- ¡Hermano! – la voz de Takeru reclamó su atención llamándolo desde la orilla-. ¿Vienes o qué?

Conectando con la realidad de nuevo gracias a eso le hizo un gesto y, con resignación, terminó por ponerse en pie, quitándose él también la ropa de más e ir con los demás, viendo por el rabillo del ojo como Taichi parecía estar a punto de coger a Sora, la cual conseguía esquivarlo al pasar por detrás de Jou, siendo entonces ellos dos quienes acabaran en el agua mientras que ella se reía.

- Hasta que por fin apareces, ¿qué? ¿Tienes miedo de dejarnos a todos ciegos con tu blanco nuclear? – Mimi se quedó mirando hacia él-. Me iba a enfadar mucho contigo si no llegas a aparecer…

- ¿No tenías otro sitio mejor al que querer venir?

- No… Estamos en verano, ¡no seas cascarrabias!

- Cascarrabias se va a poner cuando se queme y le duela todo y tenga que ir papá a echarle crema.

- ¿Te quieres callar? – le dijo a Takeru.

- Eso se arregla echándose una cosa que se llama protector solar, ¿sabes lo que es? – cruzándose de brazos, Mimi empezó a reírse-. ¿Has traído? ¿Verdad?

- Tenemos el que me metió mi madre, aunque creo que no va a servirle de mucho a este inútil que ni siquiera tiene en casa…

- Tampoco vamos a estar tanto rato y además, quiero aprovechar el agua un rato. Ya me echo más luego – protestó agachándose para coger agua con sus manos y echársela lentamente con los brazos, repitiendo la acción para salpicar así a su hermano pequeño.

Alejándose de él antes de que pudiera devolvérsela y decidiendo que iba a ser más ano alejarse un rato de ellos para aprovechar al menos el viaje a la playa, no tardó en sumergirse y echar a nadar tranquilamente.

Sora se estaba riendo al darse cuenta de lo que había conseguido al esquivar a Taichi e intentó ponerle cara de disculpa a Jou cuando esté volvió a asomar por fuera del agua, seguido del otro. Alejándose de ellos para evitar que alguno aprovechara para ir a por ella, se acercó hacia donde estaba Mimi, escuchando lo justo de la conversación que estaba teniendo con Yamato.

- Suena típico de él – murmuró por lo bajo casi a la vez que él se iba.

Sin darse cuenta, mientras que los demás seguían con lo que habían estado antes de la llegada de él, se quedó observándolo en silencio. Estaba desde hacía una temporada bastante más raro de lo que había estado en mucho tiempo y no lograba entender el por qué… Al menos no del todo.

Se había dado cuenta hacía un par de meses, cuando había esperado a que ella y Taichi terminasen de entrenar para volver a casa. Lo había visto observándola… No era tonta, y debía de reconocer que a esas alturas quizás si que hubiera hecho por pasearse con el equipamiento de tenis con mucha más frecuencia… Pero habían llegado a un punto en el que si lo hacía parecía esquivar mirarla tan siquiera, como había pasado minutos antes, y estaba bastante confusa con todo aquello. ¿En qué quedaban?

No fue consciente de que se había quedado mirándolo de forma demasiado evidente. Al contrario que en otros casos, sí que era una situación nueva y mentiría si dijera que no había pensado en ella cuando había ido a preguntarle se iría…

- ¿Sabes una cosa? – la voz de Taichi hizo que diera un brinco-. Eres más evidente que yo y creía que eso era complicado de superar… - poniéndose roja hasta la punta de las orejas al escuchar sus palabras, no vio venir que finalmente consiguiera darle un empujón para tirarla al agua como llevaba queriendo hacer un buen rato-. Y dame las gracias, seguro que te viene bien para refrescarte las ideas…

Yamato salió del agua sacudiéndose el pelo antes de hacerse hacia la gente, sin evitar pasar por donde su hermano estaba haciendo el tonto con los más pequeños del grupo poniéndole la zancadilla para que no pudiera mantener el equilibrio y volviera a caerse al agua. Se alejó riéndose mientras que lo escuchaba protestar de fondo y fue a donde había dejado la toalla con sus cosas.

- He dicho que no te hablo.

Fue lo primero que escuchó al llegar, viendo como a modo de respuesta de las palabras de Sora Taichi no podía más que echarse a reír, dejándose caer hacia atrás en la toalla.

- ¿Estás bien? – arqueó una ceja al fijarse en Koushiro y la cara que tenía puesta-. ¿Te ha dado una insolación o qué? – al no obtener respuesta fue a sentarse en su toalla-. ¿Y a este qué le pasa?

- Mimi – todavía riéndose, Taichi fue quien contestó-. ¿Te has arrugado ya bien? ¿Pensabas escaparte del país a nado?

- ¿Qué? Me gusta nadar… - puso los ojos en blanco-. Pero tranquilo, ya estoy aquí para que no me eches de menos…

- Pues… Yo me iba – se puso en pie, acercándose hacia Koushiro, levantándolo de dónde estaba-. Tengo hambre. ¿Queréis algo? ¿Si te traigo un helado me hablas de nuevo? ¿Eh? ¿No me haces caso? Vale, vale… - tirando del brazo del pelirrojo que estaba a su lado echó a andar dejando solos a los otros dos.

Yamato pudo ver como Sora se dignaba finamente a mirar hacia Taichi cuando se alejaba, pero que lo hacía entrecerrando los ojos, especialmente cuando volvió corriendo hasta dónde estaban.

- La cartera… - murmuró por lo bajo antes de detenerse al lado de Yamato-. Has estado nadando todo el rato normal, ¿a que sí?

- ¿Eh?

- Te has quemado ya en los hombros. Espera, tengo el protector de Hikari que es más alto que el mío… Seguro que te vale – volviendo a agacharse hacia su mochila, sacando de ella el bote y tirándoselo a la toalla a la pelirroja-. Que no se diga que no te cuido, ¿eh?

Sin decir nada más simplemente se incorporó, ahora sí, saliendo corriendo para alcanzar a Koushiro.

Los ojos de Sora se posaron automáticamente encima del objeto que acababa de lanzarle el castaño, prácticamente como si no fuera capaz de entender por qué se lo tiraba a ella si estaba claro que el que se había quemado ya era Yamato. En realidad, no quería entenderlo, y estaba centrando toda su atención es disimular la cara de terror que acababa de poner.

Intentó disimular cuando miró hacia los lados en busca de algún otro miembro del grupo que estuviera cerca sin encontrarlo… Y tampoco estaba demasiado segura de que alguien fuera a socorrerla en esa situación, no viendo el panorama.

Yamato había agradecido el ofrecimiento de Taichi cuando había empezado a buscar el protector, sin darse cuenta de lo que de verdad estaba haciendo, no hasta que pudo fijarse en dónde había ido a parar el protector solar, intentando no reflejar ningún tipo de reacción en su cara. Maldiciendo por lo bajo la gracia de turno de su amigo, alargó la mano para cogerlo.

- Al menos tiene buenas ideas de vez en cuando – dijo refiriéndose a haberle dejado el de Hikari, sin llegar a coger el bote habiéndolo hecho ya Sora.

- Es que… Estás bastante rojo – le dijo intentando aparentar normalidad.

Era lo lógico y normal. Él solo no iba a llegar bien y era lo que cualquier persona normal haría sin montar un drama… Sora se tenía a sí misma por una persona con la coherencia suficiente para sobrevivir a aquello, o al menos para intentarlo. Haciendo acopio de fuerzas se puso en pie para acercarse hasta él.

Empezando a dudar de que aquello no fuera una de las traiciones de su cabeza, cuando vio como ella se ponía en pie prácticamente tuvo que concentrarse para ser capaz de respirar y más cuando la sintió ponerse tras él. Se había quedado completamente congelado, el pánico lo recorría por completo. Estaba seguro de que aquello se podía considerar como un factor de riesgo para un colapso nervioso.

- Como nunca vengo a la playa no teníamos en casa – consiguió decir por fin.

- Pues deberías de echarte normalmente incluso aunque no sea para venir aquí – le dijo, agradeciendo la distracción.

Diciéndose a sí misma que no era más que una tontería echó finalmente la crema sobre la espalda de Yamato, necesitando volver a convencerse de que era algo totalmente normal y que no pasaba nada por ello para acabar empezando a extenderla. Tragó saliva, buscando que no le temblase el pulso.

Yamato cerró los ojos, intentando en parte tranquilizarse, en parte disfrutando del fresco contacto de las manos de ella con la crema sobre las zonas de la espalda que se le habían quemado. Intentaba convencerse de que podía sobrevivir a aquello, que era algo completamente normal y que tenían una edad más que razonable para no entrar en combustión espontánea porque ella estuviera haciendo aquello. El problema era que la práctica era mucho más completa que la teoría. Y sin duda, parte del problema estaba seguro que derivaba en la edad… Como todos los demás que tenía relacionados con ella.

Parpadeó, confuso siendo capaz de notar cómo le temblaron las manos a Sora al moverlas ligeramente de lugar tras haber cogido algo más del protector solar. Por algún motivo, aquello lo relajó poco a poco hasta ser capaz de girarse cuando terminó.

- Gracias – dijo sonriéndole, cogiendo el bote de las manos de ella.

- De nada – imitó su gesto-. A ver luego sino quien te aguanta si te nos quemas y vas mudando de piel por el camino.

- Tampoco hay garantías de que vaya a librarme – comentó de forma distraída.

Viendo como se empezaba a reír a su costa mientras que se frotaba las manos para quitarse los restos, casi sin pensar demasiado en sus acciones porque sino estaba seguro que no se atrevería, se dio cuenta de que se había manchado él también al coger el bote.

- Espera, creo que tienes aquí algo – reclamó así su atención cuando se alejaba.

- ¿Hm?

Sin tener tiempo de reaccionar ella, Yamato alargó la mano, alcanzándola con la crema que le quedaba en la mejilla, dejándole así una marca.

- ¡Eh! – protestó rápidamente dándole un manotazo al aire-. ¡Para encima que te la echo!

- Espera, espera… Que tienes en otro lado también – riéndose, hizo lo mismo consiguiendo alcanzarla en el otro lado.

- ¡Yamato! – protestó uniéndose a su risa-. Eres un payaso…

Se giró del todo, observándola entretenido mientras que fingía molestia al tener que limpiarse la crema, sin poder evitar coger algo más y terminar por acertarle con ella en la punta de la nariz, dedicándole la más encantadora de sus sonrisas cuando ella entrecerró los ojos mirándolo mal.

- Muy guapa – comentó por fin justo cuando una gota cayó en su frente haciéndolo arrugar el ceño.

- ¿Qué? – confusa, se quedó mirando hacia él.

- Creo que me acaba de caer una gota... ¡Otra!

- ¿Qué dices? Si está hac… ¡Me ha caído también a mí!

Empezando a arreciar sobre toda la playa una tromba de agua apareció como salida de la nada provocando que la gente echara a correr empezando a recoger sus cosas con rapidez. Cruzando una mirada entre ambos y luego a su alrededor buscando a los demás, no tardaron en recoger lo que más a mano tuvieran para echar a correr en busca de refugio.

- Pero… con el sol que estaba haciendo… - murmuró confusa Sora al detenerse bajo uno de los salientes del paseo.

- ¿Ves a mi hermano?

- Pues… No, pero estará con Hikari o Daisuke, supongo… - echando un vistazo a su alrededor, no llegó a ver a nadie.

Al quedar resguardados se les cortaba parte de la vista del paseo, teniendo que pegarse contra el muro debido a la intensidad de la lluvia. Una cortina de agua salida de la nada había conseguido estropear la tarde. Sora buscó con la mirada las cosas que habían quedado tiradas en la arena, chasqueando la lengua.

- Tendría que haber cogido mi mochila… Total, ya estaba mojada de antes… Toda mi ropa estaba ahí.

A lo mejor para en anda y es solo un chaparrón de verano – le dijo, dándose cuenta de que él también había dejado su toalla allí pero que al menos había sido capaz de coger su mochila.

Arrugó ligeramente el gesto. No le hacía gracia haber perdido de vista a su hermano, incluso sabiendo que estaría con los demás, le gustaba tenerlo vigilado en situaciones como aquella. Pasados unos segundos lo dio por causa perdida volviendo a posar la mirada en Sora, lo justo para darse cuenta de que había cruzado los brazos y que estaba dando un ligero escalofrío.

Con la lluvia se podía notar como había refrescado la temperatura de forma rápida y aquellos que habían estado más tiempo al sol como ella seguramente lo estuvieran notando más. Bajó la mirada hacia su mochila, dándose cuenta de que había dejado en ella la camisa que, como casi siempre, había llevado por encima de la camisa con la que había llegado a la playa. Se agachó para revolver entre sus cosas, sacándola, y, sin decir media palabra, posarla encima de los hombros de ella.

Sin verlo venir, dio un respingo al notar el gesto, levantando la vista hacia él, notando como automáticamente el calor comenzaba a concentrarse en su cara.

- Gracias… - murmuró casi sin alzar el tono de voz.

Sin mirar de forma directa hacia ella después de su gesto, se apoyó en la pared, dejando la vista fija en algún punto aleatorio de la playa.

- De nada – contestó por fin.


AnnaBolena04: Yamato el pobre no ha evolucionado desde esos años... especialmente en estas épocas de sequía de la seria, en las que anda un poquito revolucionado ya y claro, pasa lo que pasa jajajajaja Pobrecito, si es que hasta su cabeza le saca recuerdos en los que ya estaba sufriendo porque no sabía dónde meter la cabeza sin morirse en el intento de solo pensar en la pelirroja.

Debo decir que esta parte del fb ha sido una de mis favoritas. Posiblemente por las partes de Taichi lanzando puñales en todas las direcciones y liándola de la mejor de las formas jajaja Es la parte que les falta a esos dos para forzar un poquito las cosas de la forma más entretenida posible. Y ellos dos que son unos cuquis, claro, pero eso viene siendo lo de siempre.

¡Besitos de tortuguita!

Natesgo: lo de Yamato y la excusa de que se quema es la más triste de la historia de todas las excusas... Pero sí, el pobre hombre ha tenido suerte de que le haya llovido al final porque aunque le hayan echado crema seguro que se habría vuelto a casa mucho más rojo que un cangrejo el pobrecito jajajaja Yo solía ser como él, pero debo de haberme acostumbrado a hacer de lagartija y ahora no me quemo tantísimo como antes.

El pesado de su hermano estaba entretenido con otras cosas, era el menos de sus problemas en esa situación, tranquila jajajaja Nada, nada, la tregua cuando les toque. Por el momento los dejo hacer el adorable en el pasado ya que nunca me meteré a escribir una historia en esa época porque soy capaz de acabar contradiciéndome aquí, así que aprovecho y hago FB xD

¡Un beso!

Guest Vecina: pues si te ha dado la vida el trocito anterior, este supongo que te habrá ido bien, ¿no? Jajajaja Hay capítulos que tardó un montón de tiempo en escribirlos porque escribo y fangirleo mientras voy haciéndolo y claro, al final me tiró una tarde entera para hacer uno solo. Pero claro, es que como para no fangirlear. Este capítulo tiene todos mis elementos favoritos metidos por el medio, incluído Taichi tocando las narices jajaja

Supongo que ha colado porque son muchos años conociéndolo y sabe los dramas que tiene con el quemarse. Debe de haberlo visto quemadito unas cuantas veces como para no malpensar tanto en que quizás el problema no fuera el sol, sino tener a cierta pelirroja en bikini cerca y no saber dónde meterse. Casi que hasta creo que Yamato lo dijo en serio lo de quemarse, pero ya siendo consciente de que el verdadero motivo era otro.

Jajajajaja que quiere conocer al pelirrojito me dice... No lo sé, no lo sé. Todo será lo mala que sea capaz de ser. Porque para llegar a esos extremos cosas muy malosas tendría que estar pensando y no sé yo si habré sido taaaaaaaaaan mala o solo me dais mala fama cof cof cof O igual puede que por dónde yo vaya escribiendo ya hayan pasado las arenas movedizas... Todo habrá que verlo con el tiempo jajaja

Y no me tires cosas a la cabeza, vecina, que estoy malita y hoy he faltado hasta el trabajo. Con eso te lo digo todo... Por el momento disfruta de este FB y del que viene dentro de un par de capis que ese sí que es maravilloso jajajaja ¡Bicos grandes!