Sora paseaba de un lado al otro de la habitación con el ceño fruncido. Llevaba dando vueltas desde hacía bastante rato, prácticamente desde que había salido de la ducha, cansándose de pasearse con la toalla puesta y robándole a Yamato la camisa que había llevado la noche anterior a modo de vestimenta provisional.
Había dejado que el rubio se fuera a la ducha entonces, dejándole la toalla y ahora se entretenía dando vueltas de un lado para el otro. Había dejado el vestido doblado encima de la cama para meterlo más tarde en la bolsa en la que lo había llevado con ella hasta el hotel y había continuado revolviendo por la habitación.
Cuando el rubio volvió a aparecer, se la encontró agachada en el suelo mirando debajo de la cama, quedándose apoyado en la puerta con los brazos cruzados observándola. Le había dejado la camisa sin mucho problema, dejando de lado lo mucho que le gustaba que lo hiciera, porque sabía que ella había guardado ropa para que él también se pudiera cambiar al día siguiente. Lo que no entendía era lo que estaba haciendo, de manera que se quedó observándola.
- Sora… ¿qué haces?
Se incorporó sin llegar a ponerse en pie, quedándose mirándolo desde allí, dejando las manos sobre sus propias rodillas a la vez que resoplaba. Se empezó a reír al verla hacer el gesto, recordando que Aiko solía reírse cada vez que lo veía a él resoplar.
- ¿Qué te pasa?
- Me falta ropa – acabó por protestar.
- ¿Te falta ropa? – arqueó una ceja-. ¿Cómo te va a faltar ropa? ¿De la que traías contigo? ¿Te cambiaste aquí o en la habitación de Haru?
- No, no… Me cambié aquí, pero me falta ropa de la que llevaba puesta anoche…
- ¿Te falta ropa de la que llevabas puesta anoche? – totalmente confuso, no era capaz de comprender nada.
- Sí – se puso en pie, apoyándose en la cama, haciendo una ligera mueca al hacerlo y resoplando de nuevo.
Le había costado un par de años vengarse de aquella vez que ella se había estado riendo a su costa porque tras volver de Marte había estado quejándose de agujetas a la mañana siguiente de su reencuentro… Pero parecía que ahora se habían vuelto las tornas y que las muecas que adornaban la cara de ella cuando se movía delataban su situación. Estaba a punto de decir algo al respecto cuando, finalmente, se dio cuenta de qué era lo que estaba buscando ella y por qué no lo encontraba.
Automáticamente se echó a reír.
- ¿De qué te ríes tú ahora?
- ¿Qué se supone que has lo que has perdido?
- Creo que no soy tan inútil de haber perdido un vestido entero, Yamato… - refunfuñó cruzándose de brazos.
- Pues a saber qué habrás andado haciendo para perder cosas indecentes por ahí… - riéndose por lo bajo se acercó hasta dónde tenía su ropa, cogiéndola para poder empezar a vestirse.
Sora arrugó ligeramente la nariz, pasando a ignorarlo y a quedarse pensativa rememorando exactamente cómo habían llegado a la habitación la noche anterior y dónde podría haber acabado su ropa interior. Habían dio con prisa y recordaba que al principio ni siquiera se habían molestado en quitarse la ropa del todo… Solo lo que había llegado a molestar debido al apuro. No era capaz de recordar en dónde podría haberlo dejado…
- ¡Yamato!
La voz de la pelirroja hizo que fiera un respingo mientras que estaba todavía metiéndose la camiseta por la cabeza riéndose él solo. Aunque lo había pillado por sorpresa y por eso se había sobresaltara, sabía exactamente lo que significaba aquello. Intentó relajar el gesto antes de girarse hacia ella.
- ¿Qué? ¿Las has encontrado por fin?
- Dámelas… - alargó la mano hacia él.
- ¿El qué? – miró hacia los lados, haciendo un verdadero esfuerzo para no empezar a reírse de ella.
- El qué dice… Haz el favor – rodeó la cama, acercándose hacia dónde él estaba-. Sé dónde las tienes, no me hagas ir a buscarlas a mí.
- ¿Yo? – acabó por echarse a reír-. ¿Qué te pasa? ¿No has traído para cambiarte? Te dije que ya veríamos si te las devolvía, que me lo tendría que pensar…
Se quedó mirando hacia él, antes de dar un par de pasos rápidos hacia dónde tenía el pantalón del traje de la noche anterior, dándose cuenta de que hacía los mismo que ella, cortándole el paso, todavía riéndose.
- ¿Te has levantado gracioso, no?
- Alguien consiguió que anoche me pusiera de muy buen humor – sonrió de forma ladeada.
- Qué tonto sabes ser cuando quieres – siéndole imposible mantener la seriedad ante la situación en la que estaban, volvió a intentarlo.
- No, no… Hasta que yo lo vea conveniente tengo un bonito recuerdo de la boda… - viendo que quería esquivarlo alargó el brazo para cogerla así por la cintura, atrayéndola hacia él-. ¿Has traído para cambiarte o no?
- Claro que sí – contestó al final, usando un tono poco acorde con su edad.
- Pues ya está… Ya sabes que va a quedar nada perdido debajo de la casa – con la mano libre le dio un toquecito en la punta de la nariz-. Vete a terminar de vestirte, venga, que tenemos que dejar la habitación antes de las once y todavía tenemos que recoger el vestido de Haru.
No pudo evitar sonreír al verla volver a arrugar la nariz. La soltó, dejándola ir a vestirse sin poder evitar seguirla con la mirada, aprovechando que, a pesar de todo, la única prenda que seguía llevando encima era su camisa.
- ¿Ya estás listo tú? – le preguntó.
- Casi, ¿por qué?
- ¿Vas a por el vestido mientras que yo termino? Me queda poco, recojo lo que queda y te espero en recepción, ¿te parece bien?
- De maravilla – asintió, sentándose en la cama para poder calzarse.
Una vez estuvo listo, guardó todo y se acercó a ella para poder darle un beso en la mejilla y salir de allí con paso rápido en busca del vestido. Sora sonrió ante su gesto y aprovechó para darse prisa y terminar con todo. La ropa que tenía era con la que había llegado la tarde anterior al hotel para ayudar a Haru.
Miró alrededor, comprobando que no quedara nada fuera de lugar y, cuando por fin se dio por satisfecha, aprovechó el momento para rebuscar entre los bolsillos del pantalón de Yamato la ropa interior que le había robado, dándose cuenta de que se la había llevado con él. Puso los ojos en blanco antes de echarse a reír y cerrar también la funda donde estaba la ropa de ambos. Cogiéndola y llevándose con ella la pequeña bolsa de viaje con todo lo demás, salió de la habitación.
Cuando llegó lo encontró ya esperando por ella, distraído mirando el teléfono en recepción. Levantó la vista al escuchar sus pasos y guardó el teléfono.
- Mi padre se aburre y reclama que le mande fotos de la niña – explicó antes de alargar la mano para cogerle la bolsa.
- Puedo, tranquilo – sonrió ante lo que había dicho su padre, no tardando en ver como insistía de nuevo y acababa cogiendo él las cosas-. ¿Qué tal está?
- Mucho mejor. Podrían darle el alta el lunes…
- A ver si es verdad… ¿Tienes idea de cómo va a hacer?
- Pues aunque lo manden a casa todavía tiene que estar unos días más recuperándose, cogerá la baja por al cuenta que le trae o mi madre lo mandará otra vez al hospital de una colleja. Y luego… Supongo que habrá que vigilarlo.
- ¿Vigilarlo? – arqueó una ceja, adelantándose unos pasos-. ¿Para que no se ponga a trabajar de la que nadie mira o para ver que siga bien del todo? – colocándose a su lado, buscó la mano libre de él para cogerla y caminar así a su lado.
- Las dos cosas a la vez – sonrió primero al darse cuenta de su gesto y luego divertido por sus palabras-. Posiblemente Natsuko se quede con él si es que eso no supone convertirme en hijo única.
- ¿No llevas amenazando con que eso te parecería buena idea desde hace años?
- Ya, pero pobre Hikari. Estaría muy feo que se quedara ella sola con esos dos niños del mal que tiene…
- ¿Niños del mal?
- Niños del mal. No preguntes – negó con la cabeza-. Y hablando de niños, ¿te han dicho algo tus padres?
- No, nada de nada. Creo que su plan debe de ser tener secuestrada a Aiko todo lo que puedan… Me atrevería a decir que todo esto puede ser hasta cosa de mi madre para tener a la niña con ellos hoy…
- Me lo podría creer perfectamente de Toshiko – empezó a reírse por lo bajo-. Ayer estaba entretenida vigilándome, así que algo se olería…
- ¿Vigilándote?
- Cuando te fuiste a darle de comer a la niña. Así que ahora también tengo que preocuparme porque mi siempre temible suegra haya aprendido a leerme la cara a mí también…
- Pues mejor no hablamos de que mi padre quería ir específicamente a despedirse de ti cuando se fueron ayer, ¿verdad?
- No, mejor no… - poniendo cara de circunstancia los primeros segundos acabó por echarse a reír.
- Oye – se dio cuenta de repente de que iban muy ligeros-. ¿El vestido?
- Ya lo he dejado en el maletero entre que bajabas y no, no se me ha olvidado cogerlo, tranquila. Por el momento me da la cabeza aunque alguien se haya empeñado en no dejarme dormir gran cosa anoche.
- ¿Yo? ¿Te atreves a intentar echarme la culpa a mí tan siquiera? Yamato… si me rio me duele, así vamos a dejar de lado las acusaciones.
Intentó no echarse a reír de forma directamente de ella y fingir sorpresa como si no se hubiera dado cuenta y no supiera de lo que le hablaba.
- ¿Duele? ¿El qué te duele?
- Sabes perfectamente de lo que estoy hablando.
Aprovechando que habían llegado al coche por fin, se detuvo al lado de ella, observándola unos segundos antes de acercarse hacia su oído tras posar ambas manos en su cintura.
- Pensaba que una diseñadora como tú que ha sido deportista toda su vida estaba preparada para todo tipo de situaciones.
Dicho aquello volvió a separarse de ella para poder ir a dejar las cosas en el maletero también, echándose a reír cuando se dio cuenta de la que cara que se le había quedado. No estaba seguro de que la frase hubiera sido así, pero tenía recuerdos de algo parecido cuando la situación era a la inversa. No ayudó ver cómo ella entrecerraba los ojos siguiéndolo así con la mirada, haciendo que se riera aún más.
- Ya llegaremos a casa, ya… - murmuró la pelirroja antes de abrir la puerta y montarse, pudiendo escucharlo todavía de fondo tras haber cerrado.
Había cazado a la perfección la referencia de él y sabía que no tenía mucha más protesta que pudiera hacer. De hecho, ni siquiera tenía pensando hacer protesta de algún tipo debido a que si estaba así era porque hacía bastantes meses que había reducido su actividad física demasiado en comparación con lo que ella solía hacer, y, sin duda, la noche anterior como bien había dicho él, dormir, habían dormido poco.
- ¿Vamos a buscar a la niña? – le preguntó Yamato cuando entró y tomó asiento, entretenido mientras que se ponía el cinturón.
- Pues… Había pensado en pasar por el estudio a dejar el vestido y que así no se arrugase estando guardado, ¿qué te parece?
- Como quieras… Aunque hoy… ¿Habrá alguien allí?
- No, claro que no. Pero así lo dejo estirado y ya el lunes me entretengo en colocarlo bien.
- Así que vamos a tener el estudio para nosotros dos solos…
- ¿Qué? ¿Quieres que te coja medidas para hacerte un vestido para ti? Porque seguro que quedas muy guapo.
Sin contestarle a eso, decidió centrarse antes de que se les acabara echando el tiempo encima y llegase la hora de comer, queriendo poder tomarse el resto del día con algo más de calma. Aunque no lo admitiera él también estaba cansado y prefería aprovechar el domingo de la forma más tranquila posible, aunque eso no descartara algunas ideas que pasaban por su cabeza y que estaban provocando que en su rostro se dibujado una sonrisa ligeramente ladeada.
AnnaBolena04: y aquí lo tenemos volviendo a esa dinámica suya del día a día que incluye hasta sonrisitas de medio lado y un rubio de muy buen humor sacando a la luz que eso de ser un adulto funcional tampoco es lo suyo. Que se lo estaba pasando muy bien viendo como Sora se volvía buscando por toda la habitación su nuevo trofeo de guerra. Y ahora parece que tampoco tiene muchas ganas de irse para casa tranquilito. Que sí, que lleva unas cuantas horas sin ver a su niña, pero creo que es capaz de sobrevivir a ello porque ahora está ocupado a otras cosas más importantes cofcofcof
Sigo viva, no he atropellado a nadie, no me he estrellado y, además, doña agonías vuelve hoy al trabajo. Yo creo que se puede sobrevivir al día de hoy. Ahora solo me falta no acabar haciendo de psicóloga a niños llorones que se lo tienen más que merecido por vagos... ¡Un besito de tortuguita!
Beyond an Epic Night: estoy actualizando mientras que la impresora tiene a bien imprimir el material que necesito para las clases de esta tarde... Y no es que se esté portando mal, es que como es un montón pues aprovecho y lo dejo subido ya jajaja Hoy la impresora está de vuestra parte. No todo va a ser que me dé por el saco.
Sí, han vuelto a la normalidad estos dos y por la puerta grande. Si es que llevaban demasiado tiempo quietecitos y ahora se les nota mucho más que las cosas ya iba siendo hora de que puedan acabarlas. Ahora que se dediquen a aprovechar todo el tiempo que necesiten para volver a tener esa dinámica tan suya y que descansen un poco de la semana de los horrores que han tenido que falta les hace.
Los abuelos están demasiado ocupados babándose con la nieta como para preocuparse por lo que estos dos hacen o dejan de hacer, posiblemente si no dieran señales hasta el lunes ninguno se preocuparía jajaja Así que mejor no darles ideas.
¡Un beso!
Guest Vecina: bueno, lo primero de todo, y como no te voy a cazar antes del examen... Muchísima suerte. Estas horas serán las peores, porque a mí me daba por bipolarizar entre "NO QUIERO QUE LLEGUE T_T" con "QUE LLEGUE DE UNA VEZ QUE ME LO QUIERO QUITAR DE ENCIMA DE UNA VEZ". Eran mis dos modos... Hasta que al final me acababa quedando con el segundo y llegaba al "PUES QUE LE DEN Y SI SUSPENDO BIEN, PERO QUIERO HACELRO YA". Jajajaja qué poco echo de menos esa época... No lo sabes tú bien. Si el otro día cuando fui a hacer el teórico y me llamaron para pedirme en el DNI hasta me revolví de los malos recuerdos que me trajo... jajaja Así que nada, vecina, muchísima suerte y ya verás como todo sale bien ❤❤
Y sí, la parejita ya se nos ha puesto de nuevo en ese modo tan de ellos y que tan bien se les da. Si además se les puede notar a distancia que vuelven a tener ese jugueteo y tontería entre ellos que hace que hasta la pobre pelirroja se tire media hora buscando la ropa interior robada de la noche anterior mientras que el rubio se nos rie de ella. Eso sí que es más propio de ellos dos y de estar felices precisamente por ello. A ver si ahora son capaces de terminar de hablar todos los detalles que necesiten para dejar esta mala etapa atrás. Bueno, eso y que alguien libere al pobre Hiroaki del hospital, claro jajaja
Sí, el lunes nos vamos a quedar con cara de WTF máximo jajajaj Que conste que a mí me ha gustado el capítulo. El tema por el que está ofendido todo el mundo me parece que lo han desarrollado muy pobremente en la serie - como todo - pero no me parece una incoherencia, ni mucho menos, ya lleva avisando con ello de siempre y ya nos lo dejaron más que claro en la temporada dos. Me hubiera gustado que a cierta rubia le hubieran dado más por el culete, pero mira, es que... también me pega - y que alguien le dé un Emmy a esa mujer, por favor -. Será que estoy poco exigente ya jajajaja ¿A ti qué te pareció?
Y... me voy, que ya ha terminado de imprimir mi impresora todo el trabajo aaains. Qué asco... Un día iré disfraza de Indiana Jones, látigo incluído, a ver si así se dejan domesticar... ¡Un bico enorme! Y, otra vez. ¡muchísima suerte!
