Cuando Yamato llegó a su escritorio, todavía estaba dándole vuelta a las conclusiones que había sacado mientras que terminaba de vestirse. No le gustaba nada darse cuenta de que talmente había parecido que responsabilizaba a Sora por todo. Como si la acusara de hacerlo queriendo… Literalmente parecía que la estaba acusando de entretenerse calentándolo para luego dejarlo con las ganas.

¿Podrían tomarlo demasiado por loco si se ponía a darse cabezazos contra alguna de las esquinas?

Sus ojos se posaron encima de la mesa, dándose cuenta de que había algunas cosas que no había dejado allí. Se acercó, dándose cuenta de que había un vaso de café para llevar y al lado una cookie. No demasiado lejos de ello había pegada una post-it. Alargó la mano para cogerla, reconociendo la letra de Mai al momento.

"No nos comas a los demás, que no tenemos la culpa de tus malos humores por no desayunar"

Levantó la vista en busca de la piloto, sin encontrarla, teniendo que reírse ante la tontería que le había escrito en la hoja. Le hacía gracia el hecho de que hubiera sido capaz de saber lo que le pasaba simplemente por el hecho de verlo de mal humor. Lo había visto llegar tarde y gracias a ello habría sacado la conclusión.

Tomó asiento, decidiendo que de verdad necesitaba desayunar antes de intentar pensar más claramente sobre lo ocurrido y sobre como arreglarlo. Buscó su teléfono en los bolsillos de su chaqueta, viendo que tenía un mensaje de la pelirroja pero que únicamente hacía referencia a que le había surgido una reunión importante y que había dejado a Aiko con Natsuko. Dudó sobre qué contestar, optando por limitarse a poner un simple "Ok".

Cualquier otra cosa que tuviera que decirle a Sora, sin duda, prefería hacerlo en persona. Simplemente esperaba que ella no malinterpretara su contestación. Dejando el teléfono a un lado, fue directo a coger el vaso con la bebida, soplándolo para comprobar que no quemase antes de dar un sorbo dándose cuenta de repente de que de verdad estaba muerto de hambre.

- ¿Se puede saber de qué se te acusa, maravilla rubia? – la voz de Mai al cabo de un rato lo sobresalto, pillándolo todavía con el último trozo de la galleta en la boca-. De nada…

Esperó unos segundos antes de que terminara de tragar, yendo a sentarse al otro lado de él, sobre la mesa, observándolo.

- Gracias – le dijo cuando finalmente pudo a hacerlo.

- Déjate de gracias y confiesa. ¿Qué has hecho para intentar cargarte a todos los pobrecitos nuevos entrenando hoy por la mañana?

- Ya sabes que odio llegar tarde y más por culpa del tráfico…

- ¿En serio? ¿A estas alturas de tu vida esperas que me trague que esa cara que te gastas es por el tráfico?

- ¿Qué os pasa ya? – la voz de Hideki hizo que girasen la cabeza hacia él-. Llevo aquí un rato, si no me habéis visto es culpa vuestra…

- Nos pasa que está intentando dejarnos sin personal otra vez. Así que mi teoría es que ha liado alguna y lo han echado a dormir al sofá.

- No me han echado a dormir a ninguna parte – farfulló por lo bajo, terminándose el café antes de quedarse de brazos cruzados mirando hacia los otros dos.

- Entonces puede que duermas hoy en el sofá – riéndose, Hideki acabó por universo más abiertamente a la conversación-. Te delatas tú solito, Yamato… Que llevamos mucho tiempo padeciéndote.

- No pasa nada, ¿de acuerdo? Me fui de malas por la mañana porque tenía mucha prisa y… puede que le haya contestado mal a Sora y que le haya sentado no demasiado bien – confesó a sabiendas de que, al menos, la piloto no lo iba a dejar en paz.

- ¿Ves? Ya te decía yo que habías liado algo – se cruzó de brazos desde dónde se había quedado sentada-. ¿Y bien? ¿Ya se te ha ocurrido cómo suplicar piedad?

Arrugó los labios en una mueca que solo consiguió que Mai se riera ligeramente, recibiendo un suave codazo de Hideki para que fuera algo más disimulada.

- ¿Quieres contarnos qué pasa o prefieres seguir dejando de baja a los nuevos? – le preguntó finalmente.

- ¿Tengo otra opción? – dijo aquello mirando directamente hacia la piloto antes de resoplar con resignación-. Lo que pasa… - se tomó unos segundos, intentando reordenar sus propios pensamientos. Sabía que era un tema delicado, pero también que estaba con gente de confianza-. Lo que pasa es que no hemos podido recuperar la normalidad del todo todavía…

Intentó usar palabras más sutiles ya que no quería que llegara nadie de repente y escuchara cosas que, sin duda alguna, no eran del interés de nadie. Esperó que ellos dieran señales de haber entendido a lo que se refería, dándolo por supuesto al ver a Mai de nuevo intentando no reírse.

- ¿Qué has…? Bueno, no, ¿qué no has hecho hoy por la mañana?

Hideki tardó algo más en dar señales de haberlo entendido. No esperaba que el rubio fuera a abrir la boca con un tema como aquel, pero no pudo más que observarlo en silencio, tomándose su tiempo antes de volver a abrir la boca de nuevo.

- Mai…

- ¿Qué? – se giró hacia él, negando con la cabeza-. Se lo advertí hace tiempo, que esto iba a acabar pasándole y me dijo que no tendría problema con ello…

- Y de verdad que no lo tengo – dijo, carraspeando al darse cuenta de la mirada que le echaron ambos-. Me refiero a que no lo busco. Yo no soy el que lo busca o que intenta forzar las situaciones. Si pasa, pasa… Pero el problema es otro.

- ¿Otro? - la piloto hizo una pausa, pensativa-. ¿Entonces?

- Pasa que quiere ella, quiero yo… - estaba empezando a ponerse rojo a medida que hablaba, costándole terminar la frase.

- Y no sois capaces porque ella "no" puede – haciéndole el favor, Hideki la terminó por él-. ¿Me equivoco? – observó como negaba con la cabeza.

- Vosotros no la conocéis tanto como yo. Es la típica persona que prioriza a cualquiera por delante de ella. Así que ya os podréis imaginar la situación… El problema es que entre las prisas con las que me fui y que no era el mejor momento para pensar con la cabeza fría… Fui demasiado brusco con ella y estoy seguro de que me ha malinterpretado…

Eso no necesitaba que nadie se lo explicara para darse cuenta. En el momento apenas había sido consciente de la forma en la que estaba reaccionando, pero cuando por fin había pensado con claridad le habían entrado muchas ganas de darse unos cuantos cabezazos.

- ¿Estás seguro?

- ¿De qué Mai? – gruñó-. Fui brusco y para encima sé a ciencia cierta que me ha malinterpretado. Así que lo que me faltaba para rematar el día… - se pasó la mano por la cara, echándose el pelo hacia atrás.

- Bueno, yo creo que tampoco es tan grave – acabó diciendo Hideki-. Quiero decir todos los que estamos aquí sabemos de lo que nos estás hablando. Por lo que la conozco creo que es una persona razonable, no creo que te vaya a poner muchas pegas para tratar el tema.

Yamato se encogió de hombros. Sí, Sora era una persona coherente con la que se podía razonar, pero ese tema también era delicado para ella y casi que prefería no saber lo que podía estar pasando por la cabeza de la pelirroja en esos momentos.

- Bueno, a lo mejor al final sí que va a ser verdad que te van a mandar a dormir al felpudo… - riéndose, Mai miró hacia el reloj. Chasqueó la lengua-. Tengo que irme, me toca la reunión ahora… - poniéndose en pie, se giró hacia el rubio-. No creas que te vas a librar luego de mí tan fácilmente.

Sin esperar respuesta de ningún tipo de los demás, echó a andar por el pasillo con paso rápido, yendo con el tiempo justo para poder llegar al piso superior donde era la reunión. Hideki la siguió con la mirada unos instantes antes de volver a bajar la vista hacia el rubio.

- No me creo que esté a punto de abrir la boca con estos temas, pero… Yo creo que ya hay confianza de sobra – reclamó así la atención del rubio-. Supongo que habréis hablado directamente del tema, ¿no?

- Sí, claro. Yo ya estaba advertido por la propia doctora, por eso tampoco he… Intentado acelerar las cosas de ninguna manera… Y luego, la primera vez que pasó conseguimos hablar tranquilamente del tema.

- Pues… si las cosas están medianamente claras yo no creo que vaya a tener mucho problema para entender que no hayas contestado de la mejor de las maneras queriendo.

- Hideki… - hizo una pausa-. Ese es el problema. Que efectivamente en vez de estar enfadada conmigo por no ser el rey de las delicadeces te puedo asegurar que se estará echando la culpa.

- ¿Tú crees?

- Estoy completamente seguro. Sé a ciencia cierta que debe de pensar que estoy enfadado con ella porque llevamos meses sin poder hacer nada por su culpa… - resopló-. "Su culpa" – usó el tono irónico para repetir aquellas palabras-. Y sí, me estoy refiriendo al susto que nos dio en abril y al haber tenido ahora a la niña.

- ¿Estás seguro de eso?

- La conozco demasiado bien… Y mucho me temo que le diga lo que le diga va a ser una complicada de quitarle de la cabeza. Más aún con reacciones como la de hoy por la mañana.

- Casi que me atrevería a decir que poco más podrías haber hecho para evitarlo, ¿no?

- Ya, pero sé perfectamente lo que pasa por esa cabeza desde la primera vez que tuvimos problemas. Debería de tener cuidado.

- Tal para cual. ¿Competís por las noches para ver quién de los dos se echa con más estilo las culpas?

Se empezó a reír casi como acto reflejo, intentando relajarse finalmente, tomándose unos segundos para relajarse de la situación en la que él solo se había metido. Acabó levantando la cabeza para quedarse mirando hacia Hideki.

- ¿Qué vas a hacer?

- Pues… ¿Tú qué crees? Iré a buscarla cuando salgamos del trabajo que tiene una reunión importante del trabajo.

- Tiempo que tienes para irte a buscar algo con lo que poner hacerle chantaje emocional… Aunque bueno, yo cuando armo alguna las flores siempre funcionan…

- Ni loco – saltó de repente.

- ¿Cómo que no loco?

- No, ni hablar. Flores no.

- ¿Por qué no? – acababa de perderse muy seriamente-. ¿Es alérgica?

- ¿Tú sabes a lo que se dedica mi suegra? – negó con la cabeza-. Flores no.

- ¿Y yo cómo narices voy a saber a qué se dedica tu suegra? – todo el sentido que parecía haber tenido la conversación había desaparecido rápidamente.

- Es maestra de Ikebana, vamos a ver…

Se quedó mirándolo como si esperara alguna explicación más detallada que eso. Al ver que no seguía continuó estudiando lo que acababa de decirle, terminando por poner los ojos en blanco.

- ¿Y qué pinta tu suegra en todo esto? – intentaba buscarle lógica a todo aquello.

- Tú hazme caso, flores no – negó con la cabeza.

- Pues lo que te venga en gana… Mira, es más, ponte a hacer lo que tengas que hacer y así te quitas de mi vista primero… Con lo normalito que estabas pareciendo y ahora de repente me vienes con la paranoia de la suegra… Ten cuidado, no vaya a ser que se entere de que has contestado mal a su hija y te venga a tirar hiedra venenosa a la cabeza…

- No conoces a mi suegra…

- Pues parecía una persona encantadora en tu boda… Pero vamos a dejarlo. Tú verás lo que haces luego… Yo me voy que tengo que terminar de revisar unos gráficos.

Prefiriendo dar aquella conversación por terminada, dejó a Yamato donde estaba girándose hacia el pasillo para poder ir hacer su despacho.

- Gracias Hideki… - acabó por escuchar de fondo la voz del rubio.

Tampoco le habían dicho nada que no supiera o a lo que no pudiera llegar a pensar él solo. Pero lo que agradecía era el hecho que se hubieran acercado, tanto él como Mai a interesarse y saber lo que podía estar pasando. Por eso era por lo que le había dado las gracias realmente.

- Y ya te digo yo que mi suegra… No es cualquier suegra.


AnnaBolena04: ese momento en el que eres capaz de establecer con tus compañeros de trabajo una sana relación basada en 50% puñales %50% buena relación con ellos... Parece que Mai prefiere tener al rubio bien alimentado antes de poder irse a lanzar los puñales a gusto.

Ahora claro, también tenemos a Hideki dejando claro la diferencia de edad que tiene con ellos y siendo la voz de la razón en todo eso para ayudar a terminar de conseguir que el rubio empiece a hablar y que no se cargue a nadie de los nuevos. Aunque claro, siempre tiene que salir la paranoia de la suegra queriendo cargárselo. Si es que pobrecito Yamato, con lo que lo quiere Toshiko jajajajaja La paranoia es intensa.

Que no, que no hace falta que me mandes nada, de verdad. Que te digo yo que los de aduanas no dejan pasar cosas raras en paquete, que luego me quieren cobrar para encima el IVA y los gastos aduaneros y la liamos... No te molestes, de verdad, con el raptor vigilándome me sirvo.

¡Besitos de tortuguita!

Guest Vecina: es lo que hay, con perdón de algún docente que me lea... Si para encima de que los alumnos pasan de todo y no son especialmente brilalntes el profesor de turno esta agil******** y no sabe hacer su trabajo me toca a mí comérmelo. Hoy he colgado el boli hace rato y de verdad que me estoy pensando en comprarme una Death Note y empezar a apuntar ahí nombres de profesores. Ains...

Verás, por si quedaba alguna duda. Lo que les pasaba al principio era que Sora parecía no responder bien a los intentos, en el sentido de que tenía las hormonas bajo mínimos y no le apetecía nada de nada. Ahora que ha pasado el tiempo lo que le pasa es que sí que quiera pero que, literalmente su cuerpo no colabora. Y puede parecer que va bien y que ella está cooperativa y perfectamente hasta la hora de la verdad donde literalmente hablamos de que duele. Las hormonas que son unos seres del mal y desde luego la peor pesadilla del pobre Yamato.

Así que por un lado tenemos a Sora con el sentimiento de culpa, por otro lado tenemos a Yamato quedándose de malas pulgas y evidentemente incómodo un buen rato... Y a los dos los tenemos con las ganas y la frustración subiendo a nivel exponencial.

Y a esas cosas me dedico ahora jajajajaja Pero que conste en acta que es todo biológicamente coherente y no soy solo yo dando por el saco porque si no les lío alguna no me quedo tranquila. Eso... para más tarde jajajaajajaja Y sí, Yamato una vez que enfría en el múltiple sentido de la palabra sabe más que de sobra que estando cómo están las cosas la reacción no fue la mejor, parece que por fin ha encontrado con quien hablar del tema de forma adulta.

Ains venga vecina que se acaba la semana poquito a poquito. A ver si sobrevivo a ella. ¡Un bico enorme y otro para las tartarugas!