Yamato abrió los ojos ligeramente al sentir algo que le estaba haciendo cosquillas en el rostro. Lo primero que vio fue que no estaba dónde él recordaba haberse quedado dormido, sino que se había movido mucho más hacia el centro y girado hacia el lado contrario. No necesitó mucho más para darse cuenta que, como casi todas las noches, había acabado buscando la cercanía de su esposa a pesar de todo. Y eso era lo que precisamente lo había despertado, el roce del cabello de ella contra su mejilla.
Inconscientemente se había ido moviendo hasta haberse colocado tras ella, rodeándola con los brazos desde la espalda, dejándolos en torno a su cintura y atrayéndola hacia él lo más que había podido. Ahora que había empezado a refrescar finalmente por las noches solía despertarse así muchas veces.
Sonrió ligeramente antes de volver a dejar que sus ojos se cerraran, acercando algo más su rostro a ella siendo consciente de lo que hacía, no tardando en volver a quedarse dormido segundos más tarde. Aquel día no se pensaba mover de la cama hasta que sonara el despertador, acababa de decidir que estaba demasiado a gusto.
Volvió a abrir los ojos cuando el sonido de la alarma resonó por la habitación, dándose cuenta de que no había sido consciente del tiempo que había pasado, pero que no se había movido de donde recordaba haberse colocado. Vio como la mano de Sora se alargaba hacia su teléfono, apagando así la alarma en la pantalla delatando que también estaba despierta. Tardó unos segundos en mover una de las manos que tenía en torno a la cintura de ella para hacer algo más de presión e indicarle así que se girase algo hacia él.
La pelirroja tardó tan solo unos segundos en hacer lo que parecía que le estaba indicado con su gesto. La noche anterior cuando se había metido en la cama, había pasado muy poco tiempo cuando había podido sentir cómo se giraba hacia ella. Y luego, le había costado hasta dormirse cuando había empezado a sentir como se terminaba pegando a su espalda, rodeándola así con sus brazos. Se había puesto hasta nerviosa ante ese gesto, al igual que le estaba pasando en aquel momento al notar cómo reclamaba su atención, pero no quiso hacerle esperar. Se giró, quedándose echaba boca arriba de tal manera que podía encararlo así.
- ¿A qué hora entras hoy? – le preguntó sin alzar el tono demasiado.
- Temprano… - admitió sin mucha gana de levantarse tan siquiera.
- Pues quédate en la cama un rato más y ya te traigo yo el desayuno, que seguro que sigues cansado de ayer…
- Sora – cortó sus palabras-. Creo que los dos tenemos algo mejor qué hacer que preocuparnos por el desayuno.
Bajó la mirada rápidamente ante las palabras de él. No había querido esquivar la conversación cuando había dicho lo del desayuno, simplemente no quería presionarlo, pero si era él quien sacaba el tema no iba a ser ella la que ahora se acobardara. No ahora que era plenamente consciente de lo sumamente estúpida que había sido su conclusión. No levantó la vista todavía, pero decidió ser completamente directa con sus palabras.
- Perdóname, por favor – dijo de golpe cogiéndolo por completamente por sorpresa-. No sé ni siquiera cómo se me pudo ocurrir semejante estupidez…
No esperaba semejante cambio de parecer por parte de ella de forma tan radical, por eso la miró sorprendido. No había ensayado en su cabeza exactamente lo que tenía pensado decirle, pero tampoco habría contado con que las cosas estuvieran así por mucho más relajada y suave que la hubiera notado las veces que habían hablado a lo largo de los dos días pasados.
- Yo… Es parte de todas las estupideces que llevan dándome vueltas en la cabeza desde que tuve a la niña. Pero… Aunque suene tonto ahora… Y aunque lo dijera estando convencida de ello cuando lo hice… Sé que no es verdad. O bueno, al menos espero que no sea verdad, claro…
- Pues no sé si te lo tendrías merecido por llegar a semejante conclusión – le dijo, soltándola finalmente con una mano para poder hacer que levantase la mirada hacia él.
- La culpa de todo lo que nos está pasando la tengo yo. Y no me refiero a que físicamente no hayamos podido hacer nada por mi causa, no hace falta que me des la charla otra vez… Soy yo la que se ha emparanoiado con cosas que solo pasaban en mi cabeza y la que se empeñaba en creerse que lo que me dices lo haces es por quedar bien conmigo, Yamato…
La dejó hablar, escuchándola en silencio. A pesar de la situación, le gustaba escuchar aquello de boca de ella. Le gustaba porque por fin parecía que era consciente de lo que realmente pasaba a su alrededor.
- Estaba enfadada conmigo misma, tanto que… ¿cómo no ibas a estarlo tú? ¿Cómo no te ibas a haber cansado de intentarlo para nada? No me di cuenta de que estabas prácticamente dormido el otro día y… Mejor no te cuento la historia para no dormir que me monté yo sola en la cabeza esa noche.
- Creo que estoy mejor sin saberlo… - la miró, volviendo a quedarse en silencio-. ¿De verdad pudiste llegar a pensar que yo me había podido cansar?
- Ya lo sé… Y no sabes cómo lo siento…
- Tengo que admitir que de todas las acusaciones que me he podido llevar a lo largo de todos estos años es una de… las que menos me ha gustado escuchar – la observó, serio-. Posiblemente porque el resto me las fui ganando todas a pulso, pero, ¿eso? Si… Si te soy sincero, he llegado hasta dudar de cómo podría haber seguido la conversación si no me hubiera sonado el teléfono.
- ¿Por qué? – confusa, no entendió sus últimas palabras.
- Al ritmo que ibas solo te faltaba acusarme de poder buscarme la solución a nuestros problemas en otra parte…
Las palabras del rubio la dejaron completamente congelada, sin capacidad de articular nada. Parpadeó varias veces, intentando ser capaz de asimilarlas tan siquiera, pero, por más que parecía intentarlo, su cabeza no daba para tanto.
- En mi cabeza ambas acusaciones tienen la misma lógica y el mismo fundamento, Sora. De verdad que he llegado a pesarme seriamente si eso hubiera sido lo siguiente que hubiera tenido que escuchar, y he estado bastante preocupado… No te voy a mentir, ayer podría haberse quedado mi hermano en el hospital a pasar la noche con mi padre, pero no tenía demasiada gana de venir por miedo a lo que me pudiera encontrar.
Se escapó de la posición en la que estaba para poder quedarse mirándolo sentada en la cama, ahora desde la posición más alta, girada hacia él. Le llevó tiempo ser capaz de entender lo que le estaba diciendo y que, tal y cómo parecía haberse estado emparanoiando ella, quizás podría haber llegado a tal punto… Por suerte, su propia cabeza había tenido algo más de compasión con ella y no la había dejado llegar a tal conclusión… No por lo que hubiera podido llegar a decirle a él, sino por lo terriblemente mal que lo hubiera pasado. No quería ni imaginárselo tan siquiera.
- Yamato… De verdad que yo no… - negó con la cabeza, siendo incapaz de hilar todavía una frase del todo coherente-. Te juro que eso ni siquiera ha pasado por mi cabeza. Jamás… Confío en ti a ciegas…
- Quiero creer que sí – la siguió con la mirada cuando se movió.
- No, quieres creer no. Te hablo totalmente en serio. No se me ocurriría desconfiar de ti jamás…
- Tampoco debería de habérsete ocurrido pensar que me podría haber cansado de ti.
No supo qué contestarle a aquello, limitándose a observarlo en silencio y teniendo que tragar saliva… No se había llegado a plantear de ninguna manera posible que sus palabras hubieran podido llegar a derivar en una conclusión así en él. Sabía que no le habían gustado en absoluto, eso no tenía que decírselo nadie, se lo había visto en cara en cuanto había abierto la boca. Pero… Aquello escapaba incluso a sus ideas sin sentido de los últimos meses.
- ¿De verdad te he hecho creer que podría estar pensando en eso?
- Sora… ¿qué quieres que te diga? Durante esta última temporada he intentado hacerte las cosas más sencillas porque sé que te está costando volver a la normalidad. Cuando la doctora habló conmigo me dijo que te dejara tu espacio, que esperara a que fueras tú la que buscara el contacto. Eso es exactamente lo que llevo haciendo todo este tiempo salvo en contadas ocasiones y siempre he esperado a ver que tú estuvieras del todo de acuerdo.
- Ya lo sé, Yamato.
- Luego… sí, sé que quizás he tenido mis malas salidas de tono cuando no conseguíamos llegar a nada, pero ya está.
- ¿Crees que no lo sé? Me lo has dicho muchas veces… También sé que podrías haberte hecho el tonto a sabiendas de que me estaba molestando y haber seguido y no lo has hecho nunca. Soy consciente… Y soy consciente de que te hice daño con la estupidez que te dije. Me di cuenta automáticamente después de salir de mi espiral de tonterías… Llevo sintiéndome horriblemente mal por ello desde entonces y… para encima tu padre mal. No pude escoger peor momento.
No había sido consciente de lo grave de la situación generada por sus palabras hasta aquellos momentos. Estaba completamente paralizada por la sorpresa al descubrir lo que había llegado a provocar. No sabía ni qué decirle, ni cómo reaccionar más allá de pedirle perdón una y otra vez.
- Jamás me atrevería a desconfiar de ti. Puedo poner en duda muchas cosas, pero eso sí que no… - murmuró por lo bajo, quedándose con la vista fija en las sábanas sin ser capaz de decir nada más.
No obtuvo más que silencio por respuesta. Yamato la estaba observando con gesto serio mientras que la dejaba hablar. No había llegado a retirar la mano de donde la tenía a pesar de todo y aunque ella se hubiera sentado, dejándola apoyada en su cintura. Se estaba dando cuenta por la expresión y la forma de comportarse de ella de que realmente aquello la estaba cogiendo por sorpresa, decidiendo así confiar en ella y en que de verdad no había llegado más allá en sus conclusiones.
- Está bien – dijo finalmente, tras carraspear, aclarándose la voz, quedándose sentado él también-. Solo quería que lo supieras… Los dos lo hemos estado pasando mal, pero no empeoremos las cosas más de lo que están.
Se dio cuenta en la variación del tono de voz de él, incluso aunque hubiera intentando sonar con normalidad, atreviéndose entonces a dirigir la mirada hacia él al sentir que se había quedado sentado a su lado.
- Lo siento – susurró sin ser capaz de decir nada más, aunque se estuviera repitiendo por enésima vez en aquella conversación.
No podía sentirse peor consigo misma en aquel momento, mirándolo de frente y dándose cuenta de cosas que no le estaba diciendo del todo de palabra pero que si que eran evidentes en su mirada.
- Tengo que irme a trabajar, voy a acabar llegando tarde – dijo de repente, apartando la vista de ella y alejando su mano de la cintura de su esposa-. Gabumon se vine hoy conmigo para ir a ver a mi padre más tarde.
Asintió a sus palabras sin ser capaz de decirle nada más, dejándolo levantarse. La idea de acercarse a él antes de que se alejara se cruzó por su mente y necesitó hacer acopio de valor en ese momento para hacerlo. Retuvo la mano que había tenido sobre su cintura antes de que la alejara del todo y así fue capaz de alcanzar a darle un beso en la mejilla antes de soltarlo.
- Voy a dar de desayunar a la niña…
¿Os he dicho que NO me gusta esta temporada escolar? Pues ya os lo he dicho. Y de propina me he puesto mala... Si veis que no doy señales de vida es que me he puesto en huelga y me niego a salir de debajo de mi rinconcito bajo el edredón.
AnnaBolena04: holi. Estoy pocha no me pegues, porfi.
Me da una pena horrorosa leer el tono de esta conversación. Pero horrorosa. Y a la vez me parece la forma más adulta y directa en la que han podido afrontarla: con las cosas por delante. Yamato no se ha tragado el problema y oye, mira, ahora Sora estará con las orejas más gachas todavía, pero es mejor que ellos dos hayan aprendido que entre ellos es mil veces mejor ir con las verdades por delante y luego trabajar con ello.
Las cartas han quedado encima de la mesa y ahora parece que queda esperar a que vaya todo volviendo a su cauce y ver que vuelta por el cauce correcto sin que a ella le dé por volverse loca otra vez.
Me voy a esconder debajo de las mantas un rato... ¡Besitos de tortuguita!
Guest Vecina: pues... esta era la conversación a la que me refería. No es mala como tal, está muy bien que sean capaces de poner las cosas claras entre ellos dos, aunque me estaba dando una penita horrorosa según los escribía y cada vez que lo leía. Sin embargo, me parece que han evolucionado mucho para poder llegar a tener esta conversación y ser capaces de ser tan claros entre ellos. El tanteo que se traían y una noche de sueño les ha servido para ser capaces de abordar el tema como los dos adultos funcionales que son.
Gabumon es un peluche adorable, es el mejor argumento que tengo hacia él. Me da igual que si se pone sea uno de los que acaban siendo más chungos a la hora de digievolucionar. Él, como tal, es un peluche y hay que ir corriendo a achucharlo. Así que ahí se irá detrás del rubio a ver si Hiroaki está de una pieza, que sino Aiko se enfada porque el abuelo se le pone enfermo.
Me alegro de que vayan bien las dos cosas. Ya verás como enseguida te las quitas de delante y te puedes olvidar de ellas. Yo nada, os escribo desde la cama... Entre que ando haciendo horas de más por la mañana y por la tarde y que me he pillado un catarro... Si a eso le sumas que estoy emocionalmente en la miseria tras haberme visto endgame y juego de tronos pues mira... Jajajaja
Y evidentemente, vecina. Había que ir sí o sí para evitar desgracias, que la cosa este año estaba delicada y había que hacer las cosas bien jajajaja ¡Un bico grande!
Beyond an Epic Night: sí que te has puesto al día, sí jajajajajaja AL menos así te has podido leer del tirón toda la parte delicada que he estado trasteando esta temporada. No todo iba a ser intentar matarnos del subidón de azúcar. Que tienen que estrenarse en tener algún que otro problemita de vez en cuándo, que la cosa llevaba bastante tiempo calentándose y ha acabado explotando.
Ahora parece que la cosa se pone algo más delicada, peor, a la vez, las cosas están claras. Lo que estaba en la cabecita de ambos ha acabado saliendo a la luz y seguro que les ayuda para salir de esta. Y sino pues nada, un poquito más de drama que les viene bien seguro jajajaja
A ver si consigo sacar algo de tiempo para ponerme al día y poder escribir algo más por aquí que esta temporada esta siendo realmente infernal y no tengo tiempo ni parar dormir si me dejan T_T ¡Un beso grande grande!
IreneFl: sí, la verdad es que en la primera temporada la cosa parecía ser algo más cercana. Si nos fijamos en las veces que han salido juntos se les ve más cercanos que incluso a otros que son realmente matrimonio. Pero bueno, Toei cuando quiere sabe ser muy puñetero y jugar a dejarnos con cara de tontos sin dejar las cosas claras de ninguna de las maneras...
Se culpa porque sabe la que ha liado y ahora, por si le quedaban dudas, se lo han estrellado en la cara por fin jajaja Que le viene bien saber hasta el punto en el que sus paranoias le han sentado mal al rubio. Ahora a ver cómo se las arreglan para volver a llegar a una situación estable, que parece que los ha mirado un tuerto.
¡Un beso!
