Capítulo XIII: Noticias

Fue en su segundo año en Hogwarts cuando le ocurrió algo similar, escuchaba una voz que repetía constantemente su deseo de matar y que nadie más oíaexcepto él. Al final resultó ser el basilisco que guardaba la cámara de los secretos y que él entendía por tener la habilidad compartida con Voldemort de hablar pársel.

Así que sí, podría decir con toda seguridad que esto ya le había pasado antes. Sin embargo en ese tiempo aún eran niños y cualquiera podría pensar que lo que escuchaba era simplemente cosa suya, como un amigo imaginario bastante alarmante. Pero ahora con quince años suponía que algo como oír lo que el resto no, debería ser tomado en serio, sobre todo por las experiencias pasadas más que porque su situación tuviera lógica alguna.

—Tal vez se te pegó la canción como a Neville. No hay un día en que no lo escuche cantar.

—No, Ron. Odio esa canción. Simplemente la escucho y ya, no entiendo por qué ustedes no.

Hacía una mañana tranquila en el Gran comedor, los alumnos de las distintas casas engullían sus alimentos con parsimonia disfrutando del dulce sabor que parecían adquirir los hot cakes al estar bajo la brillante luz del sol.Harry, Ron y Hermione estaban en la mesa de Gryffindor discutiendo la nueva experiencia aislada que sufría su amigo, tratando de encontrarle origen o razón de ser. La chica solo soltaba comentarios ocasionales puesto que estaba más concentrada en el pergamino sobre la mesa que redactaba con gran fervor, y aparte, aunque no lo dijera, Harry intuía que seguía molesta por la noche anterior.

—Quizás alguien más la canta y tú tienes oídos súper desarrollados.

—La cantaba una mujer, y no creo que eso venga de los dormitorios de hombres.

—Nunca se sabe, compañero.

Antes de poder replicar, el sonido de la pluma tocando la madera lo interrumpió y Hermione les mostró satisfecha la carta que había terminado de escribir.

— ¿Qué? ¿Nos la dejarás leer? ¿No es algo súper secreto que solo a ti te concierne y que nos dirás al final del curso?

La castaña rodó los ojos e ignoró al pelirojo y su obvia alusión al giratiempo. —Le escribí a Remus, no me importa si la leen, pero quisiera que seas tú quien se la envíe, Harry—ante esto, Ron quiso replicar por qué no podía ser él, pero pareció pensárselo mejor.

El moreno asintió y en cuanto tocó el pergamino un grupo de lechuzas entró por la ventana volando por encima de sus cabezas, entregando cartas y paquetes. Harry inmediatamente siguió con la vista una lechuza que se dirigía hacia la mesa de Slytherin, pero se desilusionó al ver que la entrega era para uno de primero. De todas formas, el lugar que usualmente ocupaba la persona a quien deseaba ver, estaba vacío.

Una de las aves se plantó frente a Hermione y le extendió su pata que traía enrollada El profeta, lo desató y depositó un galeón en la bolsita de cuero.

— ¿Qué dibce esta vegh?—preguntó Ron con la boca llena de Hot cakes.

La chica le reprochó con la mirada y luego fijó sus ojos cafés en la portada del ejemplar, lo abrió, y una exclamación ahogada salió de su boca.

— ¿Qué?—inquirió Harry, ansioso.

Hermione colocó el periódico en el centro de la mesa y los tres empezaron a leer:

''Luna llena ¿Un mal augurio?''

Continúa en espera el dictamen que explique la anomalía del astro lunar, varios rumores afirman que existe relación entre la luna llena y el aparente ''avistamiento'' que se dio del-que-no-debe-ser-nombrado durante el torneo de los tres magos llevado a cabo el año pasado, cuyas pruebas se sustentan en la palabra de Harry Potter (Quien fue recientemente absuelto de los cargos por el delito contra el decreto para la moderada limitación de la brujería en menores de edad y por violar el Estatuto Internacional del Secreto de los Brujos)* y Albus Dumbledore, director del colegio Hogwarts de Magia y hechicería.

''Para nada'' nos dice el ministro de magia, Cornelius Fudge ''Lo que ha dicho Dumbledore no es más que delirios del estrés que el peso de los años como director le ha traído, quizá debamos relevar el cargo, ya he dicho yo que mi subsecretaria haría un buen papel, sin duda alguna no permitiría que los estudiantes se salten las normas todos los años. De todas formas, no creo que el-que-no-debe-ser-nombrado fuera el responsable de brindarnos noches románticas de luna llena''

El ministerio de magia aclara que el Departamento de Catástrofes y Accidentes Mágicos es quien se ocupa de investigar las causas del controversial hecho, y aunque no se han obtenido respuestas favorables, aseguran que los avances no tardaran en llegar. Mientras tanto, el Departamento de Cooperación Mágica Internacional, declaró que este fenómeno se hace presente en todas partes del mundo.

Ante esto, han salido a la luz los ataques suscitados a partir de este evento; no solo hombres lobo se muestran al ataque, también otras criaturas, como los chupasangres, se están saliendo de control y el Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas presentan grandes dificultades para dominar las circunstancias.

''Tengo que admitir que esto nos complica'' nos informa el coordinador de la División de Bestias, Oliver Walsh ''Las criaturas adquieren mayor poder en noches de luna llena al igual que la magia, pero no por eso hemos de permitir que los animales se salgan fuera de control. La Unidad de Captura de Hombres Lobo ya ha entrado en escena y se encerrará a todo licántropo que se encuentre merodeando tanto en bosques, como parques o ciudades. También se tendrá una reunión con los miembros del Registro de Hombres lobo para ayudar a prevenir más ataques; respecto al Servicio de Apoyo para estos seres, se ha acordado que mientras no se remita este suceso y las personas afectadas por esta enfermedad no logren transformarse de vuelta a su estado natural, estaremos en total libertad de usar cualquier recurso para controlarlos. Me gustaría decir que tan solo es temporal, pero siendo realistas nadie tiene idea de qué es lo que está pasando''

La comunidad mágica está al desconcierto, pero se recomienda no dejarse llevar por especulaciones e impedir que la falta de información genere ideas erróneas sobre este tema.

— ¡No puedo creer que Fudge haya dicho todo eso de Dumbledore!—cuando terminaron de leer, Hermione fue la primera en reaccionar enfadada— ¡Ni de ti, Harry, no tenían derecho a...

—No importa—la tranquilizó—De todas formas ya esperaba que salga a la luz tarde o temprano.

— ¡Pero...

—Además—la interrumpió—Es más importante lo que dice el resto del artículo, que el que mencione que tuve una vista por usar magia fuera de Hogwarts, de seguro nadie tomará en cuenta lo que dice de mí.

Ron y Hermione lo miraron escépticos y no los culpaba, él mismo no se creyó una palabra de lo que dijo.

—O también podemos hablar de lo que dijo Fudge sobre Hogwarts ¿Quién es su subsecretaria? ¿Creen que de verdad la traiga acá?—dijo Ron, calmando el momento.

—Si no fuera porque Dumbledore convenció a Slughorn para que dé pociones, seguramente habríamos tenido un nuevo profesor de DCAO para este año, o profesora—añadió la castaña, pensativa.

—Cualquier cosa antes que Snape.

—No estés tan seguro, Ron. Esa mujer estuvo en la vista junto a Fudge, era parte del jurado. Y por como la vi yo diría que era Snape pero más pequeño, gordo y...rosa.

El grupo se quedó callado, dos de ellos por imaginarse un Snape diminuto y robusto usando falda color rosa, y Harry por recordar los rasgos de la mujer que se asemejaban a los de un sapo especialmente feo.

—Esperen—soltó Ron abruptamente— ¿Y los muggles? Ellos serán peor que nosotros cuando se den cuenta que la luna no cambia.

—Leí sobre eso en el artículo de ayer—aportó la chica—los miembros del departamento de Seguridad Mágica viajan hasta las instalaciones más importantes de investigaciones astrológicas y ciencias espaciales y les lanzan un encantamiento confundus a los encargados. Para el resto de personas, los aurores de todo el mundo invocan un encantamiento atmosférico y atraen suficientes nubes para tratar de ocultar la luna, pero eso solo lograr cubrir un cierto radio, es solo cuestión de tiempo para que alguien se dé cuenta e informe al resto.

—Pero tardaron un poco ¿No crees? ya son 11 días desde que empezó.

—El procedimiento se viene haciendo desde un día antes de que el profeta lo publique, es decir, 9 días desde nuestra salida a Hogsmeade, y por lo general una fase lunar dura una semana, la diferencia no es mucha y es posible que nadie la haya notado.

— ¿Cómo estás tan segura?—inquirió Ron, no entendiendo cómo tanta información se queda grabada en la cabeza de su amiga.

—Porque a cualquiera podría preguntarle qué fase lunar es hoy y tendrían que esperar hasta el anochecer o ver en un calendario para contestarme.

Ante esto el pelirrojo no replicó más y miró a su compañero como esperando a que dijese algo.

—Bueno...—empezó Harry—Creo que debemos mencionarle a Remus todo lo que hemos encontrado.

— ¿Y cómo se lo diríamos? ''Remus, creemos que Malfoy es el hijo de la luna y trató de secuestrarlo en las tres escobas... ¡Auch!—el pelirrojo se quejó del puntapié que recibió por debajo de la mesa— ¡¿Qué, Hermione?!

—No lo hagas sonar como algo ridículo porque todo lo que hemos hallado da para pensar. Y creo que Harry tiene razón, deberíamos de contarle sobre eso a Remus—volteó su atención hacia Harry—. A Sirius también le interesaría saber.

—Pero supongo que será en otra carta ¿Verdad?—preguntó el muchacho al ojear brevemente el pergamino escrito por Hermione y darse cuenta de que estaba todo lleno.

—Miren, creo que la que viene allí es Hedwing—avisó Ron señalando una lechuza blanca mientras todavía se sobaba la pierna.

El ave descendió con un grácil movimiento hasta asentarse sobre la cara en movimiento de Oliver Walsh en El Profeta.

Harry tomó un trozo de Hot cake y se lo dio a su mascota en el pico, seguido a eso desató el papel que traía atado a su pata y Hedwing partió nuevamente saliendo por uno de los ventanales del comedor.

— ¿De quién es?—preguntó Ron.

Harry leyó rápidamente y puso cara de no haber hecho la tarea—Cierto—murmuró llevándose una mano a la frente y después respondió: —Es de Hagrid, le dije que ayer iría a visitarlo.

— ¿Era para hablar sobre lo que pasa con la luna?

—Creo que sí, olvidé ir a su cabaña por culpa de ese...sueño.

—Deberíamos ir los tres—opinó Hermione haciendo una breve pausa para pensar— ¿Creen que sea necesario llevar el libro con la canción?

—Yo creo que sí, de otra forma Hagrid nos creería loc... ¡Auch!

Harry suspiró al ver venir una nueva disputa entre sus compañeros, pero sobre todo lamentó tener que retrasar su plática con Malfoy...

Bueno, quizá no tanto.

*/*/*

No se equivocó, bastó de un día para que la ''gran proeza'' de Potter saliera a la luz, y un día más para que todo el colegio lo supiera. Ya ni siquiera se preguntaba quién era el que empezaba con los rumores, pues cuando era él quien los esparcía contaba con el apoyo de unos cuantos retratos que soltaban la lengua con un poco de chantaje o simplemente porque querían sobresalir de entre el resto de pinturas.

—Dicen que él fue quien encontró a Malfoy en el bosque.

—Al parecer quiso escapar y el muy tonto término perdido.

—Yo escuché que Harry lo salvó de un hombre lobo.

—Y yo escuché a un par de entrometidos.

El grupo de Hufflepuffs gritaron y saltaron al oír aquella voz que arrastraba las palabras más de la cuenta.

Draco no entendía por qué la sorpresa, ni siquiera parecían querer ser discretos, para él resultaba fácil escuchar su nombre entre los cuchicheos.

—Así que...—empezó a acercarse cada vez más a los chicos de tercero que se retraían sobre sí mismos—muy tonto como para terminar perdido ¿eh?—los muchachos habían empezado a temblar, y le subió los ánimos el saber que no necesitaba la compañía de Crabbe y Goyle para intimidar, al final resultaría que ellos dependían de él—Acabo de conocer a un grupo de tontos que también se perderían, y Potter—escupió el nombre formando una mueca—no llegaría a tiempo para impedir que los hombre lobos devoren sus asquerosas entrañas.

La cuadrilla soltó un grito y salieron despavoridos, corriendo lejos del alcance del Slytherin.

Draco (quien se había agachado para estar más cerca de sus víctimas) se enderezó y mostró una última cara de desprecio a la ruta por la que los Hufflepuffs habían huido. Retomó su marcha hacia la lechucería, sosteniendo fuertemente la carta de respuesta para su madre en una de sus manos, mientras que en la otra resguardaba el permiso de Snape para entrar a la sección prohibida.

Solo se escuchaban sus pasos haciendo eco en las gruesas paredes de piedra puesto que la mayoría estaría desayunando en el gran comedor, excepto por ese molesto grupo de tejones y un par de estudiantes más. Le hervía la sangre tan solo de recordar cómo se habían atrevido a insinuar que...

El resplandor de una llamarada y ceniza escapando por entre sus dedos.

La carta para su madre, incinerada sobre el suelo.

Draco se sacudió los restos con un movimiento brusco, y con gran destreza sacó la varita de su bolsillo para apuntar a todas partes; miró a sus costados, detrás de él, arriba y abajo, y no encontró nada fuera de lugar.

Bajó lentamente la varita con su mano temblorosa. Se quedó en esa posición, mirando hacia el frente, con su pecho inflándose cada tanto por su respiración errática.

Sin calmarse del todo, abrió su puño izquierdo y se mantuvo mirando el permiso de Snape detenidamente. Tras unos segundos, los bordes comenzaron a mermar con una flama que volvía el papel de tonalidad roja oscura e iba carbonizando sus restos hasta que se desprendían. Cuando la llama se estaba acercando a las letras, Draco quiso que cesara.

Y la flama cesó.

El rubio se mantuvo impávido con la mente en blanco, parado en medio del pasillo desierto y silencioso. No supo cuánto duró ensimismado, pero debió haber sido lo suficiente para que la campana anunciando el cambio de hora lograra sobresaltarlo.

Empezó a llegar el barullo de estudiantes dirigiendose a sus respectivas clases en los pasillos adyacentes, pero lo que llamó su atención eran las voces que se empezaban a oir desde el patio; Slytherins y Gryffindors caminaban en grupo dirigiéndose a lo que sería Cuidado de Criaturas mágicas. Centró su mirada en una cabeza en particular.

«Tu...cuando te despiertas... ¿Recuerdas haber hablado conmigo?»

Draco frunció el ceño.

—Desearía que no.


Ese fue el artículo más largo que he escrito. En verdad, ni para mis tareas de literatura en las que tengo que escribir un reportaje he hecho tanto xD

Desde que vengo escribiendo me he dado cuenta que para dar explicaciones me voy de largo.

Como sea ^^' espero me haya hecho entender. Ya sé que se esperaban la plática entre Harry y Draco pero tenía que aclarar ciertos puntos así que la dejé para el próximo capítulo, espero no les haya aburrido xd

*Cuando mencioné que sería una recreación del quinto libro, no omití el juicio de Harry, así que...

¡Gracias por leer!