UN POCO DE TI
Nota: "oye arnold" pertenece enteramente a Craig Bartlett y nickelodeon
Nota: los eventos se desarrollan después de la película de la jungla
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En la escuela
Ya era lunes, había pasado un día desde aquel beso en la casa de Huéspedes. Helga estaba muy molesta ante tal situación, no quería ver a Arnold, pero estudiaban y tenían todas las clases juntos. Ella pensó que sería difícil pero no imposible. Helga estaba sacando sus últimos libros para irse a su primera clase. cuando cerró la puerta de su casillero se encontró con aquel chico de ojos verdes, que la miraba suplicante por un poco de su tiempo.
-Que se te ofrece….- dijo molesta
-Helga tenemos que hablar…..- dijo desesperadamente
-¿tenemos?... yo ya te dije todo lo que tenía que decirte… te recuerdo que también te dije que no me volvieras hablar- dijo sin titubear
Helga le dio la espalda se disponía a irse
-Helga termine con Ariana- dijo firmemente
Helga volteo a verlo muy confundida de lo que estaba pasando
-¡¿Qué?!...- se quedó sin palabras- me da igual…. Eso no cambia nada…. Solo déjame en paz
-Helga lo hizo porque …. Yo voy enserio con esto…..- dijo mirándola fijamente a los ojos- si termine con Ariana es porque lo que siento por ti es real.
-Y que quieres que yo haga….- dijo con sarcasmo
-no… yo…..- dijo cabizbajo muy triste ante la cruda realidad de los sentimientos de ella
-Sabes lo que más rabia me da ... es que cuando me dijiste todo esto tu pensabas que yo te correspondería…..- dijo con fastidio- quien te has creído tu para pensar que en estos 4 años... yo seguiría queriendo un poco de ti... entiende de una vez que yo ya no soy la niña carente de afecto y atención…. ya no soy así… no necesito de ti …..ni de nadie – recalco-así que ahora no te me vuelvas acercar- dijo tratándose de irse
-Helga yo sé que tu no me necesitas….. ahora el que te necesita soy yo- dijo esto causando más confusión en ella- yo necesito de tu amor….. tú eras la persona que le daba…. Ese extra a mi vida….
-Arnold….. no lo intentes…. Ya me estoy cansando de rechazarte…. nadie vale la pena lo suficiente para que le insistan tanto- dijo esto último en referencia a todo lo que ella hizo por el para que la notara, al final supo que ella era más valiosa que nadie, que nadie se merecía mas su tiempo que ella misma.
-Para mí... tú lo vales...- dijo mirándola tristemente
En ese momento sonó la campana. Helga no salía de su asombro, Arnold Shortman estaba allí luchando por un poco de su atención, pero que ironía. Ella le dio la espalda y siguió su camino.
Durante todo ese día, Helga se concentró en sus cosas mientras que el trataba de analizar como podría llegar a ella. Sabía que era muy orgullosa, algo soberbia, irónica y que siempre necesita su espacio. Era una chica difícil.
Ya era la hora del almuerzo Phoebe y Helga estaban comiendo juntas.
-Helga….. ¿estas bien?- pregunto preocupada
-Si…. Phoebe…. Todo bien- no quería decir mucho
-Es por Arnold…. Verdad-
Helga voltio a mirar a su amiga asombrada
-¿Cómo lo sabes?...- pregunto algo asustada
-Gerald me lo dijo….- aclaro- Helga yo sé de tus sentimientos ahora pero Arnold…- quería seguir hablando pero fue interrumpida
-¡Phoebe!…. Eres mi mejor amiga…. No quiero seguir hablando de el…. Yo le dedique mucho de mi tiempo antes…. Así que no le dedicare ningún segundo más- recalco- así que te agradecería que no me hables de el-
-pero Helga…. Arnold es un buen chico….. sé que se comportó como un idiota
-¡QUEE!... no me digas que el cabeza de cepillo…- vio que su amiga movió la cabeza en señal de afirmación por el beso- ¡voy a matarlo!
En ese momento Arnold y Gerald se acercaban para comer. Arnold estaba muy nervioso de verla casi temblando.
-Hola chicas- dijo Gerald
-Ho…holaa- dijo un temeroso Arnold
-bueno ya terminé de comer…. Me retiro- dijo Helga mientras se levantaba
-Pero Helga…. No haz comido nada….- señalo Phoebe
-ya se me quito el hambre…- dijo mientras miraba a Arnold y a Gerald por decirle lo que paso a Phoebe
Arnold vio como ella se iba raudamente, se sintió realmente mal.
-vamos Viejo…. Anímate- dijo Gerald como Consuelo a su amigo
Helga se sentía un poco débil no había comido nada la noche anterior y tampoco había querido comer su almuerzo. Cuando sintió que alguien la jalo bruscamente a un salón vacío.
-Hola preciosa…. – dijo Max mientras la trataba de arrinconarla
Pero Helga reacciono rápido para empujarlo y mantenerlo a una distancia.
-¡Aléjate de mí!...¡imbécil!... no te tengo miedo- dijo desafiante
-Me gusta que te pongas así….. que te hagas la difícil… no sabes cuánto me excita- dijo con una asquerosa sonrisa
Helga sintió asco de escucharlo hablar de esa forma, le iba tirar un puñete. Pero el la detuvo en seco.
-No te atrevas a golpearme…. sabes que gusta los animalitos como tu…. Eres como un potro salvaje…. esos que son bellos e indomables…- dijo mientras se le acercaba
-¡TE DIJE QUE NO ME TOCARAS!- grito en ese momento le tiro un rodillazo que lo hizo flaquear y pudo salir del salón.
Helga salió rápidamente pero Max la alcanzo en los pasillos.
-A ¿dónde vas?... - dijo mientras la tomaba bruscamente del brazo
-¡Suéltame!- exigía
-Noo… quédate quieta- dijo mientras forcejeaban
-¡Suéltala!-
Arnold que estaba buscando a Helga se encontró con esta desagradable escena y sin meditarlo un poco se le fue encima. Helga no podía creer lo que sus ojos veían, Arnold el niño tranquilo y bueno quien siempre se rehusó a pelear, estaba allí dando de puños como un salvaje. El profesor de deportes se acercó y separando a los adolescentes dijo fuertemente.
-¡Basta! todos a la dirección- dijo mientras llevaba a Arnold y a Max
Helga fue tras ellos, Una vez adentro ella entro sin avisar e intervino en la discusión frente a la directora.
-¡Que pasa señorita!- dijo la directora
-Disculpe, pero yo tengo que decirle que este sujeto- señalando a Max- me ha estado acosando me encerró en un salón e intento tocarme…. me escape y luego Arnold me defendió- dijo de manera muy segura
-¡Eso es mentira!... ella me provoca siempre me provoca- dijo cínicamente
Cuando dijo esto Arnold se le iba en encima pero Helga lo detuvo lo miro a los ojos y le dijo
-Arnold no vale la pena- dijo con voz suave mientras que ponía su mano en su hombro.
-¿Eso paso señor shortman?- pregunto la directora
Arnold estaba concentrado mirando los ojos de Helga que en ese momento solo expresaban paz y quietud.
-Si directora- afirmo
-¡Es mentira!- gritaba Max
Pero como Helga era muy inteligente tenía un plan B para esta situación.
-Directora en los pasillos hay cámaras de seguridad….. revíselas y vera como este idiota me ha estado molestando- dijo indignada
En ese momento la actitud de Max cambió, la profesora vio y supo que ambos muchachos no mentían.
-No abalo su comportamiento señor shortman pero tampoco defiendo su comportamiento señor Smith …. así que usted quedara suspendido y no puede acercarse a la señorita Pataki entendido- dijo firmante la profesora
Max salió furioso sin antes decir
-Helga no entiendo que haces con este imbécil… si lo único que siempre ha provocado en ti es que tus saques lo peor- lo miro a Arnold furioso- Sabes…. A mí me gustaba Helga en el Kínder… ella era la niña mas tierna y hermosa que había conocido ella fue….ella fue la única que me dio algo que no tiene precio…. Pero cuando empezó su estúpida obsesión contigo…. Ella se convirtió en esto…- dijo mientras la señalaba.
Arnold no sabía que decir y Helga también estaba extrañada de lo que decía.
-Espero que te haga muy feliz…..- dijo con sarcasmo y la miraba de manera furiosa como maldiciendo el día que la conoció
-Señor Shortman y Pataki váyanse a su salón- dijo el profesor de deportes
Luego de salir a los pasillos, Arnold quería agradecerle a Helga, pero antes que diga algo ella dijo
-No me agradezcas…. yo solo hice lo que era correcto…. Lo hubiera hecho por cualquiera no te sientas especial- dijo sin mirarlo
-Helga….. tu siempre me has ayudado…. a veces sin que yo tuviera conocimiento…. Gracias – le dio una cálida sonrisa.
Helga miro el rostro de Arnold, el cual tenía el labio partido y una herida en la ceja
-Vamos a la enfermería… no puedes ir así…. El profesor de Arte sentirá asco de verte - dijo sin mirarlo
-Gracias ….. por tu preocupación- dijo sin perder la sonrisa
-Si…. Si….. Si- dijo fastidiada
Luego de unos minutos arnold salió mientras Helga lo esperaba en el pasillo, la vio allí sentada.
-Que linda eres…. Que idiota fui de haberte dejado ir- pensaba
Ambos muchachos se dirigieron a la clase de Arte, en esa ocasión tocaba danza. El profesor de ese curso era una persona muy excéntrica e exigente. Arnold toca la puerta, temeroso por la reacción de este.
-Pasen…. Niños- una vez adentro- Bueno muchachos no quiero que esto se repita por para la próxima me asegurare que ambos no pasen este curso…- lo miro retándolos
Helga pudo notar que todos tenían parejas
-¡OH RAYOS!- pensaba
-Bueno jóvenes… solo ustedes faltan…. Así que harán pareja… supongo que no me dirán nada por la falta de respeto que acaban de cometer…. ¿no es así?- dijo con ironía
Ambos jovencitos movieron la cabeza para los costados
-Bueno el examen de la próxima semana consiste en armas una coreografía del género que sea… debe expresar lo que ambos deseen - dijo mientras hacia sus ademanes de un excéntrico- bueno ahora seguiremos en la clase tomen asiento.
Todos los chicos de esa clase se sentaron en el suelo del auditorio escuchando a su excéntrico profesor. Helga quien se había apartado de Arnold lucia muy incómoda, mientras que él sentía que esta era la oportunidad perfecta para estar con ella
Ya en la hora de salida, Helga se apresuró en salir no quería ver a Arnold por lo menos no hoy.
-¡Diablos!... es enserio me toca bailar con el ¡estúpido cabeza de balón! ...y ahora...¿que hago? ... - pensaba
Cuando escucho una voz familiar que la llamaba
-¡Helga!... espera- dijo un agitado Arnold
-¿Que quieres?...- dijo von mucho fastidio
- quería hablar sobre el trabajo que nos acaban de dar... bueno a mí me gustaría ...- se tomó el cuello un poco avergonzado- me gustaría empezar hoy
- es en serio Arnoldo…. yo no quiero…. practicaremos un día antes...- dijo cortante y se disponía a irse
- Helga... yo no soy muy bueno…. para bailar... es mas no lo he hecho desde hace mucho... ¿te acuerdas cuando baile como loco?...solo sirvo para ese tipo de bailes- dijo con una sonrisa
- ¡Dios que hare contigo!..Arnold en serio... yo no quiero tenerte cera...- dijo seriamente
- ya lo sé... pero por esta vez... dejemos nuestros problemas personales a un lado... y hagamos esto en equipo... - le dio una cálida sonrisa
Helga lo miro y sabía que no tenía opción, tenía que hacerlo además pensó que si le dejaba en claro que ella no quería nada con él. Este la dejaría en paz.
- Esta bien... iré a tu casa ... a ver que baile se nos ocurre...adiós- le dio la espalda y se fue
Arnold se quedó contemplándola mientras se iba y una gran sonrisa de esperanza se dibujaba en su rostro.
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En la casa de Huéspedes
Arnold llegaba muy feliz puesto que estaría con Helga. Estaba emocionado además se había preparado mentalmente para ser rechazado muchas veces. Su papa y su mama lo estaban esperando en el pórtico con una gran sonrisa.
-¿mama?...¿papa?...¿que hacen aquí?...¿esperan a alguien?...- dijo confundido
-Hijo tu madre y to hemos decidido que es tiempo que tengas esto-
Arnold no salía de su asombro sus papas le regalaron un lindo auto de color crema estilo clásico, cogió las llaves y le dio un fuerte abrazo a sus papas.
Día 1
Ya eran casi las 6, Helga no se aparecía. Arnold estaba muy desilusionado, pero escuchó que alguien toco la puerta.
-Adelante- dijo un poco triste
Cuando vio a su amada Helga pasar a través de la puerta hizo que se sintiera muy feliz. ella lucia muy seria, se había demorado porque estuvo pensando si era buena idea ir pero tenia que hacerlo era un trabajo de la escuela aparte esto sería un reto que ella traspasaría ya que se demostraría a si misma que no se permitiría sentir algo por Arnold.
-viniste- dijo feliz
- Si Si Si como sea... quiero terminar rápido- dijo seriamente
Helga lucía un buzo ancho con un polo algo ceñido al cuerpo, tenía zapatillas para que lograra moverse con facilidad. Se había recogido el cabello von un mono. Ella miro a Arnold y vio que tenía una ropa que le seria difícil bailar.
-Arnold... hazme un favor ...anda cámbiate porque con lo que tienes puesto no te moverás nada- dijo regañándolo
Arnold se sonrojo
- si claro... perdón... usa mi computadora ... ahí podemos ver alguna coreografía- dijo mientras cogía una ropa más cómoda para bailar y se dirigía al baño
Al cabo de unos minutos, Arnold salía con un cambio de ropa más cómodo. Helga lo vio y se levantó.
- Mira Arnoldo... soy buena bailando- dijo orgullosa- el género que me gusta es el hip hop... y para serte sincera no es muy difícil- señalo
- ¿Hip Hop? ... ¿dónde aprendiste?...- se preguntó extrañado
- eso a ti no te importa... ya te había dicho que tu no sabes nada sobre mí- dijo muy hiriente
Arnold no perdió la sonrisa
-hasta donde sabia... tu bailabas ballet...-
Helga voltio a verlo como si hubiera visto un fantasma
- ¿como diablos sabe esto?... yo no practico ballet desde la primaria- pensaba
- si como sea... bien párate a mi costado…ahora abre las piernas... y haz uno dos...- dijo mientras le mostraba unos pasos de baile- vamos hazlo... no es muy difícil-
Arnold trato de moverse, pero no podía lograr la fluidez del baile, se miraba sumamente tieso. Cosa que frustraba a Helga porque los pasos le parecían fáciles.
Ya habían pasado maso menos 3 horas, no habían conseguido ningún avance. Arnold se había caído varias veces, Helga no se reía solo renegaba por la frustración de no llegar a ningún lado. Probaron con varios géneros de música pero Arnold era realmente malo.
-¡Rayos!... no puedo creer que ya hayan pasado 3 horas ...¡3 malditas horas! ... y nada- dijo con suma frustración.
- yo... lo ...lo siento- dijo apenado y triste
Helga lo vio rodo los ojos y comenzó a pensar que coreografía sería ideal para ellos. Una donde el chico no haga mucho y ella tenga que hacer la mayor parte. Una coreografía donde el este parado no era una opción así que se le ocurrió una idea.
- ya lo tengo- dijo mientras chasqueaba los dedos- Arnold tengo la coreografía para los dos... yo tendré que hacer todo el trabajo... pero no me importa... con tal de librarme de esto... está bien- dijo resignada
- claro... por mi normal...- dijo con tranquilidad
- pero hay un problema...hay muchas cargadas…. ¿podrás hacerlo?- enfatizo
- si... si puedo-afirmo
- bueno... probemos…. cárgame- se colocó delante de el
-¡que! - dijo un poco asustado
- ¡cárgame!...¡maldicion!... quiero ver si puedes resistir mi peso...- dijo un poco molesta
Arnold se paró en frente de ella la cogió de la cintura y la cargó con algo de dificultad, pero la cargo. Helga que evitaba mirarlo al rostro, noto que comenzó a temblar era porque no estaba muy acostumbrado. Bueno Arnold había practicado karate pero eso no quería decir que podía mantener el peso tanto tiempo.
- bájame...- ordenó
Arnold la bajo con sumo cuidado y ella pudo notar que estaba algo rojo del cansancio.
Helga encendió la computadora, le mostro el video. La coreografía no era muy difícil para Arnold, básicamente Helga haría todo el trabajo, el solo tenía que cargarla sin titubear. La parte difícil para Helga era que tenía que hacer un mortal sin manos, ella podía hacerlo ya que practico ballet y le enseñaron como hacerlo.
Arnold estaba allí con Helga sentado uno al lado del otro viendo el video. él por momentos dejaba de mirar la pantalla de la computadora para ver el rostro iluminado de su querida Helga.
-déjame de mirarme... me incomoda que me mires... no me mires así- dijo sin mirarlo y molesta
- per... perdona- dijo avergonzado
Ya eran cerca de la 10 de la noche, Helga le había enseñado algunos pasos a Arnold, por lo menos ese día fue fructífero ya que habían llegado a un avance.
- Ya me voy... es tarde- dijo mientras tomaba sus cosas
- Helga te llevo... mis papas me acaban de comprar un auto... así que puedo llevarte sin problema- dijo con una cálida sonrisa
- bueno por la hora... está bien... acepto vámonos que estoy cansada- dijo mientras se iba
Arnold se sintió muy feliz porque a pesar de las cosas hirientes que ella le había dicho durante el trascurso del ensayo, no lo había rechazo para irse con él.
Día 2 del ensayo
Ya eran cerca de las 5, Helga no llegaba. Arnold estaba un poco impaciente ya que durante todo el día en la escuela ella no le había hablado, es más andaba evitándolo. Cuando pudieron conversar Helga le dijo que iría a la 5 a su casa, cosa que le hacía muy feliz ya que podría estar solo con ella. Tocaron la puerta
-adelante- dijo algo emocionado
Cuando ella entro Arnold se había quedado con la boca abierta. Helga se había vestido para practicar unas leggins negras con un top.
-¡Arnold!.. ¡Arnold!- grito
-Sii...- dijo saliendo de su trance viéndola tan bella
-Déjame de verme así... me incomoda yo no elegí esto...- dijo mirándole a los ojos
-Es que... es que te ves muy bonita- dijo un poco sonrojado
-Lástima que siempre te fijes en el exterior- dijo muy hiriente
Vieron el video, este duraba aproximadamente casi 5 minutos, así que Helga se había propuesto que aprendieran hasta un minuto y medio a dos minutos y medio. Ella le mostraba lo que Arnold debía hacer, El la miraba de tal forma que ella no se diera cuenta . Miraba su rostro fino y piel tan suave. Esa belleza tan inusual que le gustaba cada día mas. Pero no todo era bonito, ya que ella era muy hiriente con él, cosa que le dolía su rechazo y su indiferencia.
Practicaron hasta que anocheció Arnold podía sentir el aroma de su piel cada vez que rozaba su nariz. Se estremecía al sentirla tan cerca en cada cargada.
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Ya habían pasado 3 días desde que empezaron a bailar. A pesar que Helga le había puesto en claro la situación, Arnold estaba cada día mas enamorado de ella sin embargo dentro de ella solo había vacío sentía que ya no podía darle una oportunidad a el, por eso era muy hiriente.
Arnold admiraba lo buena bailarina que era Helga, su cuerpo perfecto para esa canción. Cada paso que daba era perfecto. Nunca pensó que Helga tendría ese talento oculto que ahora el admiraba, se había vuelto su admirador.
Dia 5
Ambos jóvenes se encontraban ensayando, Arnold la tenía cargando según la coreografía, Pero se distrajo.
- ¡Auuuuuu!...¡Rayos!- dijo Helga de dolor mientras se tomaba el pie
Arnold estaba distraído admirándola entre sus brazos que olvido sostenerla bien que la hizo pisar mal.
-¡Helga!... ¿estas bien?..- dijo sumamente preocupado
-aléjate de mí... tu siempre me lastimas...- dijo mientras se sobaba de dolor
Helga no había medido sus palabras, esto último hizo que Arnold se sintiera realmente mal. Había aguantado su desprecio durante casi una semana pero ya no podía mas . La chica que le gustaba esta allí, una vez más dejándole en claro que no lo amaba.
Helga alzo la mirada, vio el rostro triste de su compañero de baile.
- Basta ... Arnoldo... estoy bien- trato de pararse, pero cayo
- ¿que te duele?...- dijo cabizbajo no quería que ella lo viera así
- un poco el pie...- dijo sin verlo
- te traeré hielo... ya vuelvo - dijo mientras se iba
Cuando Arnold salió de la habitación se sintió muy triste, voto algunas lágrimas de amargura, queria desahogarse por el dolor de no ser correspondido.
- Helga... soy un idiota... nunca pensé que este dolor... fuera asi…esta sensación de vacio... perdóname... todo lo que pasaste por mi culpa...- pensaba mientras se dirigía a la cocina.
Después de unos minutos Arnold entro a su cuarto con una bolsa de hielo. Vio a Helga sentada en su cama.
-Déjame ayudarte...- dijo mientras le tomaba el pie para ponérselo
- No gracias Arnoldo ... yo puedo- dijo mientras trataba de quitarle la bolsa de hielo
-¡Basta!..- dijo mirándola con mucha cólera- ¡Demonios Helga! Déjate ayudar-
Arnold tomo el pie de Helga con sumo cuidado, le coloco la bolsa de hielo, esto hizo que ella se retorciera de dolor. Vio el rostro de Helga que estaba que se contenía del dolor.
- Bailas muy bien... nunca antes había visto a alguien bailar como tú lo haces- dijo sin mirarla solo estaba concentrado en que el pie de ella se curara
- soy buena para muchas cosas...- dijo orgullosamente- creo que el ensayo por hoy se acabó... tengo que regresar a mi casa
- Bueno tienes dos días para recuperarte-
- si si si como sea- dijo desganada
- bueno vamos para que descanses- dijo mientras dejaba suavemente su pie- Vamos- dijo tratando de cargarla
-¡Basta Arnoldo yo puedo!..- Helga trato de parase pero cayó abruptamente
- Helga ya basta con ese maldito orgullo que tienes... te lastimaras mas...- esta vez sin pedirle permiso la alzo entre sus brazos
Helga estaba allí, una vez más suspendida en los brazos de aquel muchacho que moría por ella, ella solo atino a mirar a otro lado. Mientras estaba entre sus brazos él pudo ver muy de cerca aquella cabellera tan suave de rubios cabellos, pudo sentir ese olor que ella desprendía. Arnold la llevo hasta su auto, la puso en la parte trasera y se dirigieron a la casa de ella.
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En el auto
El viaje se tornó callado como siempre, ella miraba a través de la ventana. Pero hoy era diferente había mucho tráfico eso haría que el viaje se torne más largo. Arnold miraba mucho a Helga a través del espejo, mientras que ella estaba allí callada. Ya le había llamado a Bob que cuando llegara la lleve por el pequeño invidente que había pasado.
- Déjame de mirarme- dijo ella sin mirarlo con fastidio en su voz
- yo no te miro…- dijo el respondiéndole tratando de verse frio
- Arnold... en serio... ya déjame de verme...- luego su tono de voz cambio a calmado- Yo... yo sé ... lo que se siente... cuando miras a alguien de lejos... y saber que no te va a corresponder...- dijo tristemente-... ese ... sentimiento ... de que estas cerca de la persona que amas... es horrible... no se lo deseo a nadie...- dijo sinceramente
Arnold la vio, lucia triste su cara denotaba que ella no le correspondería cosa que le partía el corazón.
- Helga... yo...- dijo melancólico
- Arnold... no digas nada... solo estoy siendo sincera... por lo menos te dejo las cosas claras desde un principio... yo no te ilusiono-
Arnold se estaciono en el pórtico de la casa de ella, Bob la esperaba para llevarla a su cuarto ya que no podía caminar mucho. Ya rumbo a su casa, Arnold se sentía sumamente decepcionado de sí mismo. Helga era más que una buena chica era sincera, como no lo vio antes, aunque le doliera sus palabras el cada día la admiraba más y sobre todo estaba empezando sentir mucho respeto hacia ella.
Continuara...
Gracias por seguir mi historia, también agradezco los bonitos comentarios. :3
