El ambiente era hostil, la mirada de él buscaba una respuesta de lo que había pasado la noche anterior, en cambio ella quería mantenerse serena y no darle importancia a ese suceso.
Luego de haber terminado aquel triste baile, Helga se encontraba perdida en sus pensamientos. Ella estaba sentada a un lado tras bambalinas mirando a un punto en la pared y recordando aquel corazón roto de su amado reflejado en sus ojos verdes.
-Geraldine..¿estas bien?- le dijo Alex mientras colocaba una de sus manos en su hombro
Ella no respondió a aquel contacto, estaba realmemte triste.
-tengo que irme..- dijo mientras hacía a un lado su mano, su voz era firme y fría.
Todo lo que habia pasado era difícil pero ya contaba con la respuesta.
-¿A donde vas?- él la tomó suavemente de la muñeca conteniendose de sus impulsos posesivos.
-¡No vuelvas hacerlo!- alzó la voz
Alex se quedó paralizado, Helga tomo sus cosas que estaban en el suelo, le dio la espalda y apretó los puños.
-Alex traté de entenderte... traté de estar de tu lado.. de verlo desde tu perpectiva... de comprender todo lo que pasas.. pero..- miro hacía el suelo-.. pero ya no puedo.. lo lamento.. pero he sido muy egoísta..- su tono era triste
El evitó mirarla- es por él verdad...-
Alex era orgulloso, amaba a Helga pero su hombría también estaba en juego. Ella volteó a verlo y con el ceño fruncido lo miro directamente a los ojos.
-si tú fuera un buen amigo.. te hubieras sentido feliz por mí - dijo fria y tajante
Alex la miro y no reconocía a aquella jovencita que estaba delante de él.
-Solo no quiero que sufras-
-¡eso no es cierto!.. solo no quieres que yo sea novia de él o de alguien.. ¡Trate de entenderte... me eché la culpa todo este tiempo de qué estuvieras así.. me eché la culpa por todo lo que había pasado entre nosotros... solo que no quería que sufrieras.. pero ya no puedo... lo lamento.. si fueras un buen amigo no deberias estar asi.. Cuando estuviste con tu novia y yo estaba enamorada de ti... no te hice saber como realmente me sentía.. porque queria que fueras feliz.. yo queria que alguien te amara... porque sé lo que vales... sufrí en silencio y siempre tenia una sonrisa para ti.. pero sin embargo no puedes hacer eso por mí!- le dijo con desesperacion, con rabia y las lagrimas de amargura comenzaron hacerse presente.
Alex estaba escuchando, no pudiendo creerlo.
-¡¿PORQUE NO ME LO DIJISTE... DIME PORQUE?!- cuestionó con frustración
-¡era mi decision.. si tu estabas con alguien mas era porque tu sentias algo... yo no tenia que cuestionar tus sentimientos.. no tenia derecho por mas que te amara..!.. ¡tu no eres él que debe decidir con quien yo deba estar... yo soy la que debe tomar esa decision!- recalcó
-Geraldine.. yo.. yo solo..- dijo con pena y vergüenza
Helga se acerco y con el corazón rompiéndose en mil pedazos lo tomó una de sus manos- perdóname Alex... pero ya no puedo... y tu no lo entiendes!- dijo con la mas profunda pena
Ella salio de alli raudamente, Alex la vio irse y abrio su mano lentamente. Cuando lo hizo un objeto muy preciado de la amistad de ambos habia sido devuelto, aquel dige de aquella promesa de una inocente amistad era devuelto y era indicio que todo estaba roto.
-que hice..- dijo con melancolía
.
Arnold habia llegado a su casa sin tener mucho que decir, estaba destrozado y sentía que había perdido un tesoro de un valor incalculable.
/toc..toc../ el sonido de la puerta lo sacó de sus pensamientos de aquel dulce recuerdo de haber sido amado por una persona especial.
/toc..toc/ se hizo presente de nuevo, él tenia pocas ganas de ver a alguien
-¡quiero estar solo...!- grito para que la persona que estuviera tocando la escuchara.
Luego se escuchó la perilla girar y la puerta abrirse, él volteó molestó a ver de quién se trataba.
-¿que haces aquí?..- la molestia en su voz se hizo notoria
Aquella chica de rubios cabellos cerraba la puerta, se encontró con la mirada poca amistosa de Arnold .
-solo quería saber como estabas...- dijo gentilmente
Él le dio la espalda, lo menos que queria es verla pero estaba allí, una vez mas la vida la traía de nuevo a su vida.
-¿Arnold... te encuentras bien?- sonaba avergonzada, triste y melancolíca, quizá ya era demasiado tarde.
-porfavor.. vete..- trato de querer sonar amable pero la rabia era mas fuerte..- no quiero ver a nadie-
El corazón de ella se estrujo, apesar de todo lo que había pasado, nunca la habia tratado de manera tan fría.
-¿Arnold... estas bien?..-
El aun no lo miraba
-Dime Helga..¿Acaso yo te traté de esta forma?.. ¿tan poco valgo para tener este trato?- le cuestionó
Ella bajo la mirada de vergüenza- ¡No Arnold!.. tu eres un ser maravilloso.. es solo que creo que no soy para ti- dijo apenada
-¡ESA NO ES TU DECISION.. ES LA MÍA... NO PRETENDAS SABER COMO ME SIENTO.. NO PRETENDAS DECIDIR QUE ES LO MEJOR PARA MÍ!- le gritó
Ella se sintio intimidada por la manera en como le estaba hablando. Arnold se acerco y la tomo de los hombros.
-¡PUEDE ACEPTAR MUCHAS COSAS DE TI HELGA.. PERO ESA CANCIÓN... PORQUE TUVISTE QUE BAILAR ESA CANCION CON ÉL.. DIME PORQUE..!- le exigió mientras la zamaqueaba
-¡Basta Arnold... me lastimas!- dijo mientras tomaba distancia de él
El la tomó del brazo y se dirigio a la puerta- Quiero que te vayas...- dijo mientras la sacaba de su habitación.
-Arnold... espera porfavor.. yo tengo algo que decir..- le suplico para que la escuchara
-No Helga.. ya no quiero escucharte... solo te quiero lejos de mí- dijo furioso
-porfavor...- dijo entre sollozos, esto hizo que Arnold se detuviera-.. solo escuchame lo que tengo que decirte.. y.. luego yo me iré- recalcó
El aparto la mirada, queria mantenerse firme ante sus sentimientos. Ella miro su rostro, lucia desencajado, molesto, apático y supo que era su culpa. Nunca fue buena hablando, nunca fue buena diciendo lo que sentía, ¿porque debería serlo ahora?.
Helga respiro hondo se acerco a él, estando frente a frente, tomó los lados del rostro de Arnold he hizo que la mirara.
-Nunca fui buena con lo que he sentido.. tampoco lo seré ahora.. pero lo que sí sé y tú también que hay cosas a simple vista que son la respuesta- dijo como un susurro
Arnold la miro fijamente y entonces encontro en su mirada la respuesta que estaba buscando.
-para mí.. solo fue un baile.. cuando estaba bailando con él.. solo fue eso un simple baile- arrugo el ceño tratando de hacerle entender que no significo nada-.. en cambio cuando baile contigo.. para mí.. para mí.. fue especial.. fue como si los dos estuviéramos solos en ese escenario.. bailando sin que nadie más nos viera.. ¿tu no lo sentiste asi?- le pregunto
Arnold tomo su mano y la beso. Era una respuesta afirmativa, la apretó con su cuerpo, se dieron un abrazo muy fuerte. Cerro los ojos, sentir la calidez de su cuerpo, el aroma de sus rubios cabellos, esa esencia que solo Helga G. Pataki tenía lo transportaba a otro lado. La aparto suavemente y la miró, no habia duda ella era hermosa para él.
Entonces la beso, con pasión, con urgencia, como si nunca la hubiera besado. Ella le correspondio con la misma intensidad, se seguian besando, fue tan intenso que ella termino contra la pared, esos jovencitos tenian tanto fuego adentro, que era dificil contenerse. Se apartaron por la falta de aire, Luego se miraron no sabiendo que debería pasar, se amaban y no habia duda, pero ¿Que deberia pasar ahora?.
La observo detenidamente, era la primera vez que la observaba con lujuria, con deseo. Ella se avergonzo de la forma en como la miraba, pero ella también lo observo de esa forma, ambos se miraron y entonces supieron lo que iba ha pasar.
"Ella tenía la respiración agitada, nos había besado tanto que me dolian los labios, verla así hacía que la deseará tanto... nos miramos por un largo rato.. ella me dijo que habian respuestas ha simple vista.. entonces lo supe"
Arnold acercó su mano temerosa y temblorosa hasta el tirante de su blusa, iba a retrocer pero ella lo miró como dandole permiso para que no se detuviera. El bajo el tirante, se perdio en el olor de cuello mientras ella cerraba los ojos y acariciaba su cabello.
Ambos muchachos dieron rienda suelta a sus bajos instintos en el cuarto de él, tenian suerte ya que en la casa de huespedes no habían muchas personas. Fue su primera experiencia para ambos, el fue cuidadoso con ella, le preguntaba ¿estas bien?,¿te duele?, fue tan dulce con ella apesar de no tener mucha experiencia trato de ser lo mas tierno posible, ella le entregó todo a él. Entonces se volvieron uno, al terminar ella se quedó dormida en los brazos de él y ella sonrió mientras miraba sus rubios cabellos. El sueño no se hizo esperar, se quedaron dormidos acurrucados y desnudos.
/Toc..Toc/ el sonido de la puerta se escuchó en aquella habitacion atrayendolos a la realidad.
Arnold estaba profundamente dormido y no respondio al llamado de su padre.
-¡Arnold... hijo...!- su papa le grito
El se levanto intempestivamente, se cubrió con la sabanas. Su corazón se detuvo ya que su papá se asomaba a la puerta.
-¡E..e..espera papa.. estoy desnudo!- le grito para que no entrerara
Luego se fijo que a su lado no estaba aquella damisela a la cual le habia entregado todo su amor.
-¿Porque estas durmiendo desnudo hijo?..-le cuestiono Miles
El se sonrojo y evito mirar a su papá- hahahaha..- se rio de manera nerviosa- hacia mucho calor...-
-ya veo... tu madre dice que bajes para cenar...-
Arnold fruncio el ceño-.. ¿Que hora es?..-
-son cerca de 9pm... hijo-
-ya veo- dijo muy pensativo
Cuando Miles salió de su habitación, dirigió su mirada hacía la pequeña ventana que estaba en su techo y entonces llegó a la conclusion que su amada se habia ido, pero luego la pregunta surgia, ¿porque?.
-¡Basta Arnoldo!... - lo empujó abruptamente- Ayer no paso nada..- evito mirarlo
Arnold estaba ofuscado, despues de haber tenido intimidad con ella las cosas seguían igual pero lo que mas le enervo la sangre fue el hecho que habia tratado de hablarle y ella lo ignoraba.
-¡Demonios Helga... ¿que te pasa?.. ¿pense que tu y yo.. eramos..?- quiso seguir hablando pero fue interrumpido
-solo fue sexo..- fue cruel y fria- la gente lo suele tener... no significa que haya un vinculo o algo- sono despreocupada e indolente
Arnold miraba con horror a la chica que amaba, la noche anterior habia sido unica, hermosa y especial pero ¿que demonios pasaba?.
-pe..pero. fue tu..- decidio no seguir ya que era un caballero y no queria ofenderla- las personas tienen intimidad cuando se aman.. esa los hace uno solo.. eso me hace tuyo.. - dijo timidamente- eso te hace mía- aclaró
-¿tuya?... porfavor Arnoldo!... en que siglo vives- dijo con sarcasmo- solo fue sexo, que haya sido mi primera vez no significa que yo sea tu novia o algo tuyo-
-¡¿Que demonios dices.. Acaso tu..?!- dijo sin poder creerlo
-Para mi no significo nada- casi lo deletreo con suma frialdad- solo me metí a tu cama porque sentia lastima por ti...-
/plap/
Fue lo unico que se escucho en ese momento, aquel chico de ojos verdes se le habia acabado la paciencia y la caballerosidad pero lo que no podía permitir es que la chica que amaba hablara de esa forma. Helga aun tenia la cabeza de lado y estaba en schock por la manera en que habia reaccionado Arnold.
-No se que es lo que pretendes, pero ya me estoy cansando de tus estupideces, no te voy a permitir que faltes al respeto a lo que paso entre nosotros, para mi fue hermoso- su voz se quebro y el corazón de Helga se detuvo- sé que no eres como otras personas que solo buscan placer y no amor, lo que paso entre nosotros fue amor pero tu no lo ves, Te sigues comportando de la misma forma estúpida que haces mas de 5 años-
Ella bajo la mirada, no había duda habia hablado demás y lo que era peor había herido a la persona que amaba por sus miedos y sus inseguridades.
- te conozco lo suficiente para decirte esto y si fuera cierto lo que dices, no debiste haberme buscado y meterte a mi cuarto... ¡NO SOY UN MALDITO JUGUETE!- le grito
Arnold estaba con la respiracion agitada, tenia la mirada perdida llena de ira, tenia que irse porque sino haría una tonteria. Dijo esto ultimo y se dirigio a la salida.
-perdóname por haberte pegado- dijo esto mientras giraba la perilla y salia de aquel salón
Cuando Helga estuvo sola sus piernas le fallaron y cayo de rodillas al piso, abrazaba sus libros y sus lagrimas porfin se hicieron presentes.
Las horas pasaban ya estaban en la ultima clase, eran exactamente 3:15pm casi era la hora se salida. Helga durante toda la clase se sento adelante ya que no queria ver a Arnold, pero los sucesos de la noche anterior la tenian muy cansada y se sentia algo adolorida.
-¡SEÑORITA PATAKI... DESPIERTE!- llamo la atención el profesor
Helga estaba tan cansada que se habia quedado dormida en plena clase.
-¿eh?... ¿si?- dijo somnolienta
-este es un salon de clases señorita, me esta faltando al respeto con su comportamiento- dijo de manera intimidante
-lo lamento- dijo mientras se rascaba el ojo.
El timbre sono, ella salió raudamente mientras que Arnold estaba furioso y no queria hablar con nadie. Gerald lo noto y prefirió no acercarse.
Habian tantas cosas en la cabeza de aquella joven pero luego la pregunta de esta situacion surgía ¿porque ella no aceptaba sus sentimientos?.
Helga decidio caminar hasta su casa, queria meditar sobre todo lo que habia pasado, su primera vez, lo que había pasado con Arnold y entonces dejando a lado sus sentimientos su razon se hizo presente.
-¡demonios... como se me pudo pasar!- se regaño asi misma antes de girar la perilla para entrar a su casa- no me protegi... ¿Ahora que hago?- dijo muy preocupada
Giro la perilla, entro con esa sensacion nueva en su pecho y esa tristeza en su corazon de haber dicho todas esas estupideces al amor de su vida.
-¡HERMANITA BEBE!- aquella voz conocida la atrajo a la realidad.
Olga aquella chica perfecta había llegado de Francia para pasar unos dias con su familia.
-¡Ohh hermanita bebe te extrañe tanto!- dijo mientras la abrazaba escandalosamente.
-Hola olga...- dijo mientras la apartaba
Ella la miró atentamente, observó cada detalle y entonces vio en la mirada de su querida hermana mucha preocupacion de desamor.
-¿estas bien Hermanita bebe?- dijo con el ceño fruncido
Helga respiro hondo y trato de verse bien.
-claro..- dijo tristemente
Olga notó lo que le pasaba pero necesitaba mas señales, llegar a su hermanita no era nada fácil. Se dirigieron a la sala donde estaban sus papas, disfrutaron de una agradable tarde comiendo un delicioso pastel de chocolate y un rico de té chino que Olga habia traído de aquel pais oriental. Ella notó que Helga luchaba por mantenerse despierta y que se sobaba disimuladamente sus piernas muy cerca de su abdomen.
Paralelamente Arnold se encontraba en su habitacion sumamente dolido por las palabras de su amada.
Solo me metí a tu cama porque te tenía lastima
Solo fue sexo
Aquellas palabras resonaban en su mente una y otra vez.
/Toc.. Toc/ los sonidos de la puerta hizo que se irritara mas
-hijo.. ¿Te pasa algo?- dijo Miles mientras se asomaba
Arnold no volteó a verlo- quiero estar solo..- dijo de manera escueta
-hijo, no es bueno que estes solo, yo soy tu padre y quiero ayudarte- dijo con un tono de preocupacion y tristeza ya que habia notado el extraño comportamiento de su amado hijo.
-porfavor dejame solo- insistió en su privacidad
-hijo-
-¡VETE PAPÁ.. NO TE NECESITO PARA RESOLVER MIS PROBLEMAS.. ME DEJASTE SOLO DURANTE 10 AÑOS.. PUEDO RESOLVERLOS SOLO!- dijo muy molesto
El corazon de Arnold se estrujo al ver los ojos de su padre y la culpa comenzo a hacerse presente.
-lo siento hijo- su tono era triste y melancólico
Arnold noto lo que habia dicho, llevo sus manos a su cabeza en señal de frustracion.
-¡maldita sea!- se grito a si mismo.
La platica se torno larga y tendida. Olga tenia tantas cosas que decir, sus papas escuchaban orgullosos los logros de su hija pero sin restarle importancia a lo que estaba haciendo su hija menor. Luego de terminar Helga se dirigio a su cuarto, estaba cansada y sobre todo adolorida por lo que había pasado.
-¿Que hago?..- dijo mientras abrazaba su almohada
-¿puedo pasar?- dijo Olga desde la puerta
-ya estas adentro..- dijo sin importancia
Olga se sento al costado de su hermana.
-Helga tenemos que hablar- su tono era serio
-¡¿Mas?!..- dijo con horror ya que la conversacion con sus padres se habia tornado muy larga-...Olga estoy muy cansada.. solo quiero dormir- dijo esto y apego su cara a su almohada
-¿Cuando fue que lo hiciste?-
Helga se asustó al escucharla-¿De que hablas?... - dijo tratando de ser ignorante en el tema.
Olga suspiro-Helga, eres mi hermana y te amo. No puedes ocultarme lo que ha Helga yo siempre quise hablar con muestra madre sobre estos temas pero..- apreto los puños-.. pero yo estaba tan preocupada por ser perfecta que cometí muchos errores- dijo tristemente
Helga se sentó y estaba escuchando atentamente cada palabra de su hermana-Olga.. ¿Acaso tu...?- dijo sin poder creer lo que escuchaba
-Si Helga, yo deje de ser virgen hace mucho- suspiro- yo solo queria ser perfecta, no queria decepcionar a mis papas con esos temas por eso nunca hable con nuestra madre sobre sexo,.. pensé que si le diría sobre ese tipo de cosas ya no sería la hija perfecta a la que estaba aconstumbrada- dijo tristemente
-¿Cuantos años tenias?-
-tenía tu edad, él era el chico más popular de la escuela, apesar de que no me gustaba su personalidad, ni muchas cosas decidí ser su novia porque yo era popular y él también, estabamos en igual de condiciones, yo me decia que si mis papas se enteraran que estoy saliendo con alguien tendría que ser perfecto como yo.. pero fue un error del cual me arrepiento- dijo con amargura
-¿que paso?- dijo con cierta curiosidad y miedo por la respuesta de ella
-teniamos 3 mese de novios, yo estaba experimentando nuevas sensaciones en mi cuerpo me informe de libros, Internet. No me atreví de hablar de esto con mis amigas, ni nuestra madre ya que pensé que pensarian mal de mí. Un dia me pidio que fuera a su casa, me dijo que estariamos solos, yo sabia que estaba mal ir. Todo estaba bien nos empezamos a besar, me deje llevar. Cuando pasó me senti tan extraña, me sentí diferente pero mi mundo se vino abajo cuando vi su rostro de él, estaba tan frío como lo que si habia pasado entre nosotros fue algo sin importancia. Yo pensé... que era su primera vez.. pero me dijo que no lo era.. me sentí tan sucia sabes porque Helga, no fue por el hecho que yo no haya sido su primera vez. Sino fue por el hecho que para ambos no significo nada. Yo lo hice por curiosidad, nunca nadie me dijo que debia hacerlo por amor y no por placer. Lo hice porque queria experimentar, saber que se sentía y lo que es peor, él buscaba eso de mí. Me dejo a los pocos dias de haber tenido sexo conmigo- algunas lagrimas salieron
Helga sintio un nudo en el corazón- Lo lamento Olga... no sabía de tu dolor-
- si yo hubiera hablado con alguien, si yo le hubiera dicho a alguien antes de hacerlo quizá no tendria tanto temor al entregar mi amor- suspiro tristemente
-¿porque me dices todo esto?-
Olga poso su mano sobre el hombro de Helga-porque no quiero que te pase lo mismo, he tenido malas experiencias al encontrar pareja, la mayoría no quiere compromisos, ni nada formal pero yo aun espero que llegue aquella persona que me amé tal como soy. Dime algo Helga ¿hace cuanto acabas te tener intimidad, te protegiste?- preguntó preocupada
-bueno... yo.. fue ayer.. no me protegi- cerro los ojos esperando el grito de horror de su hermana pero cuando los abrio se encontro con una sonrisa comprensiva de su parte
- sabes los riesgos que hay de no tener proteccion en este tipo de casos, tu novio y tu deben cuidarse si van ha tener una vida sexual activa-
Helga se acurruco entre sus sabanas- yo no tengo novio...-
Olga al ver la expresión de hermana entonces se dio cuenta que ella amaba a esa persona, la conocia perfectamente, pero necesitaba saber mas para poder ayudarla.
-Helga dime una cosa ¿lo hiciste por amor?- busco su mirada pero ella la evadio- Si amas a esa persona no deberias tener miedo de tus sentimientos-
- Olga tu no entiendes... yo no puedo estar con esa persona..-
-porque no me cuentas tu historia, confía en mi-
Helga suspiró se armo de valor y decidió contarle todo desde lo que paso con Alex hasta las cosas horribles que le dijo a Arnold.
/Toc..Toc/
-Ya dije que no quiero ver a nadie- dijo Arnold muy molesto
-tranquilo hombre pequeño..- dijo con su tipica voz jocosa Philp
-Hola abuelo..- dijo sin verlo
- solo te traje la cena- entro con una bandeja- todos estamos muy preocupados por ti- dejo la bandeja en la mesa y se dirigio a sentarse al lado de su nieto- cuentale todo al viejo Philp..- dijo con su raposa y pintorezca voz
-abuelo yo..- lo miró con los ojos vidriosos a punto de llorar
-vamos hombre pequeño, desahogate con este viejo que te ha visto a crecer..-
Escuchar esto ultimo hizo que Arnold rompiera en llanto y se aferrara al torso de su abuelo, seguía siendo un niño despues de todo. Philp le daba palmadas en la espalda a su querido nieto tratando de poder consolar su acongojado corazón.
-entonces eso paso..- dijo Olga al escuchar como terminaba aquel relato de su hermana- ¿porque tienes miedo?..- le cuestiono
-miedo yo..¡ha!.. Helga G. Pataki no le tiene miedo a nadie..- dijo con su singular impetu
-Helga.. ¿porque no le das una oportunidad a Arnold, es evidente que el esta enamorado de ti.. ¿aque le temes?.. -
Ella suspiro tristemente- es mi orgullo creo.. yo me sentí muy herida por él... pero eramos niños y quizá por eso.. quizá le tengo un poco de rencor- cuando dijo esto ultimo sintio que un gran peso desaparecia
-deberías hablar con él..- le sugirió
-no sé si él aun quiere hablar conmigo- dijo tristemente
- promete que hablaras con él-
Helga miro los profundos ojos azules de su hermana- te lo prometo-
Ambas hermanas se tomaron de la mano y supieron que nunca habian sido mas cercana como nunca lo habian sido.
/Toc...Toc/
-Adelante-
Arnold entraba muy avergonzado al estudio de su papa.
-tienes un minuto- dijo muy temoroso
-claro-
-lamento lo de hace rato.. solo.. he tenido un mal día- dijo mientras se sobaba el brazo izquierdo
Miles sonrió para que su hijo confiara.
-¿quieres hablar?-
Arnold termino de entrar y cerro la puerta. Miles tuvo un mea culpa con su hijo, le pidio perdon por haberse ido durante tanto tiempo. Él se abrió con su papa y Miles supo que consejos darle a su amado hijo.
.
Los rayos de mañana entraban por la ventana de Helga, ahora había amanecido mejor que nunca pero habia algo que tenia que hacer.
-Hermanita bebe ¿estas listas?- dijo Olga detrás de la puerta
-dame 30 minutos y vamos-
Helga y Olga habian quedado en tener un dia de hermanas pero lo mas importante es que habian quedado ir al ginecólogo para tomar un método de prevencion adecuado ya que no se había cuidado, apesar que se miraba mal decidieron que seria un secreto entre ambas.
Cuando llegaron al consultorio del profesional el cual era muy amigo de Olga, le explicó sobre los diferentes metodos de prevencion a mas profundidad de lo que haya escuchado en la escuela, sobre las ETS y los embarazos no deseados. Esto ultimo aterrorizo a Helga pero el doctor luego de darle un revision le recomendo una pastilla para que evitara los embarazados luego de haber tenido intimidad. Helga se sintió más tranquila, por cada idea que le venía a la cabeza sobre ser madre apretaba la mano de su hermana y esta la consolaba para que ella sintiera que no estaba sola. Luego decidieron ir al centro comercial, fueron a muchas tiendas donde Olga le compro mucha ropa y zapatos. Ella obligó a su hermana que su pusiera algo muy femenino pero sin perder su estilo propio.
-Helga esperame.. ire a los servicios..- dijo Olga
-claro.. te espero aquí..-
Ahora ella podia respirar más tranquila, ya estaba protegida por cualquier contrariedad sobre algun embarazo y ahora su querida hermana (aunque le costaba admitirlo) se habia convertido en una segunda madre para ella y pase lo que pase ella sabría que tendria a alguien en quien confiar.
Helga no se habia dado cuenta que estaba al frente de un restaurante muy elegante con estilo europeo, se quedo mirando a través de esa gran ventana, los arreglos muy elegantes y finos, las mesas con aquellos manteles de sedas, los arreglos florales de orquideas y rosas, cerro los ojos y un recuerdo muy bello rondo su mente.
Tu eres cecil?...
Su extraño encuentro en el restaurante chez paris se hacía presente, su mirada se torno melancólica al recordarlo, ahora ese lugar no era más que escombros ya que había sido demolido por construir un pintorezco café, ahora la decoración de aquel lugar especial solo existia en sus memorias. La nostalgia inundo su corazon, bajo la mirada con esa sensacion de vacio en el pecho. No habia duda estaba enamorada solo tenia miedo, miedo a ser rechazada una vez mas por la misma persona.
Helga estaba perdida en sus tristes sentimientos apreto los puños, las palabras que tenía clavadas en el alma quisieron salir-siempre tendremos...-
-¡Nuestro chez paris!-
Ella levanto su triste pero sorprendida mirada ya que esa voz la conocia perfectamente, dirigió su mirada hacía donde provenía aquella apacible voz y se encontro con un triste Arnold el cual estaba cargando unas bolsas de compras.
-Arnold..- fue lo unico que pudo decir
Él se aproximo hacia ella un poco avergonzado.
-Helga...- hubo una incomoda pausa- lamento lo de ayer.. yo no debí.. darte esa cachetada..- dijo sin verla a los ojos
-No te disculpes.. yo.. - se froto el brazo derecho-.. yo me lo merecia- esto ultimo sorprendio a Arnold-.. no debi decir tantas estupideces.. la que debería disculparse soy yo..- señalo con una timida seguridad
Ambos jovencitos se quedaron mirandose, trataban de descifrar lo que pensaba el uno del otro, Helga nunca antes habia visto a Arnold tan atractivo y él nunca la habia visto tan tierna. Olga quien miraba toda esa escena desde lejos supo lo que debia hacer.
-Helga.. yo.. yo..- respiro hondo para armarse de valor-.. te parece si te invito a cenar..-
El corazon de ella se acelero.
-Arnold.. yo..- en ese momento su celular vibro por un mensaje.
Hermanita bebé, ire primero a la casa. No te demores y portate bien. Debes abrir tu corazón y ser feliz.
Siempre te apoyare.
Cuando termino de leerlo supo que era una señal y lo unico que vino a su mente fue:
Olga...- pensó con una gran sonrisa
Continuara...
