[NOTAS DEL TRADUCTOR: Howdy!. Perdón por la cantidad de actualizaciones que ha pasado, pero me di cuenta de un truco en World (donde escribo y traduzco todo esto) que va de acuerdo a lo que hace el escritor original, además de claro, traer este capítulo, espero que lo disfruten]
BOWSER
Luego de recoger la silla de lectura que tiró en su demostración, Bowser, siguiendo a Dedede, dejaron la biblioteca y fueron al patio real. El motivo obvio era que necesitaban aire fresco luego de ese pequeño ejercicio.
"La lluvia ya está parando" Observo Dedede.
Bowser extendió su mano. "Cierto. Ahora solo esta garuando. La verdad es que no me importa, con tal de que no sea una tormenta."
El patio estaba lleno de flores y pasto, iluminados por las gotas de lluvia de su último riego. El cielo esta gris como la niebla, oscureciéndose cada segundo.
Me siento tan vivo justo ahora. ¿Por qué? Mi sangre bombea como lava a través de mis venas, el aire es limpio y sereno y absolutamente delicioso, creo que hasta podría correr un maratón. Es un lindo cambio de como me sentía por… bueno, mucho tiempo de lo que quiero pensar. Por primera vez, la vida es entretenida.
"Así que… Escuché que el clima debería de estar mejor mañana." La voz de Dedede interrumpió los pensamientos de Bowser.
"¿Si?" Su cola se levantó un poco, pretendió mirar el alrededor cuando en realidad estaba esperando oír lo que seguía, sin ganas de interrumpirle.
"Quieres… ¿Quisieras ir a ver lo nuevo del pueblo? Dudo que tuvieras tiempo de siquiera explorarlo la primera vez que viniste."
"Bueno, estoy seguro que es una lindura sobresaturada para niños," dijo Bowser, "Pero, oye, por qué no." Bien, mantenlo bien. En realidad estaba curioso acerca del aspecto del pueblo y sus alrededores, pero entusiasmarse tanto por ese tipo de cosas era tonto, ¿no?
Dedede tiene una expresión ansiosa. Bowser se preguntaba qué pasaba en su mente.
"Te sorprenderá lo que ofrece," Respondió el pingüino. "E-en realidad yo lo encuentro… divertido."
Bowser se encontró sin palabras. ¿Por qué mi boca no responde a mi cerebro?
Dedede tosió y cambió su posición. "Tal vez tú no, ahora que lo pienso. No, por supuesto que no te vas a entretener en nuestro viejo festival. Hay una zona de armas en las montañas, puede que esté más a tu altura, después de todo tú estás atrapado aquí por unos cuantos días más. Puedes ver eso, armas, quiero decir, u otras cosas que te entretengan mientras hago las rondas con los pueblerinos. Ellos esperan que este ahí; al menos, eso es lo que pienso que hacen."
"Dedede, yo…"
"En serio, está bien; no te sientas mal. Como sea, eres bienvenido a cualquiera de nuestros cuartos de huéspedes. Puedo enseñarte-"
"¡Dedede! Déjame hablar por un segundo. Deja de interrumpirme, maldita sea." Bowser aliso su garganta. "Yo… bueno, pienso que tus asuntos son divertidos. No me malinterpretes, pienso que la armería también es genial a veces, pero uh, por ahora, el festival está bien."
"Solo porque eres mi invitado no quiere decir que tienes que acompañarme-"
"Aish, ¿me dejas terminar? Odio que me hagas hablar de más, pero quiero hacer tus cosas contigo."
"¿De verdad?"
"No tienes que actuar confundido."
"Es solo…"
"¿Puedes hacerme un favor y solo creerme por una vez cuando trato de ser sincero?" Bowser empezaba a sentirse frustrado.
Empezaba a oscurecer y eso hacía difícil leer la cara del ave. "Ahora eres tú el que interrumpe."
"Quiero decir, ¿Es tan increíble que pueda ser un chico bueno de vez en cuándo?"
"¡Pues, sí!" dijo Dedede
Bowser entrecerró sus párpados, sintiéndose exhausto de repente.
Dedede debió de notar eso, porque cuando habló, dijo, "Bien, eso fue un chiste malísimo."
"¿Es tan difícil creer en mí?" monologó Bowser, decidiendo que eso sonará como algo trivial. Solo otro pensamiento al azar.
"Bueno… ambos somos reyes tiránicos. ¿Acaso siempre tratamos de apuñalarnos por detrás los unos a los otros? ¿No es acaso una advertencia de nuestro destinos?"
"O, podemos compartir nuestros interés por el dominio de mundos. Las charlas sin sentido son mucho más entretenidas que las amenazas. Solo piensa en qué podríamos obtener si juntamos nuestras cabezas. Por el dominio de todos los imperios, obviamente. No como otra cosa en realidad…" Bowser se sentía como si estuviera en una excursión de un museo.
"¿Y cómo sé que tú no quieres destruir mi imperio?"
"Bueno, por lo menos estas ochenta por ciento seguro, ¿no?"
"Oh, diría que mucho menos. ¿Por qué te importa tanto que crea en ti?" preguntó Dedede.
"No lo hago. En verdad no. Estas malinterpretando todo, compa." Bowser volteo para dirigirse adentro. "Empiezo a tener algo de frio."
DEDEDE
No sé qué le pasa a este chico, pensó el pingüino. Pero pareciese que siempre digo la frase incorrecta. ¿Soy tan insensible, o es él el que me hace sentir tan nervioso que no puedo actuar adecuadamente?
Dedede pasó bajo arcos de piedra, la luz de lámparas brillando en sus ojos, y camino hacía dentro del castillo, detrás del Koopa. La noche había llegado mientras ellos hablaban afuera.
Dejaron de moverse en el medio de un corredor con algunas grandes ventanas tintas con la oscura lluvia, aún sin secar.
"Así que, Bowser, sobre tu cuarto…"
"Está bien, puedo dormir en un sofá o algo."
"No, es solo… no me enojes, pero quiero darte la habitación con la cama más barata, para que tus… implementos puntiagudos no tengan un impacto ante la duración del material." Dedede retorció sus manos, sintiéndose ofensivo.
"Hey, chico, ¿acaso crees qué no puedo sacármelos?" Bowser desprendió sus brazaletes uno por uno, los cinco – primero las muñecas, luego los codos y después el del cuello. Los acomodo en una ventana cercana.
Dedede sintió que debería hablar, pero no podía pensar en ninguna palabra.
"¿Quieres que me quite el caparazón ahora?" La cara de Bowser era inteligible.
"¡N-n-no, no, no, eso es innecesario!" Dedede parpadeaba rápidamente. "A no ser que… tú quieras…"
"¿Desnudarme en frente de un completo desconocido? No, pero no sería la primera vez."
"Uh…"
"¿Qué, te comió la lengua el gato?"
El rostro de Dedede seguía ardiendo. Se sentía como si pequeños pinchos estuvieras picoteándole. "Quiero decir, ¿Qué debería decir? Es tu decisión si quieres ser un exhibicionista, pero al menos déjame prevenir a los guardias primero, sobre todo porque ellos ya piensan que estás loco."
Eso hizo que Dedede se ría entre dientes. Dedede estaba feliz de ver eso, por alguna razón. Pero entonces el rostro de Bowser lentamente se tornaba en uno decepcionado. "¿Dónde estaba ese sentido de humor antes? No lo pude oír entre todos esos insultos que me arrojabas."
"Bien, tal vez a veces asumo que eres peor de lo que proclamas."
"Y tal vez a veces yo asumo que eres un snob."
"¿Qué? ¡Yo no soy ningún snob!"
"No me hagas reír otra vez, dios, ¡Estas en un rollo esta noche, Dedede!"
"¿Cómo puedo salir? Explícate."
"¿Qué, ahora estas abierto a la crítica o algo? Bueno, eso es un cambio. Hablas como si fueras un tipo de santo enviado de las nubes y yo soy como… ese plebeyo maldito o algo así."
Dedede mantenía su boca cerrada. Claramente era la manera adecuada. Agarró los adornos de Bowser.
"¿Qué estás haciendo?" preguntó Bowser.
"Sígueme, te voy a dar la habitación para huéspedes de lujo, siempre y cuando prometas no dormir con tu caparazón y arruines el colchón."
"¡No estoy cansado!"
"Pues yo sí. Cuando te enseñé donde puedes dormir, puedes recorrer el castillo toda la noche si gustas. Le diré a los guardias que te dejen en paz."
"Pero-"
"Oh vamos."
Bowser camino detrás de él obedientemente. No se dijo ninguna palabra entre ellos dos mientras se dirigían al dormitorio de huéspedes.
La habitación era adornada de gris y azul marino, una sorprendente combinación, en la opinión del pingüino. Dedede colocó los brazaletes de Bowser en un cajón del armario.
"¿Dónde está tu cuarto? Solo por curiosidad."
"Está en el pasillo del este."
"¿Y este está en?"
"El pasillo del oeste."
"Así que en el lado opuesto del castillo."
"Sip. Le diré a un guardia que recoja tu mochila del estudio por ti. Bueno, buenas noches." Exclamó Dedede a medias.
"Buenas noches…"
Dedede cerró la puerta detrás de él. Lo hizo silenciosamente. Exhaló fuertemente y empezó a recorrer el largo camino hacía su habitación.
BOWSER
Esta fue una estúpida idea. Como todas tus ideas. Ahora estarás aquí por días sumergido en la vergüenza.
Un golpe sonó en la puerta.
"Pasa," dijo Bowser. ¿Es Dedede otra vez?
A puerta se abrió y miro hacia abajo para ver al Waddle Dee entrante, trayendo la mochila de Bowser, con sudor resbalando por su cara… o cuerpo… o lo que sea.
"Sus-" el Waddle Dee paró para respirar antes de seguir, "Sus cosas."
"Gracias." Dijo Bowser.
"Avísame si puedo ser de ayuda." Eso sonó falso. El Waddle De ese retiró, empujando la puerta detrás de él. Bowser notó una pequeña palanca casi escondida en la parte baja de la puerta mientras se cerraba.
Estaba preguntándome como ellos podían alcanzar las perillas por aquí, el rey Koopa estaba impresionado. ¡Tienen sus propias perillas para bebé!
Bowser observó los alrededores del cuarto.
Había un armario, una ventana, un pequeño closet y un par de sillas que nunca pensó entrar. Una maceta enorme que contenía una especie de planta.
"De lujo" mi culo. Él solo quería mantener mi inestable ser lo más lejos posible. Probablemente piensa que lo voy a asesinar mientras duerme.
En el techo, de forma abovedada, había un cuadro de una galaxia, con cientos de detalladas estrellas. El artista que Dedede comisionó debió de pasar semanas trabajando en esa pieza, según Bowser.
Okay, eso es realmente cool. Especialmente con el fondo gris y azul.
Su estómago gruñó, la excusa perfecta para dejar de mirar el cuadro. Bowser se dio cuenta que todo lo que había comido en doce horas fue un pedazo de pastel.
Buscó por el castillo la cocina.
En el refrigerador, encontró algunas sobras de un quiché. Sopló suaves llamas hacía el quiché hasta que estuvo cocinado a su gusto.
Espinaca y queso. No esta tan mal.
Bowser apoyo su trasero en un rincón, comiendo con un tenedor que encontró en uno de los cajones. Empezaba a especular que podría irse ahora mismo, mientras todos dormían. Para evitar problemas.
Pero no pudo. No supo por qué.
