Hola mis amados lectores ando emocionada, chance y tarde en regresar por eso me apure con esta historia que es la que menos progreso tiene.

Como siempre respondo reviews al final del capítulo, los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 1. Aparece el reemplazo

Cuatro años han pasado tras de la muerte de Iyayo y Karamatsu Nakamura.

Estamos afuera de un local bastante coqueto de esas estructuras modernas (al puro estilo la casa de la pantera rosa) de color vino que tiene aspecto de bar con luces de neón llamativas. Un letrero brillante dice "Divina venganza" en un tipo de letra muy llamativo. Hay una fila para entrar con lo que parece una mujer enorme en la seguridad. Se estaciona un auto rojo bastante moderno a la entrada y al bajar todos se sorprenden por la extravagante belleza que desciende, al momento de verla la de seguridad abre la puerta con respeto y rapidez.

─Buenas noches madame. Se ve usted espectacular esta noche.

─Gracias, querida.

Le dice con una voz que intenta lo mejor posible sonar linda, mientras avanza para entrar al local con confianza.

Unos zapatos de tacón resuenan mientras hace su entrada triunfal por la puerta principal. Contonea sus caderas creando un ritmo que es peligroso de seguir. Su presencia de tacones rojos, cabello corto esponjado color rojo y ese vestido sin mangas degradándose de blanco hasta llegar al rojo con una linda caída que dejaba al descubierto una de sus blancas piernas. Tenía brillantina por la ropa unos guantes blancos largos y una estola de color azul. Un maquillaje dramático pero hermoso de rojo con azul. Tiene los ojos casi rojos también. De un precioso color marrón intenso.

Se mueve por todo el lugar con soltura y toda la fineza que puede. Es dueña del lugar y todas las miradas le pertenecen. Una presencia femenina no solo hermosa sino también bastante imponente. Todos los presentes le tienen miedo, respeto o deseo. Lo sabe y lo explota. Todas las chicas de ahí y los clientes se ponen a saludarla al pasar, con el respeto que merece la líder del lugar. Una feme fatale.

Sube las escaleras a la planta alta, donde está su despacho. Su asistente de verde ya ha llegado (ella y su asistente siempre son de las ultimas en llegar) y llega asustada a anunciarle que tienen visitas indeseadas, con una gran sonrisa despreocupada le acaricia la cabeza a su amiga. Tras esto, entra a su despacho abriendo la puerta de forma confiada y sensual.

Del otro lado de la puerta, hay dos caballeros esperándola. Uno es un viejo conocido y el otro es un hombre bastante jovencito de ojos morados. Que intenta verse peligroso, pero se ve tan novato que es encantador, tiene el cabello peinado hacia atrás, pero no todo está peinado de esa forma; Guantes negros, una camisa abierta negra, un chaleco, pantalones a rayas y unas sandalias. Un cobre bocas negro está en su barbilla. Unos aretes de rombo dorados con un dije morado. Tiene las clásicas corbatas a cuadros de blanco con morado abierta, clara señal de que es un alto mando, como lo fueron ellos en su época.

A su lado, una sonrisa "encantadora" nace del hombre de traje verde obscuro. Esas canas en los costados de su cabeza han ido aumentado desde la última vez que lo vio. Se inclina para tomarle la mano lo cual acepta pues es un claro juego que se establece entre ellos. Le da un beso en esta de forma galante antes de sonreír.

─Siempre es un placer verla de nuevo, madame.

─Tougo si me hubieras informado que venias no hubiera llegado tan tarde.

Dice mientras se adentra hacia su propio escritorio para sentarse en el cuero cómodo de su enorme silla haciendo ademanes con las manos a los dos sujetos para que tomen asiento.

─Una dama jamás llega tarde.

Afirma Tougo mientras la mira con detenimiento al momento que la de rojo sube sus tacones sobre el escritorio enfrente de ellos.

─Los viejos hábitos se arraigan ¿eh?

─Supongo. Entonces díganme caballeros ¿a qué debo el honor de su visita?

─ ¿Un viejo amigo no puede pasar a visitar?

─Claro que sí. Más nunca habías venido hasta mi despacho. Siempre ha sido a cerrar tratos, con otros clientes.

─Supongo que tienes razón. Ha sido un error de consideración mío. Más ahora que eres una dama tan importante.

La de rojo se carcajea.

─Yo solo soy una empresaria. Nada importante.

─ ¿En serio? Pues has hecho un gran trabajo, todo el mundo habla de tu local. Es un éxito sin precedentes, pese a que gran parte del personal son hombres travestidos.

─Eso es lo que le da lo mejor de su encanto.

─Supongo que tú conoces bien tu trabajo.

─Lo sabes de sobra.

Esa forma de hablarse sonó tan retadora, mientras el pobre otro hombre miraba todo bastante incomodo fingiendo indiferencia.

─Bien me dejare de rodeos. Vengo por la cuota de protección de este mes.

Informa el más alto reclinándose en la silla, y juntando las manos.

─El señor Takashi cubre nuestra cuota.

─ ¿No te informaron? El señor Takashi no pudo terminar de pagar toda la cuota de este mes. Ni dentro de los próximos meses al parecer. Le hicieron un robo a una carga importante que lamentablemente, le costó mucho dinero. Por lo que no podrá cubrir las cuotas. Una tragedia.

El tono fue tan obvio de culpabilidad no muy bien disimulada. En eso, la mujer se inclina hacia delante con el ceño fruncido.

─ ¿Entonces cómo podremos cubrir las cuotas? Son muy altas, pero conociendo que eres todo un hombre de negocios altruista debes de tener alguna propuesta para una dama como yo.

Dice con falsa inocencia y el otro le sonríe.

─Me alegra que preguntaras. Déjame presentarte a Ichimatsu Fukuyama.

Dice señalando al hombre al lado suyo que hace una mala cara en respuesta y se cruza de brazos.

─Fukuyama, ya circulan rumores sobre él. Mercancía nueva al parecer.

─No soy…

─El chico es nuevo. Tiene habilidades bastante interesantes. Acaba de unirse a nuestro equipo recientemente, y como puedes notar, ascendió a lo alto rápidamente.

Dice de manera orgullosa mientras la de rojo lo mira fijamente.

─Los rumores hablan de su gran habilidad y de que es un sádico al que no debes hacer enojar. A mí me parece bastante novato todavía.

Ichimatsu se acerca enojado a la cara de la mujer, jalándola de la estola de forma retadora.

─Pues los rumores hablan de lo puta que eres, Osomatsu Takahiro.

En eso, la mujer le agarra la mano haciendo que suelte el agarre. Una vez que lo logra lo tira sobre el escritorio poniendo sus manos detrás de su espalda las cuales jala con fuerza mientras con su tacón detiene el cuerpo contrario sobre el escritorio.

─En el trabajo soy Madame Scarlett, mocoso. ¿A quien reemplaza?

Primero se dirigió a Ichimatsu luego a su jefe.

─Está en el área de armas.

─Con que es el reemplazo de Karamatsu.

─Así es.

Luego Osomatsu aprieta el agarre antes de dirigirse de nuevo al de debajo de él.

─Para que te lo sepas, Karamatsu era tan fuerte y hábil que pudo haber visto ese movimiento venir, evitarlo y patearme el trasero. Así de bueno era. Seguramente, no dejan de compararte con él en el trabajo, y ya estas harto de eso. Lamento decirte que morirás a su sombra. No solo porque era el mejor en lo que hacía sino que era la mejor persona que pudo existir. Yo era líder de todos en la asociación pero Karamatsu siempre fue infravalorado y debió serlo él. Todos decían que a mí me ascendieron por que le agradaba a Tougo más que por que me lo merecería, y era verdad.

Dice cerca de la cara del de abajo que quiere poder levantarse para patearle el trasero, porque era verdad, no dejan de decirle que no hace las cosas como el antiguo jefe y siempre se quejan de que el antiguo jefe lo hubiera hecho mejor.

─A eso es precisamente a lo que he venido hasta aquí.

Añade el de traje verde con una sonrisa tranquila.

─ ¿A que precisamente?

─No te cobrare la cuota si a cambio, entrenas al chico.

Dice sorprendiendo a ambos. El de abajo comienza a retorcerse furioso.

─ ¡No necesito que ninguna puta barata me entrene!

─Vamos chico, yo sé a quién jodo y quien me jode, si sabes a lo que me refiero. Además si quisieran que una puta barata te entrenara le pedirían a alguna de las ex subordinadas de Iyayo.

─Ichimatsu, no debes subestimar el poder de una arma como el sexo.

─ ¡Ustedes dos están locos!

─ Entonces si yo lo entreno no me cobraras cuota.

─Todo el tiempo que el chico este aquí tu cuota se dará por pagada.

Osomatsu libera a Ichimatsu de tal forma que cae en la silla de nuevo y se sienta a considerarlo.

─El chico deberá acatar las reglas del trabajo. No quiero que mis demás empleados piensen que tiene trato preferencial o algo por el estilo. Y quiero cerrar este acuerdo por escrito o no hay trato.

El hombre de negocios sonríe con una sonrisa afilada.

─No esperaba menos de ti. De acuerdo, redacta el documento y estoy dispuesto a firmarlo. Además que desde ya mi empleado se compromete a obedecer las reglas de comportamiento de tu establecimiento.

El de rojo se inclina a estrechar la mano del otro en señal de que el trato ha sido cerrado. Luego se gira a Ichimatsu que parece descontento.

─Bienvenido a "Divina venganza". Espero que nos llevemos bien ahora que trabajaremos juntos.

Se inclina el de rojo con una sonrisa traviesa bastante natural, que hace que el otro se incline por fuerza de la presión social.

─Lo que sea.

En eso, Tougo sale del despacho para irse, se despide de Osomatsu con otro beso en la mano acordando ponerse de acuerdo con su asistente (la chica de verde) para lo del papel. Por mientras Osomatsu mira fijamente al de morado.

─Muy bien, hay unas reglas que deberás acatar.

Ichimatsu gruñe en respuesta mientras se le eriza la piel.

─En este lugar la mayoría que trabajan por aquí son hombres y aun así hay mucha gente ¿Tienes una idea de porque puede ser eso?

─No lo sé ¿Por qué son pervertidos?

Eso logra la carcajada del de rojo.

─Probablemente pero más que eso, es porque este lugar es un misterio, y la gente es curiosa y morbosa.

─ Y tú estás loco.

─En este establecimiento vendemos fantasías. Nadie usa su verdadero nombre, hay mujeres y hombres pero todos se visten de la misma forma así que no sabes distinguir entre uno y otro y eso es parte de un juego de adrenalina. Nunca nos ven sin el look pues perdería el encanto así que incluso cuando salimos de aquí algunos seguimos usando el atuendo. Los hombres pueden venir a ser consentidos por el misterio que representamos. Claro hay buena comida y licor, pero lo básico del local es el servicio al cliente, el entretenimiento y el aura que lo envuelve.

─No entiendo nada de lo que me estás diciendo.

─Que la política del lugar es estricta en eso de mantener el misterio. Primero que nada, aquí no se usa el nombre real de nadie, necesitaras un alias. Segundo debes vestir de mujer de forma extravagante; aquí el chiste es este juego de misterio que envuelve no saber quién es mujer o quién no. Hace las cosas interesantes. Tercero, no dejes jamás que un cliente te toque, debemos ser como un espejismo para ellos. Se tiene prohibido que ellos nos toquen a nosotros y que estén sin consumir. Cuarto no ofrecemos sexo con los clientes y menos aún que tengas citas con ellos, aunque tampoco debes asustarlos. Quinto no debes revelarles cosas reales de ti, todo sobre ti debe ser un misterio. Y por último debes obedecerme. A cambio yo estaré al pendiente de tu entrenamiento.

Ichimatsu estaba a punto de levantarse y mandar todo a la mierda, pero Tougo era un jefe estricto que no aceptaría que se revelara de esa forma.

─Creo que todo esto es una locura y puras mierdas, pero no me queda de otra.

─Me encanta que seas tan resignado, nos llevaremos bien. Ahora vamos.

Dice jalándole la mano para que lo acompañe a fuera del despacho a la parte del balcón de la segunda planta para que vea hacia el escenario.

─ ¿Qué mierda estoy viendo aquí?

─Cállate o te lo perderás.

En eso se escucha una gran alharaca por todo el sitio cuando anuncian la entrada de una súper estrella, el hombre se siente algo asqueado por todo cuando se abre el escenario y sobre este hay una luz de color azul. Se queda sin aliento por un momento que siente eterno. Arriba del escenario hay una preciosidad de azul. Ese maquillaje hermoso y dramático de fiusha que es parte del uniforme de todos por aquí, solo se le puede ver un bien un ojo (el cual es de un precioso color azul) porque el otro lo cubre un corto cabello ondulado, esponjado color azul, en el cual tiene un acabado de plumas. Un vestido abierto casi hasta su ombligo de color blanco que parece degradarse ligeramente en azul que también tiene un montonal de brillantina, un juego de collar con pulseras dorados con dijes enormes azules, y unos guantes largos que si dejan al descubierto sus manos, sus tacones son enormes y azules. Lleva una estola gigante de color blanco. La piel la tiene aún menos blanca que Osomatsu aunque se le ve más tersa. Físicamente tiene un cuerpo musculoso pero no tanto como para que se vea mal, parece el tipo de físico que pueden tener las grandes atletas con bonitos cuerpos pero poco estilizados, no como los de las modelos o bailarinas.

Esta hermosura que si es un hombre podría ser bastante atractivo y si es mujer es poco femenina pero sigue siendo preciosa, comienza a moverse con coquetería por todo el escenario, viéndose sensual y contoneando sus caderas, te invita a centrar tu atención en ella. Una vez lo hace comienza una especie de danza lenta con el micrófono al cual parece que besara. Luego, se ve coqueta mirando a todos mientras entona con una voz femenina aguardientosa una canción. Canta precioso y es tan atrayente que todos la miran como la estrella que parece con toda esa brillantina.

Ichimatsu esta engatusado mientras Osomatsu se ríe al mirarlo. El otro se ruboriza apartando la mirada para no sentirse tan expuesto y se sube a si mismo su cubre boca.

─ ¿Ves lo que te digo? La gente no puede dejar de venir, parece que te ponen un hechizo.

─ ¿Quién es?

Pregunta Ichimatsu como quien no quiere la cosa.

─Aquí la conocemos como Turquesa. Es la cantante principal de por aquí. Sin mencionar que una de las que más solicitan los clientes para que les haga compañía. Muy popular. Y muy inteligente, solo que dice cosas raras que nadie entiende. Me agrada que te llame la atención.

─Yo no dije que lo haga, ¿Por qué te agrada eso de todos modos?

─Ella será quien me ayude en tu entrenamiento tanto como en como aprender a trabajar aquí y a como ser un gran mafioso.

─ ¿Cómo sabe ella de eso último?

─Te sorprenderías. Bueno vamos a que te la presente cuando termine su espectáculo de hoy.

Dice y lo arrastra a la planta baja, Ichimatsu no sabe porque pero de pronto, esta súper ansioso y le tiemblan las piernas.

No sabe que de hecho, está a punto de tener un encuentro predestinado.

YYY

¿Qué pasara cuando se conozcan? Lo sabemos en el siguiente capítulo 2. Turquesa

Buu mis amados lectores esto está bien bueno. Espero regresar por lo menos una vez al mes (depende de si entrare a trabajar o no, si, si vengo mínimo una vez al mes) Estense atentos, bueno gracias por leer mis choco-inventos, dejen un sensual review (respondo a los anteriores) y nos estamos leyendo, ¡Shao!

Andy: Hola que bueno que este fic comienza fuerte porque joder que planeo que lo este, aunque aún no se si todos saldrán así vestidos al menos cuatro de ellos si! Un saludote.

Candy Nyu: Igual a mí me encanta, y también más Karamatsu. Nena una cosa que debes de saber de mis fic, es que siempre hago a Karamatsu seme! Y que de paso, siempre es Karaichi porque me gusta más! Así que si, es Karaichi! Un saludote!

SombraLN: Niña dije que no se si haya todavía, jajaja pero lo pensare. Jajajaja que bueno que eres una lectora tan fiel, por eso yo a cambio procuro tenerte consentida, porque de veras de aprecio. Un saludote.

Dannadagnel: Sip, sufrieron mucho pero siguen fuertes los dos. Nada, nada esa historia es para más adelante solo te diré que la situación de tensión se fue acumulando hasta que Karamatsu no resistió más y protegió a sus seres queridos. No lo siento, no habrá Karaoso, pero habrá Osochoro. Igual para mí! Kara seme rules! Espero la conti haya sido de tu agrado y gracias por el cumplido! Un saludote.