- ¿En serio? Y yo aquí, contento con que me van a subir el sueldo con el comienzo del año y vosotros dos empezando a mirar con más presupuesto… Oye, si os volvéis unos elitistas repelentes igual tengo que dejar de juntarme con vosotros, no vaya a se que se me pegue algo.

- Claro, como si pudieras tú sobrevivir sin mí…

Aquella mañana, tras una reunión importante, Sora había recibido una de esas llamadas que siempre le alegraban el día, escuchando la voz de su mejor amigo al otro lado de la línea diciéndole que se iba a quedar en el centro a comer y que si quería acompañarlo. Yamato había avisado de que no podría volver al mediodía y la niña estaba tranquilamente con su madre. No había impedimentos de ningún tipo para poder aprovechar la oportunidad.

- Estaba pensando… ¿Estas Navidades vais a hacer algo Koemi y tú?

- ¿Por qué? – bajó la vista de la carta, observándola.

- No… Porque… Es la primavera Navidad de Aiko y… había pensado que podríamos juntarnos para cenar ese día.

- ¿Cena familiar, dices?

- Cena familiar, sí – respondió ampliando su sonrisa-. Ahora que, de alguna manera, nos hemos arreglado para acabar en la misma, yo creo que podemos aprovecharnos.

- Si van tus padres y puedo ver como Yamato se emparanoia solo simplemente con su presencia cuenta conmigo…

- No me obligues a decirle a Koemi que se traiga a los suyos…

- ¡Eh!

La risa de los dos pudo escucharse abiertamente, únicamente viéndose interrumpida cuando el camarero se acercó hacia ellos para tomar nota de lo que iban a pedir. Devolviéndole las cartas y dándole las gracias, Sora se quedó mirando hacia su amigo.

- ¿Qué te parece la idea?

- Pues… Me parece muy bien, ya lo sabes. Yo cualquier excusa para estar con vosotros… Pero bueno, tengo que hablarlo primero con Koemi a ver si ella no tenía algún plan. Aunque… me extraña que vosotros dos estéis en la ciudad en esa fecha, la verdad. Después del año pasado…

E- l año pasado no teníamos un bebé en casa. Y no lo digo por ella, sino porque cualquier aguanta a los cuatro abuelos si nos vamos por ahí con la niña.

- En eso tengo que darte la razón…

- Pero – sonrió de forma delatadora, a pesar de quedarse en silencio unos segundos-, la verdad es que se me había ocurrido darle una sorpresa e irnos los dos un fin de semana.

- ¿Ves? Ya me parecía a mí raro… Vaya dos…

- Oye, perdona, habló el que este verano sin decirle ni media palabra a Koemi se la llevó de vacaciones por sorpresa – le dio un suave manotazo en el brazo-. Además, este año… Ha sido muy complicado. Casi que lo único bueno que prefiero recordar es que tenemos a la chiquitina con nosotros, pero… Entre el susto horroroso que le di al pobre en abril…

- No, no le diste ningún susto al pobre, nos diste un susto de muerte a todos. Habla con propiedad…

- Bueno, lo que sea. Que entre eso y los problemas que hemos tenido entre nosotros desde el nacimiento de Aiko, me apetece darle la sorpresa e irnos los dos un fin de semana.

- ¿Ya están Haruhiko y Hiroaki peleándose por los rincones a ver quién se queda con la niña?

- No lo saben todavía – sonrió, divertida-. Ya que te tengo aquí tan a mano vas a ayudarme a escoger destino, por listo.

- Eso, tú para encima restriégamelo.

- ¿Qué? ¿Quieres venir con nosotros? No prometo estarme quietecita, ya que tengo trauma te ocasiona…

La miró de reojo, empezando a reírse por lo bajo. Le gustaba verla otra vez así, sin duda alguna, el día que la había cogido con la guardia baja hacía algunos meses no le había gustado absolutamente nada. Parecía que por fin estaba volviendo a la normalidad en todos los aspectos.

- Un trauma terrible, sí… - se ahorró posibles comentarios, prefiriendo dejarlo estar antes de volver a enfocarla de forma más directa-. A ver, venga, empieza a decirme lugares y ya te digo yo si el rancio ese con el que está casada va a gruñir mucho o no…


Yamato tenía la vista fija en Hideki mientras que hablaba. No le estaba haciendo demasiado caso ya que la charla no iba para él, sino para los más nuevos del programa. Sabía lo que les iba a decir, de manera que se había permitido desconectar del todo mientras tanto. Estaba entretenido pensando en sus cosas, principalmente en las casas que había podido ver la noche anterior, intentando hacer memoria de alguna que le hubiera llamado especialmente la atención.

Cuando escuchó un carraspeo a su lado, dio un respingo, conectando de nuevo con la realidad sorprendiéndose al verlo a su lado. ¿Cuándo había dejado de estar al final de la sala?

- ¿Ha llegado ya la JAXA a Neptuno o estabas algo más lejos?

- No sé de qué me estás hablando – murmuró, riéndose por lo bajo sin molestarse en disimular.

- Y de lo que estaba hablando antes tampoco… ¿Vais a venir el viernes de la semana que viene?

- ¿A dónde? – arqueó ambas cejas.

- A Neptuno… - puso los ojos en blanco antes de acabar riéndose de él-. Les acabo de decir a estos que acaban de pasarme el aviso de que quieren hacer una cena con el personal. Podéis venir con acompañante, así que … Repito la pregunta, ¿vais a venir?

- Ehm… - ¿Cuándo había estado hablando de aquello? ¿Tan distraído había estado? -. No lo sé. Tengo que preguntarle a Sora, pero… No sé, ya te lo diré.

- Vamos, que no te puedo haber pillado más distraído… Anda venga, vamos.

Llevándose la mano al pelo, se lo revolvió de forma distraída mientras que seguía los pasos de Hideki, acabando por empezar a reírse por el episodio de fallo cerebral que acababa de pillarle.

- Y ahora te vas riendo solo, lo que yo te diga, prefiero no saber en lo que podrías estar pensando, sinceramente.

- Estamos intentando mudarnos – acabó por confesar-. Llevamos una temporada buscando y justo estaba pensando en que ayer no habíamos visto nada que mereciera la pena otra vez.

- ¿Estáis mal en dónde vivís ahora?

- No… Pero estamos muy justos de espacio. Nos vendría bien tener algo más… Sora necesita tener un lugar donde trabajar en casa, yo donde montar el caos con mis papeles y no nos vendría mal no tener tantas escaleras con una niña pequeña en casa.

- Suena razonable. Pues buena suerte… Shiori y yo tardamos bastante. Yo sabía lo de mis traslado casi que desde que volvimos de Marte la primera vez y casi no nos da tiempo a encontrar nada para cuando llegó el momento de la verdad. Aunque bueno, lo teníamos más complicado, que nosotros con varios niños necesitamos más espacio…

Acabó por asentir con resignación. Sabía lo que había, era una ciudad con casi más habitantes que lugar en dónde poder vivir. Era lo bueno que tenía ni estar buscando en el centro de Tokio que al menos eso les podría resultar más sencillo. El problema iba a ser dar con algo que les gustara y les mereciera la pena.

- Estamos buscando por aquí cerca. Se ha empeñado ella en que no me quiere tan lejos de casa todo el día… - admitió encogiéndose de hombros.

Hideki giró ligeramente la cabeza hacia él empezando a reírse por la cara que había puesto él al confesar. Era curioso el cambio tan sumamente drástico que había dado aquel que tenía delante. Cuando lo habían conocido prácticamente les había costado unos días saber del todo cuál era el tono de su voz. Incluso cuando habían pasado más de un año en el espacio había sido algo complicado de tratar y, de repente, ahí estaba. Posiblemente para sacarle una foto y mandársela a dos que él se sabía en el Sur y que se traumatizaran unos días.

- Suena a que es todo un detalle de su parte. No creo que yo que a una diseñadora famosa como ella se le haya perdido demasiado en este rincón de Tokio.

- Bueno, tampoco le gustan las aglomeraciones y… Para la niña igual es mejor estar en una zona más abierta – aquello que decía era cierto, pero lo era más lo que acababa de decir él. simplemente le daba vergüenza darle la razón, porque sabía que se le iban a acabar subiendo los colores y no tenía gana de que Hideki acabara riéndose también de él.

- Ahí tengo que darte la razón…


Sora aprovechó que Taichi había ido al baño para pedir la cuenta a sabiendas de que iba a empezar con la discusión absurda de todos los días sobre quién pagaba o quién dejaba de pagar. Posiblemente tuviera que aguantarlo protestando cuando volviera, pero le serviría para reírse de él.

- Muchas gracias – le dijo al camarero cuando le trajo el justificante y aprovecho para guardar las cosas en su cartera.

Por el rabillo del ojo pudo ver cómo avanzaba hacia ella de nuevo su amigo, siguiendo al camarero con la mirada y luego volviendo a mirarla a ella. Viéndose pillada de pleno, empezó a reírse por lo bajo.

- Anda, vamos a dar un paseo que tengo que despejarme un poco antes de volver al trabajo o me quedaré dormida…

- Sí, tú disimula – le murmuró por lo bajo mientras que cogía su abrigo para ponérselo-. Me lo tomaré como los gastos de asesor de agencia de viajes.

- Perfecto – haciendo lo mismo que él, empezó a ponerse por encima capas de ropa para no pasar frío al llegar a la calle-. Aunque no te creas que has hecho demasiado, has escogido exactamente la misma opción que…

Frunció el ceño al empezar a escuchar el sonido de su teléfono, sacándolo del bolso para ver el nombre de Yamato en la pantalla. No tuvo tiempo de reaccionar, consiguiendo así Taichi cogerlo y contestar por ella.

- Dice que no quiere hablar contigo, que se ha dado cuenta de que la mejor opción sigo siendo yo…

- ¿Por qué tienes que seguir teniendo esa manía? – la voz del rubio sonaba con resignación, reconociendo automáticamente el tono de Taichi-. ¿Qué haces ahí?

- Lo que tú no. Hacerle compañía a la hora de comer a Sora…

- Que no te mienta, me ha secuestrado – acercándose para que pudiera escucharla hablar a ella también, se acabó echando a reír.

- Son formas distintas de verlo – uniéndose a las risas de su amiga, le pasó el teléfono finalmente.

- ¿Molesto? ¿Te llamo más tarde?

- No, no – todavía intentando ponerse seria, se colgó el bolso antes de hacerle un gesto a Taichi para ir saliendo del lugar-. Este payaso, que sino da el cante no se queda contento, ya lo sabes.

- Lo de todos los días, entonces… Oye, acabo de hablar con Hideki. La semana que viene, el viernes, van a dar una cena aquí para el personal. ¿Te apetece ir? ¿Tienes algo que hacer?

- Oh – su rostro pasó de la sorpresa inicial a quedarse pensativa-. Pues… ¿De qué cae el viernes que viene? Yo creo que puedo. La semana siguiente me ha salido un viaje importante… Luego cuando llegue a casa te lo cuento mejor, pero el viernes que tú me dices yo creo que me viene bien.

- ¿Viaje?

- Cuando llegues te lo cuento mejor, que aún tengo que enterarme bien de los detalles.

- Vale… Pues… No sé si será una cena normal, informal o qué…

- Eso es lo de menos… Diles que sí, y si me surge algún problema ya veremos cómo nos arreglamos, ¿de acuerdo?

- Vale. ¿Que se vayan echando a suertes quién se queda con la niña esa noche, no?

- Sí, así tienen tiempo para pelearse entre ellos.

- Perfecto. Te llamaba para eso, que tengo que ir a supervisar que nadie se cargue nada… ¿Te llamo cuando termine y si sigues en el estudio te paso a buscar?

- No lo sé. A lo mejor al final Taichi decía la verdad y aprovecho para fugarme con él. Tú llama por si acaso…

- Todo un detalle…

Despidiéndose finalmente, dieron por terminada la llamada, haciendo que Sora todavía se riera sola unos segundos antes de enfocar de nuevo a su amigo.

- Ya sabes, cosas de gente repelente. Ahora tenemos una cena por la gente de la JAXA.

- Lo dicho, voy a tener que dejar de juntarme con vosotros, no vaya a ser que se me acabe pegando algo… Anda, vamos…

Entretenida con la conversación y, olvidándose por completo de lo que cualquiera pudiera llegar a decir, cuando quedó a su lado, se cogió de su brazo, echando a andar así a su vez.


AnnaBolena04: mira qué majo el rubio cuando se nos queda totalmente empanado y no sabe ni de qué le están hablando cuando debería de haber estado prestando un poquito de atención para disimular al menos jajaja Menos mal que la cara de serio sigue funcionándole aunque tengo las neuronas a saber en dónde y pensando en que. Habría estado bien que Hideki lo pillada con la sonrisa Ishida TM jajajajaja

Y aquí tenemos al encantador del embajador dando la lata y no dejando que su pelirroja coma sola, que él tiene que ser parte de la vida matrimonial de su marido también y por eso se dedica a aconsejarla. El detalle importante de todo esto es que parece que las neuronas de Sora han hecho click por fin del todo y sigue en el camino de olvidarse de lo que diga o deje de decir la gente. Como prueba aquí la tenemos caminando tranquilamente por la calle cogida de su amigo ❤

¡Besitos de tortuguita!

Guest Vecina: jajaja no es un lapsus neuronal. Cuando Yamato se quedó con Mai, en teoría iba solo para unos días, el problema ya vino cuando le pilló el huracán y esas cosas de mala gente que tengo en ocasión jajajaja Pero, cuando se mudó de vuelta a Tokio dejó la casa con lo que no se iba a llevar es decir, cuatro muebles. Si vas para unos días, pues iba a tardar más tiempo limpiando e intentando adaptarse con lo que tenía allí del tiempo que iba a pasar en Tanegashima xD Que posiblemente también haya recibido amenazas de Mai para que se quedara con ella ya que Arata no estaba... también es bastante creíble y que Gabumon las secundara también ❤ xDD

Esos dos ven la casa como La Casa. Que ya ha salido nuestro rubio favorito varias veces diciendo que le hacía especial ilusión meterse en un proyecto así de los dos, así que sí, es normal que vayan a dar la lata con el tema. Pero bueno, mira, déjalos, pobrecitos, que como bien dices, han trabajado mucho para poder hacer cosas así por mucho drama que monte el embajador de fondo con que se le van a volver un par de pijos repelentes jajaja

Aaay, no se me había ocurrido jajajaja Casi que sería un tutú con manguitas blancas porque con lo chiquitina que es Aiko no da para más ❤❤ Jajajajaja Vamos a dejarla mejor con las pintas de peluche adorable que además así está calentita que están en diciembre ya y falta le debe de hacer estar más abrigada para irse a echar encima de Gabumon a dormir la siesta. Verás tú el día que alguien la vea con el pijama del cuernito durmiendo encima de la barriga de su niñero favorito. Verás tú...

Si es que ayer me tocó esperar el bus para ir a trabajar un cuarto de hora y me he quemado (esto es la venganza de Yamato hacia mi persona, si lo sabré yo). Al menos hoy ha refrescado y se ha nublado... Que, sinceramente, teniendo que ir a dar clase ahora pues mira... Prefiero que esté así el día a que haga un sol impresionante. Y, por suerte, esta debería de ser la última clase ya de más que me toque dar pre-sele a no ser que alguno de los merluzos suspenda, claro... Así que venga, que todavía llego viva al viernes de esta semana.

¡Un bico grande vecina! Y ánimo con el estudio, que ya, sí o sí, es el último tirón.

Natesgo: conociéndome como me conoces... ¿Qué te hace pensar que no voy 20 capítulos por delante? Jajajaaja A ver, hasta yo que no conozco Japón ni he investigado demasiado sobre el país conocía el lugar - no por el nombre, que eso sí que fue un show para no tener que buscarlo cada vez que me ponía a escribir -. Debe de ser una de las fotos más vistas del país.

Evidentemente que busca viajes antes que casas jajaja Si ya te lleva donde vivo yo meses dar con algo, no me quiero imaginar el infierno que debe de ser un superciudad como esa, y más si vas con unos cuantos requisitos por delante y tienes más o menos fija la zona en la que quieres vivir. Pobrecillos si es que la nena les va a empezar al cole y todavía no van a saber dónde van a vivir. Pero bueno, por ahora tienen sitio de sobra, tienen margen temporal, que cierto pelirrojito que nosotros sabemos que existe va a tardar en darse a conocer por el momento.

¡Un beso!