero sólo tus amigos cercanos te pueden llamar por tu nombre, dudo que tenga los méritos para llamarte por tu nombre"
"¡Basta!" el sintió grito de Cookie, ahora conocida como Karen, le dio un buen susto a Lincoln, quien término con un poco de masa de galletas en el rostro por soltar el molde.
"Eso es algo que me molesta de ti, siendo alguien con una mente tan positiva, siempre te miras hacia abajo, sin darte cuenta como cambias a la gente" Karen se acercó, colocando su cuerpo cerca de suyo, podía oler su aroma a dulce saliendo de su largo cabello.
"Ten más confianza, lo mereces" la chica le quitó un poco de la masa que tenía con su pulgar, para luego metérselo a la boca, tranquilo Lincoln, no dejes que la bestia despierte por amor a Ace, piensa en la enfermera Sue en traje de baño, piensa en Sue traje de baño.
Después de la pequeña escena incómoda, Lincoln volvió a excusarse, diciendo que iría a la tienda por un poco de helado de limón para acompañar los postres, tardando alrededor de veinte minutos, regresando casi como un zombi de lo cansado que estaba, no siquiera podía disfrutar de los deliciosos postres que tenía enfrente.
2:27 PM: Hablar con Cristina sobre la película y su arte. Listo
2:41 PM: Ver videos divertidos con Jordan mientras pasa la siguiente función. Listo
2:57 PM: Llevar a Paige a un café cercano para platicar sobre videojuegos. Punto improvisado, pero listo
3:17 PM: Comer dulces con Karen (Cookie). En proceso.
"¿Lincoln, no vas a comer?" pregunto Cookie, perdón Karen, aún no se acostumbra a referirse a ella por su nombre después de tanto tiempo.
"No tengo ganas de comer..."
"Todo va de acuerdo con el plan hasta ahora, pero tengo la sensación de que estoy olvidando algo muy importante..." pensó nuestro protagonista, repasando el plan pasa por paso, hora por hora, evento por evento, hasta—
2:40 PM: Ir con Ronnie Anne al parque de diversiones. Error
"¡Mierda, me olvide del peligro más importante entre todos!"
"Hola perdedor"
Peligro: Ronnie Anne Santiago está detrás tuyo, la probabilidad de salir con el trasero ileso se desploma a niveles cercanos al 0%
"Lincoln, me cansé del cine, de paso me encontré a dos grandes amigas en el camino" con ver a Cristina sonriendo, tendiendo detrás a Jordán y Paige, no tuvo más opción que reírse de su propia miseria, no, aún quedaba una opción, el plan de contingencia.
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Batalla final del parque de diversiones, la última esperanza. 5:00 PM
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En medio del parque, totalmente rodeados por ocho chicas, sin que ninguna pobre alma se dignara a salvarlos, esa era la situación de Lincoln Loud y Clyde McBride, soportando esas miradas de enfado, retrocediendo hasta chocar con de espaldas.
"Ho-hola, Clyde"
"Hola, Lincoln"
"Espero que no estén pensando en salir de esta" amenazo Ronnie Anne, con los brazos cruzado, el silencio de las demás no hacía más que poner el ambiente más pesado.
"¿¡Que haces ahora Lincoln?!" susurro Clyde, totalmente espantado.
"¿Como término todo de esta forma?" pensó el albino, sin responderle a su mejor amigo.
"Clyde, ¿qué significa..."
"...esto, Lincoln?" entre Stella y Jordán completaron la oración, sembrando más el miedo en nuestros protagonistas, sin embargo, Lincoln tuvo una idea, por lo que de la nada, se empezó a reír.
"Al fin estamos reunidos, con todas ustedes, esta es una fabulosa sorpresa por este día tan especial de la amistad, preparado por el dúo Clinton McLoud"
"¡Buena idea Lincoln, eres mi ídolo! Y un maldito de lo peor" celebro Clyde su mente, para rápidamente hacerle juego también "si, pensamos que deberíamos divertirnos todos juntos"
"Exacto hermano, esto es perfecto para que todos seamos felices"
Por supuesto, las chicas no quitaron su expresión de enojo, ya ni siquiera sabían si estar enojadas por la ridícula mentira de su crush, o el hecho de haber pasado por todo por la amistad, pero vale, lo dejarían pasar con un ligero castigo, eran viendo chicos, no podían—
"Lincoln, te estaba buscando" todos voltearon a ver a la chica que estaba en medio, totalmente confundida por esto, era Mollie
"¿No se suponía que tendríamos nuestra cita hoy? Por cierto Clyde, Joy me pido que la disculparás, sus padres tuvieron una emergencia y tuvieron que salir de la ciudad, te lo compensara el lunes en la escuela" dijo Mollie con total calma.
"Oh si, lo olvidé" respondió Lincoln, recodando de golpe su plática con Mollie la semana pasada, aunque ella quiera hablar de alguien mas si escucho bien no se había percatado en aquel momento que ese día era hoy.
"¡Lincoln, por favor!"
"¡No empieces Clyde, tú también la cagaste!"
Antes de que los hermanos de palabra, la tensión se elevó, las chicas tenían en fleco tapó, con diferentes armas que sólo el ser todo poderoso sabrá de donde sacaron en tan poco tiempo.
"Vaya, que me saliste mujeriego, hermanito" Lynn extendía un bate de béisbol hecho de metal a Lincoln, por favor no.
"¡Lynn, cálmate, esto no debía salir así!"
"¡Exacto, todo esto fue para hacerlas felices!" no importaban las excusas de ambos, era un game over.
"¿Eso es toda su excusa, par de tarados?" susurro Ronnie Anne, tronando sus nudillos junto a Sid, ella no necesitaba armas, sus golpes eran más que suficientes, Mollie seguía sin tener idea de nada, pero la idea de golpear chicos no le sonaba tan mal.
Vayamos un poco lejos, la descripción de lo sucedía podría causar la censura de esta publicación informática sobre los hecho sucedidos, en un punto alto, vemos a gran parte de las hermanas Loud, disfrutado el espectáculo con palomita y soda.
"Gracias por avisarnos Lucy, no quiero que maten a mi hermano, aunque, seré lo merece un poco" dijo Lori, mirando el espectáculo, era algo drástico, pero así Lincoln y su amigo aprenderían una valiosa lección, claro que no dudaría en intervenir cuando las cosas se pagan peores. Se aseguraría de cuidarlo el tiempo necesario, no es como si le encantara ver a su hermanito sufrir, pero la furia de una chica es implacable.
"Tranquila Lori, fue un placer, de igual forma, traje el botiquín para ayudarlos una vez se termine" respondió la gótica, quien tomaba apuntes en su libreta, el karma es despiadado Lincoln, ningún hermano debe dejarle sola tratando de explicar de dónde vienen los bebes a Lily.
"Uh, esa llave debió doler, por cierto, ¿dónde está Leni?" pregunto Luna, casi sintiendo pena, pero su bro, casi, hubiera traído a Sam, pero ella no le gustaba la violencia, además estaba agotada tras...eh...la sesión de ejercicios de anoche.
"Chaz se llevó a Leni, Lana, y Lily a otro parque, son muy inocentes para ver esto, necesitan que alguien maduro las cuiden" respondió la chica gótica, uh, eso iba a dejar marca.
"Entonces Lisa, en términos normales, ¿qué sucedió con Lincoln con tu experimento?" pregunto Luan, viendo a su hermana genio.
"Aquí esta tu batido de banana cariño"
"Gracias amor, pero podrías traerme una tarta de coco, necesitamos algo dulce para acompañar"
"Pero Luan, la tienda queda a—" Luan sorprendió a su novio Benny con un fugaz beso en los labios, para luego darle una mirada de perrito.
"Por favor, amor, por mi" con eso basto para que Benny bajara, donde se encontraría con Bobby y Rocky, quienes hacían trabajos similares, pero no podían evitarlo, todo por hacer feliz a sus chicas.
"¡Por el amor!"
"¡Por el amor!" brindaron las chicas, levantando sus bebidas en alegría por ese hermoso sentimiento. Una vez Lincoln se recuperará, que con los inventos de Lisa serian rápido, harían todo lo posible para ayudarle en cómo entender el corazón de una chica, de por sí ya estaba en un problema por ser un gran Romeo. Que pueden decir, Lincoln es un gran partido
"Oigan, a todo esto, ¿dónde está Lola? Pensé que le sacaría jugo a esta situación"
Efectivamente Luna, la pequeña princesa le sacaría jugo a la situación, esperado a que la carnicería acabara, y que las enamoradas sacaran su frustración entre sí de cómo pudieron caer enamoradas de ellos, de mantener el acuerdo de no agresión hasta que los chicos tuvieran el valor de elegir a una de ellas como novia.
"Chicas, vengo a traerles una venta que les encantará, incluso las hará babear"
"Ahora no Lola, nada que traigas nos interesa, estamos triste por culpa de ellos"
"Claro Lynn" de su vestido, Lola saco su basta mercancía "yo sólo tengo estas fotos de Lincoln y Clyde que casualmente traje conmigo, 15 dólares la foto por favor"
Había variedad, desde ellos comiendo una sandía, durmiendo, saliendo de la ducha, sonriendo, entre más variedad, claro, las chicas se mantenían firmes, ellas no caerían en algo tan—
Lola vendió todas las fotos, si, saco para dos vestidos nuevos, cada chica compro dos fotos de sus chicos. Si, estaban enojadas por completo, pero no podían evitar sentir amor por ellos, esto comparado con las cosas buenas que hicieron en el pasado por ellas no era nada, claro, no dejarían que ganar su perdón fuera tan fácil, deberán ganárselo con sudor y lágrimas.
Así amigos míos, es la historia en como dos idiotas trataron de desafiar la lógica de la situación, trata si de salir de la situación en que estúpidamente se metieron, fracasando miserablemente, su vida amorosa es un misterio, pero tranquilos, el electrocardiograma muestra que todavía siguen vivos, habrá más historia que contar, pero por ahora, lo siento chicos, la cagaron.
BAD END
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Tiempo después, nos encontramos con nuestros dos protagonistas, solos sentados en un café, mirando a la nada, debían darle gracias a la Lisa por curar sus heridas de manera rápida, sin embargo, la lección jamás se les olvidara de la cabeza, no fue nada grave, aun así, el respeto por el sexo femenino aumento para ambos.
"Así que...el plan resulto un completo fracaso" susurro Clyde.
"Si, francamente, ahora que lo pienso con la cabeza fría, no puedo creer que llegáramos a actuar de manera egoísta" respondió Lincoln, si bien la paliza le dolió, y lo merecía, había recibido peores en las peleas con sus hermanas, lo que realmente le dolió, fue ver las caras de tristeza y decepción en el rostro de las chicas, por eso, hasta el momento, no había sido capaz de mostrar su cara, aun cuando sus hermanas le insistían que entre más tiempo pase, más complicado será recibir el perdón.
"Ni que lo digas, creo que hubiera sido mejor ser sinceros con ellas sobre la situación, salir con ellas por separado" Lincoln suspiro, en verdad fue estúpido pensar que las chicas se molestarían tanto por salir en otro momento, si, tal vez los hubieran visto mal, pero lo llegarían a entender, demonios. Solo quería que todos fueran felices.
"Bueno, basta de lamentarse" Clyde se levantó, estirando sus brazos "Si, las chicas nos odian, tenemos problemas de protagonista de anime harem, explicar nuestros sentimientos, pero deprimirnos aquí no solucionara nada. Empecemos de cero, Lincoln"
"Tienes razón, será un largo camino, pero conseguiremos su perdón, por nuestras tonterías, hagamos lo mejor"
Así, nuestro protagonistas empezarían el camino a la redención con las chicas que lastimaron, pasando varios obstáculos, pero no dejarían que todo acabara con un final malo, aprendieron su lección, aceptaron las consecuencias, era hora de levantarse y seguir adelante, el dúo Clinton McLoud no se rendiría. No es un final feliz, pero las cosas se tienen que mejorar, muy pronto, veremos cómo logran revertir su situación, esta historia continuara.
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A/N: Bueno, aquí está el experimento de capitulo, dios, fue más complicado de lo esperado, la verdad no sé cómo mirar esto, mi manejo el humor y el romance es muy simple, errores abre cometido muchos, incluso puede ser el peor capitulo escrito en toda mi travesía por este mundo, pero tratare de aprender de ellos en cuanto a este género de escritura, así que cualquier feedback en cómo mejorar en este aspecto es bienvenido, siéntanse libres de destrozarme si esto es un completo asco. Tomando en cuenta que puedo llegar a escribir cosas que en este fandom no guste para nada, pero en otros si (tal vez por ser de anime, pero bueno).
Después de hacer la ruta de la protagonista, si el fic recibe apoyo, publique más historias cortas de ships no tan importante, como pueden ser Paige o Cristina, incluso el propio Clynn, todo queda en ustedes, deje muchos eventos pasados para escribir estas historias de amor no incestuoso.
De igual manera, si no has leido mi otro fic, cadena de grietas, me alegraría que le dieran una oportunidad.
Por último, antes de pasar a responder los cometarios del prólogo, quiero invitarlos para apoyar un proyecto del fandom, si pueden meterse a YouTube para ver el tráiler del juego: Operación Baile (operation dance en inglés), en un canal llamado Studio Apollo, un juego de citas con nuestro Lincoln de protagonista, siendo un juego gratuito, proyecto liderado por pesos pesados que de seguro conocerán muy bien. Incluso, en la descripción del video existen links para unirse al Discord o apoyarlos en Facebook para ver el progreso del juego, esta bueno el mame en Discord, ando por ahí a menudo por si quieren saludar. Fin del spam, espero no se enojen por dar publicidad, soy algo paranoico. (No puedo dejar el link del tráiler porque la página no lo deja, por si preguntaban).
P.S: No, yo no trabajo en nada relacionado al juego, solo le doy promoción porque son de los proyectos como fandom debemos apoyar. Ahora sí, kuna fuera.
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Respondiendo cometarios:
t10507: Me alegra que te gustara la idea, espero la ruta del harem te haya complacido, espero tu comentario.
J0nas Nagera: Si, espero haber puesto una situación cómica decente, pues repito, no es lo mío, no tengo nada en contra de Haiku, solo no me cuadro ponerla entre las cinco, y un poco de Clynn que al fandom le gusta, espero te haya gustado amigo, espero tu comentario.
