Sora sonrió cuando por fin entró en el ascensor del estudio. Era media mañana y por fin se había reincorporado al trabajo aunque lo había hecho a su ritmo, tomándose su tiempo a primera hora para poder dejar todo organizado en casa. Bajó la vista hacia Aiko la cual dormía tranquilamente en el cochecito ajena a que estaba bastante lejos de casa en aquel momento.
- ¿Qué os parece? ¿Teníais ganas de volver por aquí? – se giró hacia los digimon, los cuales se habían empeñado en ir con ellas aquel día.
- Sí, yo tengo gana de ver a Haru otra vez – dijo Biyomon desde el suelo-. Quiero que me dé de sus galletas.
- Pero bueno, ¿y qué te hace pensar a ti que va a estar esperando para darte de sus galletas?
- Porque siempre las trae para darme – sonriendo, se quedó mirando hacia la puerta.
Gabumon, a su lado, no dijo nada más, únicamente aprovechando para estirarse para poder mirar hacia el interior del cochecito, echándole un vistazo a la niña desde allí. Dándose cuenta del gesto, la pelirroja sonrió. Segundos más tarde, se abrieron las puertas del ascensor, pudiendo salir y entrar por fin en su estudio.
Solo entonces se daba cuenta de lo mucho que lo había echado de menos. Aquel lugar ocupaba un lugar demasiado importante en su vida y aunque ahora hubieran cambiado sus prioridades, no iba a dejar de estar en los primeros puestos. Sonrió cuando al girarla esquina nada más salir del ascensor se encontró con su vestido de novia, negando con la cabeza antes de continuar su camino.
A aquella hora de la mañana lo normal era que todo el mundo estuviera pendiente de su trabajo, por eso nadie se dio cuenta de que ella estaba llegando pudiendo así caminar de forma tranquila hasta su despacho. Abrió la puerta casi que nerviosa por poder hacerlo por fin tras tanto tiempo.
- Buh – la voz de Haru fue lo único que escuchó antes de poder encender la luz.
Dando un respingo, no pudo más que abrir los ojos de par en par al encontrarse allí a su propio personal, esperando por ella. Sin apenas poder hacer más reacción que quedarse mirando hacia ellos, consiguió finalmente parpadear, enfocándolos mejor.
- Bienvenida de nuevo, Sora – le dijo su amiga, acercándose hasta ella-. Nos estábamos muriendo todos de ganas de tenerte otra vez con nosotros.
- Sois… Menos mal que ya no lloro por cualquier cosa por culpa de las malditas hormonas… - riéndose y reaccionando por fin caminó hacia ellos para poder saludar a todos los presentes-. Yo también os he echado mucho de menos…
Aprovechando el momento para ir saludando a todos los presentes, hizo la ronda completa. Gran parte de los presentes habían estado con ella desde el principio de todo aquello y les tenía muchísimo aprecio. Otros, las más recientes adiciones como podía ser Kaori, aquella que ocupaba el puesto de Haru, también se habían ganado su aprecio. Durante todo el tiempo que ella había estado ausente se habían preocupado por ella y cuando la niña había nacido todos habían querido conocerla.
- Así da gusto volver al trabajo… - dijo al terminar la ronda.
Yamato tomó asiento al lado de Mai, la cual estaba aprovechando para descansar un rato después de una sesión de entrenamiento. Aunque aun les quedaba mucho tiempo a los recién llegados para tener que tomarse las cosas tan en serio como si de verdad estuvieran preparando un viaje al espacio, siempre venía bien que establecieran sus rutinas.
- ¿Tienes algún problema? – girando la cabeza hacia él, se fijó en que la estaba observándola.
- ¿Yo? ¿Por qué? ¿Por qué parezca que en cualquier momento vas a echar los pulmones por la boca? ¡Ay¡ – protestó cuando le dio con la botella de agua que tenía en la mano en el brazo, frotándoselo-. Más bruta y no naces…
- Tengo una niña pequeña en casa, ¿lo sabías? Dormir se hace complicado a veces…
- ¿Y yo que tengo? ¿Una planta?
- No, Sora y Aiko tienen una planta en casa. Un cactus para ser concretos… Yamato, Aiko apenas abre los ojos más de unas horas al día y por lo que me has contado no os molesta más que lo necesario.
- Bueno, pero... – se quedó mirándola-. ¿Qué pasa?
- Pasa que le están saliendo los dientes y a la pobrecita le duele a horrores. Se pasa todo el día, toda la noche llorando… Yo ya no sé qué hacer porque ya no es que no nos deje dormir, es que la pobrecita lo está pasando mal y no duerme ella tampoco…
- ¿Y tú estás segura de que nos quieres aguantar en tu casa este fin de semana? Lo último de lo que tendréis gana Arata y tú es de tener que ponerle buena cara a la gente.
- Eso dilo por Sora, a ti te pongo la cara que me haga falta – sonrió finalmente-. Y tú dentro de poco verás como también te pesa todo y vienes con unas bonitas ojeras, que a ti seguro que se te marcan más que a mí con lo blancucho que eres.
Se rió por lo bajo sabiendo que tenía toda la razón. Los primeros días que se había reincorporado a la rutina apenas había notado el llanto de la pequeña por la noche. Cuando se metía en la cama caía rendido y se había sentido algo culpable porque fuera Sora la que hubiera tenido que estar pendiente toda la noche de ella. Pero ahora que había empezado a adaptarse de nuevo sí que se despertaba. Se ahorró el comentario de que no le importaba y que era un momento que podía aprovechar para estar con Aiko porque se estaba viendo que le iba a caer otro botellazo.
- Anda venga, que si te portas bien por el camino hoy pago yo en la cafetería…
- Uy… si me porto bien y si me porto mal…
Mai intentó alejarse de él un paso cuando, al ponerse los dos en pie, lo vio alargar el brazo hacia ella para cogerla por los hombros. Al no conseguir escapar, Yamato se salió con la suya pudiendo alcanzarla con la otra mano y tirando de su mejilla segundos antes de soltarla y echar a andar con paso rápido.
- ¡Ishida!
Haru estaba arrodillada sobre la alfombra del despacho de Sora al lado del sofá observando atenta desde allí los movimientos de Aiko. Habían dejado a la pequeña allí para que pudiera estar cómoda y desde ese lugar observaba poco a poco todo lo que la rodeaba, curiosa. Era la primera vez que estaba en el estudio y parecía que quisiera memorizar aquel lugar.
- No me lo puedo creer. Llevas aquí un par de horas y todavía no le he escuchado más que un ruidito… - acercando su mano a la pequeña, dejó que cogiera su mano mientras que Sora terminaba de apuntar unas cosas en su agenda.
- Lo sé… Por el momento está siendo la cosa más tranquila del mundo. Y… además cuento con la mejor de las ayudas – señaló a los digimon con la cabeza antes de ponerse en pie e ir hasta ella-. Sobretodo uno que yo me sé que desde que un día Yamato dejó a Aiko durmiendo sobre él en el hospital a la mínima repite la jugada. ¿Cómo me va a llorar así la chiquitina?
Sonriendo mientras que hablaba se acercó hasta ellos, dejando su mano sobre la cabeza de Gabumon unos segundos para darle así una pequeña caricia al ver cómo se le habían subido los colores por su comentario.
- Es un buen sitio… - Haru miró también hacia él-. Ya verás cuando llegue el invierno. Yo me habría muerto de la emoción al ser pequeña y tener dos peluches gigantes hablándome…
Soltó a la pequeña dándose cuenta de que su madre se acercaba para cogerla con ella y poder pasar a sentarse antes de echar un vistazo hacia el reloj. Automáticamente pudo ver cómo los ojos azules de la bebé se quedaban fijos en la pelirroja la cual dibujó una sonrisa de oreja a oreja al darse cuenta.
- ¿Qué? ¿Qué te dice Haru? Tienes que decirle que tiene que darse prisa para darte un amiguito con el que poder jugar, ¿eh? – mirando de reojo hacia la chica, notó automáticamente el color rojo radiactivo que aparecía en su cara.
- No digas esa frase en voz alta delante de Andrew, por favor…
- ¿Por qué? ¿Sigue poniendo la misma cara de querer uno propio muy fuertemente cada vez que le dejo a Aiko o está con sus sobrinos? – divertida por la reacción de Haru se quedó mirando directamente hacia ella.
- Que te calles, Sora…
- Vale, vale… - entre risas volvió a mirar el reloj unos segundos-. Es la hora de que Aiko coma, ¿te importa?
- ¿Quieres que me vaya y os deje solas?
- ¿Por qué querría que te fueras? Te lo pregunto por si te incomoda o algo…
- ¿A mí? ¿Por qué me iba a incomodar?
- Y yo qué sé Haru… Ya sabes como es la gente con esos temas.
- Pues ya ves tú… Si tienes que darle de comer a Aiko y alguien te dice algo o te mira mal puedes informarle amablemente de que tienes un fénix gigante en casa que seguro que va a estar encantada de darle picotazos en la cabeza a quien sea necesario.
- Les chamusco también las ideas si hace falta a quien proteste por algo relacionado con Aiko… - Biyomon asintió a las palabras de Haru tomándoselas totalmente en serio.
Todavía riéndose, empezó a soltarse el lazo del vestido que hacía de tirante en el lado en el que había dejado la cabecita de la niña. Aquel tipo de ropa, aprovechando el buen clima que estaban teniendo, estaba siendo su gran aliado en aquella época. No se quería imaginar tener que hacer todo aquello en pleno invierno. Colocó a Aiko cerca para que fuera ella quien buscara el contacto con su madre, a tientas con su boca hasta que por fin lo consiguió.
- La idea de lanzarles el fénix gigante no suena nada mal… Pero bueno ya sabes cómo es mucha gente en este país. Somos demasiado modernos para algunas cosas y un desastre para otras.
- ¿Y qué? Que digan lo que les venga en gana, Sora – sonrió, quedándose apoyada en la pared para dejarla algo de espacio-. Es tu niña y si tiene que comer pues tiene que comer. A quien no le guste que no mire… Y si te protesta alguien del estudio pues ya sabes, lo echamos de una patada en el trasero.
Se rio de nuevo, bajando la vista hacia su hija, dándose cuenta de que tenía sus ojos azules clavados en ella. Eso hizo que ampliara su sonrisa, manteniéndole la mirada unos segundos, olvidándose incluso de que estaban acompañadas de más gente.
- No me quiero imaginar la cara de tonto que se le queda a Yamato con cosas como esta…
- Mucha – confesó al cabo de unos segundos-. Cualquiera lo diría cuando lo conociste, ¿vedad?
- ¿Cuándo lo conocí? Pues mira, no tenía mucha idea de nada, pero la cara con la que se te quedaba mirando era bastante delatadora que si de él dependía algo así iba a acabar pasando.
- Si Yamato hubiera sabido comportarse como una persona normal y no como un cascarrabias seguro que Aiko ya tendría unos añitos… - la voz de Gabumon hizo que la atención de ambas quedara fija en él, dándose cuenta de que se había alejado de ellas en cuanto la bebé había empezado a comer.
La reacción de Haru fue instantánea echándose a reír por la naturalidad con la que había dicho aquello el digimon como si fuera la cosa más obvia del mundo. Sora se tomó unos segundos, intentando no reírse de forma tan evidente.
- No seas malo con él… - intentó parecer algo más seria, no queriendo tampoco molestar a Aiko.
- Es verdad, a ti también se te daba bastante bien darle calabazas para luego irte a bufar por las esquinas porque querías estar con él – Biyomon asintió, totalmente segura de sus palabras, como si pensara que hacía una aclaración en vez de apuñalar a su compañera allí presente.
Lo único que se pudo escuchar a continuación fue la risa de Haru yendo a más.
AnnaBolena04: sí, todos sabemos que el abuelo no les abrió la puerta hasta bien tarde porque había secuestrado a su nieta y no se la pensaba devolver. Es un hecho y todos sabemos que es totalmente real. Que a este paso se va a dedicar a echarlos de casa los viernes y los sábados con la excusa de quedarse él de niñero de la nenita, que para algo ha dado tanto la lata con que quería una nieta. Ahora les toca aguantarlo.
Y Sora por fin se ha reincorporado a la vida laboral normal, con puñales para todos de todos los tipos para que nadie se sienta discriminado, esté presente o no. Parece que a Sora la habían echado mucho de menos por el trabajo. Y normal si ahora para encima viene con ella una nenita.
¡Besitos de tortuguita!
Natesgo: el abuelo tiene que tener una buena colección de baberos en casa. De la que compran para Aiko le compran uno a juego para él que saben que le va a hacer falta, aunque bueno, andan más o menos a la par todos con el tema baberse con la niña. Solo hay que ver lo mucho que tiene pensado ponerse a hacer Haru ahora que está Aiko en el estudio con ellas también.
No creo que la alargase, tampoco es que les den mucho más tiempo de baja... Entonces los dramas hubieran sido dignos porque a ver quién separa a la pobre pelirroja de su nena siendo tan pequeñita. Ya bastante tenemos con el drama paterno, gracias xD
¡Un beso!
Guest vecina: ayer hizo un día asqueroso, debe de ser para que no nos acostumbremos a tanto sol seguido no vaya a ser que nos siente mal o algo. Eso o que como salía yo primero del trabajo tenía que hacer un día asqueroso para no poder hacer nada, claro. Hoy que termino supertarde otra vez hace un sol y un calorcito muy buenos... ains.
Sora se ha quedado de que ya puede comer lo que le venga en gana otra vez, sí, sí. Que la pobrecita es lo que más ha echado de menos jajajajaja Pobrecilla, seguro que se toma como un reto el volver a recuperar todo el tiempo perdido con las comida jajajaja Y sí, la doctora no sabe con quién juega y lo paranoico que se sabe poner él solito al decirle que quería hablar con él en privado, pero bueno, le vino bien. Que es mucho tiempo ya que llevan quietecitos y lo mismo le daba por buscarse alguna playa apartadita de la que volvían de comer a por la nenita jajajaja Total, no es el abuelo se la pensara devolver hasta más tarde.
Jajaja es que bah pobrecilla Sora, había que darle un margen y con el corre para aquí y corre para allá en el que viven, cuadraba todo perfectamente hasta para que tuviera tiempo a hacerle realmente el vestido a Haru sin tener que andar a las carreras. Así se llevan con ellos a una nenita de tres meses que seguro que hace que se baben todos jajaja A este paso Haru va a irse con segundas intenciones de Luna de Miel. Ella que tanto renegaba...
Pues yo no sé por qué se estresan, porque si se pasan el tiempo tocándose las narices no sé qué esperan hacer cuando viene el global y no recuerdan ni de qué asignatura es. Yo últimamente paso bastante de todos ellos, la verdad, si no quieren estudiar, allá ellos, bastante tengo con tener que aguantarlos para tener que andar estresándome por ver como suspenden 5...
Y me voy, que me he escapado un ratito para actualizaros antes de entrar al turno de tarde TT_TT ¡Bicos grandes vecicna!
