Mi hijo

A buscar.

Iwaizumi y Hanamaki estaban en la oficina viendo como Akaashi seleccionaba archivos de aquellas dos enormes cajas.

—Keiji se supone que solo nos asesorarias… ¿por qué no dejas eso, nos dices que buscar y nosotros lo hacemos? —dijo en un tono cansado Iwaizumi.

—Hajime será más rápido que lo haga yo… después de todo he llevado el control de las cosas de Suga los últimos cuatro años…

—¿Entonces tú sabías que el niño no era de él? —preguntó Hanamaki interrumpiendo al otro doncel.

—En verdad… no —respondió Akaashi luego de dudar un momento.

—¿Cómo es eso posible? lo acabas de decir, tú llevaste el control de todas sus cosas los últimos cuatro años —exclamó Hajime viendo algo sorprendido a su primo.

—Tu conoces al tío Washijo —respondió Akaashi en su clásico tono neutro.

—Rayos —murmuró Hajime rascándose la cabeza—, entonces lo que buscamos está MUY bien guardado —agregó dejándose caer en la silla junto a Akaashi, para luego tomar un archivo y comenzar a revisarlo.

—¿Qué quieren decir con eso? —preguntó Makki mirando intercaladamente a ambos pelinegros.

—El tio Washijo, era un excelente abogado, pero tenía sus manías… en casos de clientes o familias ricas los asuntos o datos que podían resultar peligrosos los codificaba y escondía dentro de otros archivos —respondió Akaashi sin dejar de revisar el archivo ante él.

—Mira una vez un empleado copió información, documentos de algunos archivos, y luego comenzó a chantajear a los clientes —agregó Hajime viendo que Makki seguía sin comprender bien—… lo atraparon y todo se arregló, pero al tío Washijo… digamos que le sirvió como lección y desde entonces cuando tenía información que él consideraba que podía generar un riesgo así, la codificaba y la escondía entre los papeles concernientes a esa persona.

—Wow, sumamente precavido…Eso significa que tenemos que revisar absolutamente todo —dijo Makki en un lamento sentándose en su lugar, frente a los dos pelinegros.

—¿Dónde está esa mujer? —murmuró Akaashi mirando hacia la puerta y justo en ese momento alguien dio unos leves golpes y entró.

—Lamento la tardanza Akaashi, cuando hicimos el reparto de los archivos de sus casos movimos algunas cosas y no encontraba la carpeta —dijo la mujer antes de acercarse y entregarle una carpeta, bastante gorda a Akaashi.

—Gracias señora Lee… ¿podría traerme un té de jengibre y algo dulce de la cafetería, de ser posible que tenga limón.

—Por supuesto, ¿algo más señores? —preguntó la mujer con una sonrisa mirando a Iwa y Hanamaki.

—Café y lo mismo que le traigas a Akaashi por favor —dijo Iwaizumi.

—Para mi café y un cupcake de chocolate por favor —agregó Makki con una sonrisa e inmediatamente recibió un asentimiento y una sonrisa de la mujer, quien solo dio media vuelta y se retiró cerrando la puerta.

Akaashi comenzó a revisar la carpeta que la mujer acababa de entregarle y luego de un rato sacó una hoja y dijo…

—Lo encontré este es el código base, aquí anotó cada archivo dónde ha guardado cosas de Suga.

—Eso es genial buscar a ciegas nos llevaría mucho tiempo —comentó Makki con una sonrisa.

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Su departamento no era muy grande, pero le encantaba, tiene una linda vista, es fácil de limpiar y los espacios están organizados para su comodidad… pero desde el viernes había un gran número de cajas ocupando su sala y eso despertaba el mal humor de Futakuchi.

—¿Cuando rayos van a venir por todo esto? —se quejó el castaño empujando con el pie una de las cajas que estorbaba su paso hacia la cocina.

Puso el agua para preparar un té y volvió a la sala mirando con odio las cajas que se apilaban por todos lados. Tomó su celular que estaba en la mesita junto al sillón y cuando estaba por llamar sonó el timbre de su puerta. Abrió sin ver quién era y ante él se encontró a un repartidor que le traía otras tres cajas.

—Buenas tardes señor Futakuchi, necesito que me firme esto —dijo el muchacho con una sonrisa, extendiendole una tableta para que firme el comprobante de entrega.

—No voy a firmar nada —exclamó el castaño dejando ver su molestia—… ¿Qué es esto?

—No lo sé señor es un envío de Ryo's S.A. yo solo sé que tiene que firmar para comprobar que recibió el paquete.

—Gracias, pero no lo quiero yo no pedí nada —dijo Futakuchi devolviéndole la tableta sin firmar.

—Pero señor…

—Pero nada, solo devuelvalo —interrumpió el castaño y en ese momento la puerta del ascensor se abrió y la expresión del castaño se suavizó al ver aparecer a Aone.

—Pero...

Intentó replicar el muchacho a lo que Futakuchi solo respondió cruzándose de brazos. Finalmente el repartidor asintió, tomó el carrito en el que todavía estaban ubicadas las tres cajas y se retiró.

Aone vio al muchacho entrando en el ascensor, luego centró sus ojos en Futakuchi, dibujo una pequeña sonrisa en su rostro y dejó un corto beso en los labios de su pareja.

—Hola… veo que ya vinieron por las cajas —dijo el albino siguiendo a su pareja al interior del departamento y detuvo sus palabras al ver que la sala seguía repleta de cajas…

—Ni me hables de eso… ¿Puedes creer que todavía no vienen para devolver todo esto? Y encima siguen mandando más… eso de recién fue una entrega que acabo de rechazar —se quejó el castaño antes de dejarse caer en el sillón—… odio a tu hermano ¡¿Por qué rayos me hace esto?! creí que ya estaba resuelta y me iba a dejar en paz y odio a mi portero, por que rayos recibió todo esto… —agregó tapándose la cara con un almohadón.

Aone sólo soltó un suspiro y se sentó al lado del castaño antes de abrazarlo y permitir que se recuesta sobre su cuerpo, mientras él tomaba su celular y comenzaba a escribir un mensaje.

—Creo que ahora entiendo a qué te referías —murmuró de castaño acomodándose mejor para recostar su cabeza sobre el regazo de Aone—… bueno, no… creo que en realidad no tanto… no entiendo qué pretende… y no vuelvas a sugerir que abra las cajas porque no lo haré, prefiero devolverlas tal cual las mando —se quejó antes de soltar un suspiro profundo y luego de un momento en silencio agregó—… creí que no vendrías ¿No se supone que tenías una reunión?... Aone ¿Qué tanto escribes? —indagó antes de intentar arrebatarle el celular de las manos al albino.

—Soluciono tu problema… Y si tenía una reunión pero la cambiaron para el viernes —dijo Aone bajando un momento la mirada hacia su castaño—… no te escuche muy bien cuando te llame...

—Por todos los cielos dime que no le escribiste a Makoto —exclamó el castaño algo sobresaltado volviendo a incorporarse.

—Si le voy a decir algo a él te puedo asegurar que no será por mensaje… le pedí al encargado de transporte de la empresa que envié a alguien para llevarse todo esto —murmuró el albino acercándose a Futakuchi para besarlo.

—Ahhh pero ahora voy a deberte algo y sabes que eso no me gusta —dijo el castaño inflando los cachetes y extendiendo sus manos para detener el avance de Takanobu.

—Pero eso es fácil… se mi pareja en la fiesta que tengo en dos semanas y no me deberás nada —propuso el albino con su mirada seria.

—Ahhhh —exclamó Kenji simulando sorpresa antes de entrecerrar un poco sus ojos y agregar—… ¡no te tenía así de tramposo Takanobu!...

—Eso no es trampa —exclamó un serio Takanobu…

—Claro que si… ya te había dicho que no quería ir a esa fiesta —replicó el castaño y entonces vio algo que jamás hubiera imaginado… el albino bajó un poco la mirada, inclinó la cabeza y lo miró con ojitos de cachorro suplicante… Kenji sintió que su corazón daba un brinco y supo que acababa de perder—… ya lo dije eres un tramposo —murmuró acercándose nuevamente a los labios de su pareja—, te amo, tu ganas —agregó y sin más besó a su osito polar… después de todo, ¡¿Qué podía salir mal?!

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Akaashi leía un archivo mientras terminaba su tartaleta con crema de limón. Soltó un suspiro y se recostó en el respaldo del cómodo sillón de Hajime, echó su cabeza hacia atrás y centró sus ojos en el techo.

一Hajime ¿Cambiaste el sillón? 一preguntó cerrando los ojos antes de chuparse los dedos, en verdad le había gustado esa tartaleta.

一No, sigue siendo el mismo sillón horrible del que te has quejado siempre 一respondió Iwa desviando su atención de los papeles para ver a su primo y una sonrisa apareció en su rostro, hacía mucho que no veía a Keiji hacer eso. Se puso de pie, tomó la media tartaleta que le había quedado y se acercó al sillón para sentarse al lado de su primo一... toma 一murmuró ofreciéndole la tartaleta a Keiji.

一Gracias… ¿algún día dejaras de hacer eso? 一preguntó con una sonrisa el doncel antes de morder la tartaleta con crema de limón.

一¿"Eso" que?

一Ya sabes… "eso" de darme la mitad de tu postre, tarta o cualquier cosa dulce que estés comiendo… por eso Tooru y Kōtarō se ponen celosos 一dijo Keiji mirando de reojo a su primo antes de darle otra mordida a la tartaleta一... creo que pedire unas cuantas de estas para llevar a casa, son deliciosas.

一He hecho lo mismo desde que tengo memoria, así que dudo que deje de pasar… ¿Desde cuando te gusta tanto el limón?

一Desde que estoy embarazado… limón, espárragos y arvejas es lo que más me tienta.

一Ahh sé lo que es eso, yo pasé medio embarazo comiendo frutas rojas 一comentó Makki mirando con una sonrisa traviesa a los dos pelinegros, siempre habían sido así, se cuidaban como hermanos, pero quienes no los conocían pensaban que eran pareja o que lo serían pronto一... ¿ya de cuanto estas?

一Estoy por entrar a los cuatro meses… se supone que en una semana termina mi mes de "descanso" pero lo vamos a extender... Midorima cree que es lo mejor para que pase un embarazo tranquilo 一murmuró Keiji antes de centrar sus ojos en el doncel de cabello rosado.

一Considerando todo lo que te ha pasado es lo mejor… y considerando eso ya deberías volver a casa, si Boku se entera que viniste aquí nos va a matar 一comentó Hajime poniéndose de pie y acercándose nuevamente a la mesa donde estaban los archivos que todavía no terminaban de revisar一... y ya sé que vas a decir que no es ningún esfuerzo, pero sí es estresante y lo sabes…

一Eso es cierto, yo decia lo mismo y un dia termine internado… y antes de que pudiera pensar o decir algo estaba en un avión rumbo a italia, Issei no preguntó ni nada, ya se había cansado de que le dijera lo mismo, por lo que decidió sacarme de mi entorno para que finalmente pudiera estar tranquilo, por que estaba en un estado de tensión constante 一dijo Makki llamando la atención de Keiji一... por tus antecedentes deberías hacer lo mismo, retírate al campo, a algún lugar tranquilo porque conociéndote si sigues aquí y con todo lo que está pasando vas a terminar otra vez internado.

Keiji estaba a punto de decir algo cuando la puerta de la oficina fue abierta bruscamente para dejar ver a un Bokuto serio que inmediatamente centro sus dorados ojos en él y frunció el ceño. No necesitaba ser un genio para saber que el peligris estaba molesto, muy molesto.

一¡¿En serio pensaste que no me iba a enterar?! 一dijo Bokuto sin despegar sus ojos de su Akaashi, quien solo se mantuvo en silencio porque no sabia que decir, ya que cualquier cosa que dijera sería tomada mal por su pareja.

一Bokuto, no te enojes con él 一intervino Hajime, obteniendo una mirada asesina del peligris一, yo le pedí que venga porque necesitaba su código y huella para sacar la carpeta del tío Washijo de la caja de seguridad… solo eso…

一¡¿Que tan idiota piensas que soy Iwaizumi?! ¡Como si Keiji pudiera hacer solo eso! 一exclamó molesto Bokuto, conocía muy bien a su pareja.

一Es verdad, no lo dejamos tocar nada más que esa carpeta, se tomó un té y ya estaba a punto de irse 一dijo Makki en un tono serio, lo que hizo dudar por un momento al peligris.

Bokuto les mantuvo la mirada por un momento mientras decidía si creerles o no, luego volvió a centrar sus ojos en Akaashi, quien lo miraba inocente, luego de esconder bajo un almohadón el archivo que había estado revisando.

一Es verdad yo quería ayudar pero no me dejaron 一comentó en un tono algo triste el pelinegro y soltó un suspiro一... no puedes pedirme que no me preocupe con lo que le está pasando a Suga…

一Lo sé, pero ambos sabemos lo que puede suceder si te alteras demasiado, por algo te pedimos que dejes de trabajar 一murmuró Bokuto abrazando a su pareja.

De repente un golpe en la puerta los interrumpió, todos miraron hacia aquella puerta de vidrio esmerilado, Iwa exclamó un pase y la señora Lee entró…

一Señor Iwaizumi lo busca un representante de "Irihata Oiwake"

一Representante… tan obvio de él, de seguro envió algún practicante para intentar intimidarte 一se quejó Hanamaki, comenzando a acercarse a la puerta.

一Parece que están realmente apurados… tú, ve a casa, te avisare cuando hayamos encontrado todo asi dejas de preocuparte 一dijo Hajime dandole una rápida mirada a su primo que seguía entre los brazos de Bokuto y luego solo caminó tras Makki para ver a ese representante.

Al salir de la oficina casi choca con el pelirrosa, quien se había quedado estático en medio del paso con los ojos fijos en el hombre que estaba en la sala de espera, ese disque representante era el mismísimo Oiwake Takuro…

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Ennoshita estaba cansado pero muy feliz, ese día habían inaugurado el café y les estaba yendo muy bien, la gente entraba y salía feliz y al parecer a todos les había gustado su selección de dulces y postres, así como sus variedades de tés y cafés. El pelinegro había pasado el día tras la caja registradora mientras Hanna y los demás atendían a todo el que llegaba.

一Chikara, cielo, tomate un descanso, sal a tomar algo de aire y estirar las piernas, llevas horas tras la registradora 一dijo Hanna pasando sus manos por los hombros del doncel一... y no me digas que no, sé mejor que nadie lo agotador que puede ser esto.

El pelinegro solo sonrió y asintió, en verdad estaba cansado y no veía motivo para discutirle a Hanna, el número de personas que entraba se mantenia constante, pero no era imposible de controlar. Salió del café, miró las mesas de afuera todas ocupadas y su sonrisa se amplió, se acercó a un banco, que estaba junto a unas enormes macetas repletas de plantas verdes, pero antes de poder sentarse vió a Ryuunosuke frente a él a unos cuantos metros de distancia. Los nervios lo invadieron al instante, había pensado mucho en él, en que debía hacer cuando lo volviera a ver, pues todavia sentia que el pecho se le comprimía de solo pensar en lo que Saeko estaba haciendo. Lo vio acercándose y sintió que su respiración se detenía.

一Tío Chika 一la voz de Shoyo llamó su atención y al mirar se encontró al pequeño pelinaranja acercándose presuroso.

一Hola pajarito 一exclamó el doncel, ignorando por completo a Tanaka, se agachó y centró toda su atención en el niño, al cual no dudo en abrazar en cuanto este salto a sus brazos.

一Hola, te extrañé 一exclamó el pequeño con una enorme sonrisa antes de dejar un sonoro beso en la mejilla del doncel, luego se alejó un poco y acariciando el vientre de Ennoshita agregó一, hola bebé…

Una sonrisa se dibujó en el rostro de Ennoshita, como cada vez que el niño hacía eso, pero esta desapareció tan rápido como apareció, al recordar que Tanaka estaba quizás a unos pasos de ellos. Levantó la vista y se encontró con un sorprendido Suga que lo miraba un momento a él y luego desviaba su mirada hacia la derecha. Soltó un suspiro muy lento y volvió a mirar hacia donde había visto a Tanaka… y allí estaba, ahora a unos pocos pasos de distancia, estático en su lugar con una expresión difícil de descifrar.

CHAN, CHAN, CHAAAAAAANNNN!!!!

SI, SI, ASI LOS DEJO HOY.

SERA HASTA LA PRÓXIMA ACTUALIZACIÓN.

Epero que les haya gustado.

saludos. Noelia