APRENDIENDO A CONOCERLA
Nota: "oye arnold" perteneces enteramente a Craig Bartlett y nickelodeon
Nota: los eventos se desarrollan después de la película de la jungla
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En el pórtico de la casa de Helga
Helga estaba muy incómoda por la propuesta de Arnold. Lo miro fijamente, mientras fruncía el ceño .
-¡QUE! ¡NO!- dijo fastidiada
- Helga, sé que no estas bien por favor déjame cuidarte…. O mejor vamos a la casa de Phoebe- enfatizo- será mejor que te quedes allá, no es buena idea que te quedes sola por lo menos esta noche- dijo preocupado
Helga lo pensó, de verdad ella no quería tener nada que ver con Arnold, le costó mucho olvidarlo pero lo logro. Ella se sentía realmente muy mal por lo que paso.
- no quiero que me cuides- enfatizo- y no iré a molestar a Phoebe- dijo mientras le daba una fulminante mirada
Arnold, la miro realmente extrañado, por la frialdad que lucía su rostro. Ella había dejado de ser aquella niña delgada e irónica de la escuela. Ahora delante de él se encontraba una chica sumamente orgullosa e independiente.
- Bueno, si no quieres me quedare aquí toda la noche- la miro desafiante
- haz lo que quieras- fue directa, entro a su casa y cerró la puerta fuertemente.
Helga se arrincono en la puerta cabizbaja. Ella pensaba que estaba mal del modo que trato a Arnold, después todo é,l la había rescatado. Lo medito, abrió la puerta
- Arnold yo…. Me cambiare e iré a la casa de Phoebe -
-Entonces te espero para llevarte con ella- dijo Arnold con una ligera sonrisa
-Esta bien pasa- dijo mientras se hacía a un lado
cuando Arnold entro pudo observar que los muebles seguían cubiertos con telas blancas, vio que muchas cosas tenían polvo. Mientras tanto Helga subió, se sacó la ropa, se disponía entrar a la ducha. Realmente se sentía tan sucia, la hicieron sentir como si fuera una cosa sin valor. se dijo a si misma que no podía ser débil. Cuando se terminó de bañar. Miro el espejo y vio un reflejo de un hombre con un pasamontañas y empezó a gritar.
Arnold escucho su grito, subió inmediatamente a verla. Helga estaba a un rincón de su ducha temblando. Era un evidente estado de estado post-trauma. Arnold la tomo entre sus brazos.
- ¡¿Qué PASO?!- dijo mientras la miraba
- ¡MIRE A UN HOMBRE PARADO ALLI EN MI VENTANA!-dijo mientras señalaba hacia su ventana
-Helga… cálmate…no hay nadie mira solo de tu cortina- dijo mientras le mostraba la verdadera situación
Arnold se había dado cuenta que parte de la toalla de la muchacha dejaba ver parte de sus piernas que lucían muy bien, Helga al darse cuenta de esta situación, se cubrió rápidamente.
-Puedes irte- mientras lo miraba algo incomoda
-Esta bien, lo siento….. te espero abajo- dijo avergonzado
Arnold salió pero no podía sacar la imagen de su cabeza. Helga mojada y tan frágil pero a la vez indomable. se sentó en el sofá de la sala mientras apoyaba sus codos en sus piernas, comenzó a pensar en esta nueva persona, en ella, él había notado que se había vuelto alguien muy independiente, sumamente orgullosa y por esto siempre necesitaría su espacio. En ese momento Helga bajo.
-Phoebe no me contesta, le habre llamado unas 10 veces- dijo algo preocupada
-Seguro debe estar con Gerald- dijo Arnold
-Es cierto, aún están en la fiesta son cerca de la 1 recien,…. bueno tendré que quedarme aquí- señalo
- Helga, sé que no quieres quedarte conmigo, pero de verdad no deseo que te quedes sola por esta noche, ha sido demasiado para ti- dijo preocupado mientras la miraba fijamente
Helga pudo notar la ropa de Arnold estaba sucia, ciertos moretones en sus brazos y un raspón en su rostro, seguro era por el forcejeo pensó. Se sintió realmente mal.
-Puedes dormir en el sofá- señalo- Arnold tu ropa…. Esta sucia, permíteme lavarla-
- claro- dijo él
Ambos bajaron al cuarto de lavado, Helga Le ofrecio la ropa de su papa para que se las pusiera.
-Bueno cabeza… Arnold me avisas estaré arriba- dijo mientras subía las escaleras
Arnold le sonrio- Gracias Helga- dijo mientras la veía subir
Despues de unos 10 minutos. Helga estaba en la sala y escucho la voz de Arnold que la llamaba
-toma helga- dijo mientras le entregaba su ropa
Helga la cogió y la metio a la lavadora espero cerca de 20 min para que estuviera lista. Cuando termino se dirigió hacia su cuarto pero noto que Arnold se había quedado dormido en el sofá de su sala.
Ya en su cuarto se acostó en su cama, se disponía a dormir pero le era difícil. Al cabo de una hora pudo dormir.
Ya eran cerca de 4 de la mañana, Arnold se despertó intempestivamente. Se sentía algo confundido, pero luego recordó lo que había pasado. Se levantó sin hacer el menor ruido y se dirigio al cuarto de Helga.
Toco muy suavemente la puerta, pero no le contesto. Se quedo un brevemente pensando si era buena idea entrar o no. El solo quería ver si ella estaba bien, giro la perilla y la vio acostada en su cama, la vio y cerró la puerta suavemente.
Ya habían pasado algunas horas, Helga se levantó sudando, esa noche fue demasiado para ella había tenido muchas pesadillas. Oyó unos ruidos que provenían de la planta baja de su casa. Bajo inmediatamente a ver que pasaba
-Buenos días- dijo Arnold con una gran sonrisa
-Buenos días….Tu…. ¿hiciste eso?- dijo mientras miraba el desayuno que le había preparado
-¿Te gustan son hotcakes?- dijo
-Obviamente son hotcakes Sherlock…¿cómo conseguiste los ingredientes?... yo no tenía nada para preparar esto- enfatizo
-eso lo pude ver cuando abri tu refrigerador, bueno yo fui a comprar lo necesario espero que te guste- dijo con una sonrisa
Ambos se sentaron y comieron en silencio. El la miraba, la observaba detenidamente. Mientras que ella no lo miraba, solo estaba allí comiendo. Al cabo de unos minutos el silencio se volvió muy incómodo para él.
-Helga cuéntame, ¿cómo ha ido de tu vida estos años?- dijo mientras la miraba
-Nada nuevo que contar…. solo me cambie de escuela y estuve 4 años por Maine- dijo sin importancia
-¿Tuviste amigos?-
-Maso menos, solo hice una amiga se llama Rachel- señalo
-¿Tienes novio?-
-¿Porque tantas preguntas?... Arnold…. ya es hora que debas irte ya son cerca de las 8 mañana, tu ropa está en el cuarto de lavado vístete y por favor déjame sola- dijo fríamente
Arnold ante el evidente fastidio de Helga solo atinó a decirle
-Perdóname…..yo… no quise incomodarte- dijo apenado
De pronto sonó el celular de ella. Helga se levantó de la mesa y se dirigió a su cuarto. Mientras que Arnold recogió los platos y se dirigió a cambiarse
P: Hola, Helga me estuviste llamando toda noche ¿Qué paso?
H: Phoebe, Si mira esto pase ayer
Cuando Arnold termino de cambiarse subio, se dirigía a la cocina para limpiar. Pero él no había notado que en una pequeña mesa junto al sofá que había dormido se encontraba un libro rosa lo abrió y estaba vacío en su mayoría, solo había un poema, al leerlo notó que era el poema que Helga había escrito hace aproximadamente hace 4 años. Arnold se sintió un poco triste porque se dio cuenta que Helga había dejado de escribir.
Helga bajo y algo avergonzada se dirigió hacia donde estaba Arnold.
-Arnold… disculpa por lo de hace rato es que…..- dijo cabizbaja- aun estoy algo nerviosa, ayer tuve muchas pesadillas - aclaro
-No te preocupes, le avisaste a Phoebe- pregunto
-si, pero por el momento no puedo quedarme en su casa- señalo- Porque tienes unos familiares Japón y se están quedando…no tiene espacio-
-Si quieres puedes quedarte en la mía- recalco
-¡Qué!….. pero como…- dijo confundida ante la propuesta
-Hay una habitación vacía. si hablas con tu papa podrías pedirle permiso para que te quedes allí, hasta que ellos vuelva, ¿Ya le dijiste lo que paso?- dijo de manera seria
-No-
Helga no quería, pero a la vez sentía mucho miedo por el sueño que tuvo en la noche.
-bueno, hablare con Bob ahora a ver qué me dice- cogio su celular y se fue a hablar en privado con el
Arnold observa su celular con varias llamadas perdidas de su mama. Entonces decide llamarla. Pasaron cerca de 10 minutos, Arnold esperaba en la sala.
-Arnold, hable con mi papa- dijo mientras se tomaba el cuello
-¿Qué te dijo?- pregunto
- Bob, casi se vuelve loco por lo que paso anoche, me dijo que no quiere que este sola, esta muy preocupado por mi seguridad, me dijo que quería regresarse hoy mismo por mi-
Arnold escuchaba a Helga, quedo muy sorprendido ante la relación tan estrecha que Helga tenía con su papa.
-le dije a Bob que no puedo quedarme con Phoebe, y luego le hable de tu propuesta- señalo
- ¿Qué te dijo?-
- Me dijo que si, pero sinceramente no me agrada la idea- le dijo mientras lo miraba con un semblante muy frio- yo estoy bien, puedo cuidarme sola, pero si le digo que quiero estar sola, el sería capaz de regresar, descuidando su trabajo y no quiero eso asi que…..-
- ¿Que?- pregunto intrigado
- le dije a mi papa que aceptaría pasar algunos días en tu casa…. Bueno hasta que ellos regresen, pero Bob quiere hacer el trato con tu papa- aclaro
-Esta bien, por mi no hay ningún problema- señalo- ¿Cuando hacemos el trato?-
-Ahora mismo- dijo ella
-Entonces vamos- dijo Arnold
-Esta bien déjame ponerme algo decente- dijo mientras se dirigía a su cuarto
Helga se puso unos de jeans azul con un polo color rosa y unas zapatillas color blanco pero esta vez decidió soltarse el cabello. Cuando estuvo lista bajo, Arnold se quedó viendo su bella persona.
-Vamos- dijo fríamente
Cuando llegaron a la casa de huéspedes. Todos vieron muy sorprendidos a Helga, hacia 4 años que no la venia. Los primeros en saludarla fueron los padres de Arnold.
-Hola Helga hija …¿como estas?- dijeron Miles y Stella mientras la abrazaban
-Hola-respondió muy avergonzaba, en realidad Helga no pensaba que los padres de Arnold la apreciaran tanto.
Luego Salieron los abuelos de Arnold.
-Arnold trajiste a tu novia- dijo Phill
-Pequeño kimba, debiste decirme que hoy pelaremos junto a Helena de Troya- dijo Puki con una gran sonrisa
Helga al escuchar esto se incomodó, ella sabía que el tenia novia, Phoebe le había contado todo y antes que Arnold dijera algo.
-No Phill, solo somos compañeros de la escuela- ella miraba determinante y seria
- ¿Qué te trae por aquí hija?- dijo Miles
Luego Arnold y Helga se pusieron a hablar con Miles y Stella. Los cuales se quedaron muy impactado por lo que le había pasado a Helga. A pesar que la relación de Arnold y Helga no había acabado hace mucho, los padres de este ultimo le tenían un gran aprecio y gratitud a ella.
-hija- dijo Stella mirando a Helga- puedes quedarte el tiempo que gustes- le dio una sonrisa sincera
Luego Helga llamo a Bob y le paso el teléfono. Al cabo de unos minutos ya tenían un trato. Bob pagaría la estancia de comida y hospedaje de Helga. Miles insistió que ella podría quedarse gratis pero ella no acepto.
-Arnold ayúdale a traer lo necesario, para que su estancia aquí sea muy placentera- dijo Miles con una gran sonrisa.
- si hijo, ayúdala- dijo Stella mientras le cerraba un ojo.
-No es necesario señor, yo puedo ir por mis cosas, gracias de verdad. Regresare dentro de 2 horas quiero dejar todo listo ya que las clases empiezan en unos días- aclaro
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En la casa de huéspedes
Ya habían pasado cerca de 3 horas y Helga no regresaba. Arnold miraba a través de su gran ventana esperando que ella viniera. Él no podía creer lo fría que era Helga y sonreía al recordar aquella niña que siempre se chocaba, aquella niña que hizo lo que fuera para estar con él, aquella niña con la cual había tenido su primer beso. Ahora era toda una adolescente de 15 años.
Al cabo de unos minutos pudo ver un taxi que se había estacionado afuera, vio a Helga bajar con dos maletas y una caja.
Arnold bajo rápidamente para ayudarla con su equipaje.
-déjame ayudarte-
- gracias-
Arnold entro a la habitación que le habían dado sus padres a Helga la cual quedaba muy cerca de su cuarto. Luego de dejar la caja en el piso. Arnold quería decir algo pero ella lo interrumpió.
-Gracias, ahora tengo que acomodar todo- le dijo mientras se colocaba al costado de puerta invitándolo a salir.
Arnold no dijo nada, solo salió y ella cerró la puerta. Él se quedó unos minutos parado al frente de la puerta, cabizbajo, pensante, aún no se acostumbraba a esta nueva persona. Nunca en lo que iba de su vida había tenido que tratar con una persona tan fría, por lo general no había persona que Arnold no se hiciera su amiga. Pero Helga era diferente, afloraban los recuerdos de esa niña que lo acosaba y buscaba cualquier excusa de estar con él. Pero bueno solo eran recuerdos, ya esa persona no existía.
-¿Está todo bien hijo?- pregunto Miles
- Si, papa todo está bien- dijo Arnold con una sonrisa falsa
Ya en la mañana del día siguiente, Helga salió muy temprano a correr, este era su deporte favorito. Se detuvo en el parque que solía ir cuando era niña. Cuando termino su rutina, regreso a la casa de Huéspedes, entro a la ducha y se dio un largo baño. Como era domingo decidió salir sin decirle nada a nadie.
Era la hora de desayunar, todos estaban sentados en la mesa. Stella estaba sirviendo el desayuno a la familia y algunos inquilinos.
-Arnold, puedes pedirle a Helga que venga a desayunar-
-claro-
-no te molestes, chaparrito tu amiga salió muy temprano de aquí- dijo Phill
- vaya, ¿A dónde abra ido?- dijo muy pensativo- Mama hoy saldré con Ariana a visitar a su papa, está en el hospital-
- está bien hijo, también quería decirte que le digas a tu novia que venga a almorzar unos de estos días a la casa- dijo con una gran sonrisa
- está bien mama, me agrada mucho la idea- dijo feliz-
-hijo, ¿Cuánto tiempo tienen de novios?- pregunto Miles
-bueno, vamos a cumplir 2 meses- aclaro
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Ya eran cerca de las 4 de la tarde Arnold y Ariana se encontraban en el hospital, el papa de ella se había caído de las escaleras y aun no le habían dado de alta. La relación de ambos jóvenes era muy buena Ariana era una buena chica que lo quería mucho, mientras que Arnold estaba enamorado de ella, le gustaba mucho su forma de ser y lo cariñosa que era.
-Así que todo eso paso- dijo Ariana
- Si Ari, bueno no te molesta que ella viva conmigo- pregunto
- no Arnold, yo confió en ti. Bueno y con lo que me acabas de decir ella ya no te quiere- enfatizo
Arnold frunció el ceño
-¿Por qué lo dices?-
- Vamos mi amor, esa chica ya te supero por lo que me cuentas. Se nota que no sabes nada de mujeres- dijo mientras sonreia
-y ¿Por qué ?- mientras la abrazaba
- solo lo sé- mientras le daba un pequeño beso en los labios
Ya llegando al pabellón donde estaba en el papa de Ariana, le informaron que solo podría entrar uno a la vez para verlo por el hecho que era domingo y las visitas estaban restringidas sin previo pase.
-Arnold, espérame aquí- señalo
- Claro, de paso iré al baño- dijo
Arnold se dirigía al baño cuando pasaba por el pabellón de niños con cáncer, realmente era muy conmovedor verlos así, tan jóvenes y aferrándose a la vida. Cuando en uno de los lugares de donde dormían los niños pudo escuchar música no estaba muy alta, cuando se acercó vio a los niños que estaban riendo, saltando y bailando. La escena era muy divertida pero también noto la persona que los animaba, pudo ver a Helga G Pataki con un micrófono de utilería, haciendo playback de una de las canciones de High School Musical, animando a los niños. Arnold sonrió, la vio allí parecía un ángel, los niños brincando alrededor de ella, mientras que ella bailaba al compás de la música.
-Busca a alguien joven- pregunto una enfermera
-no, solo iba al baño, disculpe la joven que está allí con los niños ¿Qué hace?- pregunto
- no es adorable, bueno esta es una terapia alternativa. Lo llamamos la terapia de risa, la cual ayuda a los niños que están internados a sobrellevar su enfermedad, aunque no lo crea ayuda un mucho- enfatizo
-y ¿esa chica? Desde cuando viene aquí-
- bueno, ella vino hoy. Me dijo que quería ayudar a los niños internados aquí, que ya había hecho voluntariado en donde ella vivía. No me pude negar, le dije que si quería empezar hoy podía hacerlo- aclaro
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En la sala de espera
Arnold estaba esperando a Ariana, aun no salía de su asombro de lo que se había enterado, Helga ahora ayudaba a otras personas, no olvidaba su sonrisa. Su sonrisa con sus dientes con un esmalte blanco, su cabello un poco ondeado en las puntas bailando al son de la música.
-Helga sí que has cambiado más de lo que me imaginaba, recuerdo cuando antes solo me ayudabas a mi ahora. Eres una chica fuerte, independiente, orgullosa y noble. Pero todo eso no me lo demuestras a mí, ahora se lo demuestras a otras personas- se decía a si mismo
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Ya caía la noche Helga había llegado cerca de las 7 de la noche a la casa de huéspedes. Entro y se encontró a Miles y Stella en la sala. Los saludo y se disculpó por haber salido sin avisar. Se quedó conversando con ellos. Pasaron unos 40 minutos cuando llego Arnold y Ariana tomados de la mano.
-Hola Miles, Hola Stella- dijo Ariana con una sonrisa
-Hola Querida- dijo Stella
Arnold se quedó viendo a Helga sentada allí, la noto muy bien, ella no se inmuto ni demostraba incomodidad.
-Hola Helga- dijo Ariana-Arnold me dijo que vivirás aquí- dijo mientras tomaba el brazo de su novio
- hola, si me quedare a vivir aquí solo será por unos días- aclaro- bueno me iré a dormir estoy muy cansada.
-hija, quédate a cenar con nosotros- dijo Miles
Helga miro el rostro de Ariana, que lucía sumamente incomoda por la gran familiaridad que tenía sus padres con ella. Quería irse, pero no quería hacerles un desaire a los papas de Arnold.
-está bien- sonrió
La cena trascurrió normal, con una amena platica. Helga lucia muy callada, mientras que Arnold la miraba de vez en cuando. Ariana pudo notar, la situación tensa que había de parte de Arnold hacia Helga. A él lo noto muy pensativo mientras que ella poco o nada le daba importancia la presencia de ellos.
La cena termino, Helga agradeció la comida y se fue a su cuarto. Mientras que Arnold llevo a Ariana a su casa. Una vez allí.
-Arnold, ¿está todo bien?- pregunto ella
- Si, ¿Por qué lo dices?-
- Hoy te vi, muy callado acaso ¿sientes algo por Helga?- dijo tristemente
-no Ari todo está bien, yo no siento nada por ella, aparte lo que paso entre ella y yo fue cosa de niños algo que no tiene importancia- aclaro
Arnold la tomo de la cintura, la beso intensamente, mientras que ella lo rodeo por el cuello y correspondió de la misma forma.
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Pasaron algunos días la temporada escolar se acercaba, a pesar que vivían juntos no se hablaban más que para saludarse. Helga estaba en lo suyo y no había día que Arnold no se le quedara viendo. Analizando como era ella ahora, en las mañanas la miraba llegar después de correr, se notaba que lo disfrutaba mucho.
Empezó la temporada escolar. Arnold se levantó temprano para salir a bañarse y vio a Helga que salía de la ducha, con una toalla rosada que cubría su cuerpo y otra que cubria su cabello.
-Buenos días- dijo Arnold
-Buenos días- dijo Helga
Ella lo miro fríamente, se metido a su cuarto para cambiarse. Después de una media hora, Helga salió vestida con unas leggins de color negro, un polo ancho con unas zapatillas de color negro también, se hizo un moño alto.
-Helga hija, ven a desayunar- dijo Miles
-Gracias-decía mientras se sentaba, el desayuno fue un momento ameno.
Helga se sentía en familia cuando estaba con la familia de Arnold, en realidad la hacían sentir en casa. Cuando termino se dispuso a lavar los platos pero Stella le dijo que no había problema que se fuera a la escuela. Ella insistió y lo hizo.
Ella había salido antes que Arnold, estaba sola esperando el bus, que la conduciría a la escuela. De pronto un auto deportivo se estaciono enfrente de ella. Como conductor estaba un joven muy bien parecido, que le sonreía
-hola Helga, cuanto tiempo- dijo el joven
-Disculpa te conozco- dijo extrañada y fastidiada
-Soy Max - aclaro
-¿Max?... no te conozco- aclaro
Max era un chico que había compartido kínder con Helga, él se había enamorado de ella en ese tiempo. Este sentimiento nació a raíz que Helga un día le regalo un dibujo de una nube a él. Era un chico que creció, como Helga lo hizo, pero a diferencia de ella, la situación de él nunca cambio. Sus padres compensaban su falta de afecto y atención con dinero. Su familia tenía dinero más que Rhonda incluso, esto sumándole su gran atractivo lo había convertido en el chico más popular de su escuela, pero por azares del destino el último año se había cambiado a la misma escuela que Helga.
-Bueno, nos conocimos en el kínder preciosa- dijo coquetamente
-Ah…. bueno no me recuerdo- dijo sin importancia
-te ves muy linda los años no pasan en vano- ella no le tomo importancia- Sabes que soy el chico más popular de la escuela- enfatizo
-Y-
-No te gustaría salir conmigo-
-No salgo con desconocidos-aclaro-Mira el semáforo esta en verde así que sigue tu camino zopenco- dijo furiosa
-Nos veremos preciosa-
-Idiota-
Llego el autobús, Helga subió y vio a Phoebe
Todos se le quedaron viendo, lucia realmente hermosa con esas leggins y ese moño. Sus facciones bien definidas de su rostro, hacía que resaltara sus ojos. Helga no era la típica rubia bonita y común, ella tenía esa belleza única y particular que hacía que resaltara. Arnold también subió y se sentó con Gerald.
Mientras el bus hacia su recorrido hacia la escuela. Arnold estaba muy pensativo poco o nada le interesaba su conversación con Gerald, quien noto el extraño comportamiento de su mejor amigo.
-Porque me siento así, ya tengo 15 años yo… yo… estoy enamorado de Ariana eso lo sé, pero porque me siento tan extraño, acaso no sé lo que es amar- pensaba
-¡Viejo!- pregunto Gerald
-si- dijo distraído
-¿Estas bien?-
-si, ¿ porque?-
-porque estas pensativo- señalo
-No lo sé-
-Siempre te has puesto así cuando llega Helga- enfatizo
-¿Helga? Estás loco- dijo un poco exaltado
-Arnold antes éramos niños no sabíamos nada pero ahora es diferente si quieres intentar algo con ella mejor que aclares tus sentimientos, porque por lo que pude ver Helga de ser un patito feo ahora es diferente- dijo dándole un ligero codazo a su amigo
-Basta Gerald, yo no siento nada pro ella- aclaro y con fastidio
-Luego no digas que no te lo dije-
Las clases trascurrían normal, la mayoría de los cursos Helga los compartía con Arnold y con Gerald. Lamentablemente solo compartía 3 cursos con Phoebe. Durante todo el trascurso de ese día Helga atino a no hablarse con nadie, cuando había tiempo libre se colocaba sus audífonos y leía un libro. Mientras que Arnold se mensajeaba con Ariana ya que ella estaba en otra escuela y conversaba por supuesto con Gerald.
A la hora del almuerzo Helga estaba sentada con Phoebe, Gerald y Arnold, recordando los viejos tiempos. Gerald pudo notar que Helga nunca miraba a Arnold, y le devolvía la conversación muy poco. Arnold se sentía realmente fastidiado porque ella poco o nada notaba que él estaba allí.
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Los días pasaron poco mas de una semana. Helga había llamado la atención de algunos chicos ya que le parecía una chica sumamente interesante por lo fría que era, aparte su belleza era única, mientras que las chicas decían que tenía un buen gusto para vestir o quizá porque todo lo que se ponía le quedaba genial. Pero para ella no le interesaba lo mas mínimo lo que los demás piensen de ella.
En la hora de almuerzo estaban Arnold, Gerald, Sid, Stinky, Lorenzo y Harold conversaban.
-así que te pelaste con Rhonda- dijo Sid
- Es que ella se molestó porque no la lleve de compras- dijo Harold
- algunas son así, excepto mi Lila ella es muy buena persona y comprensiva- dijo Stinky muy enamorado
-hahahahahaha todos lucen como unos iditas yo soy el único que es libre como el viento- dijo orgullosamente Lorenzo
- No hay alguna chica que te guste- pregunto Gerald
- bueno si pero hay una chica que me ha llamado la atención últimamente- dijo mientras miraba hacia donde estaba Helga
- ah…. Bueno si la tienes difícil, porque ella casi no se habla con nadie- señalo Harold
- solo me gusta, no significa que quiera algo con ella, solo me gusta verla – dijo Lorenzo
- bueno eso si, Helga esta hermosísima- dijo Stinky
Cuando Arnold escucho esto, sintió una extraña sensación. Esa sensación que solo sentía cuando alguien miraba a Ariana, pero pensó que era otra cosa.
A pesar de vivir juntos y de estar en la misma escuela Helga y Arnold habían mantenido su distancia solo se saludaban, cosa que a Arnold le estaba empezando a fastidiar
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En la casa de Huéspedes
-Arnold, hijo avísale a Helga que baje a cenar- dijo Stella a Arnold que estaba en la cocina
-Está bien mama-
Arnold se dirigía al cuarto de Helga, todo el día estuvo pensando en lo que hablaban los chicos de ella. De pronto noto que la puerta de su cuarto estaba ligeramente abierta. Vio por la abertura que ella estaba haciendo video chat con una persona. Se disponía a tocar, pero la vio muy feliz conversando, así que tomo la decisión de oír el motivo de esa gran sonrisa.
-¡basta Alex!... me harás explotar con tus chistes- dijo mientras tomaba aire
- Geraldine, tengo algo que decirte-
- ¿Qué paso Zopenco?- dijo extrañada
-termine con Lorena-
-¡Queeeeee!...noooooooooo…. pero ¿Porque? Acaso no me decías que ella era perfecta para ti- señalo
- pensaba, pero….-
- pero que, cuéntame que me muero de la curiosidad- dijo emocionada
- Yo estoy, enamorado de otra-
-¿de otra?, cuando tu no zopenco tú y tus conquista- mientras rodaba los ojos
- No Geraldine, no es lo que parece. Yo sigo enamorado de ti, Aun te amo-
Cuando Arnold escucho esto sintió la misma extraña sensación de la tarde.
-Alex ya habíamos hablado de esto- dijo un poco avergonzada
-no, Geraldine por favor ¡ya no!- dijo desesperado
- Alex por favor- dijo sonrojada
-Geraldine te amo siempre lo he hecho, estoy loco por ti, sé que te gusto. También sé que ya superaste ese amor no correspondido del pasado. Porque no me puedes dar una oportunidad ¿tiene miedo acaso?- enfatizo
- no es Alex, tu sabes que me gustas, pero si no me he animado a estar contigo es porque un amor a distancia no va conmigo, ni funcionaria- señalo
Mientras tanto Arnold salió de la duda que tenia, que ella ya no lo amaba de que le gustaba otro. El por momentos solía pensar que ella se comportaba así con él porque aún no lo había superado típico de todo hombre.
-Geraldine te amo, este amor lo he sentido desde que te conocí. Al principio fue un gusto nada más. Pero ahora te amo no recuerdas la navidad de hace un año. Cuando fui a visitarte a Maine- pregunto
- Si lo recuerdo-
-Geraldine lo que paso ese día entre nosotros, esa noche fue maravilloso para mí. Fue uno de esos momentos para recordar todo una vida, ¿tú lo olvídate?-
- por supuesto que no, para mí fue especial y lo sabes- aclaro
Arnold ya no podía mas ¿Especial? ¿fue a verla? ¿Qué rayos hicieron? Sentía que le hervía la sangre ya no pudo más y entro sin tocar.
-Helga, mi madre dice que la cena esta lista- dijo furioso
-¡Arnold! Que haces aquí- dijo mientras cerraba su computadora portátil- Acaso no sabes tocar- dijo molesta
- ¡QUE! Te estoy interrumpiendo, ¿iras a cenar o no? Para decirle de una buena vez a mi mama- dijo molesto
-ya voy y para la próxima toca, sé que esta es tu casa pero esta es mi habitación así que tienes que respetarla- dijo muy seria
Arnold no respondió y cerro la puerta intempestivamente haciendo que haga un ruido horrible.
-está loco, seguro ha tenido problemas con su novia, por eso se desquita conmigo, idiota- pensaba.
La cena se tornó hostil, Helga comía y conversaba con los papas y abuelos de Arnold. Mientras que el lucia furioso, sin poder decir nada. Cuando todo acabo Helga estaba lavando los platos ayudado por Stella. Mientras que Arnold ya se había ido a su cuarto.
-Que me pasa, ¡Diablos! Porque me siento así Ariana es mi novia la amo, pero Helga…ahhhhhhh….. ella hace que me saque de mis casillas ¡demonios!- pensaba acostado en su cama
Continuara…
¿Qué habrá pasado ente Helga y Alex? Acompáñenme en el siguiente capitulo de UNA DECISION DIFICIL.
