- Papá, deja de protestar que todavía te vamos a acabar dando todas las collejas que no te hemos dado mientras que nos daba pena saber que estabas en el hospital…

Yamato atravesó la puerta de casa de su padre llevando él sus cosas en la mano contraria que había utilizado para abrir. Fue directo hacia la mesa para dejarlas ahí apoyadas y girarse hacia él viendo como llegaba con su madre.

- Me parece muy bien que lo tengas amenazado desde ya, yo te ayudo con ese tema – asintió Natsuko mientras que cerraba tras ambos.

- Eso, vosotros dos empezad a aliaros en mi contra – miró extrañado hacia los lados, como si notara algo cambiado-. ¿Habéis limpiado?

- Sí, papá. Llevas una semana y algo fuera de casa, alguien tenía que hacerlo. Venga, vete a ponerte el pijama de una vez, y te recojo yo las cosas y la ropa sucia.

Hiroaki se giró hacia él, observándolo unos segundos antes de decidir que era mejor no ponerse a discutir con él. Avanzó hacia la habitación con calma, encontrándose encima de la cama el pijama ya listo. Sonrió ligeramente antes de empezar a cambiarse. A pesar de llevar aburrido demasiados días en el hospital la idea de estar cómodamente en casa no le parecía tan terrible.

- ¿Has cuándo te han dado la baja? – escuchó la voz de Yamato desde el salón.

- Hasta el miércoles – contestó empezando a dejar la ropa encima de una de las sillas.

- ¿Solo? ¿No te parece que es muy pronto para volver a trabajar? Mira que cuando te ingresaron estabas hecho un asco…

- Déjalo, hijo, si ya sabes cómo es. Puedes amenazarlo con lo dejarlo ver a la niña a ver si así se queda otro día en casa…

Riéndose por la conversación que le estaba llegando, terminó de ponerse el pijama, volviendo hasta ellos, dándose cuenta de que la ropa ya estaba en la lavadora. Se quedó mirando hacia ellos, antes de poner cara de resignación.

- ¿Tengo permiso para salir mañana de casa tan siquiera?

- No. Te vas a quedar en casa hasta mañana. Luego miramos lo que te hace falta y te lo traigo yo – dijo Yamato negando con la cabeza.

- No hace falta, puedo ir yo más tarde, tranquilo – le dijo Natsuko-. Yo creo que si le cierro la puerta por fuera puedo ir tranquilamente a hacer la compra…

- Qué graciosos… - cruzó los brazos-. No hace falta que me pongáis toque de queda. Uno que yo me sé tiene cosas mejores que hacer más allá de estar pendiente de que no me escape al trabajo.

- Al contario que tú, no creo que Aiko vaya a salir corriendo a la primera de cambio. Además, la he dejado con Takeru y con los niños. Va a ir luego Sora a por ella… Si te portas bien te la traigo mañana para que la veas. Pero solo si me dice – señaló a la mujer con su cabeza- que te has portado bien y no has dado demasiado la lata.

- Lo que me faltaba por escuchar… - gruñó antes de irse hacia el sofá para sentarse, aprovechando para acomodarse escuchando la risa de los otros dos de fondo.

Yamato aprovechó para ayudar a su madre a recoger todas las cosas y buscar por los armarios algo con lo que poder dejar la cena hecha. Habían dejado algunas cosas los días pasados cuando habían estado limpiando listas para tener comida para cuando tuvieran que volver.

- ¿Vas a quedarte con él? – le preguntó observando de reojo a su padre.

- Pues… No me fio demasiado todavía de que esté del todo bien como para quedarse solo.

- Ten cuidado, no vayas a acabar cogiendo tú algo – le dijo tras asentir a sus palabras.

- Con la de horas que hemos echado nosotros dos pendientes de él en hospital si no hemos cogido nada creo que nos libramos – acabó por reírse por lo bajo-. Hazme un favor, bájame de ese armario una de las fuentes, ¿quieres?


Sora caminaba por la calle acompañada por ambos Yagami que habían ido a buscarla en dirección hacia casa de Takeru.

- ¿A que hora salía Koemi? – le preguntó la pelirroja.

- No tengo ni idea, tenía unas reuniones importantes y me dijo que me llamaría cuando ella terminara con todo, ¿por qué?

- ¿Quieres venir a cenar con nosotros en casa?

- ¿Lo dices porque aprecias mucho mi compañía o porque quieres tener al niño contigo un rato más?

- No pienso contestar a eso – riéndose, estuvo a punto de cogerse de brazos para continuando, no llegando a hacerlo por estar en un lugar público-. Llámala y dile que se venga y así no tiene que hacer nada para la cena cuando llegue.

- ¿Hacer nada para la cena? ¿Crees que si llega tarde no le voy a dejar nada hecho o hacerle algo al momento?

- Por el bien de Koemi espero que no… Le tengo aprecio para desearle semejante cosa…

Taichi giró la cabeza, mirándola con ambas cejas arqueadas antes de empezar a cerrar sus ojos poco a poco hasta dejar apenas una línea visible provocando que la pelirroja se echara a reír de forma abierta y sonora.

- No me hables, traidora… Si ya sabía yo que se te iba a acabar pegando algo del rubio ese…


Takeru se acercó hasta la puerta cuando escuchó el sonido del timbre, abriendo para encontrarse a su cuñada allí, no esperado verla acompañada, poniendo cara de sorpresa. No pudo llegar a abrir la boca ya que no tardó en aparecer Dai a las carreras para llegar a saludar a los recién llegados y poder saludarlos.

- ¿De dónde has salido tú? – le dijo finalmente a Taichi cuando pudo.

- Estaba vigilando que aquí la pelirroja se comportara bien en el trabajo y ya que estaba la he acompañado para ver a mi hermana y a los niños.

- ¿Y a mí no?

- A ti te tengo demasiado visto… - riéndose, se agachó para poder sacar a Daigo de la silla de nuevo y poder dejarlo salir corriendo detrás de su primo para ir a ver a su tía-. ¿Mi hermana?

- Trasteando con la cámara… Le ha gustado la idea de cargarnos a mi padre y así poder heredar pronto…

- ¡Oye! – recibió un manotazo de la pelirroja antes de que ella entrara, buscando a su hija tras haber pasado todo el día lejos de ella-. ¡Oh! ¿Y ese gorrito? ¿De dónde se supone que lo has sacado?

Nada más escuchar el tono de voz de su madre, la pequeña que estaba todavía en brazos de Hikari empezó a hacer como siempre solía, reclamar su atención de la forma más evidente que podía con ligeros ruiditos y moviéndose todo lo que podía.

- Se ha portado muy bien… De hecho, con ella cerca, los otros dos se portan de maravilla. Voy a tener que pedírtela prestada más a menudo para ver si estos trastos dejan de liarla tanto.

- Pues hasta que me vuelva Haru del viaje… - empezó a reírse por lo bajo antes de coger a Aiko, notando como en cuanto la acomodaba cerraba una de sus manos sobre la blusa de su madre, reteniéndola así a su lado-. ¿Qué tal ha comido?

- Muy bien, no ha protestado nada – llegando hasta donde ellas, Takeru se colocó a su lado dejando a Hikari ir a saludar a su hermano.

- Es decir que el único al que le ha montado el numerito con la comida es con su padre… Pronto empiezas a reírte de él- se inclinó para poder darle un beso en una de sus redonditas mejillas escuchando la risa de la pequeña a modo de respuesta.

Repitió el gesto escuchando las risas de la pequeña notando como su amigo se había terminado por acercar hasta ellas. Se entretuvo en colocarle bien el gorro a la niña antes de girarse hacia él.

- ¿Ahora van a ser más efectivo mi chantaje hacia ti? ¿Vas a decirme que no quieres venir a cenar a casa si te lo pido con Aiko en brazos?

- Eso no vale… - entretenido, alargó los brazos para que se la dejara coger, observándolas-. Tengo que hablar con Koemi primero. Igual va a llegar muy tarde y estará cansada…

- ¿Cenar? – Hikari se quedó mirando hacia su hermano.

- Estoy solo con Daigo y quiere secuestrarme – señaló hacia la pelirroja-. Ahora intenta usar a mi ahijada como chantaje.

- Ni hablar – negó con la cabeza-. Vosotros dos os quedáis aquí con nosotros. Y no acepto un "no" como respuesta. Así que llamáis a los dos que nos faltan y así aprovechamos, que hace mucho que no nos juntamos todos más allá de en las salas de hospital.

Tanto Sora como Taichi se quedaron mirando hacia ella, teniendo que asentir a lo que les estaba diciendo. Tampoco sonaba mal la idea y había que reconocer que tenía toda la razón del mundo.

- Lo que pasa es que tengo que darle la cena a la pequeña primero… No tenía pensado que se quedara tanto rato aquí – explicó la pelirroja.

- Uy, sí, menudo problema. Como si quieres hacerlo aquí ya hecho yo a los otros dos no vaya a ser que se escandalicen o algo, que los creo bastante capaces…


Yamato se quedó mirando hacia sus padres, observando la escena que tenía delante mientras que terminaba de vigilar que la cena no se quemara, antes de sonreír ligeramente. Traumas de Takeru aparte, a pesar de todo, le gustaba lo que estaba viendo y en cierto modo, se quitaba el peso de encima de tener que dejar a su padre solo recién salido del hospital.

El sonido de su teléfono hizo que saltara, sacándolo del pantalón y viendo que le acababa de llegar un mensaje. Sonrió automáticamente al desbloquear la pantalla y ver que era un mensaje de Sora. Seguramente estuviera esperándolo ya. Cuando entró en la conversación se encontró con una foto de Aiko, sus dos primos y Daigo. Eso amplió rápidamente su sonrisa mientras que leía el texto.

- ¿Te reclaman en casa? – preguntó su padre desde allí.

- No precisamente – apagando el fuego, se acercó a dónde estaban sentados, teniéndoles así el teléfono para que pudieran ver la imagen-. Tu otra nuera me reclama para que vaya a cenar de una vez.

Alargó la mano para coger el teléfono, cambiándole la cara automáticamente al ver la foto de los niños y llamando así también la atención de la mujer que estaba a su lado.

- Mira qué guapos que están… - acabó por decir Hiroaki-. Mañana ya le estás diciendo a tu hermano que venga a verme con esos dos elementos también.

- Mañana se va a quedar él también con Aiko. Así que cuando salgamos del trabajo podemos venir a verte todos para que estés con los niños. Pero solo si me dice mamá que te has portado bien y no has dado la lata…

- Qué pesadito… Que si, que en cenando me meto en la cama. Echo de menos mi cama, no necesito que me chantajees…

- Por si acaso – riéndose, recuperó el teléfono de manos de su madre-. Luego os la mando para que la tengáis. Yo me voy a ir yendo que tengo que ir hasta casa de Takeru que me han secuestrado a mis dos chicas y creo que no las piensan soltar hasta después de cena. Cualquier cosa que necesitéis me avisáis…

- Yamato… Largo – siendo Natsuko la que dijo aquellas palabras, el rubio acabó por obedecer riéndose antes de despedirse de ellos y coger su chaqueta y comprobar que llevara todo con él.

- Mañana os veo… Descansa, papá.

- Que te largues. Dales un beso a los niños de mi parte…


AnnaBolena04: me he escapado a las carreras para actualizaros el capi ahora, para que veas que soy buena jajaja Aaains hoy llevo a las carreras desde primera hora y se espera que la tarde siga igual. Y para encima ya me han puesto de malas porque doña agonías ya está avisando de que la semana siguiente seguramente tenga que faltar. Yo voy a cumplir la amenaza de tirar el teléfono desde la ventana del avión...

Y el abuelo ya está en casa. Por fin lo han soltado... Y está con un mono de nietos que no creo que ni la otra abuela sea capaz de quitarle distrayéndolo. Pero buneo, por el momento todo ha quedado en un susto y en una vigilancia más radical de ahora en adelante para que no la vuelva a liar. Sin duda Natsuko parece que se ofrece a cuidarlo sin muchas pegas cofcofcof.

Un besito de tortuguita y ánimo con el día.

Digilover: ¡Hola! La verdad es que me quedé bastante confusa cuando me llegó tu review. En la historia ha quedado más que claro, desde el principio, que ambos personajes tienen sus vidas hechas y totalmente independientes el uno del otro. ¿Qué sentido tendría ahora que los juntara por arte de magia? Jajajaja Igualmente, gracias por pasarte a dejar una review. ¡Un beso!

Guest Vecina: pues a mí me ha gustado pero a la vez me ha cabreado mucho. Lo primero... ¿qué es eso de hacer llorar a esa cosita escamosa? Jajajaja No, ahora en serio. A ver, lo más gordo de todo me parece que es totalmente coherete, encaja con la historia y lo veo bien. Ahora, lo que me chirría es la basura de desarrollo que ha tenido. Ha sido por arte de magia, sin fondo, así, sin cuidar los detalles, sin nada de nada. Es lo que me cabrea, el cómo lo han hecho, no lo que han hecho. Sobre quien se sienta en el trono prefiero no hablar porque ahí sí que saco un humor que ni Yamato en sus malos días... En resumen: me ha gustado el concepto final, pero el desarollo es para llorar. ¿A ti?

Sí, sabía que estos capítulos donde sale Taichi te iban a gustar jajaja Por eso no te había avisado. Va a estar rondando por aquí junto con los demás unos capítulos, que lo sepas. Nenes incluidos, claramente, así que podremos morirnos todos un rato del fangirleo. Ah, y tenemos un FB cofcofcof Pero de los buenos, que luego me tiráis piedras. Eso para más adelante jajaja A ver si saco algo de tiempo para escribir, que tengo dos líneas de tiempo abiertas. Si llego de buenas escribo una y si llego queriendo azuzarle un dragón a alguien la otra.

Aaaains vecina, ¿te han hecho algo ya de la nota? Esperemos que no te tarden mucho que a mí me tardaban casi un mes siempre y lo pasaba fatal a la espera. Y... me voy a por la tarde, que el día se presenta feo feo feo... Al menos hace sol (?). ¡Un bico grande grande!