- Pues la verdad es que a mí me pareció bastante extraño cuando volvió mi hermano que le hicieras caso tan rápidamente… - Takeru aprovechó para echarse algo más de comida en el plato.

- ¿Extraño? ¿Por qué? ¿Cómo te puede parecer extraño? – Taichi giró la cabeza, quedándose mirando para él-. Venga ya, si hasta Koemi que no sabía ni la mitad de lo que había pasado con estos dos pesados ya se había dado cuenta.

Sora empezó a reírse por lo bajo, sin querer meterse en la conversación todavía teniendo la boca llena. Quizás fuera el menú o la hora, pero tenía bastante hambre y no había estado demasiado activa en la conversación, más ocupada en terminarse su cena primero.

- Oye, a mí no me metas. Yo solo me limitaba a ver lo que tenía delante de mis narices. Si yo creo que el que más tardó en asimilarlo eras tú – Koemi negó con la cabeza, mirando hacia su marido.

- ¿Yo? – arqueó una ceja-. Normal. El sabiondo este cree que está muy enterado de todo lo que pasa, pero como estaba demasiado ocupado en estar estudiando fuera no se enteraba de nada… Yo tenía puestas mis esperanzas es que aquí la pelirroja hubiera escarmentado de una vez.

- ¿Qué? ¿Escarmentar yo? – consiguió tragar-. ¿Y se puede saber de qué?

- ¿De qué? ¿Te lo tengo que recordar?

- Oh, venga ya – saltó Yamato, dándose cuenta de por dónde iban los tiros.

- Sí, ahora hazte el ofendido…

- ¿De qué hablas? – le preguntó su hermana, mirándolo confusa, terminando por mirar hacia Takeru a ver si él entendía de lo que le estaba hablando-. ¿Me he perdido algo o qué?

- No lo sé – negó con la cabeza, acabando por quedarse mirando finalmente hacia Taichi.

- ¿Por qué eres tan pesado? Que te dedicaras a vigilar lo que hacíamos o dejábamos de hacer como un paranoico en esa época es una cosa muy diferente.

Sora había vuelto a llevarse algo de comida a la boca, no pudiendo contestar a lo que estaban diciendo, manteniendo el gesto confuso mientras que ellos dos hablaban. Acabó por caer en la cuenta, arqueado ambas cejas a la vez.

- Taichi… Déjalo. En serio… déjalo. Y eso que a ti no te echaba las broncas para dejarte bien clarito que "él no quería saber nada"…

- ¿Pero de qué narices estáis hablando? – Takeru, totalmente perdido, no podía más que mirarlos sin entender nada.

- Habla de que antes de que a tu hermano le dieran la beca y se tuviera que ir a estudiar fuera, estábamos… No sé cómo llamarlo, pero digamos que las cosas estaban bastante bien como para que este pesado tuviera que ponerse paranoico – resumió Sora, quedándose mirando hacia Takeru unos segundos, girando la cabeza finalmente hacia su amigo-. Y eso que tú solo nos viste un par de veces simplemente hablando… Pero ya te digo yo que no estabas enterado ni de la mitad… Cualquier te aguantaba entonces… - se le escapó una ligera risita finalmente.

- No me hacía falta saber nada para echarle imaginación. Si es que os tengo más que calados a vosotros dos…

La pelirroja continuó riéndose, no tardando en ver que Yamato se le acababa uniendo tras cruzar una mirada significativa con ella. Realmente había sido una época en la que las cosas entre ellos dos habían ido demasiado bien. Prefería no darle vueltas, pero, de no haberse tenido que ir él, quizás las cosas hubieran sido muy diferentes entre ambos. Acabó por llevar su mano, por debajo de la mesa, hasta la pierna de ella, dedicándole una ligera caricia.

- ¡Eh! ¡Que os veo! Vosotros dos con las manos quietecitas…

El comentario del mayor de ambos Yagami provocó que empezaran a reírse todos los demás.

2008

Recogió todo el material con el que había estado trabajando y lo metió en su mochila mientras que hablaba de forma distraída con sus compañeras de clase. Había conseguido avanzar bastante en aquellas horas que les habían dejado de prácticas por la tarde y no debería de tener que hacer más en casa, lo cual agradecía notablemente.

- ¿Vais a ir a alguna parte ahora? – les preguntó mientras que cerraba finalmente la cremallera.

- ¿Por qué? ¿Tienes alguna idea? Yo ya he terminado todo el trabajo.

- Pues no… Pero aprovechando que hoy hace buen día y hemos podido adelantar cosas podemos ir a tomar algo, ¿qué os parece?

Al recibir respuesta afirmaba, Sora y las dos compañeras con las que estaba no tardaron en salir del aula, recorriendo los pasillos hasta llegar a la salida de la escuela. Estaban en el centro de la ciudad, no les sería demasiado complicado encontrar un lugar donde poder tomar algo tranquilamente sin tener que dar demasiadas vueltas.

- ¿Habéis estado en el local que han abierto al final de la calle? – preguntó una de ellas.

- Pues… Creo que no, ¿tú, Sora?

- Pasé por delante el otro día, pero no he podido entrar todavía, ¿queréis ir…? – dejó la pregunta en el aire de repente viéndose su atención completamente distraída en otra dirección.

En otras circunstancias le habría dado rabia lo rápido que había sido capaz de reconocerlo sin estar tan siquiera pendiente de nada de lo que pasaba a su alrededor, pero la sorpresa había sido mayor. Al final de las escaleras, apoyado de forma distraía en un árbol, aprovechando la sombra que éste proyectaba, estaba Yamato. Se quedó paralizada sin ser capaz de avanzar un paso más, demasiado confusa.

¿Qué estaba haciendo allí? ¿Estaba esperando por alguien? Podría ser… No sería nada de extrañar, pero… ¿Estaba mirando hacia ella? Sí, evidentemente estaba mirando hacia ella. Intentó disimular, sobre todo cuando vio cómo alzaba la mano para reclamar su atención y despegarse del árbol así y acercarse hasta ella.

- ¿Qué haces aquí? – le preguntó todavía demasiado confusa como para entender nada por su cuenta.

- ¿Has terminado ya las clases?

- Sí… Ehm…

- Ah… ¿ibas a alguna parte? – giró la cabeza hacia las dos chicas que estaban esperándola.

- Pues… - lo miró, quedándose en silencio unos segundos-. ¿Por qué?

- Porque esta tarde tenía el examen ese que te dije el otro día y el resto de clases las han cancelado… - se llevó la mano al pelo, revolviéndolo ligeramente unos segundos antes de volver a hablar – y se me ocurrió que igual… Que igual estabas libre y te apetecía hacer algo.

Interiormente, mientras que lo escuchaba, estaba pidiendo a quien pudiera estarla escuchando en aquellos momentos no estar mirándolo con cara de susto hasta tal punto de haber dejado la boca abierta. Por suerte, lo conocía lo suficiente como para reconocer el gesto tan típico de cuando estaba nervioso.

- ¡Sora! – la voz de una de las compañeras con las que había salido-. Te vemos el lunes, ¿vale?

No fue capaz de decirles nada a modo de respuesta más allá de asentir y despedirlas con la mano. El lunes posiblemente iba a ser sometida al peor de los interrogatorios de la historia, ya que quizás no fuera el mejor momento del mundo para que la vieran con él.

- Las has asustado… Ya te vale – intentó demostrar por fin el funcionamiento normal de su cabeza-. No es normal que alguno de los raritos de ciencias se dejen caer por aquí…

- ¿Te cuento otra vez de lo que era el examen?

- No… No… Déjate… Pero ahora que me las has asustado espero que tengas un buen plan para compensar.

- Puede que se me haya ocurrido algo – sonrió de forma ligeramente ladeada antes de señalarle con la cabeza hacia dónde antes había estado apoyado.

Echó a andar detrás de él, curiosa. No ubicaba nada interesante en la dirección en la que él iba caminando, pero quizás lo habría pasado de largo. Prácticamente estuvo a punto de chocar con él cuando se detuvo de repente, no esperándolo.

- ¿Qué? – confusa, no pudo evitar hacer la pregunta.

- ¿Qué? – confuso, se giró hacia ella-. ¿Cómo crees que he llegado hasta aquí? Que una cosa es que los campus estén cercanos y otra que eso en esta ciudad signifique tres horas andando y media en metro… - señaló con la cabeza hacia la calzada donde había dejado aparcada su moto.

- Oh… - dándose cuenta de que era demasiado evidente, tuvo que reírse. Todavía estaba demasiado confusa con lo que estaba pasando como para que su cabeza funcionara con total normalidad-. ¿Y tú crees que yo me voy a subir contigo ahí?

- ¿Qué pasa? ¿No te fías de mí? – se rio ligeramente reconociendo el tono de broma de ella antes de extender la mano para que le diera su mochila para poder guardarla bajo el asiento-. ¿No te irás a marear, no?

- Todavía no has terminado de convencerme para que me suba contigo…

Posiblemente no fuera la primera vez, si se esforzaba seguramente fuera capaz de rememorar algún día en el que la hubiera acompañado de vuelta desde el instituto, pero había pasado el suficiente tiempo como para darle tan siquiera importancia. Dejando de hacer el paripé, cogió el casco cuando se lo tendió, esperando a poder subirse.

Quizás fuera estúpido dada la situación que había tenido hacía unas semanas, la cual, habría propiciado que quizás no deberia de ponerse nerviosa ante la expectativa de tener que cogerse a él durante el trayecto. Posiblemente después de lo que había pasado cuando por fin se habían quedado solos – y lo que podía haber llegado a pasar – aquello debería de ser una tontería, pero se pudo notar cómo se estaba poniendo tensa por momentos.

- ¿No me vas a decir a dónde vamos? – preguntó cuando por fin se sentó él también.

- No, pero lejos de cierto Yagami que seguro que si nos ve viene a echarnos a la bronca…

El comentario de él consiguió que se echara a reír, algo más calmada, alargando los brazos para poder cogerse a él, intentando mantener una distancia entre ambos a pesar de todo. Daba las gracias de que no pudiera verla en ese momento porque estaba completamente segura de que se le habían subido los colores de la forma más delatadora.

Quizás no fuera la mejor de las ideas de ese mundo en esos momentos de su vida, pero, realmente, llegaba a dar un poco más igual de la cuenta. No iba a intentar pelearse tan siquiera con su propio subconsciente, ya que sabía que al final iba a acabar llegando a la misma conclusión.

Yamato pudo notar perfectamente como se le aceleraba el pulso de forma inmediata nada más sentir cómo las manos de ella lo rodeaban para agarrarse a él. Intentó que no se le notara demasiado, aunque no estaba demasiado seguro de poder conseguirlo, pero con su estado de nerviosismo de los últimos días, un poco más que un poco menos poco podría variar ya. Y, tenía la mejor de las justificaciones.

Arrancó finalmente, alejándose de la zona del campus buscando la ruta que menos tráfico pudiera tener, alejándose del centro. Nunca le había gustado, había demasiada gente. Y por eso mismo se dirigió hacia una zona mucho más apartada, aunque les quedara algo más lejos de lo que quizás ella hubiera pensado.

No pudo evitar dibujar una sonrisa más que evidente en su cara cuando notó que la mejilla de ella acababa por apoyarse en su espalda. Un pequeño gesto como aquel significaba bastante más de lo que parecía, pero, simplemente, prefería interpretarlo como que Sora se había relajado finalmente. Al detenerse en uno de los semáforos se puso algo más recto, disfrutando algo más del gesto de ella antes de rozar con suavidad, pero dejando claro que era de forma intencionada una de las manos de ella.

- ¿Ueno? ¿Qué se te ha perdido a ti aquí? – le dijo cuando finalmente llegaron a su destino.

- Pues… es tranquilo y está lejos del centro. Normalmente con eso me suelo conformar – contestó encogiéndose de hombros tras haberse quitado el casco, no molestándose demasiado en volver a colocarse el pelo.

Sonrió con la respuesta de él, imitando sus gestos y acabando por bajarse para dejar que guardara las cosas, buscando recuperar su mochila.

- Déjala aquí si quieres, no creo que te haga falta. ¿Quieres coger algo de ella? – dejó su mirada fija en ella antes de ver cómo revolvía en los bolsillos de su chaqueta, ubicando así el teléfono.

- No, podemos dejarla ahí – asintió, esperando a que por fin echara a andar con ella-. Estás de buen humor… ¿te salió bien el examen?

- Pues… Bien sí que me salió – contestó-. Pero no creo que vaya a conseguir nada. Hay muy pocas plazas y creo que se podían conseguir puntos extra con cursos y cosas así. Pero bueno, que yo ya más no puedo hacer.

- Ya, ya… A ver qué me tienes que decir cuando te den los resultados… - riéndose, dejó de mirar hacia el para mirar a su alrededor.

Se quedó observándola en silencio, atento a sus movimientos. No contaba con que le diera la puntuación para poder acceder a la beca, era demasiado alta. Se había esforzado mucho y le había supuesto un gran esfuerzo adicional más allá de la carrera, pero no contaba con nada. Tampoco quería pensar en las implicaciones que aquello tendría de conseguirlo. Frunció el ceño, manteniendo la vista en ella unos segundos más, dándose cuenta de que realmente no quería pensar en lo que le costaría aquello.

- ¿Qué te pasa? – girándose hacia él y viéndolo con mala cara.

- Nada… Estaba pensando en el examen – dijo sin querer más detalles. Cambió el gesto tras sacudir ligeramente la cabeza-. Venga, vamos a dar un paseo que me han dicho es la época perfecta para venir a este parque.

Accediendo sin querer sonsacarle nada, continuó con el camino, centrándose en el lugar. Evidentemente conocía bien los jardines de la ciudad, su madre se había asegurado de ello y, sin duda, tenía que darle la razón a Yamato.

- Es la época del Hanami – habló ella, consiguiendo así que la atención de él se centrada por completo en ella-. Seguro que esto se llena de turistas dentro de un par de semanas para ver los árboles en flor.

- Es verdad, se me olvidaba que estoy con la aprendiza de la experta…

- Más quisiera ella tener una aprendiza… - entretenida se empezó a reír-. Hace tiempo que dejó la causa por perdida. Como mucho atenderle las explicaciones pero sin duda las flores no son lo mío… Al menos fuera de los papeles de patrones…

- Tan grave no será. Seguro que se me da a mí mucho peor – terminando por colocarse a su altura, aprovechó también para mirar a su alrededor.

Realmente le daba bastante igual el lugar, lo único que apreciaba era que realmente estaba alejado de todo lo demás y allí se podía estar tranquilo para poder disfrutar de la compañía de Sora sin más.

- Anoche casi no pude pegar ojo – volvió a hablar al cabo de un rato-. Ni siquiera era capaz de ponerme a repasar. Yo creo que me venía bien alejarme de todo un rato. Y… creo que te fastidié los planes que pudieras tener con tus compañeras de clase, pero no sé – dejó vagar la mirada por el lugar, esquivándola de forma algo más directa en ese momento-. Me apetecía pasar un rato contigo.

Esas últimas palabras provocaron que un cosquilleo la recorriera por completo y que la conversación que había tenido con Mimi sobre que ella era capaz de volver a tener más trato con él sin que significara nada más que eso acudiera a su cabeza. estaba completamente equivocada, pero también lo había dicho sabiendo que lo estaba.

- Puede que te perdone el fastidiarme los planes. Tengo que pensármelo todavía, no te emociones demasiado – acabó por hablar, disimulando lo que estaba pasando por su cabeza, girándose hacia él para poder mirarlo al hablar.


AnnaBolena04: ¿quién decía algo de reuniones? Pues ahora tenemos puñales volando en todas las direcciones y, que para encima, han dado pie a un FB de esa época un poco difusa que hay entre medias de estos dos. Y, de nuevo te diré que no acepto quejas ni reclamaciones futuras ante posibles trastadas porque te tengo muy consentida, que ya sabes perfectamente de dónde ha salido esto xD

Aiko tiene la capacidad de domar a las fieras, eso es que lo ha heredado de la madre. Eso no es nada nuevo y cuando sea más grande tendrá ese mismo poder jajajaja Se podrá asomar a la ventana como su madre y detener alguna crisis matrimonial en el patio del instituto con una simple mirada jajajaja La mirada Takenouchi que es 100% efectiva.

Un besito de tortuguita grande grande, que estoy aprovechando aquí cinco minutos antes de tener que irme a trabajar... #nomegustamayo.

Ace Cornell: oye, a otros les gustan cosas aburridas como Taichi con Meiko... Hay gustos para todo, ¿no te parece? Si es que el fandom a veces puede ser muy rarito.

Y sí, las cosas parecen volver a su lugar poco a poco, así que por el momento parece que les llega una temporada de calma al grupo. Veremos a ver lo que les dura, mientras tanto puedes entretenerte con el diccionario de sinónimos, que te veo muy aburrido xD

¡Un beso!

Guest Vecina: jajajajajajaja me encanta. Si lo peor es que eso mismo me suele pasar a mí, porque a veces voy a buscar algo en concreto para hacer referencia a ello o para un FB y al final me dan las mil metida dentro de un bonito pozo negro. La última vez fue con la boda de Taichi y los histerismos del futuro novio. Bueno, miento, esa no fue la última vez, pero eso tiene que ver con un FB que he escrito recientemente y si te digo lo que fui a buscar ya vas preparando los tomates jajajaja

Jajajaja bueno, lo de Dai y Daigo es comprensible. El nombre del Dai lo escogí por su significado sin ponerme a pensar en el que podría tener miniTaichi. No tenía ni la más remota idea de qué nombre ponerle, y de repente se me vino lo de Daigo a la cabeza. Así que vamos a quedarnos con que al menos no se apellidan los dos Yagami porque sino menudo caos familiar que se podría uno montar con esos nenes jajajaja Normal, sería una elección muy complicada porque menudos dos elementos les han caído por tíos a esos dos. Aunque, fíjate, por dónde voy yo escribiendo, ayer que pude hacer un trocito de capítulo, teníamos a Taichi refunfuñando porque Yamato sabía cocinar y claro, con eso tenía comprado al nene jajajaja

La reunión sigue por el momento, y ya te aviso de que el FB no se termina aquí, pero bueno... Ya veremos por donde se van los tiros esta vez...

Y... con todo el dolor de mi alma, estoy aprovechando lo que la impresora tarda en imprimir para actualizaros porque me tengo que ir a trabajar... Y se huele que mañana vamos a estar parecidos. Así que imagínate cómo tengo lo horarios por semana. Eso sí, me estoy quedando de un a gusto mandando a cierto sitio a la gente que me venga con estupideces estos días que no te lo puedes ni imaginar... Jajajajaja aaains T_T Un bico grande vecina, disfruta del fin de semana.