Yamato sonrió divertido al darse cuenta de que Sora se había vuelto a quedar completamente dormida nada más sentarse en la cama. Había entrado al baño a lavarse los dientes cuando había salido ella y cuando se había querido dar cuenta se había dormido. No podía culparla, había pasado un día de perros y no es que la noche anterior se hubiera ido en el mejor de los momentos.
Se acercó hacia ella para echarle por encima la sábana, notando como había refrescado algo el clima por las noches por fin. Aprovechó para observarla detenidamente. No le gustaba que intentase forzar las cosas entre ambos como si se tratara de una obligación. Y sabía que no iba a poder convencerla de que se tomara las cosas de otra forma.
Llevaban meses en aquella situación, ¿qué problema iba a tener él por esperar algo más? Él prefería esperar a saber que ella lo estaba haciendo casi que por obligación. Odiaba esa idea. Era lo único que lo mantenía firme en su posición de esperar. Hacía tiempo que hubiera podido aprovechar y acabar con su propio problema. Ella misma le había dicho que siguiera muchas veces y, posiblemente, en otro tiempo sí que hubiera sido así. Pero no con ella. Esperaba sinceramente que aquello no terminara afectándoles más de la cuenta porque no estaba seguro de ser capaz de manejar aquellos de la forma más correcta.
Se acercó hacia la luz de la habitación para poder apagarla, acercándose a su lado y sentándose en la cama con cuidado de no despertar a Sora. No tenía sueño, pero estaba cansado del día y el frescor de las sábanas contra su cuerpo le resultaba agradable. Echó los brazos hacia atrás, usándolos de apoyo mientras que pensaba en el sueño que había tenido la noche anterior. Dibujó una pequeña sonrisa en sus labios, ahora que había tenido tiempo para reposarlo se había dado cuenta de que todo aquello no era más que recuerdos de épocas pasadas de cuando no eran más que unos críos.
Había tantos de situaciones de aquella época que ni siquiera era capaz de escoger una con la que poder quedarse. Especialmente porque estaban ambos muy ocupados jugando a que realmente no estaban interesados el uno en el otro y sus propias hormonas solían pasarles malas pasadas.
2006
- ¿A la playa? – la cara de Yamato no tuvo precio.
- Sí… Mimi se va dentro de nada y se la ha ocurrido que podemos ir a pasar este 1 de agosto a la playa todos.
- ¿Todos?
- Hombre, no sé si vamos a poder estar el grupo completo, pero la intención es que sí. No sé por qué pones esas caras me parece una muy buena idea.
- Takeru, sabes que no me gusta ir a la playa.
- ¿Tampoco te vale ir a la playa?
- No, no me vale porque me quemo entero con solo pisarla – puso los ojos en blanco.
- Eres un agonías. Te echas protector solar y fin del problema…
Yamato negó con la cabeza. Daba igual lo que hiciera, siempre que le daba el sol más de la cuenta acababa quemándose hiciera lo que hiciera. Aunque la otra opción no le gustaba demasiado, nunca se había perdido una de esas reuniones…
- Hola – una tercera voz hizo que el mayor de los dos hermanos diera un respingo-. ¿Qué hacéis por aquí? – Sora sonrió amablemente.
- Sacando al cascarrabias a que le dé el aire – contestó Takeru por él-. Le estaba contando lo de la playa, pero aquí lo tienes poniendo cara de haber chupado un limón.
- Ya te he dicho que me quemo entero – repitió resignado antes de mirar hacia ella-. Hola…
- Es verdad – arrugó la nariz en una ligera mueca-. Bueno pero… puedes venir más tarde, ¿no? Nosotros seguramente quedemos temprano para comer allí pero tú puedes venir cuando no pegue tanto o… buscamos un sitio donde haya sombra… No te lo puedes perder.
Se quedó mirando hacia ella mientras que hablaba. Se le ocurrían muchos motivos por los que de verdad no tenía mucha intención de ir a la playa. Casi tantos como motivos para ir, pero lo único que se le pasaba por la cabeza era que no se le daba demasiado que bien decirle que no a Sora.
- Ya veré cómo lo hago – acabó por decir-. Si no voy Mimi es capaz de venir a buscarme donde sea que me he escondido y llevarme a rastras.
Se echó a reír con sus palabras a sabiendas de que eran totalmente ciertas. Mimi era más que capaz de ir a por él y llevarlo a rastras a la playa. El sonido de la voz de su madre llamándola desde lejos atrajo la atencion de Sora, haciendo que girase la cabeza.
- Tengo que irme… ¿os veo entonces el día 1? – esperó a verlos asentir antes de despedirse con ellos con un gesto antes de echar a correr hacia Toshiko.
Yamato, sin darse cuenta de que su hermano no le quitaba la vista de encima, siguió a Sora con la mirada hasta que la perdió entre la gente. Solo la risa de Takeru consiguió devolverlo a la realidad.
- ¿Qué?
- ¿Qué de qué?
- No empecemos, Takeru… No empecemos…
Mimi se había echado en la toalla al lado de su amiga, riéndose del drama que tenía Taichi con Hikari. Al parecer el mayor de los Yagami acababa de descubrir que su hermana había cumplido los quince años y que también estaba en su derecho de usar ropa de baño en la playa.
- Deja de montar el drama, pesado – Sora se apoyó en sus codos, quedándose así mirando hacia ellos-. Y haz el favor de dejar a tu hermana en paz.
- Pero…
- Nada de peros – negó con la cabeza-. Ven Hikari, mándalo a paseo por pesado. O mejor, vete a jugar con Daisuke y Ken a la orilla, que estaban con la pelota.
- Es verdad, deberías de irte a vigilar que a Daisuke no se le ocurra mirar hacia aquí y ofenda el honor de tu hermanita pequeña… - Mimi se unió a los comentarios de Sora teniendo que echarse a reír ante la cara que puso él.
- Venga, deja de montar el drama y déjala en paz, que estamos en la playa…
- Es un pesado – yendo a sentarse con ellas Hikari se quedó cruzada de brazos-. ¿Y a ellas qué? ¿No te pones paranoico con ellas? ¿O precisamente me riñes a mí porque es lo mismo que estás haciendo tú con ellas?
El color rojizo que subió rápidamente a la cara de Taichi provocó que la risa de las otras dos empeorase justo antes de ver cómo se alejaba protestando por lo bajo hacia donde estaban los demás jugando con la pelota cerca de la orilla.
- Que conste que me esperaba que protestase diciendo que es tú al menos eres pequeña – Mimi giró la cabeza hacia ella-. ¿Quién falta?
- Pues Takeru no ha llegado…
- No ha llegado porque el repelente de su hermano no se ha dignado a aparecer…
- A mí me dijo que iba a venir – encogiéndose de hombros, Sora se metió en la conversación-. Solo que igual venían más tarde porque no se quería quemar.
- ¿Te dijo… a ti… que iba a venir? – sonriendo, divertida, giró la cabeza hacia su amiga.
Abrió la boca para contestar, decidiendo que era mucho mejor no hacerlo y simplemente limitarse a volver a echar del todo sobre la toalla y cerrar los ojos. Llevaba las de perder en esa conversación dijera lo que dijera, de manera que prefería ni siquiera intentarlo.
Sin darse cuenta de que se había quedado dormida, un rato más tarde, al sentir movimiento a su lado, abrió los ojos lentamente. El movimiento que había sentido era Hikari alejándose, seguramente escapándose de su hermano otra vez. Entreabrió los ojos lentamente para adaptarlos a la luz no tardando en ver el motivo por el que la pequeña de los Yagami se alejaba, reconociendo con facilidad a Takeru junto con el resto del grupo que se habían ido a la orilla o estaban ya en el agua.
Se sentó, observando desde allí la escena, entretenida, saludándolo con la mano desde donde estaba sentada, aprovechando para revolver entre sus cosas y sacar agua, no tardando en ver cómo se proyectaba una sombra no muy lejos de donde estaba. Cuando levantó la vista se encontró con que Yamato había llegado también y estaba dejando sus cosas en la arena.
- ¿Qué hora es? – le preguntó confusa viendo como daba un respingo.
- Van a dar las cuatro de la tarde – contestó, todavía pendiente de sus cosas-. Te dije que vendría… Simplemente tuve que esperar a que no freírme y conseguí que Takeru me hiciera caso, que él quería venir primero.
- No pasa nada, no te has perdido nada interesante, solo a Taichi paranoico porque su hermana pequeña está en la playa. Ahora que ya habéis llegado seguro que le entra la paranoia de nuevo – sonrió, dándose cuenta de que finalmente había acabado de dejar la toalla en el suelo.
Se encogió de hombros, tomando asiento y dejando la vista fija en el resto, sin observar a la pelirroja de forma directa en ningún momento, como si estuviera muy ocupado con lo que pasaba más allá. Acostumbrada a aquel comportamiento suyo, acabó poniendo los ojos en blanco antes de ponerse en pie y alejarse hacia el resto caminando tranquilamente.
Al cruzarse con Taichi por el camino, él reclamó su atención con un gesto, acercándose rápidamente hacia el rubio que todavía estaba revolviendo en su mochila, pillándolo desprevenido y pudiendo así sacudir la cabeza con el pelo completamente empapado al venir del agua.
- ¡Taichi! – protestó automáticamente sin necesidad de girarse para saber quién había sido.
- Ya era hora, ¿qué? ¿Tenías miedo de ponerte rojito? Yo no te voy a echar crema, así que ya te vas buscando quien te haga el favor…
- Quítate de mi vista – protestó.
- No seas rancio… Venga, vente al agua con nosotros dos antes de que me arrepienta de haberte venido a buscar. Que tengo a Hikari allí y no me fio de esos…
- ¿Quieres hacer el favor de dejar a tu hermana en paz? – metiéndose en la conversación, retrocedió unos pasos hasta quedarse al lado del castaño-. Y ten en cuenta que si le diera por acercarse más de la cuenta a quien tú crees es de lo mejorcito que te podría pasar para tus dolores de cabeza – girándose hacia él lo señaló con el dedo-. Y venga, deja a Yamato en paz que acaba de llegar y ya estás…
Cortó sus palabras al darse cuenta de que se había quedado mirando hacia ella de forma más directa. Lo conocía demasiado bien como para adivinar lo que estaba p asando por su cabeza antes de terminar por dar un paso hacia atrás.
- Ni se te pase por la cabeza…
- Uy que no…
Yamato no pudo más que negar con la cabeza al ver como acababa de pasar a un segundo plano y los dos otros se iban alejándose de dónde estaba con Taichi persiguiendo a la pelirroja. No lo admitiría en voz alta, pero prefería que fuera así.
No necesitaba tener cerca a Sora en esas condiciones. Posiblemente fuera lo último que necesitara en su cabeza para terminar de echar humo con sus propios pensamientos que, por más que lo intentaba, se acababan escapando a su control. Y no eran buenos. Ni para él ni para su salud mental. Todos sabían más que de sobra que se quemaba con solo ver el sol, en eso no había mentido, pero que aquel no había sido el motivo por el que había saltado tan rápido…
Ese motivo era el más evidente, al menos para él. No se había visto en esos problemas cuando ellos habían estado juntos, ¿por qué ahora? Pues porque ahora le gustaba todavía más que entonces y las situaciones parecía que conspiraban en su contra.
Cuando había llegado y se había dado cuenta de que era ella la que estaba durmiendo sobre la toalla había hecho un esfuerzo sobrehumano para no aprovechar y quedarse mirando para Sora. Y esa sola idea posiblemente sirviera para no ser capaz de mirarla a la cara, o a ninguna otra parte dada la situación, en lo que quedaba de tarde. Resopló fuertemente.
También os voy a decir que le eché ayer la culpa a la página... Pero conociéndome como me conozco también existe la posibilidad de que escribiera la contestación a las review y nunca jamás le diera a guardar jajaja Eso podría ser muy, pero que muy viable. O que las haya escrito en otro capítulo... No sabéis el nivel de empanamiento que puedo gastarme en ocasiones y más como no vaya en condiciones neuronales óptimas como viene siendo el caso... Hoy os prometo que lo reviso antes de darle a subir jajaja
AnnaBolena04: la señora Ishida que tenía intenciones tortugosas para con su marido primero se le quedó dormida en el sofá y ahora nada más echarse en la cama se ha quedado en coma profundo. Sí, estaba ella en las perfectas condiciones para poder ponerse a hacer cositas con su rubio. Justo eso... Pobrecitos, si es que es una conspiración a nivel mundial contra ellos dos. El día que se pongan de verdad a recuperar el tiempo veo a Yamato dejando a la niña con algunos abuelos, apagando el teléfono, cerrando ventanas y fingiendo haber muerto para que nadie los vaya a molestar jajajajaa
Takeru es que es especialito y hay que quererlo de todas formas, es lo que hay. Venía en las instrucciones... Que su hermano parece haber encajado todo con mucha más madurez y sensatez que él. Que sí, que Yamato es el mayor, pero venga ya que ya sabemos todos de qué pie cojea el rubio cuando quiere...
Y aquí tenemos uno de los FB que os había avisado. Al menos su primer trocito... ¿sobrevivirá el rubio a un día en la playa o acabará huyendo del país a nado? Yo voto por lo segundo, claro. Si se quema o no mejor no apostamos, porque ya sabemos todos la respuesta a eso.
¡Un besito de tortuguita!
Natesgo: no voy a negar que no me lo tuviera merecido. Especialmente porque cuando pasó eso estaba subiendo al manager todos los capítulos que tenía escritos en los que viene la maldad larga y detalladamente escrita. Así que la página vengándose así de mí no te voy a decir yo que no fuera una opción muy seria. La otra es el fallo neuronal y es más o menos igual de posible. Con decirte que me acabo de quedar un rato muy confusa pensando cuál era la derecha y cuál era la izquierda creo que te resumo bien la situación actual, ¿no?
Yo creo que el miedo que les tiene en realidad es que sabe que son nenes y quieren jugar. Tiene tres opciones: dejarse avasallar, defenderse o esconderse. Sabe que si se defiende puede hacerles daño y no quiere... Así que como la primera no se puede contemplar él sale huyendo y se esconde donde puede y luego ya pide socorro. Cuando Aiko crezca esperemos que ella lo defienda de esos seres del mal con genética Yagami en las venas.
La pobre mujer es demasiado evidente, sí jajaja Y que conste que a estas alturas yo creo que a nadie le extrañaría que Yamato hubiera dicho que venga, que le daba igual, que aprovechaban... Pero conociéndome me habría tentado que se le quedara dormida a mitad de intento y mira... Que no tengo gana de que se personifique aquí para darme una patada en el trasero - merecida - que de verdad que o me hace falta.
¡Un beso!
Guest Vecina: jajajajaja la página se pone en mi contra porque sabe que he hecho cosas muy malas, ¿no? Jajajaja aceptamos esa teoría. Te puedo decir ahora mismo que estás, más o menos, a unos 10 capítulos del mal. Pero que para suavizar el camino entre medias hay algunos FB. Este es uno de ellos y se extiende un poquito... Y luego hay otro que apareció en mi cabeza mientras que estaba viendo una película. De hecho me puse a gritarle por WhatsApp cuando se me encendió la neurona jajaja Un día os hablaré de mi terrible enfermedad de ser capaz de relacionar todo lo que veo con ciertos personajes y desgraciarme la vida cinéfila en cinco minutos.
Aiko cuando vaya creciendo será consciente de que igual tiene que poner un parte de reclamación por la familia en la que la han ido a meter. Que por favor, que a ver qué va a ser eso. Que si ella sale normal en medio de todos esos es que le ha tocado la lotería... Que sí, que la más normal es su madre pero también sabe ponerse especialita... La diferencia es que en comparación pues siempre queda de más normal o bien sabe disimular mucho mejor.
Jajajaja como le acabo de decir a Nat, las prioridades de que me tentase dejársela dormida a medio intento eran altas, sí. Mejor así y que la pobre mujer duerma toda la noche en paz, que si se le queda KO a medio intento ya no es que el ego se le vaya a paseo, es que se va a llorar a un rincón. Todavía veremos el día que sea ella al que quiera, que nadie interrumpa, que todo vaya bien y que el segundo cerebro - o primero, según la situación - del rubio no colabore... JAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA Entonces venís a por mí y me sacrificáis. Y sería totalmente justificado jajajajaja
¡Bicos grandes vecina! Voy a ver si consigo hacer algo productivo con mi vida que entre el cambio de hora y que ando algo revuelta hoy estoy raruna.
