Aprendiendo a cuidarla
Nota: "oye arnold" perteneces enteramente a Craig Bartlett y nickelodeon
Nota: los eventos se desarrollan después de la película de la jungla
.
En la casa de Huespedes
Ya era viernes, habían pasado dos días. Helfga no le había vuelto a hablar a Arnold, él no le había pedido disculpas. En serio ella está muy molesta por la falta de respeto a su intimidad, así que decidió ignorarlo.
Esa mañana Helga se había levantado muy temprano para salir a correr, noto atraves de su ventana que estaba lloviendo levemente cosa que le gustaba mucho. Pero tuvo la mala idea de salir a correr sin su sudadera.
Se cambió rápidamente, salio de la casa pero se quedó en el pórtico, al notar como caía la lluvia, Helga se quedó viéndola caer en su manos, cerraba los ojos sintiendo como se deslizaban por su rostro y sonreía por esa sensación, lo disfrutaba se sentía una con la lluvia. Helga no había notado que Arnold la observaba desde una ventana, la contemplaba como si fuera la primera vez que la miraba y sonreía.
-Helga- dijo mientras la miraba partir.
Pero mientras trascurría el tiempo, la lluvia empeoraba su precipitación pero igual siguió con su rutina.
Mientras tanto Arnold, estaba en su habitación muy avergonzado con ella por lo que paso. No debió entrar sin permiso, no debió actuar así y sobre todo no debió escuchar esa conversación que era privada. Quien era él de juzgar a Helga lo que hacía con su persona, no tenía derecho.
-Tengo que disculparme, yo…yo no debí reaccionar así aparte tengo novia. Ariana es una buena chica y no merece estas dudas en mi cabeza. ¿Dudas? … creo que si…. Helga me gusta y me gusta mucho. Me atrae mucho pero solo es eso…. Un gusto nada más. Lo que siento por Ariana es más que un gusto o ¿No?- pensaba
Ya en la casa de huéspedes llegaba Helga toda empapada por la lluvia, realmente se sentía muy bien, a ella siempre le gustaba experimentar sensaciones nuevas con la naturaleza. Cuando Arnold la vio lucia realmente linda, pero la noto un poco roja, pero pensaba que era por el largo trajín de su deporte.
-Buenos días, Helga- dijo Arnold un poco avergonzado
*cof*…..*cof* estornudo ella- Buenos días Arnold- se disponía a seguir su camino, sin tomar mucha importancia a Arnold.
-Helga, espera- le dijo
-¿Qué pasa? *cof* *cof- dijo mientras se cubría con el antebrazo su estornudo
-Helga, lamento lo de hace unos días, yo…. No quería ….- dijo avergonzado
- Esta bien Arnold, ya no importa, solo no entres a mi cuarto y toca- enfatizo, le dio la espalda y siguió su camino.
Ya en su cuarto, Helga se quitó la ropa mojada. Se disponía a salir a bañarse, pero su celular sonó.
B:Helga,hija ¿Cómo estas?
H: bien, papa *cof* *cof*
B:¿Estas enferma? Hija (sonando muy preocupado)
H: No papa, solo me atore con mi saliva
B: Bueno hija, veras….
En el comedor Miles y Stella estaban sirviendo el desayuno, Arnold ayudaba a atender a sus abuelos. Cuando apareció Helga, lucia con un semblante algo cansado, enfermo, no paraba de toser. Arnold la observo preocupado igual que los miembros de su familia.
-Helga, hija ¿Estas bien?- pregunto Miles
- Buenos días a todos, si estoy bien *cof* solo estoy un poco agripada*cof*- dijo mientras tomaba su sitio en el comedor
- Bueno, no estaría así, si se pusiera su sudadera para salir a correr- dijo con ironía Arnold
Helga lo ignoro
-Miles, Stella tengo algo que decirles- señalo
-¿dinos Helga?- pregunto Stella
Arnold la miraba, se fijó que cada minuto que pasada lucia más enferma.
-Bueno mis papas no regresaran mañana por motivos de trabajo, asiiii que….- dijo algo avergonzada
-No te preocupes Helga, puedes quedarte el tiempo que necesites- dijo Stella con una gran sonrisa que hizo que Helga se sintiera cómoda
- No se preocupes, pagare todo y ayudare más en esta casa- recalco
-eso es lo de menos- dijo Miles
-Bueno muchachos, la hora se pasa volando vayan a la escuela- dijo Stella presurosa para que Arnold y Helga no lleguen tarde
-Adiós Arnold, cuida a tu novia- dijo Phill con una gran sonrisa
- ay abuelo- rodo los ojos Arnold
Ya en el bus que los llevaría a la escuela, Helga estaba recostada al lado de la ventana. Causando la preocupación de su mejor amiga.
-Helga, ¿estas bien? - dijo preocupada
- si, Phoebe *cof*
-luces un poco roja amiga- enfatizo
- no es nada solo es un simple resfriado, dentro de un rato se me quita-
- pero, ¿Cómo te enfermaste?-
-bueno, me gusta salir a correr y sentir la lluvia, pero *cof* fue una mala idea esta vez- dándole una pequeña sonrisa algo somnolienta
Arnold durante todo el camino estuvo muy pensativo causando la curiosidad de su mejor amigo.
-viejo, ¿ahora qué te pasa?-
- Gerald, estuve pensando en lo que me dijiste si sentía algo por ella- dijo mientras la miraba
- ¿y?-
-bueno, ella me…- no quería decirlo- me gusta y mucho pero nada más. Lo que siento por Ariana es más fuerte- enfatizo
-Bueno viejo, ya es un avance- dijo mientras sonreía
-¿Avance?-pregunto intrigado
-Arnold, escúchame hermano. Ariana me cae muy bien y todo pero cuando uno está realmente enamorado de una chica, no se siente atraído por otra. Si, sé que me vas ha decir un gusto es un gusto pero ¿Por qué Pâtaki? ¿Por qué no otra? acaso ella es la única chica bonita de la escuela- recalco- o acaso sientes ese complejo del perro del hortelano viejo
-No Gerald, sino…-
- despeja tu mente, Arnold tiene que ser pronto antes que hagas algo de lo que te puedas arrepentir-
- Gerald, yo amo a Ariana. Además Helga ha estado con otro chico- dijo con un poco de celos
-¿y que tiene que haya estado con otro chico? Acaso ¿no es digna de ti?- pregunto intrigado-¿Cómo tu lo sabes?
- bueno yo…-
En ese momento el bus había llegado a la escuela.
-te cuento en el recreo- señalo arnold mientras bajaba del bus.
La primera clase que le tocaba era algebra, Helga estaba tratando de mantenerse erguida pero no podía su condición se agravaba con el paso de tiempo. Pero ella no quería que nadie lo notara. Arnold la estuvo observando toda la clase, estaba muy distraído.
-¡Señor Shortman!- dijo un poco molesto el profesor
- ¡Si!- se levantó rápidamente
- deje de estar viendo a su compañera, salga delante a resolver este problema- recalco muy serio.
Arnold se dirigió ante algunas risas disimuladas de sus compañeros de clase, pero cuando vio a Helga ella solo estaba mirando su libro un poco ida. Como si no hubiera escuchado nada. La condición de ella empeoraba, como pasaba las horas, Arnold la miraba realmente preocupado, mientras que Gerald empezó a preocuparse no solo por ella sino por su amigo ya que lo miraba muy confundido.
.
En el comedor
-Helga, estas muy mal, vamos a la enfermería- dijo Phoebe
- no, Phoebe estoy bien, aparte ya casi las clases terminan me iré rápido- dijo con una sonrisa
- bueno, yo te recomendaría que vayas a la enfermería-
- si si si si como sea, cuéntame como vas con el cabeza de cepillo-
- estoy muy enamorada Helga no sabes cuánto- dijo un poco sonrojada- y ¿tu? No hay nadie que te interese- pregunto
- te acuerdas del chico del que te he hablado-
-Alex, si me recuerdo de el-
-bueno, hace unos días hable con él, me dijo que termino con su novia- dijo algo avergonzada
-y ¿porque? No me decías que él estaba feliz-
- es que termino porque- no lo quería decir- me dijo que me ama- sonrió
-¡QUEEEEEE! Pero Helga y ¿Qué le dijiste?- dijo emocionada
-Phoebe, a mi gusta Alex me gusta mucho, sabes nunca pensé que después de lo que me paso lo de Arnold me volvería a gustar un chico, yo andaba desilusionada, buscándome a mí misma, si sé que me dirás que era cosas de niños. Pero igual el me gustaba y mucho. Pero Alex es diferente- dijo sonriendo- el hace que yo vea lo hermoso que es vivir, recuerdas lo que paso cuando él me fue a visitar-
- si lo recuerdo- dijo su amiga con una risita coqueta
En otra mesa lejos de las amigas y de la mayoría que almorzaba allí.
-Viejo, estas mal, no debiste, ella merece respeto- diciendo con un tono de regaño
-lo se Gerald, pero….. no pude….. yo solo quería saber porque se reía así, lucia muy hermosa sabes, ella sonreía- dijo mientras miraba al techo tratando de visualizarla sonriendo- Gerald ¿sabes?-
-¿qué?- pregunto muy extrañado
-ella no me sonríe…. Ni siquiera me mira…. aparezco como si yo fuera para ella….NADA- dijo cabizbajo y algo triste
-Viejo en serio debes reaccionar, no está bien que te pongas así, estas muy celoso-
-¿celoso?... yo… no estoy celoso….- recalco
-vamos viejo, se te salen por los poros, date cuenta pero no te sinceras conmigo ni contigo. No sé que te pasa- dijo muy confundido
-Gerald yo…..- dijo sin mirar a su amigo- solo es que yo…..-
- viejo que esperabas que ella este siempre ahí contigo, que te esté esperando, no viejo así no son las cosas- recalco- ella estuvo contigo cuando eran niños, pero tú mismo lo dijiste que eran cosas de niños, que no importaba, ¿Por qué ahora extrañas que ella sea así de nuevo contigo? Eso no lo entiendo Arnie, o te ¿haz enamorado de ella?- dijo mientras le daba una fulminante mirada a su amigo
- no Gerald las cosas no son así- recalco
-Arnold, ella siguió con su vida, deja de creer que porque ella te amo de niños. Lo seguirá haciendo ahora. Ella ya paso esa etapa, entonces que te pasa ¿eres egoísta, machista o lo que sea? ¿te has enamorado de ella por el tiempo que llevas conociéndola?
Arnold miro a su amigo, no sabía que contestarle
-Aparte Helga es una chica guapa, talentosa e inteligente ella puede hacer con vida lo que le plazca, estar con quien ella quiere estar-
Cuando Arnold escucho esto de su mejor amigo, sintió como si le hubieran dado un golpe en la cara ¿egoista?¿machista?¿amor?.
-tú no sabes nada Gerald- dijo mientras se levantaba algo fastidiado por los comentarios de su amigo
Gerald lo miraba irse a su amigo
-ay viejo, solo espero que no hagas una tontería de la que ella nunca te perdone- dijo resignado
Los minutos trascurrían, ya quedaba la última clase la de literatura. Arnold estaba muy atento a la clase del profesor, ya que involucraba seguir una lectura importante. Pero de vez en cuando desviaba la mirada hacia el lugar donde estaba Helga. Esta vez la noto que estaba recostada en el pupitre, pero el profesor no se daba cuenta porque estaba con el libro delante de ella.
-Señorita Pataki, continúe con la lectura- dijo el profesor sin percatarse de la condición de Helga- Señorita Pataki…¡Señorita Pataki! Conteste- dijo el profesor muy molesto y se acercó a ver que pasaba
-Despierte señorita- dijo cuándo la tomo del brazo.
El profesor se sorprendió, Helga estaba ardiendo en fiebre, esto lo alarmo porque temía por su vida.
-Santo dios, está ardiendo en fiebre- dijo el profesor preocupado, Arnold lo escucho y se acercó-tenemos que llevarla a la enfermería
-yo la llevare- dijo arnold muy preocupado
- yo lo ayudo- dijo Gerald viendo a su amigo
Cuando ambos la llevaron a la enfermería, se asustaron de ver la condición de ella ya que tenía una temperatura cercana a los 40.
-Gerald, avísale al profesor que Helga está muy mal, yo me quedare aquí con ella hasta que mejore…. Será mejor que regreses a tu clase- dijo arnold sumamente preocupado.
- ¡espere jovencito! Ella no puede quedarse aquí está realmente mal, debe irse a su casa pero primero hay que bajarle la fiebre- señalo la enfermera
-Entonces ¿qué hago Arnold?- dijo Gerald
Arnold pensó un momento lo que debía de hacer
-Gerald, dame las llaves de tu auto, yo llevare a Helga a mi casa luego que le baje la fiebre- recalco- luego te llevare las llaves
- está bien viejo, le diré al profesor lo que pasa, te llevare tus cosas y las de Helga- indico mientras se iba al salón.
Arnold estaba al costado de Helga, ella estaba en la camilla con mucha fiebre mientras el sostenía su mano.
-¿no le dará algo para que se ponga mejor?- dijo desesperación
-tranquilo hijo, necesitamos bajarle la fiebre, como puedes ver allí hay otra niña enferma con la misma condición que tu amiga, no puedo dividirme en dos así que necesitare tu ayuda- recalco
-si dígame que tengo que hacer- dijo preocupado.
La enfermera le saco el suéter que traía Helga, ella tenía un pequeño polo con tiritas de color blanco debajo del suéter . Arnold miro al costado un poco avergonzado por la situación.
-tranquilo hijo, no la desvestiré. Toma- mientras le daba una vasija llena de agua tibia con una toalla- tienes que remojarlo así, y luego le colcas en su frente y también alrededor de su cuello y es brazos- decía mientras le mostraba la manera correcta.
Mientras la enfermera se iba con la otra paciente, Arnold se quedó contemplando a Helga, tenía un poco de vergüenza hacer lo que la enfermera le indico.
-vamos hijos ¿quieres que tu amiga se cure o no?-
Arnold tomo la toalla la remojo, le pasaba por su rostro. Contemplaba cada una de sus facciones, admiraba esa belleza única de su exnovia. Sus ojos palpitaban al ver allí, dormida, temblando y muy roja por la fiebre. Cuando las yemas de sus dedos rosaban su piel, sentía como si tocara la tela más suave.
-te pondrás bien- le dijo a una Helga inconsisente
Al cabo de 40 minutos Helga había despertado aún seguía enferma, pero no vio a nadie a su costado, solo a la otra chica de la camilla de al frente. Cuando entro la enfermera y Arnold.
-¿Dónde estoy?- pregunto aun mareada por la fiebre
-Sera mejor que me la lleves a tu casa- indico la enfermera
Arnold ayudo a Helga a movilizarse hasta el auto de Gerald, ella en todo momento estaba muy callada, pareciera como si estuviera caminando dormida. Arnold la recostó en la parte trasera del auto de Gerald y se fue a su casa.
.
En la casa de Huéspedes
Arnold llego a su casa, noto que no había nadie. Luego recordó que sus padres irían al museo juntos con sus abuelos. Se dirigió al cuarto de Helga, pero recordó que sus cosas aún permanecían en la escuela, así que opto por llevarla al cuarto de él.
La acostó en su cama, pero traía la ropa muy sudada por la fiebre.
-Helga…. Helga tienes que cambiarte de ropa- dijo muy despacio
-¡ah! ….¡que!...Arnold….. ¿qué hago aquí?- viendo a su alrededor aun con un poco de fiebre
-Helga, te traje, estabas mal, tus cosas siguen en la escuela. Mira ponte esto- le dio un polo de el- cámbiate estas sudando mucho
Helga tomo el polo, lo miro y le dijo
-Arnold…. No te quedaras allí mirando ¿No?- dijo con un ceño un poco fruncido
-claro ya regreso, te traeré sopa- dijo mientras salía de su cuarto
Arnold estuvo alrededor de 15 minutos preparando algo de sopa instantánea, con un té con limón. Luego se dirigió a su cuarto.
-Helga estas lista- pregunto, pero no le contesto
Cuando entro vio a Helga muy abrigada, con el polo puesto.
-Vamos Helga, come esto te hará bien- dijo preocupado mientras la levantaba lo suficiente para que pueda sentarse.
Helga abrió sus grandes ojos azules que palpitaban a consecuencia de la fiebre, Arnold se encontró con esa mirada perdida, nublada producto de la enfermedad. Arnold la abrazo y le dio un cálido beso en la frente.
-¿Qué haces?- dijo Helga mientras lo empujaba sin fuerzas
-Helga tienes que comer, toma….-mientras le daba en la comida en la boca
-Puedo hacerlo yo…..- dijo mientras lo empujaba
Helga cogió la cuchara, comenzó a comer, tomo el té con las pastillas que Arnold le había dado sin decir nada se acostó de nuevo. Se escuchó que alguien tocaba la puerta.
-Hola, viejo ¿como esta?- pregunto Gerald al entrar a la casa
-Hola, si ya está mejor, ella es muy obstinada, incluso enferma no quiere saber nada de mi- recalco
-Bueno viejo, Phoebe vendrá más tarde aquí están tus cosas, las de ella y la tarea que te falta- dijo mientras le daba todo.
-toma Gerald- le dio las llaves- gracias
Gerald pudo ver el rostro de Arnold que lucía muy preocupado
-viejo, ya verás se pondrá mejor- enfatizo- ya me tengo que ir mi mama tiene visita y quiere que le ayude- ambos amigos se despidieron
.
Ya eran cerca de 11 de la noche, Helga despertó poco a poco, lo primero que vio fue la luna que se podía ver a través del techo de Arnold. Luego giro la cabeza y lo vio durmiendo en una silla recostado a la cama tomando su mano. Cuando vio esto ella atino a zafarse suavemente evitando despertarlo, luego se paró lo cubrió con una manta y para sorpresa de ella tenía puesto el polo de él. Luego comenzó a tratar de recordar que había pasado, algunos pensamientos eran vagos pero recordaba que él le ofreció su polo y ella se lo puso. Se paró y se fue del cuarto de el tratando de no hacer ruido. Antes de cerrar la puerta dijo
-Gracias….cabeza de balón- cerro la puerta suavemente sin voltear a verlo.
A los pocos minutos Arnold despertó y se asustó por no ver a Helga echada en su cama pero escucho unos ruidos que provenían del techo. Subió, se dio con la sorpresa que Helga estaba allí, viendo la luna cubierta con una manta.
-¿Helga?- dijo extrañado
-Hola- dijo ella sin voltear a verlo
Arnold se puso a su costado, también viendo hacia donde ella veía.
-No es Hermosa- dijo ella maravillada por ver la luna llena
A pesar que en la mañana estuvo lloviendo, la luna se miraba hermosa, su luz cubría todo el vecindario como una manta luminosa.
-he visto cosas más hermosas- dijo Arnold mirándola a ella, sus ojos palpitaban al verla contemplar la luna.
"Helga, eres lo más hermoso que he visto en mi vida"- pensaba
-deberías, irte a dormir. Haz estado muy enferma- le señalo
Arnold dirigió su mirada hacia donde estaba la luna, sintió la cabeza de ella recostarse en su hombro. El sonrió, cerró los ojos y solo pensaba en la sensación de su cabeza recostada junto a él, sentía cada hebra de su hermoso cabello junto a el. El momento fue breve, pero para él fue eterno, cuando el voltio a verla, se fijó que ella estaba roja y era por la fiebre que le había regresado. Sonrió al fijarse que la situación fue involuntaria de parte de ella.
"ay Arnold, te estás haciendo ilusiones" pensaba con una sonrisa de lo graciosa de la situación
La cargo, esta vez hasta su cuarto y la dejo descansar
A la mañana siguiente, Helga se levantó, un poco confundida de lo que había pasado anoche. Se dio cuenta que tenía el polo de Arnold. vio su reloj se dio cuenta que aun podía llegar a la escuela, se metió a la ducha y se cambió rápido.
Ya en el comedor se encontró con Arnold y sus padres.
-Buenos días- dijo Arnold feliz de verla tan recuperada
-Buenos días-
-Por favor siéntate- indico Arnold
Helga tomo su asiento
-Helga…¿Seguro que podrás ir a la escuela hoy?- pregunto Miles
-Si, no se preocupe. Yo… ya estoy mejor- dijo dándole una pequeña sonrisa
-Arnold, te cuido ayer- dijo Stella- Estuvo contigo todo el tiempo
Arnold se puso rojo, agacho la mirada. El rostro de ella mostraba solo más que agradecimiento para él, cuando Arnold subió la mirada para verla por breves segundos, se quedó extrañado, esa expresión como si él fuera para ella un extraño, que un extraño le hubiera ayudado. Ella inmediatamente contesto a su madre.
-Arnold, siempre ha sido una persona que ha ayudado mucho a las personas….. desde que lo conocí siempre hizo lo necesario para ayudar a todos…. Se nota que heredo lo mejor- mientras miraba a sus padres, luego lo miro a el a los ojos- Gracias por lo de ayer, eres una buena persona. Sé que tú lo hubieras hecho por cualquier otra- cuando dijo lo último hizo que Arnold estrellara sus ilusiones contra el piso
-Eso si, Arnold ayudaría a quien lo necesite- dijo Miles orgullo de su hijo
Sin embargo, Arnold, se sentía extraño porque para él, lo que paso con ella al cuidarla fue algo especial pero para ella es como si la hubiera cuidado cualquier otra persona. Pero ¿Por qué tendría que ser especial que el la cuidara?¿porque ella tendría que reaccionar de manera distinta?¿acaso no lo hubiera hecho por cualquiera? Son las interrogantes que se tejían en el momento.
Ya en la escuela, todo trascurrió normal pero Arnold estaba molesto que a la hora del almuerzo se sentó lejos de Helga.
-¿Por qué me miro así?... esos ojos…. Estaban vacios….soy un extraño para ella- se decía
-¡hola viejo !- dijo Gerald mientras llegaba con su charola para sentarse al costado de su amigo
-Hola Gerald- dijo con un dejo de fastidio
-Ay viejo, ahora. ¿Qué paso?- dijo Gerald
Arnold le conto todo de cómo fue cuidar de Helga, le conto también de como ella le 'agradecio'
-Arnold, en serio ya me estas preocupando… y que querías que ella hiciera. Que fuera la de antes y se te tirara encima- dijo extrañado
- no. Yo …no esperaba nada- dijo poco convencido
-viejo, tienes novia, ya olvídate de Pataki-
-Yo amo a Ariana- dijo tratando de convencer a su amigo- solo que esta situación….. esta situación me enferma- dijo fastidiado
- vaya, que si te gusta la atención- dijo mientras le daba un palmazo a su amigo.
.
En la casa de Huéspedes
Arnold se encontraba haciendo su tarea en su cuarto cuando escuchó que alguien tocaba su puerta
-adelante-
-hola Arnold- dijo Helga que se quedó parada junto a la puerta
-¡Helga!- dijo mientras se paraba- pasa
- Arnold te traje su polo toma- dijo mientras se lo entregaba lucia limpio y planchado- bueno me voy, tu mama me dijo que vendría más tarde se fue con tu papa. Tus abuelos acaban de salir- señalo
- vaya, y ¿a qué hora regresaran?- pregunto
- sinceramente no se, se iban rápido por eso te lo traje- señalando su polo- se lo iba a entregar a tu mama pero como ya se iba solo me dijo eso- indico sin importancia de sus palabra
Arnold se quedó viendo la prenda que tenía en sus manos, un poco desilusionado por 'visita ' de Helga.
-Bueno ya me voy-
-Helga, te puedo decir algo- dijo Arnold decidido a preguntar la extraña situación que pasaba entre ellos
- si ¿dime?- pregunto ella un poco extrañada por la situación
-Helga….. últimamente he notado como si yo… no… existiera para ti- dijo mirándola fijamente tratando de buscar una respuesta en su rostro
-¿existir? Pues yo te veo aquí delante mío- dijo con ironia
- no me refiero a eso, es como todo el tiempo me estuvieras ignorando-
-¿tu crees?, bueno la verdad yo no te he ignorado tan solo creo que no tenemos tema de conversación, ni nada en común o la situación no se presta para tener una conversación- dijo ella con suma tranquilidad
Arnold la vio allí parada frente a él tan fría como un tempano de hielo, pero tenía razón él nunca la busco para conversar, o se sentaron un día a conversar a pesar de que ella vivía con él. El esperaba que ella iniciara todo como ya lo tenía acostumbrado. Ella vio la expresión de su rostro, que lucía muy confundido.
-Bueno Arnold, me voy tengo cosas más importantes que hacer- dijo esto y cerró la puerta suavemente
Arnold vio su prenda en sus manos y con gran frustración la tiro violentamente al suelo. De pronto sonó su celular.
A: hola (dijo agitado)
A:¿Arnold? Amor, ¿Qué paso? (pregunto extrañada Ariana)
A:Nada Ari. Dime ¿Qué paso? (dijo tratando de sonar calmado)
A: mañana acompáñame a comprar algunas cosas ¿podrás?
A: si, mi amor
En la habitación Helga se disponía a hacer su tarea pero sonó su celular, era un mensaje de Whastapp que decía:
"mi amada Geraldine, te extraño tanto. No hay día que no piense en ti. Sabes hoy pase junto a un estanque muy claro y me recordó a aquellos días en el campamento donde nos divertimos ¿lo recuerdas?, pero lo mejor de esos días fue que te conocí y entraste a mi vida para quedarte. TE AMO"
-yo también te extraño…ALEX- dijo mientras sonreía como si estuviera metida en una burbuja
Continuara….
