Mi hijo

Pasado.

Esa tarde fue intensa, Hajime y Tooru soltaron un suspiro pesado mientras esperaban que Mori se despidiera y fuera al auto con ellos.

—Todavía tenemos que hablar con él —murmuró Iwa mirando al niño que en ese momento abrazaba a Akaashi.

—Creo que va a ser mejor que lo dejemos para otro día —dijo Tooru y Hajime lo miró algo confundido—… recuerdas el llamado que atendí antes de salir… era Himuro, al parecer Mori le dijo algo y no le gustó mucho que digamos… quiere que se lo lleve así puede hablar con él en calma y ver que sucede.

—¿Y le dijiste que si? —preguntó Hajime algo sorprendido, pues era raro que su celoso novio aceptara dejar a su pequeño con alguien más.

—¡No me veas así! Sé que Himuro lo ama y al igual que nosotros quiere lo mejor para él —se quejó el castaño inflando los cachetes, lo que tentó a Hajime, quien inmediatamente se acercó y dejó un corto beso en aquellos labios.

—Eres una excelente mamá —murmuró haciendo que Tooru se sonroje. Al voltear vio a Morisuke caminando hacia ellos y se apresuró a levantar al niño—… ¿Sabes a dónde vamos Mori?

El niño lo miró con una alegre sonrisa e inmediatamente exclamó…

—A casa de tío Tatsuya.

Los dos adultos sonrieron por verlo así de feliz y sin demorar mucho más subieron al auto. El camino no fue muy largo. En el departamento los recibió un sonriente Himuro que inmediatamente levantó a Mori y comenzó a llenarlo de besos.

—Te extrañé mucho —exclamó Himuro volviendo a bajar al niño antes de murmurar—… mira quién está en la cocina —el pequeño inmediatamente corrió al interior del departamento y Himuro volvió a centrarse en la pareja que estaba ante él—, gracias Tooru, hablaré con él y veremos qué sucede… no creí que aceptarías…

—No iba a hacerlo, pero luego pensé que sería lo mejor, después de todo tú lo conoces mejor… creo que hay algo que no estamos haciendo bien —murmuró Tooru algo triste.

—No digas eso, lo están haciendo muy bien… si te digo la verdad hacia mucho que no lo veía feliz como cuando está con ustedes

—Gracias Himuro —dijo Hajime—… mañana tenemos un picnic con la familia y amigos, más que nada para los niños, si quieres ir pasamos por ti y por Mori.

—Genial, claro que iré —en eso apareció un doncel de cabello castaño con Mori en brazos, Himuro lo miró y con una sonrisa agregó—… este es mi primo Furihata Kouki… Kou él es Oikawa Tooru, el padre de Mori y su pareja Iwaizumi Hajime —dijo señalando a cada uno.

Luego de esa presentación la pareja se despidió dejando al pequeño Morisuke con los dos donceles. Los tres jugaron, cocinaron y comieron entre charlas y risas, luego de una ducha los tres terminaron acostados en la enorme cama de Himuro mirando los Aristogatos una de las películas favoritas de Himuro y por ende también le encantaba a Mori.

—Mori, cielo… ¿Por qué quieres quedarte conmigo? —preguntó como si nada el pelinegro, ganandose una mirada curiosa de Kouki, pero Mori no despegó sus ojos de la pantalla.

—Tu dijiste que me quiedes por sobre todo…

—Si, así es pero…

—Si papá ya no va a tened tiempo pada mi y si ya no me quieden como —murmuró el niño apenas volteando a ver al pelinegro…

—Mori… Tooru y Hajime te aman, así como te amamos nosotros y dudo que eso cambie —interrumpió Himuro acariciando la mejilla del niño, quien hizo un pequeño puchero antes de esconderse en el pecho del pelinegro, quien no dudó en abrazarlo

—Cielo, sé que tienes miedo de que hagan lo mismo que tu mamá —murmuró Furihata, también acercándose y abrazando al pequeño y a Himuro—, pero te aseguro que eso no va a pasar…

—El tío Furi tiene razón, ¿alguna vez te mentimos? —agregó el pelinegro haciendo que el niño se separara un poco de él y los mirara—… sabes que siempre contaras con nosotros… mañana hablaremos con Tooru y Hajime ¿si? —el pequeño se mordió el labio inferior y apenas asintió.

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Taichi pintaba junto a Wakatoshi y Aone, mientras Satori metia otra tanda de galletas en el horno, luego el pelirrojo se acercó a la mesa, miró a Taichi que pintaba muy concentrado un dibujo que él le había hecho mientras esperaba que la primer tanda de galletas se cocinara, luego miró a Aone que estaba más pendiente de su celular que de lo que estaba pintando y Wakatoshi parecía concentrado en el dibujo que Taichi le había dado para que pinte, pero no había pintado más que una pequeña fracción de pasto… estaba seguro que algo le sucedía a Wakatoshi.

—Satori… yo me voy, Kenji terminó con su reunión y parece que no está de muy buen humor, voy a ver qué pasó —dijo Aone poniéndose de pie.

—Ok, suerte… a ver cuándo lo traes a cenar con nosotros —comentó el pelirrojo viendo como Aone dejaba un beso en la frente de Taichi, para luego asentir centrando sus grises ojos en él—, mándale saludos de mi parte… ahh recuerda que mañana tenemos un picnic, así que si vuelves y no estamos, no te preocupes —el albino frunció un poco el ceño antes de soltar un suspiro—, vamos a estar con Wakatoshi y rodeados de gente, no te preocupes cualquier cosa te llamamos.

Aone no dijo nada, terminó de despedirse y se marchó todavía con el ceño algo fruncido.

—Wakatoshi —llamó el pelirrojo, pero no recibió ninguna respuesta—… WA… KA… TO… SHIIIII —insistió Satori hablando más fuerte y picando la mejilla del castaño en cada sílaba, recién entonces el hombre se dió cuenta que le hablaban a él y centró sus ojos en el pelirrojo…

—¿Qué sucede Satori? —murmuró sujetando la mano del pelirrojo y entonces notó la mirada curiosa del niño y el doncel…

—¿Qué sucede contigo? Aone se acaba de ir y tú no cuenta te diste… has estado en una nube desde que llegaste.

El castaño volvió a mirar el dibujo que debía pintar y luego a su familia, soltó un suspiro y murmuró algo apenado…

—Lo siento, mi cabeza está en otra cosa —tenía mucho en que pensar pero en ese momento toda su atención volvió a la realidad al sentir los cálidos labios de Satori dejando un beso en su mejilla.

—No te disculpes amor, lo entendemos, pero no voy a dejar que sigas preocupándote por negocios, así que levántate de esa silla y ayúdame a cocinar —exclamó Satori con una enorme sonrisa que inevitablemente se contagió en el castaño.

Ambos adultos se encaminaron a la cocina dejando solo a Taichi, que siguió en lo suyo sin inmutarse. Satori lavó algunas verduras y comenzó a cortarlas ante la mirada de Wakatoshi.

—¿En qué te ayudo? —pregunto Wakatoshi luego de un rato, tiempo en el que el pelirrojo seguía en lo suyo y no le decía nada.

—Dime que sucede —dijo Satori dejando de cortar y centrando sus ojos en su amado castaño—… se nota que algo te preocupa y no creo que sean solo negocios.

El castaño soltó un suspiro, se acercó a Satori y lo abrazó por la espalda para dejar caer su cabeza un momento en el hombro izquierdo del pelirrojo. Satori dejó el cuchillo sobre la tabla, con una mano acarició más manos que lo abrazaban y la otra la llevó a la mejilla de su castaño.

—Kagura intenta sacarme de la dirección de las empresas… mi abuelo intervino y —volvió a soltar un suspiro cansado y apretó un poco más el abrazo—… ya no sé qué pensar, algo no está bien…

—¿Qué dijo tu abuelo?

—Dijo que se ocuparía de todo, que yo seguiría en mi puesto sin importar nada… Y me pidió una muestra de ADN y dijo algo que… no sé… no terminé de comprenderlo…

—Un momento… ¡¿a ti te pidió una muestra?!... ¿Por qué? —preguntó algo sorprendido Satori volteandose para quedar cara a cara con Wakatoshi.

—No sé, dice que está seguro de que soy su nieto… igual con Taichi, estaba muy feliz cuando vio el análisis de ADN…

—Amor, no deberías preocuparte, después de todo él te dijo que todo seguiría igual… Además si lo que te preocupa es lo del ADN sólo deberías pensar en que hay personas a las que eso no les importa… mira a Takanobu y su madre, ellos nos aceptan a Taichi y a mi como si fuéramos de su familia y no tenemos ningún tipo de relación sanguínea… estoy seguro que tus abuelos te seguirán amando sin importar lo que diga un papel.

Wakatoshi solo asintió y le mostró una pequeña sonrisa a Satori, sabía que eso haría feliz a su amado doncel. Seguía igual de preocupado, pero haría todo lo posible por no demostrarlo pues no quería decirle a Satori el verdadero motivo de su preocupación… y ese era su madre. Sabía que esa mujer era peligrosa y el problema aquí radicaba en que no tenía idea como reaccionaria a lo que sea que su abuelo fuera a hacer.

—Oye… ¿Cuándo te casarás conmigo? —murmuró Wakatoshi antes de dejar un corto beso en los labios del pelirrojo, sabiendo que era una buena forma de cambiar el tema.

—Mmmm no lo sé… primero tienes que pedirlo bonito —respondió con una sonrisa yosa algo maliciosa ganándose una mirada algo seria del castaño.

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Makki miró a su esposo que en ese momento no despegaba sus ojos de Hajime, luego desvió su mirada hacia Tooru, quien intentaba parecer tranquilo, pero no lo estaba consiguiendo… volvió a mirar a Hajime y nuevamente se preguntó si esa cena había sido una buena idea.

—Ok… la idea de esta cena es para que se terminen las situaciones incómodas entre nosotros y los celos sin sentido —dijo Hajime mirando de reojo primero a Tooru y luego a Matsukawa…

—No hace ni una semana que estamos trabajando juntos y ya es algo agobiante la situación en casa, para ambos —agregó Makki soltando un suspiro.

—Ahora es nuestra culpa —exclamaron al unísono Tooru e Issei, aunque lo de este último fue un murmullo en comparación al tono chillón del castaño.

—Bien… Makki sé que dijimos que no volveríamos a tocar ese tema… pero —inició Iwa…

—Lo sé… no nos queda de otra si queremos que esto termine —concluyó Makki soltando un suspiro algo cansado y ganándose la completa atención de sus parejas.

—Todos saben que Makki y yo salimos por un tiempo, tuvimos una pelea, él se fue y volvió ocho meses después casado y feliz —comenzó Iwa antes de tomar un trago de su copa de vino.

—Bueno, nada de eso fue verdad —acotó el de cabello rosado, ganando toda la atención de los presentes—… Oiwake Takuro es mi tío y en ese momento solo le interesaba que me casara con alguien conveniente, me atosigaba todo el tiempo y sabía que odiaba a tu familia —agregó centrando sus ojos en su esposo—… si aceptaba una relación contigo te ponía en riesgo a ti y a toda tu familia… y tú insistias y yo estaba tan loco por ti que podría haber aceptado…

—Entonces fue cuando se nos ocurrió que su tío no tendría problema si Makki salía conmigo —comentó Iwa—… fingiriamos que estábamos saliendo para darle tiempo a la madre de Makki a solucionar todo…

—Todo iba bien y entonces tú decidiste convertirte en un idiota —dijo el pelirosa mirando serio a su esposo—, me trataste de una forma horrible y comenzaste a meterte con cuanta persona se cruzará en tu camino…

—Dijiste que lo pensarías y de repente estabas saliendo con otro ¡¿Qué debía pensar?! —se quejó Issei soltando un bufido.

—Tal vez debiste escucharme en lugar de comportarte como el idiota que sueles ser —le replicó Hanamaki

—Bueno —interrumpió Hajime obteniendo la atención de todos—. Ahí comenzó su etapa de "si él lo hace yo también puedo" —al escuchar eso las mejillas de Hanamaki comenzaron a teñirse de rojo y desvío un poco la mirada intentando ignorar a su esposo que volvió a mirarlo algo molesto—... Entonces hice lo que cualquier novio falso hubiera hecho me mantuve pegado a él para que no se metiera en problemas… y eso logró que el rumor de que estábamos saliendo creciera.

—Finalmente mi madre con la ayuda de mi abuelo intercedieron y convencieron a mi tío de que me dejara vivir en paz… pero para ese momento ya había perdido lo que quería y me dolía mucho verte así… entonces fue cuando decidí irme…

—Todos pensaron que habían peleado y que dejaste a Iwa —murmuró Tooru analizando toda la historia contada hasta el momento.

—¿Por qué nunca me contaste esto? —preguntó Issei nuevamente con esa expresión neutra que no le decía nada a nadie, pero Makki inmediatamente notó algo de tristeza en sus ojos.

—Por que si mi tío se enteraba lo hubiese tomado como una ofensa personal y nos habría hecho la vida imposible a todos — respondió bajando un poco la mirada.

—Acordamos no mencionarlo jamás, incluso mi madre sigue pensando que fue real… pero con ustedes no se puede —acotó Hajime mirando algo molesto a Tooru e Issei.

—¡¿Y como esperaban que comprendiéramos si nos ocultaban eso?! —exclamó Tooru inflando un poco sus cachetes.

—Tooru no esperábamos que comprendieran, sino que confiaran… si estamos con ustedes es por algo y creo que ambos saben que no es porque no tenemos más opciones —respondió Makki con una sonrisa algo maliciosa en la última frase.

—Bien como ya está todo aclarado, ¡¿Les parece si cenamos?! Makki ayúdame así les damos tiempo a digerir toda la información —dijo Iwa poniéndose de pie y encaminandose hacia la cocina seguido por el pelirosa

—Casi me da algo, pensé que les contarían "eso" —murmuró Makki mientras Hajime sacaba una bandeja del horno.

—Estas demente si Tooru se entera nos asesina… fue una noche de borrachera y jamás volvió ni volverá a suceder —respondió Iwa también murmurando.

—Con lo que nos pasó esa vez, claro que jamás va a volver a suceder.

Y con esas palabras dieron por terminado ese tema, eran muy felices con sus vidas y no dejarían que un descuido del pasado les robara su felicidad.

otro capítulo, espero les guste.