Capítulo XI: Revenants et renaissance

Sentado sobre uno de los muros del pasillo que conectaba con el patio del colegio, Draco leía la carta que le había sido enviada por su madre, reclamando por la información de una búsqueda que ni siquiera había empezado y hablándole de su ausencia en el tapiz que contenía la línea de sangre perteneciente a su familia.

Allí comprendió que aquello que sintió después de despertar en el bosque, la carencia de ''algo'', era por el corte mágico entre él y su familia. Pues aquellos que no aparecían en el tapiz solamente eran los repudiados o los que no habían dejado en alto su estatus sangre pura o incluso el apellido Malfoy, pero él no había hecho ninguna de las dos, él no había hecho nada en absoluto.

Si en algún momento se preguntó de qué iba todo el asunto de la mujer y su lira, ya podía ir haciéndose una idea: quería separarlo de su familia.

Ojeó la portada del libro que venía con la carta, el título rezaba lo siguiente:

Astrología encantada.

Teorías y relatos de magos y brujas en la antigüedad.

Zarek Pride.

¿Qué podría haber descubierto su madre en un libro de astrología? ¿Qué tenían que ver los astros y las estrellas con un extraño acontecimiento en las tres escobas? Vagamente se cuestionó si su último sueño tendría algo de influencia...

No estaba seguro de leer todo el libro, y a juzgar por el comentario que hizo su madre en aquella carta, debía de ser solamente algo en específico.
Pensó durante unos minutos, enfocándose en el tema del que iba el libro ¿Qué era lo que más había notado en los últimos días? ¿Alguna estrella? ¿Constelación?

La respuesta llegó tan súbitamente que la sintió escapársele por momentos: La luna.

Se lo adjudicó a la confusión que era su vida en los últimos días para no haber caído en cuenta de ello antes, y rápido, empezó a buscar en el libro algo relacionado con el astro. Lo halló en el capítulo XXVI: La luna pisa la tierra.

Leyó concentrándose en cada detalle, en todo lo que le sirviera para sacar conclusiones. Al principio no entendió qué tendría que ver todo ello con la posición en la que se encontraba, mucho menos explicaba cosas como la falta de magia en su madre y su propia ausencia en el árbol familiar, sin embargo, al llegar a la bitácora adjunta todo empezó a cobrar un poco más de sentido.

...como solución, la luna maldijo el alma de la gitana, obligándola a vagar por la tierra, reencarnando en diferentes mujeres que estuvieron desgraciadamente emparentadas con Jayah. Desde entonces ha estado presentándose cada 1500 años en la tierra, rondando como un ser humano más, sólo para reclamar a un hijo del cual ser madre. Esos días se distinguen por el comportamiento lunar, porque al ya no estar ocupada cuidando a su hijo, la luna vuelve a ser luna llena todo el tiempo...

Draco permaneció en la misma posición repasando el último párrafo mentalmente; luna, maldijo, 1500 años, hijo, luna, maldición, hijo...

Bloodcurse, maldición de sangre.

Cerró con fuerza el libro provocando un sonido hueco que rompió el silencio y retumbó en el desolado corredor. A su mente llegó el recuerdo de las palabras dichas por su madre cuando estuvieron frente al lago: ''Me han estado pasando cosas extrañas: sueños. Sé que se oye tonto pero temo que reconozco esos sueños, son algo que ya he vivido solo que...hace mucho tiempo''.

Era extraño e irreal, pero confiaba en su madre. Además ¿Qué razones tenía ella para mentir? Sobre todo con algo tan subestimado como las reencarnaciones o maldiciones antiguas.

Él no conocía mucho sobre el tema, nunca se había interesado y no veía razones para buscar información ¿Quién iba a decir que llegaría un momento en el que todo eso se le vendría encima? Sencillamente jamás creyó ser partícipe de algo así. Por lo general solo Potter con su grupito de descerebrados eran quienes acostumbraban a meterse en líos más grandes que ellos, saliendo impunes y beneficiados incluso.

Asentó los pies firmemente contra el piso y emprendió marcha a la biblioteca, cargaba el libro con la carta colocada en la página que contenía la información lunar. Si era cierto lo que allí decía, la luna no habría cambiado de etapa al menos en 8 días desde que inició todo ¿Y quién podía no notar algo así?

Su pregunta fue contestada cuando, al doblar en una esquina, un niño de tercero cruzó corriendo por su lado estampándole un ejemplar de El Profeta en el estómago.

—L-lo siento—se disculpó el Ravenclaw (según el escudo de su túnica) y esperó por alguna reacción del Slytherin, sin embargo este estaba muy concentrado leyendo el encabezado del periódico como para siquiera tomarlo en cuenta.

Draco bramó un par de maldiciones que no diría frente a ningún adulto y se fue soltando el periódico por el sucio suelo. Iba caminando un poco más rápido, alterándose con el más mínimo movimiento de algún estudiante, en constante alerta...

Quizás se estaba volviendo paranoico pero ¿Y si la mujer volvía? ¿Y si decidía llevárselo de una vez por todas? ¿Alguien llegaría para ayudarlo? ¿A sus amigos les interesaría? Pansy parecía muy preocupada el día de ayer...

«Quiero ayudarte»

Llegó respirando de manera agitada a la biblioteca. Ignoró a la voz que se apoderó de su cabeza junto a esa última frase y se encaminó directo a la sección que contenía diversa información sobre maldiciones y encantamientos.

Usando su varita escogió distintos libros que levitó hasta una mesa resguardada del sol y se sentó en ella para comenzar su búsqueda.

Uno a uno fue apartando los libros que ojeaba, sin fijarse en los estudiantes que iban y venían. El tiempo transcurría y se sentía como líquido escapándose por sus dedos a una velocidad alarmante, y en menos de lo que creyó ya había oscurecido.

Lo primero que hizo al levantar la vista del montón de letras que contenía un libro de tapa color bronce, fue darse cuenta que la iluminación ahora era brindada por las arañas en el techo con docenas de velas encendidas, y que en la ventana más cercana, el cielo nocturno estaba despejado, mostrando esplendorosamente la luna llena. Igual a la de ayer, igual a la de hace diez días.

El temor le ganó y se paró abruptamente de su asiento que se arrastró con un chirriante sonido y quedó tambaleando, algunos de los que se hallaban en ese momento entre los estantes lo miraron extrañados e inclusive molestos por la interrupción. Entre ellos, el-niño-que-vivió.

— ¿Qué le pasa?—exclamó Ron, que estaba junto a Hermione, al ver salir corriendo al Slytherin.

Harry volteó hacia la mesa que antes ocupaba Malfoy y se levantó para traer consigo algunos de los libros que el rubio había dejado desparramados sobre la vieja y oscura madera.

Hermione tomó uno al azar y leyó en título en voz alta:—Encantamientos y maldiciones con su afectación temporal.

—Miren este—exclamó Ron tomando otro—Hechizos irreversibles, me pregunto a quién querrá maldecir esa sabandija.

Harry cogió el tercero y rezó: —Mitos mágicos no tan míticos, ¿Para qué necesitaría leer algo así?

Los tres guardaron silencio hasta que Hermione soltó un suspiro.

—Es obvio por qué lo haría ¿No? Significa que ya lo sabe.

— ¿Qué cosa?

La castaña pareció realizar un gran esfuerzo para no girar los ojos—La canción que encontramos en el libro ¿Recuerdas?

Ron parpadeó y luego una amplia sonrisa se extendió en su rostro—¿Sigues con eso? Creí que lo descartamos por lo ridículo que era.

—De hecho—interrumpió Harry—habíamos quedado en investigar un poco.

Nadie dijo más durante los instantes en el que Hermione y Harry revisaban los distintos libros sobre la mesa y Ron los miraba incrédulo.

—No me digan que... ¿En verdad están pensando en ayudar al hurón?

—No ayudarlo—objetó Harry algo molesto. —Al menos no directamente. Tan solo queremos saber qué sucede.

— ¿Y por qué queremos eso?

—Porque diez días consecutivos de luna llena pueden ser peligrosos, Ron—Hermione se apoyó sobre un libro para acercarse más a sus amigos—He leído que la magia de un mago es más efectiva cuando es luna llena, representa mayor poder, es por eso que los hombre lobo no pueden impedir su transformación en esos días, la magia que acumulan los sobrepasa. Y no estoy segura pero esto también puede ser beneficioso para...

—Voldemort—aclaró Harry e ignoró el pequeño sobresalto del pelirrojo—. Por eso es importante que sepamos.

Ron asintió un poco reticente y con gesto de inconformidad— ¿Creen que Malfoy ya esté enterado?

—Por los libros que ha estado leyendo, creo que ya tiene una idea bastante clara. Miren este: ''Revenants et renaissance'' trata de fantasmas y reencarnaciones, por lo que encaja con nuestra teoría.

— ¿Teoría? ¿Esa en la que Draco es aparentemente el hijo de la luna por tener ojos y piel de muerto?—el pelirrojo pronunció aquello con sarcasmo y luego levantó las manos a la defensiva ante la mirada furiosa de Hermione.

Removiendose inquieto en su asiento y llamando la atención de sus amigos, Harry preguntó:

— ¿Creen que... ¿Creen que debería decirle lo que encontramos?

Hermione tan solo apretó los labios mientras que Ron...

—Amigo, sinceramente ¿Tú quieres morir?


Cuando necesitas un título para el capítulo y te copias a ti misma xd

No sé que decir so...

¡Gracias por leer! ^^'