Yamato llegó a casa de su hermano, llamando a la puerta y esperando que alguien fuera a abrirle. No tuvo tiempo de ver tan siquiera a Dai llegar hasta él, teniendo que dar un paso hacia atrás cuando llegó a las carreras para abrazarse a él. Sacándole una sonrisa con ese gesto no pudo más que agacharse para cogerlo en cuello.
- Puedes decírselo a tu padre si quieres, pero tú me caes mejor que él – le dijo a modo de saludo.
- Eso, tú sigue comprando al niño para que luego me monte a mí el drama su otro tío con que no es el favorito – la voz de Koemi hizo que el rubio diera un respingo.
- ¿De dónde sales tú? – se acercó hacia ella para dejar que Dai la saludase.
- Pues venía detrás de ti, pero ni te enteraste cuando te llamé en la calle… Eh, sin ofenderme, a saber en qué estarías pensando tú – riéndose, se inclinó para darle un beso al niño y luego poder entrar finalmente en casa.
Apenas unos segundos más tarde los pasos de Daigo llegando a las carreras para ir a buscar a su madre pudieron escucharse antes de verlo aparecer para cogerla con la mano y arrastrarla al interior.
- ¿Has visto que rápido nos ha vendido? – le djjo Yamato al niño antes de cerrar la puerta tras él y caminar con él por el pasillo hasta unirse donde estaban los demás-. Papá dice que quiere vernos mañana en casa con los niños, así que ya sabes lo que te toca – fue el saludo que le dio a su hermano.
Giró la vista hacia los lados buscando a Sora y a Aiko sin encontrarlas, suponiendo que no tardarían en aparecer, volviendo a centrarse en su hermano quien intentaba recuperar a Dai de brazos de su tío sin conseguirlo.
- ¿Qué tal estaba?
- Cascarrabias, así que ya debe de estar del todo recuperado. Vuelve al trabajo el miércoles… No sé cómo no le han dejado más días. Le tienen que deber unos cuantos… pero bueno, si está mejor así se entretiene y no está en casa sin hacer nada. Mamá se va a quedar con él estos días.
- Para que el abuelo no esté solo – dijo el niño antes de revolverse para que lo bajara e irse corriendo a buscar a su primo.
- Eso, para que el abuelo no esté solo – riéndose de la cara que se le había quedado a su hermano, Yamato se acercó hasta donde estaba su otro sobrino, poniéndose de cuclillas para poder quedar a su altura-. ¿Y tú qué? ¿Te has portado bien?
- Porque todavía no puede caminar, no te engañes… - acercándose hasta ellos, Koemi posó a Daigo tambien-. ¿Los demás?
- Pues… si lo preguntas por mi querido cuñado, se ha colado en la cocina detrás de su hermana. Así que es probable que dentro de nada lo veamos aparecer por aquí bajo amenaza de colleja. Los digimon estaban con ellos y Sora está dándole la cena a la niña en la habitación – giró la cabeza hacia su hermano-. Así que ya te sabes el camino si quieres…
Arqueando una ceja al recibir esa información, asintió, alejándose de ellos para poder ir a saludar. Aprovechando que pasaba cerca de la cocina se asomó para saludar a los que allí estaban justamente para ver a Hikari darle un manotazo a su hermano por estar intentando robarle algo del plato que tenía delante. Continuó por el pasillo antes de dar un par de golpecitos en la puerta con los dedos antes de asomar la cabeza.
- ¿Tengo permitido el paso?
- Lo sabía – se rio la pelirroja nada verlo asomarse-. Te ha escuchado llegar y se ha empezado a revolver toda…
- Será porque ya no tenía gana de más… Que ya me sé las prioridades que tenéis vosotras dos y por el momento la comida sigue estando por delante – divertido por el recibimiento, fue hacia ellas, dándose cuenta de que Aiko había clavado los ojos en él y empezaba a mover los brazos para reclamar así su atención.
- Toma – se la tendió cuando se acercó, esperando a que la cogiera para poder ponerse en pie y empezar a colocarse la ropa.
- ¿Me has escuchado llegar? Espero que no te pongas celosa, pero se me tiró encima Dai según abrió la puerta…
Sora se rio con lo que estaba escuchando, terminando de colocarse bien todo antes de girarse hacia ellos dejando los brazos cruzados sobre el pecho observando así la escena que tenía delante, pensativa, antes de volver hablar.
- Cuando la que te abra la puerta para tirársete encima sea una señorita que yo me sé… ¿cómo vamos a hacer? Porque yo no puedo contigo para arrastrarte dentro de casa si te me desmayas de la emoción…
- Qué graciosa… - murmuró intentando hacerse el ofendido aunque era pura apariencia ya que era plenamente consciente de que ella tenía toda la razón del mundo.
Alargó una de sus manos hacia la pelirroja para cogerla y acercarla hasta él, aprovechando que estaban ellos tres allí para poder saludarla con un beso más cercano que si hubieran estado con los demás antes de volver a bajar la mirada hacia la niña.
- ¿Tu padre?
- Babeando todavía con la fotografía que me mandaste. Mañana quiere ver a los niños… ¿qué te parece?
- ¿A qué hora sales mañana?
- A la de siempre…
- Hm… Si está tu madre con él puedo dejarles a la niña con ellos por la tarde en vez de con tu hermano para que no tenga que ir hasta allí con los tres niños. ¿Qué te parece?
- ¿Puedes llevarla mañana por la mañana contigo?
- Creo que sí…
- Entonces mañana puedo salir algo primero por la mañana e ir a buscaros para ir a comer y luego ya la llevamos con mi padre.
- Es decir, que si te digo que tengo a la niña conmigo vienes a buscarme… Muy bonito… Ya sabes dónde vas a dormir hoy, ¿no?
Teniendo que reírse por las palabras de ella afianzó mejor su mano sobre la cintura para no dejarla alejarse de él volviendo a acercarse lo suficiente para no tener que levantar demasiado el tono.
- No me hagas tener que convencerte para que cambies de idea…
- ¿Tú no te cansas? Lo de recuperar el tiempo perdido iba en serio, pero la cosa va de no andar durmiéndome por las esquinas por culpa de alguien – intentó hacerse la seria, sin conseguirlo.
Una risa por parte de la niña al ver las caras que ambos estaban poniendo distrajo la atención de sus padres, sacándoles una sonrisa en un tono completamente diferente a la que ambos habían estado intercambiando.
- Creo que está de acuerdo con que su madre tiene derecho a dormir un poquito - aprovechó para inclinarse hacia ella y poder darle un beso en la mejilla-. Anda, vamos que cuando me vine estaba Taichi ofreciéndose a ayudar a Hikari y no sé cómo puede acabar eso…
- Ya le estaba pegando cuando me asomé yo, tranquila – asintió él antes de dejarla ir para poder salir tras sus pasos con la niña en brazos.
Koemi había terminado por acercarse hasta la cocina al escuchar a ambos hermanos discutir en la cocina, riéndose al encontrarse la escena y ver como el mayor de ambos estaba protestando porque tenía hambre y quería ayudar a Hikari para acabar primero.
- No lo dejes que toque nada que luego a ver si alguno se va a poner malo…
- ¡Oye! – girándose hacia ella-. Que he mejorado mucho… No te pongas ahora tú también en mi contra – cruzó los brazos apoyándose en la encimera.
Automáticamente Koemi se echó a reír viendo la reacción de su marido, teniendo que acercarse a él para poder darle un beso a modo de saludo en la mejilla teniendo que estirarse ya que se estaba haciendo el digno y se mantenía recto.
- ¿Necesitas ayuda, Hikari? – le preguntó quedándose al lado de él.
- No… Si me han estado ayudando Sora y Takeru hasta hace nada… Solo estoy vigilando que no se queme nada, tranquila – negó con la cabeza-. ¿Y tú qué? ¿Vas a dejar de montar el drama? Vete con Daigo, corre, que debe de estar aterrorizando a Takeru si se ha quedado solo con él y con los otros dos niños.
- Para encima que vengo a ayudarte – protestó de nuevo antes de irse murmurando por lo bajo fuera de la cocina.
Encontrándose de pleno con la pareja que volvía con Aiko, cambió el gesto de nuevo al ver a la niña, centrándose en ella con una ligera sonrisa.
- ¿Ya?
- Claro, en algo se tenía que parecer a mí, nunca se pone pegas a la comida – se rio ella antes de quedarse mirando hacia ellos-. Por suerte ya había terminado cuando llegó su padre porque sino me la distrae y así no se puede.
- En eso también se parece a ti, todo bien hasta que llega la distracción en forma de astronauta rubio…
Escuchando la risa automáticamente de Yamato antes de pasar de largo hacia el salón con Aiko se quedó mirando hacia Sora con la mejor de sus sonrisas, divertido al ver la cara que le estaba poniendo, procesando todavía sus palabras.
- Sí, por encima de otro tipo de distracciones… - acabó por contestarle imitando exactamente él la sonrisa que tenía puesta-. ¿Te han echado de la cocina ya?
- Eso, tú alíate con las otras dos que se han puesto en mi contra…
- ¿Quién empezó? Anda venga, tira… Que a mí seguro que me dejan entrar y no he podido saludar a Koemi todavía. Vete con los otros dos, a ver si así os entretenéis lanzándoos puñales entre vosotros tres.
- Eso, vete a aliarte con esas dos… - protestando por el pasillo acabó por llegar hasta dónde estaban los dos hermanos-. Otra que se ha ido con las otras dos brujas…
Riéndose, Yamato decidió dejar a Aiko encima del sofá para que pudiera ver desde allí a sus primos, dejándola al lado de Reiji, quien se giró automáticamente para poder alargar una de sus manos hacia la de ella para cogerla.
- Mañana no te dejamos a la niña a ti directamente – se incorporó de nuevo para mirar a su hermano-. Sora tiene tiempo por la mañana y podemos ir a dejarla después de comer nosotros a casa de papá.
- Como queráis, yo encantado de tenerla conmigo, ya lo sabes… - se encogió de hombros-. Yo los llevaré también por la tarde, que tampoco es plan que cansen demasiado a papá.
- Cansar a papá… - cruzó una mirada con Taichi-. Esos tres – señaló con la cabeza a sus dos sobrinos, justo viendo aparecer también a Daigo – acaban con cualquiera…
- ¿Si? ¿No se supone que yo no me dedico a nada durante todo el día? Ja… Intenta tu concentrarte en escribir mientras que Dai anda corriendo por casa por todas partes.
- Eh, yo tengo el mismo padecimiento con Daigo y más o menos nos arreglamos – se metió en la conversación el castaño.
- Qué pena me dais… - riéndose, Yamato acabó por atrapar de nuevo al mayor de sus sobrinos para dejarlo sentado al lado de Aiko-. Además… seamos sinceros, os lo tenéis más que merecido los dos.
- ¿Merecido?
- ¿Le preguntamos a nuestros padres o a los tuyos a ver qué angelitos tenían ellos en casa cuando vosotros dos teníais la edad de los acusados? Porque tú no sé – miró a Taichi – pero de Takeru me acuerdo bastante bien… Y siempre ha sido el hiperactivo de los dos.
- Tú cállate… - le dijo su hermano pequeño cruzando los brazos sobre el pecho-. Y tú… ¿no querías ayudar? Pues venga, ayúdame a sacar las cosas y a ponerla mesa. Tú quédate ahí vigilando a los niños.
Accediendo a lo que decía Takeru, fue tras él para empezar a colocar las cosas mientras que Yamato acababa por sentarse en el suelo y así poder quedar a la altura de los más pequeños, no tardando en notar que Dai se le sentaba encima de las piernas.
- Mira, mira… Vamos a darle envidia a tu otro tío desde aquí… - le dijo intentando sonar confidencial pero asegurándose de que Taichi lo escuchara.
AnnaBolena04: al pobre Hiroaki le han dado la libertad por fin y lo han dejado en casa con la abuela. Ahora, aprovechando se han juntado todos para cotillear y para poder trastear con los nenes. Y quien dice trastear dice dejar al matrimonio Ishida-Yagami pelearse entre ellos por ver quien es el tío favorito de Dai. Aunque claro, Yamato cuenta con la ventaja de la comida...
Parece que por fin llegan tiempos tranquilos, por mucho que cierta pelirroja se queje de que últimamente duerme algo menos de la cuenta, pero, como se viene diciendo, sarna con gusto no pica jajajaja ¡Un besito de tortuguita!
Guest Vecina: a mí lo único que meeh es quien se sienta al final en el trono. Llevo toda la vida saltándome sus capítulos porque me aburre más que Meiko, a ese nivel estamos. Pero bueno, que el drama de al gente me parece muy exagerado... Que no lo han hecho con el detalle que deberían y se nota que han ido a las carreras no lo voy a negar, pero yo lo acepto. Y por favor, que alguien le vaya dando a Lena y a Peter unos cuantos Emmys xD
El abu se nos baba entero viendo a los nenes, así que menos mal que tiene a la abuela con él para limpiarle la baba, por muchos errores neuronales que le provoque eso a Takeru. Y ahora toda la tropa reunida, pues es perfecta y maravillosa. Tengo a medias otra reunión de este tipo, pero como entramos en la etapa de los horrores del curso, pues no tengo moral yo de escribir cosas bonitas xD Taichi está metido en todos los fregados, esté en la línea temporal que esté aparece él jajajaja Lo tengo ahí atravesado literalmente en todos los capis que tengo a medias xD
Te entiendo. No sabes hasta qué punto... Cada vez que me llegaba un mail saltaba que me subía a la lámpara. No se me olvidará el día que me llegó la nota de mi último examen... Ese terrible momento en que la red de la facultad decidió caerse y yo ya que no sabía si llorar, llamar al 112 o qué... Así que ánimo: con la espera, que cuando te llegue la nota las tartarugas lo van a celebrar por todo lo alto. Y digo las tartarugas porque yo dudo que siga de una pieza. Desde las 8:30 de la mañana llevo de un lado para otro, y mañana se espera otro día horroso... Y del fin de semana no hablamos que me deprimo. Es que he llegado, cenado y me he metido en la cama a morirme. Y pobre del simpático que venga a molestar con tonterías, que le azuzo a mis alumnos de pre-sele... Muerden.
¡Un bico enorme vecina!
