Una relación Extraña
Después de leer aquel mensaje, Helga medito por un momento sobre lo que había hablado con su hermana la noche anterior.
-Helga... ¿estas bien?- pregunto Arnold extrañado ya que ella estaba ida
-Si.. solo que.. bueno.. Nada- alzó la mirada y le sonrió como hace mucho no lo hacia.
El corazón de Arnold empezó a latir con mas fuerza, con cada expresion de ella. Estaba tan nervioso como nunca había estado. Mientras tanto Helga trataba de ocultar su sonrojo de tenerlo tan cerca bajando la mirada disimuladamente.
-cabezón te parece si vamos lejos de aquí.. a mi... no me gusta tanto el ruido- dijo timidamente ya que no quería sonar como alguien que tendría una doble intención.
-Claro.. te parece si vamos a comer un mantecado.. donde siempre..- le propuso
-claro..- dijo de manera escueta
-vamos en mi auto-
Ella se adelantó, el la siguió. Los pasos de Helga eran raudos, ha él le costaba seguirla. Cuando llego al nivel de ella pudo notar el nerviosismo en su rostro, la vio tan tierna y bella, Él tenía unas ganas enormes de tomarle la mano pero no quería apresurar las cosas, aunque porqué actuar así si ya había pasado a un nivel mas alto en una relación.
Cuando llegaron al estacionamiento, Arnold abrió la puerta del copiloto y por un breve momento sus manos se rozaron y se miraron de manera profunda. La sensacion de ese roce fue diferente, las mismas manos que se habían tocado hasta lo mas íntimo hizo que los jovenes se pusieran tan nerviosos que Helga se chocó la cabeza cuando entró al auto y Arnold se tropezó.
Arnold guardo sus compras en la parte detrás de su auto, cuando cerró la puerta pudo ver a su bella futura novia estaba sentada de copiloto, tuvo esa sensacion de alivio y pensó que todo lo que había pasado había pasado, había valido la pena. Se le quedo mirando por un breve momento y algunos recuerdos se asomaron a su mente.
Te amo Arnold
Aquella voz jadeante de su amada en su noche de pasion hizo que se avergonzara.
- deja de pensar en eso...- dijo en voz baja como regaño
Salieron del estacionamiento, el viaje era callado, Helga estaba mirando a traves de la ventana tratando de pensar que deberia hacer.
-Arnold.. no tengo ganas de ir a comer mantecado.. puedes estacionarte en algun lugar..- sugirió
-Claro... -
Arnold pudo ver un estacionamiento de la biblioteca central donde casi no habian autos, eran cerca de las 9pm se escuchaba muy poca concurrencia de personas en ese lugar. Cuando termino de estacionar el carro, hubo un incomodo silencio. Ambos no tenian el valor de mirarse, pero él volteó a verla, lucía abstraida de la situación como si le molestará la sola idea de hablar de lo que pasaba entre ambos.
-Arnold.. yo quería..-
-No tienes que decir nada si no lo deseas, no quiero presionarte, ni que te sientas obligada a corresponderme ahora.. yo puedo esperarte.. ademas..-
-¡escuchame!..- alzo la voz de manera mesurada ya que no quería sonar como alguien que perdía el control-.. estuve pensando mucho en lo que paso, yo.. yo..- le costaba decirlo-.. alguien muy importante me dijo que cuando dos personas tienen intimidad... lo haces por placer o por amor... sabes me estuve preguntando si lo que paso entre nosotros fue amor o solo.. fue el momento..- la expresion de ella era seria y pensativa con ese clásico ceño fruncido-.. Arnold.. escucha yo...- por una extraña razon le costaba decirlo.
-Helga, tu sabes lo que siento por ti..- la tomo de la mano e hizo que lo mirará- no necesitas saber mas.. te conozco, sé que te cuesta hablar de tus sentimientos y por eso yo.. yo quiero esperarte..- su era suave y gentil.
Helga bajo la mirada, parecía meditar cada palabra dichas por Arnold.
-No me arrepiento de lo que paso entre nosotros- parecía decidida pero con dudas en su cabeza-.. pero no me gustaría volver hacerlo... No quiero que pienses que no me gusto- comenzo a jugar con sus manos cosa que le pareció adorable a él- Sino.. es que.. bueno yo.. fue una experiencia nueva para mí y fui muy imprudente por no cuidarme...-
Arnold se puso serio, ahora que lo pensaba Helga tenía razón no se cuidaron.
Ella vio la expresión de él entonces supo lo que pasaba por su cabeza- Tranquilo cabezon, ya tome algo para no quedar embarazada- le dio un leve puñete en el hombro.
Ambos se quedaron mirando, poco a poco sus sonrisas desaparecieron y comenzaron a cortar la distancia, los ojos verdes de el palpitaban de amor y los de ella se mostraban dudosos.
-Llévame a casa..- dijo con una tenue sonrisa en el rostro miemtras desviaba su mirada hacia la ventana
Durante mucho tiempo él ignoró los sentimientos de ella, al principio parecían invisibles, luego se dio cuenta de lo que ella sentía, pero aún asi lo dejo pasar. Cuando ella se fue dejó un gran vacio que fue difícil de descifrar para él pero llegó a una conclusión que estaba enamorado de Helga G. Pataki, que despues de sus abuelos ella era la que siempre estuvo dispuesta ha estar con él en toda tipo de circunstancias.
Las miradas dicen muchas cosas, el observarla allí, solo le daba una clara idea de lo que pasaba en su mente. Ella ahora muy diferente a como la conocía, pero conservaba esa escencia unica que poseía, que le gustaba la lluvia, leer, correr, que le gustaba las poleras anchas y sus zapatillas converse, que en su mente pueden haber cientos de ideas cuando se abstrae de la realidad, que disfrutaba el arte contemporáneo, que le gusta bailar, que puede ser ruda pero a la vez muy delicada y sobre todo que podían haber pasado muchas cosas entre ellos pero eso no significaba que iban a estar juntos.
Arnold era un chico muy tradicionalista, siempre haría lo correcto, si Bob Pataki le dijera que se casara con ella por la razón que ahora el atesoraba, lo haría sin dudarlo.
El silencio era algo a lo que estaban aconstumbrado en aquellos días donde él era invisible para ella pero ahora era tan incómodo casi insoportable para ambos.
-¿No, vamos a irnos?- insistió de manera gentil
-cla..claro- dijo con cierta tristeza
.
El día empezaba, las hojas rojizas caían dando de fe de que el indolente otoño quitaba la belleza de los árboles.
Arnold se levantaba muy animado, apesar de todo lo que pudo pensar el día de ayer no le importaba, él solo quería estar con ella, quería hacerla su novia pero no iba ser nada fácil por la libertad que ella amaba.
A:Hola Gerald
G:¿Arnie?.. ¿Que paso viejo porque tan temprano?
A: Necesito un favor...
-¿Quiza.. deberia darle una oportunidad a Arnold?- dijo mientras miraba al suelo
Helga había decidido caminar hasta la escuela, estaba algo lejos pero quería despejar su mente, respiro hondo,miro al cielo. era una mañana algo fría y el cielo no estaba despejado y por un momento comparo a su mente con aquel firmamento.
-¡Helga!..-
Aquella complaciente voz, la atrajo a la realidad.
-¡Arnold..!- detuvo su andar
Ella estaba tan distraida que ya estaba a la afueras de la escuela.Él se acercó a zancadas ocultando algo en su espalda.
-traje esto para ti..- le dijo muy feliz.
Arnold le había dicho a Gerald que le comprará un ramo de flores para helga.
Ella trato de sonreir ya que las flores no le gustaban- Gracias Arnoldo..-
Los gestos de ella no pasaron desapercibidos para él.
-¿Que pasa...Acaso no te gustan?- había tristeza en su voz.
-Hay muchas cosas que aun desconoces Arnoldo pero.. ya las descubrirás..- dijo con una ironica sonrisa
Él se sonrojo- eso espero..-
Mucho se puede expresar sin decir una sola palabra, esto último era suficiente para él, era lo que quería escuchar de su parte, una pequeña luz de esperanza para estar con ella.
Las clases trascurrieron álgebra, química, fisica e Historia. Helga estaba guardando sus cosas en su casillero antes de irse a su casa.
-¿Estas lista..?- dijo Arnold apareciendo por detras
-si...- afirmó y cerro la puerta.
Ambos se dirigieron a la salida principal, iban en una amena platica, ellos disfrutaban conversar, tenían tantos temas de conversacion aunque estuvieran separados por unos pocos centímetros ellos se sentían mas juntos que nunca.
Ella había aprendido tanto de su propia soledad, había aprendido amarla y hacerse una con ella, pero ahora estaba al lado de aquel chico con cabeza de balon que amenazaba con arrebatarle eso que amaba y disfrutaba, pero la decision ya estaba tomada ella le daría una oportunidad porque se la había ganado.
-¡Ten cuidado imbecil..!- dijo ella muy molesta al sentir que habían chocado su hombro
Dirigió su mirada evidentemente molesta hacia aquella persona responsable de aquella molestia pero su corazon se detuvo al ver la espalda de la persona que conocía perfectamente.
La tristeza era palpable para Arnold, ella había perdido a su mejor amigo, ella tuvo que elegir, ella lo eligió a él y haría todo lo posible para que ella no se arrepintiera de su decisión.
-Helga...- dijo con un tono amable.
Ella volteó a verlo y le sonrió.
Fue una cita muy sencilla pero hermosa. Comieron el mantecado en el lugar de siempre recordando lindos detalles de su infancia, llegaron al cine para disfrutar de una película de terror, los besos no faltaron, él amaba ese sabor de sus labios, no había sabor tan dulce que se le compare, ella amaba abrazarlo y sentir su corazón emocionado, ese retumbar para ella era una melodía de amor, no necesitaba que él dijera nada, solo escuchar el latir de su corazón era suficiente.
Helga era una chica de detalles sencillos, todo su proceso de aprender a valorar los lazos invisibles la convirtieron de esa forma. Luego del cine de dirigieron al parque aunque solo las luces lo iluminaban no importaba, ver el perfil de ella con una tenue sonrisa de lado podía saber que ella disfrutaba esa sencilla cita, se quedo contemplandala por un momento, ella cerraba los ojos disfrutando que el viento acaricie su cara y con cierta timidez paso su brazo por detras de ella. Ella se enderezo estaba un poco nerviosa pero la calidez del cuerpo de ella la hacía sentir tambien, él la apego mas a su cuerpo y sus corazones latieron al mismo tiempo.
Asi pasaron las semanas entre citas formales y no citas. Se conocían cada vez más, apesar de que ella pensaba que no podía conocer mas de Arnold se equivocó había tantas cosas que aun desconocía, cosas que le gustaban y actitudes que le incomodaban esto ultimo era un disfrute para ella ya que lo molestaba bastante, él tambien aprendió mucho de ella, si bien ella era muy elocuente tambien amaba el silencio, había dias donde no paraba de hablar pero él disfrutaba mucho el tono de su voz y los temas de conversación, amaba escucharla hablar antes había un frio silencio ahora el tono de voz alegraba sus conversaciones.
Él amaba verla sonreir pero no cualquier sonrisa, esa tenue sonrisa en su rostros, esa que se dibujaba despues de su sarcasmo e irónicas respuestas, amaba tomarle fotos sin que ella se diera cuenta, amaba escucharla hablar de amor y sobre todo amaba su besos y tenerla cerca pero los ultimos días la tristeza de ella era una marca en su rostro pero lo peor era que ella no tenía intenciones de contarle nada.
-¡Basta Arnoldo... No me pasa nada... deja de asfixiarme..!- le grito y se fue molesta.
Había insistido bastante apesar que sabía que ella odiaba el hecho que la acorralaran para que confiese, él tenía que intentarlo así que acudió a la unica persona que conocía la respuesta.
/toc..toc../
-¡Adelante!-
-Hija.. abajo te busca tu amigo Arnold...-
-¿Arnold?- dijo con un leve ceño fruncido- dile que ya bajo..- dejo el libro que tenía en sus manos
Phoebe salió rapidamente de su cuarto, estaba algo extrañada por la sorpresiva visita de mejor amigo de su novio.
-Hola Arnold...-
-Hola Phoebe... ¿tienes un minuto?-
-claro sientate-
Ambos tomaron asiento, Phoebe notó el extraño pero evidente comportamiento de Arnold.
-Phoebe.. ¿como estas?- dijo tratando de iniciar una conversacion
-Arnold, porque no me dices lo que te pasa-
Él respiro hondo para darse valor- Phoebe, ¿Helga te ha dicho algo?- dijo muy preocupado
-¿Algo?, ¿porque no eres mas específico?- dijo mientras cruzaba sua brazos.
-Bueno.. es que.. los ultimos dias la he visto muy triste.. pero- apretó los puños en señal de frustracion-.. pero no quiere decirme que le pasa- sonaba frustrado
-ya veo...- su cara se tornó triste
-¿tu sabes que le pasa?- dijo preocupado
-a mi tampoco me ha dicho nada pero intuyo que tiene que ver con Alex- dijo con sinceridad
-¿Alex?-
- Arnold desde que tú y ella han estado juntos, su relacion entre ellos no ha sido la misma. Ellos eran muy unidos incluso mas que la relacion que tengo con ella.. Helga pude ser que no te lo haya dicho pero lo extraña mucho, ella estaba muy enamorada de él pero luego paso lo de ustedes.. creo que lo demás es un tema conocido- finalizó con una preocupación palpable para Arnold.
-no me molesta que sigan siendo amigos- aclaro
-es tan facil decirlo Arnold... Alex tiene mas problemas de lo que crees, él estaba muy unido a Helga. Arnold no todos somos como tú-
-¿como yo?- dijo sin entender
-no todos podemos asimilar de una manera positiva las cosas, las personas aveces solo queremos estar solas-
-nadie quiere estar solo- recalco
-Te equivocas en eso Arnold..-
Despues de unos minutos, Arnold se retiró. No había nada mas que decir, él ya sabia que tenía que hacer. Amaba a Helga e iba hacer todo lo posible para hacerla feliz, condujo su auto hacia donde vivía aquella persona que ella extrañaba tanto.
Cuando llego se quedo asombrado de la lujosa casa que estaba en frente de él, no fue dificil convencer a Phoebe para que le proporcionara la direccion y después de meditarlo por un instante decidió ir a hablar con él.
En ese momento vio salir a Alex, se quedó sorprendido del semblante que tenía.
-¡Alex!- le llamó y se acercó
Él lo miro con cierta intriga.
-¿Que paso?- dijo con el ceño fruncido
-¿podemos hablar?-
-¿Hablar?..- dijo aún sin entender e incomodidad en su voz
-solo es un momento- insistió
Cuando Arnold se acercó lo suficiente pudo ver lo desmejorado que estaba, sus ojeras, no se había afeitado y esa sonrisa hermosa ya no estaba en lugar estaba ese semblante triste y lleno de secretos.
-Si es por Geraldine ya no tengo nada que ver con ella así que no tengo nada mas que decir...- acomodó su guitarra que estaba en su espalda dispuesto a irse
-¿porque Alex?- el se detuvo-¿porque ya no son amigos?- dijo muy preocupado
-creo que te habia dicho que si ella sentía algo por ti yo me haría a un lado...- le dijo sin verlo
-pero.. ¿porque dejaron de ser amigos?.. Alex.. Ella.. ella te ex...-
-ya no tengo nada que ver con ella..- lo interrumpió con frialdad- No vuelvas...-sentenció-.. me incómoda hablar de este tema- finalizó y subio a su auto
Arnold se quedó contemplando como se iba, apretó los puños en señal de frustración, quiza era la primera vez que alguien se rehusaba a recibir su ayuda. La indiferencia proyectada por Alex era algo a lo que no estaba preparado, desde su infancia siempre estaba dispuesto ha ayudar a quien lo necesite pero era la primera que alguien no quería ni escucharlo. Miro al cielo con la esperanza de que todo mejoraría.
.
Era una mañana muy fría, cubierta con cierta neblina e inundada por el silencio de una ciudad aun durmiente. Helga había citado a Arnold para correr. Habian pasado unos dias desde su fallida conversación con Alex. Las cosas seguían igual, Helga era orgullosa apesar que podía extrañar mucho a su exmejor amigo sentía que era un caso perdido hablar con él.
-¿chocolate?- le ofreció
-gracias cabezón..- lo recibió y bebió
Después de haber corrido por casi una hora, decidieron tomar un descanso en una de las bancas del parque. Arnold era precavido, siempre se tomaba la molestia cada vez que salían a correr en llevar un termo con alguna bebida para después de terminar su rutina.
-¿Que paso cabeza de balón?-
Él bajo la mirada, se sentía culpable por ocultarle cosas.
-Helga.. yo..- apretó el envase de su bebida y ella lo miro sin entender del porque de su comportamiento- yo fui ha ver a alex-
-¡¿que?!- dijo con el ceño fruncido
-Helga yo.. yo solo quería saber alguna cosas.. además..- quiso seguir hablando pero fue interrumpido
-No intervengas Arnold- dijo con suma frialdad
-Helga.. yo solo...-apretó los puños- yo solo quiero hacerte feliz-
-Arnold..- se levanto de su sitio- no te metes en mis asuntos... lo que tenga con Alex no es asunto tuyo..- le dio la espalda
-espera Helga..- la tomo suavemente del brazo- sé que él es importante para ti solo quería ayudar..- recalcó
- Arnold.. ya no hay nada que arreglar..- bajo la mirada.- Alex y yo ya no somos amigos...-
Se le hizo un nudo en la garganta a Arnold al escucharla que se le quebraba la voz.
-lo lamento..-
-nos vemos luego Arnoldo.. recordé que tengo algo que hacer- dijo esto dispuesta a irse pero Arnold la detuvo.
La tomo sutilmente de la mano, pudo notar que aun estaba cabizbaja.
-¿porque eres asi?... dime lo que hay en tu corazón Helga..- dijo dulcemente mientras la acercaba a au cuerpo.
Helga se dejo atrapar entre los brazos de su amado Arnold, podía sentirse tan protegida, amada; pudo sentir su corazón latir, un latido tranquilo y sereno tal como era él. Por un momento se perdió en el palpitar de su corazon y muy temerosa correspondió a su calido abrazo. Ella era orgullosa y lo menos que quería era parecer débil delante de él pero de verdad estaba sufriendo.
-solo dime... yo te entenderé.. ¿sabes porque?- la tomo del mentón para que lo mirará- porque eres la persona mas especial que he conocido y solo quiero volver a ver esa sonrisa sarcástica en tu bello rostro y tu gran energia.. solo quiero que seas la misma- le sonrio
Los ojos de ella eran las ventanas hacia su alma, estaban vidriosos y palpitantes, su respiracion era lenta como si su corazón se apagará producto de la tristeza de perder a una persona importante.
El rostro de Arnold era tan cálido. Él siempre demostró tener una madurez y bondad que nadie tenía. Helga podía palpar toda esa bondad propia de él, podía sentir su inmeso amor.
Ella puso su cabeza en el pecho de él y se aferró a su torso.
-yo.. yo.. yo solo quería que él no sufriera..- se le quebró la voz y Arnold la abrazo mas fuerte- yo solo quería.. que siguieramos siendo amigos... yo nunca he tenido un lazo mas fuerte como él que tuve con él.. pero.. pero él no quiso..yo le dije lo que sentía.. y por un momento pensé que lo entendería pero.. pero no fue así- las lagrimas salían sincesar, Arnold nunca la había visto tan triste- él se fue.. se fue sin decirme nada... ahora ya no existo para él y me duele.. ¡Maldición me duele demasiado!- se regaño a si misma
Arnold beso su frente y le daba palmaditas en la espalda para que se tranquilizara- él entenderá... solo dale tiempo..- le susurro
Ella dirigió su mirada encontrándose con la de él, se fueron acercando hasta darse un tierno beso mientras Arnold la abrazaba con mas fuerza.
.
A la mañana del dia siguiente, Helga ya había tomado una decisión. Apesar que sabía que era difícil lo intentaría, intentaría una vez mas arreglar las cosas con Alex. Para ella la amistad que tenía con él no tenía precio, ni comparación y lucharía por retomarla.
Todo este tiempo había sido sumamente incómodo para ella, la indiferencia de él le dolia mucho. Ya no habían hermosas sonrisas, ni comentarios graciosos, no habían canciones, ni tampoco gestos amables todo había sido reemplazado por una fría indiferencia. Cada vez que se cruzaban él pasaba por su lado sin ni siquiera verla, las pocas veces que cruzaban miradas elma notaba lo vacía que lucia la de él, sus hermosos ojos azules ya no denotaban la luz y la vida que ella siempre admiraba ahora solo era una mirada que no decia nada y como compartían muchas clases juntas era sumamente incomodo sumándose a todo lo anterior las preguntas de la gente hacían de la situacion insoportable.
Helga se quedó estatica cuando lo vio, Alex estaba guardando algunas en su casillero, se entristecio al verlo de cerca lucia un poco delgado, el cabello descuidado y el tono canela de su piel había desaparecido ahora estaba un color algo pálido. Ella se acercó lentamente por cada paso que daba su corazón se estrujaba cada vez mas y mas. Cuando estuvo cerca respiró hondo para poder hablarle.
-Alex..- dijo un poco nerviosa
Él cerro la puerta de su casillero, tomo su mochila sin tomarle importancia a lo que decía ella.
-Alex ¿podemos hablar?- dijo con gentileza en su voz.
El no se inmutó, le dio la espalda dispuesto a irse.
- ¡Maldición zopenco!- lo tomo del brazo- acaso no me escuchas- recriminó
El se solto bruscamente y le dio la espalda.
-Alex ¿podemos hablar?- insistió.
Él detuvo sus intenciones de irse entonces ella supo que tenía que hablarle sobre sus sentimientos.
- Alex ¿como has estado?...- dijo con suavidad
-¿es todo lo que tienes que decir?- dijo con frialdad
Él corazón de Helga se detuvo, hace mucho que no escuchaba el tono de su voz, ahora era diferente era un tono amargo y frío.
-solo quería saber si aun somos amigos..- dijo con inocencia mientras se sobaba el brazo derecho
Él enderezo su postura
-la respuesta ya la sabes...-
-¿porque haces esto.. porque tan solo rompes nuestra amistad como si no significara nada para ti?- le reclamo disimuladamente
Él bufo molesto- creo que hago lo mejor..- su tono era tan indiferente que Helga no pudo ocultar lo que le hacia sentir.
le dio una ultima mirada dejando a una marchita Helga que apreciaba su andar, agacho la mirada sabiendose derrotada. Ahora lo sabia, ahora tenía la certeza de haber perdido a alguien que siempre estuvo alli para ella, dentro de su corazon solo esperaba que haya valido la pena.
eres un maldito idiota Alexander- penso con frustracion
ella sentia que su orgullo estaba herido, ¿Que mas podria hacer?, en realidad nada. En un arranque golpeo los casilleros con el puño. la frustracion que la embargaba era realmente grande.
-Helga...¿estas bien?- pregunto con el ceño fruncido al ver a Alex irse dejando a Helga tan desencajada.
-no pasa nada..- dijo sin verlo
-¿te hizo algo?..- ella nego con la cabeza-... o ¿te dijo algo?..- insistio pero ella volvio a negar-..¿quieres que hable con el?-
-no te metas en esto..- deletreo con algo de fastidio
- pero.. Helga-
-¡ya basta Arnold!..¡este no es asunto tuyo.. no te metas!..¡ no pretendas querer arreglar todo con tus palabras rebuscadas y una estupida sonrisa... el mundo real no funciona asi!-
los ojos de ella decian mucho. esa mirada llena de tristeza y perdida le decian que se apartara.
-helga..- dijo sorprendido
ella le hizo un gesto con la mano para que ya no siguiera hablando, Helga no estaba molesta, helga estaba realmente disgustada, se fue a pasos raudos bajo la mirada de esos ojos verdes que conocia perefectamente.
La hora del almuerzo llego, Phoebe conversaba animosamente con Gerald.
-vamos phoebe..- insistio Gerald
-no lo se... mis padres quiza se nieguen porque tenemos un compromiso el sabado-
Arnold y Gerald estaban organizando una pequeña salida el sabado. Este ultimo penso que era buena idea para que Arnold y Helga pudieran formalizar su "relacion", aun para él Helga no era la chica indicada para su amigo pero bueno "Arnie siempre es positivo" era la manera de darse animo para no insistirle en dejar a esa chica tan impetuosa y colerica.
-¿Que dices Pataki?..- le pregunto Gerald
ella parecia no haber escuchada nada ante la triste mirada de Arnold.
-¡pataki!..- alzo un poco la voz
Pero apesar de eso ella no respondio como convencionalmente lo hubiera hecho, dirigio su mirada hacia Phoebe quien tenia un rostro lleno de preocupacion.
- claro porque no..- dijo sin importancia.
La ultima hora de clase estaba por terminar, el sonido del timbre hacia hincapie. Helga se encontraba guardando sus cosas. cuando escucho un llamado, sabia perfectamente de quien se trataba.
- Helga te llevo a tu casa..-
- ire caminando..- dijo esto y se coloco la mochila en su espalda
-porfavor...-le insistio y la tomo de la mano
ella se solto con fastidio- Arnold.. escucha..- suspiro y trato de reunir toda la paciencia que tenia-.. lamento lo de hace rato.. pero quiero estar sola...-
-pero..-
-esto no tiene nada que ver contigo.. solo dejame pensar...- le dio la espalda dispuesta a irse pero-.. no mereces lidiar con mis problemas.. solo apartate.. yo puedo sola con esto..- sentencio
Arnold solo tenia las mejores intenciones para ella pero le era dificil entender que apesar de todo lo que habia pasado, Helga aun quisiera estar sola. Durante toda su vida siempre estuvo rodeado de personas que siempre necesitaron de el, apesar de los años sus amigos seguian buscandolo para tener un buen consejo de su parte y eso le gustaba ya que siempre ayudaba a las personas desinteresadamente pero por otro lado estaba ella, ella, esa chica de rubios cabellos que apesar de haber sido intimos seguia insistiendo en que la dejara sola.
Resoplo cansado por la situacion pero aun era joven, tenia mucho que aprender de ella. lo hacia, lo queria hacer porque ella valia la pena, porque la amaba y sabia que ella tambien lo amaba a tal punto de dejar a la unica persona con la que se mostro tal cual era desde el principio. Se dio animo, realmente tenia una paciencia de acero.
Si que estas muy enamorado Arnold- penso mientras negaba con la cabeza
.
los rayos del sol estaban en laplenitud del dia, el excentrico aroma del mar y el sonido de las olas rompiendo en la orilla era la bienvenida para los visitantes.
-¡lleva las cosas para alla Gerald!- le pidio Phoebe
Gerald respiro cansado mientras llevaba el gran bolso y la enorme sombrilla de su amada hacia donde le indicaba. la pudo ver de lejos se veia tan hermosa con ese recatado traje de color azul marino, realmente era afortunado que una chica como ella haya aceptado ser su novia.
Phoebe sonrio al ver como Gerald batallaba con las cosas. la relacion de ellos no fue nada facil sobre todo para el. la naturaleza propia de Gerald hacia que Phoebe en cierta forma lo celara, el era sociable, coqueto y muy guapo. ella siempre tenia que lidiar con las miradas de jovencitas muy guapas que le sonreian pero el siempre le decia que la unica persona que siempre ha querido y querra iba hacer ella.
la razon era simple, conocio ha muchas chicas vacias, atractivas pero vacias. cuando las conversaciones se tornaban vanales y estupidas siempre pensaba en Phoebe. un dia se armo de valor para pedirle una cita oficial pero ella se negó por temor a no cumplir las espectativas de su primer amor. fue dificil pero ahora estaban alli, tomados de la mano tratando de abrir una enorme y amarillenta sombrilla.
Mas atras venian Helga y Arnold quien no hablaban mucho pero el ambiente entre ellos no era tenso, el habia entendido despues de muchas señales que ahora ella siempre necesitara su espacio aunque sonreia con ironia al pensar las veces que ella lo buscaba cuando eran niños y lo mucho que se esforzaba por llamar su atencion.
-¡Arnold..!-
-¿Si?..-
- Que demonios te pasa cabeza balon..- le dijo por ver su mirada perdida
-¿porque lo preguntas?-
-por tu cara...- sonrio con ironia
El grupo de amigos acomodaron las cosas. Phoebe habia traido una enorme toalla la cual extendio en la arena blanca, Gerald y Arnold instalaron la sombrilla y una pequeña carpa. Despues comenzaron una amena conversacion, Helga se mostraba bastante animada apesar de todo, les comento sobre sus años en Maine de los deportes que practicaba y las veces que fue al hospital por culpa de estos. Gerald comenzo a contar sobre algunas de sus experiencias en la nieve las cuales no eran muy agradable.
- la nieve no es lo tuyo Geraldo- le dijo de manera punzante Helga
- para ti tampoco.. por lo menos yo no me accidenté..-
Todos rieron, no habia duda la estaban pasando muy bien. Sin embargo el menos interesado en participar en la conversacion era Arnold, quien estaba mirando el vaiven de las olas y comenzo a recordar aquellos dias en que se quisieron aprovechar de su bondadosa personalidad.
Esa joven y maliciosa chica llamada Summer trato de aprovecharse de el, como siempre el se deslumbro del fisico de ella, esa era su debilidad aunque le fuera dificil aceptarlo, pero siempre estaba su angel, ese angel de cabellos dorados y de una sola ceja, ese angel quien siempre le daba animos a continuar, quien siempre lo ayudaba. no habia duda si que ra un idiota, no se la merecia y ahora pagaba las consecuencias. si se hubiera dado cuenta antes, si hubiera visto las señales antes, quiza no estaria en todo este predicamento, quiza Helga no se hubiera, quiza ahora ella no estaria sufriendo silenciosamente por la perdida de su mejor amigo.
Cuando las olas estuvieron en su maxima expresion Helga saco su tabla dispuesta correr olas, se saco el short y el polo que tenia dejando descubierto el traje de baño enterizo que tenia.
- cierra la boca viejo..- le dijo disimuladamente Gerald
ella se habia sacado la ropa de ellos de manera muy sugerente pero eso no era su intencion. Helga habia aprendido que el cuerpo era un templo y que las morbosidades estaban en la mente de la personas. Despues se recogio el cabello en forma de moño, coloco mas bloqueador en su bello rostro y se fue tras las olas.
Arnold vio las largas piernas de su amado, esto hizo que se sonrojara. ella era hermosa, su cuerpo atletico hacia que le gustara mucho pero no iba a quedarse atras. cogio su tabla y fue tras ella para darse a notar, queria sacarle de la cabeza de el era un aburrido.
Las olas se alzaban y sobre ella estaban dos personas que surfeaban su naturaleza defasiandola. Helga miraba de reojo a Arnold quien para su sorpresa no lo hacia nada mal.
Soy mejor que tu..- penso
Asi se desato una implicita competencia, El tambien la miraba, esa posicion esa seguridad en su rostro, ella era para el, ella era su chica, ahora lo sentia de esa forma. lejos quedaba esa chica temorosa de meterse a la piscina, Helga antes del accidente aconstumbraba viajar cerca de tres horas para sus clases de surf, su entrenador le decia que ella tenia la condicion fisica para poder competir cosa que le animaba mucho pero despues del accidente no volvio a sus clases, su padre le pregunto porque no lo hacia y ella solo le decia que se habia burrido, no queria meter en problemas a Alex y tuvo que mentir.
El sol comenzo a caer tiñendo asi el cielo de diferentes matices de naranja, el mar parecia mas calmado y el sonido de las inmigrantes gaviotas se escuchaban en la lejania de ese inmenso cielo. el grupo habia encendido una fogata, comenzaron a azar malvaviscos sobre un abrazador fuego.
Arnold estaba muy feliz, Helga lucia muy relajada y impetuosa, siempre queria verla feliz. Gerald se aparto con Phoebe, este le dio una ceña a su amigo para que pudiera conversar con Helga.
-¿como la pasaste?- le pregunto timidamente
ella le sonrio- bien Arnoldo.. hace mucho que no me divertia asi..-suspiro
-Helga.. hay algo que debo preguntarte..- ella tenso la mirada- Me gustaria que fueramos novios..- dijo de manera tierna
ella se acerco y le dio un tierno beso en los labios. el esperaba escuchar algo de parte de ella pero esas ansiadas palabras nunca llegaron. Helga se acerco mas y apoyo su cabeza en uno de sus hombros y él correspondió con un abrazo.
.
El camino hacia Hillwood estuvo rodeado de musica y muchas risas. Arnold le pidio a Gerald que los dejaran en la casa de el, queria caminar con ella. el ambiente entre ambos era tan comodo, aveces disimuladamente el empujaba a Helga y ella le correspondia con un fuerte empujon. Ya estaban por llegar a su casa pero Helga se detuvo.
-no.. no puede ser..- la voz se le quebro
los ojos se le cristalizaron, su corazon se estrujo, lo que estaba delante de ella era algo no esperaba ver.
continuara...
Perdon por la demora, se que me odiaran pero se me ha hecho muy dificil seguir escribiendo esta historia. la razon es porque ya esta por acabar y quiero agregar lo estrictamente necesario.
gracias a los que siguen esta humilde historia Saludos y Exitos
psdt: faltan alrededor de 3 capitulos los cuales los actualizare muy pronto.
